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El documento explora la diversidad cultural y social de los pueblos indígenas de América antes de la Conquista, enfatizando la importancia de utilizar sus nombres propios en lugar de la generalización 'indios'. Se analizan las civilizaciones Maya y Azteca, destacando su organización política, social y económica, así como sus creencias y conocimientos. Ambas civilizaciones desarrollaron complejas estructuras sociales y sistemas de agricultura, y su cosmovisión estaba profundamente ligada a la religión y los rituales.

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El documento explora la diversidad cultural y social de los pueblos indígenas de América antes de la Conquista, enfatizando la importancia de utilizar sus nombres propios en lugar de la generalización 'indios'. Se analizan las civilizaciones Maya y Azteca, destacando su organización política, social y económica, así como sus creencias y conocimientos. Ambas civilizaciones desarrollaron complejas estructuras sociales y sistemas de agricultura, y su cosmovisión estaba profundamente ligada a la religión y los rituales.

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América antes de la Conquista

Muchos de nosotros solemos llamar ‘indios’ a quienes vivían y viven originariamente en nuestro
continente, que hoy llamamos América. No nos damos cuenta que bajo esa forma de nombrar,
lo que estamos haciendo es generalizar algo que por su naturaleza es diverso. No nos damos
cuenta tampoco que esa denominación es impuesta por otra cultura, la cultura que llegó a
nuestro continente a partir de la Conquista de América. El nombre ‘indio’ es un invento de la
cultura europea y surge de un equívoco: pensar que habían llegado a la India. Con este nombre
se unificó a todos los pueblos, sin tener en cuenta las grandes diferencias que había entre ellos,
en sus formas de vivir y entender el mundo. Además, se encontró una forma de nombrar a través
del desprecio: cuando nos referimos a un ‘indio’ en general construimos una representación
negativa (sucio, vago, mentiroso) Recuperar los nombres propios de estos pueblos ayuda a
entenderlos como grupos humanos dieron sus propias respuestas a cuestiones como: la
obtención de alimentos, la producción de bienes, la forma en que se decidía quiénes debían
mandar y los modos de entender y explicar el mundo. Las formas que encontraron de resolver
estas cuestiones dieron lugar a diferentes formas de organización social. Entre estos pueblos, los
Aztecas e Incas construyeron grandes imperios, mientras que por ejemplo los pueblos que vivían
en el actual territorio argentino vivían, en general, en pequeñas aldeas e incluso algunos de ellos
sin lugar fijo.

Diversas formas de orden social


Los diversos grupos que habitaban lo que luego se
denominó América, antes de la llegada de los
europeos, presentaban profundas diferencias. Éstas
tenían que ver con:

• La forma en que obtenían su alimento: cazadores,


recolectores, horticultores, pastores, agricultores.

• La forma en que se organizaban para la toma de


decisiones: bandas, tribus, jefaturas, Estados.

De esta manera coexistían en América bandas de


cazadores-recolectores, como los querandíes en la
región pampeana; o jefaturas de agricultores, como
los diaguitas en el norte de nuestro país; y
agricultores intensivos con una organización social
muy compleja, como los Aztecas, Incas y Mayas que
son los casos que vamos a analizar este año.

La Civilización Maya

Organización territorial:
La civilización de los Mayas se encontraba en la región de Mesoamérica, su territorio comprendía
las actuales Guatemala, Honduras y parte de México, en lo que hoy se denomina Península de
Yucatán. La civilización maya alcanzó un
importante desarrollo arquitectónico y
artístico entre el 300 y el 1400 de nuestra
era. Durante el llamado Imperio Antiguo
(años 320 a 900), los mayas fundaron
importantes ciudades, como Tikal,
Talenque o Copán. Al final del período los
pobladores emigraron hacia la península
de Yucatán. Luego, durante el llamada
Imperio Nuevo, las ciudades de Chichén
Iztá, Mayapán y Uxmal se unieron a la Liga
de Maypan, una alianza defensiva en la
que cada ciudad conservaba su
independencia. Este fue un período de
gran esplendor, pero los conflictos entre
las ciudades llevaron a la disolución del
imperio en 1441.

