TEMA 1.
ANATOMOFISIOLOGIA DEL SISTEMA NERVIOSO
INTRODUCCIÓN
El funcionamiento del sistema nervioso es esencial para la existencia humana, así
que cualquier daño producido que comporte afectación neurológica durante el
proceso de alguna enfermedad crítica representa una pérdida importante.
El paciente crítico con problemas neurológicos es un paciente con una amplia
variedad de trastornos y complicaciones. Es aquel que presenta alguna patología
que afecta al sistema nervioso central (SNC).
El paciente engloba una serie de lesiones neurológicas agudas que producen un
compromiso vital y funcional del territorio cerebral afectado y estructuras
subyacentes.
El personal de enfermería cumple un papel central en el manejo inicial de estos
pacientes debiendo saber reconocer rápidamente la presencia de síntomas focales
neurológicos.
El objetivo de los cuidados de enfermería debe ir enfocados en el restablecimiento
o si mas no en la recuperación máxima de las patologías.
Debemos tener claro la valoración, planificación y tener los suficientes
conocimientos para proporcionar los cuidados de enfermería y evaluar su
respuesta para poder garantizar una atención integral al paciente cubriendo todas
sus necesidades y adaptando un plan de cuidados a los requerimientos y
características de cada uno.
“27 DE FEBRERO DE 2007 | BRUSELAS/GINEBRA - Según un nuevo informe de
la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos neurológicos (desde la
epilepsia y la enfermedad de Alzheimer o los accidentes cerebrovasculares hasta
el dolor de cabeza) afectan en todo el mundo a unos mil millones de personas.
Entre los trastornos neurológicos figuran también los traumatismos
craneoencefálicos, las infecciones neurológicas, la esclerosis múltiple, y la
enfermedad de Parkinson.”
TEMA 1. ANATOMOFISIOLOGÍA DEL SISTEMA NERVIOSO
El sistema nervioso se compone del sistema nervioso central (SNC), del sistema
nervioso periférico (SNP) y del sistema nervioso autónomo (SNA).
El sistema nervioso central (SNC) está contenido en la calota craneal y consiste en
encéfalo y medula espinal.
El sistema nervioso (SNP) se sitúa fuera del recubrimiento óseo y se compone de
los nervios periféricos.
El sistema nervioso autónomo (SNA) es una porción de ambos sistemas,
incluyendo un lado motor que controla el musculo cardiaco, el liso, glándulas y
vísceras, más común llamado sistema vegetativo.
Por tanto, podríamos decir que es una red compleja de estructuras especializadas
que su función es controlar y regular el funcionamiento de órganos y sistemas con
el medio externo.
1. ANATOMIA DEL SISTEMA NERVIOSO
1.1. Encéfalo
Es la parte más voluminosa del SNC y está situado dentro de la cavidad craneal.
Consta de 4 partes: el tronco del encéfalo, el cerebelo, el diencéfalo y el cerebro.
Imagen 2: Cerebro
El tronco del encéfalo es la porción más caudal del encéfalo, con forma cilíndrica
que conecta el cerebro, el cerebelo y la medula espinal. En él se sitúa la formación
reticular que se extiende a lo largo de todo el recorrido del tronco llegando a la
medula espinal y el diencéfalo, encargado de mantener la consciencia y el
despertar.
La constitución del tronco es de sustancia gris que está dispuesta en forma de
acúmulos de sustancia blanca y de sustancia gris que es la que constituye los
fascículos. La función básica es conducir la información motora y sensitiva.
Interviene en las principales funciones autónomas.
Del tronco salen diez de los doce pares craneales.
Consta de tres partes diferenciadas, el bulbo raquídeo, la protuberancia y el
mesencéfalo.
El bulbo raquídeo es la parte donde se une a la medula espinal. En él se localizan
los fascículos o cordones ascendentes (sensoriales) y descendentes (motores) que
comunican la medula espinal con el encéfalo.
Contiene núcleo que reciben información sensorial, general impulsos motores
relacionados con los 5 pares craneales (nervio vestibulococlear, nervio
glosofaríngeo, nervio vago, nervio espinal y nervio hipogloso).
La protuberancia está situada por encima del bulbo. Está compuesta por núcleos y
fascículos descendentes (motores) y ascendentes (sensoriales). Muchos de estos
núcleos participan en la regulación de la respiración y otros están relacionados con
cuatro pares craneales como el nervio trigémino, nervio motor ocular externo,
nervio facial y nervio vestibulococlear.
El mesencéfalo va desdela protuberancia hasta el diencéfalo. También contiene
nucleas y fascículos. En la parte posterior se encuentra el acueducto de Silvio que
contiene líquido cefalorraquídeo. Entre los núcleos se encuentra la sustancia negra
y los nubles rojos izquierdo y derecho que participan en la regulación consciente
de la actividad muscular. Están relacionados con los pares craneales como el
nervio motor ocular común y el nervio patético.
El cerebelo es la porción del encéfalo que ocupa la parte posterior e inferior del
cráneo, se localiza entre el cerebro por arriba y la protuberancia y bulbo por abajo.
Separado del cerebro por el tentorio que es una prolongación de duramadre que
proporciona el sostén de la parte posterior del cerebro.
Se une al tronco del encéfalo por tres partes denominadas pedúnculos
cerebelosos.
El cerebelo tiene forma de mariposa, dividida en hemisferios cerebelosos y vermis.
Cada hemisferio consta de lóbulos separado por cisuras.
El cerebelo contiene una capa externa de sustancia gris, la corteza cerebelosa y
núcleos de sustancia gris situados en la profundidad de la sustancia blanca.
La función principal es la coordinación de movimientos, evaluando como se
ejecutan los movimientos que se inician en las áreas motoras del cerebro.
Participa en la regulación de la postura y el equilibrio.
El diencéfalo se sitúa entre el tronco del encéfalo y el cerebro y consta de dos
partes: el tálamo y el hipotálamo.
El tálamo está situado a cada lado del ventrículo medio. Tiene forma ovoidea.
Está constituido por numerosos núcleos.
Es la principal estación para los impulsos sensoriales que llegan a la corteza
cerebral desde la medula espinal, el tronco del encéfalo, el cerebelo y otras partes
del cerebro.
La función más importante es de relvo ya que en el hacen escala toda la
sensibilidad superficial y profunda. Modifica todos los impulsos que llegan y los
prepara para que sean aceptados por la corteza. Además, participa en el control
de acciones motoras voluntarias y el despertar.
El hipotálamo está situado debajo del tálamo y encima de la glándula pituitaria.
Está constituido por núcleos específicos con fibras nerviosas [Link] un
centro de integración de varias funciones de regulación homeostática del
[Link] principales funciones del hipotálamo son controlar la temperatura
corporal, la sed y la producción de orina, se encarga de la regulación del sistema
nervioso autónomo, regulación de la hipófisis, regulación de las emociones y el
comportamiento y regulación de los ritmos circadianos y del estado a la conciencia.
