Si me quisieras
Capítulo 1
Berta
Otra vez estaba en mi habitación escuchando música de Lana Del Rey.
Nunca he sido de salir mucho ya que no tengo muchos amigos. Sin contar
que siempre quedan sin mí. Pero así aprovecho para leer todos los libros
pendientes que tengo. En un rato me tendré que ir a dormir para mañana ir
a clase. Mañana espero que me salga bien el examen de matemáticas
avanzadas ya que es un examen muy importante. Y aunque haya estado
estudiando por mucho tiempo y me sepa bien el temario, me duermo con
inquietud y con muy poca tranquilidad por los nervios.
***
Me sale bastante bien el examen. La verdad confío en sacar buena nota.
Las demás clases han estado bien. Por la tarde, hago un poco de ejercicio,
estudio durante un buen rato y empiezo a leer escuchando música.
Cuando me doy cuenta, llevo la mitad del libro. He perdido la noción del
tiempo.
Pues como siempre que lees.
Miro un momento el móvil y eran las once de la noche. Y yo que llevaba mi
racha de dormirme a las diez. Encima tampoco he cenado. Pero estoy tan
cansada que me voy al baño a lavarme los dientes y vuelvo a la cama para
dormir ya que a cierta señorita le gusta leer libros de setecientas páginas y
se lee la mitad en una tarde.
***
1
Estoy muerta. Pero me tengo que levantar igualmente.
Me ducho y me arreglo rápido para que me dé tiempo a ir a mi Starbucks
de confianza.
Capítulo 2
Berta
En mitad de historia del arte, aparece la directora con un chico. Tiene el
pelo de un pelirrojo claro y rizado, bastante alto y tiene algunas pecas
alrededor de la nariz. Se sienta a mi lado ya que es el único espacio que
había y yo me centro en lo mío. La profesora justo antes de que acabe la
clase, nos reparte unos exámenes que hicimos la semana pasada. 9.8/10
es mi puntuación. Los pensamientos me atormentan. El chico nuevo, que
se llama Lucas, se gira hacia mí y me saca de mis pensamientos.
-Hola, ¿cómo te llamas? .-Me preguntó él intrigado.
-Berta.
-Es un bonito nombre.-Asiente lentamente.
-Gracias.-Contesto yo secamente.
***
Al día siguiente
Estuve todo el día intentando evitarlo en clase. Intentaba hablarme todo el
rato. Me mandaba notas en medio de clase diciendo cualquier disparatada.
***
Cuando acaba la última clase, salgo rápido del aula con tal de que no me
siga, pero consigo el efecto contrario. No tardé mucho en llegar a casa.
Comí y me fui a mi habitación para leer.
2
Cuando noté mi móvil sonar. Era un mensaje. Era de Lucas. Levanté mi
vista por instinto y… Casi me caí al suelo y quise desaparecer. VIVE. EN.
FRENTE. DE. MÍ. Casi empecé a entrar en pánico cuando empezó a
escribir.
Capítulo 3
Lucas
No sé qué hacía. Ella me dejó muy claro que me alejara de ella. Pero no
podía. Sentía que necesitaba ayuda. No se porqué tenía ese
presentimiento pero la necesitaba.
Al poco rato, subí a mi habitación y cuando miré por la ventana, ella estaba
en su habitación. Estaba leyendo. Su ventana estaba abierta y pensé en
gritar a ver si me oía.
Pero antes de que los demás vecinos pensaran en denunciarme, ví que
tenía puestos unos auriculares.
Así que le mandé un mensaje. Cuando ví que levantaba la mirada del libro,
y ví que casi se caía al suelo, me empecé a reír. Aunque me preocupé un
poco porque parecía incluso nerviosa al verme. Le seguí mandando
mensajes pero ella solo los veía. Se fue directamente a la ventana y la
cerró. Detenidamente ví que bajaba las escaleras.
***
Berta
Bajé las escaleras para ir a ducharme y después hacerme algo rápido para
comer y ver Gilmore Girls. Aunque esa ducha se alargó más de lo
esperado por que me puse a bailar cada canción me salía. Cuando me dí
cuenta de la hora me dí cuenta de que no me iba a dar tiempo a hacer algo
para cenar muy elaborado. Cogí unos fideos instantáneos y los cociné. Me
3
llené un vaso con agua y volví a subir. Casi me caigo por las escaleras por
no saber tener un poquito de paciencia y subir primero con el plato
ardiendo por que estaba recién hecho y bajar a por el vaso de agua y los
cubiertos.
Llegué a mi cuarto sana y salva por suerte.
Dejé el plato en mi escritorio y me dirigí a la cama para recoger mi portátil
y encenderlo cuando, miré a la ventana y… Dios mío. Estaba mi
asombroso y nuevo vecino cambiándose de camiseta. Ahora tengo un
trauma.
Capítulo 4
Berta
Me suena la alarma a las seis de la mañana, como siempre. Me levanto
con pereza y me voy directa al baño. Y como soy tan inteligente de
quedarme leyendo toda la noche, ahora tengo unas ojeras horribles. Me
doy una ducha rápida obviamente escuchando música por que soy una
adicta a Spotify pero bueno. Desayuno un bol de yogur con arándano,
fresa, plátano y frambuesa. Salgo de casa lo antes posible para no
encontrarme a mi hermoso e increíble vecino y llego a la entrada de mi
escuela casi 20 minutos antes pero como hay un Starbucks cerca y me
muero de sueño, entro y compro un café. Al menos me ayuda durante las
primeras horas.
En última hora, como no me interesa ética, me escondo bajo el portátil y
me pongo a leer el libro que dejé por la mitad. Cuando acaba la clase,
salgo rápido de mi escuela porque lo único que quiero es dormir. Juro que
no volveré a quedarme toda la noche leyendo.
Y cómo no son suficientes las desgracias, me tengo que encontrar a mi
querido y amado vecino.
Odio. Mi. Vida.
4
-¡Hola! .- Me saluda alegremente.
-Hola.- Intento sonar educada.
-¿Quieres venir a casa conmigo? .- Me pregunta.
Y como siempre, no hay suficientes desgracias al día.
-Esta bien.- Le contesto.
Me arrepiento de todos mis pecados.
No paró de hablar en todo el camino y de preguntarme cosas. Cuál era mi
libro favorito, si tenía más hobbies, que artistas escuchaba… La próxima
vez le digo que no. Y espero que no haya una próxima vez.
Capítulo 5
Lucas
A veces pienso que estoy loco. Dios mío. Va a pensar que soy un
pringado. Intenté conocerla un poco. Le conté de mis gustos, de que me
gustaba jugar al golf. Lo que me sorprendió fue que a ella también le
gustaba. Aunque con tan solo ver su casa te das cuenta de que tiene
dinero. Aunque no parece vivir con nadie más. Lo que es raro. Aunque no
pregunté.
Y por alguna razón, supe que hice bien.
Para otra ocasión.
Cuando ella llegó a su casa, la ví dirigirse a la puerta principal. La verdad,
va bien vestida, se nota que tiene dinero. Es alta, tiene el pelo largo y
oscuro, y usa lazos de un rosa claro. Lleva una falda del mismo color y un
jersey beige. Tenía las uñas largas y pintadas perfectamente.
La verdad, tiene buen estilo.
Y eso te encanta.
5
No lo voy a negar.
Berta
Abro la puerta y entro a casa cuanto antes. No ha estado mal la
conversación pero no se callaba ni debajo del agua.
Me cocino unos huevos con bacon y lleno un vaso con agua. Dejo el plato
con la comida en una pequeña mesa que tengo al lado del sofá y enciendo
la televisión. Acabo de comer y lavo los platos rápidamente ya que tengo
que ir a comprar y tengo que estudiar alemán. Apago la televisión y voy a
la entrada para ponerme unos zapatos, coger algo de dinero e ir rápido a
la compra.
No tardo mucho y en cuanto llego, me quito los zapatos, dejo la compra en
la encimera de mármol y la voy colocando.
