Cantos Viernes santo Bendita la que del pecho
El crucero, ver. Por ultimo resto sale,
A fundar los sacramentos
1. ALABADAS SEAN LAS HORAS Para que todos se salven.
Alabadas sean las horas,
Las que Cristo padeció, Alabemos y enzalcemos
Por librarnos del pecado Al Santo árbol de la cruz,
Bendita sea su Pasión. Donde fue crucificado
Nuestro cordero Jesús.
Jueves Santo a media noche,
Madrugó la virgen Santa, Sí, mi culpa fue la causa
En busca de Jesucristo De que mi Dios y Señor,
Porque ya el dolor no aguanta. Pasara tantos martirios
Hasta que en la cruz murió.
El viernes por la mañana
Sacaron a mi Jesús, Por los méritos sagrados
A padecer por las calles De tu bendita pasión
Con una pesada cruz. Que me cubran y me tapen
Las cortinas de tu amor.
Y caminando al calvario
2. CRISTIANOS LLOREMOS
Con gran dolor preguntaba
Cristianos lloremos, De ver a Jesús,
¿Quién pues ha visto pasar
Llevar con trabajos La pesada cruz.
Al hijo de mis entrañas?
Pasión sagrada, Meditó en el huerto
Por aquí pasó, Señora,
Y al salir de olivos Por Judas fue preso.
Como un facineroso,
Cinco mil azotes lleva
Sobre los azotes, Túnica pusieron,
En sus sagradas espaldas.
Corona de espinas Y soga en el cuello.
Para su mayor afrenta
Lo postra en la tierra, El pesado leño,
Lo llevan para el calvario,
Con una ronca trompeta Que ágil le levanta Simón cirineo.
Y un clarín muy destemplado.
Su preciosa sangre Derrama en el suelo,
Y su tierna madre Le sale al encuentro.
Una corona de espinas
Que sus sienes traspasaban;
Llorando le limpia Su faz con un velo,
Y lloraban las tres Marías
A vista de aquel Inhumano pueblo.
Al ver a su maestro amado.
Lo ronca trompeta Toca un fariseo,
Una era la Magdalena,
Para que a Jesús Le cause tormento.
Y Santa María su hermana,
Otra era la Virgen pura
Agita la marcha, Un toque violento,
La que más dolor llevaba.
Y á Jesús conducen Al monte calvario.
Una enjugaba los pies,
Estropeado llega El dócil cordero,
Otra, el rostro le limpiaba,
Y muerte en la cruz Sufre sin remedio.
Otra recogía la sangre,
La que Cristo derramaba.
Magdalena y Juan, Por el sentimiento con bárbaro desprecio, pagué tu amor.
Con la Virgen lloran Al pie del madero.
Yo fui quien el tormento de cruz te dio,
Justo es adorar Al autor supremo De tanto sufrimiento la causa soy.
Venid a su iglesia Con velas e incienso.
Postrado ante tus plantas, con gran dolor,
3. JESÚS AMOROSO
Mis culpas que son tantas llorando estoy.
Jesús amoroso Dulce padre mío.
Pésame Señor, De haberte ofendido. Sacrílego yo he dado, la muerte a Dios,
Detesto mi pecado, perdón, perdón.
En el huerto orando, por mi amor rendido.
Contrito, arrepentido, vengo señor,
De atrevida mano, Tu bello rostro herido. De haber, ingrato herido, tu corazón.
Retrato de dolores, A la columna has ido.
¡Oh padre bondadoso! Dios de mi amor,
Clavel disciplinado Hollado y abatido. Ya no heriré alevoso tu corazón.
Bella flor del campo, Coronado lirio. ¡Jamás, nunca ofenderte, pecar ya no!
Primero, si, la muerte, prefiero yo.
Con la cruz acuestas, Tus hombros oprimidos.
Mi corazón y pecho te adorará,
Por mis grandes culpas, Tres veces caído. Y en lágrimas desechos terminarán.
Tu corona de espinas, Y tu costado herido.
5. PERDON OH DIOS MÍO
Tus cinco mil azotes Perdóname Dios mío. Perdón ¡oh Dios mío! Perdón e indulgencia,
Perdón y clemencia, Perdón y piedad. (2)
Tu corazón y pecho, Con la lanza heridos.
