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Brecha Salarial Genero

El documento analiza la brecha salarial de género en México, destacando la desigualdad persistente en el mercado laboral donde las mujeres ganan menos que los hombres por trabajos de igual valor. Se examinan las causas de esta brecha, así como las implicaciones sociales y económicas de su reducción. La investigación se basa en datos de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares y propone políticas públicas para mejorar la situación laboral de las mujeres.

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Brecha Salarial Genero

El documento analiza la brecha salarial de género en México, destacando la desigualdad persistente en el mercado laboral donde las mujeres ganan menos que los hombres por trabajos de igual valor. Se examinan las causas de esta brecha, así como las implicaciones sociales y económicas de su reducción. La investigación se basa en datos de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares y propone políticas públicas para mejorar la situación laboral de las mujeres.

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UNIVERSIDAD VERACRUZANA

FACULTAD DE ECONOMÍA

“BRECHA SALARIAL DE GÉNERO EN MÉXICO”

TRABAJO RECEPCIONAL EN LA MODALIDAD DE

TESIS

QUE PARA ACREDITAR EXPERIENCIA RECEPCIONAL


PRESENTA:

Karla Simoni González Hernández

DIRECTOR:

Dra. Dolores Mayo Lara

XALAPA, VER; FEBRERO DE 2019


BRECHA SALARIAL DE GÉNERO EN MÉXICO: 2016

ÍNDICE GENERAL

INTRODUCCIÓN ................................................................................................................................... 3
[Link] TEÓRICO: EL NUEVO DEBATE SOBRE DESIGUALDAD ....................................... 5
Marco conceptual de la desigualdad ......................................................................................... 8
Desigualdad respecto al trabajo no es lo mismo que desigualdad respecto al capital
............................................................................................................................................................ 10
Desigualdad en la distribución del ingreso............................................................................ 12
Desigualdad de ingresos del trabajo desde la perspectiva de género:
contextualización de la brecha salarial ................................................................................... 14
Principales causas de la brecha salarial de género ........................................................ 15
¿Qué beneficios se presentarían al reducir la brecha salarial de género? ............... 18
Teorías de Brecha Salarial de Género ..................................................................................... 19
Perspectiva neoclásica ............................................................................................................ 20
Paradigmas alternativos .......................................................................................................... 21
Literatura empírica: la descomposición de Blinder-Oaxaca ............................................. 22
II. BRECHA SALARIAL DE GÉNERO EN MÉXICO ................................................................... 24
[Link]ÓN DE LA BRECHA SALARIAL EN MÉXICO ...................................................... 30
3.1. Metodología: Modelo Regresión de Cuantiles ............................................................... 30
3.2. Descripción de los datos: Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares
............................................................................................................................................................ 31
3.3. Descripción de las variables .............................................................................................. 36
3.4. Estimación de la Brecha Salarial –Regresión Cuantílica............................................ 50
3.5 RESULTADOS.......................................................................................................................... 52
CONCLUSIONES................................................................................................................................ 57
PROPUESTAS EN MATERIA DE POLITICA PÚBLICA ......................................................... 59
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................................................ 60

1
AGRADECIMIENTOS

Este trabajo está dedicado a mi madre Verónica, quien ha sido un pilar fundamental
para mi hermano y para mí, gracias por nunca abandonarnos. Por tu incondicional
amor y apoyo que han sido la base para mi formación, también a mis abuelos Rufino
y Graciela, sin ustedes, la conclusión de esta etapa, no sería posible. Mi amor,
respecto y agradecimiento infinito para ustedes.

A mis hermanos, espero ser un ejemplo para ustedes

A mi directora de tesis, la Doctora Dolores Mayo, quien nunca se dio por vencida
conmigo y siempre estuvo ahí para apoyarme en este proceso de investigación.
Gracias por sus enseñanzas y paciencia.

A la Doctora Carolina Fortuno, por su enseñanza, por guiarme en cada paso y por
todo su apoyo incondicional siempre, estaré infinitamente agradecida.

Al Doctor Arturo Gutiérrez Góngora por su valioso apoyo y todas las oportunidades
brindadas, gracias a las cuales me permiten concluir esta etapa de mi vida.

Al Doctor Armando Reyes Moctezuma, por su respaldo para permanecer trabajando y


a la vez continuar con mi proceso de investigación, estoy sumamente agradecida.

Especial agradecimiento al Maestro Marco Méndez Salazar por su apoyo académico


en la elaboración de este trabajo, por su valioso tiempo, paciencia y por su
incondicional amistad.

Sin olvidar mencionar a mi tutor académico y profesor: el Maestro Guadalupe Lira,


muchas gracias por su enseñanza y dirección en mi formación académica.

“Las consecuencias que este tipo de cuestiones entrañan para el bienestar humano son

sencillamente estremecedoras: una vez que uno empieza a pensar en ellas es difícil

pensar en otra cosa” Lucas (1998)

2
INTRODUCCIÓN

Cada vez más se puede visualizar en tratados e informes las condiciones de


desventaja por razones de género que enfrentan las mujeres. La desigualdad de
género está latente en diferentes ámbitos de la vida en todos los países en diferentes
magnitudes, persiste hoy en el mundo y provoca estancamiento del progreso social.
Las mujeres y niñas padecen desigualdad en el acceso a la educación, discriminación,
violencia y desigualdad en el acceso a servicios de salud y pensiones, este tipo de
desigualdades se vinculan fuertemente con al ámbito económico.

Uno de los ámbitos en el que persiste desigualdad entre hombres y mujeres es el


mercado laboral. Mujeres y hombres no ganan lo mismo por la realización del mismo
trabajo o por trabajos de igual valor. Es aquí donde se presenta la llamada brecha
salarial. A pesar de algunos avances, las mujeres siguen enfrentándose con
importantes obstáculos para acceder al mercado laboral y progresar en sus carreras
profesionales. Las trabas a su participación, la persistencia de la segregación sectorial
y ocupacional y el desproporcionado peso de las tareas domésticas y de cuidado no
remuneradas asumidas por las mujeres son algunos de los factores que les impiden
disfrutar de la igualdad de acceso a oportunidades, sobre todo a oportunidades
acordes con los logros educativos de las últimas décadas. Estos obstáculos limitan sus
opciones económicas, inciden negativamente en su situación social y, en última
instancia, frenan el crecimiento y el desarrollo social.

En relación, a la teoría neoclásica: el sexo, color de piel, condición religiosa, y lugar


de origen, no constituyen un factor que incida sobre la productividad, por ende, estas
características de dotación de capital humano no deben reflejar diferencias en las
remuneraciones salariales. Está asociación no parece tener coherencia para las
mujeres, debido a que en las últimas décadas han aumentado su nivel de educación
y participación en el mercado laboral, no obstante, siguen recibiendo peores
remuneraciones salariales.

En México la participación femenina en el mercado laboral pasó de 17.6 por ciento en


1970 a un 41.8 por ciento en la actualidad, según el Censo de Población de 2010

3
(INEGI, 2010). En contraste, la tasa de participación ocupacional trimestral III del 2015
para los hombres fue de 78.18% mientras, que para las mujeres es de 43.48%. (INEGI,
2018).El objetivo de este documento es precisamente analizar la distribución
condicional del salario entre hombres y mujeres en el año 2016, es decir determinar
la brecha salarial de género en México, y de la misma forma conocer los rendimientos
de la escolaridad, el esfuerzo y la experiencia en cada nivel de salario en que la
Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares presenta una muestra más
amplia. Con el fin de comprobar la hipótesis de que los hombres tienen un salario
promedio mensual mayor al de las mujeres por el hecho de ser hombres.

En lo que respecta al contenido de este documento, el primer capítulo inicia con un


planteamiento general, sobre la problemática de la desigualdad, sobre cuáles son las
tendencias, también se explica de manera detallada además los conceptos de
desigualdad de ingreso, trabajo y riqueza, que no son lo mismo. Además se explican
dos conceptos importantes que permitirán entender mejor este fenómeno, desigualdad
ex ante y ex post, por último, la definición de brecha salarial y algunos datos sobre las
condiciones de trabajo de las mujeres.

El segundo capítulo se presenta una breve descripción del fenómeno de la brecha


salarial en México, a partir de los estudios empíricos que se han realizado, para México
y otros países.

En el último capítulo se genera el cálculo de la diferencia de salarios entre hombres y


mujeres para el año 2016, mostrando primero la descripción de la metodología
empleada, a su vez la descripción de la base de datos y las variables utilizadas. En
un primer momento una estimación de brecha salarial entre hombres y mujeres, a
través del salario promedio de ambos grupos y en el segundo momento se presenta el
cálculo de la función logarítmica del salario explicada por el esfuerzo, la escolaridad y
la experiencia. Con la finalidad de conocer los rendimientos del esfuerzo y el nivel de
educación, la experiencia en cada nivel de salario. Por último se presenta un apartado
de medidas para aumentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral y sus
oportunidades de empleo a fin de mejorar su situación, lograr mayores niveles de
producción y reducir la pobreza y la desigualdad de ingresos.

4
[Link] TEÓRICO: EL NUEVO DEBATE SOBRE DESIGUALDAD

Cada vez se escribe más sobre el 1% de la población que concentra la riqueza, y


quienes disfrutan de la mejor educación, mejores médicos y mayor nivel de vida
mientras el restante 99% vive en condiciones de extrema opulencia. En palabras de
Stiglitz (2012): “El 1% de la población tiene lo que el 99% necesita”.
Hoy en día la desigualdad económica se ha convertido en el tema de vanguardia.
En el Informe Global sobre la desigualdad global 2018 se encuentra que:
“La desigualdad se ha incrementado en prácticamente todas las regiones del
mundo en décadas recientes, aunque a distintas velocidades. En 2016, la
participación en el ingreso nacional de apenas el 10% de individuos con
mayores ingresos (el decil superior) era 37% en Europa, 41% en China, 46% en
Rusia, 47% en Estados Unidos-Canadá y aproximadamente 55% en África
Subsahariana, Brasil e India. En Medio Oriente, la región más desigual del
mundo de acuerdo a nuestras estimaciones, el decil superior se apropiaba del
61% del ingreso nacional” “(Alvaredo, F., Chancel, L., Piketty, T., Sáenz, E., &
Zucman, G., 2018, pág.5).
Más impresionante aún,” el 1% de mayores ingresos a escala global, recibió el doble
de ingresos que el 50% más pobre desde 1980.” (Ibíd., pág.9).
Es una realidad que vivimos en un mundo muy desigual. Los datos recientes sugieren
que el 5% más pobre de los estadounidenses gana 35 veces más, que los zambianos
más pobres, después del ajuste de los precios relativos (Milanovic 2011, pág.9 y
pág.16).
Es importante resaltar que América Latina (Milanovic & Muñoz de Bustillo, 2008) es un
sub continente con un alto nivel de desigualdad, formado por países que también
tienen un alto nivel de desigualdad interna.
En la investigación reciente “Ineficiencia de la desigualdad “de la (CEPAL, 2018): se
muestra que el crecimiento acumulado del ingreso medio en cada uno de los
percentiles de la distribución global del ingreso en el periodo 1980-2016 se observa
que la globalización y la apertura del mercado impulsaron en todos los países un

5
aumento significativo del ingreso real per cápita. Sin embargo se evidencia que los
ingresos globales crecieron a velocidades distintas generando ganadores y
perdedores.
Del análisis realizado por la CEPAL se muestra una marcada polarización de los
beneficios de la globalización en favor de los más ricos. El 1% más rico del mundo
capturó el 27% del monto total acumulado del crecimiento de los ingresos entre 1980
y 2016, mientras que el 50% de la distribución capturó sólo el 12% (Alvaredo y otros,
2018). El 1% más rico de la población incrementa sus ingresos a un ritmo sostenido
en la mayoría de los países.
La evolución de los ingresos por decil, ayudan a entender el cuestionamiento que se
hace a la globalización en los países avanzados: “La polarización de los ingresos
disminuyó los salarios de la clase media, lo que llevó a las familias a recurrir al
endeudamiento para mantener sus niveles de bienestar. Al mismo tiempo, los que se
beneficiaron del crecimiento de sus ingresos aumentaron sus inversiones en activos
financieros más que en las actividades productivas”. (CEPAL, 2018, pág.14)
La desigualdad en el ingreso se ha incrementado entre países, y al interior de los
países. Por destacar un ejemplo de un conjunto de países, Atkinson (2016) afirma que:
En varios países de la OCDE, la desigualdad de ingreso es más alta hoy que
en 1980. Ha habido un “vuelco” distinto hacia una mayor desigualdad. El
aumento de la desigualdad no se ha limitado a los Estados Unidos y el Reino
Unido. Los aumentos de los Estados Unidos y el Reino Unido pueden estar
entre los más altos, pero hay varios países de la OCDE en los que el
coeficiente es más alto que en 1980, más alto en tres puntos porcentuales
(pág.124).
Históricamente la preocupación por la igualdad ha estado presente en el pensamiento
de la Comisión para América Latina y el Caribe. Ha tomado relevancia a partir de 2010,
como se expresa y fundamenta en el conjunto de documentos que se conoce como la
trilogía de la igualdad (CEPAL, 2010,2012 y 2014ª,) prueba de ello es que la reducción
significativa de la desigualdad es ahora un compromiso que todos los países de la
región han asumido (plasmado en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 10 de la Agenda
2030).

