Biologia Preingreso
Biologia Preingreso
Al finalizar esta unidad didáctica se espera que el alumno sea capaz de:
- Comprender el concepto de Biología. Conocer la Historia de la Biología como ciencia y sus distintas
Ramas.
- Conocer sobre el concepto y las teorías que explican la evolución. Herencia, Supervivencia, Micro
y Macroevolución.
- Entender cuál ha sido la Evolución de los homínidos, y cómo se llegó a la aparición del hombre.
- Conocer y comprender las Características de los seres vivos y sus niveles de organización, así como
los niveles básicos de organización del cuerpo humano.
CONCEPTO DE BIOLOGÍA
“Ciencia que estudia las múltiples formas que pueden adoptar los seres vivos, así como su estructura,
función, historia evolutiva, crecimiento, desarrollo y relaciones con el medio ambiente”.
La Biología es una ciencia que tiene como objeto de estudio a los seres vivos: su origen, evolución y
propiedades. Se ocupa tanto de la descripción de las características y los comportamientos de los
organismos individuales como de las especies en su conjunto, así como de la reproducción e
interacciones entre los organismos y el entorno. Estudia la estructura y la dinámica funcional comunes
a todos los seres vivos, con el fin de establecer las leyes generales que rigen la vida orgánica y los
principios explicativos fundamentales de ésta.
La historia de Biología tradicionalmente se ha dividido en 3 etapas, cada una caracterizada por una
serie de descubrimientos y propuestas, un desarrollo tecnológico y una forma de organizar el
pensamiento. Así, es posible dividirla en:
· Biología Antigua: Desde el año 500 AC hasta el 1600 de nuestra era. Principales exponentes:
Aristóteles (teoría abiogenética o generación espontánea); Galeno; Vesalius; exploradores y
colonizadores del siglo XVI. En esta etapa surgen las primeras ideas sobre el origen de la
vida, se comienza a describir la anatomía y fisiología humana y surgen nuevas disciplinas:
botánica, zoología y la taxonomía.
· Biología Moderna: Se extiende desde el siglo XVII hasta 1920. Invento que marca el período:
la aparición del microscopio. Este período de cerca de 300 años se caracterizó por un método
de trabajo experimental y por la tentativa de relacionar a las estructuras celulares con su
función. Surgen nuevas ciencias: citología, microbiología, genética y evolución.
· Biología Molecular: Desde 1920 a la actualidad. Etapa caracterizada por los avances
tecnológicos: mejoramiento genético; terapia génica; clonación; conocimiento del genoma
humano.
ÁREAS DE LA BIOLOGÍA
El campo de la Biología es amplio, ya que abarca desde la función molecular y la estructura celular
hasta el estudio de la biósfera. En el siguiente cuadro se observa una descripción general de las áreas
desarrolladas en esta ciencia. En la actualidad, la biología se aplica en diversas actividades humanas:
la generación de energía y el cuidado del ambiente, la investigación médica, la agricultura, la
industria, la veterinaria, la tecnología, entre otras.
SISTEMÁTICA
Área de la biología encargada de clasificar a las especies a partir de su historia evolutiva (filogenia).
Es el estudio científico de los tipos y la diversidad de los organismos y de todas y cada una de las
relaciones entre ellos (Mayr & Ashlock, 1991). La sistemática se ocupa de la diversidad biológica
en un plano descriptivo y en uno explicativo o interpretativo. La diversidad de características que
despliega la naturaleza viviente, las semejanzas y diferencias, son el resultado de la evolución y dos
causas generales: la herencia y la adaptación.
TAXONOMÍA
La taxonomía tiene por objeto agrupar a los seres vivos que presenten semejanzas entre sí y que
muestren diferencias con otros seres, estas unidades se clasifican principalmente en ocho categorías
jerárquicas que son, por orden decreciente de sus niveles:
● Dominio,
● Reino,
● Filo o División (Tipo),
● Clase,
● Orden,
● Familia,
● Género,
● Especie.
La unidad fundamental de la que parte toda la clasificación es la especie, definida como aquella
agrupación de seres vivos en la que todos sus miembros son capaces de aparearse entre sí y producir
crías viables y fértiles.
1. Organización específica: Los seres vivos muestran un alto grado de organización y complejidad.
La vida se estructura en niveles jerárquicos de organización, donde cada uno se basa en el nivel previo
y constituye el fundamento del siguiente nivel. Por ejemplo: los organismos multicelulares están
compuestos por tejidos, los tejidos por células, las células por organelas, etc. La unidad estructural es
la célula. Algunos organismos están constituidos por una sola célula. La célula en sí tiene una
organización específica, todas tienen tamaños y formas características por las cuales pueden ser
reconocidas.
2. Homeostasis (del griego "permanecer sin cambio"): Para mantenerse vivos y funcionar
correctamente los organismos vivos deben mantener la constancia del medio interno de su cuerpo,
proceso denominado homeostasis. Entre las condiciones que se deben regular se encuentran:
temperatura corporal, pH, contenido de agua, concentración de electrolitos, etc.
3. Reproducción y herencia: Dado que toda célula proviene de otra célula, debe existir alguna forma
de reproducción, ya sea asexual (sin recombinación de material genético) o sexual (con
recombinación de material genético). La mayor parte de los seres vivos usan un producto químico: el
ADN (ácido desoxirribonucleico) como el soporte físico de la información que contienen. Algunos
organismos, como los retrovirus (entre los cuales se cuenta el HIV) usan ARN (ácido ribonucleico)
como soporte.
4. Crecimiento y desarrollo: En algún momento de su ciclo de vida TODOS los organismos crecen,
esto es aumentan de tamaño. Aun cuando los organismos unicelulares crecen, las bacterias duplican
su tamaño antes de dividirse nuevamente. Los organismos multicelulares pasan por un proceso más
complicado: diferenciación y organogénesis. En todos los casos, el crecimiento comprende la
conversión de materiales adquiridos del medio en moléculas orgánicas específicas del cuerpo del
organismo que las captó.
5. Metabolismo: Los organismos necesitan materiales y energía para mantener su elevado grado de
complejidad y organización, para crecer y reproducirse. La suma de todas las reacciones químicas de
la célula que permiten su crecimiento, conservación y reparación, recibe el nombre de metabolismo.