De la cruz ya muerto Fuisteis descendido. Pequé ya mi alma, su culpa confiesa,
Mil veces me pesa de tanta maldad. (2)
De tu triste Madre, Fuiste recibido,
Mil veces me pesa, de haber obstinado,
Por estos misterios, Misericordia os pido. Tu pecho rasgado, ¡Oh suma bondad! (2)
Piedad mi buen Jesús, Clemencia dueño mío. Yo fui quien, del duro, madero inclemente,
Te puso pendiente con vil impiedad. (2)
4. OH DULCE JESÚS MÍO
Oh dulce Jesús mío, Perdón, perdón, Por mí, en el tormento tu sangre vertiste
Perdóname Dios mío, Perdón, perdón. Y prenda me diste de amor y humildad. (2)
Olvida a mi extravío, Oh Dios de amor Y yo en recompensa, pecado a pecado,
Olvida ya mis culpas, perdón, perdón. La copa he llenado de la iniquidad. (2)
Más yo arrepentido te busco lloroso,
Ha tiempo que escuchaba tu dulce voz,
¡Oh padre amoroso! ¡Oh Dios de Bondad! (2)
Que tierno me llamaba ¡Oh buen pastor!
Mi rostro cubierto, de llanto lo indica,
Mas yo, insensato y necio, Vil pecador
Mi lengua publica, tan triste verdad. (2) Sangrientos lobos Lo llevan preso
Y a Anás presentan Aquel Cordero.
Oponga a tu enojo temido potente,
La virgen clemente su ruego y beldad. (2) Cruel bofetada Dá un hombre fiero
Con que lastima Su rostro bello.
La gloria he perdido, merezco el infierno,
Perdón padre eterno, Jesús, perdonad. (2) En dura cárcel, ¡Ay, Dios eterno!
Sufres eterno Crueles eterno.
6. PERDONA A TU PUEBLO
Perdona a tu pueblo señor, Túnica blanca, Herodes terco
Perdona a tu pueblo, A Jesús viste Cual hombre necio.
Perdónale señor.
A una columna Atado tienen
No estés eternamente enojado, Lleno de llagas El santo cuerpo.
No estés eternamente enojado,
Perdónale Señor. De agudos juncos Corona han hecho,
Y de vil caña Le dan el cetro.
Por tus profundas llagas crueles,
Por tus salivas y por tus hieles, “Ecce homo” dice El juez al pueblo
Perdónale Señor. Más este pide Que muera luego.
Por las heridas de pies y manos, Pilatos firma Contra mi dueño,
Por los azotes tan inhumanos, Que muera luego En un madero.
Perdónale Señor.
Y la cruz carga Mi nazareno,
Por los tres clavos que te clavaron, ¡Ay! Que mis culpas Son de aquel peso.
Y las espinas que te punzaron.
Perdónale Señor. Tres veces postra El duro leño,
En tierra, el Hijo Del padre eterno.
Por las tres horas de agonía,
En que por madre diste a María, Su amante madre Sale a su encuentro
Perdónale Señor. Y queda herido De ambos el pecho.
Por la abertura de tu costado, Mujer piadosa Le ofrece un lienzo,
No estés eternamente enojado, Y el rostro santo Recibe en premio.
Perdónale Señor.
A las que lloran Por sus tormentos,
Y de tu madre por la piedad, Que lloren manda Por si y sus deudos.
Tu sepultura y su soledad.
Perdónale Señor. Con crueles clavos En tronco acerbo
Clavan verdugos Al rey del cielo.
7. PUES PADECISTE
Pues padeciste, por amor nuestro De la cruz hace Catedra el verbo,
Jesús bendito, sed mi remedio. Dando doctrinas Al universo.
Orando al padre Se ve en el huerto, A la primera Ruega por éstos,
Su sacra sangre Regando el suelo. Que le atormentan Con raro ejemplo.
