CULTIVAR FRESAS HIDROPÓNICAS
Cultivar de manera hidropónica significa hacerlo en una solución nutritiva
en lugar de la tierra. Cultivar fresas (frutillas) hidropónicas garantiza que el
clima no sea un factor y te permite cultivarlas todo el año. Quizás solo
necesites una cubeta o un pote para que funja de reservorio, recipientes
para cultivar, pabilo, una solución nutritiva y un portainjerto de fresas para
tener unas fresas deliciosas todo el año.
Preparar el sistema hidropónico
1 Cultiva fresas con el sistema de pabilo. Aunque hay varias formas de
cultivar plantas de forma hidropónica, usar el sistema de pabilos es el
método más fácil y requiere la menor cantidad de materiales. Además,
funciona bien con plantas pequeñas como las fresas. Otros métodos
hidropónicos incluyen un sistema de cultivo en agua profunda, un sistema
de técnica de película de nutrientes, un sistema de flujo y reflujo, un
sistema de aeroponía y un sistema de goteo.
2 Escoge una ubicación bien iluminada. Sería bueno que escojas una
ubicación temperada y bien iluminada para el sistema hidropónico. Las
fresas hidropónicas necesitan un rango de temperatura de entre 14 a 21 °C
(57 a 70 °F). Si no tienes un área con mucha luz natural, tendrás que
instalar luces artificiales para cultivo.
3 Escoge una solución nutritiva específica para fresas. A los
principiantes se les recomienda que compren una solución nutritiva en
lugar de hacer la suya propia. Esto asegurará los rangos de nutrientes
adecuados para la planta que quieras cultivar. Las fresas requieren
nitrógeno, fósforo, potasio, calcio y magnesio para crecer adecuadamente.
Puedes encontrar soluciones de nutrientes en tiendas de hidroponía y
jardín.
4 Escoge un reservorio. Escoge un pote grande o una cubeta para que te
sirva de reservorio. Fíjate que tenga la profundidad necesaria para que
entre bastante de la solución nutritiva, de lo contrario, tomarás mucho
tiempo volviéndola a llenar. Además, asegúrate de que los recipientes de
cultivo entren encima del reservorio.
5 Llena el reservorio con agua y una solución de nutrientes. Mezcla
los nutrientes hidropónicos con agua, de acuerdo a las instrucciones del
empaque. Asegúrate de usar la cantidad de agua que se indica, pues si les
echas mucho o muy poco, las fresas no crecerán adecuadamente.
6 Coloca el recipiente de cultivo. Puedes usar un solo agujero donde
entren todas tus plantas o uno individual para cada una. El recipiente de
cultivo debe quedar bien asegurado sobre el reservorio, así que cuélgalo o
adhiérelo si no es así.
7 Prepara los pabilos. Esta es la parte más importante del sistema, pues
los pabilos le envían los nutrientes a la planta. Escoge uno que sea
absorbente y, a la vez, resistente a la putrefacción. Sería bueno que
experimentes y te fijes el tipo de pabilo que funcione mejor para tu
configuración. Se usa cuerda fibrosa, de rayón, nailon o algodón, mechas,
hilo de poliuretano o tiras de fieltro de lana.
No olvides limpiar y enjuagar todos los pabilos antes de usarlos para
quitarles los químicos que podrían lastimar tus plantas.
8 Coloca los pabilos entre el reservorio y los recipientes de cultivo.
Los pabilos tienen que llevar el agua desde el reservorio hacia los
recipientes. Si usas recipientes individuales, tendrás que usar un pabilo
para cada uno. Si usas uno grande, ponle de tres a más pabilos para
garantizar que el líquido necesario pueda llegar a tus plantas de frutilla.
Coloca cada pabilo con un extremo en el reservorio y otro en el recipiente
de cultivo.
9 Escoge un medio de cultivo. Este medio reemplazará la tierra que
normalmente se usa para cultivar plantas. Escoge un medio como la perlita
o la vermiculita para las fresas. No uses un medio que sea muy absorbente
como las fibras de coco o el musgo de turbera, pues podría tomar mucho
de la solución nutritiva y sofocar la planta.
10 Satura el medio de cultivo antes de llenar el recipiente. Es
importante remojar el medio en agua con pH balanceado antes de
agregarlo al recipiente de cultivo. Remoja el medio al menos durante 30
minutos antes de llenar el recipiente para asegurarte de que este no actúe
como una esponja y absorba todos los nutrientes de la raíz de las plantas.
Llena solo dos tercios del recipiente, pues tendrás que dejar espacio para el
portainjerto.
PARTE 2: CULTIVAR FRESAS
1 Empieza con un portainjerto. Si cultivas fresas a partir de las semillas
pueden tardar entre dos a tres años en producir frutos, mientras que un
portainjerto los producirá en uno o dos meses, dependiendo de la variedad.
Se recomienda las variedades de cosecha perpetua y remontante para los
cultivos en interiores.
2 Retira con cuidado una planta de frutilla de su recipiente. Limpia
la tierra de las raíces agitándola suavemente. También podrías golpear con
los dedos la tierra que esté adherida a las raíces. Quítales las hojas secas,
frágiles o muertas en este punto también.
Enjuaga las raíces. Enjuaga las raíces en una corriente de agua fría. Sé
muy cuidadoso cuando estés enjuagando la tierra de las raíces, pues si
rompes muchas terminaciones, la planta no producirá muchos frutos.
4 Sumerge todo el sistema de raíces en el agua. Llena una cubeta
con agua fría y remoja el sistema de raíces de la planta de fresas al menos
por 10 minutos. Esto garantizará que toda la tierra haya salido y evitará
que las raíces de los estolones se deshidraten al momento de transplantar.
5 Coloca la planta de fresas dentro del recipiente. Sostén la corona
de la planta con cuidado y arregla las raíces para que queden expandidas
en el medio de cultivo.
6 Cubre las raíces con el medio de cultivo. Agrega lo suficiente para
que todas las raíces de la planta de frutilla queden cubiertas. Asegúrate de
no cubrir la corona de la planta, pues debe tener luz y aire.
Revisa el nivel del reservorio a diario. Sería bueno que le prestes
atención al nivel del reservorio para garantizar que las fresas estén
recibiendo la solución nutritiva necesaria. Tener el reservorio lleno
garantizará que la solución tenga un camino más corto que recorrer
desde el pabilo hasta las fresas. Si el nivel es bajo, asegúrate de
mezclar la solución nutritiva previamente de acuerdo a las
indicaciones antes de agregarla al reservorio.
8 Elimina el medio de cultivo. Debes cambiarlo una vez a la semana con
agua. Esto eliminará el exceso de nutrientes, como las sales minerales, del
medio que la planta no haya absorbido.
Poliniza las fresas a mano. Como en interiores no hay abejas ni pájaros,
debes polinizar a mano las fresas cuando los pétalos se hayan abierto por
completo. Usa una brocha de maquillaje o un pincel pequeño y suave para
llevar el polen desde los estambres (la parte masculina de color marrón)
hasta el pistilo (la parte femenina de color verde amarillento). Asegúrate de
polinizar todo el pistilo o la planta de fresas no producirá frutos.
10 Cultiva las fresas. Las fresas, a diferencia de otras frutas, no seguirán
madurando después de que se cultiven. No las recojas hasta que estén
completamente maduras. Cuando lo estén, serán de color rojo y un poco
firmes al tacto. Cuando las fresas hayan crecido hasta llegar a un tamaño
deseable y se hayan puesto rojas, arráncalas con cuidado de la enredadera.
Enjuágalas bien antes de comerlas y ¡disfrútalas!