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Juan Emar Arquitecto de La Prosa

El documento analiza la obra de Juan Emar y su recepción en la tradición literaria chilena, destacando la dificultad de su narrativa moderna para ser aceptada por un público que busca una representación inmediata de la realidad. Se argumenta que la obra de Emar, influenciada por corrientes europeas como el cubismo y el surrealismo, desafía las convenciones narrativas y refleja una estética innovadora que trasciende las divisiones ideológicas. A pesar de su falta de reconocimiento durante su vida, se sugiere que su literatura puede ofrecer una visión renovada del panorama narrativo nacional.
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El documento analiza la obra de Juan Emar y su recepción en la tradición literaria chilena, destacando la dificultad de su narrativa moderna para ser aceptada por un público que busca una representación inmediata de la realidad. Se argumenta que la obra de Emar, influenciada por corrientes europeas como el cubismo y el surrealismo, desafía las convenciones narrativas y refleja una estética innovadora que trasciende las divisiones ideológicas. A pesar de su falta de reconocimiento durante su vida, se sugiere que su literatura puede ofrecer una visión renovada del panorama narrativo nacional.
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Aruna NP 39, 192 2 Revista Cutt cesencial entree! mundo manchego y el mundo ideal o utdpico enel que se halla anclada la fe metafisica del lozo caballero. Leyendo el Qujte desde la tradicion humanista no se comprende et sentido del misterioso navegar racionalista € idealista. El escollo que debemos evitar no puede seria palabra comtin eimaginativa —consi- derada por nuestros humaniseas como la més urgente nécesidad de fa filosolia—, nila iron‘a cervantina o las “res verba et rerum verborum- que ligamen"®® de Giambattista Vico. Cervantes nos indica, por el contrario, que renunciemos al loco empeno de esconder las relaciones, singulares del ser tras las cortinas de aumo de la [den Universal Este olvido del lenguaje comiin, del ser y del verdadero teatro del mundo histSrico y humano constituye precisamente el drama det pen- ‘Smiento occidental, Tan importante argumento, representado iréni- cae ingeniosamente en el Quijote po: la fantasia de Cervantes, nos revela metaforicamente el devenir de nuestra propia locura. ABSTRACT eto vai we ieterpcacion de EL ite fda en Ui fifa cet Regie det Tota a Lis Vie, a br de Gees wx iron del Fore que rena erry cieansanins opined usec cones, pe refuge awed ‘seh il dea i ee fea ca paar ener (tla radii raionalteridetl “Theo pret enter tion of El Oui sed ote pide of te ogg of the ‘Spon ene aan La Vive Cnet tok an oy of th wet Aid ‘gad recut of Hi conrad tte fae na istic aad opie ru, due prow atacand entnoricl tes oc carat te er vation rien, Vico, atone rere, 85, en Opow vt, Bary 1841, p. 188 JUAN EMAR ARQUITECTO DE LA PROSA Elementos de poética'y recepcién Alejandro Canseco-jeren ool de Hautes Eudes cn Science Sociales, Pars Esta ponencia fue lefda en el coloquio Podtique et récction de Pocuore de Ju Bar et Vicente Fruidobro realizado tn Paris e124 de noviembre de 1990 en la Maison de "Amérique Latin, bajo el auspicio dela unsco y de la Embajada de Chile en Francia. 1. RECEPCION La tradicién literaria chilena exige de tela aarzacién que ella sea \ arauscripcibn de iia contingenciar historic, ea fa cual “ficcién” de todolo relatado debe permanecer ligado al presente ylo pasado de la historia nacional: A consecuencia de este imperativo; el “torizonte de are __espera”! del [Link] permanece. hermético al sentido de la obra eee ‘de Emar y ajena a toda interpretacidn Reeraria inscrita en la tradicién |") chilena de fa recepcion, devel cme “Toda obra lteraria debe tener por funciémimitar (“mimesis”), de | cepdodacisi modo que cl lector pueda percibir inmedatamente —en la obra de | fu, wade