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Ordenacion

El documento describe la ceremonia de ordenación diaconal de Anyel Humberto Mesa Gutiérrez, destacando la importancia del servicio y el compromiso con la comunidad cristiana. Incluye lecturas bíblicas, moniciones y el rito de ordenación donde Anyel acepta su ministerio y promesas ante el obispo y la comunidad. La celebración culmina con la invitación a la primera Eucaristía y la futura ordenación sacerdotal de Anyel.
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Ordenacion

El documento describe la ceremonia de ordenación diaconal de Anyel Humberto Mesa Gutiérrez, destacando la importancia del servicio y el compromiso con la comunidad cristiana. Incluye lecturas bíblicas, moniciones y el rito de ordenación donde Anyel acepta su ministerio y promesas ante el obispo y la comunidad. La celebración culmina con la invitación a la primera Eucaristía y la futura ordenación sacerdotal de Anyel.
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ORDENACIÓN DIACONAL

Sábado, 04 de agosto de 2012

Monición inicial
Bienvenidos hermanos y hermanas a esta fiesta de la
vida. Venimos a celebrar el Misterio de nuestra fe, del
amor misericordioso y gratuito de Dios. Pero venimos
también a celebrar, de manera especial, la ordenación
diaconal de nuestro hermano: Anyel Humberto Mesa
Gutiérrez.
Un diácono es ante todo el que se apresta a servir a
los demás; el que se ciñe el delantal y se dispone a
atender con alegría y esmero a aquellos que más lo
necesitan, siguiendo el ejemplo del Señor Jesús. Él,
que no vino a ser servido sino a servir.
Como religiosos de la Congregación del Santísimo
Sacramento, este hermano quiere comprometerse aún
más con el proyecto de Jesús; con la tarea de servir,
gastando la vida para que muchos otros tengan vida.
Hagamos nuestra la alegría de la familia
sacramentina, la alegría de su familia de sangre y la
alegría de la Iglesia entera por este grato
acontecimiento.
Iniciemos nuestra celebración cantando…
Primera lectura
Monición
Los que compartimos la eucaristía después de
celebrarla, estamos invitados a compartir la vida de
Jesús y la nuestra pasando por una justa distribución
de los bienes. Este es el reto que nos plantea la
primera lectura para todos los cristianos.
Lectura de los Hechos de los apóstoles
La multitud de los fieles tenía un solo corazón y una
sola alma. Nadie consideraba como propios sus
bienes, sino que todo lo tenían en común. [33] Los
apóstoles daban testimonio de la resurrección del
Señor Jesús con gran poder, y aquél era para todos un
tiempo de gracia excepcional. [34] Entre ellos ninguno
sufría necesidad, pues los que poseían campos o
casas los vendían, traían el dinero [35] y lo
depositaban a los pies de los apóstoles, que lo
repartían según las necesidades de cada uno. [36] Así
lo hizo José, un levita nacido en Chipre, a quien los
apóstoles llamaban Bernabé (que quiere decir: "El
Animador"). [37] Éste vendió un campo de su
propiedad, trajo el dinero de la venta y lo puso a los
pies de los apóstoles.
Palabra de Dios

Salmo 132
Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por siempre
¡Alaben, servidores del Señor, alaben el nombre del
Señor! ¡Bendito sea el nombre del Señor ahora y para
siempre! ¡De donde sale el sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor!

¡El Señor domina a todas las naciones, su gloria está


por encima de los cielos! ¿Quién es como el Señor,
nuestro Dios, que se sienta en las alturas, pero que se
inclina para ver los cielos y la tierra?.

Al pobre lo recoge desde el polvo, de la mugre retira


al desvalido, para darle un asiento entre los nobles,
con los grandes de su pueblo. Da un hogar a la mujer
estéril, ahora feliz madre de sus hijos.

