EN ESTO CREEMOS 2
Dios Padre
“Dios no existe.” Pero no me mal entiendan, creo con todo mi corazón que sí hay
un Dios verdadero. De hecho, la frase no está completa. Debe ser así: “Dios no
existe, Dios es.” Esta frase quiere decir que la existencia de Dios va más allá de la
existencia normal de todas las cosas. Dios no solo existe, él es. Porque todo lo que
existe es parte de este universo espaciotemporal-material. Pero Dios va más allá de
este universo, él es el creador y soberano de todo lo que existe. Hoy continuamos
estudiando las doctrinas más importantes de nuestra fe cristiana. Hoy estudiamos
la doctrina de Dios. ¿Quién es Dios? ¿Quién creó a Dios? ¿Cómo es Dios? Son
preguntas que nos hacemos, y cuya respuesta encontramos en lo que Dios ha
revelado. Vayamos a la Palabra y aprendamos.
4
Moisés labró dos tablas de piedra semejantes a las primeras y muy de mañana las
llevó en sus manos al monte Sinaí, como se lo había ordenado
el Señor. 5 El Señor descendió en la nube y se puso junto a Moisés. Luego le dio a
conocer su nombre: 6 pasando delante de él, proclamó: —El Señor, el Señor, Dios
compasivo y misericordioso, lento para la ira y grande en amor y fidelidad, 7 que
mantiene su amor hasta mil generaciones después y que perdona la maldad, la
rebelión y el pecado; pero no tendrá por inocente al culpable, sino que castiga la
maldad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación. 8 Enseguida
Moisés se postró en tierra y adoró al Señor. 9 Y dijo: —Señor, si realmente cuento
con tu favor, ven y quédate entre nosotros. Reconozco que este es un pueblo terco,
pero perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y adóptanos como tu herencia.
Éxodo 34:4-9
Se trata de una escena importantísima porque es una descripción de Dios dicha por
él mismo, esla carta de presentación de Dios. La escena ocurre después que Dios ha
mostrado su amor y fidelidad con su pueblo al sacarlos de Egipto con prodigios y
cuidarlos en el desierto con agua, alimento, sombra, guía, y protección. En el monte
Sinaí Dios le da su Ley a Moisés, mientras el pueblo está abajo siendo infiel y
adorando un becerro de oro. Moisés rompe las tablas de la ley, y Dios le ordena
hacer unas nuevas para perdonar a su pueblo y renovar su pacto. ¡Cuánta gracia de
nuestro Señor! Y es ahí, en ese momento de gracia y restauración que Dios se
revela. De hecho, se trata del texto que más se repite en toda la Biblia “El Señor,
el Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento para la ira y grande en amor y
fidelidad” Éxodo 34:6. Antes de ir a lo que esto significa, vayamos a lo que no
significa. Hay una serie de ideas equivocadas acerca de Dios que son muy
comunes en nuestro mundo y, tristemente, a veces también entre cristianos:
1. Ateísmo: no hay Dios. La Biblia habla de ellos: Dice el necio en su corazón: No
hay Dios. Salmo 14:1. Hay ateos filosóficos que rechazan la existencia de Dios.
Pero hay otros, quizá peores, que dicen creer en Dios, pero viven como si no
existiera, ateos prácticos.
2. Nihilismo: no existe nada trascendente. Otros no se preguntan si hay Dios o
no, o creen que no pueden responder la pregunta. También se les conoce como
“agnósticos”.
3. Deísmo: hay un Dios, pero no se involucra con el mundo. Esta es la idea un
Dios que creó el mundo, lo echó a andar, y después se fue para no volver. Es la
idea de muchos filósofos.
4. Panteísmo: Dios es la naturaleza. Para algunos Dios es una especie de Espíritu
presente en la naturaleza. Algunos incluso dicen que todos somos parte de
Dios.
5. Dualismo: hay dos fuerzas iguales pero opuestas. Hay quienes tienen una idea
de un Dios limitado, que tiene una fuerza de igual o similar poder contraria a él.
6. Misticismo: Dios es una fuerza cósmica impersonal. Algo así como la fuerza de
Star Wars. Un poder cósmico que está presente en todos.