arte— la realidad abjetiva que su propia experiencia estética le prede- : termina a valorar. ‘Esta forma de entender y aprehender elarte, essindudatributaria | sgecks ob deta teoria ortodoxa del refiejo. Mas,enelasodetarecepeiémestética | io cee chilena, la exigencia de “realidad inmediats” afecta no s6to aloslecto- \ facéce res ycrfticos que pueden reclamarse de une estética marxista sino ala ‘mayoria del publicoy a la mayor parte de bs especialistas de la litera. ura. ‘No seria instil siuar la recepcin-de la obra iteraria de Juan Emar bajo el prismia dela problemética del arte comprometido y delarte por ‘Adorno —pensamos— interpreta acertadamente la espera del pl blico chileno cuanido dice: quieren que él art hable direlamente al hombre, "ans Robert Jaus. Pour ne aihque dele spon Editions Cllimard. Paris, 178 4 Revista CHiLena pe Lrrzaatuaa N° 39, 1992 coma sien el mando de mediaciones universales lo inediatopudiera reaizarse inmediatoment? La narrativa de Emar no se aparenta 2 una escritura anecdéticd y tradicional, sino a una escritura moderna donde “a reflexidn emiengea través de la inmanencia pura de la forma" en la cual “la distancia { cestética’ postulada por Adorno constituye la piedra angular.) La escritura de Emar poiee una dimensién metafisica y una pro- puesta de desarticulacién y de re-construccion de la estructura narra- tiva que escapa a toda tradici6n nacional, y por ende a! “horizonce de espera” de leciores y exitcos. De alli, entonces, que nuestro autor sea visto como un anacrénico y un extrafio sin pasado ni herencia Porotra parte, yen la medida que-su ficion no refteja un antagonis- ‘mo social y aun menos un exorismo natural, st. prosa‘est lejos de ser acogida como mensajera y portavoz de una problerndtica colectiva Emar, al igual que Huidobro, vvié bajo la infliencig de} cubism, el futurismo, el surrealismo y de todos los “smnos" existentes en Europa | centre las dos guerras mundiales. Ambos dieron la espalda a lo “objeti- | voreal-regional-concreto”, prefiriendo explorar el onirisino y el ab- | surdo; denunciando lo falso de la representacién, prefiriendo-aventu- | rarse por los contornos ilimitados de la forma, Resulta evidente que esta actieud tolerada en poesia y que la obra poética | Huidobro go ‘stices0, mas no fue el ¢aso de la prosa donde estas tendencias extravagantes fueron rechazaglasy antologadas } en el “index” de la literatura chilena Si aceptamos la hipétesis formulada por Sartre ciiando afirma que una obra sélo existe en la medida que ella es lefda, yique escrivura y Jectura forman parte del mismo proceso, debemos-condluir que la ‘mayor parte de la obra de Emar es inexistente, puesto que ella estd mas préxima del lector virtual que del lector eal Sin embargo, es justamente en esta contradicciéin que reside la particularidad de la narrativa emariana: mientras mds se enfrenta'y resiste a los gustos del piblico, mas se revela verdadera estéticamente. A este respecto el concepto de distancia esti de Jauss no es mas que una reformulacién de la tearfa dela negatividad de Adorno: Et aficio- nado al arte [Link], intuitivo, el bomb de gusto, corre riesgo al menas en nuastres dias, de pasar pore lao dels obras de ate, esto en 7 "Theodor Adorno, Nats curl featur. omarion, Pats, 1984, p76 Jean Paul Saree, Quester le trae Callimard, Pris, 1948 Joa Ear erie deb pron, Blents de obi y la madida que 6 las rebaja proyetindolas « su contingencia en lugar de : someterse 0. disciplina objetoa*. i ‘Para probar la vigenciaestética de la obra de Emar, béstenos recor- ) dar que una obra que logra atravesar medio siglo, desafiando largos pperiodos de silencio, omision e indierencia, slo puede hacerlo gracias 2 su capacidad innovadora y polisémica. A To largo de todos estos afios 3c pabtc oleervar on complejo desarrollo en ls fornias de recepcion | © *AGM““_ ne 3 que han envuelto esta obra, en la que cada decenio renueva, re-oculta y | eed re-descubre