EL TRABAJO SOCIAL EN GUATEMALA 2.
1 CONTEXTO HISTÓRICO-POLÍTICO DEL
SURGIMIENTO DE LA PROFESIÓN EN GUATEMALA
El surgimiento del Trabajo Social como profesión en Guatemala se da dentro
del período revolucionario 1944-54, específicamente en abril-mayo de 1949,
cuando se creó y empezó a funcionar la Escuela Superior de Servicio Social
bajo la dirección del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social –I.G.S.S.-
institución que fue también uno de los logros de la Revolución del 20 de
Octubre de 1944. Victor Hugo Alvarado, consigna que “la Escuela de Servicio
Social del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, surge a la par de otras
instituciones superestructurales que darán apoyo a los cambios económicos,
sociales y políticos producidos por el movimiento revolucionario, que en la
década del 44 al 54, conmovió la estructura de la Formación Social
prevaleciente en el país con su política de avanzada, en relación a la época y el
contexto latinoamericano. (26) Felipe de Jesús Calderón, nos aporta datos
históricos muy importantes sobre las bases y causas del surgimiento de la
profesión del Trabajo Social en Guatemala, entre ellos: que la Constitución
Política de la República de Guatemala de 1945 establece en su artículo 22, el
derecho a la Seguridad Social diciendo literalmente: “Es función del Estado
conservar y mejorar las condiciones generales de la nación y procurar el
bienestar de sus habitantes e incrementar la riqueza mediante la creación y
fomento de instituciones de Crédito y Previsión Social”. (27) (26) ALVARADO V.,
Victor Hugo.; La Enseñanza aprendizaje de la metodología del
Seguridad Social –IGSS-, acontecimiento histórico muy reconocido y acogido
por las principales organizaciones sindicales. Calderón considera, que desde el
momento de la creación de la Ley, se hizo necesaria la presencia de
Trabajadores Sociales, -entiendo que como personal que pudiera ser enlace
entre los programas del IGSS y la población beneficiaria-, por lo que el
Ejecutivo crea una Dirección de Servicio Social, quizá porque el Dr. Juan José
Arévalo conoció en Argentina la importante labor de Trabajadores Sociales,
donde ya se contaba con una Escuela de Servicio Social. El personal empírico
de la Dirección de Servicio Social, presentó por 3 años consecutivos, proyectos
para la creación de una escuela de Servicio Social en Guatemala, pero no
tuvieron éxito, ya que hubo oposición de personas interesadas.
Afortunadamente,
la Organización de Naciones Unidas –ONU-, invitó a dos delegados
guatemaltecos para asistir a Seminarios Latinoamericanos de Asistencia social,
realizados en Medellín, Colombia y Montevideo, Uruguay, siendo los delegados
los Doctores Manuel Girón y César Meza. El Dr. Walter Petit dirigió los
seminarios, donde participaron como sus colaboradoras las Trabajadoras
Sociales Felicidad Cátala y Laura Vergara, quienes más tarde serían asesores
técnicos para la organización de la Escuela de Servicio Social del IGSS. En estos
seminarios se dio una amplia información de lo que era el Servicio Social, su
proyección hacia la sociedad y los campos de acción que cubría, así como los
requerimientos académicos para la formación de Trabajadores Sociales.
En toda la exposición, se identifica la corriente teórica que sustenta el Servicio
Social y que se encuentra en la teoría Estructural Funcionalista, lo que puede
verse muy claramente en la definición de Servicio Social que presenta el Dr.
Pettit y que es la primera que se encuentra a ese nivel en nuestro país, y que a
la letra dice: “El servicio social es una actividad que ayuda al individuo a
adaptarse más adecuadamente a su ambiente. O sea a enseñarle a usar los
medios de que dispone, o a crearle la facilidad de obtenerlos”.
Esta definición se encuentra en el informe de los Seminarios Latinoamericanos
de Asistencia Social organizados y patrocinados por las Naciones Unidas.