El cerebro es la porción más craneal y voluminosa del encéfalo. Tiene forma de
ovoide, con un polo frontal y un polo occipital. Se encuentra dividido en la línea
media por un profundo surco o hendidura interhemisférica, resultando 2
hemisferios cerebrales. La superficie de los hemisferios cerebrales presenta una
serie de elevaciones (lóbulos y circunvoluciones) separadas por depresiones
(cisuras y surcos).
Los surcos son depresiones menos marcadas que las cisuras, que delimitan dentro
de cada lóbulo unas zonas llamadas circunvoluciones.
Las cisuras son surcos muy profundos que delimitan en cada hemisferio unas
zonas llamadas lóbulos. La cisura más prominente es la hendidura interhemisférica
que divide el cerebro en dos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo.
Cada hemisferio cerebral se divide en cuatro lóbulos: frontal, parietal, temporal y
occipital. El lóbulo frontal está separado del lóbulo parietal por la cisura central o
cisura de Ronaldo. El lóbulo frontal está separado del lóbulo temporal por la cisura
de Silvio. En la cara interna del lóbulo occipital encontramos la cisura calcarina.
Entre los dos hemisferios cerebrales encontramos el cuerpo calloso, estructura que
se encuentra en lo profundo del cerebro y que conecta los hemisferios cerebrales
derecho e izquierdo coordinando las funciones de ambos. Contorneando al cuerpo
calloso encontramos el surco del cuerpo calloso.
Cada hemisferio está constituido por 4 componentes estructurales:
Sustancia blanca: constituida exclusivamente por fibras (axones y
dendritas) en las que podemos encontrar fibras de asociación, destinadas a
conectar distintas zonas de la corteza cerebral de un mismo hemisferio,
fibras comisurales, destinadas a establecer conexión entre zonas de un
hemisferio con las simétricas del otro, y fibras de proyección que unen a la
corteza cerebral con núcleos grises situados a niveles más inferiores.
Sustancia gris: constituida principalmente por neuronas. Se localiza en la
corteza cerebral y en los núcleos de la base.
Cavidades ventriculares: llenas de líquido cefalorraquídeo.
Cerebro olfatorio: porción la porción más antigua del cerebro y está al
servicio de la olfacción.
Las funciones del cerebro son muy numerosas y complejas. Las podemos dividir
en tres grandes tipos de áreas funcionales.
Las áreas sensoriales están situadas en la parte posterior de la corteza cerebral
detrás de la cisura central. Tienen conexión directa con los receptores sensoriales
periféricos. En ella podemos encontrar el área somatosensorial primaria, el área
visual, el área auditiva, gustativa y olfatoria.
Las áreas motoras están situadas en la corteza cerebral de las regiones anteriores
de los hemisferios cerebrales. En ella encontramos el área motora primaria, el área
de broca.
Las áreas de asociación están comprendidas por áreas motoras y sensoriales que
están conectadas entre sí mediante fascículos de asociación. En ella encontramos
el área de asociación somatosensorial, el área de asociación visual, auditiva, el
área de Wernicke, el área promotora y el área frontal del campo visual.
El cerebro se irriga mediante la arteria cerebral anterior que irriga la mitad interna
del lóbulo orbitario, toda la cara interna del hemisferio cerebral, cuerpo calloso,
parte del núcleo caudado y parte del hipotálamo. La arteria cerebral media irriga la
mitad externa del hemisferio cerebral, parte del núcleo caudado, parte del tálamo y
parte de la cápsula interna. La arteria cerebral posterior irriga la cara inferior del
hemisferio cerebral, la parte posterior del hemisferio cerebral y la cara interna del
lóbulo occipital, parte del tálamo y del hipotálamo.
1.2. Los nervios craneales
Los nervios craneales, también llamados pares craneales forman parte del sistema
nervioso periféricos. Son 12 y emergen de la nariz, los ojos, el tronco del encéfalo
y la medula espinal.
Según su funcionalidad se clasifican en nervios sensoriales, nervios motores y
nervios mixtos (sensoriales, sensitivos, motores y/o vegetativos).
I par craneal o nervio olfatorio: es un nervio sensorial y su función es la
olfacción.
II par craneal o nervio óptico: es un nervio sensorial y su función es la
visión.
III par craneal o nervio ocular común: es un nervio mixto, aunque predomina
la función motora. Permite el movimiento de los parpados y determinados
movimientos del globo ocular.
IV par craneal o nervio patético: es un nervio mixto, aunque predomina la
función motora. Permite el movimiento del globo ocular.
V par craneal o nervio trigémino: es un nervio mixto. Transmite las
sensaciones del tacto, dolor, temperatura de la cara. Inerva los músculos de
la masticación.
VI par craneal o nervio ocular externo: es un nervio mixto, aunque
predomina la función motora. Permite los movimientos del globo ocular.
VII par craneal o nervio facial: es un nervio mixto.
VIII par craneal o nervio auditivo o estatoacustico: es un nervio mixto,
aunque parcialmente sensitivo. Su función principal es transportar los
impulsos sensoriales del equilibrio y la audición.
XI par craneal o nervio glosofaríngeo: es un nervio mixto.
X par craneal o nervio vago: es un nervio mixto.
XI par craneal o nervio espinal: es un nervio principalmente motor que
inerva los músculos deglutorios, el musculo trapecio y el musculo
esternocleidomastoideo.
XII par craneal o nervio hipogloso: es un nervio motor que inerva la
musculatura lingual.
EXPLORACIÓN DE LOS NERVIOS CRANEALES
I Nervio olfatorio: no se suele explorar. Los signos de lesión son anosmia, disosmia
en casos de meningiomas del surco olfatorio y traumatismos craneoencefálicos
con rotura de la lámina cribosa.
II Nervio óptico: Se explora la agudeza y perimetria visual, fundoscopia. Los signos
de lesión son ceguera, disminución de la agudeza visual, hemiqnopsia homónima
bitemporal en lesiones centrales del quiasma.
III Nervio oculomotor común: se explora las pupilas, la movilidad ocular extrínseca
y la elevación del párpado. Los signos de lesión son ptosis, ojo en reposo desviado
hacia afuera y abajo. Midriasis si se lesiona sus fibras parasimpáticas.
IV Nervio patetico: se explora la movilidad ocular extrínseca. Los signos de lesión
es el ojo en reposo desviado hacia afuera y arriba. Produce característicamente
diplopía vertical que aumenta al mirar hacia abajo.
V Nervio trigémino: la exploración es sensorial de las tres ramas (sensibilidad de la
cara). El reflejo corneal y reflejo motor. Masticación y lateralización de la
mandíbula. Los signos de lesión son hipoalgesia facial y debilidad muscular.
VI Nervio oculomotor externo: se explora la movilidad ocular extrínseca (recto
externo). Los signos de lesión es el ojo en reposo desviado hacia dentro.
