Yo me levanto - Maya Angelou
Podrás describirme en la historia
con mentiras retorcidas,
Podrán arrastrarme en la basura misma
Aun así, como el polvo, me levanto.
¿Te desconcierta mi insolencia?
Porque camino como si tuviese pozos de petróleo
Bombeando en mi sala de estar.
Igual que las lunas y los soles,
Con la certeza de las mareas,
Igual que las esperanzas que alto vuelan
A pesar de todo, me levanto.
¿Querrías verme destruida?
¿Con la cabeza gacha y los ojos bajos?
Y los hombros caídos como lágrimas.
Debilitada por mis conmovedores gritos.
¿Te ofende mi arrogancia?
No te lo tomes a mal:
Porque me río como si tuviera minas de oro
Excavadas en mi patio de atrás.
Puedes dispararme tus palabras,
Puedes acuchillarme con los ojos,
Puedes matarme con tu odio,
Y a pesar de todo, como el viento, me levanto.
¿Te desconcierta mi sensualidad?
¿Te parece extraño que baile
como si tuviera diamantes
en mis muslos?
Desde los cobertizos de una vergüenza histórica
me levanto.
De un pasado enraizado en el dolor
Me levanto.
Soy un océano negro, impetuoso y extenso,
Fluyendo y embraveciendo, y así
soporto la marea.
Dejando atrás noches de espanto y miedo
Me levanto.
En un nuevo día, asombrosamente claro,
Me levanto.
Con los talentos que mis ancestros dieron,
yo soy el sueño y la esperanza del esclavo.
Y me levanto.
Me levanto
Yo me levanto.
Somos mujeres - Elvira Sastre
Miradnos.
Somos la luz de nuestra propia sombra,
el reflejo de la carne que nos ha acompañado,
la fuerza que impulsa a las olas más minúsculas.
Somos el azar de lo oportuno,
la paz que termina con las guerras ajenas,
dos rodillas arañadas que resisten con valentía.
Miradnos.
Decidimos cambiar la dirección del puño
porque nosotras no nos defendemos:
nosotras luchamos.
Miradnos.
Somos, también, dolor, somos miedo,
somos un tropiezo fruto de la zancadilla de otro
que pretende marcar un camino que no existe.
Somos nuestros propios pasos , , una espalda torcida,
una mirada maltratada, una piel obligada,
pero la misma mano que alzamos
abre todas las puertas,
la misma boca con la que negamos
hace que el mundo avance,
y somos las únicas capaces de enseñar
a un pájaro a volar.
Miradnos.
Somos música,
inabarcables, invencibles, incontenibles, inhabitables,
luz en un lugar que aún no es capaz de
abarcarnos, vencernos, contenernos, habitarnos,
porque la belleza siempre cegó los ojos
de aquel que no sabía mirar.
Nuestro animal es una bestia indomable
que dormía tranquila hasta que decidisteis
abrirle los ojos con vuestros palos,
con vuestros insultos, con este desprecio
que, oídnos:
no aceptamos.
Miradnos.
Porque yo lo he visto en nuestros ojos,
lo he visto cuando nos reconocemos humanas
en esta selva que no siempre nos comprende
pero que hemos conquistado.
He visto en nosotras
la armonía de la vida y de la muerte,
la quietud del cielo y del suelo,
la unión del comienzo y del fin,
el fuego de la nieve y la madera,
la libertad del sí y el no,
el valor de quien llega y quien se va,
el don de quien puede y lo consigue.
Miradnos,
y nunca olvidéis que el universo y la luz
salen de nuestras piernas.
Porque un mundo sin mujeres
no es más que un mundo vacío y a oscuras.
Y nosotras
estamos aquí
para despertaros
y encender la mecha.
Mujer fenomenal - Alejandra Pizarnik
Las mujeres hermosas se preguntan
Dónde radica mi secreto.
No soy linda o nacida
Para vestir una talla de modelo
Mas cuando empiezo a decirlo
Todos piensan que miento
Y digo,
Está en el largo de mis brazos,
En el espacio de mis caderas,
En la cadencia de mi paso,
En la curva de mis labios.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Ingreso a cualquier ambiente
Tan calma como a ti te gusta,
Y en cuanto al hombre
Los tipos se ponen de pie o
Caen de rodillas.
Luego revolotean a mi alrededor,
Una colmena de abejas melíferas.
Y digo,
Es el fuego de mis ojos,
Y el brillo de mis dientes,
El movimiento de mi cadera,
Y la alegría de mis pies.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Los mismos hombres se preguntan
Que ven en mí.
Se esfuerzan mucho
Pero no pueden tocar
Mi misterio interior.
Cuando intento mostrarles
Dicen que no logran verlo
Y digo,
Está en la curvatura de mi espalda,
El sol de mi sonrisa,
El porte de mis pechos,
La gracia de mi estilo.
Soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Ahora comprendes
Por qué mi cabeza no se inclina.
No grito ni ando a los saltos
No tengo que hablar muy alto.
Cuando me veas pasar
Deberías sentirte orgullosa.
Y digo,
Está en el sonido de mis talones,
La onda de mi cabello,
La palma de mi mano,
La necesidad de mi cariño,
Por que soy una mujer
Fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
Esa soy yo.
