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Pablo de Tarso

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PABLO DE TARSO

Apóstol de los gentiles y mártir Festividad


29 de junio (martirio junto a Pedro)
Nombre: Saulo de Tarso 25 de enero (conversión de Pablo)
Nacimiento ca. 5 a 10 d. C. 10 de febrero (naufragio en la isla
Tarso, Imperio romano de Malta)
18 de noviembre (dedicación de la
Fallecimiento ca. 67 d. C. Basílica de San Pablo
(tradicional) Extramuros)
ca. 58 d. C. (historiografía
moderna) Atributos: Espada, carta o libro
Roma, Imperio romano.
Patronazgo: Roma, Grecia,
Venerado en Iglesia católica, Malta, Écija, Manta (Ecuador),
Iglesia ortodoxa, Comunión Meoqui, teólogos y prensa católica
anglicana y algunas Iglesias
protestantes

Principal santuario: Basílica de


San Pablo, representado San Pablo Extramuros, Roma
artísticamente.

Pablo de Tarso: Originalmente Saulo de Tarso o Saulo Pablo también llamado San Pablo, nacido entre los
años 5 y 10 d. C., en Tarso de Cilicio (actual Turquía centro-meridional) y muerto martirizado bajo el gobierno de Nerón
entre los años 58 y 67 en Roma es conocido como el Apóstol de los gentiles, el Apóstol de las naciones, o simplemente el
Apóstol, y constituye una de las personalidades señeras del cristianismo primitivo.
De sus epístolas auténticas surge que Pablo de Tarso reunía en su personalidad sus raíces judías, la gran influencia que
sobre él tuvo la cultura helénica y su reconocida interacción con el Imperio romano, cuya ciudadanía —en el decir del libro
de los Hechos de los Apóstoles— ejerció. Pablo no cambió su nombre al abrazar la fe en Jesucristo como Mesías de Israel
y Salvador de los gentiles, ya que, como todo romano de la época, tenía un praenomen relacionado con una característica
familiar (Saulo, su nombre judío, que etimológicamente significa ‘invocado’, ‘llamado’), y un cognomen, el único usado en
sus epístolas (Paulus, su nombre romano, que etimológicamente significa ‘pequeño’ o ‘poco’).
Su conocimiento de la cultura helénica —hablaba fluidamente tanto el griego como el arameo— le permitió predicar
el Evangelio con ejemplos y comparaciones comunes de esta cultura, por lo que su mensaje cosechó un pronto éxito en
territorio griego. Pero esta característica también dificultó por momentos la exacta comprensión de sus palabras, ya que
Pablo recurría en ocasiones a nociones helenísticas alejadas del judaísmo, mientras que otras veces hablaba como un judío
estricto y observante de la Ley. De ahí que en la Antigüedad algunas de sus afirmaciones fueran calificadas como «τινα
δυσνοητα» (transliterado, tina dysnoēta, que significa puntos ‘difíciles de entender’; b y que hasta hoy se susciten polémicas
en la interpretación de ciertos pasajes y temas de las cartas paulinas, como, por ejemplo, la relación entre judíos y gentiles,
entre gracia y Ley, etc. Por otra parte, es claro que sus epístolas fueron escritos de ocasión, respuestas a situaciones
concretas. Por ello el análisis exegético moderno, más que esperar de cada una de ellas una formulación sistemática del
pensamiento del Apóstol, examina las dificultades y particularidades que él presenta, analiza su evolución y debate sobre su
integridad.
Sin haber pertenecido al círculo inicial de los Doce Apóstoles, y recorriendo caminos jalonados de incomprensiones y
adversidades, Pablo se constituyó en artífice de primer orden en la construcción y expansión del cristianismo en el Imperio
romano, merced a su talento, a su convicción y a su carácter indiscutiblemente misionero. Su pensamiento conformó el
llamado cristianismo paulino, una de las cuatro corrientes básicas del cristianismo primitivo que terminaron por integrar
el canon bíblico.
De las llamadas epístolas paulinas, la Epístola a los romanos, la Primera y la Segunda epístola a los corintios, la Epístola a
los gálatas, la Epístola a los filipenses, la Primera epístola a los tesalonicenses (probablemente la más antigua) y la Epístola
a Filemón tienen en Pablo de Tarso su autor prácticamente indiscutido. Ellas son, junto con el libro de los Hechos de los
Apóstoles, las fuentes primarias independientes cuyo exhaustivo estudio científico-literario permitió fijar algunas fechas de
su vida, establecer una cronología relativamente precisa de su actividad, y una semblanza bastante acabada de su
apasionada personalidad. Sus escritos, de los que han llegado a la actualidad copias tan antiguas como el papiro datado de
los años 175-225, fueron aceptados unánimemente por todas las Iglesias cristianas. Su figura, asociada con la cumbre de
la mística experimental cristiana, resultó inspiradora en artestan diversas como la arquitectura, la escultura, la pintura,
la literatura, y la cinematografía y es para el cristianismo, ya desde sus primeros tiempos, una fuente ineludible de doctrina y
de espiritualidad.

Índice
[ocultar]

 1Nombre
 2Fuentes
 3Biografía
o 3.1Nacimiento de Pablo
 3.1.1Fecha
 3.1.2Lugar
 3.1.3Ciudadanía romana
o 3.2Primeros años, educación y estado de vida
 3.2.1Educación, «a los pies de Gamaliel»
 3.2.2Fariseo
 3.2.3Estado civil
o 3.3Saulo Pablo, perseguidor
 3.3.1Conocimiento de Jesús de Nazaret
 3.3.2La primera persecución
o 3.4La conversión
o 3.5Su ministerio temprano
o 3.6Viajes misioneros
 3.6.1Magnitud de los viajes
 3.6.2Primer viaje
 3.6.3Concilio de Jerusalén
 3.6.4Controversia en Antioquía
 3.6.5Segundo viaje
 3.6.6Tercer viaje
o 3.7Arresto y muerte de Pablo
o 3.8Sepultura y culto
 4Valoraciones de Pablo de Tarso
 5Temas paulinos
o 5.1Redención
o 5.2Relación con el judaísmo
o 5.3Papel de las mujeres
 6Carácter y legado de Pablo
o 6.1Comunidades y colaboradores
o 6.2Las epístolas paulinas auténticas
o 6.3Las epístolas pseudoepigráficas
 7Teología paulina
 8Representaciones artísticas
 9Notas
 10Citas bíblicas
 11Referencias
 12Bibliografía
 13Véase también
 14Enlaces externos

Nombre[editar]
Icono que representa a san Pablo, realizado por Andréi Rubliov hacia el año 1407. De 110 x 160 cm, se atesora en

la Galería Tretiakov de Moscú.

El Apóstol se llamaba a sí mismo Παῦλος (Paulos) en sus cartas escritas en griego koiné.12 Este nombre aparece también
en la Segunda epístola de Pedro 3:15 y en los Hechos de los Apóstoles a partir de 13, 9.13
Antes de ese versículo,d, el libro de los Hechos lo llama con la forma griega Σαούλ (Saoul) o Σαῦλος (Saulos)
(en hebreo, ‫ ;ָׁש אּול‬en hebreo moderno Sha'ul, y en hebreo tiberiano Šāʼûl). El nombre, expresado en hebreo antiguo,
equivaldría al del primer rey del Antiguo Israel,e un benjaminita igual que Pablo. Ese nombre significa «invocado»,
«llamado» o «pedido» (de Dios o de Yahveh).
También se utiliza su nombre Σαῦλος (Saulos) en los relatos de su «conversión».f El libro de los Hechos de los Apóstoles
señala además el paso de «Saulo» a «Pablo»,g al emplear la expresión «Σαυλος, ο και Παυλος», «Saulo, también [llamado]
Pablo» o «Saulo, [conocido] también [por] Pablo», lo que no significa un cambio de nombre. 14 En el judaísmo helenista, era
relativamente frecuente portar un doble nombre: uno griego y otro hebreo. 1152
El nombre Paulos es la forma griega del conocido cognomen romano Paulus, utilizado por la gens Emilia.16 Solo se puede
conjeturar respecto de la forma en que Pablo obtuvo este nombre romano. Es posible que tuviera relación con la ciudadanía
romanah que su familia poseía por habitar en Tarso.17 También es posible que algún antepasado de Pablo adoptara ese
nombre por ser el de un romano que lo manumitió.18 Si bien paulus significa en latín ‘pequeño’ o ‘exiguo’, no se relaciona
con su contextura física o con su carácter.19
Con todo, Pablo pudo dar otro significado al uso del nombre Paulos. Giorgio Agamben recuerda que cuando un señor
romano dueño de esclavos compraba un nuevo siervo, le cambiaba el nombre como signo de su cambio de estado o de
situación. Agamben señala ejemplos de ello: «Januarius qui et Asellus (Asnillo); Lucius qui et Porcellus (Cochinillo);
Ildebrandus qui et Pecora (Ganado); Manlius qui et Longus (Largo); Aemilia Maura qui et Minima (La menor)». 20 El nombre
de la persona aparecía en primer lugar; el nuevo nombre se señalaba al final; ambos nombres se unían por la fórmula «qüi
et», que significa ‘el cual también [se llama]’. En el libro de los Hechos de los Apóstoles aparece la frase: «Σαυλος, ο και
Παυλος» (‘Saulo, también [llamado] Pablo’), donde «ο και» es el equivalente griego de la expresión latina «qüi et».
Agamben propone que Saulo cambió su nombre por el de Pablo cuando mudó de estado, de libre a siervo/esclavo, siendo
que se consideraba servidor de Dios o de su Mesías.20 Siguiendo esa línea de pensamiento, Pablo se habría considerado
un instrumento humano pequeño (paulus, ‘pequeño’; san Agustín de Hipona señala lo mismo en el Comm. in
Psalm. 72,4: «Paulum […] minimum est»), de poco valor, escogido, sin embargo, por Dios, su Señor, para desempeñar una
misión.20

Fuentes[editar]
Se conoce a Pablo de Tarso principalmente por dos tipos de documentación,2122 que se pueden clasificar según su nivel de
importancia:
Un folio del papiro 46, conteniendo el pasaje correspondiente a la Segunda epístola a los corintios11, 33 - 12, 9. El folio

presenta una laguna al pie. Se trata de un papiro de categoría I según la clasificación de Kurt Aland y Barbara Aland.23 Fue

datado de los años 175-225.

 Sus cartas auténticas. Probablemente escritas todas en la década del año 50, son las siguientes (en un
posible orden cronológico): Primera epístola a los tesalonicenses, Primera epístola a los corintios, Epístola a
los gálatas, Epístola a Filemón, Epístola a los filipenses, Segunda epístola a los corintios y Epístola a los
romanos. Se consideran la fuente más útil e interesante, por la sencilla razón de que provienen de él y, en
consecuencia, son el más fiel reflejo de su personalidad humana, literaria y teológica.

 Los Hechos de los Apóstoles. Particularmente a partir del capítulo 13 son, a los efectos prácticos, los
hechos realizados por Pablo. Los Hechos transmiten un conjunto notable de informaciones sobre él, desde
su «conversión» en el camino a Damasco hasta su llegada a Roma como prisionero. Tradicionalmente
atribuidos a Lucas el Evangelista, su valoración historiográfica es sin embargo controvertida. No se pone en
cuestión el cuadro biográfico general que muestra el libro de los Hechos, pero al confrontar de cerca este
escrito con las cartas auténticas, aparecen ciertos matices o ausencias en el campo de los acontecimientos
(por citar dos ejemplos, los Hechos no mencionan en absoluto las relaciones tormentosas de Pablo con la
Iglesia de Corinto; las cartas auténticas de Pablo no suponen la existencia del llamado «decreto apostólico»
señalado en Hechos 15, 22-29, una concesión al judaísmo sobre la prohibición de determinados alimentos).
También hay discordancias teológicas (por ejemplo, los Hechos pasan por alto la postura típicamente
paulina de la justificación de la fe sin las obras de la ley, bien marcada por ejemplo, en la Epístola a los
romanos).24 Sin embargo, Víctor M. Fernández hace notar la existencia de ciertos pasajes de los Hechos de
los Apóstoles que marcan el estilo particular de cristianismo que Pablo predicaba: el Evangelio de la gracia
de Dios,i que equivaldría al acento que Pablo ponía en la justificación por la gracia y no por las obras de la
Ley.25
En el caso de contraste sobre temas comunes, se suele dar la preferencia a las cartas paulinas auténticas; por
otra parte, se aceptan aquellos datos del libro de los Hechos que no son discordantes con las cartas. 26
Existe otro tipo de obras, las llamadas «epístolas pseudoepigráficas o deuteropaulinas», que fueron
escritas con el nombre de Pablo, quizá por algunos discípulos suyos después de su muerte. Incluyen
la Segunda epístola a los tesalonicenses, la Epístola a los colosenses, Epístola a los efesios, y tres «cartas
pastorales», la Primera y la Segunda epístola a Timoteo y la Epístola a Tito. Desde el siglo XIX, distintos
autores han negado la paternidad paulina directa de estas cartas, atribuyéndolas a varias figuras de
discípulos posteriores.27 Con todo, otros autores sostienen la autoría paulina de estas cartas, en particular
de Colosenses, argumentando que las variaciones en el estilo y en la temática se pueden justificar por el
cambio del marco histórico en que se escribieron.28 (Ver sección sobre las epístolas pseudoepigráficas).

