0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas48 páginas

Jacobo Langsner Paternoster

El documento es un guion teatral titulado 'Paternoster' de Jacobo Langsner, que presenta la interacción entre tres personajes: Néstor, Bernardo y Amalia, en un ambiente cotidiano y ruidoso. La obra se desarrolla en un solo acto y muestra la dinámica de una mudanza y las tensiones que surgen entre los personajes. A través de diálogos humorísticos y situaciones absurdas, se exploran temas de convivencia y comunicación.

Cargado por

Alejo Bravo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
77 vistas48 páginas

Jacobo Langsner Paternoster

El documento es un guion teatral titulado 'Paternoster' de Jacobo Langsner, que presenta la interacción entre tres personajes: Néstor, Bernardo y Amalia, en un ambiente cotidiano y ruidoso. La obra se desarrolla en un solo acto y muestra la dinámica de una mudanza y las tensiones que surgen entre los personajes. A través de diálogos humorísticos y situaciones absurdas, se exploran temas de convivencia y comunicación.

Cargado por

Alejo Bravo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Obra bajo derecho de autor. Para su representación se deberá


solicitar autorización en ARGENTORES

“PATERNOSTER”

DE

JACOBO LANGSNER

PERSONAJES:
-------------

NESTOR............................ 28 años

BERNARDO...................... 50 años

AMALIA............................ 45 años

ACCION: CUALQUIER LUGAR

EPOCA: ACTUAL

ACTO UNICO
2

PRIMER CUADRO

MULTIPLES AMBIENTES EN CASA DE NESTOR. LA MAYOR PARTE DEL


ESCENARIO ESTA OCUPADA POR LA SALA AL FONDO IZQUIERDA DEL
ESPECTA-DOR. EL CUARTO DE NESTOR. AL LADO EL OTRO DORMITORIO. A LA
DERECHA EL BAÑO Y JUNTO A ESTE UNA PUERTA QUE DA A UNA TERRACITA
A LA IZQUIERDA ESTA LA PUERTA DE ENTRADA Y MUY CERCA DE ELLA, LA
PUERTA DE LA COCINA. SE OYE CON BASTANTE FUERZA LA RADIO DE UN
VECINO Y LA GROSERA VOZ DE UNA MUJER QUE GRITA
DESCONSIDERADAMENTE.

----------oOo----------

MUJER EN OFF: ¡Lilian! ¡Lilian! Levantate de una buena vez. ¿Me oís? Que te levantes, si no
querés que te haga levantar de un escobazo. Vení para acá. ¡No me preguntes que
hiciste y vení! ¡Lilian! (SUENA EL TELEFONO INUTILMENTE DURANTE
LARGO RATO Y SOBRE ESTE SONIDO UN TIMBRAZO. LA VOZ DE
NESTOR VIENE DE LA PROFUNDIDAD DE SU CUARTO.)

NESTOR: Adelante. (COMO EL TIMBRE VUELVE A SONAR, GRITA.) Adelante. Está


abierto. (TIMIDAMENTE SE ABRE LA PUERTA Y ENTRA BERNARDO
CON CAUTELA.)

BERNARDO: Con permiso. (CONTINUA SONANDO EL TELEFONO.) ¿Se puede?

NESTOR: Si, se puede.

BERNARDO: Dijo: ¿se puede? ¿ o no se puede? Vengo por el aviso. ¿Con quien tengo que
hablar?

NESTOR: Conmigo. ¿Puede atender el teléfono?

BERNARDO: (PERPLEJO.) ¿Y que digo?

NESTOR: Comience por decir "hola" y después, si llegaran a preguntar por mí, conteste que
no estoy.

BERNARDO: (LEVANTA EL AURICULAR.) Hol...Cortaron. (CUELGA.)

MUJER EN OFF: Que vengas para acá, te dije. ¿Me oís? ¡Lilian! ¿Cuantas veces tengo que
decirte que te levantes de una buena vez? No me obligues a ir a buscarte, porque te
masacro. ¡Asquerosa!

NESTOR: (IMITA A LA MUJER DE LA MANERA MÁS ESTRIDENTE) Monstruo te voy


a quemar viva. Te voy a despellejar. Te voy a degollar. Te voy a pulverizar
3

BERNARDO: ¿ Cómo?

NESTOR: (IGUAL.) ¿Me oíste, feto repugnante?

BERNARDO: No le entiendo.

NESTOR: (SECO.) No es con usted. (BERNARDO APENAS SI EMITE UN "AH",


ALIVIADO.) ¿Es usted viejo?

BERNARDO: No creo serlo. Tengo cincuenta años.

NESTOR: Tiene algún defecto físico?

BERNARDO: (RIENDO.) Tengo varios.

NESTOR:¿ Por ejemplo?

BERNARDO: ¡Yo que sé! No soy perfecto.

NESTOR: Antes de que vea la habitación, quiero prevenirle...

MUJER EN OFF:¡Lilian! ¡Ahora si que te mato! Ahora vas a ver...

NESTOR: (NUEVAMENTE IMITANDO A LA MUJER.) ¡Aberrojo inmundo! ¡Plaga de la


naturaleza! ¡Rata de alcantarilla! (PAUSA.) Le decía que esta casa es muy ruidosa.

BERNARDO: Como yo trabajo todo el día...

NESTOR: Queda prevenido. Si quiere ver la habitación, abra la puerta. (BERNARDO MIRA
A SU ALREDEDOR Y NO SE ATREVE A ABRIR NINGUNA DE LAS
PUERTAS.)

BERNARDO: ¿Cuál es?

NESTOR: La de al lado.

BERNARDO: (PRIMERO ABRE LA DEL BAÑO, LUEGO LA DE LA TERRACITA Y


POR FIN LA DEL DORMITORIO.) ¡Ah! No es muy grande. ¿Cuánto pide?

MUJER EN OFF: ¿Con quien crees que estoy hablando?

NESTOR EN OFF: ¡Lilian! ¡Lilian!

BERNARDO: (SIEMPRE BURLÁNDOSE DE LA MUJER.) Ciento cincuenta.

BERNARDO; (SALIENDO DEL CUARTO QUE HA INSPECCIONADO UN POCO.)


¿Cuanto?

NESTOR: (BAJANDO LA VOZ.) Ciento cincuenta.


4

BERNARDO: Estamos compartiendo un departamento con una hermana casada, pero es muy
chico y....

NESTOR: Esas son cosas suyas.

BERNARDO: Sí. Claro. (VUELVE A SONAR EL TELEFONO.) Otra vez.

NESTOR: Ya sabe lo que tiene que hacer.

BERNARDO; (ATENDIENDO.) Hola. No. el no está. Usted no me conoce. No, no me


conoce. Bernardo. ¿Y usted quien es? Bueno. Adiós. (CUELGA.) Beto Que por
favor, lo llame. (ESPERA UNA RESPUESTA.) ¿Me oyó? Esa persona que llamó,
Beto, dice que...

NESTOR: Ya lo registré.

BERNARDO: (MUY PREOCUPADO, DA UN PASO HACIA LA PUERTA DEL CUARTO


DE NESTOR.) ¿Puedo hacer algo por usted?

NESTOR: No.

BERNARDO: ¿Un té? ¿Algo de la farmacia? ¿Un café?

NESTOR: No necesito nada.

BERNARDO; ¿Está engripado?

NESTOR: No.

BERNARDO: ¿Problemas reumáticos, quizás?

NESTOR: (CADA VEZ MAS SECO.) No.

BERNARDO: El hígado.

NESTOR: No estoy enfermo.

BERNARDO: ¡Ah! (QUEDA UNOS SEGUNDOS SIN MOVERSE. DE PRONTO


REACCIONA. ) Bueno.

NESTOR: Enciéndame el televisor.

BERNARDO: (MUY ASOMBRADO.) El televisor.

NESTOR: Sí. Ese aparato viejo que tiene ahí. (BERNARDO LO ENCIENDE.) Espere a ver si
está bien la imagen.

BERNARDO: ¿En que canal?


5

NESTOR: En cualquiera. (SE OYE MUSICA.) Baje el sonido.

BERNARDO; ¿Dónde?

NESTOR: El mismo botón que sirvió para encender, sirve para aumentar el sonido. Gírelo a la
izquierda, hasta el final. (BERNARDO LO HACE.) Ahora aclare la imagen.

BERNARDO: ¿Dónde?

NESTOR: Abajo, a la izquierda.

BERNARDO: ¿Así?

NESTOR: Así. Ahora... tome la llave de encima de la mesa y salga. Cierre con dos vueltas y
luego deslice la llave por debajo de la puerta.

BERNARDO: (CADA VEZ MAS ASOMBRADO.) Que salga, que... ¡Ah sí! ¿Me dijo a las
once, no?

MUJER EN OFF: ¡Lilian! ¿Te estás buscando que te descuartice? Contestá. ¿Qué te estás
buscando? (BERNARDO SALE.)

NESTOR: ¡Lilian! ¡Lilian! Te voy a hervir, hija de puta. ¡Degenerada! ¡Lilian! ¡Lilian!

OSCURO

INMEDIATAMENTE SE ENCIENDEN LAS LUCES, INCLUYENDO LA DEL BAÑO LA


COCINA Y EL TELEVISOR, ESTA VEZ CON SONIDO. NESTOR VIENE DE LA
COCINA CON UN ENORME TAZON DE CAFE CON LECHE. VISTE UNA CORTISIMA
Y RAIDA BATA DE TOALLA QUE APENAS LE CUBRE LA MITAD DE LOS MUSLOS.
SU ASPECTO ES JUVENIL Y ENCANTADOR, PERO SU AIRE SOBERBIO EN UN
MARCO TAN POCO SOFISTICADO, LE DA, MUY A SU PESAR, UN AIRE ABSURDO.
SE SIENTA MUY CERCA DEL TELEVISOR YA QUE SU MIOPIA ES MUY
ACENTUADA. BEBE SU CAFE CON LECHE Y COME GALLETITAS DE UN
PAQUETE QUE TIENE SOBRE EL TELEVISOR. SUENA EL TIMBRE, NO HACE
CASO. VUELVE A SONAR. HACE UN GESTO DE FASTIDIO Y AGACHÁNDOSE
APENAS, LEVANTA LA LLAVE QUE EN EL CUADRO ANTERIOR DESLIZARA
BERNARDO POR DEBAJO DE LA PUERTA Y LA VUELVE A DESLIZAR HACIA
AFUERA. HAY UN SILENCIO LARGO EN EL QUE NESTOR SE DESPREOCUPA Y
MIRA ATENTAMENTE LA PANTALLITA. BERNARDO ABRE NUEVAMENTE CON
PRUDENCIA.

BERNARDO: ¡Ah! ¡Estaba usted aquí! Mucho gusto. ¿Hasta ahora no nos habíamos visto las
caras, verdad? Adelante, querida. (ENTRA AMALIA, DE ASPECTO TAN
PURITANO COMO EL DE BERNARDO. AMBOS ESTAN CARCARGADOS
DE PAQUETES.) Esta es Amalia, mi mujer.

AMALIA: Mucho gusto. Encantada.


6

BERNARDO: Espero que no sea una molestia para usted: ¡es tan tarde! Pero como no
conocemos sus costumbres y además como teníamos cierta urgencia por salir de
esa casa...

NESTOR; No me dijo que era casado.

BERNARDO: ¿No? Sin duda un olvido. Espero que no le moleste.

NESTOR: Yo también lo espero.

BERNARDO: (CARRASPEANDO.) Allí, querida. Dejá las cosas allí, mientras yo voy por el
resto. (ELLA ENTRA AL CUARTO. BERNARDO SALE.)

AMALIA:¡Ay, que chico! (SALE DEL CUARTO Y MIRA A NESTOR.) Es muy chico.
Apenas si cabe esa cama. Pero con mi cuñada el aire ya se esta haciendo pesado.
(BERNARDO REGRESA CON DOS PESADAS VALIJAS.)

BERNARDO: Todavía queda un baúl y varios biblioratos. Vivo rodeado de papeles. No se


porque guardo tanta porquería.

AMALIA: Yo te ayudo con el baúl.

BERNARDO: ¡No, no! Ocupate de las valijas. (MIENTRAS ELLA ENTRA LAS VALIJAS
DE A UNA, BERNARDO VUELVE A SALIR.)

AMALIA: ¿Hay algo interesante en la tele? (COMO EL NO CONTESTA, ELLA LLEVA LA


OTRA VALIJA AL CUARTO. REGRESA BERNARDO EMPUJANDO UN
BAUL DE CONSIDERABLES DIMENSIONES.)

BERNARDO: ¡Cómo pesa esto! (ARRASTRA EL BAUL AL CUARTO.)

AMALIA: Yo te ayudo. (ARRASTRAN ENTRE LOS DOS EL BAUL.) Cualquiera diría que
cargamos un muerto.

BERNARDO: Odio mudarme. Yo me quedaría de por vida en un mismo sitio. ¿Y usted? (LO
MIRAN SONRIENDO. COMO NESTOR NO CONTESTA, BERNARDO
VUELVE A CARRASPEAR.) Vamos, que está interesado en la televisión.

AMALIA: Yo voy a buscar los libros antes de que alguien se los lleve. (ELLA SALE.)

BERNARDO: (SIGUE EMPUJANDO EL BAUL.) ¡Es brutal lo que pesa! ¡Me hace un mal
hacer tanto esfuerzo! Tengo una hernia.

AMALIA: (REGRESA CON DOS ATADOS DE LIBROS.) ¿Le gusta leer? Cuando guste,
tome lo que quiera. Son historias ejemplares.

NESTOR: Apúrese. Hace frío.


7

AMALIA: ¡Ah, si si! Aún queda un paquete.

BERNARDO: Yo lo subiré. Creo que se me estranguló la hernia. (BERNARDO SALE. ELLA


LLEVA LOS LIBROS ADENTRO.)

AMALIA: Está refrescando. Si la ropa no se arrugara tanto, dejaría las valijas así, como están,
hasta mañana.

BERNARDO: (VOLVIENDO CON EL ULTIMO PAQUETE.) Está refrescando.

AMALIA: (VINIENDO DEL DORMITORIO.) Ya se lo comenté.

BERNARDO: (MIRANDO HACIA EL TELEVISOR.) ¿Ese es Ralph Bellamy, no? Hacía


años que no lo veíamos. ¿Verdad?

AMALIA: Nunca fue primer actor, pero tenía algo noble, ¿no cree? (SONRIÉNDOLE A
NESTOR.) ¡Qué cantidad de leche toma! ¿Dónde le cabe?

NESTOR: (MIRÁNDOLA SECAMENTE.) Realmente, ¿tiene interés en una respuesta?

AMALIA: (ASUSTÁNDOSE UN POCO.) No. Sinceramente, no. (Y REGRESA AL


DORMITORIO.)