En cuanto acabo, me doy una ducha y me pongo a estudiar. El temario no
es difícil pero si largo. Me hago unos huevos revueltos para cenar con
agua y veo Gilmore Girls.
Capítulo 6
Lucas
Cuando entré en casa, ví un táper con comida dentro. Seguro lo ha hecho
mi madre antes de irse a trabajar. Comí a solas, como siempre. Cuando mi
padre murió, mi casa se convirtió en un vacío constante. Mi madre
trabajaba hasta la madrugada y se iba antes de que yo me despertara.
Entonces, prácticamente no la veía.
6
Subí a mi habitación a jugar un rato a videojuegos hasta que me llegó un
mensaje.
No me lo creo.
Tiene que ser una broma.
Miré a la ventana y efectivamente, estaba Berta mirando al móvil. Aunque,
parecía… ¿diferente? Parecía estar llorando. O que había llorado hace
poco.
Aunque me daba un poco de miedo preguntarle si estaba bien por que las
demás veces me había ignorado, se lo volví a preguntar.
Y aunque me dijo que estaba bien, se veía que principalmente bien no
estaba. A los minutos de hablar un rato por mensaje, se despidió de mí y
se fue a dormir.
Berta
No se ni porque le escribí. La verdad me apetecía desahogarme con
alguien. Sin contar que no tengo amigos, solo me quedaba él. Mis padres
estaban muy ocupados seguramente viviendo en Nápoles. ¿Los echaba
de menos? Sí, muchísimo. Pero prefiero seguir aquí en Estados Unidos.
La verdad, mis padres eran grandes empresarios. Antes, vivíamos en la
casa en la que estoy. Tenemos más casas repartidas en Estados Unidos.
Pero ellos se fueron a Nápoles y yo me quedé aquí. Me considero bastante
independiente así que puedo vivir mi vida sin ellos.
Aunque… hay veces que me siento muy sola, pero acabo haciendo algo
siempre.
Menos mal que me metí en la cama antes. Porque ya estaba con mis
pensamientos otra vez. Al poco rato me quedé dormida.
***
7
Capítulo 7
Berta
Yyyy… estaba enferma.
Odio estar enferma y mucho más si tengo que faltar a clases importantes.
Y encima le tendría que pedir los apuntes a… A mi querido vecino viciado
a los videojuegos. Me estoy volviendo loca. Yo no sé si es adicto a los
videojuegos. Si yo nunca miro por la ventana.
Al menos hoy podré descansar un poco.
Lucas
No se si considerar esto normal. Berta no está levantada. Aunque no son
mis asuntos así que me tocará ir a clase. Durante el camino, no paro de
preguntarme si Berta estará bien o si le habrá pasado algo. Y en medio de
mis pensamientos, me llega un mensaje suyo. Menos mal que da señales
de vida.
Aunque me ha dicho que tiene fiebre.
Pobrecita.
Las siete horas de clase pasan rápido. Aunque es raro no tener a Berta a
mi lado tomando apuntes como una loca. Menos mal que he tomado
apuntes. Ya se los mandaré. La verdad, estoy feliz. Porque es viernes. Lo
que quiere decir, dormir durante tooooodo el fin de semana.
De camino, paré en Starbucks para comprar dos cafés.
Cuando paso por su casa, veo todavía las luces apagadas y las persianas
bajadas. Como si viviera allí un vampiro.
8
Berta
Por qué a mí. Voy a acabar yendo con una Médium para que me diga el
futuro y sea previsora. Porque las desgracias en mi vida son una tras otra.
Me duele muchísimo la cabeza. Tengo 40º de fiebre y tiemblo todo el rato.
Llevo todo el día a oscuras intentando que baje un poco la fiebre y
descansar algo. También he intentado comer algo pero cada vez que me
levanto, me mareo hasta casi desmayarme. Menos mal que le puse un
mensaje a Lucas esta mañana diciendo dónde está la llave de repuesto.
Espera… ¿¡¿¡HE ESCRITO A LUCAS!?!?
Mi mundo se acaba cuando escucho la puerta principal cerrándose. Odio
mi vida. Este sí que sería un muy buen momento para que la tierra me
trague.
Aunque no creo que encuentre mi habitación
O sí.
Capítulo 8
Lucas
Me da un poco de miedo romper algo. Pero sobre todo es por sí es
importante para ella.
Por fín encuentro el interruptor y enciendo la luz del pasillo. Subo las
escaleras con cuidado de no comerme un escalón. Supongo que la única
puerta cerrada es la de su habitación.
Su casa era de un estilo… No sé cómo explicarlo.
9
Pero con solo ver la casa desde fuera se notaba que tenía mucho dinero.
Suelos y encimeras de mármol y paredes blancas. Cuando me di cuenta
de que me había detenido a ver el pasillo de arriba, seguí andando.
Llegué al final del pasillo.
Tenía una puerta blanca, como todas las demás. Casi me da un infarto
cuando abrió ella la puerta.
-¿Qué haces aquí parado?-. Me preguntó.
-Justo iba a entrar a tu habitación.
-Ah. Pues entra. Seguro que tienes cosas que hacer.
Berta
En qué puñetero momento me preocupaba que estuviera ocupado.
Desde siempre, cariño.
Me dió los apuntes y me trajo un café de Starbucks.
Mientras que copiaba los apuntes, me preguntó varias veces si estaba
bien. Si me encontraba bien y si debía quedarse a ayudarme si me
mareaba.
Capítulo 9
Lucas
Cuando casi me echa de su casa a patadas, la ví cerrar la puerta con una
sonrisa. Me dirigí a casa y me metí a la ducha. No tardé mucho en irme a
dormir. Pero me asomé por la ventana y ví a cenando algo y viendo una
serie.
Me salió una sonrisa inconscientemente.
10
Aunque me dormí un poco preocupado por Berta. Le dije varias veces que
no fuera mañana para recuperarse pero es muy testaruda.
A la mañana siguiente, veo la luz de su cuarto encendida.
Berta
Y… seguía enferma. Pero al menos era fin de semana.
Mierda… Se supone que hoy tenía que jugar al golf.
Me levanté de la cama y me hice el desayuno. Unas tortitas con zumo de
naranja. Y mientras que me comía mis deliciosas tortitas, alguien
interrumpió mi precioso desayuno mientras veía Gilmore Girls.
Y… era él.
Pero… traía café de Starbucks.
Más te vale tratarle bien
-Hola. ¿Estás mejor?-. Me pregunta.
-Sí. Pasa.
Lucas
Entré a su casa con los dos cafés. Se notaba que seguía enferma pero no
tanto.
Y eso me alegraba.
Me agradeció por el café y…
-Oye… ¿quieres comer conmigo?-. Me pregunta ella.
-¿Tienes fiebre?¿Estás bien?
11
-Estoy bien, pesado.
-Ah. B-bueno vale.
Berta
Como que estoy muy impulsiva, ¿eh?
Le he invitado a comer.
Le. He. Invitado. A. Comer.
¡¿¡¿LE HE INVITADO A COMER?!?!
Estoy segura de que ese zumo llevaba algo.
Aparte de naranja… Y no es droga.
Lucas
Me… ¿m-me ha invitado a comer?
La estás conquistando
Que si la estoy conquistando. Mucho más que eso.
Al rato estábamos en un restaurante bastante caro comiendo. Y con
bastante caro es literalmente. Comimos los dos por 90 dólares.
Estuvimos un rato hablando de la vida y se nos hizo de noche.
Nos despedimos y cada uno se fue a su casa.
Y la verdad, estaba feliz. Porque hoy mi madre no trabajaba y podríamos
cenar juntos y ver una película. Pero esa felicidad se esfumó cuando ví
otra notita pidiéndome disculpas por que se había tenido que ir a trabajar.
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Subí a mi habitación con lágrimas en los ojos pero empecé a sonreír
cuando ví a Berta gritándole a un libro. Me hizo mucha gracia la verdad.