Segunda lectura
Monición.
La alabanza y la adoración es una riqueza de todo
cristiano. Si el mundo pierde su capacidad de orar y
contemplar al señor, pensaba San Pedro Julián está
enfermo. A este pensamiento agregarles hoy el amor
a los hermanos que nos invita la segunda lectura.
Lectura de la segunda carta de Juan
[7] Queridos míos, amémonos unos a otros, porque el
amor viene de Dios. Todo el que ama ha nacido de
Dios y conoce a Dios. [8] El que no ama no ha
conocido a Dios, pues Dios es amor. [9] Miren cómo se
manifestó el amor de Dios entre nosotros: Dios envió
a su Hijo único a este mundo para que tengamos vida
por medio de él. [10] En esto está el amor; no es que
nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó
primero y envió a su Hijo como víctima por nuestros
pecados. [11] Queridos, si Dios nos amó de esta
manera, también nosotros debemos amarnos
mutuamente. [12] A Dios no lo ha visto nadie jamás,
pero si nos amamos unos a otros, Dios está entre
nosotros y su amor da todos sus frutos entre nosotros.
[13] Y ¿cómo sabemos que permanecemos en Dios y
él en nosotros? Porque nos ha comunicado su Espíritu.
[14] Pero también hemos visto nosotros, y
declaramos, que el Padre envió a su Hijo como
Salvador del mundo. [15] Quien reconozca que Jesús
es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios.
[16] Por nuestra parte, hemos conocido el amor que
Dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es amor: el
que permanece en el amor, permanece en Dios y Dios
en él. [17] Cuando el amor alcanza en nosotros su
perfección, miramos con confianza al día del juicio,
porque ya somos en este mundo como es El. [18] En
el amor no hay temor. El amor perfecto echa fuera el
temor, pues hay temor donde hay castigo. Quien
teme, no conoce el amor perfecto. [19] Amemos,
pues, ya que él nos amó primero. [20] Si uno dice «Yo
amo a Dios» y odia a su hermano, es un mentiroso. Si
no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a
Dios, a quien no ve. [21] Pues este es el mandamiento
que recibimos de él: el que ama a Dios, ame también
a su hermano
Palabra de Dios
Evangelio
Monición.
Permanecer unidos a Jesucristo como la rama esta
unida al Tronco, es el reto existencial de todos los que
nos consideramos discípulos y seguidores de Jesús
escuchemos.
Lectura del santo Evangelio según san Juan
[1] «Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador.
[2] Toda rama que no da fruto en mí, la corta. Y toda
rama que da fruto, la limpia para que dé más fruto. [3]
Ustedes ya están limpios gracias a la palabra que les
he anunciado, [4] pero permanezcan en mí como yo
en ustedes. Una rama no puede producir fruto por sí
misma si no permanece unida a la vid; tampoco
ustedes pueden producir fruto si no permanecen en
mí. [5] Yo soy la vid y ustedes las ramas. El que
permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, pero
sin mí, no pueden hacer nada. [6] El que no
permanece en mí lo tiran y se seca; como a las ramas,
que las amontonan, se echan al fuego y se queman.
[7] Mientras ustedes permanezcan en mí y mis
palabras permanezcan en ustedes, pidan lo que
quieran y lo conseguirán.
LITURGIA DE LA ORDENACIÓN DIACONAL
(Después del Evangelio)
Monitor:
Con la elección y presentación del candidato, damos
comienzo ahora al rito propio de la ordenación
diaconal de este hermano aquí presente.
Monitor:
Acérquese quién va a ser ordenado diácono.
Monitor:
Hermano Anyel Humberto Mesa Gutiérrez
Anyel:
Presente
P. Provincial:
Reverendísimo Padre, la Santa Madre Iglesia pide que
ordene diácono a este hermano nuestro.
Obispo:
¿Sabes si es digno?
P. Provincial:
Según el parecer de quienes lo presentan, después de
consultar al pueblo cristiano, doy testimonio de que ha
sido considerado digno.
Obispo:
Con el auxilio de Dios y de Jesucristo, nuestro
Salvador, elegimos a este hermano nuestro para el
orden del diaconado.
Toda la comunidad:
Demos gracias a Dios.
Obispo: (Homilía)
Monitor:
El elegido para el diaconado debe manifestar ahora,
públicamente, su aceptación del ministerio y de sus
funciones.
Obispo:
Querido hijo: antes de entrar en el orden del
diaconado debes manifestar ante el pueblo vuestra
voluntad de recibir este ministerio.
¿Quieres consagrase al servicio de la Iglesia por la
imposición de mis manos y la gracia del Espíritu
Santo?

Anyel:
Sí, quiero

Obispo:
¿Esta dispuesto a desempeñar, con humildad y amor,
el ministerio del diaconado, como colaborador del
orden sacerdotal y en bien del pueblo cristiano?

Anyel:
Sí, estoy dispuesto

Obispo:
¿Esta dispuesto a vivir el misterio de la fe con alma
limpia, y de palabra y de obra proclamar esta fe,
según el Evangelio y la tradición de la Iglesia?

Anyel:
Sí, estoy dispuesto

Obispo:
¿Promete conservar y acrecentar el espíritu de
oración, tal como responde a vuestro ministerio, y,
fieles a este espíritu, celebrar la Liturgia de las Horas,
según vuestra condición, para el bien de la Iglesia y
de todo el mundo?

Anyel:
Sí, lo prometo

Obispo:
¿Quieres imitar siempre en vuestra vida el ejemplo de
Cristo, cuyo Cuerpo y Sangre servirás con vuestras
manos?

Anyel:
Sí, quiero, con la ayuda de Dios.

