República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria
Universidad Politécnica Territorial (UPTM) del Estado Mérida “Kleber Ramírez”
Ejido, Estado Bolivariano de Mérida
Sistema digestivo poligástrico de los rumiantes
Autores:
Miguelangel Contreras Morelos
C.I: 31.436.037
Leonardo Guerrero
C.I: 32.180.930
Emanuel Chacón Gutiérrez
C.I: 31.690.157
Josué Vielma
C.I: 31.697.231
Mérida, 30 de Abril de 2025
Introducción
El reino animal exhibe una asombrosa diversidad de estrategias digestivas, cada una
adaptada a las fuentes de alimento disponibles en su nicho ecológico. Entre ellas, el sistema
digestivo poligástrico de los rumiantes emerge como una adaptación evolutiva
particularmente ingeniosa para la eficiente utilización de materiales vegetales fibrosos, un
recurso abundante pero complejo de procesar.
Animales como las vacas, ovejas y cabras han desarrollado un tracto digestivo único,
caracterizado por la presencia de cuatro compartimentos gástricos interconectados: el
retículo, el rumen, el omaso y el abomaso. Esta compleja anatomía, basada en una intrincada
relación simbiótica con una rica y diversa comunidad microbiana, permite a los rumiantes
fermentar la celulosa y otros polisacáridos estructurales, liberando nutrientes esenciales que
de otra manera serian inaccesibles.
Esta eficiencia se logra mediante la fermentación pre-gástrica en el retículo-rumen, un
proceso que genera ácidos grasos volátiles (AVG) como principal fuente de energía, y se
optimiza a través de la regurgitación y remasticacion del bolo alimenticio.
La capacidad de transformar forrajes de baja calidad en energía y biomasa de alto valor ha
conferido a los rumiantes un papel ecológico y económico significativo en diversos
ecosistemas y sistemas de producción a nivel mundial.
Comprender en detalle la fisiología de este sistema digestivo no solo revela una fascinante
adaptación biológica, sino que también es crucial para optimizar la producción ganadera y
abordar desafíos relacionados con la sostenibilidad y el impacto mundial
Por lo tanto, el presente, el presente trabajo se propone en analizar en detalle la estructura y
la función de cada uno de los compartimentos del sistema digestivo poligástrico de loa
rumiantes, destacando el papel crucial de la microbiota en la fermentación y la posterior
absorción de nutrientes esenciales.
Órganos que constituyen el sistema digestivo poligástrico
de los rumiantes
El sistema digestivo poligástrico de los rumiantes está constituido por los siguientes
órganos:
1. Boca: Donde comienza la ingestión y la masticación inicial del alimento. La saliva
ayuda a humedecer el alimento y contiene bicarbonato para mantener el PH ruminal.
2. Esófago: Un tubo muscular que transporta el alimento desde la boca hacia el
estómago y permite la regurgitación durante la rumia
3. Estomago poligástrico: Dividido en cuatro compartimentos principales
Rumen: El compartimento más grande, donde ocurre la fermentación microbiana.
Retículo: Conectado al rumen, participa en la clasificación de partículas y la
regurgitación
Omaso: Absorbe el agua, electrolitos y algunos AGV.
Abomaso: El verdadero estomago donde se lleva a cabo la digestión acida y
enzimática
4. Intestino delgado: Donde se completa la digestión y se absorben la mayoría de los
nutrientes. Se divide en duodeno, yeyuno e íleon.
5. Intestino grueso: Principalmente encargado de la absorción de agua y la formación
de las heces. Incluye el ciego, el colon y el recto.
6. Glándulas anexas: Aunque no forman parte del tracto digestivo en sí, son esenciales
para la digestión:
Glándulas salivales: Producen saliva que ayuda a la lubricación, el control del pH
y la digestión inicial.
Hígado: Produce bilis, que aunque no actúa directamente en el estómago es crucial
para la digestión de las grasas en el intestino delgado.
Páncreas: Secreta enzimas digestivas y bicarbonato al intestino delgado para la
digestión y neutraliza el quimo acido
En resumen, el sistema digestivo de los rumiantes es un sistema complejo y altamente
especializado que involucra la boca, el esófago, un estomago de cuatro compartimentos
(rumen, retículo, omaso y abomaso), intestino delgado, el intestino grueso y glándulas
anexas como las salivales, el hígado y el páncreas
Función del sistema digestivo poligástrico de los rumiantes
Tiene como función principal permitir que estos animales herbívoros puedan digerir
eficientemente materiales vegetales fibrosos, especialmente la celulosa, que otros
mamíferos no pueden utilizar de manera significativa. Esta función se logra a través de una
fermentación pre-gástrica llevada a cabo por una compleja comunidad de microorganismos
que habitan en los tres primeros compartimentos del estómago: el rumen, el retículo y el
omaso.