6
Retomando la fuente expuesta con anterioridad “Ineficiencia de la desigualdad”
(CEPAL, 2018) se expresa que la desigualdad conlleva a grandes costos de eficiencia,
lo que redunda en que su superación sea una condición necesaria para el desarrollo.
“Las políticas en favor de la igualdad producen efectos positivos en términos de
bienestar social, sino que también contribuyen a generar un sistema económico más
favorable para el aprendizaje, la innovación y el aumento de la productividad” (CEPAL,
2018, pág. 6).
Cabe destacar, que ha persistido durante casi tres décadas un enfoque predominante
entre los economistas, el de que la eficiencia e igualdad se contraponían en algún
punto razón por la que Okun (1975) citado en CEPAL (2018), se refirió a la relación
entre ambas como “la gran disyuntiva” (the big trade off). Se comprendía que un menor
crecimiento económico era la consecuencia directa de tener que reducir las
desigualdades que surgían como un proceso natural de competencia de los mercados.
Este planteamiento ha sido cuestionado de manera gradual por Acemoglu (2013)
citado en CEPAL (2018), de tal manera que ha surgido un nuevo consentimiento en el
que la desigualdad se percibe como una barrera al desarrollo.
Desde la perspectiva de Atkinson (2016) la cuestión de la reducción de la desigualdad,
no depende solamente de que ésta tenga consecuencias adversas para el desarrollo.
Existen razones intrínsecas para creer que el grado actual de desigualdad es excesivo
en términos de elemental justicia social.

Rawls puso énfasis en los principios de justicia en términos del acceso a bienes
primarios, concepto que se refiere a las “cosas que se supone que un hombre racional
quiere además de cualquier cosa que desee” (Rawls, 1971, pág.92), enlistadas en
categorías amplias como “derechos y oportunidades y poderes, ingreso y riqueza”.
Platón era más contundente que Rawls, pues expresó el punto de vista de que "nadie
debería ser cuatro veces más rico que el miembro más pobre de la sociedad.”(Dutton,
1960, pág.27). Por su parte Adam Smith señalaba que “No puede haber una sociedad
floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados”.

No se pretende eliminar todas las diferencias en los resultados económicos. Atkinson


no está en favor de la igualdad total. De hecho, ciertas diferencias en recompensas

7
económicas pueden ser muy justificables. Más bien, la meta es reducir la desigualdad
por debajo de su nivel actual, en la creencia que el nivel actual es excesivo. Y que
además de acuerdo a los estudios recientes de expertos como Piketty (2014), Atkinson
(2016), Stiglitz (2012), Branco Milanovic (2018), la desigualdad del ingreso mundial y
dentro de los países se incrementará, de no cambiar las condiciones actuales.

Marco conceptual de la desigualdad

Efectivamente, la desigualdad entre los seres humanos en una sociedad no es en sí


negativa. La sociedad humana está constituida por naturaleza por seres distintos, con
diferentes preferencias, culturas, formas de vida. Poner en duda esto va contra los
valores de libertad y diversidad biológica.
Cuando se habla negativamente de la desigualdad (De Zela, Esquenazi, Briones, &
Ochoa, 2011), se refieren, desde dos puntos de vista, a un concepto restringido:
primero la desigualdad existe entre categorías de ciudadanos y no de manera
individual. Por ejemplo: un caso de discriminación laboral hacia una persona puede
ser visto etiquetado como arbitrariedad, pero no como un caso de desigualdad, para
ello tendría que afectar a la mayoría de los miembros de la misma categoría, es decir
que todos ellos sean víctimas de una discriminación similar.
Existe desigualdad en el plano social, cuando individuos que pertenecen a categorías
distintas reciben por ello, tratamiento y beneficios distintos desde el punto de vista legal
o material, durante periodos muy largos de vida social. Desde esta perspectiva la
desigualdad es, entonces, categórica; afecta a una categoría de seres humanos y es
de naturaleza durable, no transitoria ni incidental.
La desigualdad es fundamentalmente una medida relativa. No proporciona información
sobre la situación de la gente en términos absolutos, sino que, como han recalcado
Claire Melamed y Emma Samman (2013, pág.3), es un “concepto relacional” que
puede abordarse en varios niveles. La desigualdad afecta la distribución entre
personas dentro de los países, entre países y entre generaciones. Afecta las
relaciones de las personas entre ellas y con instituciones de la sociedad.

8
De acuerdo a (De Zela, Esquenazi, Briones, & Ochoa, 2011): La desigualdad puede
definirse también sobre la base de sus dos dimensiones. La desigualdad individual (o
vertical) es la desigualdad entre personas independientemente del lugar donde vivan
o del grupo social al que pertenezcan. Se da entre personas sobre la base del acceso
a recursos tangibles e intangibles. En cambio, la desigualdad horizontal es el producto
de la desigualdad entre grupos de personas o familias por motivos de raza, sexo,
orientación sexual, lugar de nacimiento u otros factores. Ambas dimensiones de la
desigualdad suelen reforzarse mutuamente y pueden crear y perpetuar ciclos de
pobreza a través de las generaciones.
Es importante subrayar que el debate sobre la desigualdad se focaliza en la
desigualdad de resultados, en efecto, cuando se escucha el término desigualdad,
muchas personas piensan en términos de alcanzar la igualdad de oportunidad, no
obstante, estos conceptos difieren. Para Atkinson la desigualdad de oportunidad es:
“La desigualdad de oportunidad es esencialmente un concepto ex ante-todas las
personas deberían tener un punto de partida igual-, mientras que gran parte de la
actividad redistributiva sé ocupa de los resultados ex post “(desigualdad de resultado)”
(Atkinson, 2016, pág.26).

La importancia del estudio de la desigualdad de resultado radica fundamentalmente


porque afecta directamente a la igualdad de oportunidad de la próxima generación. Es
más trascendental de lo que se piensa los resultados ex post de hoy conforman las
condiciones ex ante de mañana: es decir los beneficios de la igualdad de resultado de
hoy pueden transmitir una desventaja a los hijos en el futuro. La idea central es que si
estamos preocupados por las condiciones de oportunidad del futuro es necesario que
estemos preocupados por la desigualdad de resultado de hoy.

El ingreso es una medida imperfecta de desigualdad, aunque es un reflejo de la


desigualdad de oportunidades. (Sen, 1987) señala que “los parámetros de medición
de los ingresos se refieren a lo que la gente tiene, en lugar de lo que puede hacer o
ser, es decir, lo que denomina sus capacidades o aptitudes para alcanzar metas
razonadas”. El enfoque de las capacidades de Sen (Sen, 1987, pág.36) se basa en la
idea de libertad. Las capacidades “son ideas de libertad en el sentido positivo: qué

9
oportunidades reales tiene uno con respecto a la vida que pueda llevar. En el Informe
sobre Desarrollo Humano 2011, se llega a la conclusión de que “la desigualdad en los
resultados [...] es en gran medida consecuencia del acceso dispar a capacidades”
(PNUD 2011, pág. 19). Por lo tanto, lo que se busca son sociedades que proporcionen
igualdad de capacidades y oportunidades pero no necesariamente igualdad de
resultados (ingresos, incluidas las rentas del trabajo y la riqueza), ya que la gente tiene
preferencias y valores diferentes.
(Melamed y Samman, 2013, pág.2) señalan que “si las personas de una sociedad
tuvieran las mismas capacidades, no cabría esperar necesariamente los mismos
resultados […] pero podríamos estar seguros de que esos resultados se deben a
diferencias en las decisiones de las personas y no a limitaciones de su capacidad para
tomar esas decisiones”.

Desigualdad respecto al trabajo no es lo mismo que desigualdad


respecto al capital

En virtud de (Piketty, 2014, pág.266) “el ingreso puede analizarse como la suma de los
ingresos del trabajo y del capital. Los ingresos del trabajo incluyen principalmente los
sueldos y salarios”. Mientras que, “los ingresos de capital toman varias formas: reúnen
el conjunto de los ingresos recibidos a título de propiedad del capital,
independientemente de cualquier trabajo y cualquier que sea el título jurídico formal
(rentas, dividendos, intereses, regalías, beneficios, plusvalías, etcétera).”(Ibíd.)

Por consiguiente es indispensable hacer la aclaración (Piketty ,2014) de que la


desigualdad en los ingresos resulta de la suma de dos componentes: por una parte la
desigualdad de los ingresos del trabajo y, por otra, la desigualdad en los ingresos del
capital. Cuánto más desigualmente estén distribuidos estos componentes mayores
será la de desigualdad total.

Cuando se analiza la desigualdad en la distribución de los ingresos, es indispensable


distinguir cuidadosamente esas diferentes dimensiones y componentes.

10
La desigualdad del capital, puede ser un poderoso mecanismo amplificador de
desigualdad1, en particular en el siglo que empieza, se observa que cuando se intenta
medir la desigualdad en los ingresos, la desigualdad respecto al capital siempre es
mucho mayor que aquella respecto al trabajo. La distribución de la propiedad de capital
y de los ingresos resultantes es sistemáticamente mucho más concentrada que la de
los ingresos del trabajo. (Piketty, 2014, pág.268) observa esta regularidad en todos los
países y en todas las épocas para los que dispone datos:

“La participación de 10% de las personas que reciben ingresos del


trabajo más elevado suele ser del orden de 25-30 % del total de los
ingresos del trabajo, mientras la participación de 10% de las personas
poseedoras de capital más elevado siempre es superior a 50% del
total de los capitales, y a veces sube hasta 90% en ciertas sociedades.
De manera más expresiva, 50% de las personas de menores ingresos
laborales siempre recibe una parte nada desdeñable del total de
estos…mientras 50% de las personas más pobres en capital no posee
nada o casi nada. “pág.268

Desde luego las magnitudes de la desigualdad del trabajo frente la desigualdad que
se presenta ante el capital son mucho menores, pero sería un grave error
desvalorizarlas esencialmente porque, por un lado, los ingresos del trabajo suelen
representar entre dos tercios y tres cuartos del ingreso nacional y por otra parte,
porque las diferencias en las distribuciones de los ingresos del trabajo en diferentes
países son fundamentales, evidencian las discrepancias sobre las condiciones de vida
de amplios grupos de la población.

1
En México la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares no está diseñada para saber el ingreso de
los ultra ricos y por lo tanto; no existe la suficiente información para hacer estudios acerca de la concentración
del capital.

11
Desigualdad en la distribución del ingreso

Piketty comprueba en su libro Él capital del siglo XXI publicado en el año 2013 que a
lo largo de varias décadas, el crecimiento del ingreso proveniente del capital ha sido
de un 4% a 5%, mientras que el crecimiento de la economía ha sido, en promedio, de
un 1%-5%). Ello indiscutiblemente significa que la otra categoría, la de quienes viven
de su trabajo, recibe una remuneración porcentual cada vez menor. Para ilustrar mejor
este hecho presento el ejemplo claro de lo que sucede en México. De acuerdo con
Miguel del Castillo Negrete, en “Thomas Piketty para México:
“Para el 2012, las cantidades son: a) tasa de ganancia del capital: 16.7%;
relación riqueza/ingreso nacional: 366%; y, c) proporción de capital en el ingreso
nacional: 61%. Resaltan varios aspectos. La tasa de ganancia es tres veces
mayor, por ello la proporción de capital/ingreso se invierte. Mientras que en
Europa son mayoría los ingresos por trabajo (representan alrededor del 70%
del ingreso nacional), en México la mayor tajada del pastel se la lleva el capital
(el trabajo tan sólo suma el 35% del ingreso nacional). No sólo la proporción de
ingreso por capital es mucho mayor en México a la observada en Europa por
Piketty, además su tendencia es al alza pues crecieron diez puntos
porcentuales entre 2003 y 2012. El alto rendimiento de capital en el país y el
estancamiento de los salarios reales de la población asalariada figuran entre
sus causas.”(pág.49)
Cuadro I. Primer ley fundamental del capitalismo de Piketty aplicado en México 2002-2012
Capital como Veces que representa
porcentaje del tasa de la riqueza en el
ingreso nacional ganancia ingreso nacional
Riqueza total
Ingreso Nacional
Año α r (millones de β
(millones de pesos)
pesos)
2003 51.5% 23.8% 14,580,362 6,729,478 216.7%
2004 55.5% 24.4% 17,383,151 7,651,442 227.2%
2005 56.8% 23.4% 20,155,052 8,288,786 243.2%
2006 58.7% 23.1% 23,523,957 9,244,154 254.5%
2007 59.2% 21.7% 27,220,468 9,996,027 272.3%
2008 61.0% 20.6% 31,766,317 10,753,858 295.4%
2009 56.8% 16.6% 35,584,069 10,419,757 341.5%
2010 59.4% 17.3% 39,796,525 11,622,192 342.4%
2011 60.9% 17.3% 44,591,309 12,662,480 352.2%
2012 61.2% 16.7% 49,403,460 13,487,249 366.3%
Fuente: Elaboración propia con datos de: La Distribución del Ingreso. Thomas Piketty para México de Miguel del
Castillo Negrete, elaborado con datos del Instituto de Estadística y Geografía (INEGI), Sistema de Cuentas
Nacionales de México, Base 2008, Cuentas por sectores institucionales, México 2014.