su actualidad, No debemos olvidar que durante treinta \ “#1” ails; entre-1935-y 1964, es decir, entre la autopublicacion de sus f * "3, primeron libros y el momento de su muerte, el nombre ya obra de | "25° Juan Emar fueron casiinexisterites en la historia de aliteratura. este ‘especto creemos pertinente recordar Ia tesis de Robert Scarpit sobre Jos genios desconocidos cuando postula que ellosno existen en literatura: Después’ del olvido-no ha} ni fesurreeciOn ni redescubrimiento, mi | ‘resurgimiento®: Sin emibargo, aqui tertemos el caso Emar para probar lo J contrario. De manera esquemética, podémos representar el panorama dela literatura nacional a través de dos horizontes de espera; el primero,el } \oto-} ecapiadel em sbat rer, dominante, que denominaremos "conservador”, se inscribe fielmente ala pacieite tradicidn de la andeidota local,y del exotismo regional; el e segundo, el dominado, quellamaremos"renovador”,tiéndéasobrepa- - sarlas convenciones del génexo de silo wransgrediendo las formas | &AS*) narrativas convencionales. sageesin [ere Visto desde un punto de vista exclusivamente ideologico, resulta imposible firmar ~-por ejemplo— que el horizonte *conservador” se situa en los sectores préximos a la derecha politica, y el liorizonte | SSUES i sr ecara dela ua ps | En el caso de Emar, se puede observar que en un comiénzo, su literatura renovadora encontré mejor eo en lossectores més conserve dores politicamente, lo que es facilmente demostéable a través de la \ ectura de los érganos de prensa que sirvieron de tribuna para reivindi- car su obra, No podemos olvidar que el diario es ms que un soporte neutr st sigue una bina pica en la cual eleficneté mas 0 menos implicade®. Ast eentonces, Srganos de prensa tales como La Nacin, El Mercurio, Revista Frail, ex, publicaron variados y numerosos arteulos criticos, En “Theodor Adorno, Mid; @),p- 74 Soere Fscarpit. Le és te sia. Flamaion. Paris, 1979, . 159, ‘Josephs Jur Lo resptios as atéatre pore le eto journal (Lace de Bornes 19261936). Edson Michel Pee. Pars, 180, p. 134 | ra CHILE ARIDADES giver FACIILTAD BE FILE: qe 2% ‘cambio raras fueron las notas 0 resefas aparecidas en la prensa de vanguardia, Pero a pesar de esta evidencia, seria infundado afirmar {que Emar ¢5 un autor mejor acogido: por los criticos y lectores de derecha, aunque lo haya sido en una época precisa, como acabarnos de demostrarlo (La historia de la recepcién de la obra de Emar esun fendmeno, estético complejo. Asi, por ejemplo, mumerosas fueron las revistas } alternativas, de izquierda o proximasaella, que consagraronarticulosa Emar en medio de un contexto politic y social adverso ala cultura. For tra parte, los estudios y articulos publicados en revistas especializadas tran tenido otientaciones diferentes segin fuera el momento politico. Pensamos que seria mas adecuado pensar que cl hariznte de espera que anuncia Emar sobrepasa el orden id2oldgico-estéico impuesto por la icotomia izquierda-derecha. Se pedria decit que su lieratura, ha atravesado esta polaridad despertando segin las épocas, el interés y la ‘curiosidad de unos y de otros. La obra de Emar ha debido forjarse un estrecho camino, entre, de un lado, los lectores idcalistas adeptos de a intemporalidad del arte y de la esttca plat6nica que propaga la idéa dela inmanencia ontol6giea de las cbras de arte y, por otro lado, los | materialistas, ncondicionales de unaestética marxista (Plekhanoy, Lu- { tac) que consderan que tda obra no es més que “representacion”y | sreflejo® de las condiciones objetivasde lasociedad.