HORA SANTA JUEVES 27 DE FEBRERO 2025
“PARROQUIA SAGRADA FAMILIA”.
“VIDA CONSAGRADA, SIGNO DE ESPERANZA”
CANTO INCIAL: “Amor es vida, vida es alegría”
V: Bendito, alabado y adorado sea el Señor en el Santísimo Sacramento de la
Eucaristía.
R: Sea para siempre bendito, adorado y alabado.
V: Mi Jesús sacramentado, mi dulce amor y consuelo.
R: Quien te amara tanto que de amor por Ti muriera.
Oración Inicial
Oración Te alabamos, Señor, presente en el Santísimo sacramento del Altar. Acudimos a Ti
reconociendo que te necesitamos en cada una de nuestras vidas. A todos nos llamas por nuestro
nombre y aquí estamos reconociendo que, para poder responderte de manera coherente,
necesitamos tu gracia. Ayúdanos a reconocerte como el Enviado por Dios en nuestras vidas y a
optar con radicalidad por imitar tu ejemplo en: “anunciar a los pobres la Buena Nueva, proclamar
la liberación a los cautivos, dar la vista a los ciegos y para dar la libertad a los oprimidos”.
Aumenta en nuestro llamado, la fe que nos lleva a corresponder a tu amor. Te presentamos a
todos los consagrados. Te pedimos para que, por la ayuda de tu Divino Espíritu, les permitas en
todo momento ser testimonio auténtico de esperanza y de paz.
PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA
Lectura del Santo Evangelio según san Lucas
En aquel tiempo fue Jesús a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la
sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del
profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del
Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha
enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los
oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Enrollando el volumen lo devolvió al
ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles:
Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy. Y todos daban testimonio de Él y estaban
admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: ¿No es éste el hijo de
José?
V: Palabra del Señor.
R: Gloria a Ti, Señor Jesús
El contenido del anuncio:
Este se presenta en cuatro frases paralelas: - Anunciar la buena noticia a los pobres: - Proclamar
la liberación a los cautivos y la recuperación de la vista a los ciegos - Poner en libertad a los
oprimidos - Proclamar un año de gracia del Señor (4, 18b-19)
Primer momento: Comentario orientativo tomado del padre Fidel Oñoro: (Propedéutico)
¿Qué hay detrás de estas palabras?
1. Se trata de cuatro maneras de expresar la misión de Jesús en términos de una acción
liberadora para cualquiera que sea la carga y la opresión de las personas. El mensaje de
Jesús es la liberación total de las personas, así como de la sociedad y del ambiente en que
viven. Así nos enseña de manera concreta que en esta difícil historia Dios está al lado de
todos los que sufren y responde a su esperanza.
En un momento de silencio responde:
¿He sentido a Dios en mis sufrimientos?
¿De qué manera? Me hago consciente de las personas que ha puesto en mi vida para
experimentar la libertad que anuncia (sacerdotes, consagrados, laicos) y doy gracias a Dios por
su misión.
Segundo Momento: (Etapa discipular).
Reflexión tomada de la carta a los consagrados y consagradas hacia el año dedicado a la Vida
consagrada: “«ALEGRAOS...» Palabras del Magisterio del Papa Francisco”
La cercanía como compañía: La alegría nace de la gratuidad de un encuentro. Y la alegría del
encuentro con Él y de su llamada lleva a no cerrarse, sino a abrirse; lleva al servicio en la Iglesia.
Santo Tomás decía: “bonum est diffusivum sui” —no es un latín muy difícil—, el bien se
difunde. Y también la alegría se difunde. No tengáis miedo de mostrar la alegría de haber
respondido a la llamada del Señor, a su elección de amor, y de testimoniar su Evangelio en el
servicio a la Iglesia. Y la alegría, la verdad, es contagiosa; contagia… hace ir adelante. En un
momento de silencio responde: ¿Hoy qué debo agradecer a Dios para hacer posible que mi
alegría nazca de la gratuidad del encuentro?