BERNARDO: Me produce envidia verlo comer. ¡Yo asimilo tanto! Aunque no como mucho,
no vaya a creer. Apostaría a que como menos que usted. . Por empezar... jamás
desayuno. Un te sin azúcar, un café solo... pero de vez en cuando, al mediodía, un
plato, sin pan. Pero eso, si, mucha fruta. ¿No es verdad, querida?

AMALIA: (ASOMÁNDOSE.) ¿Qué?

BERNARDO: Le hablaba de nuestro régimen de comidas.

AMALIA: ¡Ah, es verdad! ¡Es verdad! (NESTOR SE INCORPORA Y SE ENCIERRA EN


SU DORMITORIO.)

BERNARDO: ¿Se habrá molestado?

AMALIA: ¡Claro! ¡Hablás tanto! Estaba interesado en la película.

BERNARDO: (ACERCÁNDOSE A LA PUERTA DE NESTOR.) No es mi costumbre. No


vaya a pensar... En realidad no soy conversador. Pero ¿cómo hace uno para
conocer a los demás, si no habla y si no le contestan, no?

AMALIA: (MIRANDO LA PANTALLA DEL TELEVISOR.) ¡Que maravilla es la televisión!


¡Poder volver a ver las viejas películas! ¡Con tanta gente como una ha querido!

BERNARDO: ¿Se habrá enojado? (SUENA EL TELEFONO.) ¿Qué hacemos? (GOLPEA


TIMIDAMENTE LA PUERTA DEL CUARTO DE NESTOR.) ¿Atiendo?
8

NESTOR: Déjelo sonar. (PAUSA. DEJA DE SONAR.)

AMALIA: ¿Le molesta si cambio de canal? Es más cultural el oficial. (AMALIA CAMBIA.)
¡Mirá! Gary Grant y Claudette Colbert.

BERNARDO: ¡Qué pena! Está por terminar. (NESTOR APARECE VESTIDO COMO
PARA SALIR.)

NESTOR: Yo salgo. Pero a mi regreso, si llegaran a oír voces, no salgan de ese cuarto porque
podría volver acompañado.

BERNARDO: (PICADO.) Haga lo que quiera.

AMALIA: Pero... ¿si tuviéramos necesidad de ir al baño?

NESTOR: Se aguantan. (NESTOR MIRA LA PANTALLA Y CAMBIA DE CANAL ANTES


DE SALIR.)

BERNARDO; (FASTIDIADO.) ¡Bueno!

AMALIA: ¿Qué extraño es, no? (BERNARDO, UN POCO FURIOSO, CAMBIA DE


CANAL.) Yo adoraba a Gary Grant. (BERNARDO SUSPIRA ANGUSTIADO Y
SE SIENTA. SE OYE UNA SIRENA POLICIAL.)

OSCURO.

LA LUZ COMIENZA A ENTRAR POR LA PUERTA QUE DA A LA


[Link] VIENE DE LA CALLE Y SE DIRIGE A LA COCINA. REGRESA
DE ALLI CON UN ENORME TAZON Y UN PAQUETE DE GALLETITAS QUE DEJA
SOBRE LA MESA. SE SIENTA A TOMAR LA LECHE. SIGILOSAMENTE SE ABRE LA
PUERTA DEL DORMITORIO DE BERNARDO Y AMALIA. ESTA APARECE
VISTIENDO UNA BATA.
----------oOo----------

AMALIA: Buenos días. Coma tranquilo que yo hago algo en el baño y regreso a la cama. (SE
METE EN EL BAÑO. DESPUES DE UNOS SEGUNDOS SE OYE LA
CISTERNA. REAPARECE.) Me animé a salir porque estaba segura que estaba
solo, ¡eh! De otro modo me hubiera aguantado un poco más. Pero justo me
vinieron las ganas cuando usted entró. "Dios mío" me dije.- "Si vino con alguien,
reviento" Soy tan meona" (EL DEJA EL TAZON SOBRE LA MESA,
MOLESTO.) ¡Oh, perdón! Estaba comiendo. (SE VA AL DORMITORIO EN EL
MOMENTO QUE BERNARDO SALE VISTIENDO PIJAMA.)

BERNARDO: Buen día. ¿Lo pasó bien? (NO OBTIENE RESPUESTA, ASI QUE SE
DECIDE Y SE METE EN EL BAÑO. UNOS SEGUNDOS MAS TARDE
VUELVE A OÍRSE LA CISTERNA. REAPARECE.) Mi mujer se levanta y yo
tengo que levantarme detrás. Me contagia las ganas. (AMALIA VIENE YA
VESTIDA.)
9

AMALIA: ¿Hay un mercado por aquí cerca?

NESTOR: Sí.

AMALIA: ¡Que suerte! ¿Come usted en casa? Yo soy muy buena cocinera. Podríamos
compartir. ¿Qué le parece?

NESTOR: Quizás.

AMALIA: ¿A usted le gustan los mariscos? Tiene cara.

NESTOR: Los odio.

BERNARDO: El pescado, si. ¿No?

NESTOR: No.

AMALIA: ¿Que le gustaría?

BERNARDO; Apuesto que un buen churrasco con ensalada.

NESTOR: Odio la carne y las verduras me repugnan.

AMALIA: ¿Y que le gusta?

NESTOR: Omelette o pollo hervido con salsa blanca.

BERNARDO: ¿Siempre?

NESTOR: Todos los días.

BERNARDO: Bueno. (MIRA A AMALIA.) Quizás, de vez en cuando podríamos variar el


menú y hacer una cazuelita de...

NESTOR: No me gusta variar el menú.

AMALIA: ¡Pero siempre lo mismo! ¿No le aburre?

NESTOR: No.

BERNARDO: Nosotros somos buenos pobres. Comemos cualquier cosa. Yo creo que nos
vamos a llevar bien, nosotros tres.

NESTOR: Que le hace pensar eso?

BERNARDO: (ASOMBRADISIMO.) Que que me...

AMALIA: Porque somos discretos y porque trataremos de no incomodarlo.


10

BERNARDO: Eso es. Ahora charlamos mucho. Es natural. Acabamos de conocernos. Pero en
realidad somos parcos, no vaya a creer.

AMALIA: Estamos un poco excitados porque se nos están arreglando las cosas. Presiento que
seremos muy felices en esta casa. Más felices que en otras; así lo espero. ¿A que
hora come?

NESTOR: Por que?

BERNARDO: Porque yo entro a trabajar a la una. Así que a las doce tengo que comer.

NESTOR: Quién se lo impide? Coma.

BERNARDO; ¿Y usted?

NESTOR: Jamás duermo y la comida no me preocupa.

BERNARDO: Sufre de insomnio.

AMALIA: Mi marido, igual. Le prescribieron medicamentos para cambiar el metabolismo hace


años. Por la gordura.

BERNARDO: Conseguí cambiarlo, pero ya nunca mas pude volver a dormir. (NESTOR VA
AL DORMITORIO.) ¿Se va a acostar?

NESTOR: Sí. (CIERRA LA PUERTA. MARIDO Y MUJER SE MIRAN ASOMBRADOS.)

BERNARDO: ¿Oiga... como se llama usted?

NESTOR: Nestor.

AMALIA: Lindo nombre. Nestor.

BERNARDO; Yo tuve un amigo llamado Nestor. Nos peleamos.

AMALIA: Dejalo dormir. Es un buen muchacho.

BERNARDO: Es poco comunicativo. Podría ser casi nuestro hijo. (HABLANDO HACIA LA
PUERTA DEL DORMITORIO DE NESTOR.) ¿Permitiría que nos tomáramos
alguna libertad, Nestor? (COMO NO OBTIENE RESPUESTA SE ENCOGE DE
HOMBROS Y SE VA AL DORMITORIO. AMALIA RECOGE LAS COSAS
DE LA MESA Y LAS LLEVA A LA COCINA.)

AMALIA: ¡Bernardo! (COMIENZA A OÍRSE UN SOLO DE CLARINETE, COMO SI


ALGUIEN ESTUDIARA MUY CERCA. BERNARDO VA A LA COCINA.)
Mirá esta mugre! Hay hormigas por todas partes.

BERNARDO: ¡Que asco!


11

NESTOR; A mi no me molestan. Déjenlas vivir. ¿Me oyen?

AMALIA: Pero ¡Nestor! ¿Para que sirven?

NESTOR: Les tengo simpatía.

AMALIA; Hay un ratón.

NESTOR: Ya lo se. Es mi amigo. No levante las migas de la mesa. Deje que se las coma.

AMALIA: (DESPUES DE INTERCAMBIAR UNA MIRADA CON BERNARDO.) ¿Qué


otros animales le gustarán?

NESTOR: Me gustan todos los animales.

BERNARDO: ¿Mas que los seres humanos?

NESTOR: Los seres humanos me gustan hasta los veintitrés, veinticuatro años; después me
dan asco.

BERNARDO: ¿Y usted cuantos años tiene? (SILENCIO.) ¿Eh?

NESTOR: Esas... son cosas mías.

BERNARDO: (EN SILENCIO, MOVIENDO CLARAMENTE LOS LABIOS.) Por que no te


vas a la mismísima puta madre que te... (ELLA LE TAPA LA BOCA.
BERNARDO LA RECHAZA Y ARROJA FURIOSO EL ABRIGO DE NESTOR
AL SUELO. AMALIA TRAE DEL DORMITORIO UN CEPILLO PARA
LIMPIAR LA ROPA Y DEJARLA EN SU SITIO.)

OSCURO

AMALIA ESTA EN LA COCINA. BERNARDO EN EL BAÑO Y NESTOR EN SU


CUARTO.

MUJER EN OFF: ¡Lilian! ¡Lilian!

NESTOR: (IMITÁNDOLA) ¡Lilian! (AMALIA SALE DE LA COCINA.)

AMALIA: ¿Qué? ¿Qué dijo? No le entendí bien. ¿Pidió algo?

NESTOR: No estoy paralítico. (SUENA EL TELEFONO.)

BERNARDO: ¿Atiendo? ¿Puedo atender?

NESTOR: No sé. No estoy en su piel. ¿Cómo podría saber?

BERNARDO; Como a veces quiere y a veces, no... (ATIENDE.) ¡Hola! ¿De parte de quien?
Roberto Arias. Un momento.
12

AMALIA: ¿Dijiste Roberto Arias? (LE ARREBATA EL TUBO.) ¿Es Roberto Arias, el
actor? Mucho gusto. Nadie. Una amiga. Un segundo. (TAPA EL TUBO) ¡Dios
mío, es Roberto Arias!

NESTOR: Pregúntele que quiere.

AMALIA: Señor Arias, el señor Nestor quisiera saber si necesita algo. ¡Ah! Un segundo. Dice
que tiene trabajo para usted.

NESTOR: Dígale, que él sabe muy bien que en invierno, yo no trabajo.

AMALIA: Señor Arias, dice Nestor que usted sabe muy bien que el invierno el no trabaja.
(PAUSA. Dice que cuando le ofreció trabajo en el mes de diciembre, le dijo que
odiaba trabajar en verano.

MUJER EN OFF: ¡Lilian! (NESTOR VIENE DE SU CUARTO IMITANDO A LA MU-


JER.) ¡Lilian! Sacate el toscano de la oreja, para oír, hija de puta. (ATIENDE
EL TELEFONO.)

AMALIA; Permita que me despida. Mucho gusto señor Arias. (A BERNARDO Es Roberto
Arias.

BERNARDO: Ya lo sé.

NESTOR: Viste? Tenías una admiradora. ¡Yo que sé! Esperá que le pregunto. ¿Cuál de las
obras que hizo le produjo esa admiración?

AMALIA: No. Jamás lo vi trabajar; lo conozco por las revistas. (ASUSTADA.) Pero no se lo
diga.

NESTOR: ¡Cómo que no!

AMALIA: Pero señor Nestor, ¿ para qué herirlo? No lo haga.

NESTOR; Para que aprenda a no importunar con ofertas molestas.

BERNARDO: Se lo ruego; no haga eso. No nos gusta herir a la gente.

NESTO: Oíste? No te vió nunca.

AMALIA; (DEMOLIDA.) ¡Cómo pudo! ¡Dios mío! ¿Cómo pudo?

NESTOR: De que se trata? Lo voy a pensar. Eso suena un tanto vago.

AMALIA: Como pudo decirle que jamás lo había visto. Yo traté de que el se sintiera bien.

BERNARDO: Yo tampoco entiendo. ¿Que necesidad? En la vida hay que ser amable,
agradable...
13

NESTOR: Estuvo hablando con Dios? (EN EL TELEFONO.) No. Con mis huéspedes. Me
están recitando los diez mandamientos. (PAUSA.) No, no lo voy a pensar. No está
dentro de mi línea. Ni por todo el oro del mundo. Si alguna vez se te ocurre,
llamarme, tratá de que la oferta sea decente. Chau. (CUELGA.) ¡Ah! Saludos de
Arias. ¿Que es ese olor? Que está haciendo. ¿Qué mierda está cocinando?

AMALIA: Hamburguesas con puré de papas y cebolla frita.

NESTOR: (FURIOSO, ULTRAJADO.) No hay placer que pueda justificar este olor
insoportable. En esta casa no quiero cebollas, ni ajos, ni coliflores, ni nada que
huela asquerosamente.

AMALIA: ¿Y que cocino?

NESTOR: Si solo sabe preparar inmundicias, beban leche, como yo. (ABRE PUERTAS Y
VENTANAS, INCLUYENDO LA PUERTA DE ENTRADA.) ¿Por que no
preguntó si podía freír cebollas?

AMALIA: No pensé que fuera necesario.

BERNARDO: En todas las casas se fríen cebollas.

NESTOR; En esta, no. (VA AL BAÑO EN BUSCA DE UN FRASCO DE COLONIA PARA


HUMEDECERSE LAS FOSAS NASALES.) ¡Qué porquería! Con razón su
marido engorda. ¿Necesitan excitar el apetito con cebolla frita?

AMALIA: A punto de llorar. ¿Va a comer? Ya están las hamburguesas y el puré.

NESTOR: Tengo pánico de probar esas hamburguesas. ¿Qué les puso?

AMALIA: Lo que llevan todas las hamburguesas.

NESTOR: Hay gente que tiene fantasías y mete cosas y mas cosas para hacer mas bulto.

BERNARDO: (CADA VEZ MÁS FURIOSO.) Mire... no tiene ninguna obligación.

AMALIA: Bernardo....

BERNARDO: Yo le dije que si quería, podíamos compartir gastos. Pero no está obligado.