-Bllo-explica quea— || pesar de los articulos favorables y extusiastas emitidos por los’ grupos | fruyentes y dirigentes que controlan al aparatocritico, no hayan logra- \ do convencar al gran piibia re que se trataba de wn gran escritor ¥de \ una gran obra Hlestudio acerca dela recepcion de a cbraliteraria de Juans Emar en Chile es todavia un tervitorioinexplorado, mas, todo deja preveer que este autor dard mucho que hablar yaportaré una vision completamen- terenovada del panorama dela narrativa nacional. La hipétesis formu Jada por Escarpit entre la relacién exritorfectorafirma que: Mientras nds joven es el lector nds grande e la posiiidad de sobrevida. La edad del ‘grupo mds decisiva parece ser aguela de fos 20-25 aes (..) Todo esrior eeemacido es levada ato largo de su carvera por el mismo pblico gue erujece con él. signo més premonitorio deestere-surgimiento, viene justamente, $082 asistira los escasos seminarios consagrados geste autor ya iniciar Investigaciones sobre su obra. Estos évenes debem recorrer libreriasy bibliotecas en busca de inexistentes ejemplares, contentandose con Fotocopias que pasan de maquina en maquina, lo que sin duda acre- Rober: Escape. il: fp. 87 Joa mar argiei de a pra Elemento de obi 7 cients la fascindci6in que este excritor ejerce sobre los estudiantes que se ven sumengidos en el secret y la confidencia dle un tesoro que se conserva profuindamente oculto. Nos parece pertinente recordar en este coloquio el origen del seudénimo adoptado por Alvaro Vaaes Bianchi on el cont de ca primera estadia en esta ciudad (Paris), seuénimo con el que firmara suscxtticas de arte publicadas en Diario la Nevin de 1993 a 1938, donde. colaboraban igualmente, Neruda, Huidodro, De Rokha y muchos otros, En efectd, los fonemas de Jean Emer denotan y desvelan una actitud frente al mundo que Neruda interprets a su manera dicendo: ‘Conoct emamente a juan Emar sin conccerlo munca, Eltovo gran- les amigos que nunca fueron sus amigos. Mujeres que no pasarom ind alla de su piel. Afines que lo toleraron como a un largo ecaloito. Era un hombre callado, socarrén, singular. Fue un ocioso que tra- bbajé todasu vida: Andaba de palsen pats, sin entusiismo, sin orgullo ni rebelidn, desterrndose por sus propios decretos"®. Sélo més tarde;en el momento de la auto-publicacién simultdriea de sus tes primeros libros, Jeon Emar ve trarsforma en Juan Ear, El escritor tiene 4 afios, Se rata de un autor ya maduro j experimenta- do, que cree llegado el momentode poner su pluma su arteal servicio de su idioma y de su patria, : : {a expecatia era grande yladecepién fie atin mayor: La excelen- \ccrtica aunque minoritaria, no Fue seguida de ningdn efecto comer, “icant prin ripen sooner res. Pero ma all de esta indievencia, no pecemos impedienos de ver ‘en este episodio un inmenso paradigma en torno al catitbio det seud- nimo: Jean Emar, buscando ser Juan Emar, intentaba acetcarse a su pablico, sin embargo el cambio:de nombre 20 logré llenar el océano que separaba —y que continia separando— las representaciones este. Ucas que comporia su obra de las representaciones que anhela el ,) piiblico al cual él-cree dirigirse. I. POETICA Arquitectura de la prosa Jer vreooide etd Ue proyeaisWitao de eax, obra tegun medelos que se asenjana ln agus, fede isefo de un plano que ha sido minudossmente dagresele ‘Pablo Neruda. Prlogo de Dist de Juan Ema. Ei sori er go de Dies de Juan Einar. Eira Universitaria, Sontag, ae nas set Gleb ie toes Moe wos Vocal Ey Revista Chnena pe Lerenaruna N° $9, 1992 Si buscdramos un peradigma para denovar la estructura y 1a com- posicion de su obra, y sin apartarnos del léxico que Emar propone, Je Ilamariamos “arquitecto de la prosa”. Ya decirlo, ms alé de presen- er poner en juego analogias metaféricas, queremos revelar la verda- era significacién que encubre Umbra, los tres Pilaresy el Dinte que la estfuctaran. é __-En el prélogo —inédito— de Umbral, Emar-escribe:—_____. (co)Anie la necesidad de colocar un tbulo, se me impuso el de umenat. Pues ame siento, ni ds ri manos, colocado en nial Tiene-1ma coracteritca: hacia [Link] una extension ituminado; hacia adelante, la oscuridad. (J. En este mismo texto, Emar subraya el cardcter de eficacién conte- nido en su obra diciendo: } (JA todo est, Gumi, el tiempo pasaba: dias, mess yaun aes, Anolaba, st; trabajaba, apenas. Sin emborg, de. ionto remcoerpopeles, un equema se fur ‘formando. Era como wn andamigje qu, alguna vez habrie que rellenar.