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Imperio Romano

El Imperio Romano fue el tercer periodo de la civilización romana, comenzando con la fundación de Roma por Rómulo y Remo, pasando por la república y culminando en la era imperial con emperadores como Julio César y Augusto. A lo largo de su historia, el imperio experimentó períodos de expansión, crisis y divisiones, destacando la legalización del cristianismo por Constantino y la caída del Imperio Romano de Occidente en 476. Su legado arquitectónico, político y cultural ha dejado una huella duradera en la civilización occidental.
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Imperio Romano

El Imperio Romano fue el tercer periodo de la civilización romana, comenzando con la fundación de Roma por Rómulo y Remo, pasando por la república y culminando en la era imperial con emperadores como Julio César y Augusto. A lo largo de su historia, el imperio experimentó períodos de expansión, crisis y divisiones, destacando la legalización del cristianismo por Constantino y la caída del Imperio Romano de Occidente en 476. Su legado arquitectónico, político y cultural ha dejado una huella duradera en la civilización occidental.
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EL IMPERIO ROMANO

Fue el tercer periodo de la antigua civilización romana después de la


monarquía y la república.
Origen de roma:
Hermanos gemelos Rómulo y Remo, que de bebes fueron amamantados por la
loba luperca. Luego de esto Rómulo mata a Remo y funda la ciudad de roma
sobre el monte palatino, asi siendo el primer rey.

Desde ahí la forma política de roma fue la monarquía hasta que tarquino el
soberbio (ultimo rey) fue expulsado).
Se crea un senado que decide abolir la monarquía, y se vuelven una república.
Durante este periodo su principal competidor fue la ciudad de Cartago. Las
guerras púnicas llevaron a Roma a salir de sus fronteras en la península itálica
y adquirir nuevos dominios que debía administrar.
Fue durante ese momento que las siglas “SPQR” (senatus populos qüe
romanus) se convierte en el símbolo de roma.

Roma se hizo con el poder sobre la cuenca mediterránea, y con unos dominios
tan extensos dificillmente gobernables por un senado incapaz de moverse de la
capital y tomar decisiones con rapidez.
Asi surgieron personajes como el general Julio Cesar, que amplio los dominios
de roma al conquistar la Galia, sino que también desafío al senado y revelo la
importancia de la autoridad sobre las topas para obtener redito político.
Julio Cesar se erigió como mandatario absoluto de roma, al derrotar a Pompeyo
y al senado en la guerra civil, y se hizo consagrar “dictator perpetus”. Esto no
agrado a los miembros conservadores del senado los cuales lo asesinaron en
los idus de marzo en el mismo senado.
Asi regreso la republica por un tiempo efimero, hasta que el hijo adoptivo de
Julio Cesar “Octavio”, quien unos años mas tarde se consagro primer
emperador de Roma al derrotar a los asesinos de Cesar y mas tarde a su
exaliado “Marco Antonio”. Esto unido a la reina cleopatra de Egipto. Su poder
fue enorme durante su mandato y sus legiones.
En el año 27 a. C se estableció una ficción de normalidad política en Roma, la
cual otorgaba a Augusto el titulo de emperador (vencedor en la batalla), asi se
convertía en comandante de todos los ejércitos, y aunque ejercio este poder
nunca lo acepto. Asi mantuvo su poder con un frágil equilibrio entre una
apariencia republicana y una monarquía dinástica real.
Los emperadores desde Augusto ( 27 a.C) hasta Neron (68 d.C) formaron la
dinastía julio-claudia.
El reinado de Nerón se asocia a la tirania y la extravagancia. Recordado por
ejecuciones sistemáticas como la de su madre, y la creencia de que mientras
roma ardía en un incendio, el contemplaba esto tocando la lira.

Del 68-69 existio la dinastía Flavia.


Después de esto vino la dinastía de los antoninos los cuales trajeron la época
dorada del imperio.

Marco Aurelio fue el último de los "cinco buenos emperadores" de la dinastía


Antonina y le sucedió su hijo Cómodo. Con su gobierno reaparecieron
problemas de sucesión e inestabilidad. Tras su asesinato a manos de la guardia
pretoriana, el imperio entró en crisis y en una guerra civil.
Septimio Severo asumió el poder e instauró la dinastía Severa, que terminó con
Alejandro Severo. Luego comenzó la crisis del siglo III, un período de 50 años
de inestabilidad política, crisis económica y ataques bárbaros.
Durante la anarquía militar, varios emperadores de origen ilírico y danuviano
lograron reunificar el imperio. Establecieron las bases para restaurar la
estabilidad, hasta que Diocleciano tomó el poder e impulsó reformas clave.
Diocleciano comprendió que el imperio era demasiado grande para ser
gobernado por un solo hombre. Decidió dividirlo en cuatro regiones,
instaurando la tetrarquía. Este sistema funcionó mientras él estuvo al mando,
pero colapsó tras su abdicación.
Durante su gobierno llevó a cabo la última y más sangrienta persecución
contra los cristianos. Sin embargo, su sucesor en la lucha por el poder,
Constantino "el Grande", legalizó el cristianismo mediante el Edicto de Milán en
el año 313.
Constantino convocó el Concilio de Nicea en el año 325, donde se estableció el
credo oficial. Esto fue clave para la expansión del cristianismo. También
trasladó la capital del imperio a Bizancio, que pasó a llamarse Constantinopla.
Con el tiempo, el imperio siguió debilitándose. Teodosio I proclamó el
cristianismo como religión oficial y al morir en el año 395 dividió el imperio
entre sus hijos. Arcadio gobernó el Imperio Romano de Oriente y Honorio el de
Occidente.
El Imperio Romano de Occidente cayó en el año 476 debido a invasiones
bárbaras y crisis interna. Esto marcó el inicio de la Edad Media. En cambio, el
Imperio Romano de Oriente, conocido como Imperio Bizantino, sobrevivió hasta
1453.
Cuando Constantinopla cayó ante los turcos otomanos, terminó la Edad Media
y comenzó la Edad Moderna. En su época dorada, Roma vivió la Pax Romana,
un período de estabilidad que impulsó su desarrollo económico, comercial y
territorial.
Roma dejó un enorme legado arquitectónico. Construyó anfiteatros para
gladiadores, circos para carreras de cuadrigas, teatros y termas. También
desarrolló acueductos, calzadas, templos y basílicas, que influyeron en la
arquitectura cristiana.
El derecho romano es una de sus mayores contribuciones. Fue la base del
derecho occidental y sigue influyendo en la legislación moderna. Roma también
dejó huella en la política, la cultura y el pensamiento filosófico.
El ejército romano fue el más poderoso de su tiempo. Estaba formado por 30
legiones de unos 5300 hombres cada una. Se organizaba en cohortes y
centurias, con soldados exclusivamente ciudadanos romanos, ya que los
esclavos no podían alistarse.
La sociedad romana estaba dividida en patricios, plebeyos, esclavos y libertos.
Los patricios eran la aristocracia hereditaria. Los plebeyos eran campesinos,
artesanos y comerciantes. Los esclavos no tenían derechos y los libertos eran
esclavos liberados.
La influencia de Roma en Occidente es profunda. Su política, cultura y
organización siguen presentes en la actualidad. Su legado es la base de la
civilización occidental.

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