La gloria ofrece Al buen ladrón, Con crueles cadenas Lo van estirando,
Al confesarle Por rey supremo. Con crueles cordeles lo van azotando (2)
Luego encomienda De amores lleno, Con hiel y vinagre lo fortalecieron,
A Juan su Madre, Desde aquel tiempo. Con crueles espinas a Jesús prendieron (2)
Desamparado De Dios inmenso Miradle el cabello lo tiene mezclado,
Se queja triste De sentimiento. Y por eso dicen que está agraviado (2)
Siguen las penas, Y ya sediento Miradle las sienes, las tiene quebradas,
Dice que se haya De más tormentos. Con crueles espinas las tiene pasadas (2)
Que es acabado Clama, el ministro Miradle los ojos, los tiene empañados,
De redimirnos, Su único intento. Lágrimas que vierte por nuestros pecados (2)
Y en santas manos Del Padre Eterno, Miradle su cuerpo lo tiene golpeado,
Entrega su alma El último aliento. que son los azotes de nuestros pecados. (2)
Llega el soldado Con cruel acero; Miradle la boca, seca y renegrida,
Su costado abre Que es feliz puerto. Te está pidiendo agua por darte la vida (2)
De aquel cadalzo Ya trono regio, El agua que pide que sea de abstinencia,
Su cuerpo bajan, Todo deshecho. Agua saludable de la penitencia (2)
Su tierna madre Prepara el lecho Prisionero te hayas en una columna,
Y en su regazo Recibe el cuerpo. Y pies heridos que eclipsó la luna (2)
Y en un sepulcro Del todo nuevo, Con la Palabra Santa que el Señor habló,
Aquel santuario Queda cubierto. Ábrase la Gloria que el preso llegó (2)
Pues tantas penas Son de amor eco, Mataste a mi niño colgado de un madero,
Jesús bendito Sed mi remedio. pobres asesinos mataron al Cordero. (2)
8. SALVE CRUZ BENDITA En el Viernes Santo que el Señor murió,
Salve cruz bendita madero sagrado, Su divino cuerpo se le sepultó (2)
Que cargó en sus hombros mi Jesús amado (2)
Esta Salve Madre que estamos cantando,
Bajó de los cielos, bajó a padecer, Son indulgencias que al cielo han llegado (2)
Los primeros pasos A Jerusalén (2)
Estas alabanzas que aquí hemos cantado, Sean
indulgencias que aquí hemos ganado (2)
Bajaste Tú al mundo con crecido amor,
Moriste en la Cruz por el pecador (2)
9. AYUDEMOS ALMAS
En el Jueves Santo que el Señor oró,
Ayudemos almas En tanto penar
Su Divina Madre fue la que lloró (2)
A la virgen pura De la soledad.
En un arrabal rodeado de penas,
Al pie de la cruz La vemos que está
Prisionero te hayas con crueles cadenas (2)
La madre sin hijo Porque ha muerto ya.
Se aumenta su pena De ver a Jesús, Hombre fuiste causa De esta soledad
Que no hay quien lo baje De la santa cruz. Llora tu pecado, Llora tu maldad.
Tanta es su pena Pues no hay en sepulcro Piadosas mujeres Consuelen a María
Para sepultar A su hijo difunto. Porque sus dolores Ya son de agonía.
Crece su dolor Pues no hay un sudario Salve dolorosa Y afligida madre
Para recibir El cuerpo sagrado. Salve y tus dolores A todos nos salve.
Tres necesidades Tiene esta Señora Adiós madre mía, Adiós mi consuelo,
Pero Dios envía Quien se las socorra. Adiós mi esperanza, Adiós mi recreo.
José y Nicodemus De Arimatea Adiós madre mía, Adiós mi consuelo
Bajan a Jesús Y a María lo entregan. Sed nuestra esperanza De llegar al cielo.
En sus tristes brazos Tierna lo estrechaba
10. OH MADRE DOLOROSA
Con amargo llanto Sus llagas besaba.
¡Oh Madre dolorosa!¡Oh Virgen afligida!
Un alma arrepentida Tenéis gimiendo aquí. (2)
¡Ay hijo de mi alma! Prenda de mi vida
Como está tu cuerpo Hecho una herida.
Del suelo donde caen Tus lagrimas señora
Nacen como la aurora La gracia y el perdón.
Por culpas ajenas Estás de esta suerte
Por librar al hombre De la eterna muerte.
Oh Madre, madre herida, Es tu dolor inmenso,
Un mar de amor perfecto Que llena el corazón.
Sepulcro a Jesús Dieron, a la madre
De pena y dolor El pecho se le abre.
El hombre que suplica Perdón, ¡Oh Madre amada!
Quitar quiere la espada Causa de tu dolor.
Con San Juan se va Porque es el amado
A quien Jesucristo Le había encomendado.
Oh Madre dolorosa Tan llena de tormentos
Que sean mis sufrimientos Causa de mi dolor.
Triste y afligida Entra a la ciudad
Llena de dolor, Llena de pesar.
No llores, Madre amada, Un alma arrepentida
Buscando en Vos la vida Implora compasión.
Allí vió la calle Donde le prendieron
Y donde de muerte Sentencia le dieron.
Paloma del desierto, Tristísima María,
Acoge el alma mía Y llévala al Señor.
Entra en su aposento Se desata en llanto
No hay quien la consuele En tanto quebranto.
ORACIÓN:
¿Dónde está mi amado? Decía adolorida Bendita y alabada sea la sagrada pasión
¿Dónde está mi bien? ¿Dónde está mi vida? y muerte de nuestro Señor Jesucristo, y
dolores y angustias de su purísima
Y entres sus dolores Ella meditaba
Madre María Santísima, Señora
Cuanto sufrimiento Los hombres le daban.
nuestra, concebida sin mancha de
Herido tu pecho Con siete puñales, pecado original en el primer instante de
Tus ojos, señora En llanto deshaces. su ser natural. Amén.