12
Existen dos hipótesis que explican las diferencias en los ingresos del trabajo en
distintas sociedades de acuerdo a (Piketty, 2014):
La Teoría económica señala que el salario de un trabajador es igual a su
productividad marginal, es decir, a su contribución individual a la producción
de una empresa en que trabaja. La segunda es que esa productividad
depende principalmente de su calificación y del estado de la oferta y la
demanda de calificaciones o habilidades en la sociedad
considerada.pág.333
“Por ejemplo, en una sociedad en la que son escasos los asalariados con una
calificación de ingeniero (es decir hay una baja oferta de esta calificación) y la
tecnología vigente requiere de muchos ingenieros ( es decir hay una fuerte demanda),
existen muchas probabilidades de que el enfrentamiento entre esa baja oferta y la
fuerte demanda lleve a un salario elevado entre los ingenieros ( en comparación con
los demás asalariados) y por consiguiente, a una importante desigualdad salarial entre
los asalariados mejor pagados y los demás.” (Ibíd., pág.334)
Con base en lo anterior, se muestra cómo las fuerzas contemporáneas de la
globalización y el cambio tecnológico inducen el incremento en la demanda de
trabajadores educados. En palabras de (Atkinson, 2016) La historia se encuentra en
términos de:
“Dos grupos de trabajadores- calificados y no calificados –donde se supone
que todos los trabajadores de un mismo grupo reciben la misma
remuneración. Evidentemente, esto no es cierto en realidad, pero el supuesto
hace más simple las cosas. Significa que las diferencias de salario se
representan típicamente como la “prima salarial”. La hipótesis es que la
demanda excede a la oferta, y la prima de trabajadores calificados aumenta.”
pág.127.
La conclusión principal que se desprende de esta premisa sobre la creciente
desigualdad en el trabajo como consecuencia de las olas de la globalización y el
cambio tecnológico es: que aumentar el nivel de calificación de la fuerza de trabajo
hace que un país sea más capaz de beneficiarse de la globalización. Habrá más
ganadores y menos perdedores.

13
Está conclusión está integrada totalmente con la estrategia adoptada por la Unión
Europea y otros países avanzados de priorizar la inversión en educación: una de las
iniciativas de Europa 2020 es “dotar a las personas con las calificaciones adecuadas
para los trabajos de hoy y mañana”.

Desigualdad de ingresos del trabajo desde la perspectiva de


género: contextualización de la brecha salarial

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) determina la


brecha salarial de género como la “diferencia existente entre los salarios de los
hombres y los de las mujeres expresada como un porcentaje del salario masculino”.
Las diferencias salariales (brecha salarial) se traducen en que mujeres y hombres
no ganan lo mismo por la realización del mismo trabajo o por trabajos de igual valor,
son las mujeres las esencialmente perjudicadas, independientemente del sector en el
que laboren, la categoría profesional que ocupen, la modalidad de contrato que tengan,
el tipo de jornada que cumplan o la ubicación geográfica en que residen.

La desigualdad de género, junto con las desigualdades económicas, sociales y


políticas son resultado de la persistencia histórica de sistemas y factores estructurales
que explican la discriminación y la exclusión de la mayoría de la población femenina.
Históricamente las mujeres han estado apartadas de la experiencia moderna. A lo
largo de su vida laboral, las mujeres continúan experimentando grandes dificultades
para acceder a empleos decentes. “Sólo se han logrado mejoras mínimas desde la
Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, por lo que
aún persisten enormes brechas que deben colmarse en la puesta en práctica de la
Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, adoptada por las Naciones Unidas en
2015”. La desigualdad entre hombres y mujeres persiste en los mercados laborales
mundiales, en lo que respecta a las oportunidades, al trato y a los resultados.” (OIT,
2016, pág.13).

14
El impacto que la brecha salarial tiene sobre las mujeres es que obtienen menos
ingresos a lo largo de su vida, lo que conduce a pensiones más bajas y a un mayor
riesgo de pobreza en la tercera edad. (Unión Europea ,2014)

Principales causas de la brecha salarial de género

La brecha salarial entre hombres y mujeres constituye un fenómeno complejo en la


que intervienen diversas causas que suelen estar interrelacionadas. Se describen a
continuación:

Discriminación en el lugar de trabajo:

Se presenta cuando hombres y mujeres no reciben el mismo salario a pesar de realizar


el mismo trabajo o trabajos de igual valor. Específicamente, estos casos pueden ser
una consecuencia de la llamada discriminación directa. Que consiste simplemente en
que las mujeres reciben un trato menos favorable que los hombres. Este tipo de
discriminación está prohibido por la legislación mexicana de hecho la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos menciona que los hombres y los mujeres
son iguales ante la ley.

Diferentes empleos, diferentes sectores (Diferenciación sectorial)

Las mujeres y los hombres desempeñan trabajos diferentes y frecuentemente


trabajan en sectores diferentes. Los sectores en los que las mujeres predominan con
respecto a los hombres ofrecen salarios más bajos.

En efecto, el hecho de que las mujeres asuman el trabajo no remunerado del hogar y
del cuidado de los niños provoca que tengan menor tiempo disponible para trabajar.
De esta manera la decisión de trabajar de desempeñarse en sectores y ocupaciones
donde pueden conciliar su vida laboral y familiar. Teniendo como resultado el hecho
de que las mujeres tienen una tendencia a desempeñarse en trabajos a tiempo parcial
y por lo tanto tienen mayores probabilidades de ser contratadas en empleos con baja
remuneración y de no ser designadas para puestos de alta responsabilidad.

15
En el mundo, en 2015 una cuarta parte de las mujeres activa se dedicaban a la
agricultura, aunque la presencia de las mujeres en el sector agrícola ha decaído en los
últimos vente años, sigue siendo la principal fuente de empleo para las mujeres de los
países de bajos ingresos y de ingresos medios-bajos. Es el caso de Asia Meridional y
en África Subsahariana, donde más del 60 por ciento de las mujeres que trabajan se
siguen dedicando a la agricultura. En muchas economías de desarrollo las mujeres se
concentran en actividades agrícolas que exigen mucho tiempo y una gran cantidad de
mano de obra, y están mal remuneradas (FAO, 2015 y Banco Mundial, 2014).

De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2010) con el crecimiento


económico, el empleo tiende a dirigirse primero de la agricultura a la industria y a
continuación, al sector de los servicios, o directamente del sector agrícola al de los
servicios. Desde 1995 la proporción de mujeres en la agricultura ha descendió en 14.5
puntos porcentuales y la de los hombres en 11.5 puntos porcentuales. (OIT, 2017)

La mayoría de las mujeres han pasado de la agricultura al sector de los servicios, y los
hombres tanto en el sector de servicios como en la industria. En los últimos veinte
años, la presencia de hombres en la industria ha aumentado en 5.3 puntos
porcentuales, y la de las mujeres ha disminuido en 5.6 puntos porcentuales desde
1995.

Tradiciones y roles de género

De acuerdo al estudio “¿Cómo reducir la brecha entre hombres y mujeres en la Unión


Europea? “, las tradiciones y los roles de género determinan un factor que inciden
fuertemente en las decisiones de los hombres y las mujeres, en el papel
desempeñaran en la sociedad, desde edad temprana. Dichas tradiciones y roles de
género pueden influir por ejemplo, en la elección de estudios hecha por las jóvenes y
los jóvenes. Tales decisiones se ven influidas por suposiciones y valores tradicionales
sobres los trabajos que pueden desempeñar ellos y ellas. Por mencionar otro ejemplo
hace algunos años las mujeres únicamente se dedicaban a las tareas del hogar y era
únicamente el varón el que podía ir a la escuela, también el caso de únicamente los
hombres deberían estudiar ingenierías o carreras “para hombres”. Hay estudios que
revelan que las mujeres que ocupan puestos de alto nivel en sectores con predominio

16
femenino reciben salarios considerablemente más bajos que las mujeres situadas en
lo alto del escalafón en sectores típicamente masculinos.

Conciliación de la vida familiar y laboral

Las mujeres trabajan menos horas, y frecuentemente lo hacen a tiempo parcial, para
poder compaginar sus responsabilidades familiares con el desempeño de un trabajo
no remunerado. Es decir que las oportunidades que las mujeres tienen para profesar
en sus trabajos y recibir un salario mayor se ven condicionadas por sus
responsabilidades familiares. La brecha salarial entre hombres y mujeres se
incrementa cuando las mujeres tienen hijos y cuando trabajan a tiempo parcial.
Se evidencia la desigualdad de género en la forma en que se distribuye el tiempo entre
el trabajo que se realiza para el mercado y el trabajo no remunerado que se realiza
para el hogar. Una mirada más allá de los promedios muestra una realidad de la
población ocupada en la que las personas tienen una doble jornada de trabajo —el
remunerado y el no remunerado. En todos los países de América latina resulta
evidente la mayor carga total de trabajo de las mujeres, quienes están
sobrerrepresentadas en el trabajo no remunerado, mientras que se observa una
situación inversa al analizar el trabajo remunerado. Esto refleja lo que (Durán,1986)
ha denominado la jornada interminable, que corresponde a dos modelos
socioeconómicos tradicionales de comportamiento según el sexo: un modelo en que
los hombres se caracterizan por la baja producción de servicios domésticos, un
consumo medio-alto de los mismos y una alta aportación económica al sistema familiar
que supone la única o, al menos, la principal fuente de ingresos del hogar, y, por otro
lado, un modelo femenino cuyo ejemplo extremo son las mujeres que se dedican
exclusivamente al trabajo no remunerado caracterizado por una producción muy alta
de servicios para toda la familia y un autoconsumo bajo (consumen mucho menos de
lo que producen).

Además de la información que brindan las mediciones sobre el uso del tiempo, las
encuestas de hogares de la región muestran que, en promedio el 43,4% de las mujeres
de entre 20 y 59 años de edad identifican razones familiares (cuidado de niños y niñas

17
o personas dependientes, trabajo doméstico o la prohibición por parte de miembros
del hogar) como motivo principal para no buscar activamente o desempeñar un trabajo
remunerado (CEPAL, 2016a)....
Lo grave de estas desigualdades entre hombres y mujeres en el trabajo y en los
hogares situación en la que las tareas que las mujeres asumen y que las orillan a
trabajar menos horas en empleos mal remunerados es que provocan brechas de
género en el acceso a la protección social y tampoco tienen acceso, por ejemplo: a
pensiones, protecciones al desempleo o protección a la maternidad, los cuales
únicamente se adquieren con empleos formales y mejor remunerados.
Además, en la mayoría de las regiones del mundo las mujeres tiene más
probabilidades de subempleo y de realizar trabajos a tiempo parcial y con contratos
temporales que los hombres, esto significa que las mujeres siguen siendo una
población vulnerable. Los problemas que surgen de estas desigualdades en el empleo
son graves.

¿Qué beneficios se presentarían al reducir la brecha salarial de


género?

El empleo (Atkinson, 2016) puede ser una ruta de los individuos y familias para
escapar de la pobreza y para que las sociedades retornen a niveles más bajos de
desigualdad.
Específicamente uno de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible
es alcanzar para el 2030 << el empleo pleno y productivo y garantizar un trabajo
decente para todos los hombres y mujeres, incluidos los jóvenes y las personas con
discapacidad, así como también la igualdad de remuneración por trabajo de igual
valor>> (Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS)8, meta 8.5).
De acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2016) “El aumento del
empleo femenino imprimiría un fuerte impulso al crecimiento y a los ingresos per cápita.
Por ello, incrementar la participación femenina en la fuerza de trabajo se ha convertido
en una cuestión clave, sobre todo, en los países desarrollados, cuya fuerza de trabajo
está disminuyendo y envejeciendo con rapidez.” Pág.5

18
Un estudio reciente elaborado por el Instituto Mckinsey analizó la evolución de 15
indicadores de igualdad de género de 95 países. El estudio concluyó que si las mujeres
participarán en la economía en el mismo grado que los hombres, para 2025, en
circunstancias normales, el producto interno bruto (PIB) mundial anual seria 28
millones de dolores estadounidenses mayor (el equivalente al 26 por ciento del PIB
mundial anual). Tal impacto equivaldría aproximadamente a la suma del valor actual
de las economías Estadounidense y China (Mckinsey Global Institute, 2015 citado en
OIT, 2016).