Distinguimos anabolismo cuando estas reacciones químicas permiten transformar sustancias sencillas
para formar otras complejas, lo que se traduce en almacenamiento de energía, producción de nuevos
materiales celulares y crecimiento. Catabolismo si se produce desdoblamiento de sustancias
complejas con liberación de energía.
6. Irritabilidad: los seres vivos son capaces de detectar y responder a los estímulos (tanto internos
como externos).
NIVELES DE ORGANIZACIÓN
La biología se ocupa de analizar jerarquías o niveles de organización que van desde la célula a los
ecosistemas. Este concepto implica que en el universo existen diversos niveles de complejidad. Por
lo tanto, es posible estudiar biología a muchos niveles, desde un conjunto de organismos
(comunidades) hasta la manera en que funciona una célula o la función de las moléculas de la misma.
En orden decreciente los principales niveles de organización son:
Biosfera: La suma de todos los seres vivos tomados en conjunto con su medio ambiente. Es el lugar
donde ocurre la vida, desde las alturas de nuestra atmósfera hasta el fondo de los océanos o hasta los
primeros metros de la superficie del suelo.
Ecosistema: La relación entre un grupo de organismos entre sí y su medio ambiente. Los organismos
deben adaptarse a los otros organismos de ese ambiente.
Comunidad: Es la relación entre grupos de diferentes especies. La estructura de una comunidad puede
ser alterada por cosas tales como el fuego, la actividad humana y la sobrepoblación.
Individuo: Una o más células caracterizadas por un único tipo de información codificada en su ADN.
Puede ser unicelular o multicelular. Los individuos multicelulares presentan tipos celulares
especializados y división de funciones en tejidos, órganos y sistemas.
Sistema: (en organismos multicelulares). Grupo de células, tejidos y órganos que están organizados
para realizar una determinada función, p.ej. el sistema circulatorio.
Órganos: (en organismos multicelulares). Grupo de células o tejidos que realizan una determinada
función. Por ejemplo: el corazón, es un órgano que bombea la sangre en el sistema circulatorio.
Tejido: (en organismos multicelulares). Un grupo de células que realizan una determinada función.
Por ejemplo: el tejido muscular cardíaco.
Célula: es la unidad estructural más pequeña de los seres vivos capaz de funcionar
independientemente. Cada célula tiene un soporte químico para la herencia (ADN), un sistema
químico para adquirir energía etc.
Organela: (es una subunidad de la célula). Una organela se encuentra relacionada con una
determinada función celular. Ej. Mitocondria: sitio principal de generación de ATP en eucariotas).
Una gran cantidad de evidencias indica que la Tierra ha tenido una larga historia y que todos los
organismos vivos -incluido el ser humano- surgieron en el curso de esa historia, a partir de formas
anteriores más primitivas.
Esto implica que todas las especies descienden de otras especies; es decir, que todos los seres vivos
comparten antecesores comunes en el pasado distante. Estos antepasados más simples sufrieron
modificaciones graduales que se han fijado y acumulado en generaciones sucesivas.
La adaptación a un medio determinado ha sido una de las tendencias más firmes que condujo a una
complejidad cada vez mayor en las estructuras y funciones de los organismos.
3- “Adaptación fisiológica, proceso que puede ocurrir ya sea en el curso de la vida de un organismo
individual –tal como la producción de más glóbulos rojos en respuesta a la exposición a grandes
altitudes– o bien en una población, durante el curso de muchas generaciones”.
EVOLUCIÓN ORGÁNICA
IDEAS PRE-DARWINIANAS:
- Aristóteles (384-322 a.C.) colocó a los organismos en una “escala de la naturaleza” desde el más
sencillo al más complejo.
- Siglo XVIII: comienzan las exploraciones por otros continentes, se descubren nuevas especies y
fósiles.
- LAMARCKISMO: Fue una teoría propuesta en el siglo XIX por el biólogo francés Jean-Baptiste
Lamarck (1809) para explicar la evolución de las especies. Su teoría fue también conocida como
herencia de caracteres adquiridos.
Lamarck es sin duda el gran predecesor intelectual de Darwin y del evolucionismo moderno. Las
ideas centrales de Lamarck pueden resumirse del modo siguiente:
4- Las distintas formas de vida pueden detenerse en los distintos estadíos, o aún
desviarse hacia caminos diferentes.
Según la explicación lamarckista, basada en la herencia de los caracteres adquiridos, las jirafas, por
ejemplo, han logrado sus largos cuellos ya que el estiramiento adquirido por fuerza del ejercicio de
comer las hojas en las ramas más altas de los árboles, se transmiten a la descendencia. Este proceso,
repetido generación tras generación, provoca la evolución de cuellos más largos.
La teoría lamarckiana fue dominante en el campo de la evolución durante gran parte del siglo XIX,
incluso tras la formulación del mecanismo de selección natural por Darwin y Wallace. Sin embargo,
el desarrollo de la genética mendeliana, con la separación de las líneas celulares somática y genética,
la hizo incompatible con los hechos observados.
En esencia, la teoría de la evolución por selección natural sostiene que, a causa del problema de la
disponibilidad de alimentos, los miembros de las distintas especies compiten intensamente por su
supervivencia. Los que sobreviven, que darán origen a la siguiente generación, tienden a incorporar
variaciones naturales favorables al proceso de selección natural, y estas variaciones se transmitirán a
través de la herencia. En consecuencia, cada generación mejorará en términos adaptativos con
respecto a las anteriores, y este proceso gradual y continuo es la causa de la evolución de las especies.
A través de su obra El Origen de las Especies (1859), marcó un cambio en la concepción de la
Biología.
Volviendo al ejemplo de las jirafas, desde la explicación darwinista, las jirafas de cuello largo tenían
una ventaja a la hora de alimentarse, pudiendo aprovechar las hojas más altas de los árboles. En
promedio, éstas dejaron más descendientes que las de cuello corto. Este proceso a lo largo del tiempo
provoca la evolución de cuellos más largos.
EVOLUCIÓN (del latín e = fuera + volvere = girar): Son los cambios en el reservorio génico de una
generación a la siguiente como consecuencia de procesos tales como la mutación, la selección natural,
el apareamiento no aleatorio y la deriva genética.