VII Nervio Facial: se explora la musculatura facial. Intenta determinar si la parálisis
es central o supranuclear (si afecta la mitad superior de la cara) o periférica o
nuclear (si afecta a toda la hemicara)
VIII Nervio estatoacustico: se explora la porción coclear o auditiva y la vestibular.
Los signos de lesión son hipoacusia y vértigo.
IX Nervio Glosofaringeo y X Nervio Vago: su exploración es conjunta. Exploración
de la sensibilidad y movilidad velopalatina y el reflejo nauseoso. Los signos de
lesión son la desviación de la úvula y el paladar hacia el lado lesionado.
XI Nervio espinal: se explora el musculo esternocleidomastoideo y la porción
superior del trapecio. Los signos de lesión es la paresia de los músculos
implicados.
XII Nervio hipogloso: se explora la motilidad de la lengua. Los signos de lesión es
la desviación de la punta hacia el lado lesionado. Hemiatrofia.
1.3. Médula espinal
La médula espinal es la parte más caudal del sistema nervioso y se encuentra
dentro del conducto vertebral.
Es una estructura larga y cilíndrica con un pequeño orificio en su interior llamado
canal central que contiene líquido cefalorraquídeo. El canal central está rodeado
por sustancia gris que a su vez está rodeada por la sustancia blanca.
La médula esta segmentada y cada segmento corresponde a una porción
específica del cuerpo a la cual inerva, incluyendo las extremidades. El diámetro de
la medula disminuye de arriba abajo con las excepciones de la zona cervical baja y
lumbosacra.
La médula termina inferiormente a nivel del borde inferior de la 1era lumbar (L1).
Esta terminación tiene forma de cono invertido y se denomina cono medular y justo
debajo encontramos la cola de caballo que es el conjunto de raíces motoras y
sensitivas lumbares y sacras.
La médula está constituida por 31 segmentos espinales y cada segmento emerge
un par de nervios espinales. Los nervios espinales o raquídeos constituyen la vía
de comunicación entre la medula espinal y la intervención de regiones específicas
del organismo. Cada nervio se conecta con un segmento de la medula mediante
dos haces de axones llamados raíces.
La región anterior de la medula espinal está ocupada por el recorrido de unos
cordones de carácter motor (vías motoras). La región posterior está recorrida por
las vías sensitivas, por aquí ascienden los impulsos relacionados con el tacto y
presión. Las zonas laterales tienen fibras de carácter motor, conduce los estímulos
dolorosos, térmicos y táctiles superficiales.
1.4. Las meninges
Tanto el cerebro como la medula espinal están rodeados por 3 membranas que
tienen una función trófica y protectora llamadas meninges.
La porción más interna es la piamadre que es una membrana fina que rodea la
medula y se une firmemente al tejido neural. Los vasos que irrigan el SNC se
encuentran en esta membrana. Aquí se halla el espacio subaracnoideo lleno de
líquido cefalorraquídeo.
La duramadre es la capa más externa y fuerte. Formada por tejido conjuntivo
denso irregular.
La aracnoides es la capa que está debajo de la duramadre. Está formada por tejido
conjuntivo avascular rico en fibras de colágeno y elásticas que forman una especie
de malla. Entre ella y la duramadre se encuentra el espacio subdural.
1.5. Las neuronas
Las neuronas o células nerviosas son las unidades básicas del sistema nervioso.
Son las encargadas de recibir y analizar estímulos procedentes del medio, y
elaborar/ trasmitir las respuestas que debe dar el organismo a dichos estímulos.
La estructura de la neurona, aunque básicamente tiene la misma organización que
el resto de las células del organismo, se ha modificado para adecuarse a las dos
funciones básicas que debe cumplir:
Establecer contactos con distintas zonas del organismo donde se reciben
los estímulos del medio y donde se deben enviar los impulsos nerviosos
que provocan las respuestas del ser vivo. Por eso se han desarrollado
numerosas prolongaciones.
Ser capaz de recibir y transmitir informaciones, por ello posee su membrana
polarizada eléctricamente.
Las neuronas tienen un patrón común de morfología, tienen un cuerpo celular
denominado soma. En él están todos los orgánulos característicos de las células.
Tienen un número variable de prolongaciones ramificadas, que rodean al soma y
se denominan dendritas. Actúan como fibras eferentes que llevan información
hacia el soma de la neurona. Tienen una larga prolongación llamada axón o fibra
nerviosa que esta opuesta al soma.
El axón está recubierto por una vaina de mielina que actúa de aislante. Existen dos
tipos de fibras nerviosas, las amielínicas, sin vaina de mielina y las mielínica,
rodeadas por la vaina de mielina.
La vaina de mielina se forma por la acción de unas células nerviosas llamadas
células de Schwan que envuelven a las fibras nerviosas. Esta vaina está
compuesta principalmente por lípidos y actúa como aislante. La vaina modifica la
propiedad eléctrica de la membrana, por lo que los impulsos nerviosos se
transmiten con mayor rapidez que en las fibras amielínicas.
Según el número de prolongaciones (dendritas) que poseen, las neuronas se
pueden clasificar en:
Monopolares: solo una prolongación
Bipolares: poseen un axón y una dendrita
Multipolares: tienen un axón y muchas dendritas. Son las más frecuentes.
Aunque el sistema nervioso contiene más de 10mil millones de neuronas, según su
funcionalidad, las neuronas las podemos clasificar en tres tipos:
Neuronas motoras: son aquellas que conducen los impulsos eferentes
desde el sistema nervioso central hacia las células dianas (efectoras), los
axones eferentes somáticos se dirigen al musculo esquelético y los axones
eferentes viscerales lo hacen al musculo liso, cardíaco y glándulas.
Neuronas sensitivas son las que transportan los impulsos aferentes desde
los receptores hacia el SNC. Los axones aferentes somáticos transmiten
sensibilidad dolorosa, térmica, táctil y no consciente, y los axones aferentes
viscerales conducen otras sensaciones desde los órganos, glándulas y
musculo liso hacia el SNC.
Interneuronas son las que transportan los impulsos entre neuronas,
sensitivas y/o motora, formando una red o cadena de neuronas. Las
interneuronas comprenden el 99% de todas las neuronas del cuerpo
humano.
1.6. Líquido cefalorraquídeo (LCR)
El líquido cefalorraquídeo (LCR) es un líquido transparente e incoloro que baña el
encéfalo y la medula espinal. Su función es proteger el encéfalo y la medula
espinal contra posibles lesiones químicas y físicas. Se encarga de aportar oxígeno,
glucosa y otras sustancias químicas necesarias de la sangre a las neuronas.
Se produce en unas estructuras vasculares situadas en las paredes de los
ventrículos, en los plexos coroideos.