NESTOR: Ya lo sé. Pero traiga. A ver que hizo. (AMALIA VA A LA COCINA MIENTRAS
LOS HOMBRES SE SIENTAN A LA MESA. LOS DOS ESTÁN MOLESTOS
PERO EN BERNARDO YA ESTAMOS NOTANDO CIERTA IRA. AMALIA
VUELVE CON PLATOS Y LAS HAMBURGUESAS. SE SIENTA NESTOR
MIRA CON DESCONFIANZA LA COMIDA. BERNARDO Y AMALIA SE
SIRVEN Y COMEN. NESTOR MIRA CON DESAGRADA LA RAPIDEZ CON
QUE COME BERNARDO.) ¿Quién lo persigue? (BERNARDO LO MIRA) ¿ Por
qué se apura tanto?
14

BERNARDO: Costumbre

AMALIA: Comé despacio. (NESTOR PRUEBA LA COMIDA Y LA ESCUPE.)

NESTOR: Que porquería! Le puso orégano y pimienta. (EXAGERA EL ARDOR QUE


EXPERIMENTA EN LA BOCA. SE ABANICA CON LA MANO DERECHA.)

BERNARDO: Todo el mundo le pone pimienta a las comidas.

NESTOR: Todo el mundo, tiene, incluyéndolos a ustedes, el paladar destrozado.

BERNARDO: Yo tengo muy buen paladar.

NESTOR: Ni usted tiene paladar, ni su mujer tiene olfato. (AMALIA ESTA A PUNTO DE
ROMPER A LLORAR.) ¿Y al puré que le puso? Además de pimienta, por
supuesto.

AMALIA: Nuez moscada.

NESTOR: Bué... Buen provecho... cómanselo todo ustedes.

BERNARDO: Oiga... a nosotros no nos haga favores. Si no quiere, no coma. Total, mi mujer
no es su cocinera, ¿no?

AMALIA: Yo pensaba que le hacía un favor.

NESTOR: Ya ve que no.

AMALIA: Le pido perdón, entonces. (BERNARDO Y AMALIA COMEN EN SILENCIO.


NESTOR PONE EL TELEVISOR Y VA A LA COCINA DE DONDE VUELVE
CON UN ENORME TAZON DE CAFE CON LECHE Y GALLETAS.)

NESTOR" Pero que olor! ¡Que olor asqueroso! (BEBE Y SE OCUPA DEL TELEVISOR.
SE OYE UN DIALOGO DE TELETEATRO.) ¡Que programas! (CAMBIA DE
CANAL.) ¡Que país! (BAJA EL SONIDO Y SE SIENTA JUNTO A LA MESA A
BEBER SU CAFE CON LECHE SIN MIRAR AL MATRIMONIO.) No coma
tan rápido. Causa mala impresión

BERNARDO: Oiga...

AMALIA: Bernardo... (BERNARDO SE CONTIENE. NESTOR VUELVE A CAMBIAR


DE CANAL Y POR FIN HACE UN GESTO DE FSTIDIO Y [Link] A LA
COCINA.) En todas partes nos pasa lo mismo. ¿Que le sucede a la gente?
(NESTOR VIENE DE LA COCINA CON EL RESTO DE LAS
HAMBURGUESAS.) Cómanselas. Todas. Si no, las tiran. No soporto el olor.

BERNARDO; Ya no tengo apetito.


15

AMALIA: Yo tampoco. No volveré a comer hamburguesas en lo que me resta de vida.


(NESTOR VA CON LAS HAMBURGUESAS Y LAS TIRA A LA BASURA.

BERNARDO; ¿Se volvió loco? (SE INCORPORA FURIOSO. AMALIA LO CONTIENE.)

NESTOR; Usted dijo que ya no tenía apetito y su señora agregó que ella no volvería a comer
otra hamburguesa en su vida. ¿Las quería conservar de recuerdo?

BERNARDO: Pero eran una cantidad... Las hubiese comido de noche.

NESTOR: Usted tiene costumbres de señora gorda, eh!

BERNARDO; Mire... (AMALIA LE TAPA LA BOCA. NESTOR SE ENCIERRA EN SU


HABITACION.)

AMALIA: Dejalo. Andá a afeitarte. (BERNARDO VA AL BAÑO.)

BERNARDO: ¿Vos guardaste en alguna parte mi maquina de afeitar?

AMALIA: ¿Yo? No. (BERNARDO VA HACIA LA PUERTA DE NESTOR PERO NO SE


ANIMA A GOLPEAR. VUELVE AL BAÑO DONDE SIGUE
[Link] FIN SE ANIMA A GOLPEARLE LA PUERTA A NESTOR.)

NESTOR: Las robaron.

BERNARDO: ¿Que? ¿Las máquinas de afeitar? ¿Dice que robaron las maquinas de afeitar?
¿Quien?

NESTOR: Alguien.

BERNARDO; ¿Y ahora?

NESTOR: Venga, aquí tiene dinero para comprar otra.

BERNARDO: (ABRE LA PUERTA DEL CUARTO DE NESTOR.) ¿Le roban las máquinas
de afeitar y así es como reacciona?

NESTOR: Que espera? ¿Que me inmole como un bonzo?

BERNARDO: ¿Cómo fue? ¿Cuando? ¿Cuándo fue?

NESTOR: Está buscando una pista?

BERNARDO; (MIRA A AMALIA.) ¿Te das cuenta?

AMALIA: No estaba prestando atención. Estoy muy afectada. ¡Me siento tan mal!

BERNARDO: Robaron las máquinas de afeitar.


16

AMALIA: ¿Entraron ladrones?

NESTOR: Sí. Parecía decente, pero resultó ser un ladrón.

BERNARDO: ¿Que clase de amigos trae a esta casa?

NESTOR: No era un amigo.

AMALIA: Pudo habernos robado otras cosas. Tenemos dinero. Pudo haberse llevado el
despertador.

BERNARDO: (CASI EN PANICO.) Haber revisado el baúl. (EL MATRIMONIO SE MIRA


Y CORREN A SU HABITACION. BERNARDO REGRESA CON UN EL
RELOJ DESPERTADOR.) No se lo llevó. Pero pudo habérselo llevado. Es un
regalo. (AMALIA VIENE DEL DORMITORIO.)

AMALIA: La máquina también fue un regalo. (DIRIGIÉNDOSE A NESTOR CON CIERTA


IMPERTINENCIA.) Una máquina americana.

NESTOR: Era buena. Yo también la voy a extrañar.

BERNARDO: ¿Quién me paga ese recuerdo?

NESTOR: No cuente con una indemnización. Compre otra máquina y terminemos.

AMALIA: Usted no le da importancia a nada.

BERNARDO: (CON GRAN SENTIMIENTO.) Me la dieron en un acto oficial, en


premio a treinta años de trabajo honrado.

NESTOR: Si trata de conmoverme no lo va a conseguir.

BERNARDO: ¿Que es lo que le conmueve a usted?

NESTOR: Pocas cosas.

BERNARDO: ¿Dónde vive esa persona?

NESTOR: Ni se como se llama.

AMALIA; ¿Lo conoció en la calle? (SILENCIO.)

BERNARDO: Para mí era lo más importante que tenía. De un gran valor sentimental. El
premio de treinta años...

NESTOR: No me interesa la historia de su vida.


17

BERNARDO; ¿Que le interesa a usted? Dormir. Nada más. (BERNARDO SE SIENTA


JUNTO A LA MESA. AMALIA NO SE MUEVE. BERNARDO SUSPIRA.)
¿Por que no llora en su cuarto?

BERNARDO; (FURIOSO.) No estoy llorando.

AMALIA: (TRATANDO DE QUE NESTOR COMPRENDA.) Para el robo de esa máquina


es como si le hubieran anunciado la muerte de alguien muy querido.

BERNARDO (SE INCORPORA CON DIFICULTAD. ESTA DESTROZADO) Es la muerte


de algo que he querido mucho, Pero usted no entiende.

NESTOR: No sea sensiblero. ¿Le robaron la máquina? Sustitúyala por otra y ya está.

BERNARDO: Se la robaron a usted; no a mí. Si la máquina hubiese sido suya y me la hubieran


robado a mí, estaría desesperado en este momento. Tendría vergüenza de mirarlo a
la cara.

NESTOR: Tome ese dinero, cómprese otra maquina y déjeme en paz.

BERNARDO; (A GRITOS.) No será la misma. (NESTOR, FURIOSO, LOS ECHA DEL


CUARTO Y CIERRA DE UN PORTAZO. BERNARDO EN EL PAROXISMO
DE SU FURIA CORRE A LA COCINA.)

AMALIA: (ASUSTADA.) ¡No Bernardo! Eso no. (BERNARDO REGRESA CON UNA
CUCHILLA DE GRANDES DIMENSIONES. NESTOR REAPARECE Y LO
MIRA CON LEVE HUMOR.)

NESTOR: Que hace?

BERNARDO: (AVERGONZADO.) Estoy... muy nervioso.

NESTOR: Pero... su odio es casi... profesional.

BERNARDO: ¿Como... casi profesional?

NESTOR: Un asesino vocacional hubiera tomado una hojita de afeitar, una navajita...

BERNARDO: Estaba a mano.

NESTOR: (SIGUIENDO SU DISCURSO.) Usted no. Usted toma un cuchillo de cocina. Y no


cualquier cuchillo. Elige el más grande.

AMALIA: No irá usted a creer... Yo le juro que sería incapaz.

NESTOR: Le creo. Es incapaz. Pero no de asesinarme. Tendré que dormir con un ojo abierto
de hoy en adelante.
18

AMALIA: ¡Pero, señor Nestor, duerma tranquilo! (NESTOR VA AL BAÑO Y SE


ENCIERRA ALLI.)

BERNARDO: Oiga, yo le juro que...

NESTOR: Y quien podría creerle? Pero no se preocupe. De todos modos saben que no
duermo.

BERNARDO: Nosotros hicimos lo imposible... Nos preocupamos por usted. Pensamos que
nuestros consejos podrían servirle de algo.

AMALIA: Yo, en lo personal siento una enorme ternura por usted. Los dos lo queremos.
Quisimos ser algo así como sus padres. Usted necesita una guía.

BERNARDO: Somos gente de experiencia y sobre todo, gente con un alto sentido de lo
moral. Somos muy cristianos. Y practicantes. (PAUSA BREVE) ¿Usted es
católico? Nunca va a la iglesia. ¿Por que no contesta? (NESTOR ABRE LA
PUERTA DEL BAÑO. SE MIRAN.) ¡Cómo puede sostenerme la mirada así!
Parece un... ¿Sabe lo que es usted?

AMALIA: (PREVINIÉNDOLE.) Bernardo...

BERNARDO: Un caradura. Un frívolo. No le importa nada. O mejor dicho, le importan las


estupideces.

NESTOR: Ah! Cuando me dijo: "¿Sabe que es usted?" Pensé que iba a decir otra cosa.
(NESTOR SE SIENTA.)

AMALIA: Es usted el ser mas duro y cruel que he conocido en mi vida. (DESESPERADA,
ALZANDO LA VOZ.) Hace un mes que vivimos aquí.

NESTOR: Gracias a mi crueldad, quizás.

AMALIA: ¿Le estamos pagando, no?

BERNARDO: ¿Es usted feliz? (PAUSA LARGA. NESTOR SE INCORPORA Y VUELVE A


ENCERRARSE EN SU CUARTO.) Conteste, cuando le pregunto. Si le pregunto
es porque nos preocupa su forma de vida.

AMALIA: Calmate, Bernardo. Pensá en tu corazón.

OSCURO

NESTOR EN LA PUERTA DESPIDE A ALGUIEN.

NESTOR: Llamame. Chau. (CIERRA Y ENCIENDE LA LUZ. AMALIA VIENE DE SU


CUARTO VISTIENDO SU BATA Y CALZANDO CHINELAS.
19

AMALIA: ¿Se fue? (EL HACE UN GESTO DE FASTIDIO. Y VA A LA COCINA


MIENTRAS ELLA VA AL BAÑO. NESTOR VIENE DE LA COCINA CON SU
CLASICO TAZON DE LECHE. SE OYE LA CISTERNA Y AMALIA SALE
DEL BAÑO.) Hace bien en reponer fuerzas. Pasó una noche divertida, eh!
Nosotros no pegamos un ojo en toda la noche. (PAUSA BREVE.) Dígame... ¿es
usted homosexual?

NESTOR: (SIN MIRARLA.) ¿Y usted es puta? (INDIGNADA, ELLA SE ENCIERRA EN


SU CUARTO. SE LA OYE LLORAR MIENTRAS LE CUENTA A SU
MARIDO LO QUE ACABA DE OCURRIR. BERNARDO SALE EN PIJAMA.)

BERNARDO: ¿Que le dijo a mi mujer?

NESTOR: (SIN MIRARLO.) Le hice una pregunta normal. Yo tengo un gran respeto por las
putas.

BERNARDO: Pero como se atrevió a....

NESTOR: Ella me preguntó antes si yo era homosexual. Ya sabe. Una cosa trae la otra. Es
usted homosexual... es usted puta. Así, para conocernos un poco más.

BERNARDO; Si le hizo esa pregunta es porque estamos preocupados. Lleva una vida
intolerable. La gente va y viene por esta casa a cualquier hora de la noche...

NESTOR: Está celoso? (BERNARDO HACE UN GESTO IMPACIENTE, PERO TRATA


DE CONTROLARSE.)

BERNARDO: Se lo pregunto como un padre. (SE SIENTA A SU LADO.) ¿Toma drogas?


¿Se inyecta algo? (NESTOR RIE.) ¿Que le hace tanta gracia? Los jóvenes de hoy
en día no saben lo que hacen. Se están suicidando.

NESTOR; Tranquilícese. Solo me inyecto morfina, heroína, estreptomicina y tinta china.

BERNARDO; Está usted muy enfermo. No puede seguir así. (LE HABLA EN TONO
PATERNAL.) Aprovéchese de nosotros. Somos gente experimentada. Hemos
vivido mi mujer y yo muchas experiencias. Déjese guiar.

AMALIA: Bernardo...

NESTOR; Vaya. Está impaciente.

BERNARDO: Dormite, Amalia. Yo ya me desvelé.

NESTOR: Porque no se echa un polvito? Vaya y échele uno. Así la deja contenta antes de irse
para el trabajo.

BERNARDO: ¡Cómo le gusta chocar a la gente, eh!

NESTOR: Por que? ¿A usted le choca el sexo?


20

BERNARDO: Me molesta hablar de eso. Si no tuviéramos nada, los seres humanos seríamos
más puros.

NESTOR: Haga de cuenta que no tiene. De todos modos... por lo que ejerce...

BERNARDO: ¿Usted que sabe?

NESTOR: Yo lo sé todo.

BERNARDO: El sexo es una porquería.

NESTOR: El suyo será una porquería. El mío, no. Y le rindo todo el homenaje que puedo.
(BERNARDO HACE UN NUEVO INTENTO DE ACERCAMIENTO
SIEMPRE HABLÁNDOLE EN TONO PATERNAL.)

