¿QUÉ ES EL LIBERALISMO?
Adriá Nuñez
Para poner en contexto, empecemos repasando un poco qué es el
capitalismo. Recordemos que hay dos grandes formas de interpretar
el capitalismo. El capitalismo es el sistema económico que empieza
a ver en las zonas donde los burgueses, donde los mercaderes y
demás inversores llegan a tal nivel de recapitalización, es decir, a un
gran nivel de creación de medios de producción, que su riqueza
empieza a competir con gobernantes o nobles.
Y de aquí aparecerían las dos visiones para interpretar el
capitalismo. Unos llamarían capitalismo simplemente a todo lo que
ocurriera en esa situación, y otras personas que serían los de la rama
liberal, que se fijarían no tanto en el aspecto global, sino en la parte
diferenciadora que haría todo este proceso, aquello distintivo que
cambiaría la sociedad y que maximizando se aceleraría todo este
proceso. Mientras que unos llamarían simplemente al capitalismo
como la acumulación privada de capital, y los liberales y demás
señalarían que el capitalismo es la propiedad privada y el libre
mercado, que es lo que propiciaría todos estos cambios.
Pues bien, entonces ¿qué es el liberalismo? El liberalismo se
puede definir también de dos maneras. También se puede apreciar y
también nos podemos acercar a él de dos perspectivas diferentes. La
forma más global de analizarlo, por los mismos que analizaban
anteriormente el capitalismo de forma global, el liberalismo sería
simplemente la estructura de poder y de estado que harían estos
nuevos ricos, que harían estos nuevos poderosos, para conseguir
privilegiarse a ellos. Cosa que efectivamente ocurrió. Pero si nos
fijamos más y analizamos el rasgo distintivo de este sistema político,
lo que vemos es una definición completamente diferente. El
liberalismo sería el sistema político para llegar al capitalismo. Es
decir, un sistema político que nos llevaría a facilitar el sistema
económico que supone el capitalismo. El sistema político y
económico que había en el momento en que las ideas liberales
empezaban a retumbar por todos lados era la monarquía y el
mercantilismo. Es decir, un rey representante legal de Dios en la
tierra decidía por todo y estaba centralmente decidiendo y
gestionando sus territorios de forma que el ciudadano no tenía ni
voz ni voto. Y el sistema económico era muy dirigista, lleno de
gremios, de regulaciones y de proteccionismo. Estas personas con
mucho dinero que empiezan a aparecer quieren reconocimiento y
quieren que les dejen un poco en paz. Empiezan a gestionar una
parte muy importante de la economía y una parte muy importante
del país o de la ciudadanía, y empiezan a verse muy lastrados por el
poder político imperado. Entonces estas personas tienden a querer
gestionar su propio campo de actuación sin intervención de aquellas
personas que tiene por encima. Empieza a crecer muchísimo la
economía y no es gracias a los reyes, sino a la propia ciudadanía, a
la sociedad civil, a burgueses, a comerciantes, a mercaderes.
Entonces los reyes empiezan a perder muchísimo estatus y empiezan
a verse como un lastre. Lo que pasa es que claro, en los cambios
primero tiene que haber una lucha cultural. Primero de todo tiene
que enseñarse a la población cómo va a ser un cambio, más o menos,
para que la gente acepte los cambios o no haya grandes disturbios o
no haya grandes retenciones contra todo esto.
Aquí aparecerían un montón de defensores del liberalismo que
empiezan a divulgar sus ideas y sus descubrimientos en el campo de
la economía, de la política y de las libertades civiles. Desde estos
pensadores se empieza a teorizar cómo sería una sociedad sin
intervención por parte de los reyes, sin planificación central, y se
expone cómo eso beneficiaría a la población. David Ricardo se
opondría a todo este mercantilismo proteccionista siendo un gran
defensor de todo el comercio internacional. Y su aporte a la teoría
económica para concienciar a la población de que es mejor dejar en
paz, dejar comerciar entre países y no proteger la propia industria,
los propios sectores y demás, sería la ventaja comparativa.
Explicaría cómo es mucho más eficiente que los países especialicen
en sus cosas en lo que mejor se les da, que no que los países intenten
hacer absolutamente todo a coste mucho más elevado y de una
forma muchísimo más torpe y que luego se comercie y que entonces
sea todo muchísimo más eficiente, porque hay zonas mejores que
otras para producir ciertas cosas y por lo tanto la ciudadanía
conseguiría muchísimas más cosas a mucho menos precio si se deja
comerciar libremente entre países. Además desarrollaría la teoría del
valor objetivo, que eso ya en otros vídeos desmontaremos.