Soy mujer
La mujer fuerte - Gabriela Mistral
Me acuerdo de tu rostro que se fijó en mis días,
mujer de saya azul y de tostada frente,
que en mi niñez y sobre mi tierra de ambrosía
vi abrir el surco negro en un abril ardiente.
Alzaba en la taberna, honda la copa impura
el que te apegó un hijo al pecho de azucena,
y bajo ese recuerdo, que te era quemadura,
caía la simiente de tu mano, serena.
Segar te vi en enero los trigos de tu hijo,
y sin comprender tuve en ti los ojos fijos,
agrandados al par de maravilla y llanto.
Y el lodo de tus pies todavía besara,
porque entre cien mundanas no he encontrado tu cara
¡y aun te sigo en los surcos la sombra con mi canto!
La mujer y la casa - José Lezama Lima
Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.
En tus pesadillas
llueve interminablemente
sobre la colección de matas
enanas y el flamboyán subterráneo.
Si te atolondraras,
el firmamento roto
en lanzas de mármol,
se echaría sobre nosotros.
Casida de la mujer desnuda - Federico García Lorca
Verte desnuda es recordar la Tierra.
La Tierra lisa, limpia de caballos.
La Tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.
Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.
La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.
Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.
A la mujer - Autora: Sor Juana Inés de la Cruz
Este, pues, oh, Sabio, es mi sentir,
y en él me fundo, de que el ser mujer
no es ser inferior al varón;
y aunque el vulgo necio lo murmure,
la razón lo disuade y lo convence.
Que si el varón, por serlo, es más perfecto,
y tiene, como dicen, más talento,
¿por qué no ha de serlo también la mujer?
¿O por qué ha de negarse a su capacidad
lo que se concede al varón?
Siendo iguales en el ser,
¿por qué no han de serlo en lo demás?
¿Qué razón hay para que se excluya
a la mujer de las ciencias y de las letras?
¿Por qué no ha de poder aspirar
a los mismos grados y empleos que el hombre?
Proclama - Autora: Gabriela Mistral
Yo vengo a ti con un cantar de cuna
que es la voz de la tierra y de la luna.
Yo vengo a ti con un cantar de fiesta
que es la voz del amor y de la floresta.
Yo vengo a ti con un cantar de guerra
que es la voz del dolor y de la tierra.
Yo vengo a ti con un cantar de paz
que es la voz del trabajo y del hogar.
Yo vengo a ti con la voz de todas las mujeres
que en el mundo te esperan y te veneran.
Yo vengo a ti con la voz de todas las mujeres
que en el mundo te aman y te esperan.
Ser mujer - Autora: Gioconda Belli
Ser mujer no es un accidente.
Es una historia,
un viaje,
una conquista.
Es ser tejedora de sueños,
constructora de mundos,
guerrera de la vida.
Es parir cada día
la esperanza,
la alegría,
la fuerza.
Es ser madre,
hija,
hermana,
amiga.
Es ser todas las mujeres
que habitan en ti.
Ser mujer es un reto,
una aventura,
una responsabilidad.
Es ser dueña de tu destino,
de tu cuerpo,
de tu voz.
Es ser libre,
independiente,
victoriosa.
Ser mujer es ser bella,
fuerte,
inteligente.
Es ser todo lo que quieras ser.
Ser mujer es ser un milagro,
un misterio,
una maravilla.
Ser mujer es ser simplemente
lo que eres:
Única e irrepetible
‘La mujer que camina’, de Basilio Sánchez.
«La mujer que camina delante de su sombra.
Aquella a quien precede la luz como las aves
a las celebraciones del solsticio.
La que nada ha guardado para sí
salvo su juventud
y la piedra engarzada de las lágrimas.
Aquella que ha extendido su pelo sobre el árbol
que florece en otoño, la que es dócil
a las insinuaciones de sus hojas.
La mujer cuyas manos son las manos de un niño.
La que es visible ahora en el silencio,
la que ofrece sus ojos
al animal oscuro que mira mansamente.
La que ha estado conmigo en el principio,
la mujer que ha trazado
la forma de las cosas con el agua que oculta».
MUJER - Bertha Petronila Sánchez Espinoza
Mujer, fuente inagotable de abnegación,
obra maravillosa creada por Dios,
perla de ternura, belleza y amor,
corazón abierto capaz de transmitir emoción.
Tu rostro transmite alegría
tus manos acarician con dulzura,
vas sembrando semillas de fortaleza
porque eres el lucero que brindas ternura.
Eres dinámica y emprendedora
cual abeja que trabaja sin cesar,
vas llevando al desarrollo y al progreso,
a nuestra bendita sociedad.
Mujer trabajadora y competente,
te desenvuelves en el campo y la ciudad,
enfrentas los diferentes retos de la vida
y sales siempre airosa con tu don natural.
Abres senderos de esperanza
ante tormentas de adversidad
y cual espiga fuerte y fecunda,
promueves el amor, la unión y la solidaridad.
Mujer, de corazón sublime y puro,
ruiseñor que canta y conquista el mundo,
eres Evangelio y sagrario de la humanidad
y esperanza dulce, donde comienza el cielo.