Biografía[editar]
Nacimiento de Pablo[editar]
Saulo Pablo nació entre el año 5 y el año 10 en Tarso (en la actual Turquía), por entonces ciudad capital de
la provincia romana de Cilicia, en la costa sur del Asia Menor.
Fecha[editar]
En la Epístola a Filemón, Pablo se declaró ya anciano (presbytés).j La escribió estando preso, k bien a
mediados de la década del año 50 en Éfeso, o bien a principios de la década del año 60 en Roma o
Cesarea. Se supone que en aquella época se alcanzaba la ancianidad hacia los cincuenta o sesenta
años.29 A partir de este dato, se estima que Pablo nació a comienzos del siglo I, hacia el año 10. Por lo
tanto, fue contemporáneo de Jesús de Nazaret.

Lugar

Localización de las principales sinagogas de la diáspora durante los siglos I y II, de acuerdo con

evidencias procedentes de la literatura, la papirología, la epigrafía y la arqueología. El mapa pone de

manifiesto la dispersión judía por el mundo helenístico y romano.

Iglesia de San Pablo en Tarso (Turquía), construida durante los siglos XI o XII. Rediseñada y renovada

en 1892, la iglesia fue abandonada en 1923 tras el éxodo de la comunidad cristiana de Tarso,

consecuencia de la guerra greco-turca (1919-1922). Luego, fue ligeramente modificada y utilizada para

otros fines. En 1994 el Ministerio de Cultura la catalogó como museo histórico y se convirtió en un

monumento protegido.

Lucas afirma que Pablo era oriundo de Tarso,l ciudad situada en la provincia de Cilicia, información
considerada digna de crédito.343536 Corrobora esta tradición que la lengua materna de Pablo era el griego
desde su nacimiento,3738 y que no se observan semitismos en su uso de este idioma.39
Además, Pablo utilizó la Septuaginta, traducción al griego de los textos bíblicos, empleada por las
comunidades judías del mundo antiguo más allá de Judea.3940 Este conjunto concuerda con el perfil de un
judío de la diáspora nacido en una ciudad helenística.40 A esto se suma la inexistencia de tradiciones
alternativas que mencionen otros posibles lugares de nacimiento, con excepción de una noticia tardía
de Jerónimo de Estridón que consigna el rumor de que la familia de Pablo procedía de Giscala, ciudad de
Galilea (De viris illustribus 5 —Comentario a Filemón—; fines del siglo IV), noticia considerada en general
carente de respaldo.3941Nota 1
Por entonces, Tarso era una ciudad próspera, de no poca importancia (Hechos 21, 39). 42 Capital de la
provincia romana de Cilicia desde el año 64 a. C.,4344 estaba enclavada a los pies de los montes Tauro y a
orillas del río Cidno,45 cuya desembocadura en el mar Mediterráneo servía a Tarso de puerto. Tarso poseía
importancia comercial, ya que formaba parte de la ruta que unía Siria y Anatolia.46 Además era el centro de
una escuela de filosofía estoica.4748 Se trataba, pues, de una ciudad conocida como centro de cultura,
filosofía y enseñanza.49 La ciudad de Tarso tenía concedida la ciudadanía romana por nacimiento.m Como
se explicó anteriormente, esta situación constituye una explicación posible de que Pablo fuera ciudadano
romano pese a ser hijo de judíos.
Ciudadanía romana[editar]
La información sobre la ciudadanía romana de Pablo solo es presentada por los Hechos de los Apóstoles, n
y no encuentra paralelismos en las cartas de Pablo, lo que aún hoy resulta motivo de debate. 50515253 Contra
esta noticia, Vidal García aduce que un ciudadano romano no hubiese sido apaleado, tal como asegura
Pablo que le ocurrió a él en 2 Corintios 11, 24-25, ya que estaba prohibido. 54 A favor, Bornkamm señala que
el nombre Paulus era romano.55 Y, si no hubiera sido romano, Pablo no habría sido trasladado a Roma tras
su detención en Jerusalén.56 Sin embargo, hay excepciones a ambos supuestos.57585960 Peter van Minnen,
papirólogo e investigador especializado en documentos griegos del período helenístico y romano
incluyendo los del cristianismo primitivo, defendió enérgicamente la historicidad de la ciudadanía romana de
Pablo, sosteniendo que Pablo era descendiente de uno o más libertos, de quienes habría heredado la
ciudadanía.61
Primeros años, educación y estado de vida[editar]
Hijo de hebreos y descendiente de la tribu de Benjamín,o el libro de los Hechos de los Apóstoles señala
además otros tres puntos respecto de Pablo: (1) que fue educado en Jerusalén; (2) que fue instruido a los
pies del famoso rabino Gamaliel;p62 y (3) que era fariseo.q
Educación, «a los pies de Gamaliel»[editar]
La educación de Pablo es objeto de muchas especulaciones. La opinión mayoritaria de los especialistas
señala que recibió la educación inicial en la misma ciudad de Tarso.6364 Asimismo, se sugiere que se habría
mudado a Jerusalén posteriormente, siendo adolescente,65 o ya un joven.66 Algunos estudiosos, que
mantienen una actitud de gran reserva respecto de la información brindada por los Hechos, objetan estos
datos.67 Otros no encuentran razón suficiente para descartar los datos del libro de los Hechos 22, 3
referidos a su educación a los pies de Gamaliel I el Viejo, autoridad de mente abierta. 68 Según Du Toi, los
Hechos y las cartas paulinas auténticas respaldan como más probable que Pablo fuera a Jerusalén en sus
años de adolescencia. Más importante aún, este estudioso remarca que la dicotomía Tarso–Jerusalén
debería superarse mediante el reconocimiento de que la persona de Pablo fue un punto de encuentro e
integración de una variedad de influencias.69 La educación de Pablo a los pies de Gamaliel sugiere su
preparación para ser rabino.70
Fariseo[editar]
Que Pablo fuera fariseo es un dato que llegó a nosotros a partir del pasaje autobiográfico de la Epístola a
los filipenses:
Circuncidado el octavo día; del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo e hijo de
hebreos; en cuanto a la Ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la Iglesia; en cuanto a
la justicia de la Ley, intachable.
Epístola a los filipenses 3, 5-6

Sin embargo, estos versículos forman parte de un fragmento de la carta que algunos autores consideran un
escrito independiente posterior al año 70.717273 Hyam Maccoby cuestionó que Pablo fuese fariseo al afirmar
que no se observa ningún rasgo rabínico en las cartas paulinas.74
Con todo, el carácter fariseo de Saulo Pablo en su juventud suele ser aceptado sin reticencias por otros
autores,7576 a lo que se suman las palabras puestas en boca del Apóstol por el libro de los Hechos:
Todos los judíos conocen mi vida desde mi juventud, desde cuando estuve en el seno de mi
nación, en Jerusalén. Ellos me conocen de mucho tiempo atrás y si quieren pueden testificar
que yo he vivido como fariseo conforme a la secta más estricta de nuestra religión.
Hechos de los Apóstoles 26, 5

En resumen, Saulo Pablo sería un judío de profundas convicciones, estricto seguidor de la Ley mosaica.
Estado civil[editar]
Un tema discutido en la investigación del «Pablo histórico» es su estado civil, del cual no existe constancia
clara. Los textos de 1 Corintios 7, 8 y 1 Corintios 9, 5 sugieren que, cuando escribió esa carta en la
primera mitad de la década del año 50, no estaba casado, pero eso no aclara si nunca se había casado,
si se había divorciado o si había enviudado.77
En general, los investigadores suelen optar por dos posiciones mayoritarias:

1. que habría permanecido célibe toda su vida sin que quede clara la razón precisa, que no sería
necesariamente de índole religiosa;78
2. que habría estado casado,79 y luego habría enviudado. Esta posición fue planteada por Joachim
Jeremias,80 y encontró entre otros seguidores a J.M. Ford, E. Arens y, en nuestros días, a S.
Légasse.81 Esta postura supone que Pablo estaba casado porque era preceptivo en el caso de
los rabinos.82 Por lo tanto, cuando Pablo escribió en 1 Corintios 7, 8: «Digo a los solteros y a las
viudas, 'bueno es que se queden como yo estoy'», podría ser clasificado entre los viudos
(chérais), no entre los solteros (agamois); Pablo no se habría casado de nuevo (cf. 1 Corintios 9,
5). E. Fascher, que defendió el celibato perpetuo de Pablo, mostró objeciones a esta teoría. 83
Romano Penna y Rinaldo Fabris señalan otra posición posible: que Pablo y su presunta mujer se hubiesen
separado. Ese supuesto podría vincularse con el llamado privilegio paulino establecido por el Apóstol, lo
cual consiste en el derecho que tiene a romper el vínculo matrimonial la parte cristiana cuando la otra parte
es infiel y no se aviene a vivir con ella pacíficamente.8485
Saulo Pablo, perseguidor[editar]
Conocimiento de Jesús de Nazaret[editar]
Cabe plantearse si, habiendo estado Saulo Pablo en Jerusalén «a los pies de Gamaliel», conoció
personalmente a Jesús de Nazaret durante su ministerio o al momento de su muerte. Las posiciones de los
estudiosos son diversas, pero en general se presume que no fue así, ya que no hay mención de ello en sus
epístolas. Resulta razonable pensar que, si hubiera sucedido un encuentro semejante, Pablo lo habría
consignado en algún momento por escrito.8687
Siendo este el caso, cabría también cuestionar la presencia permanente de Saulo Pablo en Jerusalén en
sus años de adolescencia o juventud.88 A partir de Hechos 26, 4-5, Raymond E. Brown sugiere que Saulo
Pablo era fariseo desde su juventud. Dado que resultaría infrecuente la presencia de maestros fariseos
fuera de Palestina y que, además del griego, Pablo conocía el hebreo, el arameo o ambos, la suma de toda
esa información da pie a pensar que al iniciarse la década del año 30, Saulo Pablo se trasladó a Jerusalén
con el fin de estudiar más profundamente la Torá.89
La primera persecución[editar]

Martirio del diácono Esteban. Se trata de una representación bizantina en miniatura incluida en el

menologio de Basilio II, obra de arte señera entre los manuscritos griegos con miniaturas. Datado de

fines del siglo X o principios del siglo XI, en la actualidad forma parte de la colección de manuscritos

griegos de la Biblioteca Apostólica Vaticana. En la imagen se observa la lapidación de Esteban a la

derecha, y a Saulo Pablo, sentado, a la izquierda.

Según los Hechos de los Apóstoles, el primer contacto fidedigno con los seguidores de Jesús lo tuvo en
Jerusalén, con el grupo judeo-helenístico de Esteban y sus compañeros.90 Saulo Pablo aprobó la lapidación
de Esteban el protomártir, ejecución datada de la primera mitad de la década del año 30. 91
En su análisis, Vidal García limita la participación de Saulo Pablo en el martirio de Esteban al señalar que la
noticia sobre la presencia de Pablo en esa lapidación no pertenecería a la tradición original utilizada por
Hechos.92 Bornkamm argumenta sobre la dificultad de suponer que Pablo haya estado siquiera presente en
la lapidación de Esteban.93
Con todo, otros autores (por ejemplo, Brown, Fitzmyer, Penna, Murphy O'Connor, etc.) no encuentran
razones suficientes para dudar sobre la presencia de Pablo en el martirio de Esteban. Siempre según los
Hechos, los testigos de la ejecución de Esteban pusieron sus vestidos a los pies del «joven Saulo» (Hechos
7, 58).Nota 2 Martin Hengel considera que Pablo podría tener en aquellos momentos unos 25 años. 94
El capítulo 8 de los Hechos de los Apóstoles muestra en los primeros versículos un cuadro panorámico de
la primera persecución cristiana en Jerusalén, en el que Saulo Pablo se presenta como el alma de esa
persecución. Sin respetar ni a las mujeres, llevaba a los cristianos a la cárcel.
Saulo aprobaba su muerte. Aquel día se desató una gran persecución contra la Iglesia de
Jerusalén. Todos, a excepción de los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y
Samaria. Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por él.
Entretanto Saulo hacía estragos en la Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza
hombres y mujeres, y los metía en la cárcel.
Hechos de los Apóstoles 8, 1-3

No se habla de matanzas pero, en un discurso posterior en el templo (Hechos 22, 19-21), Pablo señaló que
andaba por las sinagogas encarcelando y azotando a los que creían en Jesús de Nazaret. En Hechos 9,1
se indica que las intenciones y propósitos de Saulo eran amedrentar de muerte a los fieles. Y en Hechos
22, 4 se coloca en boca de Pablo su persecución «hasta la muerte», encadenando y encarcelando a
hombres y mujeres.
Vidal García y Bornkamm manifiestan su desconfianza respecto de los alcances reales de esa persecución,
tanto desde el punto de vista de su extensión geográfica cuanto de su grado de violencia. 9596 Barbaglio
señala que los Hechos hacen aparecer a Pablo, «no como el perseguidor sino como la persecución
personificada», por lo que no se los puede considerar una crónica neutra. 97 Sanders sostiene que esa
persecución se debió al celo de Saulo Pablo, y no a su condición de fariseo.98 Más allá de los alcances
precisos de su carácter persecutorio, se podría resumir —en palabras de Gerd Theissen— que la vida
del Pablo precristiano se caracterizó por «el orgullo y el celo ostentoso por la Ley».99
La conversión[editar]
Véase también: Conversión de San Pablo

Conversión en el camino para Damasco.

