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LECCIÓN 9 Procesal Civil

El documento aborda la terminación del enjuiciamiento, explicando el proceso de conclusiones e informes tras la práctica de pruebas en juicios ordinarios y verbales. Se detalla la naturaleza de las sentencias, sus tipos, requisitos y la importancia de la motivación, exhaustividad y congruencia. Además, se mencionan las costas procesales que deben asumir las partes en función de la tramitación del proceso civil.
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LECCIÓN 9 Procesal Civil

El documento aborda la terminación del enjuiciamiento, explicando el proceso de conclusiones e informes tras la práctica de pruebas en juicios ordinarios y verbales. Se detalla la naturaleza de las sentencias, sus tipos, requisitos y la importancia de la motivación, exhaustividad y congruencia. Además, se mencionan las costas procesales que deben asumir las partes en función de la tramitación del proceso civil.
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TEMA 9.

TERMINACIÓN DEL ENJUICIAMIENTO

1. CONCLUSIONES.

Como ya se ha visto en lecciones anteriores, en el marco del juicio ordinario el acto del juicio se dedica
primordialmente a la práctica de los medios de prueba. Ahora bien, terminada la práctica de las pruebas,
el acto del juicio no termina de inmediato, sino que se abre el turno para que las partes formulen
oralmente sus conclusiones y sus informes (arts. 431 y 433 LEC). Conclusiones e informes son actos
diferentes: las conclusiones se centran en los hechos, los informes en los argumentos de carácter
jurídico.:

 Valoración del resultado probatorio. A través de las conclusiones las partes pueden valorar el
resultado de las pruebas practicadas y precisar los hechos relevantes del proceso que se consideran
probados o no probados. No pueden las partes alegar hechos nuevos, sino precisar los ya alegados a la
vista del resultado de las pruebas.

 Informe final sobre los argumentos jurídicos. En lo que respecta a los informes, su finalidad es
una última exposición de los fundamentos jurídicos en que se apoyen las pretensiones de las partes. No
cabe modificar el aspecto jurídico de la causa de pedir, pero sí perfilarlo a la vista de los hechos que se
estiman probados o no probados.

En cuanto a la forma de realizarlos, primero formularán las partes sus conclusiones sobre los hechos y,
posteriormente, se abrirá un nuevo turno para que expongan sus informes, siempre de manera oral. Debe
tenerse en cuenta que conclusiones e informes se realizan en unidad de acto, nada más termine la
práctica de las pruebas: por eso, el abogado ha de haberlas preparado con antelación, pues normalmente
no dispondrá de un tiempo adicional para ello.

Las conclusiones y los informes son figuras que la LEC solo contempla como diferenciadas en el juicio
ordinario. En el marco del juicio verbal, el artículo 447.1 LEC se limita a señalar, de forma más escueta,
que una vez practicadas las pruebas, el tribunal podrá conceder a las partes un turno de palabra para
formular oralmente conclusiones: es razonable entender, no obstante, que las partes aprovechen ese
turno de palabra para efectuar su valoración del resultado de las pruebas practicadas, y también para
volver a incidir en sus fundamentos jurídicos.

Expuestas las respectivas conclusiones, el tribunal podrá pedir explicaciones adicionales a las partes y,
finalmente, declarará la causa “vista para sentencia” (esto da inicio al plazo para dictar sentencia).

2. DILIGENCIAS FINALES.

Una vez efectuadas las conclusiones y formulados los informes, queda concluido el acto del juicio (juicio
ordinario) o la vista (juicio verbal), de modo que se abre el plazo para que el tribunal dicte sentencia. En
principio, este plazo es de veinte días en el juicio ordinario y de diez en el juicio verbal: en la práctica, sin
embargo, su incumplimiento está exento de consecuencias jurídicas.