(. Si tuviéramos [Link] “enunciado minimo", si- suiendo la formula propuesta por Genett, diiamos: Onofre Borneo = biografo— relata la vida de sus personajes". Se trata, entonces, de tuna novela que tiene por tema el quehacer de un:narrador, de las cificultades que éste encuentra con [Link], con su. propia identidad, es decir, con la instancia productore-deliscursoy-com-la ‘temporalidad en que se leva.a [Link] narracion. tea {Bn otras palabras el tema de Unbral:no reside elas historias alt oes Qc \ Felatadas, sino en] proceso narrativoa través del cual las historias se Sie oe, | hilvanan y se entretejen, realidad [Link] leva aspostular que el SOESC ise ) verdadero tema de Umbral es el proceso-de emunciacion y su auto- Teflejo como paradigma de! “relato de un relato”. Historia de wn palimpcesto sub. [Pantaleo teat cxcrioobre tote gue coer ntact os jaded erazos de la primera eseritura, Esta particularidad:nos impone un todo diacronico para la aprehension dela genesis la estructura ye lesarrollo de este extenso palimpsesto. En 1995, Emar publica simuleineamente y a enti de autor, eres libros: Un Ato; Ayer y Milin-1934 y Mei-T994, y mastarde, también cuenta de autor, en 1987, Dix; en suma, cuatro libros que mis tarde se re-fundiran en uno sélo: Unbral Gerard Genet, igurs Il Edvons du Sell. Pais, 1972 p78. profondeur-qutun-traité de philosophie?™®--— Joan Brae aries dol prom, Eleni deposi. 9 Sus tres primeros libros, en apariencia desemejantes en su estruct®\ ra, su temic y au extensi6n, no son, como pareciera, obras sincroni-| a \.., asy auténomas entre si, sino al contrario, narfaciones complementa-| Sex riasen as cuales los enunciados convergen a lasignificacion de un slo}an gaa texto. oh ee or en —lados-entee-si-por-segmentos-entanciativos-gue-se-superponen por| exaudt ‘medio de una configuracién semantica y sintctica que hemos denori-| = ‘nado “wiptico narrativo", y que contiene los gérmenes del ambicioso |, Uot-« proyecto literario [Link]ético que Umbral propondra y que —somera- mente abreviamos como sigue: AYER antincia @es-articulacid) y la LonstrUASp permanente de} discurso narrativo, proyecto Gue anticipa el laboratorio de prosa que constituird Umbral, ‘A los ojos escépticos del “yo" hablante y de la insianda discursiviy deafilan observaciones analitico-descriptivas de fendmenos, situa nes y objetos que el lenguaje exhibe no como algo dado y-definitivo, sino insertos en el moviaiento y la subjetividad de su propio devenir, cjemplificando la idea que ms tarde Merleau-Ponty formularé dicien- do: “une histoire racontée peut signifier le monde avec autant de ee dees oe qos Detenerse ante situaciones anodinas, escrutar la sospechosa apa- riencia que encubre Ia esencia de ls objetos,incursionar, por medio de divagaciones, los. ntrincados senderos que conducen a int Aporis, son técnica recurrentes en Ayer LMILTiN-1924, por sa parte, explora la frontrey los confines de a novela en tanto que génerolterari, proponiendosu abolicin, Mita inenta transgredir los limites de la novela augurando un espacio} suigs © ocednico que més tarde Unbral exploraré inclayendo mondloges,car-| sear tas, relatos, guiones de cine, piezas de teat, tratados, sucfios, memo- Jove: tas ytodocuanioseadao nombray polarenmasde 000 pina. ( 59 ‘Miltévestamado a explorar‘l terrené experimental dela novela] oe yo plorigenérica y voluntariamenteincasificable, en suma, agené As Por [Link] una abstraccién-excesiva ab lanzar-uma mirada \ fon. distante yfuga2 a todos estos textos; nos rferiremos continuacién al primer libro de la trilogia: Un no, cuyos relatos evocan y-adoptan'el wyerieau Ponty, Phdnanénolige de le prep. Elion Galmard, Pass, 1089, pow 0 Revista Cutuana pe Lrrexatuna N° 99,1992 principio de “dialogizacién” y de “intertextualidad”™", principio que se cigird