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Oración Cema Lunes Ii Semana de Pascua

El documento reflexiona sobre el simbolismo de la vestidura blanca en el Bautismo, asociándola con la pureza y la dignidad de servir a Jesucristo. Se invita a los cristianos a reconsiderar su compromiso con su fe y a renacer espiritualmente, dejando atrás actitudes negativas. La oración final agradece a Jesús por el Bautismo y su presencia transformadora en la vida de los creyentes.
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Oración Cema Lunes Ii Semana de Pascua

El documento reflexiona sobre el simbolismo de la vestidura blanca en el Bautismo, asociándola con la pureza y la dignidad de servir a Jesucristo. Se invita a los cristianos a reconsiderar su compromiso con su fe y a renacer espiritualmente, dejando atrás actitudes negativas. La oración final agradece a Jesús por el Bautismo y su presencia transformadora en la vida de los creyentes.
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ORACIÓN CEMA LUNES II SEMANA DE PASCUA

¡Hijos nuevos en el Hijo!

Símbolo: La vestidura blanca


Motivación.
Guía 1: El color blanco siempre fue identificado con la pureza, con lo inocente. Parece
lógico que, desde los primeros siglos del cristianismo, los catecúmenos acudieran al
Bautismo vestidos con túnicas blancas. Podríamos considerarlo, inclusive, como
inspirado en la imagen reiterada del Apocalipsis, en la que los seguidores fieles del
Cordero han merecido vestirse de blanco.
Guía 2. En todo el Imperio Romano, sólo los miembros del Senado se vestían con
túnicas blancas. De esta manera se manifestaba públicamente su dignidad, la de
servir al Emperador, quien se presentaba como el Hijo de Dios. Los cristianos,
entonces, al ir vestidos de blanco a recibir el Bautismo, intentaron mostrar que la
verdadera dignidad del hombre no consiste en trabajar para ningún poder político sino
en servir a Jesucristo, el verdadero Hijo de Dios. Por lo tanto, más que símbolo de
pureza, era símbolo de dignidad, de vida nueva, de compromiso con un estilo de vida
y con el esfuerzo cotidiano por conservarla sin mancha, para ser considerados dignos
de participar en el banquete del Reino.
Guía 1. En una sociedad consumista como la nuestra, en la que la dignidad de las
personas depende de cómo van vestidas, de la moda que siguen, de las marcas que
usan, los cristianos deberíamos preguntarnos qué hicimos de nuestra vestidura blanca
bautismal y verificar si, como dice San Pablo, nos hemos revestido de Cristo.
Prof. Petronila. Proclamemos el gozo de la resurrección con María. (Regina Caeli)
Guía 2. Imploremos la asistencia del Espíritu Santo. (Varios estudiantes se ponen de
pie desde sus lugares, oran con fuerza esta oración)
Señor Dios, tú que lo has creado todo, infunde en nosotros tu Espíritu.
Unidos en oración en nuestra comunidad, como cada semana,
te pedimos especialmente hoy
que infundas en nosotros el Espíritu Santo.
Danos tu paz en estos momentos, llénanos de tu amor.
Porque necesitamos de la esperanza que nos traes:
ayúdanos a permanecer en confianza y fe.

Queremos ser valientes y no permanecer encerrados.


haz que salgamos de nosotros mismos y nuestro encierro,
como les sucedió a los discípulos en Pentecostés.
En este momento de oración,
que podamos abrir completamente nuestros corazones y acogerte.
Prof. Albania Sánchez. Del santo Evangelio según san Juan 3, 7-15
En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: "No te extrañes que te haya dicho: Tienen
que renacer de lo alto. el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de
dónde viene, ni a dónde va. Así pasa con quien ha nacido del Espíritu". Nicodemo le
preguntó entonces: "¿Cómo puede ser esto?" Jesús le respondió: "Tú eres maestro de
Israel, ¿y no sabes esto? Te lo aseguro: nosotros hablamos de lo que sabemos y
damos testimonio de lo que hemos visto, pero ustedes no aceptan nuestro
testimonio. Si al decirles cosas de la tierra, no creen, ¿cómo van a creer si les digo
cosas del cielo? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.
Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo
del hombre, para que todo el que crea tenga por Él vida eterna. Palabra del Señor.
Guía 1. En un momento de silencio meditemos lo que hemos escuchado.
Guía 2. La conversación entre Nicodemo y Jesús puede resultarnos muy familiar a
nosotros. Jesús invita a renacer de lo alto, a dejar atrás las cosas que no van con el
reino, a buscar un vestido de pureza, de amor, de humildad, Nicodemo no comprende
como hará esto y le pregunta: ¿cómo se hace algo semejante? Jesús le deja saber que
las cosas del cielo requieren abrir el corazón para creer y no basta la inteligencia
humana.
Guía 1. Pregúntate: ¿Cuál vestido llevas puesto?/ Instrumental.
Se le va colocando a un personaje, diferentes atuendos: Orgullo, envidia, ira,
intolerancia, vanidad, lujuria, pesimismo, chisme, mentira… cambia Señor mis
vestidos, por los de pureza, inocencia, amor, humildad, ternura, paciencia,
misericordia, justicia y prudencia.
Guía 2. Tal vez no recordamos nuestro bautismo, es posible que nos bautizaran
pequeños, piensa en ese momento de tanta gracia, el bautismo se llevó toda mancha
de pecado. Da gracias a Dios por las personas que te acompañaron, padres, padrinos,
ministros.
Prof. José Miguel. Por el Misterio pascual hemos sido sepultados con Cristo en el
bautismo, para que vivamos una vida nueva. Por tanto, renovemos las promesas del
santo bautismo, con las que en otro tiempo renunciamos a Satanás y a sus obras, y
prometimos servir fielmente a Dios en la santa Iglesia católica. ¿Renuncian a
Satanás? ¿Renuncian al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
Todos: Sí, renuncio. ¿Y a todas sus obras? ¿Renuncian a todas las
seducciones del mal, para que no domine en ustedes el pecado? Todos: Sí,
renuncio. ¿Y a todas sus seducciones? ¿renuncian a Satanás, padre y
príncipe del pecado? Todos: Sí, renuncio.
Guía 1. Oración final
Gracias, Jesús, por mi bautismo. Gracias porque estar habitado por ti es todo un
tesoro. Tú, Jesús, pones color a mis grises rutinas. Tú llenas mis soledades de
presencia. Tú fortaleces mis fragilidades. Tú sacas siempre de mí lo mejor que hay en
mí. Tú cambias mis egoísmos en generosidad. Tú transformas mis resentimientos en
perdón. Tú conviertes mis prisas en sosiego, Tú elevas mis relaciones a la categoría
de encuentros. Tú, Jesús, transformas mis intolerancias en aceptación. Tú envuelves
mis miedos en confianza y fortaleza. Tú das sentido a mi trabajo, convirtiéndolo en
misión. Tú acompañas cada minuto de mi vida, para que pueda hacerse realidad lo
que sueñas para mí, que tenga una vida plena y feliz. Gracias por incluirme en tu
Iglesia, para juntos construir tu Reino.
María Virgen de la Pascua. Ruega por nosotros.

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