Capítulo 10
Berta
Odio este libro en serio. Literalmente, a la protagonista le gusta un chico y
se tira a su hermano.
Me pongo a gritarle al libro de la rabia porque yo quería que estuvieran
juntos y… Me empiezo a sonrojar cuando veo a Lucas parado en frente de
la ventana riéndose.
Ahora va a pensar que estas loca
Ay dios mío.
Le saludo con la mano y él abre la ventana. Y pues como una persona
racional, yo también abro mi ventana.
-Hola-. Me saluda él.
-Hola, ¿qué tal con tu madre?
A él se le entristeció la cara e instantáneamente supe que no debería
haberlo preguntado
Es que eres una bocazas
-Tengo que irme. Luego hablamos.- Me dijo cortante.
-Luego hablamos.
Lucas
13
¿Estaba enfadado? Sí.
¿Era un gilipollas? También.
Pero no lo podía pagar con ella.
Aunque necesito descansar. Mañana me disculparé con ella.
Eché un último vistazo a la ventana y me dormí.
Berta
Después de su preciosa respuesta más cortante imposible, me sentí mal
de haberlo preguntado.
Aunque era culpa mía. No se callarme un poco.
Aunque no me puedo quejar. Porque siento que le trataba igual al principio
de nuestra ‘amistad’.
Soy una odiosa.
Luego te preguntas por qué no tienes amigos.
Capítulo 11
Berta
Estuve casi tres horas preguntándome si estaba enfadado conmigo porque
fui una gilipollas al principio o una bocazas.
Pero de repente me llegó un mensaje.
Y era de mi grandioso amigo.
14
No supe cómo sentirme cuando leí el mensaje.
-No te comas la cabeza pensando que es culpa tuya. Ya te lo contaré. Solo
déjame un poco para pensar.
-No hace falta que me lo digas.- Le contesté.
Apagué el móvil y me dormí.
A la mañana siguiente
Estaba dormida cuando me desperté sobresaltada. Había escuchado la
puerta de abajo cerrarse. Me levanté deprisa para ver si era un ladrón.
Pero no. Era Lucas. Y… venía con unos donuts y dos cafés.
-¿Q-qué haces aquí?-. Pregunté sorprendida.
-He pensado que para disculparme podría comprarte el desayuno…
-¿¡Y no podrías haber llamado?!.-Dije gritando.
-Lo siento…
-No pasa nada. Pero la próxima no me dés un susto de muerte.
-Eso intentaré.- Me dijo sonriendo.
Desayunamos los dos juntos pero es como que intentaba evitar ese tema.
-Vaaale, te voy a contar lo que me pasaba anoche.- Me dijo suspirando.
Y sin esperar respuesta, prosiguió.
-Mi padre murió cuando era muy pequeño… Mi madre me cuidaba día y
noche. Hasta que el gasto fue tanto que de milagro teníamos para comer.
Así que mi madre tuvo que trabajar. Al principio, solo trabajaba cuando yo
iba al colegio. Pero cuando entré al instituto, en Colorado, ella trabajaba
por la noche. Se iba cuando yo me dormía pero estaba de vuelta cuando
me despertaba. Hasta que nos mudamos aquí. En Manhattan. Le
ofrecieron un nuevo trabajo con mejor sueldo. Pero ahora, llega cuando
estoy dormido y se va antes de levantarme. Entonces no la veo.
15
-Ayer, ella no tenía que trabajar e íbamos a cenar. Estaba emocionado.
Pero ví una nota diciendo que se había tenido que ir a trabajar y que lo
sentía.
-Eso es lo que me pasaba. Perdón por haber sido un estúpido contigo.
Así que era eso…
-Lo siento mucho.- Me levanté y le abracé.
Capítulo 12
Lucas
M-m-me estaba dando un abrazo.
Me. Estaba. Dando. Un. Abrazo.
Le devolví el abrazo un poco perplejo por la situación.
Se separó de mí y me dijo como cien veces más que lo sentía mucho.
Y… Acabamos los dos a las nueve de la noche viendo películas. Siento
que me alegra los días.
Y la verdad, no se que serían mis días sin ella.
Muy aburridos seguro
-¿Quieres cenar algo? .-Me preguntó ella.
-No tengo mucha hambre. ¿Y tú?
-Yo tampoco la verdad.
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-Pero…
Le eché un vistazo a la pequeña mesa que teníamos enfrente llena de
snacks.
-No has comido nada.-Seguí hablando.
-Enserio, no tengo hambre.
-¿Estás segura? .-Le dije inseguro.
-No te preocupes.
Berta
Hacía mucho que alguien se preocupaba tanto por mí.
Y no sé por qué, hizo que me cayera un poquito mejor.
Estábamos debatiendo el final de Little Women cuando sonó mi móvil.
Berta
Me quedé perpleja al ver el nombre de mi madre en la pantalla.
-¿Estás bien? .-Me pregunta Lucas
-S-sí, n-no te preocupes
-En serio, estás pálida. ¿Te sientes mal?
-N-no te preocupes. Espera aquí un momento, ahora vuelvo.
Rápido contesté a mi madre.
-Estoy ocupada. ¿Qué quiere, madre?
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-Solo quería saber si mi hija estaba viva pero si estás en ese plan pues
nada.
Soy una hija horrible.
Vuelvo al salón para estar con Lucas y sigo viendo su cara de
preocupación.
-¿Estás bien de verdad?
-Que sí, pesado.
-Vaaaale ya no te lo digo más.
-¿Quieres subir a mi habitación? Tengo un tocadiscos y muchos vinilos.
-Está bien.
Al poco rato estábamos en mi habitación escuchando AM de Arctic
Monkeys.
Estábamos sentados en mi cama cuando me apartó un mechón de pelo
que tenía en la cara y lo escondió detrás de mí oreja.
Y me sonrojé. Pero poco. Muy poco.
No estaba acostumbrada al contacto físico.
Y cuando me fijé, estábamos a tan solo unos centímetros. Mi nariz casi se
tocaba con la suya y nuestras respiraciones se mezclaban la una con la
otra.
Y justo empezó a sonar I Wanna Be Yours.
Capítulo 13
18
Lucas
Mientras que mi boca muy cerca de la suya cantaba I Wanna Be Yours, la
cogí de la nuca y la besé.
Llevabas mucho aguantando las ganas
Nos apartamos los dos y nos miramos fijamente. En ese momento, la
deseaba. La deseaba terriblemente.
-E-es tarde. De-deber-rías irte.-Me dijo ella nerviosa y sonrojada.
A los pocos minutos estaba en casa de nuevo.
Subí a mí habitación y miré por la ventana. Ahí estaba ella
En cuanto me vió, me dijo adiós con la mano y apagó las luces.
Yo hice lo mismo.
Berta
No me podía dormir. No sabía cómo sentirme.
Estaba emocionada pero aterrada por sí todo cambiaba.
Siempre jodo todo. Por eso nunca hago nada bien.
***
Por fin era viernes. Mi alarma sonó a las seis cuando pensé…
¡Faltan menos de dos meses para el Prom Dance!
¡Y ni vestido tengo!
Eres un desastre
19
Desastre se queda corto.
***
Llego a clase, y el único sitio que estaba libre, era a su lado.
Odio mi vida.
Pues yo la amo.
Capítulo 14
Berta
Estaba pensando en mi vestido perfecto, cuando me llega una nota.
Era de Emma. Una chica que me cae bastante bien y que va a mi clase.
En la nota pone: ¿Vienes a la fiesta de esta noche?
Y… sí, supongo que iré. No puede salir nada mal.
Que optimista
***
Por fín estaba en casa. Pero mi mente estaba a punto de estamparse
contra una pared cuando ví mi armario.
¿Tenía ropa? Sí. ¿Muchísima? También.