en vector de transversalidad semidntica a través de los miles de paginas, y que nosotres intentaremos ilastrar por medio de dos relatos de este primer libro, Perdigmas de inertextuaidad 43 de dalogiacién enlioeaaa Eluniverso de representaciones de Juan Emar, se Feerea por medi de imagenes que se tejen secretamenie ene lenguaje,a partir de un juego rmetonimico que consiste én designar la literatura con noribres de bras y autores, procedimiento que anticipa la utopia de Borges, el que consideraba que os ltvas de fecén ebarca un solo argusento, con tdas las permtaciones posibles®. ‘A diferencia del autor de Fieiones, que imagina que todas as obras son obra de wi solo autor, que es intenporaly endnimo'®, Emar imagina que la literatura es-un inmenso libro escrito por todos [Link]'*. Sim embargo, esta diferencia no hace mds que acentuar la coincidencia entre ambos escritores; al considerar que la literatura debe ser aprehendida como un-vasto proyecto universal lla presente consideracion le permite a Emar, plasmar la fiecién narrativa en una intertextualidad. infnita, empleando elementos.de_ significacion ajenos y reconocibles que sirven como relerentes rmatriz universal, o al gran libro que ambicionaba Mallarmé cuando ect: ‘ us cj, nes al ou eb bi ie! Y esa través de este prisma, que deberdn leerse las lineasinaugura les de Un Ato, que sin duda alguna, ion premonitorias de la magna obra que presagian. "Nos refers luring “dialogivme” apart dea defniion dada por Bain y esnroada por Todorov iy Hithal Botting le racine datogge. Edtons du Sexi, Pag 1981 borg Luis Borges. Thin, Usher, Oks Tentsin Feces, Ed. Erect, Buenos Airs, 1956, 9.27. id ib, p27 Eiar, crt como Mallar, que tout devine fie par re exprime, tous ceux qui cexprimentousceux il ventpar aceronvenat is pouvorsourangage, tavailents fete grande oeuvre et en endctent quelque pri (.)" Dinars de Valty en el Pen {Gh tn Pout Valery. eres Compl. Vots Col. Pade. Ed. Calimard Paris 1957, Pe 36 "ares a Mallarmé cealiada por jules Huret, publica ene "Journal cco” trjo el title "Réponses «des enqvtes sur Tscuton irae’ in: Millar Oran Conplitr Coll Pade. Ed; Gallimard, 1945, 2 878 Primer paradigms: Dice el texto: Floy he antanscido opresurado. Todo lo he hechs con apresuraminto vertig nao: hatarme, vestrme, desoyunarme, todo, ¥ también sermind la lectura de Don Quijote y empecé la dela Divina Comedia. (.) (oo) Hy fo termind: sgt por las de mi verdadero Don Quijote vanya tropeasnde, han de salt irda pines Ome oenta sien der Yale Mas ta prisa, ya anidada en a, siguib empujéndeme, Cog la Divi Comedia. Coa baie de ge Uae Entra per lo rianauina alio e sitvestro(...)". Emar pone env marcha su texto, unificando la literatura en un acto dé lecturs, siguificacibn eafatizads al apunter a la génesis de la prosa °yfichel Foucaulk, Le mato er ches. Gilinard. Pais, 196, p. 228, Ruvesra Cuttiena ne Lrregwvcka N98, 1992 narracién versaré sobre la curiosa [Link] que un “bichito” carcome y corroe el ejemplar: 7 Haba empesado por abrir un oie ata posterior de bro, justo otf del ica rir ee pla de iin tinea del tino canto (..) {..) Luego habia segido s lento y lavorase trabajo, mas no como cualquier pita seal maginat, ree faci 3 ingtin mado. ‘Lohabia epuida en plano ncinado, en plano oblicu, trefando suavenent, eR dng rou, pond segue, rca eat, fi ine de tinty de patel, en denanda dela primera ltrs del primera palabra de la primera: lines del primer canto. (.) F Tr minuciees deseripcion dela Cayectora trac pore bin se jecuta, en un comienco, siguiendo eyes propias de la geometrta para luego desplazarse ala dimensién lexiogréfica, Durante esta inagotable tarea de excavacion, y en medio de b oscuridad, la bestezuela penetra mntenido semantico del texto: erie Bek (.) sc etabon mind cm des labra ue mil autores habta enadecido y plasmado en mi etanteria para ques, cada vez (que et demenio ne lo instaa, es sacara de mutsma y lag Rigen rehablar a mis dos é