Por Caravaggio, en la Basílica de Santa María del Popolo, en Roma. En las obras de arte y en la

creencia popular se tiene la imagen de que Pablo cayó de su caballo, cuando ni en las epístolas

paulinasni en los Hechos de los Apóstolesse menciona la caída de un caballo. Podría tratarse, pues,

de un anacronismo.

Según el libro de los Hechos de los Apóstoles, luego del martirio de Esteban, Saulo Pablo se dirigió a
Damasco, hecho que los biblistas tienden a situar en el término del año subsiguiente a la lapidación de
Esteban, según se comenta en la sección anterior (ver además el análisis de V. M. Fernández y bibliografía
allí citada).4
Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se
presentó al Sumo Sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si
encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a
Jerusalén. Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le
rodeó una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saulo, Saulo, ¿por
qué me persigues?» El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Jesús, a quien tú
persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer». Los hombres
que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie.
Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Le llevaron de la
mano y le hicieron entrar en Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.
Hechos de los Apóstoles 9, 1-9
La conversión de San Pablo (1542), obra de Miguel Ángel. En la espiritualidad cristiana, el episodio de

Pablo derribado dio origen a una expresión técnica, las llamadas «gracias tumbativas». 100

Interior de la llamada casa de Ananías o capilla de San Ananías, en Damasco. Se trata de una cripta de dos

habitaciones, situada a unos cuatro metros por debajo del nivel de la calle actual. Se la asocia con el lugar

en que Saulo Pablo recuperó la vista y fue bautizado por Ananías.

Pablo mismo presentó esta experiencia como una «visión» (1 Corintios 9, 1), como una «aparición» de
Jesucristo resucitado (1 Corintios 15, 8) o como una «revelación» de Jesucristo y su Evangelio (Gálatas 1,
12-16; 1Corintios 2, 10). Pero nunca presentó esta experiencia como una «conversión», porque para los
judíos «convertirse» significaba abandonar a los ídolos para creer en el Dios verdadero, y Pablo nunca
había adorado a ídolos paganos, ni había llevado una vida disoluta. Los biblistas tienden a acotar a un
marco muy preciso el significado del término «conversión» aplicado a Pablo.101 En realidad, cabe que Pablo
interpretara que tal experiencia no lo hacía menos judío, sino que le permitía llegar a la esencia más
profunda de la fe judía.4 Por entonces, el cristianismo aún no existía como religión independiente.102
Existen varios puntos sin resolver respecto de este relato. Por ejemplo, en 1 Corintios 9, 1 Pablo señaló que
«vio» a Jesús, pero en ningún pasaje de los Hechos (Hechos 9, 3-7; 22, 6-9; 26, 13-18) ocurre tal cosa.
Más aún, los tres pasajes de Hechos no coinciden en los detalles:103 si los acompañantes quedaron en pie
sin poder hablar o si cayeron por tierra; si oyeron o no la voz; asimismo, el hecho de que Jesús hablara a
Pablo «en idioma hebreo», pero citando un proverbio griego (Hechos 26,14). Sin embargo, el núcleo central
del relato coincide siempre:104
— Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?
— ¿Quién eres tú, Señor?
— Yo soy Jesús (de Nazaret), a quien tú persigues.

Las epístolas paulinas guardan silencio sobre los detalles de este episodio, aunque el comportamiento
previo y posterior de Pablo es señalado por él mismo en una de ellas.
[…]pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo. Pues
ya estáis enterados de mi conducta anterior en el Judaísmo, cuán encarnizadamente
perseguía a la Iglesia de Dios y la devastaba, y cómo sobrepasaba en el Judaísmo a muchos
de mis compatriotas contemporáneos, superándoles en el celo por las tradiciones de mis
padres. Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su
gracia, tuvo a bien revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto,
sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre, sin subir a Jerusalén donde los apóstoles
anteriores a mí, me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a Damasco.
Epístola a los gálatas 1, 12-17

Bab Kisan, uno de los ocho portales de la antigua ciudad de Damasco. El muro fue construido en la

época romana. Se lo suele asociar con el lugar en que Saulo Pablo fue descolgado por los discípulos

de las murallas en el interior de un canasto para escapar de los judíos que habían tomado la decisión

de matarlo (Hechos 9, 23-25). Hoy alberga la capilla de San Pablo.

En otra de sus epístolas afirmó:


Y en último término [Cristo resucitado] se me apareció también a mí, como a un abortivo.
Primera epístola a los corintios 15, 8-9

Como resultado de esa «experiencia» vivida en el camino a Damasco, Saulo de Tarso, hasta entonces
dedicado a «perseguir encarnizadamente» y «asolar» con «celo» a la «Iglesia de Dios» según sus propias
palabras,r transformó su pensamiento y su comportamiento. Pablo siempre habló de su condición judía en
tiempo presente,s y señaló que él mismo debía cumplir las normas dictaminadas por las autoridades judías. t
Probablemente nunca abandonó sus raíces judías, pero permaneció fiel a aquella experiencia vivida,
considerada uno de los principales acontecimientos en la historia de la Iglesia.105
Después del suceso vivido por Pablo en el camino de Damasco, Ananías lo curó de su ceguera
imponiéndole las manos. Pablo fue bautizado y permaneció en Damasco «durante algunos días».u
Desde la década de 1950 se presentaron trabajos científicos que sugirieron la presunta epilepsia de Pablo
de Tarso,106107 y se postuló que su visión y experiencias extáticas pudieron ser manifestaciones de epilepsia
del lóbulo temporal.108 También se propuso un escotoma central como dolencia de Pablo, y que esa
condición podría haber sido causada por retinitis solar en el camino de Jerusalén a Damasco. 109 Bullock
sugirió hasta seis posibles causas de la ceguera de Pablo en el camino a Damasco: oclusión de la arteria
vertebrobasilar, contusión occipital, hemorragia vítrea secundaria/desgarro de retina, lesión causada por un
rayo, intoxicación por Digitalis, o ulceraciones (quemaduras) de la córnea.110 Con todo, el estado de salud
física de Pablo de Tarso permanece desconocido.108
Su ministerio temprano[editar]
Pablo de Tarso comenzó su ministerio en Damasco y Arabia,v nombre con el cual se hacía referencia al
reino nabateo.111Nota 3 Fue perseguido por el etnarca Aretas IV,w hecho que se suele datar de los años 38-
39,112 o eventualmente de antes del año 36.4Nota 4
Pablo huyó a Jerusalén donde, según la Epístola a los gálatas (1, 18-19), visitó y conversó con Pedro y
con Santiago. Según los Hechos (9, 26-28), fue Bernabé quien lo llevó ante los apóstoles. Podría
interpretarse que fue entonces cuando le transmitieron a Pablo lo que más tarde mencionó en sus cartas
haber recibido por tradiciónsobre Jesús (1 Corintios 11, 23; 1Corintios 15, 3).113 La estancia en Jerusalén
fue breve: se habría visto obligado a huir de Jerusalén para escapar de los judíos de habla griega. Fue
conducido a Cesarea Marítima y enviado a refugiarse en Tarso de Cilicia.x Raymond Brown señala que no
se conoce con exactitud cuanto tiempo permaneció allí, pero pudieron ser varios años.
Bernabé acudió a Tarso y fue con Pablo a Antioquía, donde surgió por primera vez la denominación de
«cristianos» para los discípulos de Jesús. Pablo habría pasado un año evangelizando allí, antes de ser
enviado a Jerusalén con ayuda para aquellos que sufrían hambruna (Hechos 11,25-30). 114 Antioquía se
convertiría en el centro de los cristianos convertidos desde el paganismo.Nota 5
Viajes misioneros[editar]
Artículo principal: Viajes misioneros de Pablo
A partir del año 46 comienzan los tres grandes viajes misioneros de Pablo, que el revisionismo moderno
interpreta se iniciaron con anterioridad, después del año 37. Los tres viajes son en realidad una clasificación
con fines didácticos.115

De izquierda a derecha, los recorridos que habría realizado Pablo durante el primero, segundo y tercer

viaje, según el libro de los Hechos de los Apóstoles.


Magnitud de los viajes[editar]
Pablo hacía generalmente sus viajes a pie (2 Corintios 11, 26).116117 El esfuerzo realizado por Pablo de
Tarso en sus viajes es digno de mención. Si se cuenta únicamente el número de kilómetros de los tres
viajes por Asia Menor, se puede dar el siguiente resultado, según Josef Holzner:118
Pilar de San Pablo en Pafos, Chipre. Según Hechos 13, 7-12, el Apóstol convirtió en esta ciudad al

procónsul romano Sergio Paulo, durante su primer viaje.

 Primer viaje: desde Atalia, el puerto a donde llegó desde Chipre, hasta Derbe, ida y vuelta, 1 000 km.

 Segundo viaje: desde Tarso hasta Tróade, 1 400 km. Si se tiene en cuenta el desplazamiento por Galacia
hasta su capital, Ancira, hay que añadir 526 km más. Por lo tanto, solamente dentro del Asia Menor recorrió
por lo menos 1 926 km. Este cálculo de mínimos se debe a que la narración de los Hechos de los Apóstoles
es muy general y se limita a decir que atravesó la región de Galacia y Misia.

 Tercer viaje: de Tarso hasta Éfeso, 1 150 km. A ello hay que sumar el recorrido por la región de Galacia. En
este viaje, solo dentro del Asia Menor recorrió un mínimum de 1 700 km.
A lo anterior habría que añadir los viajes por tierras de Europa y por mar, los caminos
difíciles, las diferencias de altitud, etc. De una forma muy vívida, Pablo mismo describió en
el pasaje siguiente lo que estos viajes implicaron:
En peligros de muerte he estado muchas veces. Cinco veces recibí de los
judíos cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui azotado con varas; una vez
fui apedreado; tres veces padecí naufragio; un día y una noche pasé en el
abismo. Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros
de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en la ciudad; peligros en
despoblado; peligros en el mar; peligros entre falsos hermanos; trabajos y
fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin
comer; frío y desnudez. Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la
preocupación por todas las Iglesias. ¿Quién desfallece sin que desfallezca
yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?
2 Corintios 11, 23c-29

En efecto, como viajero desprotegido de toda escolta, sería víctima fácil de bandidos, en
particular en zonas rurales poco frecuentadas. Los viajes marítimos no eran más seguros:
los vientos podían ser de ayuda proa al este, pero era peligroso poner rumbo a poniente y
los naufragios eran frecuentes en cualquier sentido. Aun en las grandes ciudades greco-
romanas como Éfeso, Pablo no dejaba de ser un judío, posiblemente con un zurrón al
hombro, queriendo cuestionar toda la cultura en nombre de quien había sido considerado
un criminal crucificado.119 Ni aun los «suyos» (los de su «clase», «raza» o «estirpe», es
decir, los judíos) dejaban de sancionarlo.120 Finalmente, su labor ni siquiera finalizaba luego
de predicar el evangelio de Jesucristo o conformar una comunidad.121
El teólogo protestante alemán Gustav Adolf Deissmann enfatizó el punto al comentar que
sentía «indecible admiración» a vista del esfuerzo puramente físico de Pablo, que con toda
razón podía decir de sí mismo que «azotaba su cuerpo y lo domaba como a un esclavo» (1
Corintios 9, 27).122
Primer viaje[editar]

Pablo y Bernabé en Listra (1650), obra del artista holandés Nicolaes Pietersz.

Berchem. Musée d'art et d'industrie, Saint-Étienne (Francia).

Enviados por la Iglesia antioquena, Bernabé y Pablo partieron en el primer viaje misional
(Hechos 13-14), acompañados por Juan Marcos, primo de Bernabé que oficiaba de auxiliar.
Del relato surge que Bernabé habría dirigido la misión en sus inicios.123 Zarparon
de Seleucia, puerto de Antioquía ubicado a 25 km de la ciudad, hacia la isla de Chipre,
patria de Bernabé.y Atravesaron la isla desde Salamina en la costa oriental de Chipre,
hasta Pafos en la costa occidental.
En Pafos, Pablo logró un converso ilustre en la persona del procónsul romano Sergio
Paulo.z En su séquito se hallaba el mago Elimas, que procuró apartar al procónsul de la fe.
Pablo lo llamó «repleto de todo engaño y de toda maldad, hijo del Diablo y enemigo de toda
justicia», y dejó a Elimas ciego. Viendo lo ocurrido, el procónsul creyó. Desde Pafos los
misioneros navegaron hacia Perge, en la región de Panfilia, en la costa sur del Asia Menor
central. Es aquí donde el relato de los Hechos de los Apóstoles comienza a llamar a Saulo
con su nombre romano Pablo, quien en adelante encabeza la misión. En esta etapa los
dejó Juan Marcos para regresar a Jerusalén, con gran disgusto de Pablo como se indica
más adelante.aa
Pablo y Bernabé continuaron viaje tierra adentro, hacia la Anatolia centro-meridional,
tocando las ciudades del sur de Galacia: Antioquía de Pisidia, Iconio, Listra y Derbe. La
norma constante en Pablo, tal como la presenta los Hechos, era la de predicar primero a
los judíos a quienes suponía más preparados para recibir el mensaje. El relato de los
Hechos muestra también la oposición activa que hacían «los de su raza» al anuncio
evangélico. Ante la resistencia abierta que le opusieron manifestó su intención de dirigirse
en adelante a los gentiles.ab Los paganos comenzaron a acogerlo gozosamente.Nota 6 Pablo
y Bernabé deshicieron el camino desde Derbe, por Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia,
hasta Perge; embarcaron en Atalía con dirección a Antioquía de Siria, donde Pablo pasó
algún tiempo con los cristianos.ac
Si bien las epístolas auténticas de Pablo no brindan ninguna información sobre este primer
viaje, mencionan en cambio que predicó a los gentiles con antelación al concilio de
Jerusalén y que sufrió una lapidación, la cual tendría correspondencia con la que padeció
en Listra, según los Hechos.124
Concilio de Jerusalén[editar]
Ícono que representa a Santiago el Justo. Los textos de Gálatas 2, 9 y Hechos 12, 17 y

15, 13 producen la misma impresión: que Santiago ocupaba el primer lugar en la

Iglesia de Jerusalén al momento del Concilio de Jerusalén.