Calderón agrega que “esto es explicable en el sentido de que el Dr. Pettit es
egresado de la Universidad de Columbia de Nueva York, por un lado, por el otro
están aún recientes los planteamientos teóricos de Robert Merton que vienen a
enriquecer toda la teoría estructuralista de Parsons que introduce los
conceptos de: disfunción, status, roles, estructura, etc.; y que es la teoría que
sustenta la sociología empírica norteamericana, que toma como elementos
para su análisis sociológico a la familia, las instituciones, los grupos primarios y
secundarios, los estratos sociales y es aquí donde se justifican los métodos
tradicionales del Trabajo Social que son: Casos, Grupos y Desarrollo Comunal.
Las principales conclusiones de los seminarios fueron: -
El servicio social como una profesión: Es una profesión distinta a las demás y
que son las Escuelas de servicio Social las encargadas de la preparación de
este personal, que en las diferentes escuelas deben tener programas similares
para el conocimiento de las necesidades humanas y los recursos de los pueblos
de América. - Que las escuelas preparen un personal con conocimientos
técnicos, con capacidad para ajustar estos conocimientos a las necesidades
humanas con sentido de responsabilidad y espíritu de comprensión, para aliviar
las desgracias humanas y a mejorar las relaciones entre los hombres y a
propiciar una vida más armónica y feliz.
- Creación de Escuelas de Servicio Social que incluye: a) Propiciar la creación
de Escuelas de Servicio social en los países en donde no existen. b) Encargar la
preparación de los Trabajadores Sociales solamente a las Escuelas de Servicio
Social creadas para ello. Cuando estas sean facultades dependientes de
Universidades deben cumplir los mismos programas de estudio y tiempo de
práctica que rigen las escuelas de Servicio Social reconocidas por los congresos
Internacionales. c) Contratar en la medida de lo posible, expertos en
organización de Escuelas de Servicio Social. d) Esperar que sea la propia ONU,
en colaboración con las organizaciones internacionales ya existentes que
dedicará parte de sus esfuerzos a la consecución de este
Duración de los estudios:
En relación a los estudios se plantea que por lo menos sea de dos años para
aquellos países en que el personal docente tenga una preparación secundaria;
recomendando que en lo posible se amplíe a tres años. –
Título que se otorgará Después de haber cumplido con los requisitos
académicos se otorgará el título de TRABAJADOR SOCIAL –
PRIMERAS UNIDADES FORMADORAS DE TRABAJO SOCIAL EN GUATEMALA
Es necesario consignar la historia de las primeras Escuelas y Carreras de
Trabajo Social en Guatemala, ya que fueron las pioneras y sentaron las bases
para la construcción de una nueva profesión y que por el momento
ESCUELA DE SERVICIO SOCIAL DEL INSTITUTO GUATEMALTECO DE SEGURIDAD
SOCIAL –IGSS- (1949).
2.2.1.a BASES HISTORICAS, LEGALES, POLITICAS Y ACADEMICAS.
En el apartado anterior, se aportaron elementos que fundamentan la creación
de la primera Escuela de Servicio social en Guatemala, dentro de los cuales es
importante tomar en consideración las conclusiones y recomendaciones de los
seminarios Latinoamericanos de Asistencia Social realizados en Colombia y
Uruguay, ya que ellas constituyeron las bases mínimas para definir lo que
debía regir a las Escuelas que se crearan a partir de dichos eventos.
Además, la ONU ofreció la ayuda técnica para la formación de las Escuelas.
Felipe Calderón en su obra citada, aporta información acerca de que “la ONU se
inspiraba en los principios de la Carta del Atlántico, principalmente en los
siguientes: -
Debe fomentarse la colaboración entre las naciones con el objeto de asegurar
a todos un nivel de vida mejor, el progreso económico y la seguridad social.
- La paz que se establezca debe proporcionar a todas las naciones los medios
para que puedan vivir seguras dentro de sus fronteras y a todos los hombres la
certeza de que pueden vivir libres del temor y la necesidad”.