7. Utilitarismo mágico: Dios existe para cumplir deseos. Hay quienes creen en
un como un genio de la lámpara o, peor aún, una máquina de deseos. Dios se
convierte en un medio para otro fin.
8. Humanismo: Dios existe para mi satisfacción personal. Muchos ponen al ser
humano en el centro del universo, como dioses, y Dios se convierte en una
persona al servicio humano.
9. Relativismo: no hay verdad absoluta. Para muchos no hay una verdad, sino
que cada uno tiene su verdad. En ese contexto, Dios es lo que tú quieras.
10. Pluralismo: todas las religiones/dioses son igualmente válidas. Producto del
relativismo, el pluralismo opina que todas las religiones conducen a Dios, o que
hay muchos dioses.
11. Legalismo: Dios es un dictador tirano buscando castigar. Algunos ven a Dios
como un moralista que lo único que hace es vigilar y castigar.
12. Sensacionalismo: Dios existe para hacernos sentir emociones. Para otros,
Dios se reduce a sentir cosas. Como si él no fuera más que un estimulador de
emociones. Cuando la realidad es que Dios es real lo sientas o no.
La Palabra de Dios dice: En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que
cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a
quienes lo buscan. Hebreos 11:6. Los cristianos somos aquellos que creen en Dios,
pero ¿cuál Dios? Habiendo tantos dioses creados por los seres humanos, cómo
sabemos cuál es el verdadero. Primero, creemos en el Dios revelado en la Biblia.
Segundo, creemos en el Dios revelado en Cristo Jesús. Y tercero, creemos en el Dios
revelado en su creación. Vayamos a lo que nos enseña la revelación de Dios acerca
de sí mismo.
CREEMOS EN UN DIOS CREADOR DE TODAS LAS COSAS
¿Quién creó a Dios? Me han preguntado algunos niños, permítanme ofrecer ahora
una respuesta más amplia que lo que regularmente puedo hacer. Todo lo que existe
en este universo comienza a existir: las personas, los edificios, y hasta los planetas.
Y todo tiene una causa de su existencia. Por eso nos preguntamos de dónde salió
Dios, porque en nuestra experiencia, todo lo que comienza a existir tiene una causa.
Este universo se compone de tiempo, espacio, materia, y energía. ¿De donde salió
todo eso? Antes, los filósofos ateos decían que el universo siempre había existido,
que siempre había estado allí. Pero el día de hoy, ha habido descubrimientos
astronómicos (como la expansión de las galaxias) que dan evidencia de que el
universo comenzó a existir. Esto ya lo decía la Biblia en su primera línea. En el
principio Dios creó los cielos y la tierra. Genesis 1:1. De hecho, el creador de la
teoría del Big Bang era un creyente en Dios. Un científico y sacerdote católico
llamado Georges Lamaitre, quien dijo que el universo comenzó a existir en una
gran explosión. Por su puesto, él afirmaba que fue Dios quien generó esa explosión
inicial. Sus opositores ateos le llamaron “big bang” a su teoría como una burla, sin
saber que se convertiría en la teoría más aceptada por la comunidad científica.
Imagina que vas por la calle y encuentras una bola de cristal de muchos
colores hermosos. Te preguntarás qué es y de dónde salió. Nadie diría
“seguramente siempre ha estado ahí.” El tamaño de la bola no cambia esa realidad.
El universo tiene una causa, hay una razón por la que existe. Y esa causa no puede
ser parte del universo mismo, sería absurdo que el universo se cause a sí mismo,
porque para eso tendría que existir antes de existir. La causa del universo tuvo que
existir antes del universo. De hecho, ni si quiera es lógico decir “antes” porque el
universo es el tiempo, y antes del universo no existe ni tiempo, ni antes, ni después.
Ya que no es el universo, esa causa tiene que ser sin tiempo (eterno), sin límites de
espacio (omnipresente), inmaterial (Espíritu), extremadamente poderosa
(omnipotente), y personal porque solo las personas toman decisiones. Esto es
exactamente lo que la Biblia dice de Dios.