Se reabsorbe en los senos venosos de la duramadre por medio de las vellosidades
aracnoideas (invaginaciones de la aracnoides)
Se halla contenido en el sistema ventricular y en el espacio subaracnoideo craneal
y espinal, ocupando un volumen de unos 150 mL.
El líquido cefalorraquídeo proporciona la protección mecánica al sistema nervioso
central evitando así que el encéfalo y la medula espinal puedan golpearse con las
paredes del cráneo y la columna vertebral.
1.7. Ventrículos cerebrales
Los ventrículos cerebrales son cuatro cavidades anatómicas, conectadas entre sí,
por las que circula el líquido cefalorraquídeo.
Los ventrículos laterales, que se encuentran en cada uno de los dos hemisferios,
conectan con un tercer ventrículo localizado entre ambos hemisferios a través de
pequeños orificios que constituyen los agujeros de Monro.
El tercer ventrículo desemboca en el cuarto ventrículo, a través de un fino canal
denominado acueducto de Silvio
Imagen 7. Ventrículos Cerebrales
1.8. Sistema nervioso periférico
El sistema nervioso periférico (SNP) está constituido por el conjunto de nervios y
ganglios nerviosos. Sus ramas comunican el SNC con los receptores sensoriales,
los músculos y las glándulas. A todo este conjunto se le denomina sistema
nervioso periférico.
Los 31 pares de nervios espinales salen de la columna a través de los agujeros de
conjunción, exceptuando el primero que emerge entre el atlas y el hueso occipital.
Los nervios espinales se designan y enumeran según la región y nivel donde
emergen de la columna vertebral. Hay ocho pares de nervios cervicales (C1 a C8),
doce pares torácicos (T1 a T12), cinco pares lumbares (L1 a L5), cinco pares
sacros y un par de nervios coccígenos.
1.9. Sistema nervioso autónomo
El sistema nervioso autónomo (SNA) o vegetativo es la parte del sistema nervioso
que se encarga de la regulación de las funciones viscerales involuntarias del
organismo. Es el responsable del mantenimiento de la homeostasis corporal y de
las respuestas de adaptación del organismo ante las variaciones del medio externo
e interno. Ayuda a controlar, la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la motilidad
y secreciones digestivas, la emisión urinaria, la sudoración, la temperatura
corporal, etc.
El sistema nervioso autónomo (SNA) o vegetativo inerva el músculo liso, el
músculo cardíaco y las glándulas. Junto al sistema endocrino controlan de forma
inconsciente la homeostasis del medio interno. Distinguimos una parte central del
SNA, situada dentro de las meninges y una parte periférica situada fuera de las
meninges.
El sistema nervioso autónomo central está compuesto por grupos de neuronas
localizadas en la medula espinal y el tronco cerebral, y grupos neuronales situados
en el sistema límbico y el hipotálamo.
Estos centros nerviosos reciben impulsos sensoriales procedentes de receptores
localizados en los vasos sanguíneos, vísceras y sistema nervioso que transmiten
información acerca del medio interno.
Las neuronas que regulan este sistema son neuronas motoneuronas que regulan
el musculo liso, cardiaco y glándulas.
La parte periférica del sistema nervioso autónomo está compuesto por nervios
vegetativos motores.
La mayor parte de las funciones del SNA son reguladas de forma inconsciente,
mediante reflejos viscerales, aunque pueden ser influenciadas por las emociones y
los estímulos somatosensoriales.
La porción motora del SNA está dividida en dos grandes sistemas, el sistema
nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático.
1.10. Sistema nervioso simpático
Las fibras del SNS se originan en la médula espinal entre los segmentos T-1 y L-2
y desde aquí se dirigen a la cadena simpática paravertebral y finalmente a los
tejidos y órganos periféricos.
Estas fibras denominadas fibras preganglionares se localizan en el cuerno
intermedio-lateral de la médula espinal, que salen a través de la raíz anterior junto
con las fibras motoras; las fibras simpáticas preganglionares salen del nervio
espinal inmediatamente
después de que éste salga por el agujero de conjunción y constituyen las ramas
comunicantes blancas, mielinizadas, que se dirigen hacia la cadena simpática
paravertebral.
Las fibras simpáticas postganglionares son aquellas que al pasar a través de la
cadena simpática no hacen sinapsis y se dirigen a los ganglios prevertebrales
situados dentro del abdomen (ganglio celiaco y ganglio hipogástrico).
El neurotransmisor que es liberado por las fibras preganglionares es la acetilcolina
y el conjunto se llaman fibras colinérgicas. Y el neurotrasmisor que es liberado por
las fibras postganglionares es la noradrenalina, por tanto, estas fibras también se
denominas fibras adrenérgicas.
Los receptores adrenérgicos de los órganos efectores se estimulas por la
noradrenalina y la adrenalina. Los principales receptores de receptores
adrenérgicos son los alfa y beta.
Las funciones del sistema nervioso simpático es preparar al cuerpo, en todo su
conjunto, para una respuesta antes una situación de estrés.
1.11. Sistema nervioso parasimpático
Las fibras del sistema parasimpático se originan en el cráneo, en los nucleos
parasimpáticos de los pares craneales III, VII, IX y X y la parte sacra se origina en
la región lateral de la medula sacra en los niveles S2 y S3.
Los ganglios parasimpáticos se sitúan cerca de los órganos que van a inervar. Así
es que podemos decir que las fibras preganglionares son largas y las fibras
postganglionares son más cortas ya que el recorrido es más corto.
El neurotransmisor libreado por las dos fibras es la acetilcolina. Todas las fibras
parasimpáticas son fibras colinérgicas. Los receptores colinérgicos son de los
órganos efectores pueden ser receptores nicotínicos que son siempre excitados y
receptores muscarínicos que pueden ser tanto excitados como inhibidores según
el tipo de célula especifica en que se localicen.
Las fibras nerviosas parasimpáticas tienen origen en el tronco encefálico, en los
núcleos de los pares craneales III (oculomotor), VII (facial), IX (glosofaríngeo) y X
(vago) y en la
médula sacra: segundo y tercero nervios sacros, y a veces también del primero y
cuarto. El nervio vago tiene la distribución más amplia de todo el SNP, siendo
responsable de más del 75% de la actividad parasimpática; inerva al corazón,
pulmones, esófago, estómago, intestino delgado, mitad proximal del colon, hígado,
vesícula biliar, páncreas y parte alta de los uréteres. En la pared de estos órganos
se localiza la neurona postganglionar.
El sistema nervioso parasimpático es el responsable del control de funciones
internas en condiciones de reposo y normalidad. Podemos decir que está
relacionado con procesos de descanso y su activación está orientada al ahorro de
energía.
La activación parasimpática produce una disminución de la frecuencia cardiaca, de
la velocidad de conducción seno-auricular y aurículo-ventricular, constricción del
músculo liso bronquial, miosis, etc. Los signos de descarga parasimpática son las
náuseas, vómitos, aumento del peristaltismo intestinal, enuresis y defecación.