Monitor:
Seguidamente, el ordenado se acercará al obispo y,
arrodillándose ante él, pondrán sus manos entre las
manos del obispo para prestar su promesa de
obediencia.

Obispo:
¿Prometes obediencia y respeto a tu obispo?

Anyel:
Sí, lo prometo

Obispo:
Dios, que comenzó en ti la obra buena, él mismo la
lleve a término.

Obispo:
Oremos, hermanos, a Dios todopoderoso, para que
derrame bondadosamente la gracia de su bendición
sobre este siervo tuyo que ha llamado al orden del
diaconado.
Monitor:
Pongámonos de rodillas

Letanías
Señor, ten piedad Señor, ten
piedad
Cristo, Ten piedad Cristo, ten
piedad
Señor ten piedad Señor, ten piedad
Santa María, Madre de Dios Ruega por
nosotros
San Miguel Ruega por
nosotros
Santos ángeles de Dios Rogad por
nosotros
San José Ruega por
nosotros
San Juan Bautista Ruega por
nosotros
Santos Pedro y Pablo Rogad por
nosotros
San Juan Ruega por
nosotros
Santa María Magdalena Ruega por
nosotros
San Esteban Ruega por
nosotros
San Lorenzo Ruega por
nosotros
San Efrén Ruega por
nosotros
San Ignacio de Antioquia Ruega por
nosotros
Santa Inés Ruega por
nosotros
Santas Perpetua y Felicidad Rogad por
nosotros
San Gregorio Ruega por
nosotros
San Agustín Ruega por
nosotros
San Atanasio Ruega por
nosotros
San Basilio Ruega por
nosotros
San Benito Ruega por
nosotros
Santa Escolástica Ruega por
nosotros
Santos Francisco y Domingo Rogad por
nosotros
San Francisco Javier Ruega por
nosotros
Santas Clara y Catalina Rogad por
nosotros
Santa Teresa de Ávila Ruega por
nosotros
Santa Rosa de Lima Ruega por
nosotros
San Martín de Porres Ruega por
nosotros
San Pedro Claver Ruega por
nosotros
Santa Teresa de los Ándes Ruega por
nosotros
San Ezequiel Moreno Ruega por
nosotros
San Alberto Hurtado Ruega por
nosotros
San Juan María Vianney Ruega por
nosotros
San Maximiliano Kolbe Ruega por
nosotros
Santa Marta Ruega por
nosotros
Beata Teresa de Calcuta Ruega por
nosotros
Beata Madre Laura Montoya Ruega por
nosotros
Beato Padre Marianito Eusebio Ruega por
nosotros
Beato Juan XIII R uega por
nosotros
San Pedro Julián Eymard Ruega
por nosotros
Santos y santas de Dios Rogad por
nosotros
Muéstrate propicio Líbranos,
Señor
De todo mal Líbranos, Señor
De todo pecado
Líbranos, Señor
De la muerte eterna Líbranos,
Señor
Por tu encarnación Líbranos,
Señor
Por tu muerte y resurrección Líbranos,
Señor
Por el envío del Espíritu Santo Líbranos,
Señor

Nosotros que somos pecadores Te


rogamos, óyenos

Monitor:
Enseguida, Monseñor Héctor, impondrá las manos
sobre nuestro hermano Anyel Humberto y
proclamará la plegaria de ordenación.

(Imposición de las manos y plegaria de ordenación)


Monitor:
Ahora, el recién ordenado va ser revestidos con la
estola y la dalmática, signos del orden diaconal.
Después el obispo le hará entrega del libro de los
Evangelios.

(Canto mientras el diácono es revestido)


Obispo:
Recibe el Evangelio de Cristo, del cual has sido
constituido mensajero; convierte en fe viva lo que
lees, y lo que has hecho fe viva enséñalo, y cumple
aquello que has enseñado.

Obispo:
La paz esté contigo

Anyel:
Y con tu espíritu

Monitor:
Con el saludo de paz, el recién ordenado es recibido
por sus hermanos religiosos, y por la asamblea de la
Iglesia.

(Canto mientras el diacono es acogido)

Ordenación
29 de diciembre de 2012 a las 11:00 a.m.
Preside Monseñor Misael Vacca, Obispo de la Diócesis de Yopal
Parroquia Nuestro Señor de los Milagros
Aquitania, Boyacá

Primera Eucaristía
30 de Diciembre 10:30 a.m
Parroquia Nuestro Señor de los Milagros
Aquitania, Boyacá

Ordenación Sacerdotal
P. Anyel Humberto Mesa Gutiérrez s.s.s

Con profunda gratitud al Señor, le anuncio la


alegría de mi Consagración Sacerdotal
Juntamente con mi familia, mis padres,
mis hermanos y los Religiosos Sacramentinos,
les invito a celebrar este gran
acontecimiento de mi vida

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