De manera más detallada las funciones claves del sistema digestivo poligástrico son:
1. Rumen:
Fermentación microbiana intensiva: Alberga una compleja y diversa comunidad
de microorganismos (bacterias, protozoos y hongos anaeróbicos) que son esenciales
para la digestión de la fibra vegetal (celulosa, hemicelulosa, pectinas). Estos
microorganismos fermentan los carbohidratos complejos, produciendo ácidos grasos
volátiles (AVG) (acético, propionico y butírico), que son la principal fuente de
energía para el rumiante.
Síntesis de nutrientes: Los microorganismos ruminales sintetizan proteína
microbiana de alta calidad a partir de fuentes de nitrógeno no proteico (como la
urea) presentes en la dieta o la saliva. También sintetizan vitaminas del complejo B
y vitamina K, lo que hace que los rumiantes sean independientes de su ingesta
dietética de estas vitaminas.
Almacenamiento y mezcla: Actúa como gran reservorio donde el alimento se
mezcla continuamente gracias a las contracciones musculares, lo que facilita la
acción de los microorganismos y asegura una fermentación uniforme.
Desintoxicación: Algunos microorganismos ruminales tienen la capacidad de
detoxificar ciertos compuestos tóxicos presentes en las plantas.
2. Retículo:
Clasificación del tamaño de las partículas: Su estructura en forma de panal ayuda
a retener las partículas de alimento más grandes, que luego son regurgitadas a la
boca para ser remasticadas durante la rumia. Las partículas más pequeñas y densas
pasan al siguiente compartimento.
Participación en la rumia: Las contracciones del retículo inician la regurgitación
del bolo alimenticio hacia la boca para su remasticación, lo que reduce el tamaño de
las partículas y aumenta la superficie para la acción microbiana
Captura de cuerpos extraños: Su estructura puede atrapar objetos pesados o
afilados ingeridos accidentalmente, evitando que dañen otras partes del sistema
digestivo.
3. Omaso:
Absorción: de agua y electrolitos: La principal función del omaso es absorber una
cantidad significativa de agua del contenido digestivo, así como electrolitos como el
sodio y el fosforo. Esto concentra el material antes de que pase al abomaso.
Absorción de AGV residuales: También puede absorber una pequeña cantidad de
ácidos grasos volátiles que no fueron absorbidos en el rumen y el retículo.
Reducción del tamaño de partícula: Las numerosas láminas de tejido dentro del
omaso ayudan a reducir aún más el tamaño de las partículas de alimento,
preparando el material para la digestión en el abomaso
4. Abomaso:
Digestión acida: Es el verdadero estómago y funciona de manera similar al
estómago de los animales mono gástricos. Secreta ácido clorhídrico (HCI), que
reduce el pH y mata a la mayoría de los microorganismos que provienen del rumen.
Digestión enzimática de proteínas: Secreta enzimas proteolíticas como la pepsina
(en forma de pepsinogeno) que, activada por el HCI, comienza la descomposición
de las proteínas (tanto las del alimento como las de los microorganismos digeridos)
en péptidos y aminoácidos.
Secreción de quimosina (renina): En los rumiantes jóvenes, el abomaso secreta
quimosina, una enzima importante para la coagulación de la leche, lo que permite
una digestión más eficiente de la lactosa y las proteínas de la leche.
Control de flujo: Regula el paso del quimo (contenido digestivo) hacia el intestino
delgado para la posterior absorción de nutrientes.
En conjunto, estas funciones especializadas permiten a los rumiantes extraer la máxima
cantidad de nutrientes de materiales vegetales fibrosos, convirtiéndolos en productos
valiosos como carne y leche. La simbiosis con los microorganismos del rumen es la clave
de esta eficiente estrategia digestiva.
Localización del sistema digestivo poligástrico de los rumiantes
El sistema digestivo poligástrico de los rumiantes se localiza principalmente en la cavidad
abdominal, ocupando una porción significativa de la misma, especialmente en el lado
izquierdo
Por lo cual, te presento la ubicación especifica de sus componentes principales:
Boca y esófago: Estos son los puntos de entrada del alimento y el conducto que lo
transporta hacia el estómago, ubicándose en la parte anterior del sistema digestivo.
El esófago atraviesa el tórax y llega a la cavidad abdominal para conectarse con el
retículo.