También origina un aumento de las secreciones.
1.12. Los neurotransmisores y receptores sensoriales
Los neurotransmisores son sustancias químicas de origen neural que se liberan en
una sinapsis y cuya acción tiene lugar en la membrana postsinaptica.
Estos se pueden clasificar atendiendo a la naturaleza química de la sustancia en:
Acetilcolina: está presente en el SNC y periférico y actúa sobre los
receptores nicotínicos y muscarínicos.
Aminas:
o Catecolaminas: su síntesis se inicia a partir del aminoácido Tirosina y son
la adrenalina, noradrenalina y dopamina.
o Serotonina: sintetizada a partir del aminoácido triptófano.
Aminoácidos: son los más abundantes del SNC. El glutamato es potente
excitador y el ácido gamma-aminobutírico importante inhibidor.
Neuropeptidos:
o Opioides: encefalinas, endorfinas y dinorfinas.
o Péptidos gastrointestinales.
Los receptores sensoriales son terminaciones nerviosas especializadas, ubicadas
en los órganos sensoriales (como la lengua, la piel, la nariz, los ojos, el oído, etc.)
y en los órganos internos, capaces de captar estímulos internos o externos y
generar un impulso nervioso y sensaciones. Este impulso es transportado
al sistema nervioso central y
procesado en distintas áreas dentro de la corteza cerebral, para proporcionar al
individuo información de las condiciones ambientales que lo rodean y generar una
respuesta apropiada.
Los receptores sensoriales proporcionan los impulsos aferentes al SNC que
detectan receptores al tacto, sonido, luz, dolor, frio, calor y otros.
Hay varios tipos de receptores sensoriales y se clasifican según los estímulos que
detectan.
Se pueden clasificar en:
Mecanoreceptores: detectan deformación del receptor o células
adyacentes.
Termoreceptores: detectan cambios de temperatura, tanto frio como calor.
Nociceptores o receptores del dolor: detectan daño tisular, sea físico o
químico.
Receptores electromagnéticos: detectan la luz sobre la retina.
Quimiorreceptores: detectan el gusto en la boca, olores por las fosas
nasales, nivel de oxígeno en sangre arterial, osmolalidad de los líquidos
corporales, concentración de dióxido de carbono y quizá otros factores de la
química corporal.
Los receptores tienen una capacidad de sensibilidad diferencia, es decir, cada tipo
de receptor es altamente sensitivo para un tipo de estímulo específico y casi no
responde a los demás estímulos.
2. FISIOLOGÍA DEL SISTEMA NERVIOSO
2.1. Transmisión simpática
La irritabilidad es la capacidad de reaccionar frente a los cambios del medio
externo e interno, debido a la facultad que poseen los organismos de recibir
información y transmitirla.
Un estímulo va a provocar una respuesta por parte del organismo. En el organismo
superior existen órganos y sistemas que se han especializado en todas estas
funciones como es el caso del sistema nervioso.
Estos sistemas están constituidos por células especializadas en las tareas de
recepción de estímulos y elaboración, transmisión y ejecución de las respuestas.
Estas son las células sensoriales, las neuronas y las fibras musculares.
Existe una célula especializada en la recepción de estímulos, denominada célula
sensorial o receptora que está conectada con una célula nerviosa o neurona que
se encarga de transmitir el estímulo por medio de un impulso nervioso.
La neurona recibe y analiza la información recibida por el impulso producido por la
célula sensorial y elabora una respuesta o impulso nervioso que son los
encargados de ejecutar la respuesta del organismo al estímulo recibido.
2.2. Sinapsis
La sinapsis es la transmisión de la información de una neurona a otra, es decir la
unión entre dos neuronas para transmitir información de una a otra.
La neurona tiene una polaridad funcional, es decir, por un lado, las dendritas y
soma están especializados en la recepción de información y por el otro lado el
axón se encarga de la transmisión de señales.
Para transmitir la información de una neurona a otra o algún órgano efector, el
axón de la primera neurona establece contacto, por medio de sus terminaciones
nerviosas, con las dendritas de la segunda neurona.
En todas las sinapsis se pueden distinguir un componente presináptico,
una hendidura sináptica y un componente postsináptico.
El componente presináptico es la membrana de las terminaciones nerviosas del
axón que envía la información. En el interior existen unas vesículas sinápticas que
contienen unas sustancias denominadas neurotransmisores que pueden provocar
una excitación o una inhibición del componente postsinaptico.
La hendidura sináptica es el espacio entre la terminación nerviosa y el cuerpo o
dendritas de la neurona receptora de la información. En ella se libera la sustancia
neurotrasmisora.
El componente postsináptico es la membrana de la neurona o fibra muscular que
recibe el impulso nervioso trasmitido por la otra neurona. Contiene proteínas
receptoras específicas para cada neurotrasnmisor.
El principio de Dale dice que en una misma neurona todas las terminaciones
sinápticas liberan un mismo neurotransmisor, o una misma combinación de
neurotransmisores.
Según la forma en que se produzcan, las sinapsis pueden
ser eléctricas o químicas.
La sinapsis eléctrica existe un contacto directo entre la membrana del axón emisor
y la membrana de la neurona receptora de la información, de forma que el impulso
nervioso se transmite directamente de una célula a otra. Esta sinapsis se produce
en raras ocasiones.
La sinapsis química es la sinapsis más frecuente. En ellas el axón de la neurona
que actúa como emisora de información, libera os neurotransmisores de las
vesículas sinápticas a la hendidura, donde se ponen en contacto con la membrana
postsináptica en la que provocan una excitación o sinapsis excitatoria y una
inhibición o una sinapsis inhibitoria.
Podemos decir que en la sinapsis química el impulso nervioso llega a la
terminación de un axón, debido a él ocurren cambios de permeabilidad en la
membrana de la terminación que provoca una modificación de sus propiedades
eléctricas denominada despolarización de la membrana. Esto hace que algunas
vesículas sinápticas liberen el neurotransmisor a la hendidura sináptica. Los
neurotransmisores provocan una despolarización de la membrana postsináptica,
debido a la cual se origina un impulso nervioso que transmite a lo largo de toda la
fibra.
Imagen 8 Sinapsis
El monitoreo neurológico
es un método que permite observar el estado del sistema nervioso
para detectar anomalías. Se utiliza en pacientes críticos y en
pacientes con lesiones cerebrales agudas.
Métodos de monitoreo neurológico
Electroencefalograma (EEG)
Una prueba que mide la actividad eléctrica del cerebro. Se coloca en
el cuero cabelludo electrodos que son pequeños discos metálicos.
Un electroencefalograma es una prueba que mide la actividad
eléctrica del cerebro. Esta prueba también se conoce por las siglas de
EEG. Esta prueba requiere la colocación en el cuero cabelludo de
electrodos, que son unos pequeños discos metálicos. Las neuronas
cerebrales se comunican mediante impulsos eléctricos, y esta
actividad se manifiesta como líneas onduladas en un registro
electroencefalográfico. Las neuronas cerebrales están activas todo el
tiempo, incluso durante el sueño.
