¿Maestro YO?
EL LLAMADO
1) Ser responsable con el llamado del Señor
Si Dios te llama, ¡¡¡¡te equipa!!! para que lo hagas a través del Espíritu Santo, quien nos
capacita y perfecciona.
Pablo creía y enseñaba: “Tal confianza es nuestro medio de Cristo delante de Dios no que
seamos competentes para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra
competencia proviene de Dios” (2 Co 3.4-5).
2) Ser responsable con tus dones
Recuerda: ni los cursos, ni el pastor, ni la Escuela Bíblica te hacen maestro. Es el Señor
quien te llamó. (Ef. 4.11-13)
Cuando somos llamados por el Señor para desarrollar esta tarea, tenemos paz,
tranquilidad, confiando en lo que dice Filipenses 2.13 “...porque Dios es el que en vosotros
produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
tu alumno te recordará como un maestro que:
1. Ama a Jesús y vive conforme a la Palabra de Dios.
2. Tiene una pasión ardiente de ver a los niños salvos y discipulados.
3. Ama a los niños y le gusta estar con ellos.
4. Tiene un buen sentido del humor.
5. Tiene la capacidad y el deseo de seguir creciendo.
6. Puede comprender a sus niños y motivarlos.
TEST DE LA PREPARACIÓN
¡los maestros tenemos que evaluarnos!
¿Qué evaluar? nuestra tarea, y a nosotros mismos.
¿Estamos capacitados?
La enseñanza es un don que el Señor nos regala, por eso, es importante capacitarnos
para realizar la tarea con mayor excelencia. Estudiar, investigar, nutrirnos para transmitir
las verdades bíblicas de la mejor manera.
¿Estamos preparados espiritualmente?
Para poder enseñar sobre Para poder enseñar sobre Para poder enseñar sobre
el Maestro tenemos que el Maestro tenemos que el Maestro tenemos que
conocer al Maestro permitir ser usados por Él estar en comunión con
Solo se logra en “intimidad” Él nos hizo maestros y otros
con el Maestro. Dedicar nuestra motivación tiene El maestro es parte del
tiempo para estar juntos, que estar en ser cuerpo de Cristo. La mano
conversar, compartir. instrumentos en Sus por más útil que sea no
¿Cuánto tiempo dedicas a manos. Poner nuestra vida puede cumplir su función
conocer al Maestro? a Su disposición para que el fuera del cuerpo, necesita
¿Conversas con él? ¿Le Espíritu Santo sea quien del resto. El maestro no
permitís estar en tus enseñe a través nuestro. puede ser útil si no está en
experiencias malas y Sigamos el consejo de comunión con la iglesia.
buenas? Pablo a Timoteo: “Procura Nos preparamos cuando
“Oh Jehová, de mañana con diligencia presentarte a somos parte de la iglesia
oirás mi voz; de mañana Dios aprobado, como del Maestro, cuando
me presentaré delante de obrero que no tiene de qué participamos de los cultos y
ti, y esperaré” (Salmos 5.3). avergonzarse...” las actividades, cuando
Cada día nos encontramos (2 Timoteo 2.15). recibimos en su Casa para
con el Maestro al leer y Nos preparamos cuando dar a otros.
meditar Su Palabra, Su plan cada día nos presentamos
y propósito. Hablamos con ante el Maestro y pedimos
Él, agradeciéndole por sus perdón por los pecados:
cuidados y bendiciones, aquellas actitudes,
intercediendo por otros, sentimientos, palabras,
poniendo en Sus manos intenciones... que
nuestros sueños y cometemos. Busquemos la
preocupaciones, santidad y la llenura del
alabándole por lo que hace Espíritu Santo para que el
en nuestras vidas y fruto se manifieste en
adorándole por quién es. nuestras vidas y de esta
manera ser un instrumento
útil en sus manos.
DIOS QUIERE USARTE, A VOS TE TOCA PREPARARTE.
Un carpintero usa una sierra y un martillo.
Una cocinera tiene olla y cucharón.
Un doctor necesita un estetoscopio.
Un peluquero peine y tijera.
Y… un maestro ¿con qué cuenta?
HERRAMIENTAS IMPRESCINDIBLES
1. La Palabra de Dios, que debe estar por encima de tu manual de enseñanza. “La
palabra de Dios es viva y eficaz” (hebreos 4.12). No hay mayor herramienta que la Biblia.
UN MAESTRO SIN BIBLIA ES COMO UN SOLDADO SIN ARMA.
2. La oración. Dijo Jesús: “Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y
recibiréis, para que vuestro gozo sea completo” (Juan 16.24). Ora por los niños, por sus
familias, por la enseñanza. Ora de mañana, de tarde, de noche, ora sin cesar por el
ministerio que Dios te ha dado.
3. Dones y talentos. El propósito de Dios tiene su provisión. Dios no te ha llamado para
una misión y te ha dejado a la deriva. Estás equipado con dones y talentos para que
puedas servir en el lugar y de la forma que Él lo merece. Dios no te exige lo imposible,
sino que desea usarte de acuerdo a los dones que te ha dado.
HERRAMIENTAS IMPORTANTES
4. Conocimiento de tus alumnos. Planillas de registro te ayudarán a organizar esta
información y tenerla a mano cuando más la necesites.
5. Materiales de formación. Nunca se puede dejar de aprender, así que el maestro
también es alguien que aprende. herramientas en el inventario de un maestro: Manuales
de estudio, comentarios bíblicos, diccionario. Herramientas que te ayudarán a
comprender el pasaje bíblico para poder extraer la enseñanza que quieres transmitir a
tus alumnos. Y por otro lado, la capacitación también debe estar en la vida del maestro.
Participar de talleres, seminarios, cursos que puedan ofrecerse en su iglesia local o en
otras congregaciones.
6. Recursos didácticos. Cómo captar el interés del niño es uno de los pilares en la
preparación de la clase. Objetos, láminas, videos, presentaciones, títeres,
representaciones, canciones y otras tantas ideas deben estar en tu inventario. De
acuerdo a la edad de tus alumnos, a los intereses y necesidades que tengan, el espacio
del que dispongas, será el recurso que escojas. ¿qué reconoces que tienes y piensa qué
puedes hacer para completar lo que te falta?
¡Recuerda que hay herramientas importantes y otras imprescindibles!