No obstante, mientras discurre el plazo para dictar sentencia, es aún posible que se practiquen las
llamadas «diligencias finales», que son actuaciones probatorias excepcionales, posibles tanto en el marco
del juicio ordinario como en el del juicio verbal (arts. 434 a 436 y 445).
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Son actuaciones probatorias que podrá acordar el tribunal –por medio de auto-, en principio sólo a
instancia de parte, con la finalidad de formar su convicción, siempre que:

- No pudieron ser propuestas como pruebas, en tiempo y forma, por las partes;

- No se pudieron practicar a pesar de haber sido admitidas, por causas no imputables a las partes;
- Se refieran a hechos nuevos o de nueva noticia, relevantes para la causa. Excepcionalmente, el
tribunal, de oficio o a instancia de parte (art. 435 LEC), podrá acordar –
por medio de auto- que se practiquen de nuevo pruebas sobre hechos relevantes oportunamente
alegados, si las anteriores no fueron útiles a causa de circunstancias ya desaparecidas, e independientes
de la voluntad y diligencia de las partes; siempre que existan motivos fundados para creer que las nuevas
actuaciones permitirán adquirir certeza sobre tales hechos. En ocasiones se han usado estas diligencias
por jueces para dilatar el plazo de dictar sentencia, de forma indebida.

Con la nueva reforma tambien se admiten las diligencias finales en el juicio verbal.

Las diligencias finales se acuerdan dentro del plazo para dictar sentencia (art. 436 LEC), y se llevarán a
cabo dentro del plazo de 20 días, en la forma establecida para el tipo de prueba de que se trate. A efectos
prácticos se supone que, al interrumpir el plazo, despues se reanuda el plazo de los jueces para dictar
sentencia, con los días que quedaban pendientes.

Estos plazos son impropios, por lo que es muy común que se incumplan. En estos casos, se
incluye una nota en la sentencia en la que el retraso se “justifica” por sobrecarga de trabajo.

El plazo de 20 días de que dispone el tribunal para dictar sentencia volverá a computarse cuando
transcurra el plazo que las partes tengan para presentar los escritos en los que resuman y valoren el
resultado de las diligencias probatorias finales (art. 436.2 LEC).

3. LA SENTENCIA: CONCEPTO, CLASES, GÉNESIS, REQUISITOS.

Concepto.

Es el acto procesal del juez o tribunal en el que se resuelve de manera motivada sobre la estimación o
desestimación, total o parcial, de las pretensiones planteadas por las partes en la causa, aplicando el
ordenamiento vigente.

En principio, la sentencia debe resolver sobre el “fondo” del asunto, sobre todas las pretensiones, pero
pueden dictarse sentencias “meramente procesales” o de “absolución en la instancia”, por evidenciarse
sólo en ese momento la falta de algún presupuesto o requisito procesal insubsanable.

Clases, génesis o formación y estructura de la sentencia.

Según las clases, pueden ser:

- Definitivas o firmes.
• Definitivas. Ponen fin a una instancia, pero no al proceso en su totalidad. Estas son impugnables,
es decir, recurribles.

• Firmes. Ponen fin al proceso en su totalidad. Son inimpugnables o irrecurribles, bien porque el

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legislador no haya previsto ningún recurso contra ellas, bien porque estando previsto haya transcurrido el
plazo para interponerlo.

- De fondo o absolutorias en la instancia.

• De fondo. Son aquellas cuyo pronunciamiento recae sobre la pretensión, estimándola o


desestimándola por considerarla fundada o infundada.

• Absolutorias en la instancia. No se pronuncian sobre el fondo. Dejan de satisfacer la pretensión,


pero no por infundada (desestimatoria) sino por inadmisible. Dejan imprejuzgada la pretensión por lo que
es posible un proceso posterior que tenga por objeto la misma pretensión. Hay elementos que no quedan
claros hasta que no se practique la prueba. Es algo poco común, pero con esta prueba se puede llegar a
saber que la relación jurídico-procesal era errónea (por falta de legitimación activa o pasiva).

Por eso el juez no se puede pronunciar sobre el objeto procesal, no puede resolver. Es algo MUY
excepcional, porque estos errores deben controlarse desde el principio del proceso.

- Estimatorias o desestimatorias de la pretensión.

• Estimatorias. Pueden ser meramente declarativas (agotan su fuerza en la producción de cosa


juzgada.); constitutivas (producen por sí mismas el cambio jurídico pedido y producen cosa juzgada.); o de
condena (contienen una orden de prestación, tienen eficacia ejecutiva además de producir cosa juzgada).

Las sentencias estimatorias pueden serlo totales o parciales (y por lo tanto parcialmente desestimatorias).
Es lo que ocurre en supuestos de acumulación de pretensiones, cuando unas son estimadas y otra no, y
también en el supuesto de pretensión única cuando la s. no la estima en toda su extensión cuantitativa (se
pide 2.000 y se condena a pagar 1.000).

• Desestimatorias. Son en todos los casos meramente declarativas, por las cuales se deniega la
pretensión deducida, y producen eficacia de cosa juzgada.