Dios es el origen de todo cuánto existe. (Génesis 1:1, 1 Corintios 8:6,
Colosenses 1:16-17)
Dios es soberano de todo lo que pasa. (Lamentaciones 3:37-39, Job 42:2,
Romanos 11:36)
Dios está involucrado en su creación. (Mateo 10:29-31, Romanos 8:28,
Hebreos 1:3-4)
La Biblia no nos presenta a Dios con una defensa filosófica de su existencia. La
Biblia comienza simplemente presuponiendo que hay un Dios. Y es que la existencia
de Dios no se puede comprobar científicamente. Por una sencilla razón, porque la
ciencia estudia este mundo físico y Dios está más allá de este mundo. Como seres
humanos, no podemos estudiar a Dios como a una rata de laboratorio, si así fuera
no sería Dios. Sin embargo, sí hay argumentos y evidencias que apuntan a que lo
más lógico, racional, e inteligente es creer en Dios. La Biblia más bien nos presenta
a Dios a través de una historia. Es en las relaciones donde conocemos a Dios. El
pueblo de Dios conoció a su Dios a través de sus actos de amor y poder. A Dios no
se le conoce en experiencias sensoriales, ni en discusiones filosóficas, sino
en un caminar con él día a día.
Los nombres de Dios
La Biblia no nos presenta a Dios con una lista de atributos. Más bien nos deja ver
sus nombres que conocemos en sus actos. El texto de Éxodo nos dice que Dios le
reveló su nombre a Moisés. Se refiere a su carácter, Dios le enseñó a Moisés quién
era él. Unos cuarenta años antes de esta escena, Dios ya le había dicho a Moisés su
nombre: 11 Pero Moisés dijo a Dios: —¿Y quién soy yo para presentarme ante el
faraón y sacar de Egipto a los israelitas? 12 —Yo estaré contigo —respondió Dios—. Y
te voy a dar una señal de que soy yo quien te envía: Cuando hayas sacado de
Egipto a mi pueblo, todos ustedes me adorarán [a] en esta montaña. 13 Pero Moisés
insistió: —Supongamos que me presento ante los israelitas y les digo: “El Dios de
sus antepasados me ha enviado a ustedes”. Si me preguntan: “¿Y cómo se llama?”.
¿Qué les respondo? 14 —Yo soy el que soy —respondió Dios a Moisés—. Y esto es lo
que tienes que decirles a los israelitas: “Yo soy me ha enviado a ustedes”. Éxodo
3:11-14. Moisés tenía miedo de la misión que Dios le estaba dando. Por eso Dios le
dijo “yo estaré contigo.” Luego puso como excusa que no sabía de qué Dios se
trataba, y la respuesta de Dios fue la revelación de su nombre: Yo soy el que soy.
Hay una gran profundidad en ese nombre. En el hebreo no existen los tiempos
verbales, o sea que puede significar varias cosas:
Yo soy el que soy. Esta es la afirmación de que Dios no depende de nadie
para su existencia. Otros dioses existen solo porque el ser humano los inventó.
Pero el Dios verdadero existe, aunque nadie crea en él. De hecho, Dios no
existe, Dios es.
Yo soy el que he sido. Esta es la idea de que Dios siempre ha existido y es la
causa y razón de todo lo que existe. Dios no solo existe, sino que por él existen
todas las cosas. Es el único ser necesario.
Yo seré el que seré. Esta es la realidad de que a Dios se le conoce en sus
actos. Dios le está diciendo a Moisés que si quiere saber quién es él, lo va a
saber cuándo vea lo que Dios hace. Dios se va a revelar en su obra maravillosa
de liberación, y ahí sabrán quién es Dios.
Aquí una lista corta de los nombres de Dios en la Biblia: Jehová o Yahvé – Yo soy
el que soy. El Shadai – Dios todopoderoso. El Elyon – Dios altísimo. El Olam
– Dios eterno. Elohim – Dios de dioses. Adonai – Señor soberano. Yahvé
Sabaot – Dios de los ejércitos. El Roi – el Dios que me ve. Yahvé Jiréh – Dios
que provee. Yahvé Rafa – Dios que sana.