Adam Smith profundizó más en la teoría de la ventaja
comparativa. Analizó que no solo era más eficiente que los países se
especializaran cada uno en su sector, sino que era muy eficiente que
las personas se especializaran cada uno en su cosa y que entonces, a
partir del libre mercado, cada persona se relacionase con otra para
conseguir cubrir la plenitud de necesidades. También teorizó sobre
la importancia del capital en el desarrollo y luchó contra las críticas
proteccionistas contra el mercado internacional.
Mucha gente decía que sin proteccionismo las empresas se irían
todas del país y que no quedaría absolutamente nada de trabajo.
Adam Smith entonces expuso que no necesariamente, porque corría
más peligro un inversor cuando se iba muy lejos y tenía sus fábricas
en otros países muy lejanos que no podía llegar a controlar
demasiado y que por lo tanto existía cierta tendencia, mejor lo
pongo por aquí aunque me salga un poco más caro, pero bueno, así
tengo al menos un poco más de seguridad. A eso lo llamaba la mano
invisible del mercado. Esta mano invisible sería una metáfora que
explicaría cómo los capitalistas de forma descentralizada intentan
detectar los estímulos y las ideas de negocio en el mercado para
optimizar la inversión y hacer que todo el mundo se coordine sin un
plan central. Simplemente con los indicadores, con los precios, con
la oferta y la demanda la gente ya se organizaría libremente de
forma descentralizada para cubrir las necesidades de todo el mundo
y que en esto también influiría la prima de riesgo que podría haber
por llevárselo todo muy lejos y perder el control sobre estas
inversiones.
David Hume también criticó muchísimo las ideas
mercantilistas-proteccionistas en la rama de la balanza de pagos.
Con su mecanismo de especie de dinero explicaba que la balanza de
pagos tiende a igualarse. Por muy rara, por muy extraña que pueda
ser la economía en un territorio, tiende a igualarse sin intervención
estatal la balanza de pagos. Y además de que no sería algo muy
importante, no importaría demasiado realmente si un país estuviese
exportando más productos que importando y por lo tanto
importando más dinero que exportando y viceversa. Una sociedad
puede perfectamente desarrollarse exportando más dinero del que se
importa y viceversa. Antes se creía que lo más importante era que el
dinero llegase al país. Sin embargo, un país que piensa a largo plazo
y que invierte a largo plazo, realmente estaría exportando más
dinero, estaría saliendo más dinero del país que producción se
estuviese desarrollando, porque se estarían haciendo planes a largo
plazo y por lo tanto la producción todavía no se está realizando.
Voltaire, por su parte, no se centró tanto en la economía sino en
la estructura del estado. Voltaire defendía la separación entre iglesia
y estado. En esa época no sólo se extendían las ideas de que
económicamente debemos ser libres, sino de que culturalmente,
socialmente y en todos los aspectos debemos ser libres. Y que no
necesitamos que la iglesia y otras instituciones estén ligadas al
estado.
Jeremy Betham sería el padre de la función de utilidad y expuso
la tendencia decreciente a la utilidad marginal. De todo esto
hablaremos en más en profundidad cuando empecemos con los
vídeos de la teoría económica.
Francois Kessnay fue el creador de la economía política y analizó
el dinero como la circulación sanguínea. Desarrolló una teoría por la
cual analizaba la sociedad y veía que el flujo de dinero se repartía
por todas las clases y todas eran interdependientes económicamente
entre ellas.
Jack Sturgott, político y economista, instituyó la libertad de
comercio de granos, aceite, ganado y vino. Y entre otras cosas
suprimió los privilegios gremiales para favorecer la libertad de
comercio.
Y Bastiat dijo que la competencia en el libre mercado es un
proceso de descubrimiento dinámico por el cual los agentes
descubren constantemente las necesidades de la población y que
entonces la gente se coordinaría entre sí, logrando cubrir las
necesidades de todo el mundo. Y que toda forma de intervención
gubernamental entolpecería todo este proceso, lo dificultaría y haría
que no se pudiese llevar a cabo. Ya que desde el gobierno se
estarían distorsionando los precios, se estarían distorsionando los
incentivos y por lo tanto se harían malas inversiones.