Según su génesis o formación: en función del órgano unipersonal o colegiado. En los órganos colegiados,
se “reparte” el caso entre ellos, y luego se delibera y vota. Al ser un numero de magistrados impar, no
habría problema. El termino de “poner la sentencia” viene del ponente.

Según la estructura de la sentencia (art. 209 LEC). No se detiene en esto, ya lo vimos en IDP (si queréis
verlo con más detalle en el manual viene desarrollado).

• Encabezamiento (tribunal, procedimiento y partes).

• Antecedentes de hecho (pretensiones y hechos probados).

• Fundamentos de derecho (normas y jurisprudencia aplicable).

• Fallo o parte dispositiva (se estiman o desestiman pretensiones).

• Pronunciamiento sobre las costas.

• Recursos que se pueden interponer contra esa sentencia.

• Fecha y firma.

Requisitos de la sentencia.

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• Liquidez.

Cuando las sentencias condenatorias se refieran a obligaciones dinerarias, han de ser líquidas.

En conformidad con el art. 219 LEC, si se reclama una cantidad de dinero, frutos, rentas, utilidades o
productos de cualquier tipo, la demanda deberá haber cuantificado exactamente su importe, o fijar
claramente las bases para efectuar la liquidación, de forma que sea una sola operación aritmética.

La sentencia deberá establecer el importe exacto, o fijará con claridad las bases de liquidación conforme a
una simple operación aritmética (ej. la parte demandante debe 80 barriles de vino, o se deben 6500
euros, o los intereses devengados ascienden a 300 euros...). Que sea líquido.

No se admiten demandas ni sentencias condenatorias que incluyan “reserva de liquidación en la


ejecución”. El juez tiene que pronunciarse, tiene que realizar estas operaciones aritméticas.

El art. 220 LEC, en relación con las “condenas a futuro”, establece que cuando se reclame el pago de
intereses, prestaciones o rentas periódicas, la sentencia podrá incluir la condena a satisfacer los que se
devenguen después del dictado de esa sentencia (se prevén futuros impagos, por lo que se exige lo
impagado hasta el momento de la sentencia, y lo que pudiera devengarse a partir de esta).

El apartado 2º establece que en los casos de reclamaciones de rentas periódicas, cuando la acción de
reclamación se acumule a la acción de desahucio por falta de pago o por expiración legal o contractual
del plazo, y el demandante lo hubiere interesado expresamente en su escrito de demanda, la sentencia,
el auto o el decreto incluirán la condena a satisfacer también las rentas debidas que se devenguen con
posterioridad a la presentación de la demanda hasta la entrega de la posesión efectiva de la finca,
tomándose como base de la liquidación de las rentas futuras, el importe de la última mensualidad
reclamada al presentar la demanda (que se reclamen los impagos futuros no exime del requisito de
liquidez, habrá que determinar tambien las posibles rentas futuras impagadas).

• Motivación exhaustividad y congruencia.

Más importantes que las exigencias relativas a la estructura externa de la sentencia son las que afectan a
su contenido: en este punto, la ley exige en todo caso que las sentencias sean motivadas, exhaustivas y
congruentes (art. 218 LEC).

Empezando por la motivación de la sentencia, suele decirse que debe ser de dos tipos o, si se quiere, que
ha de versar sobre dos cuestiones distintas:

1º. Motivación fáctica, en relación con el juicio de hecho: el tribunal tiene el deber de enumerar los
hechos que considera probados y las razones por las que se consideran probados, es decir, la valoración
de las pruebas o los otros mecanismos de fijación de hechos que se han tenido en cuenta.

2º. Motivación jurídica, en relación con el juicio de derecho: el tribunal tiene el deber de enumerar los
fundamentos de derecho que han servido de base a la decisión, es decir, la explicación de la aplicación e
interpretación que se ha hecho del derecho en el caso concreto.

Debe tenerse en cuenta, en todo caso, que el deber de motivar las sentencias tiene un fundamento
constitucional doble: de un lado, el art. 120.3 CE impone el deber de motivar las sentencias.

Con la referencia a la exhaustividad de las sentencias se alude a la exigencia de que estas sean completas;
y lo son, como veremos seguidamente, cuando dan respuesta a todas las pretensiones formuladas por las
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partes.