Organización Política

Los Mayas organizaron un sistema político basado en la formación de Ciudades Estados. Las
llamamos Ciudad Estado porque cada ciudad tenía su propia autoridad política y religiosa, y sólo
mantenía vínculos comerciales y culturales con las otras. Un importante lazo de unión con el
resto de las ciudades mayas era la cultura: las creencias, el lenguaje y la escritura. El gobierno de
los Mayas era una teocracia, es decir que no existía una separación entre el poder político y el
poder religioso. Cada ciudad estaba dirigida por un jefe supremo, con poderes civiles, religiosos
y militares, secundado por un consejo de nobles y sacerdotes. En cada región dominada por una
ciudad había un jefe local y un jefe militar.

Organización social

Los Mayas vivían en una sociedad estratificada, es decir, que estaba dividida en grupos
diferenciados por su origen, sus actividades, y su importancia dentro de la comunidad. Los
grupos que constituían la sociedad Maya eran:

Organización económica

La base de la economía Maya era la agricultura. Utilizaban diversas técnicas agrícolas que les
permitían obtener grandes cantidades de alimentos. Para cultivar en la selva utilizaban la técnica
de la roza o milpa. Consistía en cortar los árboles y la maleza con hachas de piedra, quemar luego
los restos para limpiar el terreno y abonarlo con las cenizas. Finalmente, sembraban cavando
hoyos con la ayuda de un palo. De estos terrenos extraían maíz, considerado la base de su
alimentación, calabazas, ajíes, porotos, tomate, batata, cacao, etc.
Otra técnica importante era el cultivo en terrazas, utilizado en las tierras altas. En las laderas de
las montañas construían escalones de varios metros de profundidad y cientos de metros de
anchos, sostenidos por piedras que servían para contener la tierra fértil.
Los mayas además recolectaban frutos, como la papaya, la guayaba y la palta. También
completaban su dieta con la carne de los animales que cazaban como venados, monos, y aves.
Las zonas de cultivos se dividían en dos: tierras de la comunidad campesina (se entregaban
parcelas a las familias y éstas se encargaban de trabajarlas) y tierras de los nobles, que eran
trabajadas por esclavos y campesinos en beneficio de la nobleza. Otra actividad económica
importante era el comercio que se realizaba entre diferentes ciudades, bajo la forma de un
trueque, ya que no utilizaban el dinero.

Conocimientos mayas Escritura:


los mayas desarrollaron un importante sistema de escritura, mediante dibujos que simbolizan
ideas y palabras. Sus escritos quedaron registrados en edificios, cerámicas, y en códices, que
eran largas tiras de papel de 20 cm. de ancho por varios metros de largo, fabricado con la corteza
de un árbol. Sólo algunos sacerdotes tenían el privilegio de redactar los códices y de interpretar
su significado. Coloreados con pinturas vegetales, los dibujos y jeroglíficos de los códices dejaron
registrados las crónicas de las acciones de reyes, conocimientos de astronomía, ciencia, medicina
y relatos de carácter religioso.
Calendario: desarrollaron un calendario sagrado de 260 días para indicar las ceremonias
religiosas. También utilizaban uno solar, de 365 días que regía la vida cotidiana. Este último
estaba dividido en 18 meses de 20 días y 1 mes de 5 días.
Numeración: los sacerdotes mayas inventaron un sistema de numeración vigesimal (basado en
20 dígitos) tenía la particularidad de incorporar la noción del cero, que los árabes incorporaron
a Europa recién 900 años después.
Arquitectura: estaba muy vinculada con las creencias religiosas. Construyeron Templos de piedra
con forma de pirámide escalonada. Los muros interiores se pintaban con vivos colores.
Observatorios astronómicos: construyeron lugares especiales para observar el paso de los astros
y computar el tiempo. Las aberturas del observatorio de la ciudad de Chichen Itzá se alinean con
el sol en los equinoccios de primavera y otoño.
Canchas de pelota: en las ciudades se practicaba un juego sagrado, en el que se tragaba de pasar
una pelota de caucho por un aro de piedra colocado sobre una pared. Los jugadores sólo podían
tocar la pelota con la espalda, las rodillas, los codos o la cadera.