Como vemos, los pensadores liberales lo que tienen hacer es
analizar la sociedad y descubrir la forma en que la gente
interactuaría sin la intervención estatal. El liberalismo sería una
corriente de pensamiento en la cual se va añadiendo cada vez más
información hacia cómo estructurar una sociedad abierta y libre. Y
en estos momentos de revolución en que los burgueses estarían
consiguiendo más reputación, más poder y más influencia, las ideas
liberales fomentarían la creación del estado liberal. En esa época se
pensaba que sustituyendo el orden monárquico del antiguo régimen
por un sistema de estados cimentados en las ideas liberales, traería a
la población muchísima más libertad. Ya que supuestamente no
serían estados religiosos, autoritarios y sin ningún tipo de
contrapeso por parte del exterior, estos nuevos estados modernos
traerían mucha más libertad y prosperidad a la sociedad civil.
Lógicamente cada liberal planteaba cómo sería su estado ideal. Y en
grandes líneas, todas estas ideas de cómo debería estructurarse el
estado para que el sistema económico atendiese al capitalismo eran
estas que voy a enumerar a continuación.
Primero de todo, el representante, el político o el gobernador
debe ser elegido por la ciudadanía, por el pueblo. Por lo tanto, se
plantearía el sistema democrático. Pudiendo elegir cada cierto año al
representante, al gobernador, al político o al mandamás, se creía que
si el político se excedía en sus funciones, se le podía echar y
sustituir por otro.
Además, se defendía la igualdad ante la ley. Todo individuo debe
ser igual a la hora de ser analizado por el gobierno. Nadie debe tener
más privilegios que otros a la hora de comerciar y ninguno tiene que
tener más trabas que otros de forma legal. No considera donde
recibo que los nobles estuvieran exentos de pagar impuestos
mientras ellos tenían que pagarlos. Y a la hora de competir en el
mercado también supondría eso una injusticia, solo en su vida diaria
que también. Y uniendo la democracia con la igualdad ante la ley
tenemos el sufragio universal. Es decir, si todos somos iguales ante
la ley, todos tenemos que tener el mismo derecho para elegir a
nuestros representantes, por lo tanto todo el mundo debe tener la
capacidad de votar.
Otra cosa que proponían es el imperio de la ley. Como todos
tenemos que ser iguales ante la ley, el que gobierna también tiene
que serlo y por lo tanto tiene que estar sujeto a las leyes. El que
manda no está por encima de las leyes, sino por debajo y tiene que
gobernar tal cual digan las leyes. Para esto se defendió la creación
de las constituciones. Un texto con el ordenamiento jurídico que
estipule cómo se estructura el estado y qué derechos y libertades
tiene la ciudadanía. Y que todo lo que se haga, todas las leyes y que
todo lo que ocurra y todos los cambios jurídicos y absolutamente
todas las leyes que se aprueben deben estar regidas por los
mecanismos constitucionales. Sin embargo, como algunos se temían,
que esta democracia pudiese llevar a totalitarismos y abusos de
poder de las mayorías contra las minorías y además para limitar el
poder político, que no solamente esté limitado al poder por el
obligado cumplimiento de las leyes, sino que además el poder se
dividiese, el poder se separase, que no solamente fuese una persona
quien pudiese determinarlo absolutamente todo, sino que fuese en
varios.
Otro punto más entonces sería la separación de poderes.
Separando la responsabilidad de gestión del estado en varias
personas o en varios campos, se consigue que sea más difícil
coordinarse y por lo tanto organizarse para cometer abusos. Si el
poder ejecutivo, legislativo y judicial están separados en varias
personas e incluso el propio poder legislativo que pudiera estar
separado en varias cámaras y que aquellas tuvieran que ponerse de
acuerdo y ser elegidas de forma diferente, uno con un sistema de
votos y otro con otro y demás, haría que más gente tuviese que estar
de acuerdo para conseguir llevar una ley a cabo. Por lo tanto
dificultaría la creación de leyes y limitaría el poder político y su
actuación. Con estos parámetros a grandes rasgos se creía que el
poder iba a estar limitado, ya que lo que se pretendía con el
liberalismo era que la ciudadanía tuviese garantizados los derechos
individuales, ya sea del respeto por la vida, la libertad y la propiedad
privada, como el derecho de reunión, de asociación y desasociación,
en la libertad de expresión y otros muchísimos derechos. Te creía
que por lo general la gente no se iba a quitar a sí misma todos esos
derechos. Lo que claro, no todas las propuestas salían bien.