Artículo principal: Concilio de Jerusalén


Después de la primera misión paulina y durante la breve estadía del Apóstol en Antioquía,
arribaron algunos judaizantes,125 cuya prédica señalaba la necesidad de la circuncisión para
salvarse,126 por lo que desencadenaron un conflicto no menor con Pablo y Bernabé. La
Iglesia de Antioquía envió a Pablo, Bernabé y algunos otros (entre ellos Tito, según Gálatas
2, 1) a Jerusalén para consultar a los apóstoles y ancianos.127 Según las palabras del propio
Pablo, esta sería su segunda visita a Jerusalén después de su conversión («una vez más
en catorce años»). Este acontecimiento se data tradicionalmente del año 49, en tanto que
las posturas revisionistas varían en la datación, entre los años 47 y 51.128 Según Thiessen,
este conflicto activó en Pablo su propia conversión, llevándola a debate público como
argumento para instruir acerca del riesgo que implicaba admitir la circuncisión.129
Si bien con algunos matices, este hecho aparece tanto en la Epístola a los gálatas como en
el libro de los Hechos,130 y dio lugar a un conciliábulo conocido como el Concilio de
Jerusalén, en el que triunfó la postura de Pablo sobre no imponer el ritual judío de la
circuncisión a los conversos gentiles.131
La decisión adoptada en el concilio implicó un avance en la liberación del cristianismo
primitivo de sus raíces judías para abrirse al apostolado universal.132 La cuestión resuelta
allí parece haber sido puntual,133134 aunque con implicaciones doctrinales que excederían el
problema planteado. En efecto, Pablo denunciaría más tarde la inutilidad de las prácticas
cultuales propias del judaísmo, que incluían no solo la circuncisión (Gálatas 6, 12) sino
además las observancias (Gálatas 4,10), para desembocar finalmente en la concepción de
que no es el hombre el que logra su propia justificación como resultado de la observancia
de la Ley divina, sino que es el sacrificio de Cristo el que lo justifica gratuitamente, es decir,
que la salvación es un don gratuito de Dios (Romanos 3, 21-30).135
Controversia en Antioquía[editar]
Artículo principal: Incidente de Antioquía
San Pedro y San Pablo (c. 1605), óleo sobre tela de Guido Reni que se conserva en

la Pinacoteca de Brera. Ambos apóstoles tuvieron presencia decisiva en el Concilio de

Jerusalén y fueron protagonistas de la controversia posterior en Antioquía.

Tras el concilio de Jerusalén, Pablo y Bernabé retornaron a Antioquía donde tendría lugar
una disputa de importancia. Según Gálatas 2, 12-14, habiendo Simón Pedro comido con los
gentiles, abandonó esta práctica ante la llegada de hombres de Santiagoque presentaron
objeciones a esa praxis.136
Pablo reconocía la posición de Pedro, a quien consideraba uno de los pilares de la Iglesia
de Jerusalén,ad pero se sintió obligado a protestar y «le resistió en el rostro».ae Le advirtió a
Pedro que estaba violando sus propios principios y que no caminaba rectamente de
acuerdo con la verdad del evangelio.af No se trataba, pues, de una mera diferencia de
opinión. Según Bornkamm, Pablo veía en la actitud de Pedro una recaída en el legalismo,
que volvía la espalda al evangelio y a lo acordado anteriormente en Jerusalén, minimizando
la importancia de la fe en Cristo como superior a la ley.137
Es dudoso el resultado final de este incidente respecto de la prevalencia de una opinión u
otra.138139140 En cualquier caso, el conflicto tuvo consecuencias. Según la Epístola a los
gálatas, Bernabé también tomó posición a favor de los hombres de Santiago, y esta podría
ser una razón adicional de la separación de Pablo y Bernabé, ag y de la salida de Pablo de
Antioquía en compañía de Silas.
Segundo viaje[editar]

Vía Egnatia, calzada romana que atravesaba la península balcánica para enlazar por

mar con la vía Apiaconducente a Roma. Fue utilizada parcialmente por Pablo de Tarso

en su segundo viaje.
Cimientos del puente romano que cruzaba el río a las afueras de la puerta occidental

de la antigua Filipos. Las piedras de pavimentación que perduraron (a la derecha) son

parte de la vía Egnatia, la calzada romana que facilitaba los viajes a través de

Macedonia a comienzos de nuestra era. Probablemente cerca de allí se conformó a

mediados del siglo I la comunidad cristiana de Filipos, una de las más apreciadas por

Pablo.

En el segundo viaje misionero Pablo se hizo acompañar por Silas. Partieron de Antioquía y,
atravesando las tierras de Siria y Cilicia, alcanzaron Derbe y Listra, ciudades del sur
de Galacia. En Listra se les unió Timoteo (Hechos 16, 1-3).141 Luego, a través de Frigia, se
encaminó hacia el norte de Galacia, donde fundó nuevas comunidades. Por la Epístola a
los gálatas se sabe que Pablo enfermó mientras atravesaba Galacia y que, durante esa
estadía no planificada, gracias a su predicación surgieron allí las comunidades gálatas. ah No
pudiendo proseguir hacia Bitinia, partió de Galacia hacia Misia y Tróade, donde se presume
se le unió Lucas.Nota 7
Decidió ir a Europa, y en Macedonia fundó la primera Iglesia cristiana europea: la
comunidad de Filipos.142 Después de sufrir azotes con varas y prisión a manos de pretores
romanos en Filipos,ai Pablo pasó a Tesalónica, aj donde tuvo una corta estadía destinada a
la evangelización, matizada por sus controversias con los judíos.
La hostilidad de Tesalónica parece haber torcido la idea inicial de Pablo que, según los
autores, sería la de dirigirse a Roma, capital del Imperio. Así lo indicaría el hecho de que
Pablo transitó la reconocida Vía Egnatia hasta que, luego de Tesalónica, cambió el rumbo
para adentrarse más en Grecia.143144 En efecto, la estancia en Tesalónica finalizó con la
huida de Pablo a Berea,ak y su posterior viaje a Atenas,al donde intentó infructuosamente
atrapar la atención de los atenienses, famosos por su avidez de novedades, con un
discurso en el Areópago sobre el evangelio de Jesús resucitado.am De allí se dirigió
a Corinto, donde permaneció durante un año y medio,an acogido por Aquila y Priscila,ao un
matrimonio judeocristiano que había sido expulsado de Roma debido al edicto del
emperador Claudio,145 y que se convertirían en amigos entrañables de Pablo.146 Durante su
estadía en Éfeso, Pablo fue conducido ante el tribunal de Galión, procónsul de Acaya.ap Se
trata de Lucio Junio Anneo Galión, hermano mayor del filósofo Séneca, cuyo mandato se
menciona en la llamada inscripción de Delfos, una evidencia epigráfica que originalmente
se hallaba en el templo de Apolo, descubierta en Delfos (Grecia) en el año 1905.147 Desde
el punto de vista histórico, esta prueba es considerada clave y segura,4148149 y permite datar
de los años 50 a 51 la presencia de Pablo en Corinto.150 En el año 51, Pablo redactó
la Primera epístola a los tesalonicenses, el documento más antiguo del Nuevo Testamento.
Al año siguiente volvió a Antioquía.
Tercer viaje[editar]
Véase también: La mujer en las epístolas de Pablo de Tarso
El tercer viaje de Pablo fue sin dudas complejo, y enmarcó su misión más sufrida, por
varias razones. Esta etapa incluyó la experiencia de una muy fuerte oposición (en su propio
decir, «fieras»aq y «muchos adversarios»ar) y de tribulaciones (con probable prisión) que
llegaron a «abrumar» al Apóstol,as además de verse jalonada por las crisis que sacudieron
las comunidades de Galacia y de Corinto y que motivaron la intervención de Pablo y de su
equipo, por medio de sendas epístolas suyas y de visitas personales. Sin embargo, a la
postre fue una de las misiones más fecundas. Tradicionalmente esta etapa se data de los
años 54 a 57, en tanto que las posturas revisionistas tienden a ubicarla entre los años 51 y
54. En esa etapa de su vida, Pablo escribió buena parte de su obra epistolar.
Desde Antioquía, Pablo pasó por el norte de Galacia y Frigia «para confirmar a todos los
discípulos» que había allí,at y siguió hasta Éfeso, capital de Asia Menor,Nota 8 donde fijó su
nueva sede de misión,151 y desde donde evangelizó toda el área de influencia acompañado
por el equipo que dirigía.152153

Predicación de San Pablo, uno de los vitrales realizados por Joseph Ehrismann (1880-

1937), ubicado en el Templo protestante de " Notre Seigneur Jésus-Christ"

en Bischheim, Departamento del Bajo Rin, en la región de Alsacia.

Primero se dirigió a los judíos en la sinagoga pero, como luego de tres meses seguían
manifestándose incrédulos, comenzó a impartir sus enseñanzas en la «escuela de
Tirano».au No se dispone de más información sobre esta «escuela». Sin embargo, esta
breve noticia se considera verídica, aun por parte de quienes asumen una actitud de
desconfianza ante el libro de los Hechos de los Apóstoles (por ejemplo Helmut Köester,
discípulo de Bultmann, Bornkamm y Käsemann).154 Algunos conjeturan que se trataría de
una escuela de retórica que alquilaba el local a Pablo en las horas libres.155 El texto
occidental (códice de Beza) indica que Pablo enseñaba allí desde las 11 de la mañana
hasta las 4 de la tarde («desde la hora quinta hasta la décima»). Si esta noticia es cierta,
podría tratarse de una forma temprana de catequesis, efectuada de modo regular. Pero
según Vidal, es posible que la enseñanza diaria de Pablo en «la escuela de Tirano»
apuntara a una especie de escuela teológica paulina en esa ciudad, lugar de estudio de
temas relacionados con la interpretación de la Escritura.156
Poco después de llegar a Éfeso, Pablo habría escrito su carta a las iglesias de Galacia,
motivada por las pretensiones de unos misioneros judaizantes opositores del Apóstol, que
exigían la circuncisión a los cristianos gálatas de origen gentil.157 Tanto la carta, un
manifiesto de la libertad cristiana para oponerse a la tentativa de judaización de aquellas
Iglesias, como su portador Tito, tuvieron éxito al lograr la conservación de la identidad
paulina de las comunidades de Galacia.
También en esta etapa llegaron a oídos de Pablo noticias sobre graves problemas surgidos
en la Iglesia de Corinto: formación de facciones dentro de la comunidad, animadversión
contra el propio Pablo, escándalos, y problemas doctrinales diversos, de todo lo cual se
tiene noticia únicamente por sus cartas.158 Pablo les escribió por lo menos cuatro epístolas
(según Vidal García, op.cit., hasta seis). De ellas se conservaron hasta hoy las dos
conocidas, probables resultantes de la fusión por parte de un recopilador, quizá a fines del
siglo I, de los originales fragmentados de cuatro.159 Las primeras dos cartas, hoy
probablemente fusionadas en la que conocemos como Primera epístola a los corintios,
constituyeron serias advertencias a esa comunidad contra las dramáticas divisiones dentro
de ella,av al igual que contra algunos casos escandalosos, como el de la unión conyugal
incestuosa,aw y la práctica de la prostitución.ax Los problemas con esta comunidad
continuaron, fomentados por unos misioneros enfrentados con el equipo paulino. Esto dio
ocasión a la tercera carta, representada hoy por el fragmento de 2 Corintios 2, 14 - 7, 4. 160
Entre la tercera y la cuarta carta, Pablo se dirigió a Corinto en la que constituyó una visita
dolorosa: se encontró con una Iglesia levantada contra él, que incluso lo agravió
públicamente.161 A su vuelta a Éfeso, Pablo escribió la cuarta carta a la comunidad corintia
(2 Corintios 10, 1-13, 13), conocida como la Carta de las lágrimas.162163 No se trataba solo
de un mensaje apologético de defensa frente a sus adversarios, sino que estaba cargado
de emotividad.
Artemisa como la «Señora de Éfeso», imagen datada del siglo I. Se trata de una copia

romana de la estatua que era objeto de culto en el templo de Artemisa (Éfeso). Actualmente

se conserva en el Museo arqueológico de Éfeso (Selçuk, Turquía).