Cariño, si tienes un vestidor entero. Muchísima se te queda corto
20
Acabé poniéndome un jersey beige con una falda negra corta, unas
medias y unas botas negras que me llegaban hasta la rodilla. En el pelo
me puse mi lazo favorito, el negro y cogí uno de mis numerosos bolsos
negros y pequeños.
***
Todos sabemos que en una fiesta de adolescentes, no ponen canciones de
Lana Del Rey o Taylor Swift. La mayoría estaban bailando o bebiendo. Si
bajabas al sótano, había algunos jugando al póker y bebiendo whisky
como si la vida dependiera de ello. Y eso lo sé porque he estado en
fiestas.
Menos mal que no tardé mucho en ver a Adri, mi mejor amigo, que iba a
venir a vivir conmigo.
Lucas
Me quedé tieso cuando ví a Berta en la entrada de la casa. La casa era de
Manuel, el capitán de balonmano. Y aunque yo no jugara a balonmano, le
conocía mucho. Era como si fuera mi hermano.
Ella iba… muy bien vestida. La verdad es que iba muy guapa. Y resaltaba
entre las demás.
Cuando me vió embobado viéndola, se empezó a poner nerviosa y a no
saber donde ir.
Ella en menos de un segundo, reconoció a un chico de su clase de alemán
o francés o no se. Se acercó hacia donde estábamos y le saludó. Mientras
que yo cada vez fruncía el ceño más.
Que celoso que estás
No estoy celoso.
Lo estás y mucho
21
Me fui hacía el salón de la casa de Manuel para ver si me distraía y en
menos de cinco minutos ya me estaba besando con otra chica.
Mientras la besaba, le dedicaba breves miradas a Berta que a la vez que
hablaba con su amiguito, me miraba afectada.
Capítulo 15
Berta
Y se estaba besando con la primera que pilló.
Que desconsiderado
Estuve hablando con Adrián un buen rato hasta que le miré por última vez.
Me harté y decidí irme.
-Adri, creo que me iré. No me encuentro muy bien.
-¿Estás segura? Si quieres te llevo a casa.
-No quiero fastidiarte la fiesta.
-No me lo estoy pasando bien la verdad. Vamos que te llevo a casa.
Me subí al coche de Adri, el apodo que le puse cuando teníamos 4 años, y
me acompañó hasta mi casa.
-¿Te acompaño hasta tu habitación?
-No hace falta enserio.
Menos mal que me acompañó hasta casa porque justo antes de pasar a mi
habitación, empecé a tener ganas de llorar. Muchísimas.
22
-¿Estás bien Berta? Estás muy…
-No te preocupes.- Balbuceé como pude.
-Ven.- Me dirigió hasta la cama.-Túmbate.
Me tumbé y me empecé a sentir mejor. Menos mal que él estaba ahí. El
siempre estaría ahí.
Cuando estuve bien, le empecé a contar todo lo de Lucas. Y él me
escuchó. Siempre ha sido muy bueno comprendiendo los problemas.
-Haber no soy buen consejero amoroso, pero él ha hecho mal en irse con
otra y no hablarte, y tú has hecho mal en no hablarle.
-Y…¿entonces?
-Creo que deberíais hablar.
-Creo que sería lo correcto.
-Bueno, ¿quieres ver algo?.- Se anima de repente
-Pero que podemos ver.- Le digo con expresión aburrida.
-¿Friends?
-Perfecto. Voy a hacer unas palomitas.- Le aviso para que vaya poniendo
la serie.
Al final acabamos Adri y yo con mascarillas puestas en la cara, comiendo
palomitas, criticando a cada personaje que nos caía mal y cantando cada
canción de la serie.
Al cabo de unas cuantas horas, alrededor de las tres de la madrugada,
decidimos ir a dormir a mi cama.
23
***
Estábamos Adri y yo a oscuras en mi habitación. Él dormía plácidamente
en el suelo con unos cojines alrededor suyo mientras que yo pensaba en
qué podría decirle a Lucas si llegáramos a hablar de eso.
Al cabo de un rato, me acabé durmiendo.
Me desperté de repente y… estaba sonando algo.
Era la puerta.
Me levanté con cuidado de no despertar a Adri, pero acabó siendo lo
contrario.
-¿Dónde vas? .-Me dijo susurrando.
-He escuchado algo. Ahora vuelvo.
-Ten cuidado no te vayan a robar el pijama.-Me dijo riéndose.
Lo ignoré y me dirigí a la planta baja.
Ví a punto de subir las escaleras a alguien. Espera…
Capítulo 16
Berta
-¿Lucas?¿Q-qué haces aquí?
-Ve-vengo a disculparme.-Me dijo susurrando y nervioso.
-Ya te has disculpado y yo no acepto tus disculpas. Fin de la conversación.
24
-Enserio, me siento como una mierda. Lo siento muchísimo.
-Si te vas de mi casa me lo pienso.
Y… De repente sale por la puerta que estaba medio abierta.
Volví a la cama y ví que Adri seguía despierto.
-¿Tormenta en el paraíso? .-Me dijo el muy gracioso.
-Cállate.
-Me encanta el drama.
Hablamos un rato más y nos quedamos dormidos.
Lucas
Soy una persona horrible.
Eres una persona horrible.
Pero…¿y por qué besé a esa chica?
Te jodió ver a tu futura novia con otro y creaste el caos.
Verdad.
¿Por qué tenía que ser tan gilipollas?
Aunque de verdad esperaba que Berta me perdonara por ser tan
subnormal.
Capítulo 17
Berta
25
-¿Berta en serio estás bien?
-La verdad, no. Es que me sentó mal lo que hizo pero no quiero que se
quede así nuestra ‘amistad’
-Esa ya es tu decisión…
Al día siguiente
-BERTA DESPIERTA QUE SON LAS ONCE.-Me grita Adri.
-¿¡¿¡CÓMO QUE LAS ONCE?!?! .-Grito yo despertándome.
Enciendo mi móvil y… Me cago en Adri.
Eran las ocho y media. Casi me da un susto de muerte.
Al meterme a ver si tenía algún mensaje, ví el chat con Lucas. Hostias…
-¿¡CÓMO QUE 130 LLAMADAS Y 25 MENSAJES!? .-Grito y Adri se
sobresalta.
-Pero no chilles, loca.
-Perdón mi querido y sensible amigo.
Empiezo a leer los 25 mensajes en voz alta con Adri al lado.
-Yo creo que deberías perdonarle.-Me dice él.
-¿Y eso por qué?
-Primero: está buenísimo.
-¿Y lo demás?
26
-Pues eso. Que está buenísimo. Tú perdónale. Si te hace daño, se va a
enterar.
-Bueeeeeeno. A lo mejor le perdono.
Al poco rato estaba Adri mirando por la ventana de la cocina mientras que
yo me dirigía a casa de Lucas. Llamé a la puerta y me abrió
instantáneamente.
Parecía… No se como explicarlo. Se notaba que no había comido desde
anoche y que había estado llorando durante un buen rato. Tenía los ojos
rojos y cansados.
-Berta.-Me dijo sorprendido.
-Está bien, te perdono. ¿Has comido algo? .-Le pregunté preocupada.
-No tengo hambre, no te preocupes.
-Bueno…
Llegué a casa y le hice una seña a Adri diciendo que había ido bien.
Él sonrió y yo le devolví la sonrisa.
***
-Oye, ¿sabes que hoy hay una fiesta? .-Me dice Adri entusiasmado.
-Si quieres, podemos ir.-Le contesto.
-Ehhh, ¿Berta?¿Tienes fiebre?
-No, no tengo fiebre.
-Ahhh, ya sé por qué has accedido tan rápido.
-A ver listo.
-Por qué quieres tirarte a Lucas.-Me dice y se aleja rápido.
27
-¡ADRIÁN ABBEY VEN AQUÍ AHORA MISMO!
***
Estaba en mi vestidor con Adri al lado mientras que él miraba toda la ropa
que tenía.
-Cómo mola ser millonario.- Me dijo él haciéndose el triste.