BERNARDO: Usted debe de haber sufrido mucho en su infancia.

NESTOR: No, herr Freud! Al contrario. Fui muy feliz.

BERNARDO: ¿Por que no se casa? (NESTOR RIE FINGIENDO ESPANTO.) Una mujer
podría enderezarlo.

NESTOR: A mí las mujeres jamás me enderezaron nada.

BERNARDO: Alguien que haga un hombre de usted.

NESTOR; Las jovencitas duran tan poco. Enseguida se transforman en mujeres culonas y
tetonas. ¡Puaj! Esas tetas grandes, colgando.

BERNARDO: ¿Su madre lo amamantó con eso, no?

NESTOR: No me lo recuerde. Se abusó porque yo no estaba en condiciones de defenderme.


(AMALIA VIENE DEL DORMITORIO.)

AMALIA; Usted finge ser malo, porque le da vergüenza dar la impresión de que puede ser
bueno. ¿Piensa que ser malo es ser inteligente? (SUSPIRA ANGUSTIADA.)

NESTOR: No me suspire.

BERNARDO: Es que usted nos angustia. ¿No se da cuenta de que vivimos torturados por
usted? (BERNARDO TAMBIEN SUSPIRA, COMO AGOBIADO POR UN
GRAN PESO.)

NESTOR: Si no pueden evitar emitir esos desagradables sonidos, vayan a hacerlos a su cuarto.

BERNARDO: ¿Usted nunca se angustia? (TRISTEMENTE.) Es usted un superhombre. Y


nosotros... seres humanos frágiles y susceptibles.
21

AMALIA: Yo no se como hacer. Aparece de pronto. Ya ve... hace un rato estaba tranquila y
usted... (SE ECHA A LLORAR HONDAMENTE.)me hizo esa pregunta horrible
y ahora suspiro. Usted no tiene idea del peso que tengo aquí. (BERNARDO
VUELVE A SUSPIRAR.)

BERNARDO: Somos muy desdichados. (BERNARDO SE SECA LOS OJOS Y VA AL


BAÑO, DEJANDO LA PUERTA ABIERTA.

NESTOR: Cierre.

BERNARDO: Solo me voy a lavar la cara.

NESTOR: Hágalo en privado. (BERNARDO SUSPIRA OTRA VEZ Y CIERRA


LENTAMENTE. AMALIA SE SECA LOS OJOS.)

AMALIA: Lavarse la cara no es obsceno.

NESTOR: Quién lo dice? Hay caras que lo son. (BERNARDO ABRE LA PUERTA CON LA
CARA EMPAPADA.)

BERNARDO: ¿Que tiene mi cara?

NESTOR: En este momento no tengo ganas de hacer balances. Cierre la puerta.


(BERNARDO VUELVE A ENCERRARSE EN EL BAÑO.)

AMALIA: (SENTÁNDOSE CERCA DE NESTOR.) ¡Ay Dios! ¡Que vida está! (SUS-
PIRA.) Estaba pensando... (EL NO TIENE NINGUN INTERES EN OÍRLA)
que la vida era horrible y que en el fondo no me interesa vivir. Tengo cuarenta y
cinco años y no tengo nada. Ni dinero, ni casa propia, ni hijos...

NESTOR: Tiene que pensar todo eso en voz alta?

AMALIA: Tengo que comunicárselo a alguien. ¿Es demasiado profundo, no le parece?


(PAUSA.) Vivir es una estupidez. Eso estaba pensando. No sé cuando empezó la
cosa, pero sin darme cuenta, envejecí. No comente esto con mi marido, pero me
siento sola. (NESTOR TOMA UN PERIODICO Y SE PONE A LEER.) Muchas
veces pensé: para que seguir contemplando el propio derrumbe físico... la soledad
en compañía. Dios mío, podría morir y a nadie le importaría nada. (BAJANDO LA
VOZ.) Ni siquiera a él.

NESTOR: Mire... si quiere matarse, hágalo. Pero lejos de esta casa.

AMALIA: No sé envejecer. (BERNARDO SALE DEL BAÑO SECÁNDOSE LA CARA.)

BERNARDO: ¿No será usted terrorista o algo así? (NESTOR LO MIRA CON IRONIA.) ¡Si
solo vive de noche!

AMALIA: Buscando gente como usted para sus orgías.


22

BERNARDO: Usted no es feliz. No puede serlo. Un hombre que vive todo el día en la cama...

NESTOR: A mí la cama me hace muy feliz.

BERNARDO: ¡ Es que no se puede! Nadie puede dormir todo el día. Vive a oscuras, sin ver la
luz del día. No se puede.

NESTOR: Yo puedo. (BERNARDO LEVANTA PRESION.)

BERNARDO: ¡ Nadie puede! Nadie debe. No está bien. El mundo se está destruyendo. ¿Es
que no lo ve? Yo le digo a usted que el mundo se está perdiendo por culpa de
gente como usted.

NESTOR: Amén.

BERNARDO; Yo lo acuso y le digo que usted puede ser un parásito, puede ser la criatura más
inútil de este mundo, puede despreciar a su vecino, a mí, a mi mujer, a Dios y a
todo lo sagrado y yo seguiré diciendo que no se puede, que usted actúa de un
modo equivocado. (AMALIA VUELVE A SUSPIRAR.)

NESTOR: No haga eso. (BERNARDO EXPLOTA.)

BERNARDO: Déjenos angustiar en paz. ¿Quién se cree que es? ¿Quién se cree que es? Es
mucho menos que un aristócrata y actúa como si fuera un príncipe. (FUERA DE
SÍ.) ¿Quién se cree que es? ¿Hijo de quien? ¿De donde viene? (AMALIA
AFERRA DE UN BRAZO A BERNARDO PARA CALMARLO.)

AMALIA: Bernardo, recordá el pasado.

BERNARDO; (SIGUIENDO EN SU DISCURSO, SIN OÍRLA.) ¿Que es? ¿Quién le dijo que
era superior?

AMALIA: Bernardo, calmate.

BERNARDO: No es nadie. Ni siquiera viene de buena familia. No tiene un solo sacerdote, ni


un militar... entre sus antepasados. No es nadie. (NESTOR VA A SU CUARTO Y
CIERRA LA PUERTA. BERNARDO JADEA CANSADO.)

AMALIA: Debés controlar tus impulsos. Sabés muy bien lo que sucede después.

BERNARDO: (ARREPENTIDO, VA HACIA LA PUERTA DE NESTOR.) Perdóneme No


se como pude decirle todo eso.

AMALIA: Puedo asegurarle que ni siquiera lo ha pensado.

NESTOR: Váyase.
23

BERNARDO; (MIRA A AMALIA CASI ANGUSTIADO.) ¿Que dijo? (PAUSA BREVE.)


"Váyase" dijo. (HACIA LA PUERTA.) ¿Que nos vayamos a donde? (AMALIA
ESTA REALMENTE ASUSTADA.)

AMALIA: ¿A la calle o a nuestro cuarto?

BERNARDO: Nestor, nosotros lo apreciamos y somos tan felices aquí los tres juntos. ¡Tan
felices! ¿No es verdad, Amalia?

AMALIA; No le pedimos que nos perdone, si no que olvide. ¿Podrá?

NESTOR: No.

BERNARDO: No sea así. Quizás hayamos dicho alguna palabra de mas, alguna frase hiriente.
Pero le pido perdón, desde lo mas profundo de mi alma. Perdóneme. Dios mío. No
quise decir lo que dije. Dios sabe que no quise decir eso. ¡Por favor! Por favor,
ayúdeme. Perdóneme. (SE ARRODILLA ANTE LA PUERTA.) Mire, estoy de
rodillas ante su puerta y le pido perdón. (AGUARDA INUTILMENTE UNA
RESPUESTA.)

OSCURO

BERNARDO ESTA EN EL CUARTO DE NESTOR REVISANDO EL ROPERO Y LOS


CAJONES DE LA COMODA, APROVECHANDO QUE EL MUCHACHO NO ESTA.
AMALIA VIENE DE LA CALLE. AL CERRAR LA PUERTA, BERNARDO SE SOBRE-
SALTA.

----------oOo---------

BERNARDO: (CIERRA RAPIDAMENTE UN CAJON QUE ACABA DE ABRIR Y SALE


RAPIDAMENTE.) ¡Me asustaste!

AMALIA: ¿Encontraste algo?

BERNARDO: ¡No podés imaginar cuanta porquería! Material pornográfico y hasta


subversivo. Tenia que ser comunista. Mirá. (TOMA UN LIBRO DE ENCIMA DE
LA COMODA DE NESTOR.) "Cubismo e impresionismo" ¿Te das cuenta?
Cubismo. En cuba lo iban a dejar dormir todo el día.

AMALIA: ¿Material pornográfico, dijiste? Mostrame.

BERNARDO: No. Es inmundo. Me daría vergüenza mirarte luego a la cara. Estuve a punto
de vomitar. ¡Y yo pidiéndole perdón a esta inmundicia! Rogándole de rodillas que
no nos echara de aquí. ¡Cómo pude rebajarme hasta ese punto! (ELLA TOMA
UNA REVISTA.) ¡No mires!

AMALIA: ¿Que es?

BERNARDO: (ARREBATÁNDOLE LA REVISTA.) Dos mujeres con un hombre y un perro.


24

AMALIA: ¿Y el perro sabe lo que hace?

BERNARDO: Nadie sabe lo que hace. El mundo está loco. Alguien debería volver a ocuparse
de todo esto. Alguien debería matar a estos degenera- dos. Limpiarlos de la faz de
la tierra.

AMALIA: Calma. No me cansaré de decirte que trates de recordar el pasado

BERNARDO: El mundo está podrido. Alguien tiene que hacer algo. No puedo quedarme de
brazos cruzados. (AMALIA, MIENTRAS TANTO TOMA OTRA DE LAS
REVISTAS.) ¡No mires! (EL SE DESESPERA CUANDO VE QUE ELLA NO
LE HACE CASO. ¡Que no mires¡. (AMBOS, AGOBIADOS POR TANTA
VERGUENZA SE DAN LA ESPALDA.) Ahora ya no podré volver a mirarte a
los ojos. (SILENCIO. EL SE SIENTA SOBRE LA CAMA DE NESTOR) Hiciste
mal en mirar. ¿Que necesidad tenías de saber? No bastaba con que yo... Estoy
empapado en sudor. (AMALIA SALE DEL CUARTO Y SE DIRIGE AL BAÑO.
ALLI SE LAVA LA CARA. BERNARDO, EN UN RAPTO DE FURIA ROMPE
LAS REVISTAS Y LAS PISOTEA. NESTOR VIENE DE LA CALLE.
AMALIA, MUY NERVIOSA, CIERRA LA PUERTA DEL BAÑO DE UN
GOLPE. NESTOR SE ENFRENTA CON BERNARDO. SE MIRAN SIN DECIR
NADA. EL MUCHACHO VA AL DORMITORIO DE LA PAREJA.
BERNARDO LO SIGUE.) ¿Adónde va? ¿Que va a hacer? ¡Deje eso!
(LLAMANDO A GRITOS.) ¡Amalia! (NESTOR ARROJA EL DESPERTADOR
AL SUELO Y LO PISOTEA. AMALIA SALE DEL BAÑO Y CORRE A SU
CUARTO. NESTOR JADEANDO, SALE DEL CUARTO PARA DIRIGIRSE A
LA COCINA, DE DONDE REGRESA CON SU CLASICO TAZON DE CAFE
CON LECHE. SE SIENTA A BEBERLA. BERNARDO SALE DE SU
CUARTO.) A mi solo me preocupa su salud mental.

NESTOR: Preparen sus cosas. (BEBE.) Quiero que salgan de esta casa hoy mismo.

AMALIA: Usted no puede quedarse solo. ¿No se da cuenta de que está enfermo? (NESTOR,
FURIOSO, ARROJA LA LECHE CONTRA LA PARED.)

NESTOR: Ya! Ahora mismo se preparan sus cosas y se van. (PAUSA.)

BERNARDO: Entré a revisar su cuarto como si hubiese sido el cuarto de un hijo mío. ¿Usted
podría ser nuestro hijo, sabe?

NESTOR; No me insulte.

BERNARDO: Somos dos personas decentes. Dos personas con sentido de la moral.

AMALIA; Bernardo... Tratá de calmarte.

NESTOR: Sí. Hagan algún esfuerzo y salgan de aquí. (LOS MIRA A LOS OJOS
CON GRAN FRIALDAD.)
25

BERNARDO: ¿Usted no quiere testigos, eh? Quiere seguir chapoteando en la mierda.

AMALIA: ¡Bernardo!

BERNARDO: Bernardo, ¿qué? ¿Acaso no se revuelve en la basura?

AMALIA; Basura es una cosa y lo otro, es otra. No es necesario emplear malas palabras,
¡carajo! (SE TAPA LA BOCA ESPANTADA.) ¡Estoy tan nerviosa! (NESTOR
REGRESA A LA COCINA. AMALIA VA A SU CUARTO DE DONDE
REGRESA CON LOS RESTOS DEL DESPERTADOR.) Ahora si que no nos
queda nada. (NESTOR REGRESA CON OTRO TAZON DE LECHE.)

BERNARDO: Y él bebe su leche como si nada hubiese pasado. (BERNARDO SE VA


CARGANDO DE FURIA A MEDIDA QUE NESTOR SE ACERCA A LA
MESA CON EL TAZON.) ¡Leche, leche, leche, leche, leche! Cinco, seis veces al
día. ¿Por que no crece? Es un hombre, ¡caramba! Ya tiene veintisiete años.
(NESTOR LO MIRA.) Sí. Le revisé los documentos. Quería conocer sus
apellidos. Y quedé asombrado. Apellidos cristianos. ¿Por que se comporta como
un sucio renegado? (NESTOR DEJA EL TAZON SOBRE LA MESA Y SE
INCORPORA CON GRAN APLOMO. EMPUJA A BERNARDO HACIA SU
CUARTO.)

NESTOR: Vaya preparando sus cosas. Le va a llevar unas horas hacerlo.

BERNARDO: Yo lo voy a denunciar. Usted tiene que ir preso.

AMALIA: Por su propio bien. En la cárcel le enseñarán a ser hombre. (NESTOR DEJA A
BERNARDO CERCA DE LA PUERTA DEL CUARTO DE LA PAREJA Y
REGRESA PARA SEGUIR TOMANDO LA LECHE.) Usted no le tiene miedo a
nada. Y eso está mal. ¿Cómo se puede vivir sin temor? Yo tiemblo el santo día.
"No hagas esto" me digo. "No pienses de ese modo". "Eso es sucio" razono.
"Aquello es pecado" Yo purifico mi alma con el miedo. Y soy feliz porque aprendí
a soportar la desdicha, a vivir sin placer. (SOLLOZA. SU PENSAMIENTO HA
SIDO RIDICULO, CLARO PERO ELLA ESTA CONVENCIDA DE QUE
ACTUA CORRECTAMENTE. VA AL DORMITORIO. EL MARIDO LA
SIGUE. NESTOR ENCIENDE EL TELEVISOR.)