Teorías de Brecha Salarial de Género

La economía de la discriminación comenzó hacer objeto de estudio, gracias a las


aportaciones de Gary Becker, quien inició el estudio empírico de discriminación: de
diferencias de ingreso y edad de trabajadores negros y blancos. Los estudios de
diferencias salariales de género se incrementaron y se volvieron sofisticados y más
detallados a lo largo de 1960 y 1970. Un artículo inicial particularmente influyente por
su clara declaración metodológica, el uso de datos microeconómicos y el estudio
detallado de las diferencias salariales por sexo fue el publicado por (Oaxaca, 1973)
De acuerdo a (Ashenfelter y Oaxaca, 1986) la idea más básica en la economía de la
discriminación es que la discriminación se define:
“Por una comparación de las tasas salariales de dos grupos, w y n, (a)
como se observan realmente y (b) como se observan en ausencia de
discriminación. Por ejemplo, si w y n son sustitutos perfectos en la
producción, en ausencia de discriminación, w y n tendrían las mismas
tasas salariales. En este caso, la diferencia entre las tasas salariales de
dos grupos w y n es una medida de discriminación. “pág.3

19
Perspectiva neoclásica

Desde la perspectiva neoclásica los salarios son iguales a la productividad marginal


del trabajo. Las diferencias salariales se explican por las diferencias de productividad
y las diferencias de productividad se explican por la diferencias en el stock de capital
humano. El capital humano es innato o adquirido. Es este plano en el que se hace
énfasis por los teóricos del capital humano para explicar el bajo nivel relativo de los
salarios de las mujeres. (Mincer y Polacheck, 1979) parten del supuesto de que las
mujeres planifican interrumpir su participación en la fuerza de trabajo a causa de la
maternidad y sus posteriores exigencias. Dado que la capacitación para el trabajo es
costosa en términos de los ingresos que dejan de percibir durante el periodo de
formación, las mujeres que esperan insertarse en el mercado laboral, maximizan sus
ingresos a lo largo de su ciclo de vida, evitando los empleos que requieren demasiada
preparación. De igual manera, ellas prefieren los empleos donde la depreciación de
su propio capital humano- producto de su alejamiento temporal de la fuerza de trabajo
sea comparativamente menor (cuando se embarazan). Está teoría explica
simultáneamente la segregación ocupacional (las mujeres eligen determinadas
ocupaciones) y los bajos ingresos (la productividad de las mujeres es menor). Más
recientemente, (Becker, 1985) agrega que, dado que la división de las tareas
domésticas requiere un esfuerzo comparativamente mayor de la mujer, la energía que
esta puede dedicar al trabajo remunerado es comparativamente menor que la del
hombre, con el resultado de una menor productividad y un salario inferior.

England (1982) plantea racionalmente que las mujeres deberían elegir aquellas
ocupaciones donde la tasa de apreciación del capital fuera lo suficientemente alta para
compensar la depreciación del periodo de interrupción de su vida laboral.

En el siguiente apartado se explica otro enfoque que cuestionan estos razonamientos.

20
Paradigmas alternativos

Estas teorías rechazan el supuesto neoclásico de que los salarios son determinados
por la productividad marginal del trabajo. Doeringer y Piore (1971) postularon la
coexistencia de dos sectores en la economía, diferenciados de acuerdo a las
características de los trabajos. El sector primario se caracteriza por la presencia de
grandes empresas (protegidas de la competencia) y por los mercados laborales
internos. Los salarios son determinados por procedimientos institucionales que
consideras aspectos como la antigüedad y la carrera funcionaria, usualmente por
encima del equilibrio del mercado mientras que el sector secundario , en contraste ,
está constituido por una gran cantidad de pequeñas empresas que operan en
condiciones altamente competitivas y pagan comparativamente menores salarios. La
base de subsistencia de las empresas de este sector es la disponibilidad de mano de
obra barata (y la relativa escasez de empleos mejor remunerados). En particular las
mujeres constituyen la fuente más abundante de oferta de trabajo barato.

Otra perspectiva es la de (Bergmann, 1974) la contratación discriminatoria agrupa a


las mujeres en torno a trabajos sexualmente tipificados. La concentración de una gran
cantidad de mujeres en un número limitado de ocupaciones ejerce una presión a la
baja en los salarios. Las mujeres se encuentran en los empleos peor pagados pero, al
mismo tiempo, esos empleos son peor remunerados precisamente a causa de la alta
concentración de mujeres que los desempeñan. La discriminación de género se
manifiesta comúnmente no como un salario desigual por un mismo tipo de trabajo sino,
más bien, como una distribución desigual de los empleos.

La preocupación principal de los estudios orientados al problema de los menores


salarios relativos que obtienen los las mujeres es identificar los determinantes del
ingreso y la medida en que los bajos salarios son atribuibles a la discriminación. El
tema ha sido abordado por Blinder y Oaxaca. A continuación se presenta como lo
abordaron.

21
Literatura empírica: la descomposición de Blinder-Oaxaca

La técnica más empleada para medir el diferencial salarial por género es la


descomposición de Blinder-Oaxaca (BO). El procedimiento consiste en evaluar la
diferencia salarial en un determinado periodo y descomponerla en una parte que es
atribuida a las diferencias en la productividad de los atributos observables del individuo
y otra porción que es regularmente atribuida a características no observables, dentro
de los cuales se incluye la discriminación.
La existencia de discriminación estaría asociada con diferencias en las
remuneraciones a los atributos no observados (Blinder y Oaxaca, 1973). El paso inicial
consiste en formular una ecuación tipo Mincer para el logaritmo natural de los salarios
de los hombres y las mujeres:
1) ln 𝑤𝑖 = 𝑋𝑖 𝐵𝑖 + 𝜀𝑖
La matriz X contiene las variables que afectan la productividad de los trabajadores y,
por ende, sus salarios. El vector ϵ es un término de error aleatorio que se asume
normalmente distribuido con media cero y varianza 𝜎 2 . El diferencial salarial se obtiene
descomponiendo el logaritmo natural de los salarios por hora (w) para los hombres
(i = m) y las mujeres (i = f) estimando una ecuación tipo Mincer para cada grupo y
restando uno del otro:

2) (ln 𝑤𝑚 − ln 𝑤𝑓 ) = (𝑋𝑚 𝐵𝑚 − 𝑋𝑓 𝐵𝑓 ) + ( 𝜀𝑚 − 𝜀𝑓 )

Si se construye un término contra factual que indique cuál es el salario que obtendrían
las mujeres si tuvieran las remuneraciones de los hombres, y se suma y resta al lado
derecho de la ecuación 2, se obtendría el diferencial de salarios atribuido a los
diferenciales de características (𝑥𝑚 − 𝑥𝑓 )𝐵𝑚 , y el diferencial de salarios atribuido
a las distintas remuneraciones para cada género: 𝑋𝑓 (𝐵𝑚 − 𝐵𝑓 )

3) (𝑙 𝑛 𝑤𝑚 − 𝑙 𝑛 𝑤 𝑓 ) = (𝑥𝑚 − 𝑥𝑓 )𝐵𝑚 + 𝑋𝑓 (𝐵𝑚 − 𝐵𝑓 ) + ( 𝜀𝑚 − 𝜀𝑓 )

22
En la ecuación 3 (Ibíd.) El primer término se denomina “efecto dotación”, y el segundo
es el “efecto remuneración”. El ´último término tiende a ser cero, pues al evaluar la
ecuación 3 en la media de la distribución del logaritmo del salario, la combinación lineal
de los términos de error se hace cero.
Adicionalmente, es importante considerar que los resultados de este tipo de regresión
están sesgados debido a que no incluyen el ajuste por sesgo de selección, pues no
todos los individuos que participan en el mercado laboral exhiben salarios positivos
(Heckman, 1979). Por esa razón se incluye la probabilidad de emplearse, teniendo en
cuenta un sistema de ecuaciones donde:

4) 𝑙 𝑛𝑤𝑖 = 𝑋𝑖 𝐵𝐼 + 𝜀𝑖
𝑃𝑖∗ = 𝑍𝑖 𝜃 + 𝑢𝑖

Este sistema de ecuaciones puede ser reformulado de tal forma que se incluya el
término de corrección por sesgo de selección (𝛿̂𝑖 ), que se obtiene como 𝛿̂𝑖 =
∅ (𝑍𝜃̂ )/ 𝝋 𝑍𝜃̂ siendo el numerador y el denominador la normal estándar y la normal
acumulada, respectivamente (Heckman, 1979). El término se conoce como el inverso
de Mills.
La ecuación (4) (Ibíd.) se reformula para incluir el inverso de Mills como sigue:

5) 𝑙 𝑛𝑤𝑖 = 𝑋𝑖 𝐵𝐼 + 𝜃 𝛿̂𝑖 + 𝜀𝑖

De la descomposición de BO se obtienen dos nuevos elementos: 𝜃̂𝑚 (𝛿𝑚 − 𝛿𝑓 ) y


𝛿𝑓 (𝜃̂𝑚 − 𝜃̂𝑓 )

6) (𝑙 𝑛 𝑤𝑚 − 𝑙 𝑛 𝑤 𝑓 ) = (𝑥𝑚 − 𝑥𝑓 )𝐵𝑚 + 𝑋𝑓 (𝐵𝑚 − 𝐵𝑓 ) + 𝜃̂𝑚 (𝛿𝑚 − 𝛿𝑓 ) +

𝛿𝑓 (𝜃̂𝑚 − 𝜃̂𝑓 + ( 𝜀𝑚 − 𝜀𝑓 )
Neuman y Oaxaca, se cuestionan (2004) en dónde se deben distribuir estos
componentes: si en el efecto dotación o en el de remuneración. Para esté último

23
cuestionamiento no existe un consenso o un marco teórico que sugiera si la
selectividad afecta uno o todos los componentes. De hecho, los autores discuten cómo
Los nuevos términos en la ecuación 6 pueden, a su vez, ser distribuidos
simultáneamente entre los dos efectos. Sin embargo, la nueva descomposición a partir
de esta última propuesta tiene implícitos juicios de valor en relación con lo que
constituyen las inequidades de género: si estas están manifiestas en la participación,
si lo están en las diferentes remuneraciones o si hay inequidades en la dotación de
atributos que afectan la productividad (Neuman y Oaxaca, 2004: 6).

II. BRECHA SALARIAL DE GÉNERO EN MÉXICO

“México es un país marcado históricamente por la desigualdad (…) la desigualdad en


la distribución de la riqueza y del ingreso ya existía en el mundo prehispánico. Se
agravó durante los trescientos años de subordinación a España. Y ha persistido a lo
largo de los años de vida independiente del país, a pesar de los afanes de justicia
social que animaron el movimiento de Independencia. El liberalismo compendiado en
la constitución de 1987, la Revolución de 1910 y la constitución 1917.” (Tello, 2012,
pág.11)

Grafico. I Diferencia Salarial entre hombres y mujeres, 2015.

Elaborado por: OCDE (2017). La lucha por la igualdad de género una batalla cuesta arriba

24
De acuerdo el informe “La lucha por la igualdad de género una batalla cuesta arriba”
(OCDE, 2017) Sólo el 44,9% de las mujeres mexicanas en edad de trabajar están
empleadas. Es la tercera tasa de empleo femenino más baja de la OCDE, después de
Turquía (28,7%) y Grecia (41,7%), y muy por debajo del promedio de la OCDE (60,1%).
Los hombres mexicanos, por el contrario, tienen tasas de empleo relativamente altas
(el 78,5%) están empleados), lo que da lugar a una de las mayores brechas de género
en el empleo en la OCDE.

Tabla 2. Indicadores resumidos de la igualdad de género

% con % con Brecha de % de Diferencia Brecha de %


grado de grado de género en la gerentes salarial género en la parlamento
licenciados licenciados tasa de que son entre proporción nacional
que son en STEM participación mujeres hombres y de ocupado
mujeres que son en la fuerza mujeres( trabajadores por mujeres
mujeres laboral ingresos que son
medianos , empleadores
empleados
a tiempo
completo)
México 53.4 32.3 35.1 34.3 16.7 3 42.4
Promedio de la 58.2 31.1 12.2 31.2 14.3 3.3 28.7
OCI
Mejor 69.1 (SWE) 41.4 (POL) 3 (FIN) 44.3 (LVA) 3.3 (BEL) 1.7 (NOR) 47.6 (ISL)
desempeño
Peor 45.4 (JPN) 15.4 (JPN) 42 (TUR) 10.5 (KOR) 37.2 (KOR) 4.6 (ISR) 9.5 (JPN)
desempeño
Nota: BEL= Bélgica, FIN= Finlandia, ISL= Islandia, ISR= Israel, JPN= Japón, KOR=Corea, LVA= Letonia, NOR=
Noruega, POL= Polonia, SWE= Suecia, TUR=Turquía.

Las mujeres en México han experimentado cambios sustanciales en las décadas


recientes, entre ellos se destaca su mayor incorporación en la actividad laboral: la
participación femenina en el mercado laboral pasó de 17.6 por ciento en 1970 a un
41.8 por ciento en la actualidad, según el Censo de Población de 2010 (INEGI, 2010).
La tasa de participación ocupacional trimestral III del 2015 para los hombres fue de
78.18% mientras que para las mujeres es de 43.48%. (INEGI, 2018).

Otro cambio importante que merece ser subrayado es que en n los últimos 25 años,
las mujeres han tenido trascendentes progresos educativos. En particular el
analfabetismo se redujo de manera significativa, debido a que el 15% de la población
femenina de 15 años o más era analfabeta, para el año 2015, únicamente el 6 %de la
población femenina (INEGI,2015).

25
Por otro lado, su escolaridad promedio de acuerdo a la Encuesta Nacional de
Ocupación y Empleo (ENOE, 2018) el promedio de años de escolaridad de la
población económicamente activa para el segundo trimestre es de: 9.75 para los
hombres y 10.49, para las mujeres.

La información de la Encuesta Intercensal, 2015, muestra que el 29% del total de los
hogares son dirigidos por una mujer, esto significa que 9 millones 266 mil 211 hogares
tienen jefatura femenina. La jefatura femenina aumento en 4 puntos porcentuales entre
2010 y 2015.