Los atributos de Dios
Dios es mucho más que una suma de atributos, él es una persona mucho más
compleja que cualquier ser humano. Sin embargo, el conocimiento de Dios se suele
resumir a partir del estudio de sus atributos. Los atributos de Dios los podemos
clasificar en dos categorías, los que tienen que ver con su inmanencia y los que
tienen que ver con su trascendencia. O dicho en términos más simples, con su
grandeza y su bondad. Estos atributos no los encontramos en una lista dogmática o
descripciones metafísicas sino en una historia. Dios reveló su carácter a partir de su
relación con nosotros a través de los siglos. Es ahí donde conocemos a Dios. De
hecho, los nombres de Dios también caen en una de estas dos categorías.
CREEMOS EN UN DIOS GRANDE
El primer aspecto de Dios es su grandeza. Algunas versiones modernas de
cristianismo enfatizan el otro aspecto de Dios, su cercanía y bondad, a tal grado que
minimizan la grandeza de Dios. Lo convierten en una especie de amigo a nuestro
nivel que nos tolera todo lo que hagamos. Y sí, Dios está cercano, es nuestro Padre
y amigo, pero también es un Dios justo cuya ira destruye el pecado. Los atributos
de su grandeza son:
1. Trascendente. (Salmo 113:5-6, Isaías 55:8-9)
2. Eterno. (Isaías 40:28-29, Salmo 90:2)
3. Santo. (Isaías 6:3, Apocalipsis 4:8)
4. Omnipresente. (Jeremías 23:23-24, Salmo 139:7-8)
5. Omnipotente. (Salmo 115:3, Job 37:23, Apocalipsis 1:8)
6. Omnisciente. (Salmo 139:1-6, Hebreos 4:13, Job 34:21)
7. Libre. (Hechos 17:24-30, Éxodo 3:14)
CREEMOS EN UN DIOS BUENO
El segundo aspecto de Dios es su bondad. Dios es un Padre cercano. Es el
todopoderoso a quien debemos tener temor reverente, pero también es un amigo
que quiere tener una relación con nosotros. Dios no es alguien para tener miedo,
sino alguien para confiar. Los atributos de su bondad:
1. Inmanente. (Salmo 145:18, Jeremías 23:23)
2. Amoroso. (Éxodo 34:6, Juan 4:7)
3. Justo. (Salmo 11:7, 1 Juan 1:9, Romanos 1:17)
4. Misericordioso. (Jeremías 31:3, Números 14:18)
5. Fiel. (Lamentaciones 3:23, 2 Timoteo 2:13, Salmo 33:4)
6. Sabio. Proverbios 2:6, Job 12:13, 1 Corintios 1:25
7. Constante. (Malaquías 3:6, Santiago 1:17, Isaías 40:8)
DESAFÍO: CREAMOS Y ADOREMOS
El credo de los apóstoles es una oración muy antigua del cristianismo que
resumen las creencias básicas de la fe. Comienza diciendo “Creo en Dios Padre
todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.” Lo que dice de Dios es exactamente
lo que hemos dicho en este sermón:
Creador del cielo y de la tierra. Dijimos que Dios es el principio de todo lo
que existe.
Todopoderoso. Dijimos que Dios es grande, libre, eterno, y trascendente.
Padre. Dijimos que Dios es bueno, amor, y lleno de gracia para la humanidad.
Pero este mensaje no es solamente para nuestra mente. Es mucho más que
información, este mensaje pretende encontrar una respuesta de nuestra parte.
¿Cómo respondemos a nuestro conocimiento de Dios? El desafío es doble: con fe y
adoración.
Fe. Creer es más que afirmar que existe Dios, es depositarnos por completo en
sus manos, es confiar en él, y creerles a sus promesas. Creamos en Dios con
toda nuestra mente, corazón, y fuerzas.
Adoración. Adorar es más que un acto religioso, se trata de vivir sometidos a
su voluntad porque lo amamos y no hay nada más valioso que él para
nosotros. Amemos a Dios con toda nuestra mente, corazón, y fuerzas.
Pastor Elí Gutiérrez Briseño
Primera Iglesia Bautista de Garland
Domingo 9 de marzo de 2025