-Cómo si tu fueras pobre. Tienes una casa en Beverly Hills y una vecina
increíble con otra casa allí.- Le dije señalándome a mí misma.
-Di lo de increíble hasta que te lo creas.- Me dijo riéndose.
Me puse un vestido corto, de un color burdeos y con tirantes. Adri se puso
unos pantalones largos negros junto a una camiseta blanca y una
chaqueta negra. Combinaba muy bien con su pelo rubio y sus ojos grises.
Capítulo 18
Berta
Fuimos en su coche Audi r8 negro. Yo iba en el asiento del copiloto e
íbamos cantando canciones de Taylor Swift.
-En serio me encanta Picture To Burn. Es una de mis canciones
favoritas.-Me dice él entusiasmado.
Y la entusiasmada fui yo cuando salió Out Of The Woods (Taylor’s version)
-AHHHHHH AMO OUT OF THE WOODS.- Grité como si Adri no existiera.
Estaba cantando el bridge cuando ví por la ventanilla que ya íbamos
llegando al sitio de la fiesta.
28
-Remember when you hit the brakes too soon… .-Iba cantando junto a Adri
cuando justo aparcó.
Solo le tuve que rogar dos veces que nos quedáramos hasta que acabara
la canción.
***
Cuando salimos del coche, hacía un poco de frío. Pero Adri me dió su
chaqueta antes de que pudiera decir algo.
Cuando entramos a la casa en la que era la fiesta, me dí cuenta de que
Lucas no estaba. Pero… Estaba justo detrás de mí. Sujetando la puerta.
-Me alegro de verte, Berta.
-Igualmente.-Le dije rápido para alcanzar a Adri, que ya me había
adelantado.
Cuando volví a girarme, ví a Lucas fulminando con la mirada a Adri.
-Espera, voy a por algo de beber. ¿Quieres algo? .-Le dije mientras me
alejaba lentamente.
-No, gracias.
Me dirigí a la cocina cuando… Me puse pálida mientras los veía
besándose.
Lucas y… mi ex mejor amiga. La que arruinó mi vida. La única persona por
la que lloré. La única persona a la que le conté todo. La única persona por
la que hubiera dado mi vida. A la que le dije todo de mí. La que se burló de
mí enfrente de todos. La única persona a la que odiaré siempre. Con todo
mi ser.
29
Capítulo 19
Berta
Menos mal que justo antes de empezar a llorar, llegó Adri. Que se quedó
petrificado al ver esa escena. Justo Lucas vió que le miraba y se
sorprendió al verme llorar.
Adri me puso sus manos en mis brazos y me dirigió a la salida.
Encima en el coche solo salían canciones de Folklore y Evermore.
Menuda fiesta de mierda.
Me empezaron a caer las lágrimas por las mejillas cuando ví que estaba
justo detrás de nuestro coche. Pero estaba con ella.
-Venga, ya hemos llegado a casa.-Me dijo Adri con cara triste.
Entramos en casa y Adri me consoló y me secaba las lágrimas mientras yo
gritaba y lloraba.
Al final acabamos los dos durmiendo en el suelo. Él sentado y yo apoyada
en su hombro.
Cuando me desperté, solo pude sentirme peor. Me había consolado
durante casi toda la noche.
-Gracias. -Le susurré mientras me levantaba con cuidado para no
despertarle.
Lo subí con cuidado a la cama y me fui abajo a hacer el desayuno.
Ví mi bolso negro tirado en el sofá y cogí el móvil.
Ningún mensaje.
30
Me puse música para animarme mientras hacía unas tortitas con bacon y
llamé a Adri para que bajara a desayunar.
-Te debo todo, Adri. Muchísimas gracias. -Le dije abrazándolo.
-Es lo que los amigos hacen. Si me pasara lo mismo, tú me hubieras
consolado.
-Igualmente, eres el mejor amigo del mundo.
Alguien llamó al timbre y cuando abrí, no había nadie. Pero había un ramo
de flores rosas y lavanda. Lo cogí dudando y miré a Adri.
-Tiene una nota. -Me dice.
Cuando leí la nota, sentí las lágrimas mojando mis mejillas otra vez.
Adri vino corriendo y me abrazó mientras cogía la nota y la leía.
‘Siento que te fueras así ayer. No sé lo que te pasó, pero lo siento.
Lucas’
Él cogió mi móvil y le buscó para llamarle.
Mientras le llamaba, me dirigió al sofá y me sentó a su lado.
No escuché gran parte de la conversación ya que estaba más ocupada
mirando fijamente la televisión.
-No te preocupes, b. -Me dijo Adri abrazándome por el lado.
B, era el apodo que él me puso. Éramos B y Adri. El dúo perfecto. El
extrovertido y la introvertida. El rubio y la morena.
-Bueno, B, me voy a Starbucks a por cafés y galletas o lo que sea. Y no
llores mientras no esté. Me sentiría muy mal que la almohada te consolara
y no yo.
31
Capítulo 20
Adrián
Bajé las escaleras, y como bien hablé con el inútil que hace llorar a mi
mejor amiga o como se llamara, estaba ahí. En la puerta principal de mi
segunda casa.
-Está arriba. En su habitación. -Le dije secante.
-Gracias. -Me dice él esperanzado.
-Como le hagas daño, juro que no vuelves a verla.
Y me dirigí a Starbucks.
Lucas
Entré en la casa de Berta y me sentía como un okupa.
Subí las escaleras y empecé a escuchar música. Era… triste.
Empujé la puerta y ví que Berta se giraba. Se quedó tiesa en cuanto me
vió.
-Qu-qué ha-haces tú aquí? .- Me preguntó tartamudeando.
-He venido a disculparme.
-Pues yo no quiero perdonarte.
-¿¡Y por qué coño que pones así entonces?!
-¡Por qué Alejandra me hizo daño! .-Dijo gritando y se tapó la boca
instantáneamente.
32
-¿La conoces?
-Siéntate.- Me dijo mirando al suelo.
La obedecí y ví cómo las lágrimas le salían de los ojos. Eso ya me partió el
corazón.
Y justo, empezó a contarme un pedacito de su pasado.
-Alejandra y yo, éramos mejores amigas. Cuando me mudé a Italia, no
perdimos el contacto y en tan solo unos dos años, la volví a ver. -Hizo una
pausa para respirar y tranquilizarse.- Vine a vivir a esta casa y cuando ella
me preguntaba cómo estaban mis padres, es decir, cuando mantenía
contacto con ellos. Yo le contaba algunas de las discusiones que teníamos
por teléfono. Y al cabo de unos meses, una antigua compañera, me
preguntó cómo estaban mis padres y si ya había cesado la discusión que
habíamos tenido dos días atrás. Me quedé petrificada. Le dije que por qué
sabía eso y me lo explicó todo. Yo confié en ella. Confié en Alejandra. Pero
ella se lo dijo a otras personas. Ella usó mi confianza.
-Por eso mismo te dolió tanto que estuviera besándome con ella.- Proseguí
yo.
-Sí.
-Hablaré con ella y dejaré de verme con ella si eso no te pone triste.
-No tienes por qué hacerlo.
-Sí que tengo. Me dolió verte llorar. Me dolió que un imbécil como yo
hiciera llorar a una chica tan bonita cómo tú.- Y tras eso, cogí y me fui.
Solo esperaba que esto no saliera mal.
Capítulo 21
Lucas
33
Llegué a casa y ví a Alejandra sentada en el sofá esperándome. En ese
mismo momento, me sentí una persona repugnante. Me había acostado
con la persona que más daño le hizo a Berta.
A la persona que realmente quiero.
-Puedes irte, Alejandra.
-¿Perdona?¿Acaso me estás rechazando? .-Me dice ella enfadada
-Sí, y qué.
-Pu-pues que mírame. ¿Acaso no te gusto?
-No. Y sal de mi casa.
Cogió sus cosas de mala hostia y se fue. Aunque me quedaba algo por
resolver.
Berta
Adri volvió con los cafés y unas magdalenas.