Se considera segura la estadía de Pablo en Éfeso durante 2 o 3 años. 164 Entre los sucesos
narrados por los Hechos se cuentan el enfrentamiento de Pablo con los siete hijos
exorcistas de un sacerdote judío y la llamada «revuelta de los plateros», una sublevación
hostil provocada por un tal Demetrio y secundada por otros orfebres consagrados a la
diosa Artemisa. La prédica de Pablo habría irritado a Demetrio, quien fabricaba pequeños
santuarios de plata copiando el de Artemis de Éfeso, con no pocas ganancias para él.
«Compañeros, vosotros sabéis que a esta industria debemos el bienestar;
pero estáis viendo y oyendo decir que no solamente en Éfeso, sino en casi
toda el Asia, ese Pablo persuade y aparta a mucha gente, diciendo que no
son dioses los que se fabrican con las manos. Y esto no solamente trae el
peligro de que nuestra profesión caiga en descrédito, sino también de que el
templo de la gran diosa Artemisa sea tenido en nada y venga a ser despojada
de su grandeza aquella a quien adora toda el Asia y toda la tierra».
Palabras de Demetrio, según los Hechos de los Apóstoles 19, 25-27

El tono del relato de los Hechos y el cuadro que describe es diferente del de las epístolas
paulinas, por lo cual algunos estudiosos no están seguros de su historicidad. 165 En cambio
otros, aun señalando la ausencia de estas noticias en los escritos de Pablo, encuentran en
sus cartas posibles alusiones a la tumultuosa estancia del Apóstol en Éfeso. 166 Las
dificultades que Pablo habría padecido en Éfeso sugieren que el Apóstol podría haber
sufrido prisión allí. Esta posibilidad es importante no solo como hecho biográfico, sino
además a la hora de datar el tiempo y lugar en que Pablo escribió su Epístola a los
filipenses y la Epístola a Filemón, cuyas redacciones en el decir del propio Apóstol tuvieron
lugar mientras estaba prisionero (Filipenses 1, 12-14; Filemón 1, 8-13).167168
Imagen que representa a San Pablo escribiendo, de una versión manuscrita de las

cartas de san Pablo datada de los inicios del siglo IX (Württembergische Stuttgart

Landesbibliothek, HB II 54). El origen del manuscrito se atribuye a la Abadía de San

Galo, bajo el escriba Wolfcoz. La imagen resulta de una antigua tradición medieval de

representar al autor de un texto. Se cree que es una de las primeras representaciones

de san Pablo en el arte europeo. La inscripción dice: «S(AN)C(TU)S PAULUS» y

«sedet hic scripsit» («se sienta aquí y escribe»).

No se puede aseverar si, luego de su estancia en Éfeso, Pablo marchó inmediatamente a


Corinto o pasó de Macedonia al Ilírico, por vez primera, para girar una breve visita de
evangelización.ay En cualquier caso, Pablo llegó a Corinto, en la que probablemente sería
su tercera visita a aquella ciudad. Permaneció tres meses en Acaya.az
En aquella época Pablo escribió la que, según la mayoría de los especialistas, fue la última
carta de su autoría que se conserva: la Epístola a los romanos, datada de los años 55 a
58.Nota 9 Esta carta es el testimonio más antiguo de la existencia de la comunidad cristiana
de Roma, y su nivel de importancia es tal que Bornkamm llega a referirse a ella como «el
testamento de Pablo».169 Pablo señala entonces su proyecto de visitar Roma,ba y desde allí
marchar a Hispania y el Occidente.
Entre tanto, Pablo venía pensando en regresar a Jerusalén. En ese tiempo procuró que sus
iglesias gentiles realizaran una colecta para los pobres de Jerusalén.170171 Cuando ya había
decidido embarcarse en Corinto con rumbo a Siria, algunos judíos tramaron contra él una
conjura y Pablo resolvió regresar por tierra, a través de Macedonia.bb Acompañado por
algunos discípulos de Berea, Tesalónica, Derbe y Éfeso, Pablo se embarcó
en Filipos hacia Tróade,bc pasando luego por Aso y Mitilene.bd Bordeando la costa de Asia
Menor, navegó desde la isla de Quíos a la isla de Samos y luego a Mileto, donde pronunció
un importante discurso a los ancianos de la Iglesia de Éfeso convocados allí.be Luego
navegó hasta la isla de Cos, Rodas, Patara de Licia y Tiro de
Fenicia,bf Tolemaida y Cesarea Marítima.bg Por tierra llegó a Jerusalén, donde habría
logrado entregar la colecta que tan arduamente había reunido.172
Se sabe por la Epístola a los romanos 15 que Pablo veía con cierta preocupación su
retorno a Jerusalén, tanto por la posibilidad de ser perseguido por los judíos como por la
reacción que pudiera tener la comunidad de Jerusalén hacia su persona y hacia la colecta
realizada por las comunidades que él había fundado.173 Llamativamente, los Hechos de los
Apóstoles no comentan la entrega de la colecta, lo que podría ser indicio de un final
conflictivo en el cual Pablo no alcanzó a disolver los recelos que aún perduraban en la
comunidad de Jerusalén respecto de su predicación.174
Arresto y muerte de Pablo[editar]
La «inscripción Soreg» - una evidencia epigráfica en griego encontrada en Jerusalén

en 1871 y datada de finales del siglo I a. C. o inicios del siglo I d. C. Se trata de una

advertencia a los no judíos de no entrar en el santuario del Templo bajo pena de

muerte. La inscripción se ubica actualmente en el Museo Arqueológico Nacional de

Estambul y a ella hace referencia Flavio Josefo en su obra Antigüedades judías XV.175

Esta evidencia puede relacionarse con la acusación hecha a Pablo de patrocinar una

violación de la Ley y de profanar la santidad del Templo al introducir en él a unos

griegos (Hechos 21, 27-28).

La última etapa de la vida de Pablo, que abarca desde su apresamiento en Jerusalén hasta
su presencia en Roma, tiene como fuente fundamental el relato de Hechos de los Apóstoles
21, 27 - 28, 31, aunque el autor de Hechos no trata el deceso del Apóstol. Si bien autores
cualificados de diversas extracciones reconocen que el relato no responde a criterios
estrictos de historicidad al detalle,176177178 sin embargo también se considera que el relato
atesora varias noticias históricas sin duda fidedignas.179180181
Santiago aconsejó a Pablo que su comportamiento durante su estadía en Jerusalén fuera el
de un judío piadoso y practicante,bh y Pablo aceptó, todo lo cual se considera digno de
crédito.182 Cuando el período ritual de setenta días estaba por cumplirse, algunos judíos
procedentes de la provincia de Asia vieron a Pablo en los recintos del Templo y le acusaron
de patrocinar una violación de la Ley y de haber profanado la santidad del Templo
introduciendo en él a unos griegos. Intentaron matarlo en una revuelta, de la que fue
sustraído mediante el arresto por parte del tribuno de la cohorte romana con asiento en
la Fortaleza Antonia.Nota 10 Conducido ante el Sanedrín, Pablo se defendió y terminó por
suscitar una disputa entre los fariseos y los saduceos, ya que éstos últimos no creían en la
resurrección mientras que los fariseos sí.bi Seguidamente, los judíos se habrían
confabulado para matar a Pablo pero el tribuno lo envió al procurador de la provincia
de Judea, Marco Antonio Félix, que residía en Cesarea Marítima,bj ante quien volvió a
defenderse. El procurador postergó el juicio y dejó a Pablo en prisión durante dos años, bk
Bornkamm considera que tanto el traslado de Pablo a Cesarea Marítima como la
postergación de su juicio son datos fiables desde la crítica histórica.183 El caso fue revisado
solo después de la llegada del siguiente procurador, Porcio Festo. Por haber apelado al
César, Pablo fue enviado a Roma.184 La cronología más tradicional de la vida de Pablo
ubicaba la redacción de la Epístola a los filipenses y de la Epístola a Filemón en este
período de cautividad de Pablo en Cesarea Marítima, o posteriormente en su prisión en
Roma.185
Del azaroso viaje de Pablo a Roma en calidad de prisionero,bl se pueden obtener algunos
datos fidedignos que incluyen la prolongada duración de la travesía, el acompañamiento de
que fue objeto, y una detención obligada en la isla de Malta, que pudo extenderse durante
tres meses.186
El libro de los Hechos de los Apóstoles otorgó a la llegada de Pablo a Roma una
importancia adicional al mero carácter histórico: para él significaba el cumplimiento de lo
que consideraba ya previsto por Jesús en el comienzo del mismo libro respecto de que el
Evangelio sería llevado a todas las naciones.bm Algunos estudiosos señalan además cierta
ironía apologética en la forma en que el libro de los Hechos de los Apóstoles describe la
llegada de Pablo a Roma: no por libre voluntad, como se lo había propuesto una década
antes sin lograrlo, sino como prisionero sujeto al César, con lo que los romanos se
convirtieron en agentes indirectos del afianzamiento del evangelio en el centro mismo de su
Imperio.187188
La etapa final de la vida de Pablo de Tarso fue objeto de diversas representaciones

artísticas. A la izquierda, El juicio del apóstol Pablo (1875), de Nikolai Kornilievich

Bodarevsky, óleo sobre tela conservado en el Museo de Arte Regional, Úzhgorod, Ucrania.

A continuación, San Pablo en prisión(1627), de Rembrandt, óleo sobre tela. Le

sigue Marina con el embarque de San Pablo (1654), de Claudio de Lorena. A la

derecha, San Pablo en Malta(ca.1600), de Adam Elsheimer, óleo sobre cobre que se

conserva en el National Gallery de Londres.

Decapitación de San Pablo (1887), de Enrique Simonet. Firmada en Roma, la obra fue

donada más tarde por el padre del artista a la Catedral de Málaga, donde puede

contemplarse en la Capilla de la Virgen de los Reyes.

La cautividad de Pablo en Roma, considerada un hecho fidedigno, habría tenido una


duración de dos años, tiempo en que el Apóstol no vivió encarcelado sino en custodia lo
que, sin embargo, acotó sus libertades.189190191
Una de las cuestiones sobre la que no existe una definición clara es si, luego de esa
custodia domiciliaria de Pablo en Roma, se produjo su liberación seguida de algún otro
viaje (por ejemplo, si llevó adelante su proyecto de viajar a Hispania), antes de morir en la
misma Roma. Favorecen esta hipótesis la Primera epístola de Clemente y el Fragmento
Muratoriano.192193 En el presente se tiende a desconsiderar estas noticias como carentes de
suficiente sustento.194 Resulta razonable pensar que el autor que finalizó la escritura de los
Hechos de los Apóstoles hacia el año 80 conocía el final de Pablo. Si Pablo hubiese sido
liberado anteriormente de su prisión, esto habría sido señalado en el libro, lo que no
sucede. Un Congreso internacional sobre los últimos años del apóstol de los gentiles tuvo
lugar en el Centro Tarraconense El Seminario entre los días 25 y 29 de junio de 2013,
organizado por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas San Fructuoso (INSAF), y fue
ocasión para debatir nuevamente sobre los últimos años de vida del Apóstol, su eventual
consideración como apóstata judío y su posible condena al exilio en Hispania. Tanto
quienes piensan que Pablo llegó a Tarraco, como los que piensan que nunca llegó, admiten
que por el momento no es posible llegar a una conclusión clara y definitiva sobre el tema,
aunque —según el profesor de Nuevo Testamento y decano de la Facultad de Teología de
Cataluña Armand Puig iTàrrech— existen razones para afirmar como «plausible y
altamente probable» que Pablo haya realizado una misión en Tarragona en condiciones
penosas debidas a su condición de exiliado.
En cambio, tanto la tradición eclesiástica como los análisis historiográficos y exegéticos
coinciden en señalar que la muerte de Pablo acaeció en Roma bajo el gobierno de Nerón, y
que tuvo un carácter violento.
Ya Ignacio de Antioquía señaló el martirio de Pablo en su Carta a los efesios XII, escrita
probablemente en la primera década del siglo II. Respecto de la fecha, existe una tradición
de su muerte en la misma época que Pedro (año 64) o un poco más tarde (67). Con todo, el
mandato de Nerón se extendió entre los años 54 y 68, y la mayoría de los autores
modernos tienden a señalar que la muerte del Apóstol se produjo antes de lo apuntado
por Eusebio de Cesarea, más precisamente en el año 58, o a lo sumo a principios de la
década de 60.
Eusebio de Cesarea describe que "está registrado que Pablo fue decapitado en la misma
Roma, y que Pedro también fue crucificado bajo Nerón.
Tertuliano describe que Pablo sufrió una muerte similar a la de Juan el Bautista, quien fue
decapitado:
¡Cuán feliz es su iglesia, en la cual los apóstoles derramaron toda su doctrina
junto con su sangre! ¡Donde Pedro soportó una pasión como la de su Señor!
Donde Pablo ganó su corona en una muerte como la de Juan (el Bautista)

Dionisio de Corinto, en una carta a la iglesia de Roma (166-174 d.C.), declaró que Pablo y
Pedro fueron martirizados en Italia. Eusebio también cita el pasaje de Dionisio.
Lactancio nos relata en su obra Sobre la muerte de los perseguidores (318 d.C.) lo
siguiente:
Él [Nerón] fue el primero en perseguir a los siervos de Dios. Él crucificó a
Pedro y él mató a Pablo.