Artículo 25. 1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que se
asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y en especial la
alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios
sociales necesarios, tiene asimismo derecho a los seguros en casos de pérdida
de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su
voluntad.
Calderón expresa, que “ante estas motivaciones, los delegados guatemaltecos
convencidos de los beneficios que representaría la creación de una escuela de
Servicio Social en Guatemala, hicieron su labor de clarificar lo que era el
Servicio Social, puesto que antes del seminario el concepto que se tenía en la
mayoría de los intelectuales guatemaltecos sobre el
Servicio Social, era de un Servicio “caritativo y voluntario para hacer el bien”
(entrevista con el Dr. Girón). Y quizá por esa misma concepción de caritativa y
voluntariado es que en algunos círculos se manifiesta la oposición a la creación
de la Escuela de Servicio Social en Guatemala, pues se llegó hasta el extremo
de desaprovechar la oportunidad de la realización de un Seminario Mundial de
las Naciones Unidas sobre la Asistencia Social y en base a dicho seminario la
creación de la escuela y esto lo confirmamos con las palabras del Dr. Osegueda
que al respecto dice: …e aquí una muestra de esa incomprensión existente en
los Encargados Específicos de la materia: el 14 de diciembre de 1947, la
Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó las resoluciones números 58
(I) y 166 (II), que creaban los servicios consultivos sobre bienestar social y su
financiación. Con fecha 8 de enero de 1948, en virtud de lo acordado, se puso a
la orden de nuestro Gobierno tales servicios consistentes en información
directa o proveyendo el envío de técnicos sin costo alguno para nosotros.
Siendo tales servicios limitados por razones económicas, se nos urgió enviar
nuestro pedido antes del 15 de febrero de este año, sin que las autoridades
que entonces estaban a cargo del Ramo dieran respuesta alguna o mostraran
mínimo interés en el problema. Afortunadamente el Instituto Guatemalteco de
Seguridad Social recogió la oferta y el resultado es la presencia entre nosotros
del Doctor Walter Pettit” . (30) Calderón menciona que “Ante esta labor de los
delegados a los Seminarios Latinoamericanos de Asistencia Social, y el interés
que prevalecía en algunas personalidades de la Seguridad Social,
especialmente de origen costarricense, así como el interés del Ejecutivo, la
Comisión de Seguros Sociales hace una demanda a las Naciones Unidas a
efecto de que envíen técnicos para que ayuden a la creación de la primera
escuela de Servicio social en Guatemala, siendo de esta manera como el 13 de
octubre de 1948 es presentado el Dr. Walter Pettit, en forma oficial a la Junta
Directiva del IGSS, quien en una conferencia plantea las posibilidades de que
en Guatemala se pueda implementar la enseñanza científica del Servicio
Social. El Dr. Walter Pettit, en compañía de personalidades nacionales entre las
que se encontraban los doctores Girón y Meza, realizó un estudio por todo el
país, preocupándose por conocer las instituciones de Bienestar Social,
haciendo notar el estado de atraso existente en la mayoría de las instituciones
de aquel entonces; asimismo, se hizo ver la falta de servicios que eran
indispensables para nuestra sociedad, pero dejamos la palabra al Dr. Girón que
a la letra dice:
“Como ejemplos indicaré que en 1947 la rehabilitación era casi desconocida en
Guatemala, tanto en sus alcances físicos como en sus proyecciones morales;
las mujeres eran encarceladas junto con sus niños por no haber un lugar donde
enviar a éstos; los hospitales se dedicaban.
exclusivamente a curar dolencias físicas y psíquicas, sin tomar en cuenta la
situación social de los pacientes; la delincuencia juvenil contaba con sólo una
institución cerrada para niños transgresores llamada “el reformatorio” y que
constituía una verdadera escuela de delincuencia; el asilo de huérfanos y
hospicio era una institución cerrada sin orientación acorde con su función
rutinariamente anticuada; no existían hogares temporales para niños, la
institución de comedores y guarderías infantiles era relativamente muy joven y
finalmente, el propio Instituto de Seguridad Social, contaba entonces con
servicios incipientes. (31) El trabajo de Pettit y colaboradores fue producto de
un año de estudio y observación; finalmente se presentó un diagnóstico para la
organización de la Escuela de Servicio Social en Guatemala. Calderón resalta
este hecho, porque considera de importancia puntualizar que la organización
de la primera Escuela de Servicio Social responde a un estudio científico de las
necesidades planteadas por una realidad concreta y objetiva.