Estomago poligástrico: Este complejo órgano ocupa la mayor parte de la cavidad
abdominal del rumiante, representando aproximadamente el 75% de su volumen
total y entre el 8% y el 10% de su peso vivo. Se extiende desde el diafragma (que
separa la cavidad torácica de la abdominal) hasta la pelvis.
Rumen: Es el compartimento más grande y se ubica principalmente en el lado
izquierdo de la cavidad abdominal, llenándola casi por completo y extendiéndose
también hacia la derecha. Se sitúa en el diafragma y la pelvis, dorsalmente al resto
de los compartimentos.
Retículo: Se encuentra en el craneal al rumen, directamente adyacente al diafragma
y ventral a los cardias (la unión de esófago con el estómago). Está conectado al
rumen por una gran abertura.
Omaso: Se localiza a la derecha del rumen y el retículo, siendo más pequeño y de
forma más o menos esférica. Se sitúa inmediatamente después del hígado.
Abomaso: Es el compartimento más caudal del estómago y se encuentra ventral al
omaso, extendiéndose hacia la parte inferior derecha de la cavidad abdominal. En
vacas lecheras, su posición puede variar y es donde ocurre los desplazamientos de
abomaso.
Intestino Delgado: Se extiende desde la salida del abomaso (píloro) y ocupa una
posición más central y caudal en la cavidad abdominal plegándose y enrollándose.
Intestino grueso: Continua al intestino delgado y se localiza en la parte más caudal
de la cavidad abdominal, terminando en el recto y el ano.
El complejo retículo-rumen es el componente más voluminoso y se sitúa
predominantemente en el lado izquierdo de la cavidad abdominal, mientras que el omaso y
el abomaso se encuentra más hacia la derecha y ventralmente. Esta disposición permite el
gran volumen necesario para la fermentación microbiana extensa que caracteriza la
digestión de los rumiantes.
Sistema digestivo poligástrico de los rumiantes del macho y la
hembra
El sistema digestivo poligástrico de los rumiantes macho es anatómicamente y
funcionalmente idéntico al de las hembras. No existen diferencias significativas en la
estructura o el funcionamiento del sistema digestivo entre machos y hembras de la misma
especie rumiante.
Ambos sexos poseen el mismo estomago de cuatro compartimentos (rumen, retículo,
omaso y abomaso) y llevan a cabo el mismo proceso de rumia para digerir eficientemente
la materia vegetal fibrosa. La localización de los órganos digestivos dentro de la cavidad
abdominal también es la misma en macho y hembras.
Las diferencias fisiológicas entre machos y hembras rumiantes se centran principalmente en
el sistema reproductivo y en las funciones hormonales asociadas. El sistema digestivo,
encargado de la nutrición, opera de la misma manera en ambos sexos para asegurar la
obtención de energía y nutrientes a partir de su dieta herbívora.
Por lo tanto, la descripción detallada del sistema digestivo poligástrico proporcionada
anteriormente se aplica tanto a los rumiantes machos como a las hembras.
Diferencias entre especies
La estructura fundamental del estómago de cuatro compartimentos es común a todos los
rumiantes verdaderos (miembros del suborden Ruminantia), existen diferencias notables en
sus sistemas digestivos entre especies. Estas variaciones son principalmente adaptaciones a
sus dietas y estrategias de alimentación específicas. Aquí te presento un desglose de
algunas diferencias clave:
1. Tamaños relativos de los compartimentos del estómago:
Las proporciones del rumen, el retículo, el omaso y el abomaso pueden variar
significativamente dependiendo de la dieta típica de la especie
Los comedores de forraje grueso (por ejemplo, el ganado vacuno, las ovejas)
tienden a tener un rumen y un retículo más grandes en relación con su tamaño
corporal, ya que estos compartimentos son cruciales para la fermentación extensa
del material vegetal fibroso.
Los selectores de concentrados (por ejemplo, los ciervos y las jirafas) a menudo
tienen un rumen más pequeño y un omaso y abomaso relativamente más grandes.
Su dieta consiste en partes de plantas más fácilmente digeribles, como hojas, frutos
y brotes jóvenes, lo que requiere una fermentación menos extensa.
Los comedores intermedios (por ejemplo, las cabras) muestran proporciones del
sistema digestivo que se encuentran entre estos dos extremos, lo que refleja su dieta
más variada.
2. Morfología del omaso:
El omaso, responsable de la absorción de agua y electrolitos, exhibe variaciones en
el número y tamaño de sus laminas (pliegues en forma de hoja) entre diferentes
especies.
Las especies que consumen forraje más seco tienden a tener mayor superficie
omasal para una reabsorción de agua más eficiente.
