UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE GUATEMALA
CIENCIAS JURIDICAS Y SOCIALES
CLINICA PROCESAL PENAL II
LIc. Julio Ortega
APELACION ESPECIAL
Denis Arnoldo Juarez Ortiz
Carnet No. 7551-21-20329
Recurso de apelación especial
“(Del latín recursus) Acción y efecto de recurrir. Medio de cualquier clase que, en caso de
necesidad, sirve para conseguir lo que se pretende, vuelta o retorno de algo al lugar de donde
salió, memorial, solicitud, petición por escrito en un juicio o en otro procedimiento, acción que
concede la ley al interesado para reclamar contra las resoluciones, ora ante la autoridad que las
dictó, ora ante alguna otra. Los medios de impugnación conocidos también como recursos, son los
medios para impugnar los actos procesales. Realizando un acto, la parte agraviada puede, dentro
de los límites y plazos señalados por la ley, promover la revisión del acto y su eventual
modificación, dictada y notificada una resolución en primera instancia, se abre una nueva etapa en
el proceso, en ella queda a merced de la impugnación de las partes. Esta posibilidad de impugnar
la resolución, consiste en la facultad de pedir en contra de la misma; esto, es interponer los
recursos que en el derecho es positivo”.1 Se entiende por apelación al acto por el que la parte que
se considera perjudicada por una resolución, acude al órgano superior jerárquico que la dictó,
intentando su modificación. Taxativamente, se considera también apelación a toda actividad a
desarrollar para que el superior jerárquico resuelva. Apelación, sin embargo, no es equivalente a
segunda instancia. Es cierto que a la segunda instancia se llega mediante la apelación, como acto
en el que se muestra la disconformidad con la resolución dictada, pero para que exista verdadera
segunda instancia es necesario que se haya agotado la primera instancia, mediante una resolución
de fondo (V. recurso de apelación en la voz recursos; segunda instancia).
Apelación En nuestro ordenamiento Jurídico procesal penal se encuentra regulado en el libro
tercero bajo el epígrafe de impugnaciones en el que a titulo I. Se encuentran las disposiciones
generales y el capitulo I se refiere a los recursos fundamentado en el Articulo 398. Facultad de
Recurrir. En el título III regulado en el Artículo 404 se encuentra el recurso de apelación así como
el mencionado recurso lo regula el artículo 230 de la Ley de Protección Integral de la Niñez y
Adolescencia en el proceso de adolescentes en conflicto con la ley penal.
1.3. Etapas históricas del recurso de apelación
El recurso de apelación estuvo ligado al Derecho Romano tardío, en el que se consolidaron las
estructuras imperiales y la jurisdicción comenzó a ser concebida como un poder delegado del
emperador, quien podía recuperarlo a través de una cadena sucesiva de funcionarios. (Esta idea
todavía perdura, oculta en lo que se denomina “efecto devolutivo“del recurso de apelación). De
este modo se fortalecía no ya la idea de “control de las partes” sobre el fallo, “sino la de control
del Estado” sobre la labor de los Jueces. Este esquema de control es retomado por el Derecho
Canónico y, en general por el Derecho Continental Europeo, en lo que se llamó la “recepción del
derecho Romano y se instala en los procesos inquisitivos”. En ellos, según su versión canónica
original, el Juez era también un “delegado” del Papa; por su parte, en la versión secular adoptada
por los estados monárquicos, el Juez era un delegado del monarca absoluto. Modernamente esa
idea de “devolución de un poder delegado” fue modificada a medida que se consolidaba la
separación de poderes y se tecnificaba la labor judicial. Su límite quedó establecido de un modo
dialéctico: el juez revisor tendría tanto poder cuanto le otorgarán las partes mediante la crítica del
fallo. Aquello sobre lo que no existiera agravio, quedaba firme y establecido. Más tarde, con la
tendencia a un control más amplio, también se comenzó a abandonar una visión estricta de esta