Debido a los procesos de cambio en la estructura de la sociedad, cada vez más el


trabajo de las mujeres se ha convertido en una necesidad de primer orden,
específicamente para aquellas que deben salvaguardar el sustento de sus hijos. A
pesar de que existe una mayor incorporación de la mujer al mercado de trabajo, ellas
siguen sufriendo una elevada desigualdad.

Tabla. 2 Tiempo total de trabajo remunerado y no remunerado de la población


ocupada de 15 años de edad o más

Tiempo de trabajo total Tiempo de trabajo remunerado


Tiempo de trabajo no remunerado
Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de tabulaciones especiales
de las encuestas sobre el uso del tiempo de los respectivos países. (p.195)

En el gráfico anterior se evidencia la desigualdad de género en la forma en la que se


distribuye el tiempo entre el trabajo que se realiza para el mercado y el trabajo
remunerado que se realiza para el hogar. En México para el año 2012 las mujeres
26
dedican 90,8 horas al trabajo, 48,4 horas al trabajo no remunerado, mientras que los
hombres sólo dedican 19,4 horas, y en general solo dedican 73,5 horas. Es decir que
las mujeres son las que más trabajan pero reciben menor remuneración por ello.
La sobrecarga de trabajo no remunerado merma la participación de las mujeres en la
toma de decisiones, el avance de sus trayectorias laborales y sus posibilidades
ocupacionales, lo que, a su vez, reduce sus ingresos y sus perspectivas de acceso a
la seguridad social, que todavía está directamente vinculada al trabajo formal
asalariado.
El trabajo no remunerado se refiere a aquel que se realiza sin recibir pago alguno por
ello y se desarrolla mayoritariamente en la esfera privada; se mide cuantificando el
tiempo que una persona dedica al trabajo para autoconsumo de bienes, al trabajo
doméstico no remunerado y el trabajo no remunerado de cuidados para el propio hogar
o en apoyo a otros hogares, al trabajo no remunerado para la comunidad y al trabajo
voluntario.
En México existen muy pocos datos sobre brecha salarial de género a lo largo del
tiempo. En una investigación sobre” La brecha salarial y la teoría de igualdad de
oportunidades un estudio de género para el caso mexicano” (Foulkes y Cordouvier
,1996), se halló que: la escolaridad de las mujeres es más alta que la de los hombres.
Para una escolaridad nula, las mujeres perciben en promedio un salario mayor que el
de los hombres. De primaria a licenciatura el salario que reciben las mujeres es menor
respecto al de los hombres. La brecha salarial no es muy grande para los tres primeros
grados de educación; sin embargo, para el grado de licenciatura está aumenta
considerablemente. El salario masculino promedio por hora, para dicho grado, es de
30.34 pesos en contraste con el femenino de 18.32 pesos.

Derivado del estudio anterior, (Foulkes y Cordouvier ,1996) encontraron que el


porcentaje de hombres que trabaja en actividades como agricultura, minería,
electricidad, construcción y transporte para los primeros cuatro deciles de salario, es
en promedio de 58.7, alcanzando un máximo de 72 en el primer decil y un mínimo de
19 en el noveno, incrementándose la población en el sector servicios y comercio de
14 en el primer decil a 58 en el último. Mientras que la población femenina se
concentra, por la distribución del salario, en el sector servicios y comercio; tocando un

27
mínimo de 45.8 en el quinto decil y un máximo de 93 en el octavo. El porcentaje de
mujeres que se dedica a actividades AMECT (Agricultura, Minería, Electricidad,
Construcción y Transporte) es pequeño, alcanzando un valor máximo de 13 en el
sexto decil.

También (Martínez y Acevedo, 2004) comprobaron que la mujer rural recibe un salario
significativamente menor al del hombre. Se observa que las brechas salariales por
género se encuentran a favor de los hombres. En su mayoría los estudios que han
analizado el tema, han destacado que los hombres reciben una remuneración mayor
que las mujeres, a pesar de que ellas han aumento sus años educativos y su
participación en el mercado de trabajo.
Un estudio reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2018)
encuentra que en México en el año 2016, los hombres ganaban 8.3% más que las
mujeres por día y hora de trabajo. Por otra parte, (García y Mendoza. 2009)
Encontraron que la discriminación salarial hace que las mujeres ganen 12.4 % menos
que los hombres.
El estudio realizado en el 2012 titulado “Mercado Laboral de profesiones en México:
diagnostico, 2000-2009 y prospectiva, 2010-2020” calcula el índice de cobertura por
entidad federativa y por género. En virtud de (Hernández, Solís, Stefanovich, 2012) Se
encuentra una realidad que contrasta con el hecho ya mencionado de que el número
de mujeres inscritas en la universidad es ligeramente mayor que el de los hombres.
Desde el punto de vista de la cobertura de género, existe mayor número de
oportunidades para el segmento masculino que para el femenino. En el año 2000, fue
de 23.8% mientras que la cifra para las mujeres fue 21.7%. Entre ese año y 2009
aumentó la cobertura para ambos sexos, con cifras de 29 y 26.6% respectivamente.
En el contexto internacional, México es uno de los países con mayores desigualdades
de género. Según el reporte del Foro Económico Mundial de 2008, ocupa el lugar 97
en el raking de países respecto a la igualdad de género. En el 2011, avanzó al lugar
89.
(Rodríguez y Castro, 2014) Emplean la descomposición de Blinder y Oaxaca,
utilizando datos de la Encuesta Nacional de Empleo Urbano 2000-2004. Los
resultados indican que existen diferencias salariales por sexo a favor de los hombres,

28
alrededor de 20% (es decir ganan 20% más que las mujeres) y más del 85% de estas
desigualdades se vinculan con discriminación.

Los datos de la Encuesta Ingreso Gasto de los Hogares para el año 2016, de acuerdo
al género del jefe del hogar presentan que la principal fuente de ingreso de los hogares
proviene de la remuneración del trabajo subordinado, los jefes de hogar aportan el
55.7 % mientras que las jefas de hogar perciben una remuneración al trabajo de 50.9%,
de la misma forma que los ingresos por trabajo independiente 7.7% para los hombres,
y 5.9% de las mujeres, respectivamente. Mientras que la fuente de transferencias a
las jefas de los hogares constituyen una fuente principal de ingreso 23.5% y 13.1 para
el caso del jefe del hogar. Esto no dice mucho a cerca de la brecha salarial entre
hombres y mujeres, sino que puede ser un panorama inicial que nos dé información
oportuna, para saber que los hombres jefes de hogares reciben mayor remuneración
proveniente del trabajo. El siguiente capítulo del presente documento hace un análisis
más profundo para conocer si efectivamente existe brecha salarial entre hombres y
mujeres en México.

29
[Link]ÓN DE LA BRECHA SALARIAL EN MÉXICO

En este capítulo se analiza la distribución condicional del salario y la estimación de la


brecha salarial para México durante el año 2016, justificándose este año,
principalmente debido a que la ENIGH 2016 es la muestra más grande en la historia
del país y por lo tanto; cuenta con mejores elementos que permiten tener una visión
más amplia del poder adquisitivo de las familias y en este caso , una mayor cobertura
de la población económicamente activa y de los salarios que se perciben, aunque una
deficiencia es que no puede ser comparada con encuestas de años anteriores debido
a que son diferentes metodologías.

El modelo que se utilizó para analizar la distribución condicional del salario y brecha
salarial de Género fue mediante el modelo regresión de cuantiles que se utilizó a fin
de analizar los rendimientos del esfuerzo, la escolaridad y la experiencia en cada nivel
de salario.

3.1. Metodología: Modelo Regresión de Cuantiles

Los modelos de regresión de cuantiles fueron establecidos por Koenker y Basset


(1978). Han sido utilizados esencialmente en economía laboral para el análisis del
salario en diferentes puntos de su distribución (García y López, 1998). El método
permite modelizar la relación existente entre X e Y para distintos cuantiles de la
distribución de la variable dependiente Y, en este caso el logaritmo del salario, dado
un conjunto de regresores. La técnica de regresión cuantílica (Sánchez y Vincens,
2012) ofrece la posibilidad de crear distintas rectas de regresión para distintos
cuantiles de la variable endógena a través de un método de estimación que se ve
menos perjudicado por la presencia de heteroscedasticidad, presencia de valores
atípicos y cambio estructural.

30
La función objetivo utilizada por la regresión de cuantiles es una suma ponderada de
las desviaciones absolutas, la cual proporciona una estimación de gran firmeza.

El vector de coeficiente no es sensible a puntos aberrantes de la variable dependiente.


Otra ventaja del estimador es que cuando el término error no tiene una distribución
normal, el estimador de regresión de cuantiles puede ser más eficiente que el de
Mínimos Cuadrados Ordinarios. Por último, cada punto de la distribución de la variable
dependiente responde de modo distinto ante cambios en los regresores.

Para analizar la distribución condicional del salario, la expresión econométrica formal


está dada por:

log 𝑊𝑖 = 𝑋𝑖𝑡 𝛽𝜃 + 𝑢𝜃

En la que 𝜃 es el cuantil condicional del logaritmo del salario. Se espera que el término
de error tenga media cero con varianza constante.

El modelo se estimó en conjunto entre hombres y mujeres, y en cada uno de los nueve
cuantiles de la distribución condicional del salario, correspondientes a los porcentiles
𝜃 = 10 (salario más bajo) a 90. La variable dependiente es el logaritmo del salario por
hora. Que se define como el salario semanal percibido por el empleo principal dividido
entre el número de horas trabajadas entre semana.

3.2. Descripción de los datos: Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto


de los Hogares

¿Desigualdad entre quienes? Para (Atkinson, 2016) al hablar de hogares y al discutir


ingresos de los individuos existen otras posibles unidades de análisis. Dentro del
hogar pueden haber diferentes familias y dentro de la familia diferentes generaciones.
La cuestión es si debemos medir la desigualdad o la pobreza en términos de hogares
o familias. Para el estudio de brecha salarial es un análisis diferente, no obstante, vale
la pena exponerlo.

31
La base de datos que se utiliza es la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los
Hogares en México (ENIGH) nueva serie de 2016. La cual tiene por objetivos:
[Link] un panorama estadístico del comportamiento de los ingresos y gasto
de los hogares, en cuanto a su monto, procedencia y distribución, 2. Ofrecer
información sobre las características ocupacionales y sociodemográficas de los
integrantes del hogar, 3. Presenta datos sobre las características de la infraestructura
de la vivienda y el equipamiento del hogar. Esta encuesta tiene una cobertura
geográfica Nacional por Entidad Federativa que abarca tanto zonas rurales como
urbanas, muestra todas las características económicas y sociodemográficas por hogar
para individuos de 12 o más años de edad. Es el tamaño de muestra más grande en
la historia del país para una encuesta de ingresos y gastos con un tamaño de 81,515
viviendas y 33, 462,598, hogares. Mencionadas las fortalezas de la encuesta, se
decide utilizarla dada su mayor representatividad en todo el país.

La base de datos de la nueva construcción de variables de la ENIGH, está conformada


por 11 tablas de datos normalizadas (viviendas, hogares, población, gastos de hogar,
erogaciones, gastotarjetas, ingresos, gastospersona, trabajos, agro, noagro) adicional
a la base de datos se publica una tabla resumen con información a nivel hogar llamada
concentrado hogar.

Los ingresos incluyen no sólo los salarios e ingresos recibidos por los empleados, sino
también los ingresos de las personas auto empleadas. A esto se añade el ingreso
derivado de ahorros, que puede tomar la forma de intereses de cuentas bancarias o
bonos, pueden ser dividendos de acciones o rentas de propiedades. Se añade también
pagos de transferencias recibidos de cuerpos privados, como una pensión y
transferencias del gobierno. Esto da como resultado el ingreso bruto total del hogar. Si
se sustrae el impuesto al ingreso y otros impuestos directos, como los impuestos a la
seguridad social, obtenemos el ingreso disponible.

El ingreso de un hogar puede significar menos si tiene que proveer a una familia de
dos hijos que el ingreso de una persona soltera.

De acuerdo a ENIGH (2016) el ingreso corriente se presenta desagregado en cinco


categorías: 1) Ingresos del trabajo, 2) Renta de propiedad ,3) Transferencias, 4)

32
Estimación de alquiler de la vivienda ,5) Otros ingresos corrientes. Para el estudio
sobre brecha salarial de género en México (2016), se tomaron únicamente los ingresos
del trabajo, se seleccionaron específicamente a individuos cuyo ingreso en el empleo
principal pertenezca al rubro de sueldos y salarios, y que trabajan tiempo completo,
es decir entre 40 y 56 horas a la semana.

Antes de seguir con la descripción de los datos, es importante, definir el ingreso de


trabajo que se encuentra en (ENIGH, 2016):De acuerdo con las normas y prácticas
estadísticas internacionales los ingresos del trabajo son todas aquellas entradas
recibidas por los integrantes el hogar , resultado de su participación actual o previa en
cualquier actividad realizada en una unidad económica institucional y cuyo propósito
es producir o proporcionar bienes y servicios para el mercado , el autoconsumo o la
generación de bienes o servicios públicos.

En este contexto se considera que un integrante del hogar percibe ingreso del trabajo
sólo si se tiene o ha tenido participación directa en actividades económicas, es decir,
que estén dentro de la frontera de la producción, tal como se establece en la
contabilidad nacional.

