Karl Marx
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Filósofo alemán (1813-
1883)
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Se propuso analizar la
sociedad capitalista hasta
encontrar el núcleo de su
injusticia, pero también el
germen del cambio (el
proletariado) hacia otra
sociedad (una sociedad
sin clases sociales, sin
explotación: una
sociedad comunista).
La ideología alemana
Es un libro que escribe junto a F. Engels, amigo y
socio intelectual a lo largo de toda su vida. En sus
propias palabras, deja el libro en manos de las
“críticas de los roedores” luego de que cumpla su
función de revisar las posiciones filosóficas que se
sostenían en su tiempo. Principalmente, Marx y
Engels critican las posiciones de los intérpretes de
Hegel, los viejos y jóvenes hegelianos (grupo al
que Marx perteneció en una época).
[1.] — La ideología en general, y
la ideología alemana en particular
El problema de la perspectiva adoptada por los los filósofos
alemanes es que, partiendo siempre desde la filosofía de Hegel, no
hacen otra cosa más que discutir en el campo de los conceptos de
ese filósofo Así, cuando jóvenes y viejos hegelianos discuten
sobre conceptos, representaciones e ideas, lo hacen en el marco del
sistema hegeliano, confundiendo estos productos de la conciencia
con la realidad efectiva que atraviesa a la experiencia del hombre:
“A ninguno de estos filósofos se le ha ocurrido siquiera preguntar
por el entronque de la filosofía alemana con la realidad de
Alemania, por el entronque de su crítica con el propio mundo
material que la rodea.”
2. Premisas de las que arranca la
concepción materialista de la
historia
El punto de partida de la concepción materialista son los
individuos reales, sus relaciones y condiciones de vida. A
diferencia de los animales, lo que caracteriza a los hombres
es que producen sus condiciones materiales de vida. Pero
también tenemos que tener en cuenta que : “Este modo de
producción no debe considerarse solamente en el sentido de
la reproducción de la existencia física de los individuos. Es
ya, más bien, un determinado modo de la actividad de estos
individuos, un determinado modo de manifestar su vida, un
determinado modo de vida de los mismos. Los individuos
son tal y como manifiestan su vida.”
Esencia de la concepción
materialista de la historia. El ser
social y la conciencia social
La estructura y social de un modo de producción determinado surge de las relaciones
realmente existentes entre los individuos. Las representaciones, la producción de las ideas
y la conciencia esta directamente relacionado con la producción material de las
condiciones de vida de los hombres, pero a lo largo de la historia de la filosofía alemana,
esta relación se invirtió Marx grafica esta idea con la metáfora de la cámara oscura: “Y si
en toda la ideología, los hombres y sus relaciones aparecen invertidos como en la cámara
oscura, este fenómeno proviene igualmente de su proceso histórico de vida, como la
inversión de los objetos al proyectarse sobre la retina proviene de su proceso de vida
directamente físico.”
Pero si tenemos en cuenta el punto de partida de la concepción materialista, podemos no
caer en este problema: “...aquí se asciende de la tierra al cielo. Es decir, no se parte de lo
que los hombres dicen, se representan o se imaginan, ni tampoco del hombre predicado,
pensado, representado o imaginado, para llegar, arrancando de aquí, al hombre de carne y
hueso; se parte del hombre que realmente actúa y, arrancando de su proceso de vida real,
se expone también el desarrollo de los reflejos ideológicos y de los ecos de este proceso de
vida.”
Crítica del materialismo
contemplativo e inconsecuente de
Feuerbach
Feuerbach es un materialista más sofisticado que otros que han
sostenido esas tesis, pero tiene un punto ciego importante en su
perspectiva. Concibe al hombre como un “objeto sensorio”, pero olvida
que también lo caracteriza su “actividad sensoria”, que es la actividad
práctica de los hombres, en su transformación del mundo a través de la
producción de sus propias condiciones de vida, lo que constituye como
tal a la naturaleza. Así, Feuerbach olvida que “Hasta los objetos de la
«certeza sensorial» más simple le vienen dados solamente por el
desarrollo social, la industria y el intercambio comercial. Así es sabido
que el cerezo, como casi todos los árboles frutales, fue trasplantado a
nuestra zona hace pocos siglos por obra del comercio y, por medio de
esta acción de una determinada sociedad y de una determinada época,
fue entregado a la «certeza sensorial» de Feuerbach.”
Resumen de la concepción
materialista de la historia
“Esta concepción de la historia consiste, pues, en exponer el proceso real de producción,
partiendo para ello de la producción material de la vida inmediata, y en concebir la forma de
intercambio correspondiente a este modo de producción y engendrada por él, es decir, la
sociedad civil en sus diferentes fases como el fundamento de toda la historia, presentándola en
su acción en cuanto Estado y explicando a base de él todos los diversos productos teóricos y
formas de la conciencia, la religión, la filosofía, la moral, etc., así como estudiando a partir de
esas premisas su proceso de nacimiento, lo que, naturalmente, permitirá exponer las cosas en
su totalidad (y también, por ello mismo, la interdependencia entre estos diversos aspectos).
Esta concepción, a diferencia de la idealista, no busca una categoría en cada período, sino que
se mantiene siempre sobre el terreno histórico real, no explica la práctica partiendo de la idea,
sino explica las formaciones ideológicas sobre la base de la práctica material, por lo cual llega,
consecuentemente, a la conclusión de que todas las formas y todos los productos de la
conciencia no pueden ser destruidos por obra de la crítica espiritual, mediante la reducción a la
«autoconciencia» o la transformación en «fantasmas», «espectros», «visiones», etc., sino que
sólo pueden disolverse por el derrocamiento práctico de las relaciones sociales reales, de las
que emanan estas quimeras idealistas; de que la fuerza propulsora de la historia, incluso la de
la religión, la filosofía, y toda teoría, no es la crítica, sino la revolución.”
La clase dominante y la
conciencia dominante
Marx sostiene que, en cada época, las ideas de la clase dominante
se convierten en las ideas de la sociedad como un todo. Replica el
dominio material que tiene de la sociedad a través del dominio
ideológico. Cada nueva clase dominante necesita presentar sus
propias ideas e interés como las ideas e interés de la sociedad
toda para poder hacer efectivo su dominio sobre la sociedad
“Las ideas dominantes no son otra cosa que la expresión ideal de
las relaciones materiales dominantes, las mismas relaciones
materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las
relaciones que hacen de una determinada clase la clase
dominante, o sea, las ideas de su dominación.”