Marta Guerrero Santos
Resumen del artículo sobre la PAAF
La punción aspirativa con aguja fina es un método de diagnóstico para el estudio microscópico
de un nódulo o tumoración, que puede realizarse directamente sobre ellos o guiado por métodos
de imagen como la ecografía, tomografía computarizada o la resonancia magnética.
El patólogo es el profesional más recomendado para esta prueba, pues realiza una tinción rápida,
verificando la idoneidad de la muestra además de obtener material para estudios adicionales.
También deberá tener una buena comunicación con el clínico para un el diagnóstico.
¿Cómo interpretar una PAAF?
Se clasifican en 3 grupos de diagnóstico: positivas, sospechosas o negativas para la malignidad.
Existe un grupo adicional que generan material insuficiente o insatisfactorio, pudiendo repetirse
o realizarse directamente una biopsia de la lesión.
La PAAF en pediatría
- Ventajas
Las series publicadas de PAAF en la edad pediátrica muestran altas tasas de sensibilidad y
especificidad para distinguir procesos benignos de neoplasias malignas.
Es una prueba segura, rápida, barata y poco molesta que genera información valiosa para el
tratamiento posterior del paciente.
- Limitaciones
Requiere personal entrenado para realizar la técnica de aspiración e interpretar el frotis.
A veces, el material es insuficiente o inadecuado para realizar el diagnóstico.
La información diagnóstica es limitada y se pueden producir resultados falsos negativos.
Contraindicaciones
Las alteraciones de la coagulación, especialmente en casos de punciones en órganos internos.
Ausencia de colaboración o imposibilidad de inmovilizar al paciente, que se hará bajo sedación.
La posibilidad de puncionar en el trayecto de asas intestinales o grandes vasos.
Sospecha clínica de que la lesión pueda ser un quiste hidatídico (riesgo de anafilaxia).
Complicaciones
La implantación de células malignas en el trayecto de la punción (excepcional).
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Los neumotórax ocurren el 10% de las PAAF pulmonares, de escasa magnitud y poca
repercusión clínica.
Hemorragias, especialmente si hay alteraciones de la coagulación.
Infecciones o reacciones vagales.
Utilidad e indicaciones de la PAAF en pediatría
Entre las situaciones con más utilidad clínica, se encuentran metástasis y recaídas.
- PAAF en ganglios linfáticos
Según el estudio de Kardos et al, la sensibilidad del procedimiento fue del 93%, la especificidad
del 95% y el retraso diagnóstico en los casos con diagnósticos falsos negativos fue mínimo.
La mayoría, se realiza en ganglios palpables en cabeza o cuello, y representan hiperplasias
reactivas inespecíficas como diagnóstico genérico. Otro ejemplo es el de linfadenitis
granulomatosa, que debe complementarse con estudios microbiológicos.
Este patrón citológico aparece en distintas entidades: infección por micobacterias atípicas,
tuberculosis, enfermedad por arañazo de gato, toxoplasmosis, etc.
En cuanto a las neoplasias ganglionares malignas, el diagnóstico de linfoma hodgkiniano puede
realizarse con certeza si el fenotipo de las células tumorales y la clínica del paciente lo aceptan.
Se considera que el diagnóstico debe confirmarse histológicamente para subtipificar.
La minoría de pacientes poseen adenopatías que persisten después de un periodo prudencial o de
un tratamiento empírico con antibióticos. Cuyo dilema es que continuar observando puede
retrasar el diagnóstico de una enfermedad relevante, mientras que realizar una biopsia abierta
significa someter al niño a los riesgos inherentes al procedimiento quirúrgico.
Algunas lesiones pueden ser mal interpretadas: quistes branquiales, nódulos tiroideos, abscesos,
lesiones salivales, tumores benignos y malignos no ganglionares, etc.
A diferencia de los adultos, la metástasis es excepcional, destacan: carcinoma papilar del
tiroides, carcinoma indiferenciado de la nasofaringe, neuroblastoma y rabdomiosarcoma.
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- PAAF de tiroides
Algunos la consideran una técnica terapéutica, pues
elimina un 50% de las lesiones quísticas. Cuya
limitación es la falta de especificidad para distinguir el
carcinoma folicular de los adenomas, no detecta el
carácter invasivo del nódulo y debe valorarse
histológicamente.
Permite reducir el número de cirugías en casos de
enfermedad tiroidea benigna.
- PAAF en partes blandas
Muchos cirujanos consideran que la biopsia es el
único procedimiento adecuado para el diagnóstico
inicial de un sarcoma. Pero la PAAF permite hacer
el diagnóstico diferencial entre lesiones benignas y
malignas con un alto grado de precisión.
No constante, la evaluación de la lesión mediante
estudio histológico sigue siendo el método de
referencia para clasificar las neoplasias primarias
de partes blandas en la infancia.
No todas estas lesiones necesitan ser extirpadas
(hematomas, algunos hemangiomas, etc).
Un gran número de neoplasias malignas son tumores de células redondas, difíciles de diferenciar
entre sí en extensiones citológicas, las técnicas complementarias (microscopía electrónica,
inmunohistoquímica, biología molecular) son especialmente importantes en su diagnóstico
diferencial.
- PAAF de lesiones en otras localizaciones
Con menor frecuencia que los anteriores, en regiones como piel, mama, hueso, pulmón, etc.
Conclusiones
Procedimiento sencillo, eficaz, barato y escasamente invasivo, que puede realizarse tanto en
tumoraciones palpables como profundas en pacientes pediátricos.
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