-Me alegro que hayáis resuelto vuestro conflicto, B.
-Yo también me alegro.
Charlamos por un rato hasta que Adri se fue a hacer la cena y yo a
ducharme y a ponerme el pijama.
Cenamos unas verduras asadas con puré de patatas y de postre helado de
frambuesa y chocolate.
-Me gusta que vivas conmigo.- Digo de repente.
-Y a mi me gusta vivir contigo.
34
Capítulo 22
Adrián
La verdad, seguía algo enfadado con el gilipollas ese. La verdad, me
entristecía que Berta estuviera mal por su culpa.
Aunque… Pensándolo bien, si a Berta le hace feliz, yo estaría feliz.
Y mientras cenábamos, se me ocurrió algo.
-Oye B, se acerca el baile de graduación.
-¿¡QUEEEEEE!?
-Es dentro de dos semanas no te preocupes.
-Si me preocupo Adri. No tengo ni vestido.
-Puedo acompañarte mañana después de clase a comprarlo.
-Por eso mismo te quiero tanto, Adri.
Berta
Le debía la vida a Adri. Era el mejor amigo que tengo.
Vimos un rato la tele y nos fuimos a dormir.
***
-Adri coño despierta.- Le susurré.-Adri que son las seis y media.
-Ay, cinco minutos.
35
-No, venga que nos tenemos que arreglar.
Me duché y me puse a buscar que ponerme mientras que Adri se duchaba.
Me hice dos trenzas con dos lazos blancos al final de ellas, unas botas que
me llegan por las rodillas, una falda blanca corta y un jersey negro con la
cardigan de Folklore de Taylor Swift.
-Me encanta esa cardigan.- Me dijo Adri mientras que bajaba para
desayunar conmigo.
-Es mi prenda favorita de todo mi armario. Junto al vestido verde
esmeralda.
-Ese es precioso.
-Bueno, date prisa que nos tenemos que ir. Menos mal que podemos ir en
mi coche.
Lucas
Por una parte, me alegro de que Berta me haya perdonado. Por otra parte,
me toca los cojones su amiguito.
No se que tipo de relación tenga con él pero solo se que no me gusta.
Salgo de casa, y lo primero que veo es a ellos saliendo de casa de Berta.
Se montan en el coche de esta última y se van.
Luego le preguntaré a Berta.
Llego a clase y me alivia saber que no está con su amigo. Me siento a su
lado.
-¿Qué tal? .-Le pregunto.
36
-Bien, ¿y tú?
-Como siempre.
Capítulo 23
Berta
Cuando acabó la clase, recogí mis cosas para salir y buscar a Adri. Dos
segundos más tarde, ya estaba Lucas mirándome con intención de
preguntarme algo.
-¿Quién es ese amigo tuyo? .-Me dice de forma secante.
-¿Adrián?
-Sí, ese.
-Es… Es mi mejor amigo. ¿Por qué?
-No. Nada.
Y justo antes de salir del aula, me vuelve a llamar.
-¡Berta, espera!
Me acerqué rápidamente.
-¿Acaso me vas a preguntar que tipo de relación tengo con Adri?
-¡No!
-¿Entonces?
-Era que si tenías pareja para el baile de graduación.
37
-De momento no. Pero tengo que pensarlo.
-Esta bien. Piénsalo por favor.
Me alejo rápidamente y voy a buscar a Adri para contárselo.
Capítulo 24
Berta
-Vale, ¿se va con tu ex mejor amiga y después te pide ir al baile de
graduación? .- Me pregunta sorprendido.
-Exactamente.- Le respondo yo cansada.
-No se que pensar la verdad. Yo te aconsejo que hables con él.
-¿Y cuando hablo con él? ¿Cuando Alejandra no me atraviese con la
mirada?
-Es una opción.
-Intentaré hablar con él
-Y como no lo intentes juro que te llevo de los pelos hasta él.
-Vale, pasivo agresivo. Bueno, ¿Me acompañas a comprar mi vestido y tu
traje?
-Vamos mi querida amiga.
Y en menos de cinco minutos estábamos en el coche. Algo impresionante
cuando estás con Adri. Estábamos escuchando o mejor dicho, gritando,
Illicit Affairs de Taylor Swift. Y justo cuando aparco, sale Willow.
38
-¿Por qué tiene que salir ahora Willow?.- Digo entristecida.
-Por que hasta tu propio coche te odia.- Me dice el graciosito.
-Gracias mi querido y comprensivo amigo.- Digo yo irónicamente.
Entramos a la tienda y era… Gigante. Estaba llena de vestidos preciosos y
trajes negros y azul oscuro.
La dependienta era majísima y nos ayudó a Adri y a mí con las tallas y los
vestidos.
Yo elegí al final un vestido largo color rojo vino y Adri eligió un traje negro.
Adri
Estaba esperando a Berta mientras que ella se quitaba su vestido
cuando…
-¿Pero que coño?
Capítulo 25
Adrián
¿Ese es Lucas?¿Con Alejandra?
-Ya podemos pagar Adri.- Me dice Berta alegremente.
-Ya he pagado yo. No hace falta que me lo devuelvas.- Le digo
urgentemente.
Y si, lo he pagado yo. Pero si es para Berta, a ella le regalo el universo si
hace falta.
-Pues podemos irnos- .- Y se queda callada de repente.
39
Han entrado en la puta tienda. Mira que no hay en toda la ciudad.
Cuando vuelvo a desviar la mirada a Berta, ya tiene lágrimas en los ojos.
La sujeto por los hombros y salimos de la tienda mientras que fulmino con
la mirada al gilipollas de Lucas y a la traidora de Alejandra.
-Me dijo que dejaría de hablar con ella.- Me susurra Berta mientras le
caían las lágrimas.
-No te preocupes.- Le digo mientras que aparco en su casa.
-¿Por qué ella y no yo?¿Por qué?
-Si lo supiera te lo diría. B, no me gusta verte así por un gilipollas.
-Creo que necesito descansar.
Y así, salió del coche y se fue a dormir.
***
Me quedé en el salón un rato y cuando justo me levanté para ir a
Starbucks y traerle algo a Berta, llegaron los dos inútiles. Y justo cuando
salí, ví a Alejandra sacando el vestido de la bolsa, de la misma tienda.
Espera… Ese vestido es cómo el de Berta.
Lo intento ignorar durante el camino al Starbucks pero es prácticamente
imposible.
O son los dos vestidos súper parecidos o son el mismo diseño.
Al menos no tardo en volver a casa.
Capítulo 26
40
Berta
Adri llega con unos cafés de Starbucks. Es un amor. ¿Y que he hecho yo
mientras él estaba fuera? Seguir llorando.
-¿Qué?¿Cómo que tiene un vestido igual al mío? .- Digo llorando.
-Es lo que he visto. A lo mejor me he confundido.- Me dice Adri.- Y creo
que no deberías hablar con él. No quiero que te haga más daño.
-No lo haré.
Paso todo el finde con Adri. Nos fuimos de compras a una librería y me
hice dos piercings en el hélix.
Al menos no le veo en todo el fin de semana. Y eso me alegra.
-Bertaa, ¿estás aquí? .- Me llama la atención Adri.
-Que gracioso. Solo estaba pensando.
-Ya. Mañana solo no te sientes a su lado y ya está.
-¿Y para el baile? Es que no quiero decirle que no. Pero me ha hecho
daño. Mucho daño.
-Tú espera a mañana y verás.
***
Me levanto con ganas porque esta semana es el baile. Y me encanta mi
nuevo pelo junto con mi vestido.
Me doy una ducha y me pongo una falda blanca con un jersey fino negro,
mi lazo blanco y unas botas altas negras.
-Recupérate pronto y no te mueras si yo no estoy presente.- Le digo a Adri.
41
-Y a tí que Lucas no te quite esa faldita blanca tan corta.
-Eres más tonto que una piedra. Al menos yo no me pongo enferma justo
en la semana del baile de graduación.