Después de este diagnóstico se procedió a la elaboración de los planes de
estudio, los que se dieron a conocer a diferentes organismos de Estado que
estaban relacionados con la educación y el bienestar social, para motivarlos y
lograr de ellos un apoyo cooperativo para el sostenimiento de la escuela.
Inicialmente se tuvo la simpatía de instituciones como la Universidad de San
Carlos de Guatemala, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud Pública
y del IGSS, pero las gestiones no progresaron, -según versión del Dr. Girón en
entrevista sostenida con Calderón-, debido a múltiples razones y entre ellas
porque la Universidad se encontraba “muy pobre de recursos económicos”, el
Ministerio de Salud no estaba de acuerdo en que los estudios fueran a nivel
superior, sino que quedaran contemplados dentro del nivel medio, como
Magisterio y Bachillerato.
Pero tanto Pettit como Girón y otros interesados en el Servicio Social, se
negaron a aceptar esas condiciones, de allí que solamente se quedó como
responsable de financiar la Escuela el Instituto Guatemalteco de Seguridad
Social y el Ministerio de Educación que daría el aval a dichos estudios. El día 8
de abril del año de 1949
se inaugura la Escuela Superior de Servicio Social en Guatemala y en el
acuerdo de su fundación consta que al tener disponibilidad de presupuesto la
Universidad de San Carlos de Guatemala la absorbería; las clases dan inicio
formalmente el día dos de mayo del mismo año de 1949.
Carlos Arturo Soto, expresa que “El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social
es el padre que engendró en Guatemala el Trabajo Social profesional y la
Escuela que éste creó, el Alma Mater de la profesión.
También refiere el artículo 68 de la Constitución de 1945 que creó la Seguridad
Social como “una conquista popular y como un derecho de la clase trabajadora.
En el IGSS el Trabajo Social tiene el estatus y naturaleza de “prestación en
servicio” que se brinda a los afiliados, al lado de las prestaciones en servicios
médicos y en dinero, dentro del concepto de seguridad social como un
derecho, cuyo objetivo es “mantener el nivel de vida de los trabajadores”
después que sufren los riesgos protegidos.
En 1946 al establecerse el IGSS, se creó un Departamento de Inspección y
Visitaduría Social que tenía la función de servir de comunicación entre
patronos, trabajadores y la gerencia del IGSS; así como difundir la ley orgánica
y sus principios que, para ese entonces, era novedosa, revolucionaria y
desconocida.
Se necesitaba inyectar el espíritu de la seguridad social como derecho en la
clase trabajadora nacional. El acto de iniciación de la Escuela de Servicio Social
se realizó el 7 de abril de 1949, iniciando clases formalmente el dos de mayo
del mismo año, cuando reimpartió la cátedra prima. Su primer director fue el
Lic. Carlos María Campos Jiménez, jefe del Departamento de Inspección y
visitaduría del IGSS.
Esta formación de Trabajadores Sociales, consolidó 26 promociones de
destacados colegas que han impulsado el desarrollo del Trabajo Social en el
país hasta el año 1975 que es absorbida por la Universidad de San Carlos de
Guatemala. De enero de 1948 al 9 de junio de 1951 el servicio social del IGSS
lo realizó personal empírico, se exigía profesionalización, y esto se alcanzó
hasta que se graduó la primera promoción (1951) con la cual se estableció la
Sección de Servicio Social.