Por sus fuentes los ingresos del trabajo pueden provenir de: 1.1 remuneraciones por
trabajo subordinado, 1.2 trabajo independiente ,1.3 Ingresos de otros trabajos.

Se distingue que un integrante del hogar desempeña un trabajo subordinado, cuando


mantiene una relación o acuerdo formal o informal con un empleado para desarrollar
alguna actividad económica a cambio de una remuneración.

Las remuneraciones por trabajo subordinado son todas las entradas en efectivo
recibidas regularmente por los integrantes del hogar en tanto trabajadores
subordinados en su trabajo principal y, si es el caso, en un trabajo secundario.

Las modalidades que pueden tener estas remuneraciones y que escoge la ENIGH
2016 son:

a) Sueldos , salarios, jornal y destajo


b) Horas extras
c) Comisiones y propinas
33
d) Aguinaldo y reparto de utilidades
e) Indemnizaciones por accidentes
f) Indemnizaciones por despido
g) Otras remuneraciones monetarias
h) En especie

Para el presente estudio se utilizaron los micros datos provenientes de las tablas de:
población, trabajo, ingresos y concentrado hogar.

La tabla población proviene de la tabla hogares. Identifica las características


sociodemográficas y ocupacionales de los integrantes del hogar, contiene un total de
178 variables.

La tabla trabajos muestra la condición de actividad de los integrantes del hogar de 12


o más años y algunas características ocupacionales durante el periodo de referencia,
integrada por un total de 55 variables.

La tabla ingresos nos permitió identificar los ingresos y percepciones financieras de


cada uno de los integrantes del hogar, para el estudio, los ingresos provenientes del
trabajo, sueldos y salarios, que en el siguiente apartado de descripción de variables se
especificara, acerca de la construcción de variables. La tabla contiene un total de 17
variables.

Por último, utilizamos la tabla concentrado hogar, que está constituida por variables
construidas a partir de las otras tablas, contiene un total de 127 variables.

Las bases de datos de la ENIGH son relacionales, es decir, los datos se almacenan
en distintas tablas por asunto o tarea, pero están relacionados y se pueden combinar
de la manera que se especifique, de tal forma que se puede extraer y unir toda esta
información siempre que se desee a partir de sus llaves primarias (identificadores de
cada tabla, atributos que ninguna otra tabla tiene) y foráneas (atributos que tienen
todas las tablas). Se destaca este punto, debido a que primero se seleccionaron las
tablas a utilizar y posteriormente, seleccionamos las variables que podrían servir para

34
el modelo y por último combinamos las bases de datos con el programa STATA versión
13, de modo que al unir la información de la tabla de concentrado de hogares no se
perdiera información de cada persona. Antes de ello, se generó una variable para
identificar a cada individuo de la tabla población, a partir de los folios de vivienda y
hogar, y del número de renglón. Y posteriormente, se creó la variable hogar con el folio
de vivienda y folio hogar. Para que al final se uniera el concentrado de hogares con la
tabla de población. Utilizando el identificador de hogar como variable unificadora.

Al examinar la tabla trabajos se encontró que existen 120,245 personas distintas en la


base de datos. Esto significa que algunas de ellas tienen más de un trabajo, porque
en la base de datos se tienen 132, 095 registros. El 8.97 % de las personas tiene un
segundo trabajo es decir 11,850 personas que tienen un segundo trabajo.
Posteriormente utilizamos un identificador del hogar para saber que hogares están
representado a la base de datos de población, se encontró un total de 6,203 hogares
en la muestra que constan únicamente de personas que están desocupadas o
inactivas. Se creó una variable para separar los datos del empleo principal y
secundario. Y al finalizar combinamos la base de datos de trabajo al de población.

Finalmente, se obtuvo una base de datos normalizada la cual se integró con variables
que podían enriquecer la investigación. Aunque es posible hacer un modelo de bases
de datos relacionales más amplio para el estudio de brecha salarial se utilizaron
únicamente cuatro tablas, fue necesario agregar la tabla de Trabajos, la de Ingresos
y el Concentrado de Hogares a la tabla de población, debido a que los datos de
población representan una persona por renglón, y al combinar las tablas mediante un
proceso técnico, relacionando las llaves foráneas y primarias, evitamos perder o repetir
información de cada individuo.

Cada renglón de la base de datos representa el registro de una persona. En total son
257,805, que al expandirles con el factor de expansión (variable “factor”), nos da un
total de 122, 760,869 personas.

35
Diagrama de relación

Ingresos
Folioviv (FK)
Foliolo (FK)
Numren (FK)
CLAVE
Población
Población

Folioviv (FK)
Foliohog (FK)
Numren (FK)

Trabajos
Folioviv (FK)
Foliohog (FK)
Numren (FK)
Concentrado ID_TRABAJO
Hogar

Folioviv (FK)
Foliohog (FK)
Numren (FK)
FK= Llave foránea

Elaboración propia

3.3. Descripción de las variables

Examinaremos brevemente ahora las variables seleccionadas de la base de datos


ENIGH 2016, (Nueva construcción).

 Identificador de Persona. Esta variable fue construida a partir del supuesto de


que la tabla de población tiene 257,805 personas diferentes y para ello se
construyó el identificador de persona, a partir de los folios de vivienda y
hogar, y del número de renglón.
 Identificador Hogar. Esta variable fue construida a partir del folio de vivienda y
folio hogar, para conocer a que hogares corresponde cada persona. Se
encontraron 70,311 hogares.

36
 Escolaridad. La variable de años de escolaridad concluidos se generó a partir
de la información del último nivel escolar cursado, del número de años
concluidos en tal nivel, y del prerrequisito exigido para la inscripción a ese nivel.
 Esfuerzo. Es preciso documentar que la variable esfuerzo se construye a
través de los siguientes instrumentos:
1. Dependientes. Variable construida a partir de los perceptores de ingreso
subordinado menos los integrantes del hogar. Es el número de residentes del
hogar excluyendo a los que trabajan y perciben un ingreso. En la mayoría de
los hogares en México, es muy frecuente que las mujeres apoyen en la familia
para el cuidado de los hijos y las labores domésticas cuando van a trabajar
(trabajo no remunerado). Este apoyo puede tener efectos positivos en el
esfuerzo laboral, es decir que la mayoría de las mujeres jefas de hogar se
esfuerzan más por aportar un ingreso a la familia y sobre todo si hay hijos.
2. Número de hijos (hijos). Esta variable puede tener un efecto negativo en el
esfuerzo que las mujeres realizan en el empleo principal, debido principalmente
a que el cuidado de los hijos requiere horas de trabajo en el hogar y que
posiblemente repercuten en el esfuerzo laboral. Al igual que puede tener un
efecto contrario esperando que el número de hijos sea un incentivo, que
produzca mayor esfuerzo laboral.
3. Horas de empleo secundario. Variable construida a partir del identificador del
trabajo para el empleo secundario. Se define como el número de horas
trabajadas a la semana en el empleo secundario. De esta variable se espera
que el esfuerzo realizado en el empleo principal sea negativo, debido a los
rendimientos decrecientes, es decir, si se tienen dos trabajos, en el segundo
trabajo, se tiene un horario nocturno de 8:00pm -4:00 am, los rendimientos en
el empleo principal serán mucho menores.
4. Edad. Variable incluida en la Tabla Población. Son los años transcurridos entre
la fecha de nacimiento de la persona y fecha de la entrevista. En esta variable
se espera que cuanto mayor edad se tenga mayor responsabilidad se tiene
(económicas) además de no olvidar mencionar que cuanta mayor edad se tiene
las posibilidades de conseguir empleo se reducen.

37
Se debe agregar que para la construcción de la variable esfuerzo, se dividió cada uno
de los géneros en cuatro grupos, estudiando exclusivamente a quienes tengan los
siguientes niveles de instrucción aprobados:

1. Primaria terminada
2. Secundaria terminada
3. Preparatoria terminada
4. Licenciatura terminada

Para cada nivel de instrucción aprobado se organizaron los salarios de modo que el
individuo con el salario más alto 𝑖𝑚𝑎𝑥 se ubicó en el último lugar y el individuo con el
salario más bajo ocupó el primero 𝑖𝑚𝑖𝑛 .

De manera que se obtuvieron cuatro distribuciones de esfuerzo, una para cada grado
de escolaridad. Por medio de un cambio de escala, se obtuvieron medidas de esfuerzo:

(𝑖 − 𝑖𝑚𝑖𝑛 )
𝑒=
(𝑖𝑚𝑎𝑥 − 𝑖𝑚𝑖𝑛 )

En donde 𝑒𝑚𝑎𝑥 = 1 y 𝑒𝑚𝑖𝑛 = 𝑜 , para todos los grados de escolaridad. Finalmente


resulta que el esfuerzo e ∈= [0,1] es un número entre 0 y 1.

 Experiencia. A condición de que la Encuesta Nacional Ingreso Gasto de los


Hogares (ENIGH) 2016, no facilita información respecto a los años de
experiencia de los individuos, fue ineludible emplear la información que
proporciona la base de datos y construir una variable que se aproxime. De
modo que, se definió de la forma típica :

Experiencia=edad-6-años de escolaridad.

Lo anterior , Conforme a los siguientes supuestos: a) debido a que la educación


formal inicia a los 6 años de edad, y b) se entiende que mientras se estudia no
se adquiere experiencia laboral, hasta que finaliza la etapa de formación . De
esta manera, en el modelo econométrico la variable experiencia se incluye tanto

38
en forma lineal como cuadrática para capturar la existencia de un umbral a partir
del cual el efecto marginal de los años de experiencia laboral se vuelve
negativo.

 Sexo. Variable incluida en la Tabla de Población. Se define como la distinción


biológica que califica a las personas en hombres o mujeres. Esta variable fue
modificada inicialmente los códigos de captura eran 1 si es hombre y 2 si es
mujer. Sin embargo, para representarlo como una cualidad, se optó por una
nueva leyenda: 0, si es hombre, 1 si mujer.

Variables de Definición-Descripción Leyenda


Interés
Ubicación geográfica : contiene la
ubicación geográfica de la
vivienda, los primeros dos dígitos
Ubica_geo
representan la clave de la entidad
federativa, los siguientes tres la
clave del municipio y los últimos
cuatro la clave de la localidad
Factor de expansión. Constituye
el peso que se le da a cada unidad
Factor
muestral para generalizar los
resultados de la muestra a la
población.
Variable número 21 de la tabla
concentrado hogar. Número de
ocupados
ocupados. Número de personas
que tienen trabajo y 14 o más
años de edad.
hogar Número de hogar.

39
Variable número 6. Tabla
edad Población. Años transcurridos
entre la fecha de nacimiento de la
persona y fecha de la entrevista
Variable número 29. 1=si
etnia Auto adscripción étnica
Personas de más de tres años
que se consideran étnicas.
Situación que distingue a las 1 Sí
alfabetism
personas de 3 o más años según
sepan leer y escribir recado
Variable 41. Nivel de Instrucción 0 ninguno
nivelaprob aprobado. Año aprobado en la 1 preescolar
escuela por el integrante del
hogar.
Variable 42. Grado aprobado. 0 ninguno
Grado máximo aprobado en la 1 Primer año
escuela por el integrante del 2 Segundo año
gradoaprob
hogar de 3 o más años 3 Tercer año
4 cuarto año
5 quinto año
6 sexto año
Variable construida para Para evitar errores de
identificar al individuo que tiene un especificación , 1
Segundotrab empleo secundario considera a las personas
que tienen empleo
secundario
Variable 44. Residencia. Entidad
residencia
o país de residencia del integrante
del hogar ,
edo_conyug Variable 45. Situación conyugal 1 Vive con su pareja

40
Estado conyugal del integrante 2 Está casado (a)
del hogar de 12 o más años 3 Está separado (a )
4 Está divorciado (a)
5 Es viudo ( a)
6 Está soltero (a)
Variable 48. Contribución a la 1 Sí
seguridad social. 2 No
Todas las aportaciones
segsoc
monetarias
realizadas por los integrantes del
hogar a lo largo de su vida
productiva
Variable 57. Horas de trabajo.
hor_1
El tiempo en horas, que las
personas dedican a trabajar
Variable 58. El tiempo en minutos
min_1
que las personas dedican a
trabajar.
Variable [Link] la situación que 1 Trabajó el mes pasado
trabajo_mp distingue a la población de 12 2 No trabajó el mes
años o más como parte de la pasado
(PEA) o como parte de la (PNEA)
Número de trabajos que los 1 Únicamente un solo
num_trabaj
integrantes del hogar realizaron empleo
durante el mes pasado 2 Dos o más trabajos
persona Identificador de la persona

Variable construida a partir de la 1 Sí


variable 6 de la tabla trabajo. En el 2 No
subor1
trabajo principal que tuvo fue
subordinado