3. Desarrollo de las papilas del rumen:
La pared del rumen esta revestida de papilas, que aumentan la superficie para la
absorción de los ácidos grasos volátiles (AVG).
La densidad y el tamaño de estas papilas pueden estar influenciados por la dieta.
Los animales que consumen dietas ricas en carbohidratos fermentables tienden a
tener papilas más largas y numerosas.
4. Glándulas salivales y producción de saliva:
La cantidad y la composición de la saliva pueden variar entre especies y están
influenciadas por la dieta
, optimizando su capacidad para extraer nutrientes de una amplia gama La saliva
juega un papel crucial en la amortiguación del pH ruminal y en el suministro de
fluidos para la fermentación. Las especies que consumen forraje más seco pueden
producir más saliva.
5. Tiempo de retención del digesto:
La cantidad de tiempo que el alimento permanece en el rumen y el resto del tracto
digestivo difiere entre especies según la digestibilidad de su dieta.
Los comedores de forraje grueso tienen un tiempo de retención más largo para
permitir una fermentación más completa de la fibra, mientras que los selectores de
concentrados tienen una tasa de transito más rápida
6. Mecanismos de retención selectiva:
Los rumiantes tienen mecanismos en el reticulorumen para retener selectivamente
las partículas más grandes para una mayor fermentación y pasar las partículas más
pequeñas y digeridas hacia abajo.
La eficiencia y la ubicación especifica de esta clasificación pueden variar entre los
rumiantes de tipo bovino (alta estratificación del contenido ruminal) y los
rumiantes de tipo alce (menor estratificación), lo que refleja adaptaciones a
diferentes tipos de forraje.
7. Adaptaciones a toxinas vegetales específicas:
Algunas especies de rumiantes has desarrollado poblaciones microbianas
especificas en su resumen que pueden desintoxicar ciertos compuestos vegetales
presentes en sus dietas naturales.
Ejemplos de diferencias:
Ganado vacuno y ovejas: Como comedores de gran volumen y forraje grueso,
tienen rúmenes grandes y un omaso bien desarrollado para una digestión eficiente
de la fibra y la absorción de agua
Ciervos: Como selectores de concentrados, tienen un rumen más pequeño y una
tasa de transito más rápida, lo que permite procesar rápidamente las partes de las
plantas ricas en nutrientes.
Cabras: Como comedores intermedios, su sistema digestivo exhibe características
tanto de los comedores de forraje grueso como de los selectores concentrados, lo
que les permite adaptarse a una dieta variada de pastos, hiervas y ramoneo.
El plan fundamental del sistema digestivo poligástrico es compartido por todos los
rumiantes verdaderos, existen diferencias sutiles pero significativa entre especies. Estas
variaciones reflejan adaptaciones evolutivas en diversas dietas y nichos ecológicos de
materiales vegetales
Conclusión
En conclusión, el sistema digestivo poligástrico de los rumiantes es una adaptación
evolutiva notable que les permite prosperar en dietas basadas principalmente en material
vegetal fibroso, un recurso que oros mamíferos no pueden utilizar eficientemente.
La clave de este éxito radica en las simbiosis con una compleja comunidad de
microorganismos que habitan en el retículo-rumen. Estos microorganismos son los
verdaderos artífices de la digestión de la celulosa y otros polisacáridos complejos, liberando
nutrientes esenciales para el animal en forma de ácidos grasos volátiles y proteínas
microbianas.
El proceso de rumia es una parte integral de este sistema, permitiendo una reducción del
tamaño de las partículas y una mayor exposición del alimento a la fermentación
microbiana, maximizando la extracción de nutrientes.
Si bien todos los rumiantes comparten esta estructura básica de cuatro compartimentos
estomacales, existen diferencias significativas entre especies en cuanto al tamaño relativo
de estos compartimentos, la morfología del omaso, el desarrollo de las papilas ruminales y
otros aspectos. Estas variaciones reflejan las adaptaciones especificas a sus dietas y nichos
ecológicos particulares, optimizando la digestión según el tipo de vegetación que
consumen.
En esencia, el sistema digestivo poligástrico de los rumiantes es un ejemplo fascinante de
coevolución entre los animales y los microorganismos, permitiendo a estos herbívoros
desempeñar un papel crucial en los ecosistemas terrestres a convertir la biomasa vegetal en
energía y nutrientes que luego están disponibles para otros organismos en la cadena trófica.
Es un sistema complejo y eficiente que subraya la diversidad de estrategias digestivas en el
reino animal.
¡GRACIAS ¡
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