La primera promoción significó personal capacitado para organizar la asistencia
social en el país; eran profesionales que adoptaron como conducta los
principios de realismo, de repudio a la rutina y al estancamiento”. (32) Soto
también aporta que “cuando se estableció la carrera de Trabajo Social en
Guatemala, la ONU puso en práctica como estrategia, la selección de alumnos.
Aunque fueron muchos los solicitantes, la ESSS aceptaba sólo 40 a la vez. Era
así, una escuela pequeña que enseñaba una carrera gratuita, pero exigente.
Según Hortensia Hernández Rojas, la primera promoción fue de estudiantes
seleccionados, que hicieron la carrera en un plan intensivo de seis ciclos
cuatrimestrales…y sin vacaciones. El Lic. Campos Jiménez informó que el
criterio básico fue “la vocación probada”, el cual dio por resultado que
ingresaran a) personas pudientes que realizaban obra social voluntaria, b)
personas que ejercían algún liderazgo social y c) algunas jóvenes promesas.
La selección de alumnos fue una práctica novedosa en aquel tiempo, y se
mantuvo con buenos resultados, la Junta de Catedráticos formaba la Comisión
de Selección, que hacía su labor con toda formalidad y seriedad.
La carrera no sólo era selectiva sino también exigente: era de tiempo
completo, de 14:00 a 20:00. Más que “trabajadores que estudian”, admitía a lo
sumo “estudiantes que trabajan”. No había discriminación ni limitación alguna
en otros aspectos; sin embargo, tales condiciones hicieron que la carrera
adquiriera un rasgo aristocrático, lo cual dio algunas ventajas a la profesión
como ganar espacios laborales fácilmente, aunque con un sueldo más moral
que real
os/as graduados/as de las primeras promociones tuvieron oportunidad de gozar
de becas para especializaciones en el extranjero y es así como a su regreso,
retoman ideas renovadoras y de ahí, la importancia de la implementación del
trabajo con grupo y comunidad.
Es importante resaltar la orientación que se le imprimió a la docencia en esta
primera época de la Escuela de Servicio Social y para ello Calderón, cita a
Hortensia Hernández Rojas que a la letra dice: “…recibimos en esa formación
una herencia combinada europeizante y norteamericana, ambas influidas por
corrientes filosóficas idealistas: el sentimiento de caridad en la primera y el
pragmatismo utilitario por la otra; los unos hablando de la dignidad humana, a
respetar las diferencias humanas, los segundos de adaptar al hombre al
medio”. (35) Esta orientación europeizante y norteamericanizada, se debió
fundamentalmente a la presencia de las Asesoras de las Naciones Unidas que
Esta orientación europeizante y norteamericanizada, se debió
fundamentalmente a la presencia de las Asesoras de las Naciones Unidas que
trabajaron en los inicios de la Escuela y que corresponden en primer lugar a la
T.S. Laura Vergara, chilena, formada en la Escuela Alejandro del Río en
Santiago de Chile y de la que era Sub-directora.
Esta Escuela fue la primera en América Latina, fundada por inquietudes de
médicos que habían estado en Francia y Bélgica durante la Primera Guerra
Mundial y concebida, al principio, como una profesión para-médica: y por la T.S.
Felicidad Cátala, portorriqueña, que había sido preparada en la Universidad de
Columbia de New York, quien traía las ideas al Servicio Social adaptador,
producto de la sociología empírica norteamericana, luego el propio Walter
Pettit, Isabel Junqueira y Mónica Díaz de Finat. Calderón hace notar, que en
este primer pensum de estudios no existen los cursos de Sociología, Economía
política, que podrían haber permitido un estudio más objetivo de la realidad
nacional. Las tensiones sociales que se generaron en el proceso revolucionario,
se reflejaron en la Escuela de Servicio social, principalmente cuando asumió la
gerencia del IGSS el Lic. Alfonso Solórzano,
secretario General del Partido de Acción Revolucionaria (PAR), quien sustituyó a
las asesoras de las Naciones Unidas, por la Trabajadora Social Chilena Laura
Mallol de Bermúdez, para reforzar la docencia con orientación dirigida hacia las
clases desposeídas.