San Jerónimo, en su obra De Viris Illustribus (392 d.C.), menciona que "Pablo fue
decapitado en el decimocuarto año de Nerón y que fue enterrado en la vía Ostia en Roma".
El texto apócrifo escrito en el año 160 conocido bajo el título de Hechos de Pablo señaló
que el martirio de Pablo habría sido por decapitación.

Sepultura y culto

Basílica de San Pablo Extramuros. Se supone con fundamentos que la basílica se

edificó en el lugar donde descansan los restos del Apóstol.


Tumba de San Pablo en la Basílica de San Pablo Extramuros.

Se encuentra documentada la forma en que se desarrolló prontamente el culto a Pablo en


Roma y cómo se expandió posteriormente por distintas localidades europeas y
norteafricanas.213
Entre las fuentes más antiguas que vinculan la muerte de Pablo con Roma se encuentran el
testimonio de su sepultura en la vía Ostiensis por parte del presbítero Caius a fines del siglo
II o principios del siglo III, y un calendario litúrgico del siglo IV sobre el entierro de los
mártires.
Yo puedo mostrarte los trofeos de los Apóstoles; si quieres ir al Vaticano o a
la vía Ostiense, encontrarás los trofeos de los fundadores de esta Iglesia. 214
Caius, recogido por Eusebio de Cesarea, Historia eclesiástica II, 25:7 206

Asimismo, la Pasión de Pablo del Pseudo Abdías (siglo VI) señaló la sepultura del Apóstol
«fuera de la ciudad […], en la segunda milla de la vía Ostiense», más precisamente «en la
hacienda de Lucina», una matrona cristiana, donde más tarde se levantaría la basílica de
San Pablo Extramuros.215
Hacia el siglo V, el texto apócrifo del Pseudo Marcelo, conocido bajo el título de Hechos de
Pedro y Pablo 80, señaló que el martirio de Pablo habría sido por decapitación en
las Acque Salvie, en la vía Laurentina, hoy abadía delle Tre Fontane, con un triple rebote
de su cabeza que aseguraba haber causado la generación de tres vías de agua. Esta
noticia es independiente de todas las anteriores y tardía, lo que sugiere su carácter
legendario.
Tras una serie de excavaciones realizadas en la basílica romana de San Pablo Extramuros
desde 2002, un grupo de arqueólogos del Vaticano descubrieron en 2006 restos humanos
óseos en un sarcófago de mármol ubicado bajo el altar mayor del templo. La tumba data
aproximadamente del año 390. Mediante la técnica de datación por medición del carbono-
14, pudo determinarse que los restos óseos datan del siglo I o II. En junio de 2009, el
papa Benedicto XVI anunció los resultados de las investigaciones realizadas hasta ese
momento y expresó su convicción de que, por los antecedentes, ubicación y datación,
podría tratarse de los restos del Apóstol.216217218219

Valoraciones de Pablo de Tarso[editar]


Tanto durante su vida como en las siguientes generaciones, la figura y el mensaje de Pablo
de Tarso fueron motivo de debate, generaron juicios de valor marcadamente contrastantes,
y llegaron a suscitar reacciones extremas.220 De hecho, el propio Clemente de Roma sugirió
que Pablo fue entregado a la muerte «por celos y envidias».221
Representación de Policarpo de Esmirna, uno de los padres apostólicosque expresó

su admiración por Pablo. Basílica de San Apolinar el Nuevo en Rávena, ca. 526.

Por una parte, tres de los padres apostólicos de los siglos I y II, Clemente de Roma, Ignacio
de Antioquía (particularmente en su Carta a los romanos) y Policarpo de Esmirna (en
su Epístola a los filipenses), se refirieron a Pablo y manifestaron su admiración por él.222
Policarpo llegó a expresar que no sería capaz de aproximarse a «la sabiduría del
bienaventurado y glorioso Pablo»:
«Porque ni yo ni otro alguno semejante a mí puede competir con la sabiduría
del bienaventurado y glorioso Pablo, quien, morando entre vosotros, a
presencia de los hombres de entonces, enseñó puntual y firmemente la
palabra de la verdad; y ausente luego, os escribió cartas, con cuya lectura, si
sabéis ahondar en ellas, podréis edificaros en orden a la fe que os ha sido
dada […]».223
Policarpo de Esmirna, Epístola a los filipenses III

Por otra, la corriente judeocristiana de la Iglesia primitiva tendió a ser refractaria a Pablo, a
quien pudo considerar rival de Santiago y Pedro, los líderes de la Iglesia de Jerusalén.224
De allí que especialistas como Bornkamm interpreten que la Segunda epístola de Pedro, un
escrito canónico tardío datado de los años 100-150, expresa cierta «cautela» respecto de
las epístolas paulinas. Si bien esta carta menciona a Pablo como «querido hermano»,
parece tratar sus escritos con alguna reserva por las dificultades que podrían suscitarse en
su comprensión, con lo que «los débiles o no formados podrían torcer su doctrina, para su
propia perdición» (2 Pedro 3, 15-16).
Los padres de la Iglesia subsiguientes avalaron y utilizaron las cartas de Pablo de forma
sostenida. Ireneo de Lyon, a fines del siglo II y a propósito de la sucesión apostólica en las
distintas iglesias, señaló a Pablo junto a Pedro como base de la Iglesia de Roma.225 Contra
los extremismos, tanto de los judeocristianos antipaulinos como de Marción y de
los gnósticos, el propio Ireneo expuso su postura según la cual existía consonancia entre
los evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las cartas paulinas y las Escrituras hebreas:
Todavía hemos de añadir a las palabras del Señor las palabras de Pablo,
examinar su pensamiento, exponer al apóstol, aclarar todo lo que ha recibido
de otras interpretaciones por parte de los herejes, que no comprenden lo más
mínimo de lo que dijo Pablo, mostrar la estupidez de su locura y demostrar,
precisamente a partir de Pablo —de quien ellos sacan sus objeciones contra
nosotros—, que son unos mentirosos, mientras que el apóstol, heraldo de la
verdad, enseñó todas las cosas plenamente de acuerdo con la predicación de
la verdad […].226
Ireneo de Lyon, Adversus haereses IV, 41, 4.

Quizá el culmen de la influencia de Pablo de Tarso entre los padres de la Iglesia haya
tenido lugar en la teología de Agustín de Hipona, en particular contra el pelagianismo.227 La
diversidad notable de valoraciones de la figura y obra de Pablo continuaron a través del
tiempo, y se puede resumir en el decir de Romano Penna:
San Juan Crisóstomo lo exaltaba como superior a muchos ángeles y
arcángeles (cf Paneg. 7,3); Martín Lutero sostenía que no había nada en el
mundo tan audaz como su predicación (cf Tischr. 2,277); un hereje ibérico del
s. VIII, Migecio, proclamaba incluso que en él se había encarnado el Espíritu
Santo; y un estudioso de comienzos del s. XX lo consideraba como el
segundo fundador del cristianismo (W. Wrede). Otras definiciones son más
corrientes, como «el misionero más grande», «el decimotercer apóstol», «el
primero después del Único» o, más simplemente, el «vaso de elección»
(que Dante, Inf. 2,28, toma de Hechos 9, 15).228
R. Penna

Las interpretaciones que de los escritos de Pablo de Tarso hicieron Martín Lutero, Juan
Calvino tuvieron influencia importante en la Reforma Protestante del siglo XVI. En el siglo
XVIII, el epistolario paulino fue fuente de inspiración para el movimiento de John Wesley en
Inglaterra. En el siglo XIX, resurgió la hostilidad declarada contra Pablo. Quizá el detractor
más extremo en su ferocidad haya sido Friedrich Nietzsche en su obra El Anticristo,229
donde acusa a Pablo y a las primeras comunidades cristianas de desvirtuar totalmente el
mensaje de Jesús:
A la «buena nueva» le sucedió inmediatamente la peor de todas: la de Pablo
[…] La vida, el ejemplo, la doctrina, la muerte, el sentido y el derecho
del evangelioentero, todo eso dejó de existir cuando este falsario por odio
comprendió que era lo único que podía usar. ¡No la realidad, no la verdad
histórica! […] Borró sencillamente el ayer, el anteayer del cristianismo, se
inventó una historia del «cristianismo primitivo» […] Más tarde la Iglesia falseó
incluso la historia de la humanidad, convirtiéndola en prehistoria del
cristianismo...
Friedrich Nietzsche, El Anticristo, 42.230

Paul de Lagarde quien pregonaba una «religión alemana» y una «iglesia nacional»,
atribuyó lo que él consideró la «evolución nefasta del cristianismo» al hecho de que «una
persona absolutamente incompetente (Pablo) logró influir en la iglesia».231 En las antípodas,
la teología dialéctica de Karl Barth, un antecedente intelectual relevante en la lucha contra
el nacionalsocialismo, nació con el comentario de 1919 de este teólogo suizo a la Carta a
los romanos.232
Con todo, Raymond E. Brown previno acerca de dos tendencias: (1) la que propende a
maximizar ciertas perspectivas anacrónicas referidas a Pablo, y (2) la que extrema las
diferentes posturas que pudieran haber existido en las primeras comunidades cristianas. 233
Más allá de las diferencias entre el cristianismo paulino por un lado y
el judeocristianismo de Santiago y Pedro por otro, ellos mantuvieron una fe en común. 234 Y
la fecha tardía de la redacción de la Segunda epístola de Pedro permite suponer que las
diferencias de opinión existentes entre las distintas corrientes básicas del cristianismo
primitivo no sofocaron su pluralidad interna, tal como cristalizó en el canon bíblico.235

Temas paulinos[editar]
Redención[editar]
Artículo principal: Expiación (religión)
La teología de la redención fue uno de los principales asuntos abordados por Pablo. 236
Pablo enseñó que los cristianos fueron redimidos de la Ley (ver supersesionismo) y del
pecado por la muerte de Jesús y su resurrección.236 Su muerte fue una expiación y, por la
sangre de Cristo, se estableció la paz entre Dios y el hombre.236 Por el bautismo, un
cristiano toma su parte en la muerte de Jesús y en su victoria sobre la muerte, recibiendo
gratuitamente una renovada condición de hijo de Dios.236
Pablo predicando en Atenas.

Pintura en la pared del auditorio Weise-Gymnasium, en Zittau, en Sajonia.

Relación con el judaísmo[editar]


Artículo principal: Pablo y el judaísmo

Estatua de Pablo de Tarso en la Basílica de San Pedro.

Pablo era judío, de la escuela de Gamaliel, de denominación fariseo, mencionando esto


último como algo de lo que se sentía orgulloso (Fil 3:5). El punto principal de su mensaje
era que los gentiles no tienen necesidad de circuncidarse al igual que los judíos (1Cor 3:2),
de hecho una buena parte de sus enseñanzas es un énfasis a los gentiles para que
comprendan que su salvación no depende de copiar los rituales judíos; sino que tanto
judíos como gentiles, en última estancia, son salvos por gracia Divina [claro que la gracia
Divina se aplica por medio de la Fe (fidelidad)]. Los estudiosos contemporáneos, sin
embargo, debaten acerca de si cuando Pablo habla de "fe/fidelidad en/de Cristo" (el
genitivo griego es susceptible de ambas interpretaciones, objetiva y subjetiva) se refiere en
todos los casos a la fe en Cristo como algo necesario para alcanzar la salvación (no sólo
por parte de los gentiles, sino también de los judíos) o si en ciertos casos se refiere más
bien a la fidelidad del propio Cristo hacia los hombres (como instrumento de la salvación
divina dirigida a los judíos y los gentiles por igual)237
Fue el pionero en comprender que el mensaje de salvación de Jesús que comenzaba en
Israel, se expandía a toda criatura independientemente de su origen. Para Saulo (en
hebreo: Shaúl) los seguidores gentiles de Jesús no deben seguir los mandamientos de
la Torá (ley) que son exclusivos al pueblo de Israel. Y así queda establecido en el Concilio
de Jerusalén (Gal 2:7-9), que los gentiles sólo deben guardar los preceptos de los gentiles
(comúnmente conocidos en el judaísmo como: preceptos noájidas; Hch 21:25; Talmud,
Sanedrín 56a y b).
Muchas de sus enseñanzas, al ser dirigidas a un pueblo gentil eran mal entendidas y mal
interpretadas (2P 3:15-16). Algunos judíos por un lado interpretaron que Pablo enseñaba a
abandonar la Torá de Moisés (Hch 21:28; Hch 21:21), lo cual no era cierto, y él mismo lo
tuvo que desmentir (Hch 25:8; Hch 21:24,26). Por otro lado, había gentiles que
interpretaban que la salvación por gracia les permitía pecar, y también lo tuvo que
desmentir (Rom 6:15).
Recientemente, algunos investigadores como Krister Stendahl, Lloyd Gaston, John G.
Gager, Neil Elliott, William S. Campbell, Stanley K. Stowers, Mark D. Nanos, Pamela
Eisenbaum, Paula Fredriksen, Caroline Johnson Hodge, David J. Rudolph y, en
España, Carlos A. Segovia, han defendido que Pablo no buscó superar ni reformar el
judaísmo, sino incorporar a los gentiles a Israel por medio de Cristo sin obligarles a
renunciar a su condición de gentiles.238239 Esta interpretación recibe el nombre "nuevo
enfoque radical sobre Pablo" y contrasta tanto con su interpretación cristiana tradicional
como con la llamada "nueva perspectiva sobre Pablo" de James D. G. Dunn y Nicholas
Thomas Wright, según la cual Pablo se propuso reformar el judaísmo.240
Papel de las mujeres[editar]
Un versículo en la Primera Epístola a Timoteo, tradicionalmente atribuido a Pablo, muchas
veces es utilizado como mayor fuente de autoridad en la Biblia para que las mujeres sean
vedadas al sacramento del orden, además de otras posiciones de liderazgo y ministerio en
el cristianismo. La Epístola a Timoteo es también muchas veces utilizada por muchas
iglesias para negarles el voto en asuntos eclesiásticos y posiciones de enseñanza para
público adulto y también el permiso para el trabajo misionero.241
11
Que la mujer aprenda en silencio y con toda sujeción;
12
pues no permito que la mujer enseñe ni ejerza dominio sobre el hombre,
sino que guarde silencio.
13
Porque primero fue formado Adán, y después Eva.
14
y el engañado no fue Adán, sino que la mujer, al ser engañada, incurrió en
transgresión;
1 Timoteo 2, 11-14242