MUJER EN OFF: ¡Lilian! ¿Qué estás haciendo con mis zapatos nuevos? (SE OYEN
CORRIDAS POR UN PATIO DE MOSAICOS.) Estás buscándote la muerte.
Mirá lo que hiciste. Vení para acá. ¡Que vengas, te digo! (APARECE
BERNARDO.) Mi mujer está desconsolada. No para de llorar.

NESTOR: Me está diciendo que se siente feliz?

BERNARDO; Ha sufrido un shok. Jamás pensó que podían hacerse esas porquerías con
animales y entre personas del mismo sexo.

NESTOR: Ni siquiera se imaginó que podían hacerse entre personas de distinto sexo. ¡Y las
ganas que tiene!
26

BERNARDO: Sabemos donde está el bien y donde está el mal. (NESTOR RIE Y SE
SIENTA.) Está hablando con un hombre de cincuenta años. ¿No le enseñaron a
respetar a la gente mayor?

NESTOR: Y a usted no le enseñaron a respetar la vida de los demás?

BERNARDO: (ABSOLUTAMENTE ABISMADO POR LO QUE ACABA DE OIR.) ¿En


que no respeto la vida de los demás? ¿En que me meto?

AMALIA: Lo único que queremos es vivir en un mundo limpio y sano. ¡Todo está tan sucio!
Todo da asco. (NESTOR SONRIE.) No sea cínico. Me pone nerviosa. Sonríe
como las parejas que se abrazan en las plazas. Se tocan, se manosean, se
besuquean y se sonríen todo el tiempo. ¿Cómo pueden mirarse a los ojos, sin
vergüenza? Alguien tiene el deber moral de hacer algo.

BERNARDO: Amalia, calmate; recordá el pasado.

AMALIA: (MUY INTERESADA SE SIENTA CERCA DE NESTOR.) ¿Que se siente? ¿Que


se siente cuando uno ha llegado a esos grados de degeneración?

NESTOR: Degenérese, si quiere saber.

AMALILA; (INCORPORÁNDOSE FURIOSA.) No me hable así. Yo soy una señora. Usted


no debe hablarme así. Le va a llegar el castigo un día de estos. Ya le ha llegado a
otros, ¿sabe?

BERNARDO: (PREVINIÉNDOLE.) Amalia...

AMALIA; (MIRA A BERNARDO COMO EXTRAVIADA.) No. Porque él piensa que puede
vivir eternamente de esta manera. Y yo quiero que sepa que nadie puede. Que el
castigo llega siempre. (EXPLOTANDO ANTE LA SONRISA BURLONA DE
NESTOR.) ¡No sonría mas! (ELLA VA A LA COCINA.)

NESTOR: Bueno, muy interesante todo, pero sigan mi consejo y continúen preparándose para
irse

AMALIA: (REGRESANDO DE LA COCINA.) Ahora vamos a tomar un tilo. Tenemos que


calmarnos.

BERNARDO: Sí. Estamos muy nerviosos. (SE SIENTA JUNTO A LA MESA.)

NESTOR: Bébanlo en la habitación mientras preparan la mudanza.

BERNARDO; (MIRÁNDOLO MUY CALMO.) No nos vamos a ir.

NESTOR: (DESPUES DE MIRARLO. AMENAZADOR.) Voy a prenderle fuego a todo lo


que tienen en ese cuarto.
27

BERNARDO; Igual no nos vamos a ir.

AMALIA; (SENTÁNDOSE MUY CALMA.) No podemos seguir cambiando de casa todo el


tiempo. Cada dos o tres meses tenemos que mudarnos. Bernardo tiene razón; no
nos vamos a ir. Estoy cansada. (NESTOR SE INCORPORA FUERA DE SI Y VA
A LA COCINA, COMO SI FUESE A BUSCAR UN ARMA BLANCA. ELLA
LO SIGUE.) ¿Qué hace?. No haga eso. Dios mío, por lo que más quiera. No haga
eso. (GRITA. BERNARDO SE INCORPORA.)

BERNARDO: ¡Amalia! (CORRE A LA COCINA EN EL MOMENTO QUE AMALIA SALE


TAMBALEÁNDOSE DE ELLA.) ¿Qué pasó? ¿Qué te hizo?

AMALIA: (ABISMADA.) Tiró el agua que estaba por hervir, dentro de la pileta.

NESTOR: La cocina ha dejado de existir para ustedes. Se terminó. Y el cuarto de baño,


también. (VA AL BAÑO. EL MATRIMONIO, EXPECTANTE, SE DETIENE A
DOS METROS DE LA PUERTA NESTOR VUELVE CON CANTIDAD DE
POTES Y FRASCOS.) Se terminó. (NESTOR ARROJA LAS COSAS HACIA
EL CUARTO DE ELLOS.)

BERNARDO: ¿Por que se pone así? Cálmese.

NESTOR: (SEÑALÁNDOLES EL CUARTO DE ELLOS.) Adentro. A preparar el equipaje.


(LOS DOS LO MIRAN UN INSTANTE Y POR FIN, CON GRAN
DESPARPAJO SE SIENTAN.)

BERNARDO: No pensamos irnos.

AMALIA: Usted no tiene razón ni motivos para echarnos.

BERNARDO: Además... usted no puede vivir solo.

AMALIA: ¡Es que no debe!

MUJER EN OFF: ¡Lilian! ¡Lilian! ¿Dónde te metiste? (LOS TRES SE MIRAN


DESAFIANTES. SE OYE LA VOZ GROSERA DE LA MUJER.) Si llego a
agarrarte te juro que te mato. ¡Lilian! Te voy a despellejar. ¡Que vengas para acá,
te digo! (SE OYE LA CORRIDA POR EL PATIO, MEZCLADA CON MUSICA
QUE VA IN CRESCENDO.)

OSCURO

TODO ESTA LIMPIO EN PERFECTO ORDEN. NESTOR ESTA EN SU CAMA, BER-


NARDO EN EL BAÑO Y AMALIA EN LA COCINA, CANTANDO.

----------oOo---------

BERNARDO: ¡Amalia! ¡Cantando!


28

AMALIA: (VINIENDO DE LA COCINA.) Nestor, ya va a estar la comida.

BERNARDO: ¡Que bien huele! Veremos si hoy come.

AMALIA: Cuando tenga hambre, comerá.

BERNARDO: Hace dos días ya. Ni un vaso de agua.

AMALIA: ¿Sabés lo que decía mi madre, que en paz descanse? A golpes se aprende. Eso
decía.

BERNARDO; (SE DIRIGE AL CUARTO DE NESTOR. ABRE Y ENCIENDE UNA LUZ.)


¿Cómo va eso? (PAUSA.) ¡Tiene aspecto feo, muchacho! ¡Esas ojeras! ¿Qué tal
está de ánimo? Nosotros solo deseamos su bien. Le limpiamos la casa, quemamos
toda esa pornografía y todo ese material subversivo, extranjerizante...

AMALIA: Prepáralo, Bernardo. Ya va a estar.

BERNARDO: ¿Siente el aroma? Dele una oportunidad a la cebolla y al ajo y verá como
termina por aceptarlos. (BERNARDO LO INCORPORA. NESTOR TIENE LOS
BRAZOS ATADOS A LA ESPALDA. EL MUCHACHO NO HACE NADA
POR FACILITARLE EL TRASLADO A LA SALA.) Cada día pesa menos.

AMALIA: (VIENE DE LA COCINA CON PLATOS, VASOS, CUBIERTOS Y SALERO.


PONE TODO SOBRE LA MESA LIMPIA, CUBIERTA CON MANTEL
IMPECABLE.) Tiene que comer, hijo mío; de ese modo no se puede vivir.

NESTOR; Tengo que ir al baño.

BERNARDO: ¿Para que?

NESTOR: ¡Surprise! (BERNARDO LO ARRASTRA AL BAÑO. POR LA PUERTA A-


BIERTA VEMOS QUE LE BAJA LOS PANTALONES DEL PIJAMA Y LO
SIENTA SOBRE EL INODORO. NESTOR LO MIRA ALTIVO.) Así deben de
oler las flores de su paraíso. (RIE DEBILMENTE.) Ya está. Ahora límpieme.
(BERNARDO ARRANCA PAPEL HIGIENICO Y LE LIMPIA EL CULO.) ¿No
le humilla tener que hacer esto?

AMALIA: Habría que bañarlo. (SE ACERCA AL BAÑO.) Ahora vivimos como una familia
bien constituida. ¡Me siento tan feliz! ¡Poder guiar a un hijo por el buen camino!
(PAUSA BREVE.) Si querés puedo bañarlo yo, Bernardo. (PAUSA. REGRESA
A LA COCINA DE DONDE VUELVE CON UNA FUENTE HUMEANTE.) A
la mesa. La cazuela está. ¡Y como huele! (RUIDO DE CISTERNA.) ¡Cómo huele!
(NESTOR SALE DEL BAÑO, CAMINANDO YA QUE PERMANECE CON
LAS PIERNAS DESATADAS.)

NESTOR: No sé que huele peor.


29

AMALIA: Yo me refería a la cazuela. (BERNARDO SE SIENTA JUNTO A LA MESA.)

BERNARDO: Ahora vamos a comer este manjar. ¿Tiene apetito?

NESTOR: No.

BERNARDO: Comerá un poco.

NESTOR: Ni anestesiado.

AMALIA: ¡Es que tiene que comer, mi hijo! Es una cazuela familiar, hecha en casa...
(NESTOR CONTIENE UNA ARCADA.) sana, nutritiva, sustanciosa... (ELLA
SIRVE.)

BERNARDO: (TRATA DE DARLE DE COMER.) Abra la boca. No sea criatura.

NESTOR: Le prevengo que se lo voy a vomitar en la cara. (PAUSA.)

BERNARDO: Bueno, si no quiere, no quiere.

AMALIA: Es solo un capricho.

BERNARDO: Será. Pero ante una amenaza así. (BERNARDO Y AMALIA COMEN
NESTOR LOS MIRA, CONTIENE UNA ARCADA.) ¿Qué es lo que le produce
tanto asco? Son todos productos de la naturaleza.

NESTOR: Y con eso? Ustedes también son productos de la naturaleza.

BERNARDO: Nosotros somos productos de Dios.

NESTOR: Que orgulloso debe sentirse de haber realizado una obra así. No coman de ese
modo.

BERNARDO: No todos tenemos los mismo ritmos. Algunos son lentos. Los míos son
acelerados.

NESTOR: Con razón su mujer es tan feliz! Cuando usted termina, ella recién comienza a tener
apetito. (LO MIRAN.)

AMALIA: (CON EXAGERADO ORGULLO.) Si se refiere al sexo, me veo en la obligación


de decirle que soy frígida y que jamás he tenido un orgasmo

NESTOR: Eso cualquiera lo puede imaginar. Terminen de una buena vez y lléveme a la cama.

BERNARDO: No volverá a la cama hasta las diez de la noche. Hará como la gente decente.
Se levantará a las siete y se acostará a las diez. (TELEFONO. BERNARDO
ATIENDE.) Hola. No está. Se fue de viaje. No dejó nada dicho. (CUELGA.) ¡Qué
amiguitos tiene! "Dígale a ese hijo de puta..." No le permití terminar la frase. ¿De
donde saca esos ejemplares?
30

NESTOR: También ellos son productos de Dios y de la naturaleza.

BERNADO: Te olvidaste del agua. (AMALIA SE INCORPORA.) Está picante.

NESTOR: Amalia, esto va a terminar en polvo. Le brillan los ojos a este hombre.

BERNARDO: No diga porquerías.

NESTOR: Ah! Me olvidaba que usted era impotente.

BERNARDO: No soy impotente.

NESTOR: Cómo puede saberlo? ¿Cogió alguna vez? (BERNARDO SE PONE NER-
VIOSO.)

BERNARDO: No soy impotente.

AMALIA: (REGRESA CON EL AGUA.) No grites Bernardo. (SE SIENTA.) Mi marido no


es impotente; solo es estéril. (SE TAPA LA BOCA, ARREPENTIDA.) Se me
escapó. Perdóname. (BERNARDO, MUY ALTIVO, SE INCORPORA Y SE
DIRIGE A SU CUARTO.) No fue con mala intención. (A NESTOR.) ¿Por que lo
humilla? Es un hombre como todos. Solo que... como no puede procrear...
pensamos que seguir haciendo "aquello" por el simple hecho de hacerlo... era
sucio. (VA JUNTO A LA PUERTA DE SU DORMITORIO. LA ENCUENTRA
CERRADA A LLAVE.) Bernardo, abrí. (PAUSA.) Fue sin querer. (A NESTOR.)
El sexo no lo es todo en esta vida.

NESTOR: Todo no, pero por algo estará ahí, entre las piernas. ¿No cree? (AMALIA SE
SIENTA EN UN SILLON MUY DEPRIMIDA.)

AMALIA: Usted es una basura y él es un hombre decente. (NESTOR SONRIE) Es decente y


es un idealista. Quiere un país de gente moral y religiosa; no un país de
sinvergüenzas de pelo largo, y aros en la nariz...

NESTOR; ¿Y usted que quiere? Un país de mujeres frígidas y hombres estériles. (AMALIA
SE INCORPORA Y LEVANTA LA MESA.)

NESTOR: Sírvame un vaso de leche.

AMALIA: Coma un poco de esa cazuela y a las cinco podrá tomar café con leche. (PAUSA.)
¿Le sirvo?

NESTOR: Váyase al diablo. Quiero leche.

AMALIA: ¿Es que no entiende? No se puede. ¿Cómo quiere que se lo diga? No se puede. No
se puede. ¿Nunca le han negado nada? ¿Nunca le dijeron "no?” Ya era hora. No se
puede. No se puede. (A SU VOZ SE UNE PRIMERO LA DE LA MUJER, QUE
REPITE.)
31

MUJER EN OFF: No se puede. (PARA UNIRSE LUEGO UN CORO DE HOMBRES Y


MUJERES QUE REPITEN EN UN GRAN CRESCENDO...)

CORO: No se puede, no se puede.....

OSCURO

AMALIA VIENE DE LA CALLE CON UN PAQUETE.