El electroencefalograma es uno de los estudios principales que
ayudan a diagnosticar la epilepsia. El electroencefalograma también
puede ayudar a diagnosticar otras afecciones cerebrales.
Por qué se realiza
El electroencefalograma puede detectar cambios en la actividad
cerebral que podrían ayudar a diagnosticar afecciones cerebrales,
especialmente epilepsia u otras afecciones convulsivas. El
electroencefalograma también puede ser útil para diagnosticar o
tratar lo siguiente:
Tumores cerebrales
Daños cerebrales por una lesión en la cabeza
Encefalopatías o enfermedades cerebrales que pueden deberse a
diversas causas
Inflamación del cerebro, como encefalitis herpética
Accidente cerebrovascular
Afecciones del sueño
Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob
El electroencefalograma también puede servir para confirmar la
muerte cerebral en alguien que se encuentra en estado de coma. El
electroencefalograma continuo se usa para determinar el nivel
adecuado de anestesia para una persona que se encuentra en un
coma inducido por medicamentos.
Monitoreo de la presión intracraneal (PIC)
Un dispositivo colocado dentro de la cabeza que detecta la presión
dentro del cráneo.
Forma en que se realiza el examen
Existen tres formas de monitorear la PIC. La PIC es la presión en el
cráneo. Estos procedimientos se realizan con mayor frecuencia en
personas con emergencias neurológicas potencialmente mortales.
CATÉTER INTRAVENTRICULAR
El catéter intraventricular es el método de monitoreo más preciso.
Para introducir un catéter intraventricular, se perfora un orificio a
través del cráneo. El catéter se introduce a través del cerebro hasta el
ventrículo lateral. Esta zona cerebral contiene líquido cefalorraquídeo
(LCR). El LCR es un líquido que protege al cerebro y la médula espinal.
El catéter intraventricular también se puede utilizar para permitir la
salida de líquido (drenaje) por medio del catéter.
Este catéter puede ser difícil de colocar cuando la presión intracraneal
es alta.
TORNILLO SUBDURAL (PERNO)
Este método se utiliza si es necesario hacer el monitoreo de
inmediato. Un tornillo hueco se introduce a través de un orificio hecho
en el cráneo. El tornillo se coloca a través de la membrana que
protege el cerebro y la médula espinal (duramadre). Esto le permite al
sensor registrar desde el interior del espacio subdural.
SENSOR EPIDURAL
El sensor epidural se introduce entre el cráneo y el tejido de la
duramadre. El sensor epidural se coloca a través de un agujero hecho
en el cráneo. Este procedimiento es menos invasivo que otros
métodos, pero no puede eliminar el exceso de LCR.
Primero, se rasura la zona y se limpia con un antiséptico.
Después de que se seca, se hace una incisión quirúrgica. Se retrae la
piel hasta que el cráneo queda visible.
Se utiliza entonces un taladro para hacer el corte a través del hueso.
Este examen generalmente se hace para medir la PIC. Por lo regular,
se realiza cuando hay un traumatismo craneal grave o una
enfermedad del cerebro o del sistema nervioso. También se puede
hacer después de una cirugía para extirpar un tumor o reparar un
daño a un vaso sanguíneo si el cirujano está preocupado respecto a
un edema cerebral.
La PIC alta se puede tratar permitiendo la salida del líquido
cefalorraquídeo (drenaje) por medio de un catéter. También puede ser
tratado:
Cambiando las configuraciones del ventilador para las personas que
están con un respirador
Administrando ciertos medicamentos a través de una vena (por vía
intravenosa)
Resultados normales
Colapse sección
Resultados normales ha sido extendido.
Normalmente, la PIC fluctúa entre 1 a 20 mm Hg.
Microdiálisis cerebral
Un catéter de diálisis implantado dentro del tejido cerebral que mide
la concentración de metabolitos energéticos.
El metabolismo cerebral puede monitorizarse al lado de la cama de
los pacientes mediante la microdiálisis cerebral, a través de la medida
de la concentración de metabolitos energéticos tales como lactato,
piruvato y glucosa, así como sus relaciones (por ejemplo, ratio de
lactato/piruvato) 1 . El término «microdiálisis» proviene del hecho de
que un catéter de diálisis, diseñado para imitar un capilar sanguíneo,
es implantado dentro del tejido cerebral y perfundido con solución
salina38, 39.
Monitorización de la presión intracraneana y de la presión de
perfusión cerebral
La presión intracraneana (PIC) es el parámetro fundamental a evaluar
en el paciente con lesión encefálica aguda grave. Si bien esto se
refirió inicialmente al trauma encefalocráneo (TEC) grave, su
utilización se ha extendido a otras patologías, tales como hemorragia
subaracnoidea (HSA) y hemorragia intracerebral espontánea (HICE).
Su medida es la única manera posible de: confirmar o excluir la
presencia de hipertensión intracraneana.
Monitorización de la oximetría yugular de oxígeno.
El monitoreo de la saturación yugular evalúa el comportamiento
metabólico del encéfalo lesionado 21 . Se basa en el estudio de las
características de la sangre venosa cerebral proveniente del golfo o
bulbo de la vena yugular (origen de la vena yugular interna), en la
base de cráneo. Esta sangre se obtiene mediante la colocación de un
catéter a través de la vena yugular interna, en forma retrógrada,
hasta su origen en el golfo de la yugular.
Monitorización de la presión tisular de oxígeno cerebral
El encéfalo normal extrae aproximadamente una tercera parte del
oxígeno de la sangre arterial, lo cual se asocia con un descenso de la
pO 2 90 mmHg en los capilares a 35 mmHg en el tejido cerebral en
una persona respirando al aire. El valor de la pO 2 determina la
difusión del oxígeno desde la hemoglobina sanguínea al tejido
cerebral, lo cual puede ser influenciado también por el pH y la
temperatura cerebral.
Alteraciones Neurológicas más Comunes.
Las enfermedades neurológicas representan un grupo de
padecimientos que alteran el funcionamiento del sistema nervioso
central y periférico de tal manera que pueden conducir a una
discapacidad, o incapacidad de realizar una actividad de forma
normal.
El sistema nervioso está conformado por el encéfalo, la médula
espinal y los nervios. Éste se divide a su vez en el sistema nervioso
central (SNC) compuesto por el encéfalo y la médula espinal y el
sistema nervioso periférico (SNP) compuesto por nervios y ganglios
que transmiten información desde el cerebro y la médula espinal a
todo el organismo.
Su principal función radica en el control y regulación del
funcionamiento de los órganos del cuerpo y sistemas a fin de
coordinar respuestas motoras y sensitivas. Tras integrar y procesar la
información, ésta viajará a través de los nervios del SNP ejecutando
una respuesta en músculos o glándulas, dependiendo el
requerimiento corporal.