Y¥ deeste modo, lbckito biblingréfco est devorando no sélo latinta y el pp sito que ia Ternnade por rasa agniienson delve (a) ¥comodlibrosehallaba cn su tepaabieréa, la béstexuea habjowiliaa ver, después de meses, acaso de afar de sombras y desconsuelos, aulidas ¢ Jnnprecaciones de Meldoror, haba wualts 0 ver la bur teizada oe mi biblioteca fence (.. : aoe eros, aque que maa tk, 53 el ii y titanico esfuerzo de agujerear y devorar papel, sino el dotor y el suftimiento que experimental haberse alimentada de aullidseiabre- oN Noble bestecuela! En ou bigubre peregrinae sélo una vex vib brilar cake uta catos her jn hina Y cuando a [Link] sistema nervioso legs la vos que deci: oe ‘No sabes wostros por qué no os devorar. los Ruess de Ia cabec, content dose con extrac, con su bomb, la-quinterscenciade muestra sangre. Esperad un Snsante, oo voy a decir: es porque la fuera les falta. Estad certs que, si sus smandiulas fuecen conformes 0 la medida de sus votostnfritas, cerebro, Ta rena des js, clr vertebral, oda waco cut en elles pasris Como una gota de agua; entonces la besecuela, desde suprisi sombria, ele hacia Lautréomant sus votosinfinito de infnito reconocimient. : ‘Mas todo aquelo habia sido para dln una experiencia demasiado crue ‘Apenas fuera de su penaso trabajo, echt acrve. Jus Ear argue del pros. Elements dept = Cay6 de bro a le mesa. Siguiécorriendo, Pero das rulgades ms alld sus dolores estallaron yal estat, 5 lcaron al gran Todo salma mirospica. Noble bestezuela! Hoy bajo el BI Cantar de los Cantates, le he dado piadosa sepultura®. Juan Emar se inscribe en la tradicién inaugurada por Cervantes y ficlmente continuada por Lautréamont, cuyas obras son, dice Kristeva “un dialogue constant avec le corpus itéraire précédant, une contesta- tion perpétuelte de Nécriture précédante. Le dialogue et ambivalence Sauérent ainsi étre la seule démarche permettant & Pécrivant d'entrer dans fhintoire en professant une morale ambivalente, celle dela nega- tion comme affirmation” * 1La obra emariana, a través del uso constante de referencias a otras cobras y a otros autores, articua el acto de lacturay ef acto de escitura, logrando que el texto avance y evolucione amparado por la pluralidad de nuevos espacios textuales que le permiten regular la distancia y la proximidad canto de la exegesis como el prisma de’si ficciéu caleidos- cépica. Por otra parte, el acto ‘de créacin, plasmado en la escritura y asociado al acto de lectura, otorga al monSlogo emariano un espacio pluridimensional y una polifonia que emerge de la multiplicdad de voces. que se-dan cita en un. texto comtin. Este diilogo potifonico impone ala recepcién de! texto de Emar ua sinnimero de graduacio- nes posibles que tienden a expandir el horizonte del lector, el cual debe someterse a esta multiciplidad de textos yz esta lectura dialogica’™, Jo que sin duda constituye el rasgo mas singular de la obra literaria de rmuestro autor. Siaceptamosel postulado de Baklitine cvando dice que “Le style du roman, Cest un assemblage des styles; fe syle du roman, cest un syttme de langués"™; diremos que la novela de Emat, Umbral, es un “assemblages de textes" donde las innumerables referencias a otros textos, acentian el principio de dialogizacion, que Hlevado ms alla de |a polifonia de lenguajes diversos y distmiles, propone una comunica- ion que debe constituirse en torno. una unidad estlistcay semantica, hasta llegar a proponer lo que decfamos al comienzo de esta ponencia, het: (09), pp. 1620. Yulia Kesers. Semi: Rechercher pour une simetne, Editions du Sell Pais 1068, p82 ibe Mikal Babine. Sxhtigu tori d ron, Galimard, Col TEL Pai, 1978, p88. 