Capitulo 11 Analisis
Capitulo 11 Analisis
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| Diferenciar entre rentabilidad de los activos y rentabilidad del capital, así como proponer medidas
para incrementarlas.
| Explicar los efectos del apalancamiento sobre la rentabilidad.
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Existen grupos de personas e instituciones externas a las empresas, como acreedores, inversionistas
o analistas financieros, lo que se conoce como stakeholders o grupos de interés, que están interesados
en la función financiera de las empresas. Además, la administración se interesa por los resultados y
las relaciones reportados en los estados financieros. Los usuarios externos no tienen acceso a la infor-
mación detallada de la que sí dispone la administración, y de algún modo desean obtener un grado
de conocimiento tal que les permita tomar decisiones en relación con la empresa, ya sea para fines de
inversión o de financiamiento.
Hoy en día, los grupos de interés no nada más están pendientes de los resultados financieros
sino también del desempeño social de las organizaciones y consideran en su comportamiento hacia la
empresa si la reputación de ésta es dañada por factores ajenos a lo financiero. Por ello, en un análisis
financiero debe considerarse esta situación.
En esta sección se considera el análisis de estados financieros como una base para que los usuarios
externos tomen sus decisiones.
Análisis financiero
Análisis El análisis financiero es un proceso de selección, relación y evaluación. El primer paso consiste en
financiero seleccionar del total de la información disponible respecto a un negocio la que sea más relevante y que
afecte las decisiones según las circunstancias. El segundo paso es relacionar esta información de tal ma-
nera que sea más significativa. Por último, deben estudiarse estas relaciones e interpretar los resultados.
Estos tres pasos son muy importantes; sin embargo, la esencia del proceso es la interpretación de los
datos obtenidos como resultado de la aplicación de las herramientas y técnicas de análisis.
1
Ralph Kennedy y Stewart McMullen, Estados financieros: forma, análisis e interpretación, Uteha, México, 1976, p. 223.
empresa y tener el mismo tratamiento contable (postulado de consistencia NIF A-2). Al comparar dos
empresas, también deben tenerse en cuenta las posibles diferencias en métodos y los meses que abarca
el periodo contable. Finalmente, es importante recordar que para que el análisis individual de la em-
presa y las comparaciones con otras sean válidos y den lugar a conclusiones correctas, todas las cifras
deben estar expresadas en pesos del mismo poder adquisitivo (NIF A-4 características cualitativas de
los estados financieros, párrafo 35).
La información financiera comparable sí permite a los usuarios generales identificar y analizar las
diferencias y similitudes con la información de la misma entidad y con la de otras entidades a lo largo
del tiempo.
Rentabilidad
En el lenguaje del análisis financiero se entiende que cuando se quiere evaluar la rentabilidad en una Rentabilidad
empresa, lo que se desea es evaluar la cifra de utilidades logradas en relación con la inversión que las
originó.
El tratamiento de la rentabilidad, en este capítulo, relaciona las utilidades contables, también
llamadas utilidades financieras, para diferenciarlas de las utilidades económicas y de la utilidad gra-
vable. La utilidad económica será tratada más adelante, cuando se vea cómo se mide la rentabilidad
utilizando el enfoque de los economistas. La utilidad gravable es aquella que se determina al aplicar
las disposiciones de la Ley del Impuesto sobre la Renta y que sirve para establecer el impuesto de un
ejercicio de operaciones, como ya se explicó en el capítulo 3.
Cuando se mide la rentabilidad tomando en cuenta la utilidad financiera, se emplean tres niveles Utilidad
de utilidad y tres niveles de inversión. financiera
La primera medida de rentabilidad existe en relación con la inversión total en activos operativos,
y para calcularla se emplea la utilidad generada por la totalidad de los activos, después de impuestos;
este concepto se explica más adelante en este capítulo. Finalmente, la tercera medida de rentabilidad se
calcula a partir de la inversión que mantienen los accionistas comunes en la empresa, y para calcularla
se toma en cuenta la utilidad neta menos los dividendos preferentes y se relaciona con la diferencia
entre el capital contable y el capital preferente.