Sectores interesados en desprestigiar el proceso revolucionario, señalaban que
las medidas que tomaba el gobierno eran socializantes y una de ellas apuntaba
a la Escuela de Servicio Social como “centro de formación de ideas
comunistas”.
Además, se tiene conocimiento que la esposa del presidente Arberz, María
Vilanova, ex -alumna de la Escuela, solicitó estudiantes para que trabajasen en
las obras sociales de la esposa del Presidente; así mismo, se tenía la idea de
incorporar a las Trabajadoras Sociales al proceso de desarrollo que se estaba
implementando en el área rural, abriendo así un nuevo campo del Servicio
Social, proyectándolo al área rural, donde se encontraba el mayor porcentaje
de la población guatemalteca;
coyuntura que de no haberse truncado por los grupos interesados en
desprestigiar tanto a la Escuela como a sus profesionales, hubiera sido muy
propicio para dar un salto cualitativo en el desarrollo de nuestra profesión, por
cuanto se hubieran incorporado directamente a la consolidación del
movimiento popular, entendido en su más amplia expresión y así ser uno de los
primeros países latinoamericanos con esa experiencia transformadora de la
realidad económica. Social en ese momento histórico.
La contrarrevolución, provocó serias consecuencias a nivel nacional, pero más
a nivel del desarrollo de la profesión del Trabajo social; se tildó de “nido de
comunistas” a la Escuela y su Director tuvo que salir al exilio junto con algunos
egresados de las primeras promociones. La Escuela estuvo a punto de cerrarse,
pero logró rescatarse, asumiendo la Dirección la Trabajadora Social Martha
Escobar de Richardson, egresada de la Escuela y allegada al régimen.
La orientación teórico-filosófica de la Escuela cambió rotundamente, desde una
posición reformista y populista con que nació, hasta la posición de una
profesión apolítica, aséptica, que maneja la técnica sin contaminarse de
ideología ni política, es decir una profesión químicamente pura, técnica, sin
sentido social. Victor Hugo Alvarado, en el trabajo citado anteriormente
concluye en que “la primera Escuela de Servicio Social del Instituto
Guatemalteco de Seguridad Social, surge a la par de otras instituciones
superestructurales que darán apoyo a los cambios económicos, sociales y
políticos producidos por el movimiento revolucionario que, en la década del 44
al 54, conmovió la estructura de la Formación Social prevaleciente en el país
con su política de avanzada, en relación a la época y al contexto
latinoamericano. (36)
El dos de mayo de 1949 inicia la formación de Trabajadores Sociales,
consolidando 26 promociones de destacados colegas que han impulsado el
desarrollo del Trabajo Social en el país, hasta el año 1975 que es absorbida por
la Universidad de San Carlos de Guatemala. A partir de este acontecimiento
histórico, se vino gestando la creación de otras unidades formadoras de
Trabajadores Sociales, siguiendo en el orden, la Escuela de Servicio Social Rural
de Occidente.
ESCUELA DE SERVICIO SOCIAL RURAL DE OCCIDENTE (1959)
BASES HISTORICAS, LEGALES, POLITICAS Y ACADÉMICAS.
Felipe Calderón, en la obra citada, nos aporta información importante sobre la
creación de la Escuela de Servicio Social Rural de Occidente, diciendo que “diez
años después de la primera, se funda la segunda Escuela de Servicio social,
producto de los círculos de estudio de algunos de los primeros egresados, que
al realizar trabajos de campo en el área rural, ven la necesidad de formar un
Trabajador Social que atienda los problemas del área rural de nuestro país.
Agrega que la creación de una nueva Escuela de Servicio Social para el
occidente del país tuvo una gran acogida en la sociedad quetzalteca,
especialmente en los círculos de intelectuales y en las escuelas facultativas de
Occidente.
NSTITUCIONES FORMADORAS DE TRABAJO SOCIAL EN GUATEMALA
En el presente capítulo, se aporta información y análisis del surgimiento de
otras Escuelas y Carreras de Trabajo Social en Guatemala, así como de algunos
movimientos y cambios curriculares que se generaron a lo interno de cada una.