El concepto original de Darwin y de Wallace acerca de cómo ocurre la evolución se funda en cinco
premisas:
1- Los organismos engendran organismos similares; es decir que hay estabilidad en el proceso de la
reproducción.
3- En cualquier población dada ocurren variaciones aleatorias entre los organismos individuales,
algunas de las cuales son hereditarias, es decir, que no son producidas por el ambiente.
4- La interacción entre estas variaciones hereditarias, surgidas al azar, y las características del
ambiente determinan en grado significativo cuáles son los individuos que sobrevivirán y se
reproducirán y cuáles no. Algunas variaciones permiten que los individuos produzcan más
descendencia que otros. Darwin llamó a estas características variaciones "favorables" y propuso que
las variaciones favorables heredadas tienden a hacerse cada vez más comunes de una generación a
otra. Este es el proceso al que Darwin llamó selección natural.
Selección natural: Proceso de interacción entre los organismos y su ambiente que resulta en una tasa
de reproducción diferencial de los diferentes genotipos presentes en la población. Puede dar como
resultado cambios en las frecuencias relativas de los alelos y genotipos de la población, o sea, producir
evolución.
5- Dado un tiempo suficiente, la selección natural lleva a la acumulación de cambios que provocan
diferencias entre grupos de organismos.
2) del proceso de selección natural por el cual algunos organismos, en virtud de sus
variaciones heredables, dejaban más progenie que otros.
El concepto de gen propuesto por Mendel -pero desconocido para Darwin- permitió comprender de
qué manera las variaciones podían originarse, preservarse y transmitirse de una generación a la
siguiente.
Charles Lyell (siglo XIX). Estableció la teoría geológica del UNIFORMISMO "Principios de
geología": Los procesos geológicos y las leyes científicas que actúan ahora también actuaron en el
pasado. Los accidentes físicos y geográficos no fueron creados en sus formas actuales, sino que se
formaron durante largos períodos por los lentos procesos geológicos de vulcanismo, levantamiento,
erosión y glaciación, procesos que siguen en la actualidad”.
Una de las principales debilidades de la teoría de la evolución, según fuera formulada por Darwin,
era la ausencia de un mecanismo válido para explicar la herencia (Transmisión de características del
progenitor a los hijos). El desarrollo posterior de la GENÉTICA permitió dar respuesta a tres
cuestiones que Darwin nunca pudo resolver:
1) ¿de qué manera se transmiten las características heredadas de una generación a la siguiente?;
2) ¿por qué las características heredadas no se "mezclan", sino que pueden desaparecer y luego
reaparecer en generaciones posteriores y
3) ¿de qué manera se originan las variaciones sobre las cuales actúa la selección natural? (Proceso de
interacción entre los organismos y su ambiente que resulta en una tasa de reproducción diferencial de
los diferentes genotipos presentes en la población; puede dar como resultado cambios en las
frecuencias relativas de los alelos y genotipos de la población, o sea, producir evolución).
En la década del 1930, el trabajo de muchos científicos se plasmó en la teoría sintética de la evolución
actual la que se apoya en la teoría darwinista de la selección, en los conocimientos de la genética y
del tratamiento matemático de la dinámica de poblaciones.
A partir de la década del 1940, cuando emergió la nueva ciencia: Genética, la evolución se define
más específicamente como un “cambio en la frecuencia de un alelo dentro de un reservorio
genético”. Este cambio puede ser causado por una cantidad de mecanismos diferentes: selección
natural, deriva genética o cambios en la estructura de una población (flujo genético).
Esta teoría es la que recibe una aceptación general, pero ha sido enriquecida por avances en otras
disciplinas relacionadas, como la Genética del Desarrollo, y esfuerzos por comprender la aparición
de nuevas morfologías (macroevolución) o el ritmo desigual del cambio evolutivo. La teoría de la
evolución es el modelo científico que describe el origen de todos los organismos vivientes a partir de
un ancestro común.
GRADUALISMO
Modelo genético donde las especies evolucionan por la acumulación gradual de pequeños cambios y
por la selección natural de los individuos más aptos, funciona muy bien para la evolución en
poblaciones, pero no explica los grandes saltos evolutivos.
Eldredge y Gould en 1972: Hipótesis evolucionista propuesta del equilibrio puntuado se relaciona
con el “tiempo” con el que las especies evolucionan. Según Eldredge y Gould, durante la mayor parte
del tiempo de vida de una especie, ésta permanece estable o con cambios menores (periodos de
estasis), y el proceso de especiación se produciría de una forma rápida en términos geológicos. En el
registro fósil se observa a menudo que las especies permanecen estables durante un tiempo para luego
desaparecer o transformarse de forma aparentemente brusca.
“El gradualismo explica este hecho por las imperfecciones del registro geológico, mientras que según
la hipótesis del equilibrio puntuado este hecho sería una consecuencia directa del modo en que las
especies evolucionan”
1- MECANISMOS DE LA HERENCIA
Actualmente, el origen de la mayoría de las características hereditarias puede ser trazado hasta el
nivel de genes, codificados en el ADN. El ADN varía entre los miembros de una misma especie y
también sufre cambios o mutaciones.
También existen formas de variación hereditaria que no están basadas en el ADN. El proceso que
produce estas variaciones deja intacta la información genética y es con frecuencia reversible. Este
proceso es llamado herencia epigenética y puede incluir fenómenos como la metilación del ADN, la
herencia estructural.
Mutación: Es un cambio permanente y transmisible en material genético de una célula, que puede
ser producida por errores de copia en el material genético durante la división celular y por la
exposición a radiación, químicos o virus, o puede ocurrir deliberadamente bajo el control celular
durante procesos como la meiosis.
En los organismos multicelulares, las mutaciones pueden dividirse en mutaciones germinales (en las
gametas: óvulos y espermatozoides), que se transmiten a la descendencia y las mutaciones somáticas,
que (cuando son accidentales) generalmente conducen a malformaciones o muerte de células y
pueden producir cáncer.
Las mutaciones introducen nuevas variaciones genéticas, sin las cuales no habría evolución. Las
mutaciones que no se ven afectadas por la selección natural son llamadas mutaciones neutrales. Éstas
no afectan las oportunidades de supervivencia de los organismos y su ambiente natural y pueden
acumularse a través del tiempo. Su frecuencia en la población está dictada completamente por la
deriva genética y el flujo genético. En general, se entiende que en ausencia de selección, la secuencia
de ADN de un organismo sufre una acumulación estable de mutaciones neutrales.