En cuanto a la congruencia, se hace referencia con ella a la necesaria existencia de una correlación entre
la sentencia y las pretensiones de los litigantes, esto es, a que los pronunciamientos de la sentencia sean
respuesta a las pretensiones formuladas por las partes, tanto demandante como demandada.

Exhaustividad y congruencia son dos requisitos que aparecen muy estrechamente unidos; tan es así, que
la falta de exhaustividad, tradicionalmente, es considerada también como una falta de congruencia.

En cuanto a la incongruencia, esta puede darse por 3 motivos; por exceso, por omisión del
pronunciamiento, y por desviación (no lo ha explicado en clase, pero si interesa desarrollarlo más, en el
manual viene bien explicado).

Arts. 218 LEC: Exhaustividad y congruencia de las sentencias. Motivación.

“1. Las sentencias deben ser claras, precisas y congruentes con las demandas y con las demás pretensiones
de las partes, deducidas oportunamente en el pleito. Harán las declaraciones que aquéllas exijan,
condenando o absolviendo al demandado y decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan sido objeto
del debate.

El tribunal, sin apartarse de la causa de pedir acudiendo a fundamentos de hecho o de Derecho distintos
de los que las partes hayan querido hacer valer, resolverá conforme a las normas aplicables al caso,
aunque no hayan sido acertadamente citadas o alegadas por los litigantes.

2. Las sentencias se motivarán expresando los razonamientos fácticos y jurídicos que conducen a la
apreciación y valoración de las pruebas, así como a la aplicación e interpretación del derecho. La
motivación deberá incidir en los distintos elementos fácticos y jurídicos del pleito, considerados
individualmente y en conjunto, ajustándose siempre a las reglas de la lógica y de la razón.

3. Cuando los puntos objeto del litigio hayan sido varios, el tribunal hará con la debida separación el
pronunciamiento correspondiente a cada uno de ellos”.

4. COSTAS PROCESALES.

* Si nos hace pregunta sobre las costas, será en el test, y será una pregunta sencilla, porque es una parte
extensa.

Son unos concretos gastos procesales que tienen que asumir las partes como consecuencia de la
tramitación del proceso civil, salvo que tengan Derecho a asistencia jurídica gratuita (ya sabemos lo que
es, y en qué condiciones se tiene derecho a ello).

Según el art. 241 LEC, se consideran costas procesales los siguientes conceptos:
 Honorarios de la defensa y de la representación técnica –Abogado y Procurador- cuando sean
preceptivas.
 Inserción de anuncios/edictos que de forma obligada deban publicarse durante el proceso.
 Depósitos necesarios para la presentación de recursos.
 Derechos de peritos y demás abonos que tengan que realizarse a personas que hayan intervenido en
el proceso.
 Copias, certificaciones, notas, testimonios y documentos análogos que hayan de solicitarse conforme

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a la Ley, salvo los que se reclamen por el tribunal a registros y protocolos públicos, que serán
gratuitos.
 Derechos arancelarios que deban abonarse como consecuencia de actuaciones necesarias para el
desarrollo del proceso (gastos de Notaría).
 La tasa por el ejercicio de la potestad jurisdiccional, cuando sea preceptiva.

Salvo que tenga reconocido el derecho de Asistencia Jurídica Gratuita, cada parte irá pagando los gastos
y costas procesales causados a su instancia, a medida que se vayan produciendo.

A tal fin, se hará la oportuna provisión de fondos al procurador (art. 29 LEC), y el titular de los créditos
que se deriven de las actuaciones procesales podrá reclamarlos sin esperar al fin del proceso, con
independencia del pronunciamiento sobre costas que en éste pudiera recaer (art. 241.2 LEC).

En cuanto a la condena en costas (art. 394 LEC* y ss.), se establece la “regla del vencimiento” (se llama
regla del vencimiento porque, como regla general, se imponen todas las costas al vencido en el juicio, al
que ve desestimadas todas sus pretensiones). Pero hay especialidades.

• En los procesos declarativos las costas de la 1ª instancia (todas, las de la ambas partes) se
imponen a quien ha visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo que el tribunal aprecie “serias dudas
de hecho o derecho” –a la vista de la jurisprudencia sobre el tema-. En este caso, aunque una parte gane
el pleito, se puede matizar la condena en costas (que cada uno asuma sus costas).