Balance general
Acreedores
Activos 8
4
Accionistas 5
Estado de resultados
1
Ventas del ejercicio
2 − Costo y gastos de operación 7
3
= Utilidad de operación
6
+ Otros ingresos
− Otros gastos
= Ut. antes gtos. financieros
− Gastos financieros 9
= Ut. antes impuestos
− Impuestos
= Ut. antes impuestos part. ext.
± Partidas extraordinarias
= Utilidad neta
En segundo lugar, es obvio que para que existan utilidades no basta con que una empresa venda
sus bienes o servicios, sino que además es necesario que los venda bien, esto es, con una adecuada rela-
ción de precios y costos. El número 2 en el cuadro muestra la relación que existe entre las ventas y cada
uno de los renglones del estado de resultados hasta el nivel de utilidad antes de gastos financieros (costo
integral de financiamiento en los resultados financieros reexpresados), es decir, la relación que hay en-
tre utilidad de operación y ventas. La razón de estas relaciones hasta este nivel es porque la rentabilidad
de los activos de operación depende de las ventas y de los costos y gastos incurridos para generarlas. Activos
La estructura de costos de operación en una empresa produce determinada mezcla de costos fijos de operación
y variables, según las decisiones tomadas al realizar la inversión en activos. Las empresas intensivas
en mano de obra tienen costos variables altos y costos fijos relativamente bajos; las empresas inten-
sivas en bienes de capital (activos fijos) tienen, por el contrario, costos fijos altos y costos variables
relativamente bajos. Lo anterior, aunado a los conocimientos adquiridos en el estudio del modelo
costo-volumen-utilidad y en el apalancamiento de operación, permite comprender el efecto de esta
estructura de costos en la utilidad de operación; ambos temas serán tratados en capítulos posteriores.
Se considera que una empresa está apalancada operativamente cuando tiene costos fijos altos, lo
que ocasiona que cuando cambie el volumen de ventas, la utilidad de operación cambiará más que
proporcionalmente en relación con el cambio (de aumento o disminución) porcentual registrado en
las ventas.
Hasta este punto, cuando se han analizado las ventas y el efecto de la estructura de costos de ope-
ración, puede comenzar a explicarse la rentabilidad de los activos de operación, independientemente
de cómo fueron financiados, ya que en la determinación de la utilidad de operación solamente se han
enfrentado el costo de ventas y los gastos de venta y administración.
Así, la rentabilidad de los activos de operación depende del nivel de ventas logrado por la empresa
y de la relación que guardan aquéllas con la estructura de costos. Las ventas, a su vez, dependen del
volumen y precios operados en el ejercicio, y en muchos casos, como en el de los productos de precio
controlado, lo más importante es el volumen. El número 3 en la ilustración 11.1 muestra la rentabili-
dad de los activos, que es producto de las relaciones 1 y 2 antes mencionadas.
El número 4 muestra la rentabilidad del activo total, ya que establece una relación entre la utilidad
generada por todos los activos (operativos y no operativos) y la inversión total en activos. Para calcular
este indicador, se toma como punto de partida la utilidad neta, pero se le ajusta para obtener la cifra de
utilidad después de impuestos y antes de gastos financieros, según se verá más adelante.
relación entre la utilidad neta y las ventas, indicada con el número 7 en la ilustración 11.1, así como
la relación entre la utilidad neta y la utilidad de operación (antes de los gastos financieros), indicada
con el número 6, y que depende de la relación 2 antes mencionada. En resumen, la utilidad neta
depende de tres aspectos: ventas, costos y gastos de operación y financieros. El numero 8 muestra la
relación entre la utilidad neta y la inversión de los accionistas, la cual, finalmente, mide la rentabilidad
del capital de los accionistas y depende de las relaciones 5 y 6.
El número 9 relaciona el renglón de gastos financieros (por intereses, el resultado integral del
financiamiento) con el total de pasivos con costo, para obtener el costo promedio de los préstamos.
Los pasivos sin costo son los gastos por pagar, y en general cualquier pasivo que no exige el pago
de interés.
