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Cuento 3 Baño

Manu va de vacaciones a un campamento donde aprende sobre la importancia de la limpieza de los baños, a diferencia de su experiencia en casa. A través de sus vivencias, se da cuenta de que mantener un baño limpio requiere esfuerzo y responsabilidad. Al regresar a casa, comparte sus aprendizajes y reflexiona sobre la labor que implica la higiene diaria.

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Cuento 3 Baño

Manu va de vacaciones a un campamento donde aprende sobre la importancia de la limpieza de los baños, a diferencia de su experiencia en casa. A través de sus vivencias, se da cuenta de que mantener un baño limpio requiere esfuerzo y responsabilidad. Al regresar a casa, comparte sus aprendizajes y reflexiona sobre la labor que implica la higiene diaria.

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I

Manu se va a ir de vacaciones a un campamento. Estará


quince días fuera de casa, con muchos amigos y amigas, durmiendo
en una tienda de campaña, viendo animales y descubriendo espe-
cies nuevas de plantas y árboles. Además sabe que los monitores
y las monitoras han preparado un montón de juegos y actividades
que está impaciente por realizar.
El primer día fue un gran descubrimiento: se organizaron por
grupos que tenían que hacer diferentes tareas. Era fenomenal por-
que mientras un grupo hacía la comida, otro limpiaba el comedor,
otro preparaba actividades, otro limpiaba los servicios; así, a me-
dia mañana todo estaba recogido y organizado y enseguida po-
dían empezar a jugar. El primer día a Manu le tocó estar en un
grupo en el que tenían que limpiar los baños. El monitor les explicó
cómo hacerlo: trajo unos productos que olían muy bien, y trapos,
bayetas, fregonas, guantes.... y les dijo cómo tenían que utilizarlos.
Manu no entendía muy bien por qué había que hacer esta tarea.
No entendía por qué en este campamento no había baños como
los de su casa, que no hacía falta limpiar. Es verdad, el baño de su
casa siempre estaba limpio y siempre olía muy bien y él no había
tenido que hacer nunca semejante tarea. ¡El baño de su casa se
limpiaba solo!
En el campamento aprendió muchas más cosas: cada vez que
necesitaba ir al baño, a no ser que justo hubieran acabado de lim-
piarlo en ese momento, siempre se lo encontraba sucio; no como
el de su casa, que estaba siempre limpio, fueras a la hora que
fueras. Pensando y pensando, Manu se dio cuenta de que los ser-
vicios del cole, a veces también estaban sucios cuando llegaba la
última hora de la tarde. Claro, es que debían ser baños de menos
calidad y se «autolimpiaban» menos veces.

II
La verdad es que estaba ya un poco cansado de encontrarse
siempre restos de pasta de dientes en el lavabo, de que nunca
hubiera papel higiénico ni jabón, de encontrarse siempre la taza y
el suelo llenos de gotas de pis, de que la taza estuviera sucia, de

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que oliera mal... Casi sin darse cuenta empezó a dejar de ir a los
aseos. Por no ir a «ese sitio» que tanto le desagradaba dejó de
lavarse los dientes después de comer y de cenar, se aguantaba
las ganas de ir al servicio aunque le doliera la tripa, se lavaba por
encima. Aunque lo estaba pasando fenomenal en el campamento,
¡Qué ganas tenía de llegar a casa! Por las noches soñaba con su
cuarto de baño tan limpio, que olía tan bien, que tenía siempre
papel y jabón, y las toallas, muy limpias....

III

Cuando Manu volvió a su casa os podéis imaginar que lo pri-


mero que hizo fue meterse en el cuarto de baño. Menos mal que
estaba como siempre. ¡Qué gusto! Después contó a su padre, a su
madre, a su hermana y a su abuela lo que había hecho, la canti-
dad de amigos y amigas nuevas que tenía, lo que había aprendi-
do... ¡y la pesadilla diaria que suponía ir al cuarto de baño! Mamá
se moría de risa cuando Manu contaba que aquellos baños no se
limpiaban solos. Mamá le estuvo explicando que ningún baño se
limpia solo y que es una tarea cotidiana muy importante que todas
las personas deberíamos hacer, y no sólo las madres. «Ahora, Manu,
ya sabes que cuando dejas restos de pasta de dientes en el lava-
bo, o cuando no utilizas la escobilla para limpiar la taza, alguien se
lo encontrará después y eso es bastante desagradable».

-«Sí mamá, pero, ¿por qué en casa nunca está sucio el baño?»