En este sentido, las enfermedades neurológicas alteran las facultades
conscientes e inconscientes como (el movimiento, la memoria y el
pensamiento, el lenguaje, la vista, entre otros). Estas alteraciones,
pueden repercutir en personas jóvenes, pero, fundamentalmente en
individuos de edades avanzadas, por incremento de los factores de
riesgo.
Dentro de algunas enfermedades neurológicas , como se ha
mencionado en post anteriores, destacamos:
Epilepsia
Es un trastorno del sistema nervioso central en el cual las neuronas,
transmiten a veces las señales en una forma anormal. Las neuronas
envían señales a otras neuronas y músculos para producir
pensamientos, sentimientos y acciones. La epilepsia altera la
actividad normal de las neuronas y puede causar sensaciones,
emociones y comportamientos extraños, espasmos musculares y
pérdida del conocimiento. Según, Corona T en Las enfermedades
neurológicas “es uno de los padecimientos neurológicos más
comunes tanto en adultos como en niños”.
Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson es una enfermedad progresiva del
sistema nervioso que afecta el movimiento corporal del individuo. Los
síntomas son progresivos y fundamentalmente motores: temblor de
reposo, lentitud de movimientos y rigidez muscular.
También puede aparecer pérdida de los movimientos automáticos,
cambios del habla y de la escritura, depresión, y, en fases avanzadas
de la enfermedad, trastornos de la postura y del equilibrio,
alteraciones del sistema nervioso vegetativo y, en algunos casos,
deterioro intelectual.
Ataques Cerebrovasculares
Ataques Cerebrovasculares (ACV), son todos aquellos trastornos en
los cuales existe un daño u obstrucción en un área del cerebro que no
permite el flujo vascular cerebral normal, generando así; muerte
neuronal por insuficiencia de oxígeno, glucosa y nutrientes. Éstos se
pueden presentarse de manera permanente o transitoria y pueden
estar asociados a eventos isquémicos hemorrágicos o alteraciones en
los vasos sanguíneos.
Esta insuficiencia de nutrientes conduce, sin un tratamiento oportuno
a pérdida de función de dicha área. Las manifestaciones clínicas
dependen de la arteria afectada y de la extensión de tejido lesionado.
Sin embargo, algunos de los síntomas de un ataque cerebrovascular
incluyen:
Adormecimiento o debilidad repentina de la cara, brazos o piernas,
especialmente en una parte del cuerpo.
Confusión, dificultad para hablar o entender repentina.
Dificultad repentina para ver con uno o ambos ojos.
Dificultad repentina para caminar, mareo o pérdida de equilibrio.
Dolor de cabeza severo y repentino sin ninguna causa conocida.
Traumas y tumores
De acuerdo con los doctores Bernal O, Vega M y Hernández J en la
Revista Med, los traumas pueden tener un compromiso sensitivo y
motor en general y déficit de pares craneanos. De acuerdo al sitio de
lesión, las alteraciones del lenguaje son de diferente tipo, siendo más
frecuentes las afasias motoras (broca por lesión frontal), sensitivas
(Wernicke en la región parietal) y mixtas.
El deterioro cognitivo o demencia de origen traumático puede
involucrar uno o varios componentes (lenguaje, amnesia, memoria
ejecutiva), y pueden ser aislados o simultáneos, dependiendo área
lesionada.
Por otro lado, los tumores cerebrales pueden presionar algunos
nervios y afectar la función cerebral. Dependiendo la localización, el
tamaño y el tiempo de evolución, así como las repercusiones que los
procesos tumorales pueden tener sobre las estructuras vecinas,
puede generar alteraciones en la coordinación y ejecución de
acciones motoras y sensitivas.
Infecciones del sistema nerviosos central
Los infecciones del sistema nervioso central de acuerdo con la OMS,
pueden deberse a infecciones bacterianas (Mycobacterium
tuberculosis y Neisseria meningitidis), víricas (VIH, Zika), fúngicas
(Cryptococcus y Aspergillus) y parasitarias (paludismo y enfermedad
de Chagas).
Los síntomas neurológicos pueden incluir: fiebre, cefalea,
convulsiones, alteraciones del estado mental o nivel de conciencia y
signos neurológicos focales.
Trastornos vasculares en el cerebro, incluyendo malformaciones
arteriovenosas y aneurismas cerebrales
Tumores, benignos y malignos (cáncer)
Enfermedades degenerativas, incluyendo mal de Alzheimer y
enfermedad de Parkinson
Trastornos de la hipófisis
Epilepsia
Dolores de cabeza, incluyendo migrañas
Lesiones en la cabeza como las conmociones y trauma cerebral
Trastornos del movimiento, como temblores y enfermedad de
Parkinson
Enfermedades desmielinizantes como la esclerosis múltiple
Neuropatía oftálmica, la cual consiste en problemas de visión que
resultan del daño al nervio óptico o sus conexiones al cerebro
Enfermedades de los nervios periféricos (neuropatías), las cuales
afectan los nervios que llevan o traen la información hacia y desde el
cerebro y la médula espinal
Trastornos mentales, como la esquizofrenia
Trastornos de la columna vertebral
Infecciones, como meningitis
Accidente cerebrovascular
Trastornos autoinmunes como miastenia grave
Muerte cerebral
La muerte cerebral se produce cuando el cerebro de una persona está
destruido de forma irreversible y deja de funcionar. En estos casos,
los órganos pueden funcionar durante un tiempo si la persona
fallecida está conectada a un respirador.
La muerte cerebral se diagnostica cuando se cumplen los siguientes
criterios:
Coma persistente
Ausencia de reflejos del tronco encefálico
Incapacidad para respirar de forma independiente
Ausencia de conciencia permanente
Ausencia de respuesta a estímulos dolorosos
Ausencia de reflejos corneales
Ausencia de reflejos óculo-vestibulares
Ausencia de reflejo maseterino
Ausencia de reflejo nauseoso
Ausencia de reflejo tusígeno
Para diagnosticar la muerte cerebral se pueden realizar pruebas de
imagen, como: Tomografía por emisión de positrones (PET),
Angiografía, Angiografía por TC (angio-TC), Tomografía por emisión de
fotón único (SPECT), Ecografía Doppler transcraneal de bajo flujo
sanguíneo al cerebro.
La muerte clínica (o muerte aparente)
consiste en la detención del latido cardiaco y de la respiración sin
que se produzcan lesiones en las células cerebrales. Desde el punto
de vista clínico, la muerte es la interrupción de las funciones
orgánicas de cualquier ser vivo, la cual está precedida la mayoría de
las veces por una etapa agónica, que incluye una serie de
manifestaciones clínicas que la presagian. La agonía puede ser corta
o puede durar normalmente hasta un mes antes de la muerte. En
algunos casos especiales, la etapa de la agonía dura años y de pronto
ocurre una mejoría inexplicable. En el caso de muerte clínica,
desaparecen todas las señales externas de vida, como la conciencia,
el pulso y la respiración. En estos casos sobreviene la muerte
biológica si no se toman medidas para revertir la situación. La muerte
biológica, en cambio, no se puede cambiar con ningún tipo de
atención o cuidados, ya que es físicamente irreversible.