“No obstante, cuando la participación en un medio de solución de conflictos sea legalmente preceptiva, o
se hubiere acordado, previa conformidad de las partes, por el juez o el tribunal o el letrado de la
Administración de Justicia durante el curso del proceso, NO habrá pronunciamiento de costas a A FAVOR
de aquella parte que hubiere rehusado expresamente o por actos concluyentes, y sin justa causa,
participar en un medio adecuado de solución de controversias al que hubiese sido efectivamente
convocado” (NOVEDAD ENERO 2025 COMO CONSECUENCIA DE LA OBLIGATORIEDAD DE LOS MASC).

En este caso el MASC es una condición para que la otra parte te pague las costas, porque si te niegas al
MASC, aunque ganes el pleito, la otra parte no te va a pagar las costas.

• Si la estimación fuera parcial, cada parte abonará las costas pagadas a su instancia, y las comunes
por mitad, a no ser que hubiera razones para imponerlas a una de ellas por haber litigado con temeridad.

“No obstante, si alguna de las partes no hubiere acudido, sin causa que lo justifique, a un medio adecuado
de solución de controversias, cuando fuera legalmente preceptivo o así lo hubiera acordado el juez o el
tribunal o el letrado de la Administración de Justicia durante el proceso, se le podrá condenar al pago de
las costas, en decisión debidamente motivada, aun cuando la estimación de la demanda sea parcial”.

En caso de estimación parcial, en condiciones normales, cada uno paga sus costas y las costas comunes a
la mitad. Pero en caso de haberse negado al MASC, te pueden imponer las cosas de la otra parte (además
de las tuyas).

Se establece una limitación cuantitativa: El litigante vencido sólo estará obligado a pagar, de la parte
correspondiente a abogados y otros profesionales que no cobran por tarifa o arancel, una cantidad total
que no exceda de 1/3 de la cuantía del proceso, por cada litigante que haya obtenido tal pronunciamiento.
A tales efectos, por lo general, las pretensiones inestimables (por ejemplo; una declaración de paternidad,
filiación, declaración de heredero, etc.) se valorarán en 24.000 euros (máximo 8.000 euros), salvo que por

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la complejidad se estime otra cantidad. La nueva reforma fija esa cantidad en 24.000, pero hasta abril
siguen siendo 18.000.

Por mucho que yo quiera pasar una minuta de mis abogados (voy con un abogado carísimo), he ganado
ese pleito y pretendo calzarle a la parte demandada un montante de costas brutal en concepto de
abogados y profesionales. La ley limita esta cuestión, por lo que no puede incorporarse a las costas una
cantidad que exceda de un tercio de la cuantía de ese proceso.

En caso de Asistencia Jurídica Gratuita y condenado en costas: Sólo pagará las costas en los supuestos
del art. 36.2 LAJG: si dentro de los 3 años siguientes a la terminación “viniere a mejor fortuna”.

Si el pronunciamiento sobre las costas favorece a quien tiene derecho de Asistencia Jurídica Gratuita : la
parte contraria abonará las costas causadas en defensa y representación de esa persona directamente al
abogado y procurador del que ha vencido en el pleito (y estos profesionales devolverán las cantidades
eventualmente ya recibidas con cargo a fondos públicos por [Link])

Art. 394.4 LEC: Si la parte requerida para iniciar una actividad negociadora previa tendente a evitar el
proceso judicial (MASC) hubiese rehusado intervenir en la misma, la parte requirente quedará exenta de
la condena en costas, salvo que se aprecie un abuso del servicio público de Justicia. (De nuevo MASC).

CONDENA EN COSTAS EN CASO DE ALLANAMIENTO (art. 395 LEC):

1.- Si el demandado se allanare a la demanda antes de contestarla, no procederá la imposición de costas


salvo que el tribunal, razonándolo debidamente, aprecie mala fe en su conducta o abuso del servicio
público de Justicia.

Se entenderá que existe mala fe a estos efectos cuando, antes de presentada la demanda, se hubiese
requerido al demandado para el cumplimiento de la obligación de forma fehaciente y justificada, o
cuando hubiese rechazado el acuerdo ofrecido o la participación en un medio adecuado de solución de
controversias.