idea, sobre la base del control de oficio por parte de los jueces revisores, en especial de todo lo
relativo a las garantías judiciales o principios constitucionales. En cuanto a las formas, plazos,
requisitos de admisibilidad, etc. Los sistemas procesales varían. No obstante, se puede afirmar
que, en la práctica, se suele establecer una especie de “automaticidad” del recurso de apelación o
un uso indiscriminado de esta vía de control que sumada a la posibilidad de recurrir de un modo
inmediato muchas resoluciones dentro del proceso, es causa de numerosas disfunciones y de una
gran carga de trabajo para los jueces revisores, que conspira finalmente contra la propia función
de control. La clave fundamental para juzgar el recurso de apelación, por lo menos en la aplicación
a que nos tienen habituados nuestros sistemas procesales corrientes, es la falta de inmediación. El
Juez revisor pierde todo contacto con los sujetos procesales y con la prueba: analiza los escritos,
los registros y, sobre la base de la lectura, dicta un nuevo fallo, Este es, precisamente, el principal
defecto del recurso de apelación que, si bien resulta discutible, surge de su propia naturaleza o de
la función que ciertamente cumple en los sistemas escritos. De este modo, la calidad del fallo, en
términos generales, empeora en lugar en lugar de mejorar, porque es el esultador de un
conocimiento más alejado de la “vida real” del caso. “Conocido también como Recurso de Alzada,
estatuido por algunas Constituciones modernas, europeas y americanas, para ser tramitado ante
un alto tribunal de justicia, cuando los derechos asegurados por la ley fundamental no fueren
respetados por otros tribunales o autoridades
“Apelación. La historia del derecho sitúa el origen de los recursos en la provocattio ad populum de
los romanos, cuando existía el derecho de invocar y provocar la voz del pueblo, si no se estaba de
acuerdo con resoluciones del magistrado que juzgaba en lo criminal. Según Cabanellas, la
apelación fue común en el Imperio Romano, correspondiendo conocer ciertos casos al emperador
y otros al Senado, contra cuyos fallos ya no cabía impugnación, marcándose así sólo dos instancias
de lo que resultan dos acepciones sobre la palabra: por un lado, tomada como reclamo al juez,
para que se cambie el contenido y la opinión; por otro, como surgimiento de una segunda
instancia o provocación de la alzada”2 . Ambas acepciones las ha registrado nuestra ley procesal
penal Decreto 51-92 al admitir, en el Artículo 410, que mediante el recurso de apelación se inicia la
segunda instancia y de que, por virtud de dicho recurso, el tribunal de alzada se obliga a un análisis
integral del fallo de primer grado, según el Articulo 411 del Decreto 51-92. El Código Procesal
Penal Decreto 51-92, en el Articulo 422 regula la Reformatio in Peius, específicamente cuando la
resolución sólo haya sido recurrida por el acusado, o por otro en su favor, no podrá ser modificada
en su perjuicio, salvo que los motivos que se refieran a intereses civiles. De la misma manera en
que han adoptado, para casos calificados, la interposición del recurso suspenderá la ejecución
únicamente en los delitos de grave impacto social y peligrosidad del sindicado, salvo que
expresamente se disponga lo contrario o se hayan desvanecido los indicios razonables de
criminalidad. y, por el contrario, se ha ampliado el efecto devolutivo que es el que permite la
ejecución de lo acordado por el juez de conocimiento, sin detenerse el proceso, (sin efecto
suspensivo), según sea la resolución apelada, y así lo contempla el Artículo 408 del Decreto 51-92,
al señalar que es en el sobreseimiento definitivo o en la sentencia, la jurisdicción en primera
instancia se queda en la concesión del recurso, a menos que se renuncie a él. En cambio, si la
pelación es de otra clase de autos o decretos apelables, se envía el proceso original y la función
jurisdiccional de primer grado continúa con el duplicado que se ha formado de acuerdo con el
Articulo 411 del Decreto 51-92.