Entonces la abuela, que es muy sabia, explicó que en la ma-


yoría de las casas las madres se ocupan de que todo esté bien
limpio porque saben que en los cuartos de baño puedes coger
fácilmente enfermedades. Eso significa limpiar muy, muy bien to-
dos los días el lavabo, la taza, la bañera, el suelo, el espejo, los
azulejos. La abuela dice que además es muy importante que haya
jabón para lavarse y toallas limpias para secarse. Y dice que tam-
bién es muy importante estar pendiente de cambiar las toallas, de
que haya siempre papel higiénico, de reponer gel y champú cuan-

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do se esté acabando, de cambiar los cepillos de dientes porque
se gastan enseguida, de limpiar los peines y cepillos del pelo con
frecuencia, de saber lo que cada persona de la casa necesita para
mantener su higiene...
La sorpresa se reflejaba en los ojos de Manu. Realmente no
sabía todo lo que «hay detrás» de un cuarto de baño limpio.
La abuela, como sabe tanto, siguió contando muchas co-
sas. Decía que cuando ella era pequeña no había cuartos de
baño y entonces era más difícil mantener a la familia «limpia»:
en muchos sitios las mujeres iban a buscar agua a una fuente
porque no había grifos en todas las casas, como ahora, que
sólo tienes que abrirlos y ya sale toda el agua que necesitas. Y
había veces que el agua se helaba en los pozos y tenían que
romper el hielo y luego calentaban el agua en las cocinas de
leña o en las chimeneas; y las mamás bañaban a las personas
pequeñas de la casa y también a las mayores en barreños muy
grandes. Y además, muchas veces ni siquiera compraban el ja-
bón, porque también ellas hacían el jabón en casa.
La abuela seguía contando cosas y sin saber cómo llegó la
hora de acostarse. Manu dio las «buenas noches» y se fue a dor-
mir. Esa noche tuvo mucho cuidado de no dejar la taza llena de
gotitas de pis y de limpiar el lavabo después de lavarse los dientes.

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ACTIVIDADES
OBSERVA
En tu casa, quién se ocupa de:
Yo Papá Mamá Otros/as
Limpiar el lavabo después
de usarlo
Dejar la taza sin gotas de pis
Reponer el papel higiénico
cuando se acaba
Cambiar las toallas
Recoger el agua del suelo
después de bañarse
Limpiar los cepillos y los peines
Desinfectar diariamente
el inodoro
Limpiar el espejo

El cuarto de baño es un lugar muy importante; se utiliza para cosas


muy diversas. Aparte de ser el lugar donde hacemos pis y caca, tam-
bién es donde realizamos la mayor parte de nuestro aseo personal y
también es, a veces, un sitio que sirve para relajarnos y estar a gusto.

Clasifica las cosas que haces tú en el cuarto de baño.

Actividades Actividades Actividades Actividades


relacionadas relacionadas relacionadas relajantes
con la salud con la higiene con la imagen

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INVESTIGA

Evalúa los cuartos de baño de diferentes lugares que cono-


ces y frecuentas, poniendo una puntuación de 1 a 3 a cada
uno en función de
agradable poco agradable desagradable

Tienen siempre lo que necesito Es un


Limpieza Olor PAPEL sitio
JABÓN HIGIÉNICO TOALLAS agradable
Cuarto de baño de mi casa
• Cuando me levanto
• Al volver del cole

Aseos del colegio


• Al entrar
• Al salir

Aseos de un bar que conozco

Aseos de un lugar donde hago


actividades (polideportivo,
música, etc.)

OJO
Los cuartos de baño se limpian con productos que son tóxicos
(llevan sobre todo lejía y amoníaco), esto quiere decir que hay que
utilizarlos con mucho cuidado: sólo pueden usarlos personas ma-
yores y deben protegerse las manos con guantes y utilizarlos en
habitaciones bien ventiladas.

Pregunta a las personas mayores de tu familia por qué hay que


usar estos productos en la limpieza del cuarto de baño.

Y sobre todo, TEN MUCHO CUIDADO DE NO USARLOS TÚ. Mu-


chos de ellos puedes descubrirlos por los siguientes signos:

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Piensa un poco:

• ¿Por qué crees que en tu casa se preocupan


tanto por la limpieza del baño?

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• ¿Por qué crees que en la mayoría de las casas son las madres
quienes se preocupan tanto de que todas las personas de la
casa tengan lo que necesitan para su higiene? ¿Crees que los
padres podrían hacer lo mismo?

Comprueba
• Pregunta a tu madre dónde y de quién aprendió
todas estas cosas.

Compara: haz un gráfico con las respuestas que tus


compañeros/as y tú habéis obtenido. ¿Qué te sugiere?

¿DE QUIÉN APRENDIÓ?


De su hermana

De su madre

De su vecina

De su tía

De otras personas
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
NÚMERO DE RESPUESTAS

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CREA

Elabora una serie de carteles para decorar los cuartos


de baño del colegio y con los que informéis y tratéis de convencer al
resto de alumnos y alumnas para mantenerlos lo más limpios posible
y así poder usarlos a lo largo del día.

• Buscad una frase corta con la que transmitáis claramente


vuestra idea.

• Elaborad dibujos explicativos.

• Usad poco texto, pero claro.

HAZ MAGIA

Sin que nadie te lo mande:

• Prueba a dejar el lavabo limpio después de lavarte


los dientes.

• Prueba a dejar la taza del aseo limpia, sin gotas de


pis, tanto en tu casa como en el colegio.

Y prueba a agradecer a las personas que limpian el centro, el tra-


bajo que hacen para mantener el colegio limpio para que podáis
usarlo todos los días.

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