6 Revista Crttena o& Lerenatuna N° 35, 1992 tuna metonimmia en fa cual todos los escritores no hacen masque escribir un gran’y tinico libro. aul Valéry decia: “Résumer une thése c'est retenir Pessentiel, Résu- mer une ocuvre d'art, c'est en perdre Iessentiel”™. ¥ es justamente fo que acabamos de haccr: hemos reunido y esquematizado un diminuto fragmento de una obra inmiensa forjada en mis de treinta aftos de paciente yslitaria labor, area que el autor interrumpe en el momento de surmuerte, siguiendo fielmente el plan que él mismo tabla trazado. Yrresignados como sstarnos, a perder lo esencial de esta magna obra, no nos resta més que concluir recordando que Umebral, en lugar de narrar una historia propone relatar la historia y el devenir de su propia narraciéa| desmudando el proceso de gestacin escritural. Al rnistoo tiempo, la proposicin de literalidad y, por ende; estética de la ‘obra de Emar postula que el arte narrativo no puede ni debe sustentar- se en la mimésis, sino en el devenir interno del acto creaar\ Tal propésito se deja ver a lo largo de toda la obra, provpcando'e! efecto aandlogo a la tela que deja traslucir los bosquejos y Joe trazos que sirvieron de trama para ejecutar el éuadro, o bien, para retomar nuestro paradigma incial, a la del arquitecto, que tas haber acabado su obra, deja al descubierto no sd los pares y la vigas macstras qué sostienen el edficio, sino también el andamiaje que utlizé en su cons- ABSTRACT ort xpne (a primar lander para eigen densa depress cts, cement gu inpeen le ies ya” rece Chile de a aba eas de a nar (2) sprocnacn dela Aguisextwra—Unibral—jconfgurctn dela transenabidad seni de a cra entering; 9 (3) al prin de "dogiacion” ¢inertextwlidad y la in de atop eratia entra a iver de Mallar y Borge, ‘The aide decries (1) he primary elements forthe interrtation of the univers Wf asic eprwtation, lemens which revit th Sif end “reception” Chief fn Ena’: ear wor) te aprinatin of the rcstetae ~Unibral and te lap th semanc tranersabilyef the Emarian rd nd (9) he begining of dilogaion” and interextnlty ad he notion of Bterary utopia i ooeecton wth teenies of Mallar end orgs pnd; (A), p 144 HUMBERTO DiAZ-CASANUEVA: REFULGENCIA Y RELECTURAS. RECONOCIMIENTO Y RELEVACION Waldo Rojas Depts de Historia Contemrca, ‘uix. de Pais | Gorton) La recepein y la vigencia de Ia obra del poeta chileno Humberto Diaz-Casanueva constituyen un fenémeno de ribetes paracijicos. Es el suyo el caso de unaescritura deaparientias desconcertantes, de difcul- tades meticulosas, como sien su propésto hubiera l énimo de inducir t perplejidad nuestros habitos de lecturs bieredados, contraridndolos luno 2 uno al descoyuntar el ancamiaje dé seintidos que sostiene en el lenguaje nuestra relacin sosegadora con lo real. Eéritura que pese a todo no incurre en dislocacionés antojadias del order grantatical, sunque tampoco admite cubrirsé con los artficiosretérieos dela seduc- cisny, por ello, exhiberispidea y severidad como signos dela voluntad del poetade disuadir cualquier acercamiento desaplicado. Estos y otros rasgos de arduidad, constantes todo a lo largo'de una obra, no han impedido a su autor beneficiar de las pieseas de una pronta, durable, notoriedad y aprecio laudatorio. "Adguirida de temprano su reputacién de “valor de nuestras letras", lan nimho de respetabilidad espiritual liz rodeado de-manera-cast tmblemética lz persona y el nombre mismo del poeta por masde medio Siglo. Un respeto literalmente mud, sinos atenemos aa escasafocu- dad de las razones literarias’ que lo inspiran: Hasta, 1960, s6lo se ‘cuenta algo més de una veintena de resefias y aricules critigos breves Sobre su poesia, aungue de cuyo limitado né[Link] las paginas de una cartasinceramente élogidse, sbtiamentecoitceptuos, de Gabricla Mistral én corientario del poeta Raqaiem, y quid esa misiva sma equivalga a muchos coronainientos!. spltoradio de extensisnr y por unarasimilacién'en toda la intensidad ‘rex pablo én diario La Ware, de Santiago de: Chie (2-1-1959) bajo e titulo de"Un belo poema de Humberto Dias Casanuera: Regan" Feproducidacomo prdlogo dela # edi de ese poema, en 1975. 7 ‘Cdn justificada. sea la. [Link] poeta, por [Link]”

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