Efectos del Recurso de Apelación
Efecto devolutivo “El primero de los efectos que se produce por la interposición del recurso de
apelación contra una sentencia, es el devolutivo, que produce los efectos siguientes: a) Una vez
interpuesto contra la sentencia, de inmediato, el juez que la ha dictado queda suspenso de
continuar conociendo en el asunto y sometiendo el caso al juez superior. –refiriéndose
exclusivamente al Juez, no al procedimiento, ya que con base al Art. 408 del Decreto 51-92 regula:
… todas las apelaciones se otorgarán sin efecto suspensivo del procedimiento, salvo las
apelaciones de las resoluciones, que por su naturaleza, claramente impidan seguir conociendo del
asunto por el juez de primera instancia, sin que se produzca situación que sea susceptible de
anulación”3. El Artículo 411 del Decreto 51-92, regula en su primer párrafo, lo concerniente al
trámite de segunda instancia, que establece: La devolución del expediente al Juzgado de origen, se
hará dentro de tercero día de la última notificación, y con certificación de los resuelto devolverá
las actuaciones inmediatamente, siempre y cuando la apelación se refiera a un auto. Cuando se
trate de apelación de sentencia por procedimiento abreviado se señalará audiencia dentro del
plazo de cinco días de recibido el expediente para que el apelante y demás partes expongan sus
alegaciones, Terminada la audiencia, el tribunal pasará a deliberar y emitirá la sentencia que
corresponda. Art. 411 del Decreto 51-92. Aquí se manifiesta expresamente el efecto devolutivo.
“El juez superior, una vez interpuesto el recurso, asume la facultad plena de la revocación de la
sentencia recurrida, dentro de los límites del recurso, o en su caso de confirmar total o
parcialmente el fallo de primer grado; y… b) La facultad del juez superior se extiende a la
posibilidad de declarar la improcedencia del recurso en los casos en que se haya otorgado por el
juez inferior. Esta facultad sin embargo, se somete a dos limitaciones”
Efecto suspensivo “El segundo de los efectos generados por el recurso de apelación, es el
suspensivo, consiste en que una vez interpuesto el recurso por el agraviado, y desde el momento
que es ordenada la remisión de la sentencia apelada al juez superior, el juez de primera instancia
deja de conocer del asunto, pero el procedimiento en este caso, la sentencia dictada, es el motivo
de la apelación, tendrá carácter suspensivo en tanto que no esté firme o sea consentida, tal como
sucede en los casos de sentencias penales que se pueden ejecutar hasta que estén firmes y no
sean susceptibles de otro recurso”5 . En tal sentido para aclarar el Art. 408 del Decreto 51-92, son
las apelaciones las que no se pueden suspender por el hecho de haberse impugnado una
resolución o una sentencia, lógico es que si ésta ya quedó firme o consentida, no cabe la
apelación. Viéndolo desde otro punto de vista, el efecto suspensivo no recae en el procedimiento
por virtud de que el juez que emitió en primera instancia la resolución o sentencia lo eleve al juez
superior, para que revise la misma, lo que permitirá al tribunal confirmar, revocar, reformar o
adicionar la resolución.
Objeto de la apelación “El objeto primordial del recurso de apelación, es la revisión a que es
sometida la resolución recurrida, siendo que la apelación es la inconformidad del sujeto procesal
afectado con el resultado contenido en la sentencia, el objetivo principal de que sea revisada, es
un medio para pretender la reparación de errores cometidos por el juez inferior al dictarla. La
revisión, sin embargo, no se da para todo el material contenido en el proceso o considerado en la
sentencia y se refiere al control de la sentencia ya que no es posible la admisión de nuevas
proposiciones de derecho ni la admisión de nuevos medios de prueba”6 . El autor citado expresa
que no es posible la revisión en el caso de interponer el recurso de apelación de nuevas
proposiciones de derecho ni la admisión de nuevos medios de prueba, sin embargo, lo regulado en
el Artículo 455 del Decreto 51-92, refiere exclusivamente que sí se pueden aportar nuevos medios
de prueba, pero cuando se interpone un recurso de revisión, el que se promoverá ante la Corte
Suprema de Justicia.