Evidentemente a la que vas proponiendo ciertas cosas no todo te
funciona y hay cosas que se van desechando y hay cosas en las que
se va profundizando más. Por lo tanto el liberalismo ha ido
cambiando muchísimo, esto simplemente sería el liberalismo
clásico.
Ahora mismo habría muchísimas escuelas de pensamiento liberal.
Tendríamos a los neoclásicos, a la escuela de Chicago, la escuela
austríaca, la escuela ortodoxa, los ordoliberales... Habría
muchísimos. Y por cierto, no todo lo que entendemos como liberal
histórico necesariamente cumple con aquello que he dicho ni tiene
el propósito que he dicho. Se le llama históricamente liberal a
muchísimas personas que han defendido el estado de derecho, el
estado liberal o el estado de sufragio universal en oposición al
antiguo régimen. Pero no con el propósito de maximizar la libertad
individual, sino que con el propósito de avanzar, progresar y demás.
El estado liberal se defendía desde muchísimas creencias. Y no
todos los que lo defendían defendían que hubiese esta reducción de
injerencia estatal y de aumento de la libertad individual
necesariamente, o por lo menos no en todos los campos. Stuart Mill,
por ejemplo, defendía la redistribución de la renta y Thomas
Jefferson formaba parte de un liberalismo anticapitalista. Defendía
que era mejor ser autónomo que ser empleado, porque así plus valía
y bla bla bla, y además de que era muy relación a la banca privada y
demás. Y es que, por lo general, estos términos políticos, estos
temas ideológicos engloban muchísimas realidades y es muy difícil
poner una frontera exacta de dónde a dónde llega algo. Sin embargo,
las escuelas que han mantenido el término liberal hasta el día de hoy,
sí que lo que se ha mantenido en ellas y lo que se ha quedado es esta
búsqueda de llegar al capitalismo mediante el estado liberal.
Así que si en la actualidad hablamos de liberales, por lo general,
no estamos refiriendo a personas que defiendan la libertad
individual. Llamar liberal actualmente a alguien simplemente
porque defiende la separación de poderes o el sufragio universal no
sería demasiado acertado. Actualmente la idea del liberalismo inicial,
de crear el estado-nación que nos salvará a todos y que nos traerá a
todos mucha más libertad individual que en el antiguo régimen, pues
está un poco de capa caída. Se ha hecho el experimento y ha salido
regular. Está claro que todas estas propuestas no limitan del todo al
estado. Y además, como vivimos en un contexto en el cual el
antiguo régimen nos queda muy lejos, el liberalismo actual ya no se
basa en limitar a los reyes, sino limitar al propio estado. Estado de
creación liberal, pero no muy liberal. Y es que el estado liberal que
se planteó para fomentar el capitalismo parece ser que nos ha
llevado a una socialdemocracia. Por lo tanto, el tema este de
neoliberalismo, si se pudiese entender de alguna forma, si
pudiésemos llamar neoliberal a algo, yo considero que pese a que
hay muchísimas escuelas de pensamiento liberal ahora mismo y no
podría haber ninguna unificación neoliberal y no hay
necesariamente una gran diferencia entre los liberales antiguos,
clásicos y tal, con los modernos, yo considero que si se pudiese
llamar neoliberal a algo, se podría hacer teniendo en cuenta el rasgo
distintivo de que no se está luchando contra un antiguo régimen,
sino contra el propio estado. En vez de limitar el poder monárquico,
estaríamos limitando el poder político.
Creo yo que es lo único que cambiaría, pero... ¿A poco? ¿Qué es
neoliberalismo entonces, si no? Porque no todos los liberales
modernos aceptarían todas las nuevos desarrollos y descubrimientos
o propuestas que se habrían hecho desde entonces. Y es que las
ideas liberales sí que tuvieron sus aciertos, pero también tuvieron
grandes errores. A la vista está que a través del estado no es una
gran idea intentar llegar al capitalismo, es decir, un entorno de
respeto por la libertad individual, libre mercado y propiedad privada.
Sin embargo, habría otra manera de intentar llegar al capitalismo.
Esto sería el anarcocapitalismo. Llegar al capitalismo mediante la
ausencia de estado. Y de esto tratará el próximo capítulo. ¿De qué es
el anarcocapitalismo?
Pues bien, hasta aquí la explicación de lo que es el liberalismo. Y
en el próximo capítulo explicaré la gran problemática del
liberalismo, los grandes errores y el por qué no soy liberal y qué
alternativa habría que es el anarcocapitalismo.