41
Variable construida. Trabajo por 1 Sí
indep1 su cuenta. 2 No
El trabajo del empleo principal fue
por su cuenta.
Variable modificada para el 1Sí
empleo principal. Está variable 2 No
contrato1 nos permite conocer si la persona
obtuvo contrato.
Existencia de un contrato laboral
por escrito.
Variable modificada para el 1 es temporal o por obra
empleo principal. Forma en que terminada.
tipocontr1
fue contratado en el trabajo que 2 es de base, planta o
tuvo. por tiempo
indeterminado.
Variable modificada para el
htrab1 empleo principal. Número de
Horas trabajadas a la semana en
el empleo principal
Variable modificada para el
empleo principal. Tareas o
sinco1 funciones que realiza el integrante
del hogar o negocio de acuerdo al
Sistema Nacional de
Ocupaciones.
Variable modificada para el
empleo principal. Actividad
scian1 económica a la que se dedica la
empresa, negocio o institución
para la que trabajó el integrante
del hogar de acuerdo al Sistema

42
de Clasificación Industrial de
América del Norte.
Variable construida a partir de la
subor2 variable 6 de la tabla trabajo. En el
trabajo secundario ¿fue
subordinado?
Variable construida. Esta variable
nos permite saber si la persona
indep2
trabajo por su cuenta.
El trabajo del empleo secundario
fue por su cuenta.
Variable modificada para el
contrato2 empleo secundario. Está variable
nos permite conocer la existencia
de un contrato laboral por escrito.
Variable modificada para el
tipocontrato2 empleo secundario. Forma en que
fue contratado en el trabajo que
tuvo.
Variable modificada para el
htrab2 empleo secundario. Número de
Horas trabajadas a la semana en
el empleo secundario.
Variable modificada para el
empleo secundario. Tareas o
sinco2 funciones que realiza el integrante
del hogar o negocio de acuerdo al
Sistema Nacional de
Ocupaciones
scian2 Variable modificada para el
empleo secundario. Actividad

43
económica a la que se dedica la
empresa, negocio o institución
para la que trabajó el integrante
del hogar de acuerdo al Sistema
de Clasificación Industrial de
América del Norte
Variable Construida. Se define
ingtrim1
como el ingreso trimestral del
empleo principal
Variable Construida. Se define
ingtrim2
como el ingreso trimestral del
empleo secundario
Es la variable Núm. 5 de la Tabla 0 hombre
de Población se define como la 1 mujer
distinción biológica que califica a
las personas en hombres o
mujeres. Esta variable fue
sexo modificada inicialmente los
códigos de captura eran 1 si es
hombre y 2 si es mujer. Sin
embargo, para eliminar los datos
no especificados se optó por una
nueva leyenda.
Variable construida a partir de la
ssal1 tabla de Ingresos.
Es el sueldo + salario del empleo
principal (trimestral)
Variable construida a partir de la
ssal2 tabla de Ingresos.
Es el sueldo + salario del empleo
secundario (trimestral)

44
Variable construida a partir de la
variable de sueldos y salarios del
tsal1
empleo principal y las horas
trabajadas. Se define como la
tasa salarial del empleo principal
Variable construida a partir de la
variable de sueldos y salarios del
tsal2 empleo principal y las horas
trabajadas. Se define como la
tasa salarial del empleo
secundario.
Variable construida a partir de la
tasa salarial y las horas
ltsal1 trabajadas del trabajo principal.
Logaritmo de la Tasa Salarial del
empleo principal.

Variable construida a partir de la


tasa salarial y las horas
Itsal2
trabajadas del trabajo secundario.
Logaritmo de la tasa salarial del
empleo principal.
Número 31. Esta variable nos
permite conocer la situación que
distingue a las personas de 3 o
asis_esc más años según asistan o no
algún establecimiento de
enseñanza escolar del Sistema
Educativo Nacional (SEN), en
cualquier nivel.

45
Variable número 34. Está variable 1 Pública o del gobierno
nos permite saber el tipo de 2 Privada o de paga
tipoesc escuela a la que asiste al 3 De otro tipo
integrante del hogar de 3 años o
más años.
Antecedente escolar 1 Primaria
Esta variable brinda información 2 Secundaria
sobre el antecedente escolar que 3 Preparatoria o
antec_esc
se pide al integrante del hogar, bachillerato
para cursar sus estudios. 4 Licenciatura o
Profesional
5 Maestría
Variable construida. Son los años
escolaridad de educación de cada integrante
del hogar.
experiencia Variable construida. Son los años
de experiencia.
Variable Núm. 16.
Correspondiente a la Tabla de
Población. Es el número de
total_integ personas pertenecientes a este
hogar, sin considerar a los
trabajadores domésticos y a los
familiares de estos ni a los
huéspedes.
Variable Núm. 15 de la Tabla
Población. Se refiere al número
de hombres pertenecientes al
Hombres
hogar, sin considerar a los
trabajadores domésticos y a los
familiares huéspedes.

46
Variable Núm. 16 de la Tabla
Población. Se refiere al número
de hombres pertenecientes al
Mujeres
hogar, sin considerar a los
trabajadores domésticos y a los
familiares huéspedes.
Variable Núm. 17. Integrantes del
mayores hogar que tienen 12 o más de
edad.
Variable Núm.18, Integrantes del
menores hogar que tienen 11 o menos
años de edad.
Variable Núm. 19, Integrantes del
p12_64
hogar cuya edad está entre los 12
a 64 años
Variable Núm. 20, Integrantes del
p65mas
hogar que tienen 65 o más años
de edad.
Perceptores de ingreso
Número de personas que
percep_ing
perciben ingreso corriente
monetario
Variable construida a partir de los
perceptores de ingreso menos los
integrantes del hogar. Con ello
dependientes podemos conocer que integrantes
del hogar dependen del ingreso
de una Persona Económicamente
Activa (PEA), está variable está
relacionada con el esfuerzo.

47
Variable que nos indica si la 1 si es mujer
jefe
persona que integra el hogar es
jefa de familia
exper2 Variable construida
esfuerzo Variable Construida
Fuente: Elaboración propia con datos del Manual descriptor de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los
Hogares, 2016.

Especificaciones de las variables del ingreso.

 Sueldos y salarios. La variable de sueldos y salarios pertenece a la tabla de


ingresos. Y fue seleccionada con mucha precaución debido a que la base de
datos posee diferentes claves de ingresos, desde la clave P01 a P81. Para la
presente investigación sobre diferencias salariales entre hombres y mujeres, es
necesario filtrar únicamente los ingresos que provienen del trabajo. La clave que
se determinó utilizar es la P001: sueldos y salarios. Se define como la
remuneración que un profesional o trabajador recibe de parte de un empleador
a cambio de su trabajo o sus servicios, esta remuneración se presenta en la
ENIGH de forma trimestral. Antes de definir la variable se separaron los sueldos
y salarios del empleo principal y del empleo secundario.

 Ingreso por trabajo subordinado. Las remuneraciones por trabajo


subordinado son todas las entradas en efectivo recibidas regularmente por los
integrantes del hogar en tanto trabajadores subordinados en su trabajo principal
y, si es el caso, en un trabajo secundario. Estas variables fueron reconstruidas
en la base de datos normalizada. Tanto para el empleo principal como para el
secundario. Sumando las claves de ingreso P001 a P009, P014 a P016, P035
y P036. Para el significado especifico de cada clave de ingreso ver Tabla
Catalogo de Ingresos.

48
Catálogo de Ingresos
Clave Descripción
P001 Sueldos, salarios o jornal
P002 destajo
P003 Comisiones y propinas
P004 Horas extra
P005 Incentivos , gratificaciones o
premios
P006 Bono , percepción adicional o
sobre sueldo
P007 Primas vacacionales y otras
prestaciones de dinero
P008 Reparto de utilidades
P009 aguinaldo
P014 Monto recibido en el empleo
secundario
P015 Reparto de utilidades del trabajo
secundario
P016 Aguinaldo del empleo secundario
P035 Indemnizaciones por accidentes
de trabajo
P036 Indemnizaciones por despido o
retiro voluntario
Elaboración propia a partir de descriptor de variables de ENIGH, 2016.

Tasa Salarial del empleo principal. (tsal1): Tasa salarial del empleo .Esta variable
fue construida a partir de la variable trimestral de sueldos y salarios divida entre las
horas semanales dedicadas al empleo principal, multiplicadas por una media de 4.33
semanas al mes y 3 meses en el trimestre.

49
3.4. Estimación de la Brecha Salarial –Regresión Cuantílica

Se estima el salario en la forma:

log 𝑊 𝑡 = 𝛽0 + 𝛽1 𝑒1𝑡 + 𝛽2 𝑒𝑑𝑖𝑡 + 𝛽3 𝑒𝑥𝑝𝑖𝑡 + 𝐵4 𝑒𝑥𝑝𝑖𝑡2

log 𝑊 𝑡: Indica que para el individuo el logaritmo del salario


𝑒1𝑡 : Representa el esfuerzo realizado
𝑒𝑑𝑖𝑡 : Significa el nivel de escolaridad e instrucción aprobado
𝑒𝑥𝑝𝑖𝑡 : Representa la experiencia
𝑒𝑥𝑝𝑖𝑡2 : Indica el cuadrado de la experiencia, que capta los rendimientos no lineales de la
misma.
t: Especifica el tipo de individuos. Los tipos de individuos son hombres y mujeres, para
quienes el modelo se estimó en conjunto.
Del modelo especificado anteriormente, el lado derecho de la ecuación es la función
esperada de salario. Sus variables comprenden el esfuerzo implícito y el esfuerzo
explícito de sus agentes en el empleo principal y el efecto de su salario. Se espera que
los diferenciales en los rendimientos proporcionen información suficiente de los
posibles canales por los cuales se manifiesta la desigualdad, para posteriormente en
las conclusiones se presente a alguna posible solución.

Dada la heterogeneidad de las horas trabajadas por parte de la población entrevistada,


fue necesario realizar una selección de aquellos asalariados que trabajaron tiempo
completo, es decir, entre 40 y 56 horas a la semana ya que se requiere una población
con características similares para eliminar el sesgo de selección.

Asimismo, se examinó la discriminación salarial entre mujeres y hombres que trabajan.


Se trabajó con el salario por hora y no con el salario mensual, dado que las diferencias
salariales pueden reflejarse respecto el número de horas de trabajo.

En el lado izquierdo del modelo se representa la variable dependiente, esta representa


el salario del empleo principal.

50
Asumiendo que este depende en gran parte de la escolaridad y en el caso de la
ENIGH del grado de instrucción, otro determinante es el esfuerzo, esta variable se
construye a partir del supuesto que los individuos de una misma escolaridad deben
tener salario semejante. Verdaderamente que el salario no depende únicamente de la
escolaridad. Existen otros determinantes, como el sector de actividad económica en el
que se desempeña la población objetivo, el lugar de residencia, o el tamaño de la
empresa en que se labora, por señalar sólo algunos. No obstante, debido a que los
individuos tienen la capacidad de decidir el sector y el lugar en el que desempeñan su
trabajo, los que no se desplazan y deciden asumir el costo que implica seguir en ese
trabajo, es decir no están dispuestos hacer un mayor esfuerzo por encontrar un salario
trabajo con mayor remuneración. Objetivamente, no se tiene información suficiente
para seleccionar las variables endógenas y exógenas de estos determinantes, como
serían por ejemplo el tipo de familia en el que nació, escolaridad de los padres, ingreso
del hogar proveniente, lugar en el que nació si es una zona rural.

Otro determinante de la tasa salarial que se utilizó es la experiencia y la experiencia al


cuadrado.

51
3.5 RESULTADOS

Estadísticos descriptivos para la tasa salarial por Género (0=hombre, 1=mujer)


-> sexo = 0

Variable Obs Mean Std. Dev. Min Max

tsal1 14089542 33.74234 37.57729 .0470554 1090.937

-> sexo = 1

Variable Obs Mean Std. Dev. Min Max

tsal1 8148545 30.76749 32.87962 .0701109 636.0505

Esta diferencia equivale a 618.3 pesos al mes (calculados a partir de la diferencia


observada en tasas salariales, considerando un factor hipotético de 48 horas de
trabajo semanales y 4 semanas al mes), y es estadísticamente significativa como
puede observarse en la siguiente tabla.

Two-sample t test with unequal variances

Group Obs Mean Std. Err. Std. Dev. [95% Conf. Interval]

0 30464 3.072482 .005 .8727054 3.062682 3.082282


1 16206 2.95969 .0070047 .8917139 2.94596 2.97342

combined 46670 3.033316 .004078 .8809812 3.025323 3.041308

diff .1127917 .0086062 .0959233 .12966

diff = mean(0) - mean(1) t = 13.1059


Ho: diff = 0 Satterthwaite's degrees of freedom = 32445.2

Ha: diff < 0 Ha: diff != 0 Ha: diff > 0


Pr(T < t) = 1.0000 Pr(|T| > |t|) = 0.0000 Pr(T > t) = 0.0000

El modelo se estimó en conjunto para mujeres y hombres y en cada uno de los nueve
deciles de la distribución del salario. La variable dependiente es el logaritmo del salario
por hora (definido como el salario semanal percibido por el individuo del empleo
principal dividido entre el número de horas trabajadas en dicha semana), y como
variable explicativa, el hecho de ser mujer u hombre.