. Legitimidad para apelar “Se encuentran investidos de la facultad para interponer el recurso de
apelación únicamente los sujetos procesales comprendidos en el proceso; el actor, el demandado
y eventualmente los terceros. Existen circunstancias en que las partes, sin embargo se encuentran
privadas de la facultad para apelar y estas se dan en los casos previstos expresamente por la ley en
donde no existe institución de la apelación.
La sentencia acoge totalmente una pretensión, lo que no genera para el beneficiado la facultad
para apelarla, pero sí, para el que fuera perjudicado con ella. Los terceros perjudicados o ligados al
proceso, tienen la facultad de recurrir por medio de la apelación contra la decisión del juez que
conoce del proceso, pero, únicamente lo pueden efectuar contra lo que les afecta y no contra lo
que es motivo del proceso principal”
. El Decreto 51-92, regula en su Artículo 398 la facultad de recurrir, y expresamente indica que
solo por los medios y en los casos expresamente establecidos. Pero únicamente podrán recurrir
quienes tengan interés directo en el asunto, cuando proceda en aras de la justicia, regulándolo
más expresamente el Artículo 416 del mismo Decreto. I. El principio de la reformatio in peius es
susceptible de contradecir el contenido del primer párrafo del Art. 422 del Decreto 51-92, que
regula. …salvo que los motivos se refieran a intereses civiles. Cuando se impugne lo referente a
responsabilidades civiles, el monto fijado no podrá ser modificado o revocado en contra del
recurrente a menos que la parte contraria lo haya solicitado, como lo expresa el Art. 416 del
Decreto 51-92.
. La personalidad de la apelación: los efectos que genera son personales y no reales; no existe
beneficio común, sino ventaja unilateral. La apelación es de carácter personal, pues la parte que se
beneficia con la resolución del juez superior, no produce beneficios a la otra, si no ha apelado a su
vez.
Trámite del recurso de apelación El título III regula el Recurso de apelación en el Artículo 404 del
Decreto 51-92 Código Procesal Penal en la que se establecen los autos que son
apelables y que estos sean dictados por jueces de primera instancia , también regula que son
motivo de apelación los autos emitidos por los jueces de ejecución, el Artículo 405 regula las
sentencias que son apelables. Interposición: con fundamento en el Artículo 406. Se interpone ante
el juez de primera instancia, quien lo remitirá a la sala de la Corte de Apelaciones que
corresponda. Tiempo y forma: El Articulo 407 regula que debe interponerse por escrito dentro del
término de tres días expresando los motivos en que se funda, bajo sanción de inadmisibilidad si el
apelante no corrige los defectos u omisiones en la forma establecida en este código.
para el efecto de interpretación debe tomarse en cuenta que el juez si establece que la apelación
no llena los requisitos debe inmediatamente notificar al apelante para que corrija los previos a
darle tramite, de no hacerlo estaría vulnerando un derecho constitucional que le asiste al
apelante. Efectos: El Artículo 408 regula que todas las apelaciones se otorgarán en efecto
suspensivo del procedimiento, -esta es, la regla general- la excepción es la siguiente: a) Salvo las
de las resoluciones que por su naturaleza claramente impidan seguir conociendo del asunto por el
juez de primera instancia sin que se produzca situación que sea susceptible de anulación, tanto en
la regla general como en la Excepción la resolución emitida no será ejecutada hasta tanto sea
resuelta por el tribunal superior. En algunas ocasiones se tomará esta figura como consulta.
Competencia Artículo 409 Este articulo al referirse al recurso de apelación permite al tribunal de
Alzada – o sea el superior- que conozca del proceso solo sobre los puntos de la resolución a que se
refieren los agravios , esto permitirá al tribunal superior confirmar, revocar, reformar o adicionar
la resolución. El Articulo 410.- Regula que al admitirse la apelación y haberse hecho las
notificaciones correspondientes se elevarán las actuaciones originales a más tardara a la primera
hora laborable del día siguiente.