3 La inquietud del amor: el Papa Francisco se preguntaba de qué debe despojarse la Iglesia. Y
respondía: «despojarse de toda acción que no es por Dios, no es de Dios; del miedo de abrir las
puertas y de salir al encuentro de todos, especialmente de los más pobres, necesitados, lejanos,
sin esperar; cierto, no para perderse en el naufragio del mundo, sino para llevar con valor la luz
de Cristo, la luz del Evangelio, también en la oscuridad, donde no se ve, donde puede suceder el
tropiezo; despojarse de la tranquilidad aparente que dan las estructuras, ciertamente necesarias e
importantes, pero que no deben oscurecer jamás la única fuerza verdadera que lleva en sí: la de
Dios. Él es nuestra fuerza».
En un momento de silencio responde: en este momento actual de tu vida: ¿De qué te debes
despojar?
SIGNO (Etapa configuradora).
Respondemos a un llamado que seduce nuestro amor. La justicia marca el paso y la fe invita a
confiar. La mayor gloria de Dios es la cumbre a conquistar. Contemplar el logo del jubileo y
deteniéndose en alguno de los signos: cruz, ancla, personas, olas; preguntarse ¿Qué querrá hacer
el Señor conmigo, durante este año de gracia? Luego de un momento de reflexión silenciosa, se
puede compartir la respuesta con el vecino del lado.
Jesús, Semilla de vida nueva y esperanza.
Jesús nos otorga un derecho fundamental, que no nos será arrebatado: el derecho a la esperanza;
es una esperanza nueva, viva, que viene de Dios. […]Es un don del Cielo, que no podíamos
alcanzar por nosotros mismos: “Todo irá bien”, decimos constantemente estas semanas,
aferrándonos a la belleza de nuestra humanidad y haciendo salir del corazón palabras de ánimo.
Pero, con el pasar de los días y el crecer de los temores, hasta la esperanza más intrépida puede
evaporarse. La esperanza de Jesús es distinta, infunde en el corazón la certeza de que Dios
conduce todo hacia el bien.
Momento de silencio orante
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Señor Jesús, así como Tú llamaste los primeros discípulos para hacerles pescadores de hombres,
haz que tu sublime invitación continúe resonando: ¡Vengan a Mí, síganme! a los jóvenes,
hombres y mujeres, la gracia de responder prontamente a la llamada. Apoya a tus obispos,
sacerdotes y a los consagrados en su trabajo apostólico. Concede perseverancia a nuestros
seminaristas y a todos aquellos que llevan hacia adelante los ideales de una vida totalmente
consagrada a tu servicio. Despierta en nuestra comunidad un entusiasmo misionero. Señor, envía
trabajadores a tu cosecha y no permitas que la humanidad se pierda por escasez de pastores,
consagrados, misioneros y personas dedicadas a la causa de tu Evangelio. Virgen María, Madre
de la Iglesia, modelo de toda vocación, ayúdanos a decir Sí, al Señor que nos llama a cooperar en
el plan divino de salvación.
Amén.
Oración de los fieles
Ser llamados cada uno por nuestra vocación es un privilegio. Para que sepamos responderte con
fidelidad, te pedimos:
Para que cada comunidad se preocupe de acoger y cuidar las vocaciones que Dios
siembre. entre sus miembros. Roguemos al Señor....
Para que siempre haya corazones jóvenes dispuestos a seguir la llamada de Dios y
dedicar su vida al servicio de sus hermanos, siendo testigos de esperanza. Roguemos al
Señor....
Para que cada parroquia o comunidad se comprometa a ser comunidad evangelizadora
y siembre con valentía la llamada de Cristo entre sus miembros. Roguemos al Señor....
Para que la Iglesia realice su misión evangelizadora en medio del mundo. Roguemos al
Señor......
Para que cada uno de nosotros tomemos en serio la responsabilidad de fomentar nuevas
vocaciones. Roguemos al Señor....
Canto final:
“Cantemos al amor de los amores”
RITOS FINALES V/:
Nos diste Señor el Pan del Cielo
R/: Que contiene en sí todo deleite
Oración Final:
Señor Jesucristo, que en este Sacramento admirable nos dejasteis el memorial de tu pasión, te
pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre,
que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu Redención. Tú que vives y reinas
por los siglos de los siglos. Amén.
Bendición con el Santísimo Sacramento Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón. Bendita sea su preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.