La cosmovisión maya
El libro sagrado de los Mayas (denominado Popol vuh) narra el origen de hombre y del universo.
Allí cuentan los Mayas que los dioses crearon y destruyeron el mundo varias veces y que en la
tercera creación hicieron al hombre de maíz y lo dotaron de sabiduría. En agradecimiento, los
hombres debían demostrar a diario su obediencia a los dioses y hacerles ofrendas y ceremonias
para no despertar su ira. Las ofrendas podían ser joyas, flores, alimentos, bebidas y sacrificios de
animales y personas. Los principales dioses mayas eran: Itzam Ná, el creador, dios del cielo, la
noche y el día; Kin, el dios del sol, que era también el protector de la salud, Ixchel, la diosa de la
luna, Ah Puch, dios de la muerte, y Chac, dios de la lluvia. Los sumos sacerdotes, encargados de
los cálculos calendáricos y de la adivinación, los sacrificios y los agoreros cumplían funciones
claves en el ritual maya.

La Civilización Azteca

Organización territorial: El Imperio Azteca


extendió su territorio en la zona central de
lo que se denomina Mesoamérica, que es
la región que abarca el centro y el sur de
México actual y parte Centroamericana.
En esta región vivían muchos pueblos con
sus propias formas de organización. Los
aztecas, o mexicas, habían pertenecido a
los pueblos nómadas del norte y fueron los
últimos en establecerse en el valle de
México.
Su historia puede ser conocida a través de sus propios
relatos. A partir de ellos sabemos que a mediados del siglo
XIII, guiados por el dios de la guerra, Huitzilopochtli,
emprendieron viaje hacia el sur buscando mejores tierras. En
1325 fundaron su capital, Tenochtitlán, en una isla dentro del
lago Texcoco; y desde allí iniciaron la guerra a los pueblos
vecinos hasta dominarlos. Los grupos conquistados eran
obligados a pagar tributo, a adorar a Huitzilipochtli ya otros
dioses de los aztecas, y a jugar fidelidad y obediencia a las
nuevas autoridades. A cambio, se les permitía conservar sus propias tradiciones. Se calcula que
el imperio azteca llego a contar con una población de más de 15 millones de personas.