2.- Si el allanamiento se produjere tras la contestación a la demanda, se aplicará el apartado 1 del artículo
anterior (REGLA GENERAL SOBRE COSTAS – VENCIMIENTO)

3.- Si la parte demandada no hubiere acudido, sin causa que lo justifique, a un medio adecuado de
solución de controversias, cuando fuera legalmente preceptivo o así lo hubiera acordado el juez, la jueza o
el tribunal o el letrado o la letrada de la Administración de Justicia durante el proceso y luego se allanare a
la demanda, se le condenará en costas, salvo que el tribunal, en decisión debidamente motivada, aprecie
circunstancias excepcionales para no imponérselas (De nuevo MASC).
Este es el caso de contestar allanándote (una de las posibles actitudes del demandado frente a la
demanda), porque prevé que puede perder el caso y va a ser una pérdida de tiempo y dinero, y en cierto
modo es una forma de evitar que se impongan las costas (pierdes el caso, pero te ahorras dinero).

En cuanto a las costas en apelación, recurso extraordinario por infracción procesal o casación
(art. 398 LEC) se establece, de nuevo, la “regla del vencimiento”:

• Las costas del recurso se imponen a quien ha visto rechazadas todas sus pretensiones, salvo que
el tribunal aprecie “serias dudas de hecho o derecho” –a la vista de la jurisprudencia sobre el tema-. (RdV)

La desestimación total del recurso de casación llevará aparejada la imposición de costas a la parte
recurrente (RdV), salvo que la Sala aprecie circunstancias especiales que justifiquen otro
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pronunciamiento.

• Si se estima total o parcialmente el recurso, no se condenará en las costas de ese recurso a


ninguno de los litigantes. (no RdV)

En este caso no opera la regla del vencimiento, de modo que quien vence el recurso de casación no se ve
reembolsado de los gastos a los que tuvo que hacer frente para hacer valer su posición jurídica. La
explicación es clara: la parte contraria –perdedora en el recurso de casación– contaba a su favor con una
sentencia de segunda instancia favorable, razón por la cual tenía sentido su oposición al recurso de
casación.

En la SOLICITUD DE TASACIÓN DE COSTAS hay que estar a los arts. 242 y ss. LEC:

Todos los jueces/tribunales tiene que pronunciarse sobre las costas, aunque simplemente mencionen la
RdV, pero tiene que aparecer en la sentencia. ¡¡La parte debe pedírselo al juez!! El juez solo se pronuncia
sobre lo que solicitan las partes, en base al principio dispositivo. Por eso, si a las partes se les olvida pedir
las costas (raro sería, pero puede pasar), el juez no se pronuncia sobre las costas (lo cual supone que,
aunque ganes el pleito, te tienes que pagar el abogado y procurador).

Si hay condena en costas firme y la parte condenada no las satisface voluntariamente, se procede a la
“tasación de costas” por el LAJ. Se podrá exigir su pago por el procedimiento de apremio.

La parte que pide la tasación presentará los justificantes documentales de haber satisfecho las cantidades
cuyo reembolso reclama. El LAJ determinará el importe de estas que debe abonar el condenado a la parte
que ha visto estimadas sus pretensiones. Se dará traslado a las partes de la tasación; si no se impugna, el
LAJ la aprobará mediante decreto.

En cuanto a la impugnación de la tasación de costas: arts. 245 y ss. LEC.

Cuando sea impugnada la tasación por haberse incluido en ella partidas de derechos u honorarios
indebidas, o por no haberse incluido en aquélla gastos debidamente justificados y reclamados, el Letrado
de la Administración de Justicia dará traslado a la otra parte por tres días para que se pronuncie sobre la
inclusión o exclusión de las partidas reclamadas. El Letrado de la Administración de Justicia resolverá en
los tres días siguientes mediante decreto. Frente a esta resolución podrá ser interpuesto recurso directo
de revisión y contra el auto resolviendo el recurso de revisión no cabe recurso alguno (art. 246 LEC).

Cuando se impugnan los honorarios por excesivos tiene que darse audiencia al abogado o al perito de que
se trate, y solicitar informe del Colegio de Abogados o Colegio o agrupación profesional en la que se
integre el perito. A la vista de lo actuado y de los dictámenes emitidos, el Letrado de la Administración de
Justicia dictará decreto manteniendo la tasación realizada o, en su caso, introducirá las modificaciones
que estime oportunas.

Si la impugnación fuere totalmente desestimada, se impondrán las costas del incidente al impugnante. Si
fuere total o parcialmente estimada, se impondrán al abogado o al perito cuyos honorarios se hubieran
considerado excesivos.

Contra dicho decreto cabe recurso de revisión, y contra el auto que resuelve este recurso de revisión no
cabe ya recurso alguno.

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