----------oOo----------

AMALIA: (AL NO VER A NESTOR, SE PREOCUPA.) ¿Dónde está? (CORRE AL


DORMITORIO DE NESTOR.) Sabe que no debe acostarse por lo menos hasta las
diez. Un poco de disciplina, ¡caramba! (ENTRA AL CUARTO.) ¿Está dormido?
Nestor, no me asuste. No tiene pulso. Y parece que no respirara. (LE TOCA EL
PECHO. HAY ALGO MORBOSO EN LA MANERA DE AUSCULTARLO.
ACERCA SU BOCA A LA BOCA DE EL LENTAMENTE, PERO ANTES DE
LLEGAR A UNIR SUS LABIOS...)

NESTOR; No se atreva. (ELLA AHOGA UN GRITO.

AMALIA: Iba a hacerle respiración boca a boca. Hace cuatro días que no come; ¿es lógico que
me preocupe, no? ¡Cabeza dura! ¿Que le cuesta aceptar nuestras condiciones?

NESTOR: Le voy a contar a su marido que intentó propasarse conmigo.

AMALIA: Si, le va a creer. ¿Que mujer podría querer besarlo? Hace cuatro días que no se
baña. (PAUSA BREVE.) ¿Quiere que le llene la bañera?

NESTOR: Piensa desatarme?

AMALIA: ¿Está loco? Lo bañaré yo.

NESTOR: No se va a dar ese gusto.

AMALIA: Que gusto podría tener en...

NESTOR: Quiere que se lo diga? Soy joven, tengo buena piel, piernas fuertes y entre ellas un
pajarito que si bien no canta, puede hacer gemir de placer.

AMALIA: Cállese. Me da asco.

NESTOR: Hipócrita. (ELLA SALE DEL CUARTO.)

AMALIA: Su madre le trajo las camisas. Le dije que no se molestara mas en lavárselas, que de
ahora en adelante, lo haría yo.

NESTOR: No hable jadeando y vaya a su cuarto. (ELLA SE VUELVE FURIOSA


32

AMALIA: No me diga mas lo que tengo que hacer. Usted... parece no darse cuenta de cual es
su situación. (EL SE INCORPORA) ¿Qué hace?

NESTOR: Me incorporo. (SALE DEL CUARTO. ELLA LO SIGUE.) Camino. (SE


SIENTA.) Y me siento. En pocas palabras... hago lo que quiero.

AMALIA: Hace lo que puede. (PAUSA.) ¿Quiere que lo afeite, por lo menos? Puedo asearlo
con un paño húmedo. Con un poco de colonia.

NESTOR: (INCORPORÁNDOSE ELECTRICAMENTE.) No se atreva. Oleré mas con el


correr de los días y ustedes se aguantarán porque este es mi cuerpo y esta es mi
casa.

AMALIA: La casa tiene dueño y también su cuerpo. Por si no lo sabe, le pertenece a Dios.
Usted no debe hablarme como si yo fuera una porquería. Soy una persona de bien.
(EL LA MIRA.) Soy decente. (EL SONRIE) Soy decente. (ELLA SE SIENTA.)
Por su culpa mi marido no me dirige la palabra desde hace dos días. Piensa que le
conté a propósito que era estéril. Como si a mí me importara eso. De todos modos
es mi marido (MUY CONMOVIDA.) ¡Es horrible que lo odien a uno! Nadie nos
quiere. ¡Y tuvimos que irnos de tantas partes! La gente no quiere vivir con
decencia; quiere vivir con libertad. Y hacer lo que uno quiere, no se puede. No está
bien. (SE RECUPERA UN POCO.) Hay gente que nos respeta. El respeto es tan
importante como el afecto, ¿no cree?

NESTOR: Encienda el televisor.

AMALIA: Le estoy hablando.

NESTOR: No me interesa oírla.

AMALIA: Si no le interesa es señal de que debe oírlo. Usted necesita una mano fuerte que lo
enderece. Si lo hubieran golpeado a tiempo, hoy sería distinto. (QUEDA CON LA
MIRADA PERDIDA.) ¡A mí me pegaron tanto! (SONRIE TRISTEMENTE.)
Papá estaba poco en casa y mamá era muy nerviosa. Siempre estaba de mal humor,
pobrecita. Siempre de mal humor. Una vez... no recuerdo porque... nos quiso
castigar a mí y a mi hermano menor. Nos persiguió por la calle. (SE OYEN LAS
CORRIDAS QUE PEGA LA MUJER, POR EL PATIO, PERSIGUIENDO A SU
HIJA LILIAN.)

MUJER EN OFF: ¡Lilian!¡Lilian! ¡Qué vengas, te digo! (SE OYE UNA MARCHA MILITAR,
GRITOS, LLANTOS...)

AMALIA: Hasta muy entrada la noche, no nos atrevimos a regresar a la casa. Habían pasado
como ocho horas. Mi hermano y yo nos habíamos olvidado. Pero ella no. Nos
agarró del pelo para encerrarnos en un altillo que teníamos. Mientras nos obligaba
a subir, nos golpeaba los talones contra los peldaños de hierro... (EL RECUERDO
LE ES MUY DOLOROSO Y LO VIVE COMO SI LE ESTUVIERA
OCURRIENDO EN ESTE MOMENTO.) Sangramos. En aquel momento quise
morir. Y dije en voz alta (EN UN GRITO CONTENIDO.) "Ojalá me muriera".
33

(SONRIE ENTRE LAGRIMAS.) Y mi madre, que ya había bajado, me oyó y


subió nuevamente para darme un escarmiento. Solo por haber deseado la muerte.
(SILENCIO. SE SECA LOS OJOS.) Yo creo que hizo bien. Hoy soy una persona
decente. (PAUSA.) ¿Por que le costará tanto a la gente querernos? (ELLA VA AL
DORMITORIO Y REGRESA DE ALLI CON LANA Y AGUJAS. DE TEJER.
USA LENTES.) En el fondo usted es un buen muchacho. Verá como logramos
enderezarlo, mi marido y yo. (ENTRA BERNARDO CON UN GRAN
PAQUETE.)

NESTOR: Ah! Llegó el gran Jefe Toro inquieto. ¿Que trae ahí?

BERNARDO: Porquerías... ¡ Sexo, sexo, sexo, sexo! No puedo entender como las mujeres se
prestan a ese juego. Tengo los ojos hinchados de tantas porquerías que vi.

NESTOR: Porque se trae a casa la pornografía?

BERNADO; (YENDO CON EL PAQUETE AL DORMITORIO.) ¿Qué quiere que haga con
ella?

AMALIA: ¿Vas a tomar algo?

BERNARDO; Con usted no hablo. (VA A LAVARSE LAS MANOS AL BAÑO CON LA
PUERTA ABIERTA.)

AMALIA: No seas malo.

BERNARDO; No soy malo; soy solo inflexible. Estoy muy apenado.

AMALIA: No quise avergonzarte.

BERNARDO: Pues lo hiciste. (SE SECA LAS MANOS Y SE REUNE CON ELLOS.) Sin
embargo mi esterilidad solo existe en el sentido de la procreación Soy de una
enorme fertilidad destruyendo. (SE SIENTA.) Hoy estuve con el secretario del
Ministro de Seguridad social. Soy un hombre preocupado no solo por el destino de
mi país, si no por el destino del mundo entero. No solamente tenemos miseria
moral, tenemos de la otra. Proliferan las villas miseria, los pordioseros, las
prostitutas... Hay que hacer algo con toda esa gente, me dije y por eso fui al
ministerio. No pueden seguir infectando las ciudades, alternando con gente sana y
limpia. Queda feo hasta para el turista. Que la miseria muera con ellos De ese
modo el país estará salvado y quizás el mundo entero, si este plan mío llegara a ser
aceptado en las Naciones Unidas.

AMALIA (MIRA A NESTOR.) Le dije que algún día se sentiría orgulloso detenernos en esta
casa. Bernardo, perdoname. (EL NO LA MIRA.) Vas a necesitarme. La gente te
va a odiar aún mas, después de esto. ¡Nos odia tanta gente ya!

BERNARDO: Es cierto. (A NESTOR.) Usted no puede imaginar lo que es sentirse odiado.


Nadie puede imaginar. Me llaman ¨Paternoster¨ y me odian. "No necesitamos
padre"- dicen. " Pero alguien tiene que velar por la salud moral de los demás.
34

AMALIA: Nosotros. (EL LA MIRA.) Nosotros velamos. Todo está podrido. Yo soy la única
persona que comparte tus ideales. (SILENCIO. SE MIRAN. SE INCORPORAN
Y POR FIN SE ABRAZAN SOLLOZANDO. SE OYE UN TANGO.
LENTAMENTE COMIENZAN A BAILARLO. NESTOR LOS MIRA SIN
EXTERIORIZAR NADA. NO SE BURLA. QUIZAS ESTE UN POCO
ASQUEADO. UNA LUZ CENITAL ACOMPAÑA A LA PAREJA. EL TANGO
SE METAMORFOSEA LENTAMENTE EN UN SOLO DE FLAUTA.

OSCURO

NESTOR ESTA DESMAYADO EN EL SUELO. BERNARDO LO ATIENDE. LO


INCORPORA Y LO SIENTA EN UN SILLON. LE GOLPEA LAS MEJILLAS Y VA A SU
DORMITORIO. REGRESA CON UN FRASCO DE COLONIA. LE HUMEDECE LAS
FOSAS NASALES.
----------oOo----------

BERNARDO: ¡Cabeza dura! ¡Hace ocho días! ¿Hasta donde quiere llegar? (NESTOR TOSE.)
¡Ríndase!

NESTOR: Muérase. (SIGUE TOSIENDO.)

BERNARDO: ¡Acepte mis condiciones! Ya comenzó a desmayarse. El próximo paso será la


muerte. Se está buscando eso.

NESTOR: Y usted que se está buscando? ¿La cárcel?

BERNARDO: Yo soy un hombre moral. A mi nadie me puede tocar. Coma un poco de ese
budín. (UN APETITOSO BUDIN SE ENCUENTRA SOBRE LA MESA.)

NESTOR: No soporto las pasas de uva.

BERNARDO: Algunas personas en este momento están comiendo ratas y cucarachas.

NESTOR: Deme un vaso de leche.

BERNARDO: No se puede. La leche está descartada. (NESTOR VA A SU CUARTO.


AMALIA VIENE DE LA CALLE.) Se desmayó.

AMALIA: (CIERRA LA PUERTA DEL CUARTO DE NESTOR.) Estamos llevando esto


demasiado lejos.

BERNARDO: Que se entregue.

AMALIA: Bernardo, ya mataste a seis personas. Y cada vez que lo hacés, tenemos que
mudarnos. Estoy cansada. Si por lo menos pudiéramos vivir en nuestra propia
casa... Pero tu sueldo no da mas que para una habitación.
35

BERNARDO:: Aunque pudiéramos. Yo necesito vigilar de cerca a la gente.

AMALIA: Estoy cansada.

BERNARDO: Tendrá que ceder. Lo único que pretendo, a fin de cuentas, es que la gente viva
de acuerdo a mi moral.

AMALIA: Pero es que estamos cómodos aquí. Podemos hacer uso de la cocina, el baño es
bueno y él es casi un hijo para nosotros.

BERNARDO: Nos odia.

AMALIA: Casi todos los hijos odian a sus padres. Estoy segura de que en el fondo nos está
muy agradecido. Es inteligente. No puede dejar de ver que nos preocupamos.
Negociemos con él.

BERNARDO: Imposible.

AMALIA: Si quiere leche, que tome leche.

BERNARDO; Jamás. Soy un tipo de principios.

AMALIA: Bernardo, si muere no lo podré soportar. (EL LA MIRA INQUISIDOR.) Estoy


cansada. Y además... deshacernos de otro cadáver, trozar- lo, hacer paquetes,
llevarlos lejos arrojarlos en el lago... Me desespera pensar en esos viajes.

BERNARDO: Jamás me hiciste problemas con eso. ¿Por que ahora?

AMALIA; No sé. A lo mejor porque está tan enfermo. Está horriblemente enfermo. ¡Es tan
degenerado! ¡Y lo hace todo con tanta naturalidad! (EL LA MIRA
LARGAMENTE. SE OYE UNA VIOLENTA MUSICA DE ROCK.)

BERNARDO: (SENTÁNDOSE JUNTO A LA MESA.) Tiene que casarse.

AMALIA: La idea no le gusta.

BERNARDO: Es la ley de Dios. A nadie le gusta, pero tiene que hacerlo. Tiene que ser como
todo el mundo. La gente se casa porque lo hicieron nuestros padres y los padres
de ellos.

AMALIA: Hay gente a la que le encanta la vida matrimonial.

BERNARDO: También son degenerados. Cuando el matrimonio produce demasiado placer es


porque existe alguna degeneración. La gente debe casarse porque es la ley de la
vida.

AMALIA: ¡Pero el no quiere!


36

BERNARDO: Tampoco quiere comer y tarde o temprano tendrá que claudicar. (SE
INCORPORA.) Saldré a comprar otro baúl. Ya no cabe nada mas en el que
tenemos. (SALE. SUBEN LOS ACORDES DE LA MUSICA. AMALIA MIRA
HACIA LA PUERTA. LUEGO CORRE A LA COCINA Y REGRESA DE ALLI
CON UN TAZON DE LECHE. CORRE AL CUARTO DE NESTOR. FIN DE
MUSICA.)

AMALIA: Beba. ¡Apúrese! Antes de que regrese. (ELLA LE DA DE BEBER.)

NESTOR Por que hace esto?

AMALIA: Porque no quiero que muera. Venga a la sala. Le daré pan y queso. (ELLA
REGRESA A LA SALA CON EL TAZON. ÉL LA SIGUE.)

NESTOR: Desáteme.

AMALIA: Yo le daré. (ELLA LE CORTA TROCITOS DE PAN Y QUESO.) Mastique


rápido. (ÉL COME CON TRANQUILIDAD.) Lo hace a propósito. Va a regresar
en pocos minutos.

NESTOR; Deme un sorbo de leche. (TOSE.)

AMALIA: Si no fuera tan malo yo podría ser una madre para usted. (LE ACARICIA EL
PELO.)

NESTOR: No haga eso.

AMALIA: ¿Por que? Me inspira ternura. Deje que lo bañe, como si fuera mi hijito. Mi hijito.

NESTOR: El chiquito que usted desea tiene veintisiete años y está muy escondido en mi
pantalón.

AMALIA: Ignoraré esa grosería. De todos modos es inevitable; lo quiero como a un hijo.

NESTOR: Mas queso. (ELLA LE DA.) Rásqueme el pecho. (ELLA LO HACE.) No le pedí
que me acariciara.

AMALIA: No tengo uñas. ¿Qué misterio, no? El hombre. Hay tanta diferencia entre uno y
otro. (QUEDA PENSATIVA. UN POCO MELANCOLICA.) ¿Qué se siente?
Quiero decir... en el orgasmo. (PAUSA BREVE. LO MIRA CASI CON
DESESPERACION.) ¿Qué se siente?