52
Regresión Cuantílica
Variable dependiente: logaritmo de la tasa salarial
Coeficiente Error Estandar Estadístico t Valor p
Primer decil Pseudo R2: 0.3382
esfuerzo 0.1107647 0.0014099 78.56 0.000
escolaridad 0.1222113 0.0022278 54.86 0.000
experiencia 0.0578554 0.0021487 26.93 0.000
exper2 -0.0008104 0.0000374 -21.68 0.000
sexo -0.0536296 0.0106436 -5.04 0.000
cons -0.4434518 0.044504 -9.96 0.000
Segundo decil Pseudo R2: 0.3604
esfuerzo 0.1135476 0.0010712 106 0.000
escolaridad 0.1125185 0.0013529 83.17 0.000
experiencia 0.0253718 0.0012195 20.81 0.000
exper2 -0.0003269 0.0000184 -17.76 0.000
sexo -0.0315251 0.0053764 -5.86 0.000
cons -3367096 0.024981 13.48 0.000
Tercel decil Pseudo R2: 0.373
esfuerzo 0.1108166 0.0008325 133.11 0.000
escolaridad 0.1098317 0.0010942 100.38 0.000
experiencia 0.013814 0.0006027 22.92 0.000
exper2 -0.0001582 9.64E-06 -16.41 0.000
sexo -0.212051 0.0029979 -7.07 0.000
cons 0.647327 0.0173606 37.29 0.000
Cuarto decil Pseudo R2: 0.3786
esfuerzo 0.1061681 0.0007794 136.22 0.000
escolaridad 0.1112785 0.0008796 126.51 0.000
experiencia 0.0055451 0.0006249 8.87 0.000
exper2 4.98E-06 0.0000116 0.43 0.667
sexo -0.0307382 0.0032353 -9.5 0.000
cons 0.8251825 0.0141953 58.13 0.000
Quinto decil Pseudo R2: 0.382
esfuerzo 0.10048 0.000808 124.35 0.000
escolaridad 0.1140223 0.0009493 120.12 0.000
experiencia 0.0029399 0.000639 4.6 0.000
exper2 0.0000893 0.0000127 7.04 0.000
sexo -0.036566 0.0038599 -9.5 0.000
cons 0.9183837 0.0141627 64.85 0.000
Sexto decil Pseudo R2: 0.3851
esfuerzo 0.0939479 0.0007674 122.42 0.000
escolaridad 0.1164873 0.0009122 127.69 0.000
experiencia 0.0027481 0.0008303 3.31 0.001
exper2 0.0001477 0.0000193 7.65 0.000
sexo -0.0445505 0.0041982 -10.61 0.000
cons 0.9955228 0.013904 71.6 0.000
53
Séptimo decil Pseudo R2: 0.3907
esfuerzo 0.0870164 0.0008577 101.45 0.000
escolaridad 0.1166514 0.0008524 136.84 0.000
experiencia 0.0056481 0.0006236 9.06 0.000
exper2 0.0001538 0.0000145 10.59 0.000
sexo -0.051755 0.0058258 -8.88 0.000
cons 1.09313 0.0146447 74.64 0.000
Octavo decil Pseudo R2: 0.4043
esfuerzo 0.0871057 0.0013985 62.28 0.000
escolaridad 0.1123122 0.0007885 142.44 0.000
experiencia 0.0061758 0.0009788 6.31 0.000
exper2 0.0001765 0.0000213 8.27 0.000
sexo -0.0537865 0.0084574 -6.36 0.000
cons 1.263691 0.0143257 88.21 0.000
Noveno decil Pseudo R2: 0.4565
esfuerzo 0.1223829 0.0019739 62 0.000
escolaridad 0.0770231 0.0009238 83.38 0.000
experiencia 0.0048263 0.000384 12.57 0.000
exper2 0.0000497 9.59E-06 5.19 0.000
sexo -0.0216435 0.0048332 -4.48 0.000
cons 1.757254 0.0100458 174.92 0.000

El siguiente cuadro.3 muestra los coeficientes y los errores estándar de la regresión


cuantílica. Para la variable SEXO (=1 PARA MUJERES =0 PARA HOMBRES). Se
encuentra evidencia empírica, de que en todos los deciles de ingreso las mujeres
presentan salarios menores respecto los percibidos por los hombres. En todos los
casos los coeficientes son negativos y significativos a niveles incluso menores que el
1%. Dado de la variable de tasa salarial esta expresada en términos logarítmicos, un
incremento en la indicadora de género (la cualidad de ser mujer), propicia un
decremento porcentual en la tasa salarial.

54
Cuadro [Link] de brecha salarial en contra de las mujeres por decil de ingreso
Decil 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Coeficiente -5.4% -3.2% -2.1% -3.1% -3.7% -4.4% -5.2% -5.4% -2.2%
(error (.0162) (.0074) (.0039) (.0031) (.0033) (.0044) (.0047) (.0061) (.0047)
estándar)
Elaboración propia con datos de ENIGH, (2016).

El coeficiente muestra la perdida porcentual en tasa salarial experimentada por las mujeres en cada
decil de ingreso.

El cuadro 4. Se muestra el caso de ambos grupos: hombres y mujeres, los resultados


obtenidos de la estimación principal del esfuerzo .Aquí se observa que el efecto
condicional del salario es positivo y significativo en todos los deciles de la distribución
condicional del salario. También se puede apreciar que un aumento de una unidad
en la variable esfuerzo (En el esfuerzo que no tiene logaritmo, los cambios no son
porcentuales, los cambios son absolutos) pero producen incremento salarial de
aproximadamente 10.2% en los primeros de deciles para los hombres, mientras que a
las mujeres una unidad de esfuerzo adicional en el primer decil, le produce el aumento
de aproximadamente 14.5% de su salario.

Cuadro 4. Rendimientos del Esfuerzo


Decil 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Coeficiente 10.2% 10.5% 10.2% 9.7% 9.1% 8.4% 7.8% 7.5% 10.5%
Hombres
(error (.0027) (.0018) (.0013) (.0011) (.0010) (.0009) (.0009) (.0013) (.0028)
estándar)
Coeficiente 14.5% 14.7% 14.3% 13.9% 13.3% 12.7% 12.6% 12.7% 16.4%
Mujeres
(error (.0048) (.0028) (.0021) (.0018) (.0017) (.0015) (.0024) (.0020) (.0024)
estándar)
Elaboración propia, retomados de base de datos construida a partir de ENIGH, (2016).

En concreto, estás observaciones se realizan con base en la información presentada


en el cuadro Esfuerzo, se percibe que en cada decil de salario, el efecto marginal de
una unidad adicional de esfuerzo es mayor para las mujeres que para los hombres.
Esto se debe a la presencia de rendimientos marginales decrecientes: debido a que
las tasas salariales para hombres son mayores que para las mujeres, los efectos
marginales son menores para ellos. Específicamente para el primer decil de ingreso,
las mujeres obtienen 14.5% más de salario, cuando ejercen una unidad de esfuerzo

55
adicional mientras que los hombres reciben tan solo 10.2%. Para el noveno decil
sucede lo mismo las mujeres obtiene 16.4% más de rendimiento, respecto al
rendimiento de los hombres que es de 10.5 %. Finalmente esto demuestra que las
mujeres necesitan esforzarse más para ganar más.

En particular estas observaciones pertenecen al cuadro 5. “Rendimientos de la


escolaridad. Es preciso mostrar que, en cuanto a los coeficientes de escolaridad para
ambos grupos, presentaron el signo esperado. Los rendimientos de la educación son
positivos, aunque no se incrementan conforme se pasa a un decil de salario mayor. Se
observa también que los rendimientos sobre los años de educación son mayores para
las mujeres de los primeros ocho deciles.

Cuadro 5. Rendimientos de la Escolaridad


Decil 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Coeficiente 11.6% 10.4% 9.9% 10.1% 10.5% 10.7% 10.8% 10.6% 7.6%
Hombres
(error (.0025) (.0019) (.0016) (.0016) (.0012) (.0011) (.0011) (.00097) (.0016)
estándar)
Coeficiente 13.7% 12.8% 12.7% 12.9% 13.5% 13.7% 13.3% 12.6% 7.7%
Mujeres
(error (.0040) (.0023) (.0017) (.0012) (.0016) (.0013) (.0012) (.0015) (.0018)
estándar)
Elaboración propia, retomados de base de datos construida a partir de ENIGH, (2016).

Cuadro 6. Efectos marginales de Experiencia laboral en la vida medios (15 años)


decil 1 2 3 4 5 6 7 8 9

Hombres 3.34053 0.01587 0.88756 0.59993 0.61365 0.75667 1.08532 1.36575 0.85563

Mujeres 3.1289 1.39303 0.8012 0.43181 0.46809 0.74667 0.69134 0.6543 0.28881

Elaboración propia, retomados de base de datos construida a partir de ENIGH, (2016).

De manera puntual en el cuadro 6. Efectos marginales de Experiencia laboral en la


vida media (15 años) se observa que tanto para los hombres como las mujeres los
rendimientos de la experiencia son decrecientes a partir del segundo decil.

56
CONCLUSIONES

El estudio sobre brecha salarial de género fue iniciado por Blinder y Oaxaca en los
años setenta, sin embargo, la literatura económica sobre su estimación ha tomado
relevancia a partir de años recientes, y esto se debe esencialmente a que cada vez
existen más personas interesados en estudios de desigualdad y también a la
disponibilidad de bases de datos.

Derivado de lo anterior, en esta investigación se utilizó la base de datos de la


Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares del año 2016. La estimación
de diferencias salariales entre hombres y mujeres, se realizó a través de una prueba
de diferencia de medias y el modelo de Regresión Cuantílica debido a que este corrige
los errores de heteroscedasticidad y valores atípicos, que ofrece la estimación de
mínimos cuadrados ordinarios, y por lo tanto no es el más representativo para este
ejercicio donde las tasas salariales son extremas, cargadas hacia izquierda, es decir,
existen muchas personas que ganan poco y escasas personas que ganan mucho.

Los resultados de la diferencia de medias salariales para hombres y mujeres, muestran


que: Los hombres ganan alrededor de 618.3 pesos al mes más que las mujeres, esta
prueba de diferencia de medias es estadísticamente significativa muestra y prueba
nuestra hipótesis alternativa sobre que los hombres ganan más que las mujeres por el
hecho de ser hombres.

Para la Estimación de la Brecha Salarial a través de la Regresión Cuantílica, el retorno


del esfuerzo en el salario es positivo y significativo en todos los deciles de la
distribución condicional del salario. Un aumento de una unidad de esfuerzo produce
un incremento salarial de aproximadamente 10.2% en los primeros de deciles para los
hombres, mientras que a las mujeres una unidad de esfuerzo adicional en el primer
decil, le produce el aumento de aproximadamente 14.5% de su salario.

Particularmente, se obtuvieron los efectos esperados, en el esfuerzo, la escolaridad y


la experiencia, esto evidencia que si existe una relación estrecha y positiva entre las
variables anteriormente mencionadas para la determinación del salario. Los efectos
marginales de la experiencia en los hombres y mujeres (15 años) son positivos para el

57
primer decil, pero decrecientes para los siguientes deciles, esto significa que tener más
años de experiencia en el largo plazo, comienza a tener un efecto negativo en la
determinación del salario.

Finalmente se puede concluir que la brecha salarial en México es real, y que el


esfuerzo que hacen las mujeres para trabajar y aportar ingreso al hogar es un factor
importante. Este esfuerzo está relacionado a su vez, con el número de hijos y las
personas que dependen del ingreso de la mujer, también si las mujeres tienen un
segundo empleo, su esfuerzo es mayor pero también decreciente, además el número
de horas que dedican al empleo secundario. Esto derivado de que las mujeres tienen
una carga total de trabajo sistemáticamente mayor a la de los hombres. Esto se debe
a la división sexual del trabajo, porque son las mujeres las que asumen el trabajo no
remunerado (cuidado de los hijos, y del hogar). Este hecho constituye una de las
principales barreras para que la mujer se incorporaré al mercado laboral y tenga una
mayor remuneración salarial.

Por otra parte, la formación académica que se traduce en años de educación también
es un elemento sumamente preponderante, para el desarrollo de las facultades de las
mujeres y que les puede permitir insertarse al mercado laboral, por último la
experiencia, también es una circunstancia que determina el salario, sin olvidar
mencionar que después de los 15 años de experiencia una unidad adicional de
experiencia, no aporta más que 1% más de salario en México tanto para hombres
como mujeres.

58
PROPUESTAS EN MATERIA DE POLITICA PÚBLICA

El presente documento trata demostró que la brecha salarial de género existe para un
año reciente en nuestro país. La estructura del mercado laboral está cambiando, y las
mujeres son vulnerables a estos cambios. Algunas propuestas para contrarrestar la
brecha salarial de género son principalmente:

A través de la educación: Tener grados de educación no es lo mismo que obtener


calificaciones. En el estudio se pudo observar que la educación si genera rendimientos
en el salario. Con ello una propuesta es, generar incentivos para que las mujeres
estudien carreras técnicas. Mediante planes educativos que despierten en edad
temprana en las niñas la curiosidad por la ciencia y la tecnología, y que permitan
visibilizar el papel de la mujer en la ciencia y en las carreras técnicas, con el apoyo de
los medios de comunicación. En la preparatoria con proyectos de ciencia y tecnología
y en la Universidad, con descuentos en inscripciones a carreras técnicas.

Otra propuesta que puede modificar y dar un mejor balance a la hoy desigual carga
de trabajo que tienen hombres y mujeres es a través de políticas de promoción de la
corresponsabilidad del cuidado.

59
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