-Ay que gracia que me hace. Oye, prométeme que vas a estar bien. Y la
mínima cosa que pase, me llamas.
-Vale papá. Me voy porque al final llego tarde.
-Adiós, B.
Llego en 10 minutos al aparcamiento de mi escuela y no tardo en llegar al
aula de Literatura.
Menos mal que a su lado está Alejandra. Joder. El único hueco libre está
en su otro lado. Me siento, saco el portátil y mi móvil. Rápido escribo a Adri
contándole esta maravilla del universo. Dejo el móvil y saco un libro que
tengo en mi bolso y me pongo a leer. Y el libro tiene que ser Cincuenta
Sombras de Grey. Odio mi vida cada día más.
Al menos ni me habla pero veo de reojo que me mira.
En el descanso, voy al comedor y me siento en una mesa al fondo. Me
pongo mis AirPods y pongo a Lana Del Rey.
Mientras leo este maravilloso libro y no apto para niños, veo que alguien se
acerca. No me hace falta ni pensar en alguien.
-Déjame en paz.- Le digo secamente e irritada.
-¿Todavía está en pie lo del baile? .- Me pregunta con preocupación.
-No se. ¿Por qué no se lo preguntas a Alejandra?
-Por que quiero ir contigo. No con ella. Solo la acompañé a por su vestido
por que ella me lo pidió.
42
-¿Y no tienes esa boquita tan bonita para decirle que no?
-Pero…
-Me lo pensaré, Lucas. Pero me has hecho daño.
-Y me siento horrible por eso. Por lastimar a una chica tan bonita como tú.
Se acerca y me coge de las manos.
-Me arrepiento de lo que hice, y perdóname por todo. Me siento horrible,
¿y quieres saber por qué? .- Dice.
-¿Por qué? .- Pregunto yo confusa.
-Por que me gustas. Me gustas muchísimo. Desde el día en que te ví.
Desde cuando escuchamos AM de los Arctic Monkeys. Desde que te besé.
-Ese día me di cuenta de que te quería.- Prosigue. - Y me puse celoso al
verte con tu amigo. Pensaba que era tu novio. Por eso me lié con
Alejandra. Me gustas mucho, Berta.
Estoy atónita y sorprendida.
Capítulo 27
Berta
-Berta, ¿te gustaría ser mi novia? .- Me dice como si se hubiera quitado un
peso de encima.
-Sí.- Respondo tan bajo que parezco muda.
Y de repente su sonrisa se ensancha y me besa. Yo le devuelvo el beso.
43
***
-¿QUEEEEEEEE? .- Me dice gritando Adri.- ¿¡CÓMO QUE SU NOVIA?!
-Pues como lo oyes.- Le respondo feliz.
-Juro que no volveré a faltar más a clase. Para un día que no voy y pasa
todo lo bueno.- Me dice con mala cara.
Y justo me vibra el móvil.
-¿Quién será a estas horas? Ya es muy tarde.- Me pregunta Adri.
-Es mi madre. Ya la llamaré mañana. Vamos a dormir que mañana hay que
ir a clase.- Le respondo despreocupada.
Adrián se duerme pero yo tardo un poco más aunque acabo durmiendo
con una sonrisita estúpida.
***
Hoy la que se siente mal soy yo.
-Creo que te he pegado mi resfriado.- Me dice Adri.
-No me digas. Ni cuenta me había dado. Ni siquiera teniendo 39 grados de
fiebre.- Digo con ironía.
-Ahora me siento mal por ti.
-Vete a clase y me vas pasando los apuntes que me va a dar algo si no
tengo los apuntes.
-Vaaaaaaale, pesada.
***
44
Estuve sin salir de la cama todo el día. Temblaba mucho y seguía teniendo
fiebre.
Incluso le escribí a mi madre, sí, a mi madre, para que me dijera si me
podía tomar algo que me fuera a hacer efecto.
Capítulo 28
Berta
Lo bueno es que Lucas estaba conmigo mientras que Adri estaba en clase.
Pobrecitos los dos. Adri tiene que estar tomando apuntes para nosotros y
Lucas tiene que cuidarme.
-¿Necesitas algo más?
-No, no te preocupes. Y vete a clase. Yo me puedo quedar sola.
-No. No me perdonaría que te pasara algo y yo estuviera fuera.
-Te quiero.
-Yo también.
Y se acerca a darme un beso en los labios.
-Te voy a preparar algo de comer. No quiero que te quedes desnutrida.
-Qué bonita forma de decir que quieres que coma algo para que no me
desmaye.- Digo irónicamente.
-A que sí.- Me responde sonriente.
***
45
Comimos unas verduras salteadas mientras veíamos algo.
-¡Ya llegó el que añoraban! .- Exclamó Adri.
-Sobre todo eso .- Dije yo irónica.
Adri entró al salón y Lucas se despidió para irse a su casa.
Cuando Lucas se fue, Adri y yo subimos arriba y nos quedamos dormidos
en un tiempo récord.
***
Cuando me levanté, me sentía mucho mejor. Aunque estaba un poco
desorientada. Me duché y me vestí. Adri ya no estaba tumbado junto a mi
cama.
-Buenos días enferma .-Me dice desde la cocina.
-Igualmente graciosito .-Dije yo volteando los ojos hacia arriba.
Desayunamos y cuando Adri estuvo listo, salimos de casa para irnos a
clase. Es jueves. Y mañana… Es el baile. Y Alejandra va. No sé con quién
pero va.
Aunque espero pasar una noche perfecta con Lucas. La verdad, me gusta
muchísimo. De todas las formas posibles.
Capítulo 29
Berta
Estaba hablando con Adri, que estaba sentado delante de mí, cuando ví de
reojo a Lucas. Venía furioso y Alejandra estaba detrás de él. Ella tenía una
sonrisa perversa.
Pero veía algo raro en Lucas. Venía despeinado. Pero antes de suponer
nada, volví para hablar con Adri.
46
-Oye, B, estás muy pálida. ¿Estás bien?
-Luego te lo cuento.
-¿Es por eso que acaba de pasar con Lucas?¿El que ha entrado antes que
Alejandra, venía furioso y estaba despeinado?
-Wow, pareces un adivino .-Le comento irónica pero con cara dolida.
Joder, estaba a punto de llorar. Joder, joder, joder. Casi me maldigo
cuando las lágrimas empiezan a descender por mi rostro.
-B, no llores. A lo mejor no es eso .-Me dice Adri preocupado.
-Es que no quiero suponer pero tampoco puedo pensar en otra cosa.
Adri se levantó, me sujetó de los brazos, cogió mi mochila y me dirigí con
él al patio de atrás de la escuela.
-Ven aquí. No llores.- Me decía mientras me abrazaba.
Menos mal que él estaba por que si hubiera estado yo sola, me hubiera
derrumbado por completo.
-Todo se va a solucionar.- Me dijo mientras tumbaba mi cabeza en su
regazo y me acariciaba el pelo.
***
Menos mal que no le volví a ver.
Pero tuve que ir esa tarde con mi psicóloga por obligación de Adri.
Estuvimos un rato hablando sobre mi evolución y eso hizo que me
hundiera más. Todo este esfuerzo para que se esfume en segundos.
-Si estás deprimida, haz lo que te dije en sesiones anteriores.- Me dijo ella.
47
-No quiero volver a los antidepresivos.- Dije susurrando.
-Y no lo harás. Solo es para que no toques fondo del todo.
-Está bien.
Y cuando acabó, salí casi corriendo de la sala. Menos mal que estaba Adri
para llevarme hasta casa. La verdad, no me veo en condiciones óptimas
de conducir.
Capítulo 30
Adri
Mientras que B estaba con su psicóloga, Lucas me escribió.
‘Dile a Berta que lo siento mucho. Alejandra, en un momento
desprevenido, vino hacia mí y me besó. Pero yo me aparté
instantáneamente.’
Y no le contesté. Ya le diría cuatro cositas cuando le viera.