Más efectivo
Más recibido
ingresos
Utilidades
Menos
Menos
egresos
efectivo
requerido
Costos
y gastos
Ingresos
Operaciones
Menos
Inversión egresos Menos
promedio efectivo
($ × tiempo) Inversión requerido
promedio
menor
Retraso de Adelantar
egresos ingresos
Menores $ por
espacio de tiempo
más corto
Efectivo Efectivo
requerido a la Tiempo recibido más
última fecha pronto
Por ello, puede concluirse que el rendimiento generado por los activos se reparte entre los acree-
dores y los accionistas, y dado que uno de los objetivos iniciales es generar riqueza para estos últimos,
son ellos quienes deben tener un rendimiento proporcionalmente mayor que el acreedor, cada uno en
relación con su inversión. De aquí que al analizar la rentabilidad debe tenerse en cuenta que el endeu-
damiento es un medio, no un fin, y que el financiamiento debe producir un efecto favorable para el
accionista, en el que el rendimiento del capital sea mayor que el de los activos, como se explicará más
adelante.
Condición financiera
Condición
Evaluar la condición financiera de una empresa consiste en analizar si tiene capacidad de cumplir con
financiera
los compromisos contraídos para sus operaciones. Éstos se contraen con proveedores, acreedores, obre-
ros y empleados, y con el fisco, para ser cumplidos tanto en el corto como en el largo plazo. Cuando Liquidez
se analiza la situación financiera de la compañía en el corto plazo se habla de evaluar la liquidez; por Solvencia
el contrario, cuando se analiza en el largo plazo se habla de evaluar la solvencia.
Liquidez
La liquidez de una entidad se mide por la capacidad en monto y la posibilidad en tiempo de cumplir
con los compromisos establecidos en el corto plazo.
La liquidez se refiere a la disponibilidad de fondos suficientes para satisfacer los compromisos fi-
nancieros de una entidad a su vencimiento. Lo anterior está asociado a la facilidad con la que un activo
es convertible para una entidad, independientemente de si es factible disponerlo en el mercado. Sirve
al usuario para medir la adecuación de los recursos de una entidad a fin de satisfacer sus compromisos
de efectivo en el corto plazo (NIF A-3 apéndice C).
Capacidad en monto
Capacidad Capacidad en monto significa que la empresa tenga recursos suficientes para cubrir sus compromisos.
en monto Hasta 1982, las empresas prepararon el estado de cambios en la situación financiera con base en
las variaciones sufridas por el capital neto en trabajo de un ejercicio a otro. Se daba esta importancia
al capital neto en trabajo porque se tenía la idea de que los recursos con naturaleza y característica de
corto plazo de alguna manera garantizaban la existencia de liquidez; se pensaba que si ya se tenían los
activos de corto plazo, lo de menos era convertirlos en efectivo y con éste cumplir los compromisos.
Con las condiciones económicas actualmente imperantes, no solo es fundamental que se tengan
los activos de corto plazo, sino que además éstos tengan posibilidades reales de convertirse en efectivo.
A partir de 1983, el IMCP2 decidió sustituir el capital neto en trabajo para la preparación del estado
de cambios en la situación financiera por el efectivo y, posteriormente, en 1990, promulgó el Boletín
B-12, hoy sustituido por la NIF B-2, que establece la elaboración del estado de cambios en la situación
financiera a partir de pesos constantes, tema que ha sido tratado en los capítulos 8 y 10. Gracias a ello
ahora es posible hacer un análisis más real de la liquidez, basado en información del efectivo generado
en el ejercicio (de dónde proviene y hacia dónde se canaliza). Pero además habrá que estudiar los ren-
glones de activos circulantes y evaluar, con las herramientas tradicionales, sus posibilidades de generar
efectivo.
Posibilidad en tiempo
Posibilidad Posibilidad en tiempo significa que, además de estudiar si la empresa puede generar efectivo a partir
en tiempo de sus operaciones, debe analizarse cuánto tiempo le toma vender sus inventarios, cobrar sus cuentas
por cobrar, etc. El estado de flujo de efectivo (cambios en la situación financiera) estudiado en com-
binación con el tiempo que le toma a la empresa convertir sus activos circulantes será fundamental en
la evaluación de la liquidez.