De las primeras Escuelas y Carreras de Trabajo Social que se mencionan en el
capítulo II, ya no existen:
la Escuela del IGSS creada en el año 1949 e incorporada a la Universidad de
San Carlos en el año 1975 y el Programa del Instituto Femenino de Estudios
Superiores –IFES-. En la medida que el Trabajo Social como nueva profesión se
fue expandiendo, se generó la necesidad de ampliar las posibilidades de
formación, por lo que se fueron creando carreras de Trabajo Social en
diferentes departamentos del país, tanto dentro de la Universidad de San
Carlos, como en la Universidad Rafael Landivar, y en la actualidad, la
Universidad Mariano Galvez y la Universidad Panamericana.
Los Pensa de estudios de cada una de estas nuevas unidades formadoras, son
variados, dependiendo de la orientación que hayan tenido en su origen.
Algunas con orientación de la Carrera de Trabajo Social del CUNOC, otras por la
Escuela del Campus Central USAC y otras por la Universidad Rafael Landivar,
por lo que es de suponer que la formación de los Trabajadores Sociales
guatemaltecos es heterogénea, situación que provoca la necesidad e inquietud
de conocer más acerca de cómo han ido evolucionando los estudios del Trabajo
Social en Guatemala, cuáles han sido los acontecimientos históricos que han
dado lugar a su origen y por supuesto las corrientes filosóficas, sociológicas y
político-ideológicas que han influido en su orientación y quizá contenidos de
sus Planes de Estudio.
ESCUELA DE TRABAJO SOCIAL, UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA,
CAMPUS CENTRAL.
3.1.1 BASES HISTÓRICAS, LEGALES, POLÍTICAS Y ACADÉMICAS.
En el año 1975, como producto de un movimiento estudiantil y docente en la
Escuela de Servicio Social del IGSS, se logró que la misma fuera trasladada al
seno de la Universidad de San Carlos, donde sufrió cambios en su orientación,
estructura organización académica, pensum de Estudios, metodología de
enseñanza-aprendizaje dadas las condiciones socio-políticas en que se
encontraba el país y la Universidad, que dicho sea de paso, se incorporaron a
los cursos muchos contenidos con orientación marxista y revolucionaria. Ello
fue motivo para que muchos docentes, líderes estudiantiles de la Escuela y
lideres comunitarios con quienes se trabajó a través de las prácticas
supervisadas, sufrieran persecución, exilio, desaparición forzada y/o muerte.
Otros datos históricos de la creación de la Escuela de Trabajo Social
USACCampus Central, consignan que:
“la Escuela de Servicio Social, durante 17 años (1949-66) estuvo totalmente
bajo la dirección del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social IGSS. El 5 de
noviembre de 1966 suscribió un Acuerdo con la Universidad de San Carlos de
Guatemala, constando en punto Cuarto del Acta 935, que reconoce “el nivel
superior de los estudios que realizan en la Escuela de Servicio Social del IGSS”,
asumiendo la Universidad la responsabilidad de dirigir la enseñanza y el IGSS el
financiamiento, extendiendo los títulos de manera conjunta. (39) El 6 de
noviembre de 1974, en sesión celebrada por el Consejo Superior Universitario,
según consta en Acta No. 1258, Punto Quinto, Inciso 5.16, la USAC, acuerda
“proceder a crear sus propios estudios superiores de Servicio Social”. El 15 de
enero de 1975, en el Punto Séptimo del Acta número 1-75, el Consejo Superior
Universitario incorpora a su seno a la Escuela de Trabajo Social
y el 29 de enero del mismo año, según Punto Quinto del Acta No. 2.75, se
aprueba el Reglamento y el Plan de Estudios de la nueva “Escuela de Trabajo
Social”, entrando a funcionar a partir de esa fecha, formalizando sus
actividades académicas dentro del campus universitario el 3 de febrero de
1975. La Escuela es definida como: “La Unidad Académica encargada de la
formación y educación profesional en el campo del Trabajo Social. Se
preocupará permanentemente, porque sus egresados adquieran capacidad
para el ejercicio de esta profesión, así como para promover cambios positivos
en el ámbito de su especialidad y en el medio social en que actúen”.
