Nicolas Copernico
Nicolás Copérnico fue un polímata renacentista polaco-prusiano, activo como
matemático, astrónomo y canónigo católico, que formuló la teoría heliocéntrica del
sistema solar, concebida en primera instancia por Aristarco de Samos, un antiguo
astrónomo griego que formuló tal modelo unos dieciocho siglos antes.
Nacimiento: 19 de febrero de 1473, Toruń, Polonia
Fallecimiento: 24 de mayo de 1543, Frombork, Polonia
Educación: Universidad de Ferrara (1503–1503)
Influenciado por: Aristarco de Samos, Euclides, Al-Battani, Johann Müller Regiomontano
Padres: Barbara Watzenrode, Nicolaus Copernicus Sr.
Hermanos: Katharina Copernicus, Andreas Copernicus, Barbara Copernicus
Teorias
La teoría heliocéntrica
Y es que en una época en la que era impensable imaginar que la Tierra no era el
centro del Universo, Nicolás Copérnico, gracias a sus investigaciones, afirmó que la
Tierra no era más que otro de los planetas que giran alrededor del Sol. Esto resultó
un absoluto cambio de paradigma.
(del griego: ἥλιος-helios «Sol» y κέντρον-kentron «centro») es un modelo
astronómico según el cual la Tierra y los planetas se mueven alrededor del Sol
relativamente estacionario y que está en el centro del universo.
Obras
De revolutionibus orbium coelestium
Su obra maestra, De revolutionibus orbium coelestium (Sobre las revoluciones de
las esferas celestes), fue escrita a lo largo de unos veinticinco años de trabajo
(1507-1532) y fue publicada póstumamente en 1543 por Andreas Osiander
Las frases más célebres de Copérnico
En primer lugar, debemos saber que el universo es esférico. El océano envuelve la
Tierra y llena sus abismos más profundos. La naturaleza nunca hace nada
superfluo, nada inútil, y sabe sacar múltiples efectos de una sola causa. En medio
de todo está el Sol.
Es el padre de la geometría diferencial moderna . Su trabajo sobre geometría,
topología y teoría de nudos incluso tiene aplicaciones en la teoría de cuerdas y la
mecánica cuántica.
Antes de morir dijo:
"Saber que sabemos lo que sabemos y saber que no sabemos lo que no sabemos;
ese es el verdadero conocimiento"
Nicolás Copérnico fue el primero en atreverse a desafiar la idea del
cosmos que imperaba en el siglo XVI. Le siguió cien años más tarde,
Galileo. Después de un largo y penoso juicio, el 22 de junio de 1633,
se postraba de rodillas ante los jueces del Santo Oficio. Con la
cabeza inclinada recitó la fórmula de rigor y negó la teoría
heliocéntrica del Sistema Solar enunciada por Nicolás Copérnico. A
sus 69 años, Galileo era un reconocido científico en la Europa de su
tiempo, famoso por la claridad de sus escritos y por ridiculizar
eficazmente a sus contrarios. La Iglesia, a través del Tribunal de la
Inquisición, lo había doblegado. A pesar de ello, la leyenda cuenta
que musitó: «Eppur si muove» («y sin embargo se mueve»,
refiriéndose a la Tierra).