Fernanda Bolaños “La Negra”.
Fernanda Bolaños nació en 1807 en la región del Valle del Chota, que pertenece
hoy a la provincia de Imbabura (Ecuador), era conocida popularmente como “La
Negra". Poco se sabe de su niñez, excepto que se convirtió muy joven en la
cocinera de la familia de Manuelita Sáenz.
Su vida se entrecruzó con la del Libertador a partir de 1823, cuando Sáenz le
confió el cuidado de Bolívar. Así se convirtió en su cocinera personal durante siete
años, compartiendo una relación muy cercana con su patrón.
Fernanda fue una de las pocas personas que estuvo con el libertador en su lecho
de muerte, de esta época se cuentan varias anécdotas: cuando el doctor
Reverend le prohibió a Bolívar los platos selectos por las masas de sagú, eran
constantes sus desahogos con la cocinera:
“¡Si vuelves con tu mazamorra, te llamaré Fernanda Séptima!”. Simón Bolívar
Otra la aportó García Márquez, quien escribió que la mujer le cocinaba las lentejas
con aceite de oliva para aliviar sus males de pecho.
Ella fue una de las pocas personas que acompañó a Bolívar en su lecho de
muerte, y a sus 23 años, las últimas palabras de la desconsolada mujer para el
Libertador fueron:
“Con lo que le han gustado las mujeres a ese pobre huérfano, no puede morir sin
una sola en su cabecera, así sea vieja y fea y tan inservible como yo”
Existen escasos datos de su vida en los años posteriores a la muerte del prócer.
Uno de los pocos que le siguieron los pasos es el historiador Enrique Ayala; su
trabajo reveló que Fernanda Bolaños regresó a su país natal donde vivió alrededor
de 100 años; solía decirle a los habitantes del pueblo que preguntaban acerca de
Bolívar, la siguiente frase:
“Su Excelencia estaba muy amañada con mi sazón”
Fernanda Bolaños
Un vínculo especial con Bolívar
Más allá de su rol como cocinera, Fernanda forjó un vínculo especial con Bolívar.
Se convirtió en una confidente, una compañera de viaje y un apoyo incondicional
durante los últimos años de su vida. Su presencia constante en la Quinta de San
Pedro Alejandrino, donde Bolívar falleció, nos habla de una relación que
trasciende los límites de una simple empleada.
Una ventana a la vida cotidiana de Bolívar
A través de Fernanda, podemos vislumbrar una faceta más humana y cotidiana de
Simón Bolívar. Sus relatos, aunque escasos, nos permiten imaginar las
conversaciones, las anécdotas y los momentos de intimidad que compartían. Ella
fue testigo de sus alegrías, sus tristezas, sus triunfos y sus fracasos, brindándonos
una perspectiva única sobre el Libertador.
Una mujer olvidada por la historia
Lamentablemente, la figura de Fernanda Bolaños ha sido relegada a un segundo
plano en la historiografía oficial. A menudo, las mujeres que rodeaban a figuras
históricas masculinas quedan invisibilizadas, a pesar de su importante
contribución. Recuperar la historia de Fernanda es fundamental para reconocer el
papel de las mujeres en procesos históricos tan trascendentales como la
independencia de América Latina.
Un símbolo de la resistencia y la perseverancia
Fernanda Bolaños no solo fue una cocinera, sino también un símbolo de la
resistencia y la perseverancia. Acompañó a Bolívar en sus últimos años, cuando
su salud se deterioraba y las intrigas políticas lo acosaban. Su lealtad y su entrega
son un ejemplo de valentía y compromiso.
Un legado que perdura
El legado de Fernanda Bolaños trasciende el ámbito estrictamente histórico. Hoy
en día, su nombre se utiliza para reconocer y valorar el trabajo de las mujeres en
la cocina. En Venezuela, por ejemplo, el presidente Nicolás Maduro propuso crear
un "Frente Nacional de Cocineros Fernanda Bolaños" para reconocer y organizar
a las madres cocineras de las escuelas del país.
Frente Fernanda Bolaños
El Frente Fernanda Bolaños es una organización que agrupa a cocineras y
cocineros del país. Fue nombrado en honor a Fernanda Bolaños, quien fue la
cocinera personal de Simón Bolívar. Esta organización se dedica a defender y
promover los derechos laborales, económicos, sociales y políticos de los
trabajadores de la cocina.
El Frente Fernanda Bolaños fue propuesta aprobada por el presidente Nicolás
Maduro el 12 de diciembre de 2014 como una organización nacional para las
madres cocineras de las escuelas públicas del país. La propuesta surgió durante
una reunión con 15,000 de las 62,000 madres y padres procesadores que se
encargan de cocinar el desayuno, el almuerzo y la merienda de más de 4 millones
de niños en todo el país.
La organización tiene como objetivo principal organizar a los hombres y mujeres
que preparan alimentos en las escuelas públicas del país, asegurando que sus
derechos laborales y económicos sean respetados y promovidos. Además, busca
reconocer y valorar el trabajo de estos trabajadores, quienes juegan un papel
crucial en la nutrición y bienestar de los estudiantes.