Organización Política
Se trata de un Estado Teocrático, es decir, un Estado en donde la religión tiene un rol
fundamental. De esta manera, el Emperador era considerado de origen divino y los sacerdotes
tenían a su cargo numerosas funciones de gobierno. Quien ejercía la autoridad entre los aztecas
era el jefe supremo, al que llamaban Huey Tlatoani. Era elegido por un consejo integrado por
representantes de los veinte grupos de personas emparentadas o clanes en que se dividía la
sociedad azteca. El tlatoani era el jefe supremo: gobernaba de por vida y el jefe de estado, del
ejército y de la religión. Cuando el Tlatoani debía tomar decisiones fundamentales, por ejemplo,
la declaración de guerra, deliberaba con
algunos de sus asesores. El más importante
era el Cihuacóatl, quien colaboraba con él en
el gobierno y lo reemplazaba en caso de
ausencia. En los niveles inferiores había
muchos funcionarios; entre ellos, jueces
encargados de vigilar el cumplimiento de
normas y los guardianes del depósito de
armas. Existía también un funcionario
denominado Tlatoque, encargado de
recaudar los tributos de los pueblos
sometidos.
La organización social
La sociedad azteca estaba dividida en 20 clanes o calpullis, constituidos por grupos de personas
vinculadas por parentesco. Cada clan poseía un templo, tierras para la agricultura y un jefe o
calpullec.
La sociedad estaba fuertemente estratificada, es decir formada por distintos grupos, o estratos
sociales que tenían distintos derechos y privilegios. Claramente se diferenciaban los distintos
grupos sociales:
Los pillis o pipiltin (nobles) formaban el grupo privilegiado. Eran los funcionarios, sacerdotes y
guerreros. Se decían descendientes de quienes habían
guiados a los aztecas en su viaje hacia el sur de México
y se distinguían de los demás porque no pagaban
tributos, eran los propietarios de la mayor parte de las
tierras y ocupaban los cargos más importantes del
imperio. A este grupo pertenecía el Tlatoani
(emperador).
Los macehuales, por su parte, era el pueblo trabajador,
quienes sostenían materialmente el Imperio
(artesanos, comerciantes, agricultores) Pagaban
tributo, integraban el ejército y prestaban servicios
personales en la construcción de caminos, puentes y
templos. En épocas de crisis, sus condiciones de vida empeoraban, llegando, a tener que
venderse como esclavos por algún tiempo. Por último, estaban los esclavos, que en su mayoría
eran prisioneros capturados en las guerras con las poblaciones vecinas que resistían a ser
sometidos por el Imperio. Debían trabajar para sus amos y, en algunos casos, se convertían en
víctimas de sacrificios rituales.
Organización económica
La economía azteca era próspera, debido a diversos factores: en primer lugar, su control sobre
los pueblos vecinos les permitió contar con abundante mano de obra para distintos trabajos. Por
otra parte, el cobro de tributo hizo que los pipiltin tuviesen abundancia de materias primas y
productos.
Otro factor que posibilitó la prosperidad de
los aztecas fue la utilización de avanzadas
técnicas agrícolas. Tenochtitlán, capital de
los aztecas, estaba construida en una isla
en el centro del lago Texcoco, en el valle de
México. Los aztecas crearon una técnica
que les permitió cultivar sobre el agua: las
chinampas. Se trataba de plataformas de
tierra, ramas y plantas que flotaban en los
lagos; las anclaban con palos, las cubrían
con tierra y sobre ellas cultivaban. También
construyeron terrazas de cultivo en zonas montañosas.
Los principales cultivos eran maíz, poroto, calabaza, tomate, ají, y cacao. También producían
tabaco y algodón y recolectaban frutas, como el ananá. Aprovechaban el maguey, una planta
similar a la pita, de manera integral: sus espinas como agujas, sus raíces como alimentos, sus
fibras para hacer sogas e hilos y su jugo para elaborar una bebida alcohólica, el pulque. Además,
criaban pavos y perros y comían carne de aves acuáticas y de pescado.
La producción no consumida por los mismos productores y no tributada era ofrecida en los
mercados, denominados tiaquiz. Estos existían en las principales regiones del imperio.
Tenochtitlan tenía cinco, y el principal funcionaba cada cinco días en Tlatelolco, en el norte de la
ciudad. En ellos podía encontrarse de todo: hierbas medicinales, aves, telas, sal, tabaco, cuchillos
de piedra, papel, pescados fresco joyas y fibras de manguey. También había un lugar donde se
ofrecían hombres y mujeres, que se podían adquirir como esclavos.
Los mercaderes gozaban de mucho prestigio dentro de la sociedad azteca. Se encargaban de
intercambiar productos muy codiciados como el jade, esmeraldas, perfumes, plumas y vainilla
para aromatizar las comidas. El intercambio de bienes económicos se hacía en forma de trueque,
es decir, un producto por otro. Cuando se consideraba que algunos de ellos eran más valiosos
que aquello que se ofrecía en canje, el valor se contemplaba con granos de cacao o polvo de oro
guardado en canutos de plumas. Estos bienes cumplían una función parecida a la que cumple el
dinero en la actualidad, inexistente en la economía azteca.