La muerte cerebral y la muerte clínica son términos médicos
que se refieren a diferentes estados de un paciente.
Muerte cerebral
Es la pérdida permanente de la función cerebral
Se considera una forma de morir irreversible
El paciente no puede respirar o mantener otras funciones vitales por
su cuenta
Se pierde la consciencia y la capacidad de pensar
Se acepta como una forma de morir desde el punto de vista médico,
ético y legal
Muerte clínica
Es el cese del bombeo de sangre del corazón y la falta de respiración
de un paciente
Es una emergencia médica
Si no se interviene de inmediato, se declarará la muerte
Perfusión titular
La perfusión o perfusión tisular es el paso de un fluido, a través del
sistema circulatorio o el sistema linfático, a un órgano o un tejido,
normalmente refiriéndose al traspaso capilar de sangre a los tejidos.
[1] Es la acción y efecto de perfundir (del latín perfundĕre ‘difundir’,
que significa «Introducir lenta y continuamente un líquido, como la
sangre o una sustancia medicamentosa, por vía intravenosa o en el
interior de órganos, cavidades o conductos»[2]). Todos los tejidos
animales requieren un suministro adecuado de sangre para
mantenerse vivos y saludables. Una perfusión pobre puede causar
isquemia que, si no es revertida a tiempo, puede derivar en muerte
celular o el cese de las funciones vitales.
Seudoanalgesia
La sedoanalgesia es un tratamiento que combina analgésicos y
sedantes para que los pacientes de la UCI puedan tolerar
procedimientos dolorosos o incómodos.
Beneficios
Ayuda a los pacientes a adaptarse a terapias dolorosas o incómodas
Reduce la ansiedad
Previene complicaciones asociadas a la agitación
Disminuye el consumo de oxígeno
Mejora el pronóstico de los pacientes
Consideraciones
La sedoanalgesia puede tener complicaciones a corto y largo plazo
La sedación profunda innecesaria se asocia con malos resultados para
los pacientes
El uso de fármacos sedantes puede prolongar la estadía en la UCI y
en el hospital
Puede aumentar la incidencia de delirium, trastornos depresivos y
estrés postraumático
Fármacos
Los fármacos sedantes se pueden administrar por vía intravenosa o
inhalatoria
Los fármacos de elección en la sedación paliativa son:
benzodiacepinas, neurolépticos sedativos, anticonvulsivantes y
anestésicos
Objetivos
Mantener la vía aérea permeable
Permitir al paciente responder a estímulos verbales o físicos
Mantener los reflejos de la vía aérea.
Fluido terapia y electrolitos
La fluidoterapia y los electrolitos son componentes importantes de la
atención médica que ayudan a mantener el equilibrio de agua y sales
en el cuerpo.
Fluidoterapia
Es una técnica que consiste en administrar líquidos y electrolitos al
paciente.
Se puede administrar por vía oral o parenteral.
Se utiliza para aumentar la volemia, es decir, el volumen de sangre
en el cuerpo.
Se puede utilizar en pacientes con enfermedades gastrointestinales,
respiratorias, neurológicas, o en el período transoperatorio.
Se debe monitorizar al paciente para detectar signos de sobreaporte
de agua o electrolitos.
Electrolitos
Son minerales que se encuentran en la sangre y otros líquidos
corporales.
Ayudan a equilibrar la cantidad de agua en el cuerpo.
Ayudan a equilibrar el nivel ácido-base (pH) del cuerpo.
Manejo de líquidos y electrolitos
Es importante controlar la cantidad de líquidos que se administran y
eliminan por el paciente.
Se debe establecer un balance en un período no mayor de 24 horas.
Se debe considerar los requerimientos secundarios a pérdidas
hídricas habituales o requerimientos para reacciones metabólicas.
Prevención de convulsiones
Una convulsión es una alteración repentina e incontrolada de la
actividad eléctrica en el cerebro. Puede provocar cambios en el
comportamiento, los movimientos, los sentimientos y los niveles de
conciencia. Tener dos o más convulsiones con al menos 24 horas de
diferencia y con causa desconocida se considera epilepsia.
No existe una forma conocida de prevenir las convulsiones ,pero sí
hay medidas que pueden ayudar a reducir la probabilidad de
convulsiones.
Estilo de vida Dormir y comer bien, Hacer ejercicio regularmente,
Evitar el alcohol y las drogas, Evitar el estrés.
Profilaxis antitrombotica
Se entiende por tromboprofilaxis la prevención de la trombosis, es
decir, la aplicación de métodos que pueden ser mecánicos o
farmacológicos, ten- dentes a evitar la formación de coágulos.
Es un tratamiento que se aplica para prevenir la formación de
coágulos y la trombosis venosa profunda. Se recomienda en pacientes
con mayor riesgo trombótico.
Fármacos utilizados
Heparina de bajo peso molecular (HBPM)
Heparina no fraccionada
Pentasacárido
Dabigatran
Rivaroxaban
Apixaban
Administración
Se puede administrar antes o después de la cirugía, o durante la
hospitalización
Se suele administrar hasta el alta hospitalaria y por un mínimo de 7 a
14 días después de la cirugía
Consideraciones
La HBPM es tan eficaz como la heparina no fraccionada, pero con un
menor riesgo de hemorragia y hematomas
Los anticoagulantes orales como el rivaroxabán y el apixaban actúan
inhibiendo los elementos sanguíneos que forman coágulos
Factores de riesgo Edad mayor de 40 años, Obesidad, Antecedentes
de enfermedad tromboembólica.
Presión intracraneal
La presión intracraneal (PIC) es la presión que se acumula en el
cráneo y que ejerce presión sobre el cerebro. El aumento de la PIC es
una afección potencialmente mortal que se conoce como hipertensión
intracraneal (HIC). Causas
Traumatismo craneoencefálico, Tumores cerebrales, Trombosis
venosas cerebrales, Medicamentos, Otras enfermedades
neurológicas.
Síntomas
Dolor de cabeza, a menudo en la parte posterior del cuello
Vómitos
Cambios en la visión, como visión doble, pérdida de visión, destellos,
visión que se oscurece o ceguera
Náuseas
Rigidez en los hombros y la espalda
Dificultad para realizar actividades diarias
Tratamiento
El tratamiento de la HIC es multidisciplinar y requiere una estrecha
colaboración entre el neuroftalmólogo y el neurocirujano.
Complicaciones
La HIC puede provocar pérdida de visión permanente, edema
pulmonar neurógeno y paro respiratorio.
Electroencefalograma