Pero todo cambió cuando Berta salió de la sala. Se la veía incluso peor.
Tenía la cabeza gacha y se la veía a punto de llorar.
Y con tan solo una mirada de ella, supe que me lo diría después.
***
-Me ha dicho que si me siento deprimida, que vuelva a los antidepresivos.-
Me dijo con lágrimas en los ojos.
-Joder B, lo siento.- Le dije y me levanté del sofá para abrazarla.
-Vamos a dormir. Necesito descansar.- Me dijo llorando.
-¿No quieres comer nada?
48
-No.
Subimos a su habitación y estuve acariciándole el pelo hasta que noté que
se durmió. Pobrecita. Con todo lo que le costó salir de la depresión…
Me sobresalté cuando mi móvil vibró. Era una llamada. De Lucas.
-¿Qué quieres? .- Le pregunté borde.
-¿Puedes bajar? Es para contarte lo que ha pasado.
-Ya voy.
Le eché un vistazo a Berta y me fui.
Estuvimos un poco en un silencio incómodo pero a los pocos segundos
habló.
-Yo no la besé. Ella vino corriendo, me cogió de la nuca y del pelo y me
empujó contra ella. Por eso iba despeinado. Y en cuanto juntó sus labios
con los míos, me aparté, la empujé y le pregunté qué coño hacía. Entré en
clase y cuando me giré, ella estaba detrás de mí. No te estoy mintiendo.
-La has hecho daño. Mucho daño. Hacía cuatro meses que no iba con su
psicóloga.
-Lo siento. Por favor, díselo. Cuéntaselo. Solo quiero que no lo pase mal
por mi culpa.
-Se lo diré.
Me levanté y volví a entrar en casa.
Capítulo 31
Berta
49
Me desperté pero Adri no estaba. Menos mal que escuché la puerta
principal cerrarse. Cuando Adri entró por la puerta, sentí un alivio increíble.
Cuando Adri me contó lo que Lucas le dijo, volví a llorar.
Un rato después, me volví a quedar dormida.
***
Cuando me levanté, ví la mesilla al lado de mi cama. Había un vaso de
agua y una pastilla blanca. Suspiré y me la tomé.
-Buenos días, B.
-Buenos días, Adri.
-¿Te lo has tomado?
-Sí.
-No olvides que estaré aquí. Siempre.
Obviamente, condujo Adri hasta la escuela. No tengo ganas de nada. Se
supone que los primeros días que empiezas a tomar antidepresivos, tus
emociones son negativas. Y así me sentía yo.
Me dormí la primera clase completa. La segunda clase, me puse música
en unos auriculares y no presté atención.
Cuando me giré por intuición, ví a Lucas a mi lado. Me miraba con cara de
preocupación, pero cuando vió que yo le miraba, él la apartó y se sonrojó.
Menos mal que no tardó mucho en acabar la clase. Yo ya no puedo más.
Me sentía cansada y deprimida.
50
Capítulo 32
Lucas
Me preocupaba Berta. Se la veía bastante mal. No estaba prestando
atención a ninguna clase. Un hecho inexplicable.
La estuve mirando por un rato en la segunda clase, pero, cuando ella me
devolvió la mirada, la aparté sin dudarlo. ¿Lo peor? Que me sonroje como
un tomate.
Le pregunté a Adri cómo estaban los dos, y me lo contó todo. Sentí una
punzada de culpa y de tristeza. Pobrecita.
Berta
Seguía en las mismas. Pero me sentía un poquito mejor al saber que hoy
es el baile de graduación.
Cuando llego a casa, me vuelvo a duchar, me aliso el pelo, me maquillo y
me pongo mi vestido con unos tacones negros. Y obviamente mi lazo
negro.
Adri iba guapísimo con su traje negro. Aunque me hizo algo de gracia no
verle con unos vaqueros y una camiseta.
Lucas
Cuando la ví salir de su casa con Adrián, creo que me volví a enamorar de
ella otra vez. Iba guapísima. Aunque se la seguía viendo un poco
deprimida.
-Vas preciosa.- Le dije cuando entró en el coche.
-Gracias.- Me respondió ella casi susurrando.
51
Y como buen novio que soy, le puse a Taylor Swift por el camino. Y yo
esbozaba pequeñas sonrisas cuando ella cantaba en voz baja la letra de
todas las canciones.
No tardamos mucho en llegar. Obviamente, abrí la puerta.
Puedo ser gilipollas pero nunca dejaré de ser un caballero.
-¿Ves todas esas estrellas? .- Le dije mirando al cielo estrellado.
-Sí. Son preciosas.- Me dijo ella.
-Tanto como tú.- Le respondí sonriente.
Ella me miró y se acercó para darme un beso corto en los labios.
Capítulo 33
Berta
Lucas estaba guapísimo. Y encima estaba en modo novio perfecto.
Bailamos durante un rato cuando… Ví entrar a Alejandra.
Hasta los tacones llevaba igual a mí. Y la verdad, eso me desanimó
muchísimo.
-¿Qué ocurre? .-Me preguntó Lucas al verme desanimada.
-Nada.- Le respondí con ganas de llorar. Mierda. Ya tenía lágrimas en los
ojos.
-Te pasa algo. Vamos fuera.- Me respondió rápido.
Me cogió de los brazos y me dirigió hasta la salida. Menos mal que no
había nadie.
52
En cuanto pude, me giré y me eché a llorar. Él me giró y me abrazó. Yo le
devolví el abrazo.
-Puedes llorar lo que quieras conmigo. Siempre estaré a tu lado.
Esas palabras hicieron que me hundiera muchísimo más.
-¿P-podemos irnos a casa? .-Dije sollozando.
-Claro. Venga vamos.
Y justo antes de que Lucas cerrara la puerta de copiloto de su coche,
apareció Alejandra. Le cogió de la nuca y… Le besó.
Lucas se apartó instantáneamente. Y dirigió la mirada hacia mí. En ese
momento, acabé de derrumbarme por completo. Salí del coche y me fui
corriendo para llamar a Adri.
Adri me contestó al instante.
-¿Qué pasa?¿Estás bien? .-Me preguntó apurado.
-¿Puedes llevarme a casa? .-Le dije con lágrimas en los ojos.
-Ya voy.- Me dijo y colgó.
Llegó en menos de un minuto. Nos fuimos a casa con la música de Taylor
Swift de fondo en el coche y en silencio. Cosa que agradecí ya que no
quería hablar. Tenía un nudo muy grande en la garganta.
***
Llegamos a casa y me fui directamente a la cama. Al menos Adri me
entendía. Antes de dormirme, apagué el móvil y lo guardé en un cajón en
mi cómoda.
-Oye, si necesitas algo… .-Me dijo Adri.
53
-Gracias. Pero tú también tienes que descansar.- Le respondí casi
llorando.
-Está bien.- Me dijo abrazándome.
Capítulo 34
Por primera vez desde que se conocían, Berta y Lucas no volvieron a
hablar. Alejandra tampoco hablaba con Lucas. Es obvio que solo quería
hacerle daño a Berta. Adri estuvo todo el tiempo al lado de esta última.
Berta tuvo que volver con su psicóloga y siguió tomando los
antidepresivos. También su madre la llamaba de vez en cuando para ver
cómo estaba.
Lucas seguía sin ver a su madre casi nunca. Solo salía de fiesta. Berta
empezó a prestar atención en clase cuando su ánimo mejoró. Eso sí,
evitaba a Lucas. Ya ni se sentaba a su lado.
Berta viajó a su casa de Beverly Hills para estar con sus padres, que
volvían a Estados Unidos.
Adrián también viajó a Beverly Hills para ver a su familia.
Y por un momento, lo que todos creíamos posible, fue imposible.
No todos los polos que se repelen después se atraen.
No después de una tormenta siempre sale el sol.
No siempre es la persona indicada.
No siempre es el que más te quiere si te hace daño.
Y eso Berta lo aprendió muy bien.
¿FIN?
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