Cosmovisión y conocimientos de los aztecas


Para los Aztecas el universo había sido creado por fuerzas divinas. Su imagen
del universo era la de un espacio formado por los 4 puntos cardinales y un
centro. Creían en el mito según el cual el mundo y el ser humano habían
sido creados y destruidos 4
veces. Durante la última
creación, los dioses hicieron la
tierra y la separaron del cielo.
Después, el dios Quetzalcóatl
creó a los hombres
Los Aztecas fueron conocidos
por sus sacrificios humanos. Estos sacrificios estaban relacionados con la idea de mantener el sol
y la vida del universo, aplacando el enojo de los dioses mediante la sangre y los corazones de las
víctimas. También cumplían una
importante misión como símbolo del
poderío del imperio azteca sobre los
pueblos dominados. A veces se hacían
guerras con los pueblos vecinos, a las que
se conoce como “guerras floridas”, sólo
para conseguir prisioneros para los
sacrificios.
En cuanto a sus conocimientos, los aztecas desarrollaron una escritura similar a la de los mayas.
Escribían en largos códices hechos de papel de un árbol. En esas obras incluían narraciones sobre
historia, geografía y religión. En relación a la arquitectura, predominaban las pirámides de piedra,
formadas por plataformas escalonadas con una escalera central y un templo en la parte superior.
También realizaron escultura, que representaban en enormes bloques de piedra a sus dioses y
reyes. Otras, más pequeñas, en piedras preciosas, mostraban objetos cotidianos y animales.
Realizaron observaciones muy precisas del Sol, la Luna, el planeta Venus y las estrellas. También
conocieron los cometas y los eclipses. Tenían dos calendarios: uno ritual, de 260 días y uno solar,
de 365 días.
La Civilización Inca Organización territorial:
Los incas fueron la civilización aborigen que dominó la
zona de los Andes Centrales, es decir la zona de América
del Sur donde se encuentra la Cordillera. Formaron un
gran imperio y dominaron diversas regiones geográficas
con distintos recursos económicos. Antes de la formación
del Imperio Inca, en los actuales territorios de Bolivia y
Perú se desarrollaron importantes culturas como la de
chavín, la mochica y la chimú. Según las investigaciones
arqueológicas, los incas tienen su origen en un pueblo
que partió del lago Titicaca, actual Bolivia, y se instaló en
el valle de Cuzco, actual Perú, en el siglo XII. Allí lucharon
con otros pueblos por el control de las tierras fértiles. Se
cree que alrededor del 1250, Manco Cápac fundó la
capital de los incas, llamada Cuzco. Desde allí, a través de
numerosas guerras de conquista y una hábil política de
alianzas lograron extender su dominio sobre otros
pueblos que habitaban en la región andina. En etapas
sucesivas fueron formando un imperio que en los tiempos de su mayor extensión abarcaba
desde Ecuador hasta el norte de Argentina.
Los incas construyeron una red de caminos –conocido como camino del Inca- que comunicaba
todas las zonas por las que se extendían sus dominios.