Este pasaje parece estar diciendo que las mujeres no deben tener en la iglesia ningún
papel de liderazgo frente a los hombres.243 Si ella también prohíbe a las mujeres enseñar a
otras mujeres o a niños es dudoso, pues incluso las iglesias católicas -que prohíben el
sacerdocio femenino- permiten que abadesas enseñen y asuman posiciones de liderazgo
sobre otras mujeres. Cualquier interpretación de esta parte de las Escrituras tiene que
confrontarse con las dificultades teológicas, contextuales, sintácticas y léxicas de estas
pocas palabras.244
El teólogo JR Daniel Kirk encontró un importante papel para las mujeres en la iglesia
antigua, como por ejemplo cuando Pablo elogió a Febe por su trabajo como diaconisabn y
también Junia,bo}} considerada por algunos como la única mujer en ser citada en el Nuevo
Testamento entre los apóstoles.245246 Kirk apunta a estudios recientes que llevaron a
algunos a concluir que el paso que obliga a las mujeres a "quedarse calladas en las
iglesias" en 1 Corintios 14, 34247 fue una adición posterior, aparentemente por un autor
diferente y no era parte de la carta original de Pablo a la iglesia de Corinto. Otros, como
Giancarlo Biguzzi, alegan que la restricción de Pablo sobre las mujeres en Corintios es
genuina, pero se aplica al caso particular de prohibirlas de hacer preguntas o de conversar,
y no una prohibición generalizada contra las mujeres hablar, pues en 1 Corintios 11, 5 248
Pablo afirma el derecho de las mujeres de profetizar.249

Conversión en el Camino a Damasco

de Caravaggio, en la Iglesia de Santa María del Pueblo, en Roma.

El tercer ejemplo de Kirk de una visión más inclusiva está en Gálatas 3, 28 Nota 12 Al anunciar
un fin dentro de la iglesia de las divisiones que eran tan comunes en todo el mundo,
concluye destacando que "...había mujeres del Nuevo Testamento que enseñaron y tenían
autoridad en la iglesia antigua y que estas enseñanzas y esta autoridad eran sancionadas
por Pablo y que el apóstol mismo ofrece un paradigma teológico dentro del cual la
superación de la subyugación de la mujer es un resultado esperado".251

Carácter y legado de Pablo[editar]


El carácter y el legado de Pablo se verificaron: (1) en las comunidades por él fundadas y en
sus colaboradores; (2) en sus cartas auténticas; y (3) en las llamadas cartas
deuteropaulinas, surgidas quizá de una escuela que nació y creció en torno al Apóstol. 252 Es
a partir de ese legado inmediato que surgió todo su influjo posterior.
Comunidades y colaboradores[editar]
Véanse también: Mujeres colaboradoras de Pablo de Tarso y Aristarco de Tesalónica.

Representaciones iconográficas de Silas y Lucas el Evangelista, a quienes se

considera colaboradores de Pablo de Tarso

Pablo utilizó para con sus comunidades y colaboradores un lenguaje apasionado.253254255 A


los tesalonicenses les escribió que eran su esperanza, su gozo, su corona, su gloria; bp a los
filipenses les dijo que Dios era testigo de cuánto los amaba con el entrañable amor de
Jesucristo,bq y que resplandecían como antorchas en el mundo.br A los miembros de la
comunidad de Corinto les advirtió que no sería indulgente con ellos,bs pero no sin antes
comentarles que les había escrito con muchas lágrimas para que supieran cuán grande era
el amor que les tenía.bt
Se especula que Pablo debió ser un hombre capaz de suscitar profundos sentimientos de
amistad, ya que sus cartas dan muestras de lealtad por parte de un amplio abanico de
personajes con nombre propio.bu 256 Timoteo, Tito, Silas, todos formaron parte del equipo
paulino, llevando sus cartas y sus mensajes, a veces en circunstancias difíciles. Los
esposos cristianos Priscila –también llamada Prisca– y Aquila, cuya amistad hacia Pablo de
Tarso resultó entrañable, fueron capaces de levantar su tienda y partir con él desde Corinto
a Éfeso y luego ir a Roma, de donde habían sido exiliados previamente, para preparar la
llegada del Apóstol. Vidal sugiere que en Éfeso fueron ellos quienes, en una intervención
riesgosa, habrían logrado la liberación de Pablo,257 lo que justificó el encomio del Apóstol:
Saluden a Prisca (Priscila) y Aquila, colaboradores míos en Cristo Jesús. Ellos
expusieron sus cabezas para salvarme. Y no solo les estoy agradecido yo,
sino también todas las Iglesias de la gentilidad.
Pablo, Epístola a los romanos 16, 3-4

A ellos se suma Lucas, a quien por tradición se identifica con el autor del evangelio
homónimo y de los Hechos de los Apóstoles. Se menciona su nombre entre los de los
colaboradores de Pablo.bv Según la Segunda epístola a Timoteo, habría acompañado a
Pablo hasta su final (2 Timoteo 4, 11).258
Las epístolas paulinas auténticas[editar]
Artículo principal: Epístolas paulinas

San Pablo escribiendo sus epístolas, obra de Valentin de Boulogne o Nicolas Tournier,

del siglo XVII.

Las cartas auténticas de Pablo son un conjunto de escritos neotestamentarios conformado


por las siguientes obras:259

 la Primera epístola a los tesalonicenses


 la Epístola a los filipenses
 la Primera epístola a los corintios
 la Segunda epístola a los corintios
 la Epístola a los gálatas
 la Epístola a Filemón
 la Epístola a los romanos.
Este corpus de epístolas auténticas es único en más de un sentido:

1. Porque se conoce a ciencia cierta su autor, y su autenticidad resulta reconocida ampliamente desde el
análisis científico-literario actual.260261262263
2. Porque su fecha de redacción es la más antigua de los libros del Nuevo Testamento, apenas 20-25
años posterior a la muerte de Jesús de Nazaret, y probablemente anterior incluso a la de los
evangelios en su versión definitiva conocida hoy, por lo que constituyen documentación de carácter
capital en cualquier análisis sobre los inicios del cristianismo.264
3. Porque ninguna otra personalidad del Nuevo Testamento se conoce a nivel semejante a través de sus
escritos.265
Aunque las cartas tuvieron por función inmediata abordar problemas resultantes
de situaciones concretas, es muy verosímil que las comunidades a las cuales
estas cartas estuvieron dirigidas las hayan atesorado, y que prontamente las
compartieran con otras comunidades paulinas.266 Así, resulta altamente probable
que hacia fines del siglo I estos escritos ya existieran como corpus, resultante
del trabajo de una escuela paulina que recopiló sus cartas para conformar el
legado escrito del Apóstol.267
Las epístolas pseudoepigráficas[editar]
Existe, además de las cartas de Pablo, un conjunto de escritos epistolares que
se presentan como suyos pero que la crítica moderna, conocedora del fenómeno
de la pseudoepigrafía típico de las obras antiguas orientales y griegas, atribuye a
diferentes autores asociados con Pablo.268269 Se trata de las siguientes obras:

 la Segunda epístola a los tesalonicenses


 la Epístola a los colosenses
 la Epístola a los efesios
 la Primera epístola a Timoteo
 la Segunda epístola a Timoteo
 la Epístola a Tito.
El hecho de que se sugiera que estos escritos canónicos son
pseudoepigráficos o deuteropaulinos, lejos de quitarle notoriedad al Apóstol
la incrementaron,270271 porque significa que una «escuela», quizá ya
establecida en torno al mismo Pablo y depositaria de su legado, recurrió a
la autoridad del Apóstol para validar sus escritos.272

Teología paulina[editar]

Pablo el Apóstol, de Rembrandt. Óleo sobre lienzo ubicado en

el Museo de Historia del Arte de Viena. El códicebajo el brazo

izquierdo del Apóstol simboliza las epístolas paulinas.

Se denomina teología paulina al estudio razonado, sistemático e integral


del pensamiento de Pablo de Tarso, que experimentó desarrollos y
retoques en las sucesivas interpretaciones que se hicieron de sus escritos.
La presentación sumaria de la teología de san Pablo es muy ardua. La
mayor dificultad de cualquier intento de sistematización del pensamiento
del Apóstol radica en que Pablo no era un teólogo sistemático, por lo cual
cualquier categorización y ordenamiento parece responder más a las
preguntas del exégeta que a esquemas paulinos.273
Por mucho tiempo el debate estuvo supeditado a una disyuntiva. Según
la tesis luterana clásica, el tema fundamental de la teología paulina sería el
de la justificación de la fe sin las obras de la Ley. A partir de esa tesis se
llegó a considerar que en la doctrina paulina así entendida estaba el núcleo
central del anuncio cristiano. En el siglo XX, la postura a favor del principio
de la sola fide fue una constante en el trasfondo y en la orientación del
pensamiento de Rudolf Karl Bultmann y también se presentó, con una
variedad de matices, en seguidores suyos tales como Ernst Käsemann274 o
G. Bornkamm.275
Desde el punto de vista del catolicismo, si bien la justificación forma parte
del mensaje paulino, no constituye su núcleo central único. El argumento
tradicional católico sostenía que Dios, más que «declarar justo» al hombre,
hace justo al hombre transformándolo.276
En los últimos años, diferentes estudiosos protestantes, tales como Krister
Stendahl,277 Ed Parish Sanders,278279 y James D. G. Dunn,280 criticaron la
postura luterana clásica que oponía una fe cristiana portadora de la gracia
y de la libertad contra un presunto judaísmo tradicional afecto al legalismo y
exaltación soberbia de la observancia de las prescripciones mosaicas.
Después de presentar la dificultad de «escribir una teología de Pablo»,
James Dunn propuso en su libro a modo de esquema lo siguiente: Dios y la
humanidad – la humanidad bajo interdicción – el Evangelio de Jesucristo –
el comienzo de la salvación – el proceso de la salvación – la Iglesia – la
ética.
Los autores católicos (Lucien Cerfaux,281 Rudolf Schnackenburg,282 y
particularmente Joseph A. Fitzmyer) centraron la teología de Pablo en su
pensamiento sobre Cristo, particularmente sobre su muerte y su
resurrección. J. Fitzmyer señaló la cristología como centro de la teología
paulina.283 Para él, la teología paulina sería una teología cristocéntrica, es
decir, una teología cuyo eje principal es Cristo muerto y resucitado. Otros
autores como Joachim Gnilka y Giuseppe Barbaglio hablan de un
teocentrismo paulino, lo que quiere implicar que todo el pensamiento de
Pablo arranca de Dios y vuelve a Él.284285
Por otra parte, una detallada observación de las epístolas
paulinas auténticas permite advertir que en el pensamiento del Apóstol se
produjo una evolución y que, en consecuencia, no se podría hablar de un
único centro de interés en su predicación.286 G. Barbaglio propuso que el
Apóstol escribe una «teología en epístola». De allí que el esquema de
Barbaglio consistió en presentar la teología de cada carta siguiendo
cronológicamente cada una de las siete epístolas auténticamente paulinas,
para finalizar con un capítulo titulado: «Coherencia de la teología de Pablo:
hermenéutica del Evangelio».285
Según R. Penna, se tiende a aceptar que en el centro del pensamiento de
Pablo se encuentra el «evento-Cristo», hecho concluyente en «su
teología». La discusión discurre sobre las consecuencias (antropológicas,
escatológicas, eclesiológicas) de ese dato. Brown sugirió que todas las
propuestas encierran parte de verdad, pero derivan de «juicios analíticos»
posteriores a Pablo.287

Representaciones artísticas[editar]

Imagen de Pablo de Tarso, el Apóstol, datada de ca. 380, descubierta

en las catacumbas romanas de Santa Tecla.


Anania ridà la vista a san Paolo(Ananías restaura la vista a san Pablo),

lienzo de Pietro da Cortona(ca. 1631) ubicado en Santa Maria della

Concezione dei Cappuccini, Roma.