2- SUPERVIVENCIA DE CARACTERES
En genética de poblaciones, el acervo génico (en inglés gene pool; también llamado patrimonio
genético) de una especie o población es el grupo completo de alelos únicos presentes en el material
genético de la totalidad de los individuos existentes en dicha población. Un acervo genético amplio
se asocia a una diversidad genética amplia, que se asocia con poblaciones robustas, que pueden
sobrevivir a intensos eventos de selección. Por el contrario, una baja diversidad genética (cuello de
botella o consanguinidad) conlleva una escasa adaptabilidad, lo cual aumenta la posibilidad de
extinción. Distintos factores influencian la frecuencia de los alelos existentes en un acervo génico.
Hacen que algunas características se hagan frecuentes mientras que otras disminuyan o se pierdan
completamente. Existen tres procesos conocidos que influyen en la frecuencia de un alelo:
a- Selección natural
Darwin comprendió que todas las poblaciones –no sólo la población humana– están condenadas
potencialmente a exceder sus recursos. Sólo una pequeña fracción de los individuos que podrían
existir nace y sobrevive. Según el naturalista, los que sobreviven son los que se encuentran
«favorecidos» en razón de ligeras variaciones ventajosas. Este proceso de supervivencia de los
«favorecidos» fue llamado por Darwin selección natural, por analogía, la selección de organismos
por sus características deseables, cuando es provocada por el hombre, por ejemplo, para la agricultura,
es llamada selección artificial.
En términos poblacionales, la selección natural se define ahora como el éxito reproductivo diferencial
(los individuos favorecidos se reproducen más), que es el resultado de las interacciones entre los
organismos individuales y sus ambientes (incluyendo a otros organismos), y puede dar como
resultado cambios en las poblaciones –es decir, la evolución– De acuerdo con esta teoría, la selección
natural es la fuerza principal de la evolución. La selección natural está basada entonces en la
supervivencia diferenciada y tasas de reproducción como resultado del ambiente. Los organismos que
sobreviven y se reproducen aumentan la frecuencia de sus genes en el patrimonio genético común
sobre aquellos que no sobreviven. La selección natural trabaja con mutaciones en diferentes formas
ya sea:
El papel central de la selección natural en la teoría de la evolución ha dado origen a una fuerte
conexión entre ese campo y el estudio de la ecología.
b- Deriva genética
La deriva genética describe los cambios en la frecuencia de los alelos debidos a eventos no
relacionados con la herencia. Estas fluctuaciones en la frecuencia de los alelos entre generaciones
sucesivas, puede producir la desaparición de algunos alelos de una población. Dos poblaciones
separadas que parten de la misma frecuencia de alelos pueden derivar, por fluctuación aleatoria, en
dos poblaciones divergentes con diferente conjunto de alelos (por ejemplo, alelos presentes en una
población y que desaparecieron en la otra). Algunos eventos raros y poco frecuentes como una
explosión volcánica, el impacto de un meteorito, etc. pueden contribuir a la deriva genética alterando
la frecuencia de alelos fuera de las presiones selectivas normales.
Muchos aspectos de la deriva genética dependen del tamaño de la población. En las poblaciones
reducidas, la deriva genética puede producir grandes cambios en la frecuencia de alelos de una
generación a la siguiente, mientras que en las grandes poblaciones, los cambios en la frecuencia de
los alelos son generalmente muy pequeños. La selección natural es más eficiente en grandes
poblaciones y la deriva genética es más poderosa en las poblaciones reducidas. El tiempo que le toma
a un alelo fijarse en una población por deriva genética (es decir, el tiempo que toma el que todos los
individuos de la población tengan ese alelo) depende del tamaño de la población: mientras más
pequeña la población, menos tiempo toma la fijación del alelo.
C- Flujo Genético
El flujo genético es el único mecanismo por medio del cual las poblaciones se vuelven genéticamente
homogéneas al mismo tiempo que forman un patrimonio genético común grande. Las migraciones de
una población hacia áreas ocupadas por una segunda población pueden producir flujo genético. El
flujo genético opera cuando no hay obstáculos culturales ni geográficos.
3- MICROEVOLUCIÓN Y MACROEVOLUCIÓN
Microevolución
Son los cambios de las frecuencias génicas en pequeña escala dentro de una población durante el
transcurso de varias generaciones. Estos cambios pueden deberse a un cierto número de procesos:
mutación, flujo génico, deriva génica, así como también por selección natural. La genética de
poblaciones es la rama de la biología que provee la estructura matemática para el estudio de los
procesos de la microevolución como por ejemplo las razas de colores en la población mundial.
Macroevolución
Son los cambios a gran escala, ocurridos en largos períodos de tiempo (por ejemplo, los anfibios que
evolucionaron a partir de un grupo de peces óseos). Son los cambios que resultan en organismos
sustancialmente diferentes, y usualmente utilizados para los eventos que resultan en especiación, que
es la evolución de una nueva especie.
4- ESPECIACIÓN Y EXTINCIÓN
Desde una perspectiva evolutiva, las especies son grupos de organismos reproductivamente
homogéneos, en un tiempo y espacio dados, pero que sufren transformaciones con el paso del tiempo
o la diversificación espacial. Como consecuencia de estos cambios, las especies sufren
modificaciones y se transforman en otras especies o bien se subdividen en grupos aislados que pueden
convertirse en especies nuevas, diferentes de la original.
Se conoce como especiación al proceso mediante el cual una población de una determinada especie
da lugar a otra u otras poblaciones, aisladas reproductivamente de la población anterior y entre sí, que
con el tiempo irán acumulando otras diferencias genéticas. Cuando dos poblaciones quedan aisladas
entre sí, se acumulan cambios en cada una de las partes, cambios que a lo largo del tiempo determinan
la división en dos nuevas especies. Los aislamientos se pueden originar por barreras geográficas,
cambios en los hábitos y comportamientos, imposibilidades reproductivas, etc.