2
“Estado de cambios en la situación financiera”, en Principios de contabilidad generalmente aceptados, IMCP B-12, hoy
NIF B-2 (2011), México, 2011.
3
Fred Weston y Eugene Brigham, Finanzas en administración, Interamericana, México, 1985, p. 293.
Teóricamente, la manera de financiar los activos depende de su comportamiento: los hay que
únicamente se necesitan temporalmente y otros que se necesitan de manera permanente. Por ejemplo,
en el caso de las cuentas por cobrar a clientes, hay dos tipos de saldos.
El primero de ellos es el que existe siempre y surge de las operaciones regulares de la empresa; es
de naturaleza revolvente porque aunque la cantidad que los clientes adeudan es más o menos la misma
durante el tiempo (si las operaciones son uniformes), las ventas por las que existe ese saldo son siempre
diferentes. Por ejemplo, una empresa puede tener siempre $100 en cuentas por cobrar, pero ese saldo
proviene primero de las ventas de enero, luego de las de febrero que se supone surgen simultáneamente
con la cobranza de las ventas de enero (si el periodo de crédito es de 30 días), y así sucesivamente; el
saldo nunca llega a cero porque al mismo tiempo que se cobran las cuentas anteriores se crean otras
por las ventas nuevas. Este saldo revolvente existe de manera permanente aunque su naturaleza sea Saldo revolvente
de corto plazo.
El segundo de ellos es el saldo temporal que se presenta cuando las operaciones tienen una na-
turaleza estacional. Por ejemplo, si una empresa tiene sus ventas pico en la temporada navideña, sus
saldos de inventarios y clientes serán temporalmente más altos que el resto del año, pero volverán a sus
niveles normales al final de la temporada. La ilustración 11.3 presenta el activo circulante en su parte
permanente y en su parte fluctuante o temporal, e indica que lo más recomendable para no tener pro-
blemas de liquidez es que solamente la parte fluctuante o temporal se financie con préstamos de corto
plazo; de esta forma se sincronizan el vencimiento del pasivo y el periodo de conversión a efectivo de
los activos temporales.
Deuda a largo
Activos de largo plazo plazo y capital
Tiempo
Desde el punto de vista de los pasivos, también existen algunos, como el de los proveedores, que
son considerados permanentes porque su naturaleza es revolvente como en el caso de las cuentas de
clientes. Estos pasivos pueden ser usados para financiar los activos circulantes permanentes en combi-
nación con fuentes de financiamiento permanentes, como préstamos de largo plazo o capital contable.
Los activos de largo plazo deberán ser financiados con fuentes de financiamiento también de largo
plazo para que exista sincronización en cuanto al vencimiento de los pasivos y la forma en la que estos
activos generan efectivo.
Utilizar financiamiento externo de corto plazo en forma exagerada puede llevar a una situación de
falta de liquidez, aun cuando la convertibilidad de los activos sea muy alta.
Solvencia
La solvencia tiene que ver con la capacidad de la empresa para cumplir con sus compromisos de largo
plazo. En realidad es un concepto más amplio que también incluye la posibilidad de aprovechar opor-
tunidades y hacer frente a situaciones de crisis.
La solvencia es el exceso de activos sobre pasivos, y por lo tanto la suficiencia del capital contable
de las entidades. Sirve al usuario para examinar la estructura de capital contable de la entidad en térmi-
nos de la mezcla de sus recursos financieros y la habilidad de la entidad para satisfacer sus compromisos
a largo plazo y sus obligaciones de inversión (NIF A-3, apéndice C).
Una realidad inevitable es que en el largo plazo influye la cantidad de los cortos plazos que expe-
rimente la empresa.
La fuerza y potencia financiera que se espera que tenga la empresa depende de la forma en la que
son generados el flujo de efectivo (liquidez) y la rentabilidad (utilidades). Debe existir, según el tipo
de empresa, cierto equilibrio entre liquidez y rentabilidad. Éste dependerá de que las estructuras de
activos (costos fijos y variables) y de capital (mezcla de pasivos y capital) sean elegidas de acuerdo con
las posibilidades de generar ventas que tiene la empresa.
CUESTIONARIO