Su Plan de Estudios, lógicamente tuvo que variar del que se venía ejecutando
en la Escuela de Servicio Social del IGSS, y de acuerdo a las corrientes
educativas de la época, dio mucho énfasis a la interdisciplinariedad, en la que
todo fenómeno debía ser estudiado, desde la multicausalidad. Se pretendía que
el proceso de enseñanzaaprendizaje, integrara los elementos teóricos y
prácticos de docencia, investigación y servicio, adquiriendo la característica
fundamental de no realizarse por cursos semestrales, sino por Unidades
Integradoras del Aprendizaje, definidas estas como “toda actividad mínima
programada cuyo contenido es integrado por elementos teóricos y prácticos de
investigación, docencia y servicios” (
Sistema de Unidades Integradoras. Las Unidades abordadas por medio de este
Sistema fueron:
• El Trabajo.
• Realidad Nacional
• Unidad de Necesidades Básicas del Hombre
• El Trabajo Social y su relación con otras Ciencias
• Unidad de Comunicación
• Unidad de Administración
• Universidad
(Lamentablemente, esta modalidad o sistema implementado, no dio los
resultados esperados, entre algunas causas estuvo la inexperiencia docente en
esta modalidad pedagógica, además la reacción estudiantil por la dificultad de
adaptarse en las instituciones, por lo que ante tal inconformidad, se generó un
movimiento de protesta en 1977, el que duró más de 6 meses y que provocó la
primera intervención del Consejo Superior Universitario en los conflictos
internos de la Escuela, nombrando una comisión interventora, que se
encargaría de normalizar las actividades
Esta comisión promovió un seminario de Reestructuración, realizado en
septiembre de 1977 a marzo de 1978, modificando el sistema de unidades
integradoras por el de pensum cerrado de cursos semestrales. Modalidad de
Pensum Cerrado. En 1978,
se implementa la modalidad curricular de pensum cerrado, en el marco de una
realidad nacional que afrontaba con crudeza, la violencia institucional en
contra de todo aquello catalogado como oposición a la ideología dominante,
concepto en el que se enmarcó a todo el movimiento social, al cual el Trabajo
Social se adscribe por naturaleza.
Esta situación incidió en los procesos académicos, pues la Escuela también
atravesó una crisis aguda de inestabilidad al ser víctima de desapariciones
forzadas, asesinatos, persecución y de exilio obligado de una mayoría de sus
docentes, como también de algunos de sus líderes estudiantiles.
En lo administrativo, se estableció que el puesto de Dirección, ya no fuera
designado por el Consejo Superior Universitario, sino por elección y que el o la
profesional que optara al cargo debía ser Trabajador/a Social, lo cual era
aplicable también para el Consejo Académico.
La primera y única Directora de la Escuela por designación del Rector y el
Consejo Superior Universitario fue la T.S. Marta Schwank de Quiñónez, quién
renunció a raíz del movimiento estudiantil. La Comisión Normalizadora,
también tuvo la responsabilidad de convocar a elecciones, lo cual aunque
contravenía la disposición de que tendría que ser por nombramiento del Rector,
se logró por solicitud de docentes y estudiantes.
El primer Director electo para el período 1978- 1983 fue el Trabajador Social
Felipe de Jesús Calderón, egresado de la Carrera de Trabajo Social del Centro
Universitario de Occidente CUNOC. A partir entonces del primer congreso de
Reestructura de la Escuela en 1977- 1978, las primeras promociones de
estudiantes tuvieron que realizar las equivalencias necesarias para que fueran
válidos algunos cursos del nuevo pensum, de los cuales sus contenidos básicos
habían sido abordados en las Unidades integradoras