1) PALEONTOLOGÍA, ciencia que estudia los fósiles de las especies animales y vegetales
desaparecidas, y establece que cuanto más recientes sean los fósiles, tanto más se parecerán a las
especies actuales, y viceversa. Fósil concepto: Son los restos conservados de organismos
desaparecidos hace mucho tiempo. Puede ser una parte dura inalterada (un diente o un hueso), un
moho en una roca, la petrificación (de madera o hueso), partes blandas inalteradas o parcialmente
alteradas (un mamut congelado).
2) BIOGEOGRAFÍA: ciencia que estudia la distribución geográfica de los seres vivos: Los animales
habitan generalmente la misma región que sus antepasados. Los datos provenientes de la biogeografía
evidencian qué tipos particulares de organismos se encuentran en áreas geográficas específicas, pero
no en otras áreas de clima y topografía similares. Las observaciones de Darwin acerca de la
distribución geográfica y una multitud de otros ejemplos biogeográficos constituyen una fuerte
evidencia de que los seres vivos son lo que son y están donde están a causa de los acontecimientos
ocurridos en el curso de su historia previa. Esto explica que la fauna de África sea diferente de la de
América a pesar de que varias regiones tengan climas similares. Otro ejemplo: sólo encontramos
canguros en Australia, a pesar de que hay climas similares en otras regiones del mundo.
3) TAXONOMÍA: ciencia que se ocupa de la clasificación de los seres vivos: Las especies se
clasifican en géneros, y los géneros a su vez se reúnen en familias. El parecido entre los seres vivos
no es fruto del azar, sino de la existencia de antepasados comunes. Esto es válido tanto para individuos
como para especies.
4) ANATOMÍA COMPARADA. Los órganos de diferentes organismos que tienen formas similares
debido a un origen evolutivo común son homólogos, es decir, construidos exactamente con los
mismos elementos, pero en proporciones diferentes. Una característica constituye una homología
cuando es compartida por un conjunto de especies y por el ancestro común más cercano. El estudio
comparativo de las denominadas estructuras homólogas y de las vías bioquímicas constituye una
evidencia adicional del proceso evolutivo. Las homologías entre las estructuras, los patrones de
desarrollo y la unidad bioquímica de organismos diversos denotan una ascendencia común. Las
similitudes que expresan homologías son poco explicables en términos de su funcionalidad. Así, el
ala de un ave, la aleta lateral de un delfín, el ala de un murciélago y el brazo y mano del hombre
presentan una semejanza básica de la forma. Tal coincidencia no puede explicarse sino por la
transmisión hereditaria de un plan de construcción de miembros, a partir de un ancestro común lejano.
Todos están constituidos sobre la base de un mismo patrón, que incluye los mismos huesos en
posiciones relativas similares. Los miembros con cinco dedos son homólogos en la medida que
constituyen una similitud entre especies, que no está justificada funcionalmente. Para los naturalistas
pre-darwinianos, ésta era una evidencia de la existencia de un "plan de la naturaleza", en un sentido
místico. Para los biólogos evolucionistas, es la evidencia del origen común de estos grupos, a partir
de un antecesor común que tenía cinco dedos. Si las especies hubieran sido creadas separadamente,
sería imposible interpretar esta coincidencia.
Por otra parte, los órganos que no son homólogos pero que tienen funciones semejantes en diferentes
organismos se denominan órganos análogos (ej: pulmones de mamíferos y tubos aéreos de insectos).
La comparación de órganos análogos indica que los organismos tienen ancestros distintos y en el
curso de la evolución resolvieron problemas comunes con estructuras similares. Esto recibe el nombre
de evolución convergente.
5) EMBRIOLOGÍA: ciencia que estudia la formación y desarrollo de los embriones: Las etapas
iniciales del desarrollo embrionario de especies como los peces, mamíferos y reptiles son muy
similares, y sólo se diferencian en las etapas finales. La única explicación posible es que un mismo
plan de desarrollo ha sido transmitido en el origen. Y si a través de las eras geológicas, los peces han
evolucionado en anfibios, que a su vez se transformaron en reptiles, y luego en mamíferos, es lógico
encontrar en el desarrollo del embrión de los mamíferos las etapas iniciales que recuerdan los
embriones de pez, anfibio y reptil. La génesis de un individuo ofrece de esta manera un resumen de
la evolución de la especie: “La ontogenia recapitula la filogenia”.
Los primates pueden dividirse en dos grupos principales: los prosimios y los antropoides o primates
superiores (que incluyen a los monos, antropomorfos y humanos). Los monos aparecieron,
probablemente, como una ramificación del tronco prosimio, durante la época Eocena. Comprenden a
los monos del Nuevo Mundo -los Platirrinos - y a los monos del Viejo Mundo -los Catarrinos -.
Los hominoides y los monos del Viejo Mundo se encuentran dentro del grupo de los Catarrinos.
Los gibones, orangutanes, gorilas y chimpancés parecen constituir nuestros parientes vivos más
cercanos. La gran cantidad de homologías existentes entre estos simios y nuestra especie pone de
manifiesto que hemos compartido con ellos un antepasado común más reciente que con ningún otro
grupo de primates actuales.
· manos y pies tienen 5 dedos con movimientos independientes; pulgar oponible con
movimiento circular: favorece la capacidad de agarrar objetos y la habilidad manual; tienen
uñas en lugar de garras, que protegen la punta de los dedos, y almohadillas carnosas sensibles
al tacto; pueden desplazar las extremidades en varias direcciones: pueden rotar el brazo
alrededor de la articulación del hombro o la pierna alrededor de la cadera, lo que les permite
plena movilidad;
· postura semi-erguida, que les permite manipular con ambas manos, mirar directamente
hacia adelante en posición vertical, y les proporciona una postura óptima para el salto, con el
centro de gravedad próximo a los miembros traseros;
· ojos: ubicados en el frente de la cabeza, lo que les permite la visión tridimensional y una
buena coordinación mano-ojo; tienen gran agudeza visual y una disminución en la función
olfatoria en las especies de vida diurna;
· comportamiento social complejo y los progenitores cuidan de sus crías durante el periodo
postnatal, que es una etapa de dependencia y aprendizaje relativamente prolongada.
LA EVOLUCIÓN DE LOS HOMÍNIDOS
Los dos grupos principales de primates vivientes son los prosimios (loris, galagos, lémures y
tarseros) y los antropoides (monos del Viejo Mundo, monos del Nuevo Mundo y hominoides). El
análisis presentado hasta el momento sugiere que los gibones, orangutanes, gorilas y chimpancés
constituyen nuestros parientes vivos más cercanos.