Pablo, como otros apóstoles relevantes, tuvo un amplísimo tratamiento en


el arte. En especial, su episodio de conversión fue tratado por maestros
italianos como Parmigianino (Museo de Historia del Arte de Viena), Miguel
Ángel (mural en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico de la Ciudad del
Vaticano) y Caravaggio (Basílica de Santa María del Popolo, Roma). Otros
momentos frecuentemente escogidos fueron la predicación en el
Areópago (Rafael, Capilla Sixtina -también pintó el rechazo del mago
Elimas y el sacrificio de Listra-), el descenso en canasta de las murallas de
Damasco, el naufragio, el episodio de las serpientes, el éxtasis, la estancia
en prisión y el martirio.288
No suele aparecer en las series referidas a los doce apóstoles que
conocieron en vida a Cristo, pero muy a menudo se le representa en pareja
con Simón Pedro. En este caso suelen distinguirse por sus atributos: en
san Pedro, las llaves que simbolizan su elección como jefe de la Iglesia, y
en san Pablo la espada que simboliza su martirio -además de referirse a un
pasaje de su carta a los Efesios: la espada del Espíritu, que es la palabra
de Dios-).289 También es frecuente la presencia de un libro que representa
su condición de autor de textos neotestamentarios (aunque esto también
identifica a Pedro y a otros apóstoles). A veces se representa a Pedro y
Pablo como teólogos debatiendo.
El origen de su iconografía, que fija unos rasgos característicos y repetidos
a lo largo de los siglos, se remonta al arte paleocristiano, que la entronca
con la tradición greco-romana de representación de filósofos
como Plotino.290291

Notas[editar]

1. Volver arriba↑ Sin embargo, Murphy-O'Connor, profesor de


Nuevo Testamento en la École Biblique et Archéologique
Française de Jerusalén y especialista en Pablo de Tarso, apoya
este dato y lo compatibiliza con el recuerdo de Tarso en la
infancia. Según este supuesto, los padres de Pablo habrían sido
víctimas de las expediciones devastadoras de Publio Quintilio
Varo y sus legiones romanas en Siria. Vendidos como esclavos,
su destino final habría sido Tarso. Según el supuesto de
Murphy-O'Connor, Pablo «era galileo de nacimiento» (cfr.
Murphy-O'Connor, Jerome. (2008). Pablo, su historia. Madrid:
San Pablo. pp. 14-15. ISBN 978-84-285-3258-7.).
2. Volver arriba↑ Las ejecuciones debían tener lugar fuera de la
ciudad y exigían que los testigos por los cuales se había
empezado la causa fueran también los primeros en tirar las
piedras. Para poder tirar las piedras mejor y con más fuerza, se
quitaban los mantos.
3. Volver arriba↑ No se trata, pues, de Arabia saudí sino del
reino nabateo, que alcanzaba por el sur hasta el Sinaí y cuya
capital era Petra. A comienzos del siglo II se constituyó en la
provincia romana de Arabia Pétrea.
4. Volver arriba↑ Este dato es uno de los puntos considerados en
la reconstrucción temporal de la vida de Pablo de Tarso. Aretas
IV estuvo en guerra con Herodes Antipas, un aliado de los
romanos, por lo que tradicionalmente se considera que recién
tuvo injerencia sobre Damasco en los años 38 y 39, en tiempos
del emperador Calígula, para finalmente ser muerto en el año
40. Según la opinión tradicional, el suceso relatado por Pablo se
sitúa en ese intervalo. Sin embargo el dato podría no ser
totalmente seguro porque, antes de la guerra con Herodes,
Aretas colaboró con los romanos para contener sediciones
judías. Por ejemplo, Flavio Josefo señaló que Aretas ayudó al
procurador romano Publio Quintilio Varo en su campaña contra
los judíos (Bell. 2,68). A cambio de este tipo de colaboración se
le concedía a Aretas el control de la colonia nabatea que
habitaba en Damasco. Por ello, Víctor M. Fernándezsugiere que
el episodio podría también situarse antes del año 36.
5. Volver arriba↑ Antioquía de Siria fue la tercera ciudad en
importancia del Imperio romano, después de Roma y Alejandría.
Fue el enclave de más trascendencia en la vida de Pablo, base
de su actividad misionera hacia el exterior. El río Orontes dotaba
a Antioquía de acceso al mar Mediterráneo, medio que fue muy
utilizado por Pablo en sus viajes. Fue Antioquía de Siria desde
donde Pablo evangelizó el Asia Menor y Grecia y desde
donde Osroena (zona neutra de encuentro entre los imperios
romano y persa) sería alcanzada definitivamente por el
cristianismo en el siglo siguiente.
6. Volver arriba↑ En la Epístola a los romanos 1, 16, el Apóstol
hablaría más tarde de un evangelio que trae la salvación,
primero a los judíos y luego a los griegos.
7. Volver arriba↑ La presunción se basa en que el relato del libro
de los Hechos de los Apóstoles, cuya escritura se atribuye
tradicionalmente a Lucas, comienza a utilizar el pronombre
personal de la primera persona del plural, «nos» (Hechos 16,10-
17).
8. Volver arriba↑ En el siglo I, Éfeso era la cuarta metrópoli del
Imperio romano, después de Roma, Alejandría, y Antioquía. Se
estima que su número de habitantes se hallaba entre 180 000 y
250 000, según los autores. Era un centro estratégico para el
comercio y las comunicaciones hacia Oriente.
9. Volver arriba↑ Para la datación de esta carta, las opiniones se
agrupan en dos tendencias generalizadas. Algunos autores
sostienen que la Epístola a los romanos habría sido escrita
hacia el año 58. Entre ellos se encuentran Joseph A.
Fitzmyer («Carta a los Romanos», en: Comentario Bíblico San
Jerónimo, Tomo IV, Madrid, 1972, página 102); R. Jewett
(Dating Paul's Life; Londres, 1979); J.M. Cambier («La lettera ai
Romani», en: Introduzione al Nuovo Testamento III; Roma,
1981, página 127); O. Michel (Der Brief an die Römer;
Göttingen, 1978, página 1); U. Vanni («Romanos», en: Nuevo
Diccionario de Teología Bíblica; Madrid, 1990, página 1700).
Para otros, la Epístola a los romanos fue escrita hacia el año 55.
Dan preeminencia a esta datación L. Alonso Schöckel («Carta a
los Romanos», en: Biblia del Peregrino III; Bilbao-Estella, 1993,
página 380); G, Barbaglio (Pablo de Tarso y los orígenes
cristianos; Salamanca, 1989, página 32); G. Bornkamm (Pablo
de Tarso, Salamanca, 2002, página 138); J. Becker (Pablo, el
apóstol de los paganos; Salamanca, 1996, páginas 313-315); S.
Vidal (Pablo, de Tarso a Roma; Santander, 2007, página 223); y
S. Lyonnet (Nueva Biblia de Jerusalén; Bilbao, 1998, página
1646).
10. Volver arriba↑ El tribuno sería Claudio Lisias, según señala el
libro de los Hechos en varias ocasiones (Hechos 23, 26; Hechos
24, 7; Hechos 24, 22).
11. Volver arriba↑ La decapitación era la forma de ejecución
reservada para personas con la ciudadanía romana. El suplicio
de la cruz, considerado degradante, se destinaba a quienes no
eran romanos.
12. Volver arriba↑ No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no
hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.250

Citas bíblicas[editar]

1. Volver arriba↑ 1 Corintios 9, 19-21.


2. Volver arriba↑ 2 Pedro 3, 15-16.
3. Volver arriba↑ 2 Corintios 11, 23-29.
4. Volver arriba↑ Hechos 7, 58; Hechos 8, 1-3; Hechos 9,1.
5. Volver arriba↑ 1 Samuel 9, 2; 1 Samuel 10, 1.
6. Volver arriba↑ Hechos 9, 4.17; Hechos 22, 7.13; Hechos 26, 14.
7. Volver arriba↑ Hechos 13, 9.
8. Volver arriba↑ Hechos 16, 39 . 22, 27-28 . 25, 10.
9. Volver arriba↑ Hechos 20, 24.
10. Volver arriba↑ Filemón 1, 9.
11. Volver arriba↑ Filemón 1, 1.
12. Volver arriba↑ Hechos 9, 11; 21, 39; 22, 3.
13. Volver arriba↑ Hechos 22, 22-29.
14. Volver arriba↑ Hechos 16, 37-38; 22, 25-29; 23, 27.
15. Volver arriba↑ Romanos 11, 1; Filipenses 3, 5.
16. Volver arriba↑ Hechos 22, 3.
17. Volver arriba↑ Hechos 26, 5.
18. Volver arriba↑ Gálatas 1, 13; Filipenses 3, 6.
19. Volver arriba↑ 2 Corintios 11, 22; Gálatas 2, 15; Filipenses 3, 3-
6.
20. Volver arriba↑ 2 Corintios 11, 24.
21. Volver arriba↑ Hechos 9, 10-19.
22. Volver arriba↑ Gálatas 1, 17.
23. Volver arriba↑ 2 Corintios 11, 32.
24. Volver arriba↑ Hechos 9, 29-30.
25. Volver arriba↑ Hechos 4, 36.
26. Volver arriba↑ Hechos 13, 7-12.
27. Volver arriba↑ Hechos 15, 38.
28. Volver arriba↑ Hechos 14, 48-50.
29. Volver arriba↑ Hechos 14, 28.
30. Volver arriba↑ Gálatas 2, 9.
31. Volver arriba↑ Gálatas 2, 11.
32. Volver arriba↑ Gálatas 2, 14.
33. Volver arriba↑ Hechos 15, 36-40.
34. Volver arriba↑ Gálatas 4, 13-20.
35. Volver arriba↑ Hechos 16, 16-40.
36. Volver arriba↑ Hechos 17, 1.
37. Volver arriba↑ Hechos 17, 10.
38. Volver arriba↑ Hechos 17, 15.
39. Volver arriba↑ Hechos 17, 22-32.
40. Volver arriba↑ Hechos 18, 11.
41. Volver arriba↑ Hechos 18, 1-3.
42. Volver arriba↑ Hechos 18, 12-17.
43. Volver arriba↑ 1 Corintios 15, 32.
44. Volver arriba↑ 1 Corintios 16, 8-9.
45. Volver arriba↑ 2 Corintios 1, 8-9.
46. Volver arriba↑ Hechos 18, 23.
47. Volver arriba↑ Hechos 19, 8-10.
48. Volver arriba↑ 1 Corintios 1,10 – 4, 21.
49. Volver arriba↑ 1 Corintios 5, 1-13.
50. Volver arriba↑ 1 Corintios 6, 12-20.
51. Volver arriba↑ Romanos 15, 19.
52. Volver arriba↑ Hechos 20, 2-3; 1 Corintios 16, 5-6; 2 Corintios 1,
16.
53. Volver arriba↑ Romanos 15, 22-24.
54. Volver arriba↑ Hechos 20, 3.
55. Volver arriba↑ Hechos 20, 4-6.
56. Volver arriba↑ Hechos 20, 13-14.
57. Volver arriba↑ Hechos 20, 17-35.
58. Volver arriba↑ Hechos 21, 1-3.
59. Volver arriba↑ Hechos 21, 7-8.
60. Volver arriba↑ Hechos 21, 17-25.
61. Volver arriba↑ Hechos 23, 6-10.
62. Volver arriba↑ Hechos 23, 23-33.
63. Volver arriba↑ Hechos 24, 22-27.
64. Volver arriba↑ Hechos 27, 1 - 28, 16.
65. Volver arriba↑ Hechos 1, 8.
66. Volver arriba↑ Romanos 16, 1
67. Volver arriba↑ Romanos 16, 7
68. Volver arriba↑ 1 Tesalonicenses 2, 19-20.
69. Volver arriba↑ Filipenses 1, 8.
70. Volver arriba↑ Filipenses 2, 15.
71. Volver arriba↑ 2 Corintios 13, 2.
72. Volver arriba↑ 2 Corintios 2, 4.
73. Volver arriba↑ Por ejemplo, en Romanos 16, 5-14, Pablo
escribió: «Saludad también a la Iglesia que se reúne en su casa.
Saludad a mi querido Epéneto, primicias del Asia para Cristo.
Saludad a María, que se ha afanado mucho por vosotros.
Saludad a Andrónico y Junia, mis parientes y compañeros de
prisión, ilustres entre los apóstoles, que llegaron a Cristo antes
que yo. Saludad a Ampliato, mi amado en el Señor. Saludad a
Urbano, colaborador nuestro en Cristo; y a mi querido Estaquio.
Saludad a Apeles, que ha dado buenas pruebas de sí en Cristo.
Saludad a los de la casa de Aristóbulo. Saludad a mi pariente
Herodión. Saludad a los de la casa de Narciso, en el Señor.
Saludad a Trifena y a Trifosa, que se han fatigado en el Señor.
Saludad a la amada Pérside, que trabajó mucho en el Señor.
Saludad a Rufo, el escogido del Señor; y a su madre, que lo es
también mía. Saludad a Asíncrito y Flegonta, a Hermes, a
Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos.»
74. Volver arriba↑ Filemón 1, 23-24.

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