Organización política
Dentro del Estado inca, la religión tenía un
rol fundamental y su autoridad máxima, el
Inca, era considerado como un dios vivo: el
"hijo del Sol”. Por ello estamos nuevamente
ante un Estado teocrático. A diferencia del
Imperio azteca, el cargo del Inca era
hereditario y tenía funciones diversas como
dictar leyes, ejercer justicia, comandar ejércitos y ser supremo sacerdote.
La administración del Imperio estaba estrictamente centralizada. Para gobernar y administrar el
inmenso territorio que abarcaba el imperio inca, llamado Tawantinsuyu, se lo dividió en cuatro
regiones o "suyus". En cada una de ellas, la autoridad era un apo, o jefe, también miembro de la
nobleza inca. Cada región, además, se dividía en provincias o "huamanis", bajo la autoridad de
gobernadores nombrados por el Inca.
En un Imperio tan extenso y en permanente expansión, el ejército tenía un rol fundamental y se
hallaba siempre preparado para actuar. Toda la frontera, especialmente la que lindaba con la
selva, estaba fuertemente custodiada por guarniciones militares y fortalezas.
Como se ha señalado, no todos los pueblos enfrentaron a los incas. Algunos prefirieron proponer
alianzas en las que juraban fidelidad a las autoridades del imperio. Los incas aceptaban el
acuerdo y ofrecían a los jefes aliados importantes regalos, por ejemplo, joyas, ropa lujosa, maíz
y otros objetos de valor, como una forma de mostrarles lo conveniente que resultaba mantener
una buena relación con ellos.
Los incas casi siempre mantenían en sus puestos a los jefes o "curacas" de los pueblos aliados o
vencidos, ya que nadie conocía ni podía manejar a su gente mejor que ellos. No obstante, estos
jefes se hallaban bajo las órdenes del gobernador nombrado por el Inca. Una vez al año, todos
los curacas principales debían viajar hacia Cuzco para renovar su juramento de fidelidad al Inca.
Cuando los pueblos se resistían a subordinarse, los incas enviaban sus ejércitos y los sometían
haciendo uso de la fuerza. En estos casos, dejaban instaladas guarniciones militares en los
territorios conquistados, las que sofocaban todo intento de rebelión y castigaban violentamente
a los rebeldes. Las represalias eran muy duras, ya que alzarse contra el Inca era un delito
gravísimo; los cabecillas eran torturados y luego ahorcados o decapitados. Sus cuerpos
quedaban colgados a la vista de todos, como advertencia. Todos los pueblos que pertenecían al
Imperio tenían la obligación de entregar al Estado un tributo, que por lo general era pagado con
productos típicos de cada región producidos por los ayllus. Además, la población tenía la
obligación de realizar trabajos en beneficio del Estado.
Organización Social
La sociedad Incaica también era una sociedad estratificada. La autoridad más importante era el
Inca, quien gobernado asesorado por un grupo privilegiado. Estos eran los nobles. La Nobleza
real gozaba de muchos privilegios, como tener muchas esposas, y eran formados para ser futuros
gobernantes, guerreros o sacerdotes. Como símbolo de distinción los nobles llevaban grandes
aros de oro que le estiraban la oreja por eso los españoles los llamaron “orejones”. Luego estaba
el grupo de los Curacas, que eran considerados nobles de segunda categoría. Eran los encargados
de recaudar el tributo y de organizar el trabajo de los campesinos. Otro grupo, el más numeroso
de la población, estaba formado por campesinos y artesanos, que realizaban todas las
actividades relacionadas con la producción de alimentos y manufacturas. Finalmente, el grupo
de los yanaconas, que eran personas separadas de su comunidad de origen, que perdía todo
vínculo con su familia y prestaba servicio a los nobles.
EL AYLLU
En la sociedad inca era muy importante la idea de comunidad. Los campesinos se agrupaban en
comunidades integradas por un conjunto de personas unidas por lazos familiares y que se
consideraban descendientes de un antepasado común. Los campesinos no eran propietarios
individuales de la tierra sino que la tierra era propiedad de toda la comunidad, el trabajo estaba
organizado de manera colectiva, y los alimentos que se conseguían se repartían entre todos.
Cada integrante del Ayllu tenía sus obligaciones: los niños varones debían proteger los
sembrados contra los ladres y las aves; las niñas debían buscar leña, tejer, y cuidar a las llamas y
colaborar con las tareas domésticas. Los hombres casados entre 18 y 50 años, dirigidos por el
curaca, debían realizar la mita, que era un sistema de trabajos por turnos, en la construcción de
puentes y caminos. Los mayores de 50 años debían realizar tareas distintas de las que hasta esa
edad: por ejemplo, cuidaban los depósitos de mercadería.
Organización Económica
Para mejorar la alimentación del conjunto de la población, los incas organizaron un sistema de
distribución de alimentos entre las distintas zonas productivas. Todas las tierras eran
consideradas propiedad del Inca, pero al mismo tiempo estaban divididas en 3 categorías y
cumplían diferentes funciones:
❖ Las tierras del Inca estaban dedicadas especialmente al mantenimiento de la familia real, de
los nobles y del ejército.
❖ Las tierras del Inti, en quechua, de “sol”, estaban administradas por los sacerdotes y su
producción era para el sostén del culto y las ceremonias religiosas.
❖ Las tierras del Ayllu eran trabajadas por las comunidades de campesinos quienes obtenían
de ellas una parte de los productos necesarios para su subsistencia. La base de la economía de
los Incas era la agricultura.
Frente a los obstáculos que presentaba el medio natural, los incas desarrollaron técnicas para
poder cultivar en las montañas: las terrazas de cultivo y los canales de riego. Las terrazas eran
grandes escalones sobre las laderas de las montañas sostenidos por piedras que retenían la tierra
fértil. Este sistema les permitió obtener abundantes cosechas de maíz. En cuanto al riego, el
agua, ya sea de lluvia o de deshielo, se llevaba a través de canales e iba filtrándose lentamente
desde los niveles superiores a los inferiores, para aprovecharla al máximo. Abonaban el suelo de
las terrazas con guano, que es excremento de aves marinas traído de la costa. Tanto en la
montaña como en la costa practicaban el barbecho, es decir el descanso periódico de la tierra,
que permitía recuperar la fertilidad del suelo en forma natural. Los cultivos más importantes
eran la papa, el maíz, la quínoa, el tomate, la calabaza y el algodón. Criaban llamas, vicuñas y
alpacas, que los proveían de lana para sus tejidos.
La Cosmovisión y conocimientos incaicos
Los incas creían en la existencia de cuatro edades del mundo, cada una de las cuales se
representaba con un sol diferente. Según la tradición, las tres primeras habían acabado con un
cataclismo que puso fin a la humanidad. Al iniciarse el cuarto sol, es decir, la cuarta edad, llegaron
los incas para regenerar a la humanidad.
Sus principales dioses eran Inti, el Sol, y Viracocha. Creían que Viracocha había creado la luz y al
primer hombre y había mandado al sol y a la luna al cielo. Lo consideraban un civilizador que
había traído a la humanidad la palabra, la agricultura y el tejido. Una vez terminada su obra, se
había alejado hacia el Oeste y se habría perdido en el mar. Otros dioses eran Illapa,
representación del trueno y el rayo, y Pachamama, la madre tierra. Existían lugares sagrados,
que podían estar en los lagos o cerros, a los que llamaban huacas, donde se rendía culto a los
antepasados. El culto era dirigido por un sacerdote. Allí se cantaba, se bailaba y se dedicaban
ofrendas a los dioses en forma de hojas de coca, caracoles, chicha, sangre y corazones de llamas
En cuanto a los conocimientos, La lengua oficial del imperio era el quechua. Los incas no
desarrollaron un sistema de escritura, pero disponían de un sistema de registro o anotación
llamado quipu. Se trataba de largos cordones cruzados, hechos de lana de llama, de los colgaban
otros más anchos y de varios colores, con nudos a diferentes alturas. En ellos registraban los
hechos históricos, la cantidad de productos guardados en los depósitos, los censos de población.
También poseían un calendario de 360 días, distribuido en 12 ciclos de 30 días cada uno, que
regía la organización de las tareas agrícolas. Los incas daban tanta importancia a las
construcciones, que los arquitectos iban con los ejércitos para imponer una arquitectura oficial
a los pueblos conquistados. Se destacaron por sus edificios de piedras rectangulares
perfectamente cortadas y pulidas. También hicieron fortificaciones militares llamadas pucarás.
Las regiones del imperio estaban unidas por caminos y puentes. Existían dos caminos principales:
uno que iba por la costa del Pacífico, y otro por las sierras andinas. Varios caminos transversales
se conectaban con ellos. Como no había vehículos, las personas andaban a pie. Los puentes
colgantes eran de fibras vegetales y troncos de árboles.
Actividades:

1) Completa el siguiente cuadro comparativo. Podés copiarlo en tu carpeta así tenes lugar
para que esté bien completo. (no sólo un renglón en cada cuadro).
MAYA AZTECA INCAS
Ubicación geográfica

Organización política

Organización
económica (cultivos
y técnica)

Organización social

Conocimientos y
religión

2) Señala en un mapa de América a estas tres grandes civilizaciones.


3) Responde:
a- ¿Por qué es importante no llamar “indios” a los primeros habitantes de América?
b- ¿De qué manera deberíamos llamarlos y por qué?
c- ¿Por qué es importante recuperar los principios de reciprocidad y redistribución de los
incas?
4) Indica si las siguientes afirmaciones son verdades o falsas y JUSTIFICA en cada caso:
- Los Aztecas e Incas eran TEOCRACIAS porque gobernaba un presidente elegido por el
pueblo.
- Los Ayllus eran importantes para la sociedad Inca
- Los Mayas, Aztecas e Incas no tenían conocimientos avanzados
- La religión de los Mayas, Incas y Aztecas era politeísta porque adoraban un solo dios.
- Sus sociedades eran estratificadas porque había distintos derechos entre los grupos
sociales.
5) Investiga en internet qué grupos aborígenes vivían en el actual territorio antes de la
conquista, qué características tenían y qué problemáticas sufren en la actualidad.

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