Los australopitecinos, que se originaron hace más de 4,2 millones de años junto a otras especies del
género Homo, que se fueron describiendo posteriormente constituyen lo que se denomina
Homínidos.
Los australopitecinos comparten con los humanos tanto el patrón bicúspide del premolar como el
andar erecto, aunque el tamaño de su cerebro es aproximadamente similar al de los simios. Así, se los
considera un grupo de homínidos en el que algunos caracteres distintivos ya están bien establecidos
mientras que otros, como el tamaño del cerebro, retienen el estado ancestral. Estos homínidos eran
pequeños, tenían cráneos simiescos y caminaban erectos. Las especies descriptas hasta el presente
incluyen a A. anamensis y A. afarensis, que constituyen el tronco ancestral, y dos linajes divergentes:
australopitecinos gráciles tales como A. africanus, y robustos, tales como A. robustus, A. boisei y A.
aethiopicus. Los australopitecinos robustos han sido actualmente asignados al género Paranthropus.
Lucy y otros homínidos fósiles bien conocidos, fueron descubiertos en el Triángulo de Afar, en
Etiopía por el antropólogo Johanson en 1974 quien sostuvo que los restos representaban una especie
distinta a los previamente conocidos y los denominaron Australapithecus afarensis. Los fósiles
atribuidos a la misma especie fueron descubiertos por el grupo de Leakey en Laetoli a 1.600 km de
distancia, junto con un grupo de pisadas. La primera especie representante del género Homo es H.
habilis, primer constructor de herramientas, que aparece hace 2 millones de años. Otra especie
posterior es H. erectus, que vivió desde hace unos 1,6 millones de años hasta hace unos 300 mil años,
o quizás 25.000 años. En esta especie se advierte un aumento de la talla y especialmente, del tamaño
del cerebro, que alcanza en promedio 1.000 cm3. El hacha de mano es la herramienta más
representativa de este grupo. Algunos grupos, al menos ocasionalmente, ocuparon cavernas y, en
etapas posteriores, dominaron el fuego, dos desarrollos que probablemente estén relacionados. Se ha
sugerido que la habilidad de utilizar el fuego puede haber sido la clave del éxito de esta especie, ya
que les habría permitido solucionar el problema de proveerse de calor en los climas más fríos de las
nuevas regiones colonizadas. Homo erectus, Homo habilis y los humanos modernos, Homo sapiens,
presentan premolares bicúspides, andar bípedo, postura erecta, cerebro grande y capacidad para
construir herramientas.
Hasta hace alrededor de 25 años, se creía que la línea de los homínidos era un linaje único que había
evolucionado gradualmente desde Australopithecus, pasando por Homo erectus, hasta Homo
sapiens. Luego, sobre la base de la evidencia fósil disponible, se aceptó que había dos tipos de
australopitecinos, uno robusto (A. robustus) y uno grácil de estructura más liviana (A. Africanus), y
que el robusto representaba un callejón sin salida evolutivo. Los partidarios del equilibrio intermitente
señalan que, cuántos más fósiles se descubren, mejor se puede apreciar que han existido un buen
número de especies diferentes de homínidos que coexistieron. Ellos señalan que el modelo de
selección de especies se ajusta mejor a la evidencia que el de cambio filético gradual, en el que una
especie da lugar a otra.
Todo indica que la evolución de los homínidos no fue una escalera de progreso sino un arbusto con
muchas ramas, la mayoría de las cuales terminaron en la extinción. Otra de las características clave
del linaje es el aumento del tamaño del cerebro en sucesivas especies de Homo medida en función a
la capacidad craneana. La mayor parte de las evidencias, que incluyen el análisis genético, sugieren
que los humanos modernos evolucionaron a partir de una población africana que migró hace
aproximadamente 100 mil años y que, a medida que se expandía, fue reemplazando a las poblaciones
europeas y asiáticas del género Homo establecidas previamente.
Otro concepto fundamental se relaciona con el establecimiento de características clave. Así como el
tamaño del cerebro es variable en diferentes grupos de homínidos, el bipedalismo -la capacidad para
caminar en dos pies y no en cuatro- es un rasgo que caracteriza a todo el linaje. Así, otra de las ideas
centrales que surge de la actual evidencia fósil es que la marcha bípeda fue el carácter que nos puso
en el camino hacia la humanidad, y no nuestra inteligencia superior.
Existen diversas hipótesis para explicar el origen de la postura bípeda y el andar erecto. Una alude a
la "necesidad de liberación de las manos para usar herramientas", otra al desarrollo de estructuras
sociales complejas y otra a un cambio de clima en África cuando el linaje se originó, provocando una
gran pérdida de hábitat. Otra hipótesis, conocida como "teoría del radiador", alude a la ventaja que
representa la postura bípeda frente al cambio climático, como un modo de recibir menor irradiación
solar. Actualmente no existe una única explicación para el establecimiento del andar bípedo y muchos
investigadores abordan este problema desde enfoques integrados que incluyen la anatomía funcional
comparada, el estudio del comportamiento y la paleoecología.
El hombre, un mamífero:
● presencia de glándulas mamarias que producen leche, con las que las hembras alimentan a
sus crías en las primeras etapas de la vida;
● son endotérmicos, es decir que generan calor metabólicamente, lo que les permite mantener
una temperatura corporal óptima constante;
● poseen adaptaciones asociadas al control de la pérdida de calor, como pelos o glándulas
sudoríparas;
● poseen diafragma, un músculo que participa activamente en el mecanismo de inspiración y
espiración del proceso respiratorio, y que contribuye a mantener una actividad metabólica
elevada;
● casi todas las especies son vivíparas, es decir que las crías son incubadas dentro del cuerpo
de la madre hasta el momento del nacimiento;
● tienen un corazón dividido en compartimientos que impide que la sangre arterial, oxigenada,
se mezcle con la sangre venosa, desoxigenada;
● tienen una mandíbula inferior formada por un único hueso y una mandíbula superior que no
pueden mover en relación con el cráneo; deben despedazar los alimentos para poder tragarlos;
● tienen un paladar óseo que separa los conductos nasales de los digestivos;
● se caracterizan por tener una corteza cerebral desarrollada que, en algunos tipos de
organismos, posibilita capacidades especiales como el lenguaje en los seres humanos
EVOLUCIÓN HUMANA
La evolución humana es el proceso de cambio que dio lugar a la aparición del Homo sapiens. El ser
humano pertenece al género Homo, género que comenzó a evolucionar como mínimo hace unos 2,3
a 2,5 millones de años. Los primeros miembros de este género difieren de los australopitecinos en al
menos un aspecto importante: tenían un cerebro más grande que sus predecesores.