NESTOR: Solo hablo de sexo en la cama y con gente atractiva.

AMALIA: No es que en realidad quiera saber. Le pregunté solo por preguntar. ¿Le pica aún?

NESTOR: Le avisaré cuando vuelva a picarme. Deme leche. (ELLA LE LLEVA EL TAZON
A LOS LABIOS.) Queso. (ELLA LE DA OTRO TROCITO.) Rásqueme.
37

AMALIA: ¿Donde?

NESTOR: Junto a la oreja izquierda. (ELLA LO RASCA.) Ahí.

AMALIA: Le queda bien la barba. Los ojos le brillan.

NESTOR: No es deseo; créame.

AMALIA; Tómese toda la leche. Apure.

NESTOR: No quiero más. (ELLA VUELVE A LA COCINA CON LAS COSAS.)

AMALIA: Podría darme las gracias, por lo menos.

NESTOR: Acaso no le hice yo el favor? (ELLA REGRESA. SE MIRAN.) Comí para no


morir. Y para darle gusto permití que me rascara. Claro que no en la zona que
usted hubiera preferido. Aunque me pican las otras zonas también; no vaya a creer.
Me pica todo el cuerpo, pero puedo vivir sin gritar, sin gemir, sin llorar y sin rezar.
Encienda el televisor.

AMALIA: No me dé órdenes. (PAUSA.) Quiero ser su madre y no me lo permite. ¿Porque


habría de ser su sirvienta? Nunca da las gracias. Nunca dice "por favor", ni "buenas
noches, ni "buenos días" Nunca da muestra de tener miedo o vergüenza. Y tiene
motivos. Para ambas cosas. Pero le voy a decir algo que usted debe saber. Llega un
momento en que mi marido pierde el control. Él tiene paciencia, pero cuando ve
que la lucha es inútil... (EN ESE MOMENTO SE ABRE LA PUERTA Y ENTRA
BERNARDO ARRASTRANDO UN BAUL.)

BERNARDO: ¡Cómo pesa!

NESTOR: Cree que además de toda la pornografía, cabrá en la su conciencia?

BERNARDO: ¿Por que habría de tener remordimientos?

NESTOR: Como! ¿Asesinó a seis personas y no tiene remordimientos? (BERNARDO SE


DETIENE. ELLA LO MIRA ASUSTADISIMA.)

AMALIA: Yo no le dije nada. Debe de haber oído nuestra conversación. (BERNARDO


ABANDONA EL BAUL Y CORRE A REFUGIARSE EN EL DORMITOREIO.)
¡Pobrecito! Le dio vergüenza que se enterara que no respetó uno de los
mandamientos. (AMALIA ARRASTRA EL BAUL HACIA EL DORMITORIO.)
Fue en nombre de la moral y las buenas costumbres. No tenés porque sentir
vergüenza. (VA A ENTRAR EL BAUL AL CUARTO.)

BERNARDO: (GRITA DESESPERADO.) ¡Salí! No entres. Dejame solo. (SE OYEN


CANTOS GREGORIANOS.) Dejame solo.

OSCURO
38

ESTA TODO A OSCURAS. BERNARDO ABRE LA PUERTA DE SU DORMITORIO.

----------oOo----------

AMALIA: ¿Adónde vas?

BERNARDO; Dormí.

AMALIA: Encendé una luz.

BERNARDO: No. (CIERRA LA PUERTA Y VA A LA COCINA. DE ALLI VIENE LA


UNICA LUZ QUE SE PERCIBE. VUELVE DE LA COCINA SIN HABERSE
PERCATADO QUE NESTOR ESTA SENTADO EN UN SILLON. INTENTA
REGRESAR A SU CUARTO PERO SE SOBRESALTA CUANDO OYE...)

NESTOR: Insomnio? (BERNARDO SE SOBRESALTA.)

BERNARDO: ¿Que hace usted ahí? (ENCIENDE LA LUZ.)

NESTOR: Velo el sueño de los justos.

BERNARDO: A esta hora se debe dormir.

NESTOR: La gente decente. Nosotros no podemos.

BERNARDO: Me atacó el asma. Sentí que me ahogaba y me levanté a tomar una aspirina.

AMALIA EN OFF: Bernardo, ¿te sentís mal?

BERNARDO: Estoy conversando con Nestor.

NESTOR: No sea pomposo. Nosotros no tenemos nada que decirnos.

BERNARDO: (SE SIENTA CERCA DE ÉL Y LO MIRA FIJAMENTE ANTES DE


HABLAR.) Dos prostitutas, un católico renegado que pensaba casarse con una
negra mahometana, un comunista, un divorciado que vivía en pecado mortal con
una menor y un viejo jubilado que nos robaba comida cada vez que lo dejábamos
solo en la casa.

NESTOR: Por que no se lo cuenta al juez?

BERNARDO; Me confesé con el Padre Nogales, un capellán de ejercito. Me absolvió.

NESTOR: Vaya a dormir tranquilo, entonces.

BERNARDO; No era buena gente.

NESTOR: Entonces por que se ruboriza?


39

BERNARDO; Porque usted me está juzgando. (SE INCORPORA Y APAGA LALUZ. ABRE
LA PUERTA DE LA TERRACITA POR DONDE ENTRA TENUE LUZ.) Yo sé
que actué contra uno de los mandamientos. ¿Pero quien podía soportar aquello?
No puedo cruzarme de brazos cuando veo que hay gente que asesina su espíritu.
Es preferible que mueran antes de que contaminen a la sociedad. ¿Para que sirve
una prostituta?

NESTOR: Pregúntele a los que hacen uso de ellas. (BERNARDO VUELVE A SENTARSE
CERCA DE NESTOR.)

BERNARDO: Daban asco. Una era vieja. Recibía niños de doce, trece años y catorce años.
Intenté encaminarla por la buena senda. Decía que tenía hambre. La jubilación no
le alcanzaba. -"Trabaje" le dije. "No sé hacer otra cosa" me contestaba llorando.
Un día no pude más. Hay que estar en el pellejo de uno para saber lo que se
siente. ¡El asco es tan grande! El asco que producen los demás. (HACE UN
GESTO DE DISGUSTO Y CONTINUA.) Como el joven católico. Renegar de su
religión por una negra. Decía que estaba enamorado. ¿Por que no se enamoró de
una blanca cristiana? Incluso de una atea. Pero nunca de una negra mahometana.
Un día, indignado, me gritó: "No se meta en lo que no le importa. ¿Cómo no me va
a importar que un joven católico se case con una negra mahometana?

NESTOR: (BOSTEZANDO.) Muy interesante.

BERNARDO: ¡Y el comunista desvergonzado! "No haga eso" le dije. "Dios nos hizo
diferentes. Si hubiera querido nos hubiera hecho iguales. Pero el se opone a la
igualdad. -"Ustedes están destruyendo las jerarquías" le dije. Y el se reía. Las cosas
no pueden cambiar. ¡Me asustan tanto los cambios! Yo tengo una responsabilidad
como ser humano. (NESTOR SE INCORPORA.) ¿Adónde va? Le estoy hablando.

NESTOR: No tengo ganas de escucharlo. Me da asco.

BERNARDO: (EN EL COLMO DE LA FURIA Y ENCENDIENDO NUEVAMENTE LA


LUZ.) ¡Sucio degenerado! ¡Yo te doy asco!

NESTOR: Sí. Los asesinos me repugnan. Tengo ganas de hacer pis. ¿Me saca el pirulín?

BERNARDO; No.

NESTOR: Entonces que hacemos?

BERNARDO; Aguántese.

NESTOR: Ya sé. Me haré encima.

BERNARDO: ¡Oh no! Usted no hará eso.

NESTOR: Que no? Mire. (BERNARDO MIRA AL SUELO.)


40

BERNARDO: ¿Está meando?

NESTOR: Gracias a Dios.

BERNARDO: ¡Cómo puede!

NESTOR: Le enseñaré otro día.

BERNARDO: (FURIOSO, DESESPERADO.) ¡Asqueroso! ¡Inmundo! ¡Indecente!

AMALIA: ¿Que sucede, querido?

BERNARDO: Se orinó encima.

AMALIA: ¡Dios mío! Por que no lo llevaste al baño

BERNARDO (SE AGACHAPARA VER EL LAGUITO QUE SE HA FORMADO.) ¿De


donde saca tanto líquido? Hace días que no bebe. (APARECE AMALIA.) ¿Vos le
estuviste dando de beber?

NESTOR: Y de comer. (BERNARDO LE PROPINA A SU MUJER UNA SOBERBIA


BOFETADA. ELLA TAMBALEA. LUEGO VA AL BAÑO Y REGRESA CON
UN TRAPO PARA LIMPIAR.

BERNARDO: ¡Con razón mantiene esa intransigencia! Mi propia mujer me traiciona.

AMALIA: Se estaba muriendo.

NESTOR: Sáqueme los pantalones.

BERNARDO; No señor.

AMALIA: Sacáselos y limpialo un poco.

NESTOR: Le pedí que me sacara el pirulín. No quiso.

BERNARDO: No sabía que era tan urgente. ¿Por que no insistió?

NESTOR: No tengo el hábito de rogar. ¿Se olvida usted que soy el dueño de casa?
(BERNARDO VA AL BAÑO. ALLI MOJA UNA TOALLA Y REGRESA CON
ELLA.)

BERNARDO: ¡Me da tanto asco la mugre! (LE BAJA LOS PANTALONES Y LE LIMPIA
LOS MUSLOS Y ALREDEDOR DEL PENE.) ¡Está todo pegajoso! ¡Mire mis
manos como están! Mojadas de orina.

NESTOR; Y tintas en sangre.


41

BERNARDO; (ESTALLANDO.) Si he matado ha sido por culpa de gente como usted.


(AMALIA CORRE A CERRAR LA PUERTA DE LA TERRACITA.)

AMALIA: ¿Te volviste loco? ¿Querés que te oigan?

BERNARDO: ¿Que mirás vos? Andá a buscarle ropa limpia. (AMALIA VA AL CUARTO
DE NESTOR.) Dese vuelta. (COMO NESTOR NO LO HACE, BERNARDO LE
BUSCA EL TRASERO PARA SECÁRSELO.)

NESTOR; Apúrse. No me gusta que me manosee de este modo. (AMALIA REGRESA CON
OTRO PANTALON PIJAMA.)

AMALIA: Voy a preparar un tilo. ¿Quién quiere? Estamos muy nerviosos. (BERNARDO LE
TOMA UNA PIERNA Y LA METE EN UNA DE LAS PIERNAS DEL
PIJAMA. HACE LO MISMO CON LA OTRA.)

BERNARDO; Hay olor. No vamos a poder dormir.

AMALIA: Enceraré esa zona.

BERNARDO; (MUY DEPRIMIDO.) ¡Cómo pudo hacer eso! No tiene ni siquiera respeto
hacia si mismo. Está tan enfermo que no puedo soportarlo. (NESTOR RIE.) ¿De
que ríe? ¿No se da cuenta de que está enfermo? Ríe como los otros degenerados
que maté. Seis basuras. (A GRITOS.) Seis basuras de mierda. Todos igual.
(AMALIA LE TAPA LA BOCA CON SU MANO DERECHA. PAUSA.)

AMALIA: ¿Quién quiere tilo?

BERNARDO; A el no le preguntes. (BERNARDO VA BUSCAR A LA COCINA UN


TARRO DE CERA Y UN PAÑO.) ¡Mirá todo lo que ensució! Y yo tengo que
limpiar.

AMALIA: Yo me ocupo. Dejá que primero hay que secar.

BERNARDO: ¡No, no! Es mi trabajo. Yo voy a limpiar. ¡Dios mío, que depresión! ¡Estoy tan
solo!

AMALIA: ¿Que decís? ¿No estoy a tu lado?

BERNARDO: No. Vos me traicionaste. Estoy solo. Solo. Ni en vos puedo confiar. (LIMPIA
COMPULSIVAMENTE. SUBITAMENTE SE DETIENE.) ¡Dios que deprimido
estoy! ¡Tengo tantos deseos de morir! (SE OYE EL SOLO DE FLAUTA.)

OSCURO

BERNARDO ESTA EN CAMA. AMALIA VIENE DE LA COCINA CON UN VASO DE


AGUA. SE DIRIGE AL DORMITORIO CONYUGAL

----------oOo---------
42

AMALIA: Tomá las vitaminas.

BERNARDO: No quiero.

AMALIA: Hace tres días que estás en esa cama sin probar bocado. Te vas a morir. (PAUSA.
VENCIDA, ELLA VA A SENTARSE EN EL SILLON DE LA SALA. UNOS
SEGUNDOS DESPUES APARECE BERNARDO EN PIJAMA.

BERNARDO: Cambiá las sábanas.

AMALIA: Están limpias. Las cambié ayer.

BERNARDO: Es que soñé una porquería y ahora están sucias. ¿Te das cuenta? Con una puta
que vi en una película la semana pasada. (ELLA SUSPI- RA
TRISTEMENTE.)

AMALIA: Yo jamás soñé porquerías. No sueño con nada. (ELLA VA AL DORMITORIO A


CAMBIAR LAS SABANAS.)

BERNARDO: ¡Me dejó con una debilidad! Encima de que hace tres días que no pruebo
bocado. (VA A LA COCINA. REGRESA.) Puse a calentar agua para un té. ¿Me
preparás unas tostaditas?

AMALIA; Dejame terminar de cambiar las sábanas.

BERNARDO: Me siento tan débil. ¡Esa sueca inmunda! ¡Las porquerías que me hizo!
(AMALIA SALE DEL DORMITORIO PARA DIRIGIRSE A LA COCINA.)

AMALIA: ¿Cuantas?

BERNARDO: ¿Para que querés saber?

AMALIA: Hablo de las tostadas.

BERNARDO: ¡Ah! Cuatro. Luego traeme una aspirina. Tengo dolor de cabeza.

AMALIA EN OFF: Se terminaron.

BERNARDO: ¿Por que? No deben terminarse. Nosotros sufrimos mucho de dolor de cabeza.
Tenemos que tener un stock permanente de aspirinas

AMALIA; (ASOMA EN LA PUERTA DE LA COCINA.) Apenas termine con las tostadas


voy a la farmacia. ¡Ah! Llamó Santander. Preguntó por que no habías ido a
trabajar. Le dije que estabas enfermo.

BERNARDO: ¿No le habrás dicho que estaba deprimido, no?

AMALIA: ¿Cómo se te ocurre? Le dije que no te sentías bien.


43

BERNARDO: ¡No tenés que comentar sobre mis depresiones, eh! Ya hiciste comentarios
sobre mi esterilidad; sobre mis depresiones no digas nada. (ELLA NO
CONTESTA. REGRESA A LA COCINA. SE LA OYE CANTURREAR ALGO.)