Hay evidencias que demuestran que las características físicas y de comportamiento comunes a todos
los seres humanos fueron evolucionando a lo largo de, como mínimo, 6 millones de años. Una de las
primeras características que definió al ser humano, la bipedación -capacidad de andar erguido sobre
los dos pies-, se desarrolló hace ya unos 4 millones de años, mientras que otras, tales como un cerebro
grande y complejo, la capacidad de fabricar y utilizar herramientas y el lenguaje, se desarrollaron más
recientemente. Gran parte de los rasgos más avanzados, que incluyen expresiones simbólicas
complejas, como el arte, y la diversidad cultural, aparecieron en los últimos 100.000 años.
El ser humano es un primate. Las similitudes físicas y genéticas muestran que la especie humana
moderna, el Homo sapiens, está estrechamente relacionada con otro grupo de primates, los simios.
Los hombres y los antropoides o monos superiores chimpancés y gorilas- comparten un antepasado
común que vivió hace entre 10 y 5 millones de años. El ser humano comenzó su evolución en África,
continente donde se produjeron gran parte de las transformaciones posteriores. Los fósiles de los
primeros homínidos, que vivieron hace entre 6 y 2 millones de años, proceden íntegramente de África.
La mayoría de los científicos distinguen entre 10 y 15 especies diferentes de homínidos. Sin embargo,
no se ponen totalmente de acuerdo en cómo están relacionadas entre sí las especies o cuáles fueron
las que sencillamente se extinguieron. Muchas de las primeras especies -probablemente la mayoría
de ellas- no dejaron descendientes. Tampoco hay consenso sobre la forma de identificar y clasificar
determinados homínidos, ni en los factores que más influyeron en la evolución y la extinción de cada
uno de ellos.
Los seres humanos son organismos pluricelulares muy complejos. Para facilitar el estudio de su
estructura (anatomía) y funcionamiento (fisiología) podemos distinguir seis niveles de organización:
el químico, el celular, el tisular, el de órganos, el de aparatos y sistemas y el del organismo.
Nivel químico
Es el nivel más básico de organización, comprende los átomos y las moléculas. Los átomos son las
menores unidades de materia que participan en las reacciones químicas, las moléculas son el resultado
de la combinación química de dos o más átomos. Por ejemplo, dos átomos de hidrógeno se combinan
con uno de oxígeno y forman una molécula de agua. Otros ejemplos de moléculas que se encuentran
en el cuerpo humano son la glucosa, la hemoglobina, el colesterol y el ADN. Algunos átomos tales
como carbono (C), hidrógeno (H), oxígeno (O), nitrógeno (N), fósforo (P), calcio (Ca) y azufre (S),
son esenciales para el mantenimiento de la vida.
Nivel celular
En él las moléculas se combinan entre sí para formar células, las unidades estructurales y funcionales
básicas de los organismos y las unidades vivas más pequeñas del cuerpo humano. Existen unos 200
tipos diferentes de células en el cuerpo humano. Algunos ejemplos de ellas son las células epiteliales,
musculares, nerviosas y sanguíneas.
Nivel Tisular
En los organismos pluricelulares existen varios tipos de células, que se agrupan formando los tejidos,
cada uno de ellos especializado en una tarea diferente. Todas las células que forman nuestro cuerpo
proceden de una primera célula llamada cigoto y, por ello, todas tienen el mismo ADN (y, por tanto,
la misma información genética). Sin embargo, no son iguales ya que, durante el desarrollo
embrionario, las células se diferencian y se especializan. Un tejido es un conjunto de células
especializadas en desempeñar una misma función.
Los tejidos del organismo pueden clasificarse en cuatro tipos básicos de acuerdo con su función y su
estructura: El tejido epitelial o epitelio cubre o reviste la superficie del cuerpo y tapiza los órganos
huecos, cavidades y los conductos. También da origen a las glándulas que secretan sustancias como
el sudor, la saliva, la leche, las hormonas y las enzimas digestivas. Existen diversos tipos de tejido
epitelial los cuales realizan una amplia variedad de funciones tales como protección, absorción y
secreción. Un ejemplo es la superficie de la piel formada por tejido epitelial o epidermis, que protege
de la desecación, de cambios de temperatura y elimina el sudor. En órganos huecos como el estómago,
las células epiteliales que tapizan su interior tienen una función secretora (producen moco). Mientras
que las del intestino delgado tienen una doble función, secreción de moco y absorción de nutrientes.
El tejido conectivo es el tejido que une, sostiene y protege al cuerpo y a sus órganos. Algunos tipos
de tejidos conectivos también almacenan energía (como el tejido adiposo), transportan materiales (la
sangre) y proporcionan inmunidad (glóbulos blancos) contra microorganismos patógenos. Este tejido
conectivo puede ser duro, blando y aun líquido, como la sangre. Los huesos, tendones, cartílagos,
tejido adiposo (graso), sangre y linfa son ejemplos de tejido conectivo. El tejido muscular genera la
fuerza física necesaria para movilizar las estructuras del cuerpo. Está constituido por células alargadas
especializadas en la contracción y generadoras de fuerza. Todo el movimiento de las partes del
cuerpo, incluyendo la contracción de órganos internos, es realizada por el tejido muscular. También
mantiene la postura, genera calor y brinda protección. Hay tres tipos de tejido muscular: esquelético,
cardiaco y liso. El tejido nervioso detecta cambios en las condiciones internas del cuerpo y las del
entorno, a las cuales responde mediante la generación de impulsos nerviosos que contribuyen a
mantener la homeostasis. Este tejido está constituido por dos tipos de células: las neuronas y las
células de la neuroglia. El cerebro, la médula espinal, los nervios y los órganos de los sentidos,
contienen este tejido.
Nivel de Órganos
Los órganos son estructuras formadas por varios tipos de tejidos que generalmente tienen una forma
característica y funciones específicas. La mayor parte de los órganos poseen tejido epitelial protector,
tejido conjuntivo que los sostiene, protege y une a otros órganos, y tejido nervioso que coordina su
actividad. A menudo también tienen tejido muscular, que posibilita la ejecución de movimientos. Por
ejemplo, el corazón es un órgano revestido de un tejido epitelial protector, que posee tejido muscular,
que le permite contraerse para impulsar la sangre por los vasos sanguíneos; tejido nervioso, que
induce y regula su contracción, y tejido conjuntivo, que lo sujeta, pero sin impedir su actividad, que
es bombear sangre.
Un aparato o sistema está formado por órganos relacionados entre sí con una función en común. La
mayoría de los órganos están asociados formando sistemas y aparatos para poder desarrollar una
determinada función.
Un sistema es un conjunto de órganos constituidos por los mismos tejidos. Por ejemplo, el sistema
óseo está formado por los huesos; el sistema muscular, por los músculos; el sistema nervioso, por el
tejido nervioso, y el sistema endocrino, por las glándulas que segregan sustancias a la sangre. Los
órganos de un sistema pueden realizar actos diferentes. Por ejemplo, un músculo puede mover una
pierna, y otro músculo, la mandíbula.
Un aparato es un conjunto de órganos formados por diferentes tejidos que cooperan para llevar a cabo
una determinada función. Por ejemplo, el aparato digestivo está constituido por órganos tan diferentes
como los dientes que trituran el alimento, la lengua que ensaliva y empuja el alimento, el estómago
que inicia la digestión química, etc; sin embargo, todos estos órganos cooperan en la función de la
digestión. Algunos aparatos abarcan varios sistemas, como por ejemplo el aparato locomotor, que
comprende el sistema muscular y el óseo.
Nivel de Organismo
En este nivel, los sistemas y aparatos funcionan juntos de manera coordinada constituyendo un
organismo, en este caso, una persona viva.
Los diversos órganos que conforman el cuerpo humano están organizados en 11 aparatos y sistemas,
y aunque cada uno de ellos realiza una serie diferente de funciones, todos trabajan en conjunto para
mantener la salud, proteger de la enfermedad y permitir la reproducción de la especie humana. Un
aspecto fundamental para que estas funciones se realicen de manera favorable es el que se mantenga
la homeostasis del organismo, es decir, mantener un ambiente interno controlado y estable.
Existen ciertos procesos que sirven para distinguir a los organismos, o seres vivos, de los objetos
inanimados. A continuación, se describen los seis procesos vitales más importantes del cuerpo
humano:
1. Metabolismo es la suma de todos los procesos químicos que se producen en el cuerpo. Una fase
de este proceso es el catabolismo (de katabolée = descenso e ismo = estado), la degradación de
sustancias químicas complejas en componentes más simples. La otra fase del metabolismo es el
anabolismo (de anabolée = ascenso), la construcción de sustancias químicas complejas a partir de
elementos más pequeños y simples. Por ejemplo, los procesos digestivos catabolizan (degradan) las
proteínas de los alimentos a aminoácidos. Después, estos se utilizan para el anabolismo (síntesis) de
nuevas proteínas que formarán estructuras corporales, por ejemplo, músculos y huesos.
2. Respuesta es la capacidad del cuerpo de detectar cambios y responder ante ellos. Por ejemplo, un
aumento de temperatura corporal representa un cambio en el medio interno (dentro del cuerpo), y
girar la cabeza ante el sonido de la frenada de un automóvil es una respuesta ante un cambio en el
medio externo (fuera del cuerpo) a fin de preparar al cuerpo para una amenaza potencial. Las distintas
células del cuerpo responden de maneras características a los cambios ambientales. Las células
nerviosas responden generando señales eléctricas, conocidas como impulsos nerviosos (potenciales
de acción). Las células musculares responden contrayéndose, lo que genera fuerza para mover las
partes del cuerpo.
Cada estructura, desde el nivel celular hasta el de aparatos y sistemas, contribuye de alguna manera
a mantener el medio interno dentro de sus límites normales de composición química, presión
osmótica, pH, temperatura, etc.
La unidad funcional básica del cuerpo es la célula. El buen funcionamiento de las células del cuerpo
depende de que el ambiente interno se mantenga en condiciones relativamente constantes a pesar de
los cambios continuos en el ambiente exterior. Este estado de constancia o de equilibrio en el
ambiente interno se llama homeostasis. La homeostasis del cuerpo se ve continuamente alterada,
algunas de las alteraciones provienen del medio externo (fuera del cuerpo) en forma de agresiones
físicas, como el calor intenso de verano o la falta de oxígeno suficiente para una carrera de 3
kilómetros. Otras alteraciones se originan en el medio ambiente interno (dentro del cuerpo), por
ejemplo, la disminución de glucosa en la sangre cuando la persona no desayuna. En la mayoría de los
casos, la ruptura de la homeostasis es leve y temporal, y las respuestas de las células restauran con
rapidez el equilibrio en el medio interno. En otros casos, la ruptura de la homeostasis puede ser grave
y prolongada, como ocurre en los envenenamientos, la exposición a temperaturas extremas o las
infecciones graves. En estos últimos casos si la homeostasis no se restablece, la persona puede morir.
Pero, ante esto, el cuerpo posee muchos sistemas de regulación homeostática. El sistema nervioso y
el sistema endocrino, en conjunto o por separado, toman las medidas correctivas necesarias cuando
la homeostasis ha sido interrumpida.
El sistema nervioso regula la homeostasis por medio de impulsos nerviosos y el sistema endocrino
por medio de las hormonas.
La composición del líquido intersticial se modifica a medida que las sustancias se desplazan hacia el
plasma y fuera de éste. Este intercambio de sustancias se produce a través de las delgadas paredes de
los capilares sanguíneos, los vasos más pequeños del cuerpo. El movimiento bidireccional a través
de las paredes de los capilares aporta los materiales necesarios, como glucosa, oxígeno, iones y otros,
a las células de los tejidos. También elimina desechos, por ejemplo, dióxido de carbono, del líquido
intersticial.