NESTOR: (DESDE SU DORMITORIO.) ¿Así que se cogió a una sueca? (PAUSA LARGA.
BERNARDO QUEDA PARALIZADO.) Y con consecuencias, según entiendo.
Esperma, ojeras, jadeos y todo eso. (BERNARDO CIERRA LOS OJOS
DESASOSEGADO. AMALIA VIENE DE LA COCINA Y SE DIRIGE AL
DORMITORIO DE NESTOR.)

AMALIA: Usted no debe escuchar lo que no le concierne.

NESTOR: Y usted no debe entrar mas a este cuarto. Ya se lo dije. (NESTOR VIENE A LA
SALA. ESTA DESATADO.) Se mete todo el tiempo en mi cuarto. Cuando no me
quiere afeitar, me quiere bañar y cuando no me quiere dar de comer, me quiere
hacer respiración boca a boca. (AMALIA AHOGA UNA PROTESTA
INDIGNADA.) Ella no es como usted. Ella quiere soñar despierta.

BERNARDO: ¿Quién lo desató? (NESTOR SE MIRA COMO SI RECIEN DESCUBRIERA


QUE ESTA DESATADO.)

NESTOR: (MIRÁNDOSE LAS MANOS.) Es cierto. No me había dado cuenta. Tampoco


antes me sentía atado. Soy libre por encima de sus sogas. (VA A LA COCINA.)

AMALIA: ¿Adónde va? (MIRA A BERNARDO CON CIERTO TEMOR.) Yo no fui.


(NESTOR REGRESA CON UN TAZON LLENO DE LECHE.)

NESTOR: Claro que no! Ella me quería atado, como usted. Ahora no va a tener pretextos para
tocarme.

BERNARDO: Esa leche es nuestra.

NESTOR: Ya debería saber que no tengo prejuicios.

AMALIA; La compré para hacer arroz con leche.

NESTOR: A la leche le pasó lo mismo que a Esopo, que no sabía a donde iba a terminar. (A
AMALIA.) Las tostadas. (AMALIA VA RAPIDAMENTE A LA COCINA.)
¡Degenerado! Así que se cogió a una sueca. ¡Yo soñé tanto estos días! Dormido y
despierto. Disfruté de unas orgías... Le cuento

BERNARDO; No quiero oírlo.

NESTOR: Se lo voy a contar de todos modos.

BERNARDO: Le dije que no. (AMALIA REGRESA CON TÉ Y CUATRO TOSTADAS.


NESTOR LE ARREBATA UNA.)
44

AMALIA; Son para mi marido. No nos gusta que nos coman lo nuestro.

NESTOR: Sí. Ya sé que mataron a uno por esa razón.

AMALIA: Yo no. Lo único que hice fue trozarlo y hacer paquetes.

NESTOR: Casi nada. No compre mas este pan; no es bueno.

AMALIA: Comé Bernardo.

BERNARDO: Ya no tengo hambre.

AMALIA: Me pediste que te hiciera tostadas.

BERNARDO: (FURIOSO.) Dije que no tenía hambre. (AMALIA REGRESA A LA


COCINA.)

NESTOR: Tiene que recuperar fuerzas. Esas suecas suelen ser insaciables. Cuénteme. No es
que me interese realmente, pero como se pone tan nervioso y transpira tanto y se
ruboriza... (NESTOR RIE.) Mírese en el espejo. Parece un tomate. (AMALIA
REGRESA DE LA COCINA DE MUY MAL HUMOR.)

AMALIA: La gente decente siente vergüenza.

NESTOR: Por que no hace mas tostadas?

AMALIA: El pan es nuestro.

NESTOR: Como! ¿No era de Dios? (AMALIA REGRESA A LA COCINA.) Haga muchas.

AMALIA: No soy su sirvienta.

NESTOR: No quiso ser mi madre hace unos días? (MUY CONFIDENTE CON
BERNARDO.) Quiso ser mi madre. En realidad quería ser otra cosa. Ella también
tiene sus fantasías. Me preguntó que se sentía durante el orgasmo. (ALZANDO
LA VOZ.) ¿No es cierto que me preguntó que se sentía? (PAUSA.)

BERNARDO: Amalia, ¿vos le preguntaste que se sentía? (NUEVA PAUSA.)

NESTOR; (SONRIENDO.) Ella también tiene vergüenza. Forman un matrimonio muy puro.
¿Se ha fijado en cuantas de las grandes palabras comienzan con pe? Padre, Piedad,
Paz. Pene. Pureza. Puta. Pie, Paranoico, peldaño, piojo, piorrea, pusilánime,
podredumbre, payaso... Paternoster. (BEBE.) ¡Qué rica es la leche! No hay que
masticar y tiene suero, calcio, proteínas... Me voy a comprar un biberón un día de
estos. (AMALIA VIENE DE LA COCINA.)

AMALIA: Voy a comprar aspirinas.


45

BERNARDO: Ahora no. Yo iré mas tarde. (AMALIA, DESPUES DE UNA BREVE
PAUSA, REGRESA A LA COCINA.)

NESTOR: Estaba pensando que la sueca seguro que se lo cogió a usted. Usted ni se movió y
ella se le echó encima con sus enormes...

BERNARDO: (SE INCORPORA AMENAZADOR.) Está usted yendo demasiado lejos.

NESTOR: ...tetas. Iba a decir "con sus enormes tetas"

BERNARDO: Déjeme en paz. No siga toreándome. Usted me está buscando desde que
llegamos a esta casa. (COMIENZA A TENER CONVULSIONES Y CAE AL
SUELO ARRASTRANDO EN LA CAIDA TODO LO QUE HAY SO- BRE
LA MESA. NESTOR PERMANECE SIN MOVERSE. AMALIA VIENE DE LA
COCINA.)

AMALIA: Ayúdeme. (NESTOR NO SE MUEVE.) Hay que sostenerle la cabeza. Tráigame


una toalla limpia. Se está mordiendo la lengua. Ayúdeme. Por Dios, ayúdeme.
(NESTOR SE METE EN SU CUARTO.) ¡Cómo puede ser tan duro! Dios mío,
¿cómo se puede ser tan cruel? Calmate, Bernardo. Ya está pasando. Ssscht. (UNA
VOCECITA INFANTIL CANTA UNA CANCION DE CUNA.) Ya pasa. Ya
pasa. Ya está.
OSCURO

ESTA TODO A OSCURAS. DEL CUARTO DE NESTOR VIENE UNA MUSICA MUY
RUIDOSA. QUE SE INTERRUMPE ABRUPTAMENTE. NESTOR ABRE SU PUERTA
TOTALMENTE DESNUDO Y ACOMPAÑA HASTA LA PUERTA A UN SER AMBI-
GUO.
----------oOo----------

NESTOR: Telefoneame. (SE BESAN EN LA BOCA Y LA PERSONA SALE. ENCIENDE


UNA LUZ Y VA A LA COCINA. REGRESA DE ALLI CON SU FAMOSO
TAZON. SE SIENTA A BEBER. AMALIA VIENE DEL DORMITORIO.)

AMALIA: (LO MIRA CON ODIO.) En mi vida conocí un ser más cruel, más egoísta ni más
degenerado... ¡Porquería!

NESTOR: Por que no me dijeron que le daban estos ataques? Yo no quiero gente enferma en
mi casa. (ELLA HACE UN GESTO DE FASTIDIO Y SE METE EN EL BAÑO.)
Tampoco quiero mujeres de asesinos enfermos, ni frígidas mujeres de maridos
estériles. (APARECE BERNARDO.)

BERNARDO: Como pudo pasarse la noche escuchando música y hablando de porquerías,


mientras...

NESTOR: Agradézcame que le haya permitido tener el ataque en mi casa y que no lo haya
echado a la calle en pleno delirio.
46

BERNARDO: Yo no estoy enfermo. ¿Enfermo de que? Mis padres no eran alcohólicos, ni...

NESTOR: Quizás fueran sifilíticos. (BERNARDO ESTA AL BORDE DE UNA CRISIS


EMOTIVA.)

BERNARDO: Ni siquiera quiso conocernos. (SE SECA LOS OJOS.) ¡Nosotros hubiéramos
podido quererlo tanto! Si solo tuviera un poco de piedad y un poco de moral. (SE
SIENTA. DE PRONTO, COMO SI DESCUBRIERA ALGO.) ¿Sabe que tuvo
suerte de haber alquilado esa habitación a gente como nosotros? Pudo haberla
alquilado a un ladrón.

NESTOR; En cambio se la alquilé a dos gloriosos asesinos. (AMALIA SALE FURIOSA DEL
BAÑO.)

AMALIA: No le permitas que diga eso. ¿Cómo se atreve a pronunciar esa palabra? ¿Tenemos
cara de asesinos, nosotros? (BERNARDO LE TOCA UN BRAZO COMO PARA
CALMARLA.) No puedo soportar que nos llame así.

NESTOR; A los que matan a un semejante se les llama asesinos.

BERNARDO: Es que... justamente... no eran semejantes.

NESTOR: (SIN OÍRLO.) A los que matan seis, se les llama reincidentes. O sea... asesinos por
partida séxtuple.

BERNARDO: Usted juzga a la ligera. Ya le conté como fue y la clase de gente que era.

AMALIA: ¿Con que derecho nos juzga? Usted nos hace sentir horriblemente mal. Emplea
palabras hirientes. No se les llama asesinos a gente como nosotros. Somos
católicos practicantes. Es ofensivo. ¿No se da cuenta? Hay que saber distinguir
entre los seres humanos. No le voy a perdonar nunca que nos haya llamado
asesinos.

NESTOR: Trataré de sobrevivir a ese dolor. (DEJA LA TAZA SOBRE LA MESA Y SE VA


AL DORMITORIO. EL MATRIMONIO INTERCAMBIA UNA MIRADA.)

BERNARDO: Se lo está buscando.

AMALIA: Sí. (ELLA VA A LA COCINA Y REGRESA DE ALLI CON UNA CUCHILLA


ENORME. BERNARDO LO TOMA Y MIRA HACIA EL CUARTO DE
NESTOR.)

MUJER EN OFF: ¡Lilian! ¿Dónde te escondiste? ¡Porquería! (BERNARDO SE DIRIGE AL


CUARTO DE NESTOR.) ¿No me oís? ¿Hasta donde pensás que puede llegar la
paciencia de una madre? (SILENCIO. AMALIA ESPERA EXPECTANTE.
BERNARDO REGRESA DEL CUARTO CUBIERTO DE SANGRE. AMALIA
VA A SU DORMITORIO. VUELVE CON BOLSAS DE NYLON Y UN
DELANTAL DEL MISMO MATERIAL. SE LO PONE CON AIRE
PROFESIONAL. BERNARDO ENTRA AL BAÑO. SE OYE EL RUIDO DE LA
47

DUCHA. AMALIA ENTRA AL CUARTO DE NESTOR Y REGRESA


DESPUES DE UNOS INSTANTES CON LA CABEZA DE NESTOR
ENVUELTA EN UN [Link] UN PAQUETE CON PAPEL MADERA Y
CORDEL.)

AMALIA: (MIENTRAS HACE SU TRABAJO.) A nadie le gusta que le pongan motes a uno.
Y menos "asesino". ¿Estás contento ahora? ¿Qué te costaba ser decente? ¿Eh? ¿Te
costaba mucho? Pudiste haber tomado ejemplo de nosotros y en cambio preferiste
la muerte. Mirá el trabajo que nos das ahora. (TERMINA DE HACER EL
PAQUETE Y VA A BUSCAR MAS AL DORMITORIO. REGRESA CON UN
BRAZO. LO ENVUELVE IGUAL QUE LA CABEZA, CON LA MISMA
HABILIDAD PROFESIONAL.) Veinte viajes para hacerte desaparecer. ¿Qué te
costaba ser decente? Ni siquiera hacías lo posible por salvar las apariencias. (DEJA
EL PAQUETE HECHO Y VA POR UNA PIERNA. REGRESA CON ELLA Y
LA COLOCA CON TERNURA SOBRE LA MESA. LA ACARICIA.) Ahora
estás frío. Perverso. ¡Pudimos haber sido tan felices, los tres! Pero estabas tan lleno
de defectos Y no se puede. No se puede. En esta vida hay que elegir el camino
recto. Todo se está pudriendo alrededor y alguien debe hacer algo... antes de que
sea demasiado tarde. (BERNARDO VIENE DEL BAÑO VISTIENDO UNA
BATA, Y DESCALZO.)

BERNARDO: Voy a quemar la ropa de cama en la bañera.

AMALIA: Si, pero no pises descalzo. Hay sangre en el suelo.

BERNARDO: (LA MIRA CON TERNURA Y PREOCUPACION.) Estás deprimida. ¿Te da


mucho trabajo?

AMALIA: No. Este es tierno. Se descuartiza fácil.

BERNARDO: Tendrás que hacer varios viajes. Iré con vos.

AMALIA: No es necesario. Vos hacé la limpieza y quemá las sábanas. Ese es tu trabajo. El
mío es este. El aire del lago me refrescará un poco. Me gusta ver como se forman
los círculos concéntricos sobre la superficie Me quedo como hipnotizada siempre,
mirando esos círculos. Estoy llena de preguntas. ¡Hay tantas cosas misteriosas, que
no entiendo! (ÉL VA JUNTO A ELLA Y LA ABRAZA.) ¿Qué hacés? Te vas a
ensuciar nuevamente.

BERNARDO: (MIRÁNDOLA A LOS OJOS.) Quiero decirte que te quiero mucho.

AMALIA: Yo también te quiero. Pero no es tiempo de eso, ahora. Por que mejor no buscás en
el diario, en la parte de "Se alquila" Tendremos que mudarnos otra vez.

MUJER EN OFF: (MIENTRAS LA TOMA UN DIARIO DE ENCIMA DE LA MESA Y SE


PONE A BUSCAR...) Ahora vas a ver lo que te hago. La gente está durmiendo,
desgraciada. No se hace ruido a esta hora. Vení para acá, te digo. ¡Qué apagues
ese aparato! ¿Con quien hablo yo? ¿Con la pared?
48

BERNARDO: Aquí hay algo interesante. (Y VA A HACER UN LLAMADO.)

MUJER EN OFF: Para mí que vos sos sorda. No puede ser que yo te hable y te grite y vos no
te des por enterada. No puede ser. Y si sos sorda yo te voy a agujerear esas orejas
que tenés. Y me vas a oír aunque no quieras. (MIENTRAS ELLA SIGUE
VOMITANDO SU FURIA CONTRA LA NENA...)

BERNARDO: ¡Ah! Le hablo por el aviso. (MUSICA DE ROCK MUY FUERTE.)

También podría gustarte