EL AYUNO COMO DISCIPLINA ESPIRITUAL
Qué es el ayuno?
“Algunos han exaltado el ayuno religioso más allá de la enseñanza bíblica y
de la razón; otros lo han descartado totalmente. – John Wesley. A través de
toda la historia bíblica y la historia de la iglesia, nos encontramos con que
los grandes hombres de Dios “ayunaron”.
Moisés, el legislador… ayunó.
David, el gran rey de Israel… ayunó.
Elías, el profeta de Dios… ayunó.
Pablo, el apóstol de los gentiles… ayunó.
Jesucristo, el Hijo encarnado de Dios… ayunó.
Y grandes hombres de Dios en la historia de la iglesia como Martín Lutero,
Juan Calvino, Juan Knox, John Wesley, Jonathan Edward, David Brainerd,
Charles Finney, entre otros más… ayunaron.
El ayuno es una poderosa disciplina espiritual. Mediante el ayuno y la
oración, el Espíritu Santo puede transformar tu vida. Y la práctica del
ayuno tiene fuertes raíces en la Biblia. El propio Jesús pasó tiempo en
ayuno y oración durante su vida en la tierra, y esperaba que sus seguidores
también ayunaran. Lo más habitual es que el ayuno consista en abstenerse
de comer o de un determinado tipo de comida durante un periodo de
tiempo. Sin embargo, hay múltiples formas de ayunar, todas ellas con el
potencial de ayudarle a crecer espiritualmente.
Que dijo Jesús del ayuno?
Mt. 4:1-2; Luc. 2: 36-37; Mt. 9: 14-15
EJEMPLOS DE AYUNO:
: El ayuno y la oración también pueden producir algo más que una
transformación personal. Cuando el pueblo de Dios practica el ayuno y la
oración, Dios escucha desde el cielo y puede sanar nuestras vidas,
nuestras iglesias, nuestras comunidades, nuestras naciones y nuestro
mundo. El ayuno y la oración pueden incluso provocar un renacimiento, un
cambio de rumbo
El Ayuno de Ester y el Pueblo Judío El ayuno de Ester .dió a los judíos que
ayunaran durante tres días y noches antes de que ella se presentara ante
el rey para interceder por su pueblo. Este ayuno colectivo fue una
expresión de súplica y unidad en busca de la protección de Dios (Ester
4:16).
El Ayuno de Elías: Elías ayunó durante 40 días después de haber comido un
alimento proporcionado milagrosamente por un ángel. Esto ocurrió
mientras él huía al monte Horeb, donde tuvo un encuentro con Dios (1
Reyes 19:8).
El Ayuno de los Nínivitas: Cuando el profeta Jonás predicó el mensaje de
arrepentimiento en Nínive, los habitantes, desde el rey hasta el más
humilde, ayunaron y se vistieron con ropa de cilicio como un acto de
arrepentimiento colectivo (Jonás 3:5-10).
El Ayuno de Ana: Ana, quien era estéril, ayunó y lloró amargamente
mientras oEl Ayuno de Ana: Ana, quien era estéril, ayunó y lloró
amargamente mientras oraba a Dios en el templo, pidiendo un hijo. Su
ayuno y oración fueron respondidos, y nació el profeta Samuel (1 Samuel
1:7-20).
El Ayuno en Antioquía: En el Nuevo Testamento, los líderes de la iglesia en
Antioquía ayunaron y oraron mientras buscaban la dirección del Espíritu
Santo para enviar a Pablo y Bernabé como misioneros (Hechos 13:2-3).
Cada uno de estos ejemplos resalta un propósito único del ayuno:
intercesión, arrepentimiento, búsqueda de dirección divina y
fortalecimiento espiritual. ¡Qué hermoso ver cómo en cada situación, el
ayuno se convierte en un acto poderoso de conexión con Dios!
El ayuno en la Biblia tiene un gran significado espiritual y se considera un
acto poderoso de devoción. Su importancia radica en varios aspectos
clave:
IMPORTANCIA DEL AYUNO
Fortalecer la relación con Dios: El ayuno ayuda a los creyentes a enfocarse
en lo espiritual al apartarse de las distracciones del mundo. Es un medio
para buscar una mayor intimidad y comunión con Dios (Mateo 6:16-18).
Arrepentimiento y humildad: El ayuno a menudo se asocia con momentos
de arrepentimiento y la búsqueda del perdón de Dios. Es una forma de
expresar humildad, reconocer las propias fallas y depender
completamente de Él (Joel 2:12-13; Jonás 3:5-10).
Discernir la voluntad divina: En la Biblia, el ayuno se utilizaba para buscar
dirección y sabiduría divina en momentos cruciales, como la elección de
líderes o la toma de decisiones importantes (Hechos 13:2-3).
Preparación espiritual: Varios ejemplos bíblicos muestran que el ayuno
prepara a las personas para enfrentar desafíos espirituales, como lo hizo
Jesús al ayunar 40 días antes de iniciar su ministerio (Mateo 4:2).
Intercesión y súplica: El ayuno es una herramienta para interceder por
otros, como se vio en el caso de Ester y los judíos, cuando buscaron la
protección de Dios en un momento crítico (Ester 4:16).
Demostrar fe y dependencia: Al renunciar a algo tan esencial como la
comida, los creyentes demuestran su total confianza en que Dios es su
verdadera fuente de sustento, tanto físico como espiritual (Deuteronomio
8:3).
En resumen, el ayuno no es un ritual vacío, sino una expresión de entrega,
devoción y dependencia de Dios. Es una práctica que invita a transformar
el corazón y renovar la fe.
EL AYUNO Y SUS TIPOS
¿Qué es el ayuno?
“El ayuno cristiano es la abstinencia voluntaria de ingerir comida con
propósitos espirituales.”
Tres elementos a resaltar en la definición anterior:
Voluntario
Abstención de comida
Propósitos espirituales
Richard Foster, en su libro “Alabanza a la disciplina”, dice sobre el ayuno
que, “En toda la Biblia, el ayuno se refiere a la abstención del alimento con
propósitos espirituales.
La Biblia hace distinción entre diferentes clases o tipos de ayunos, lo
cuales podríamos practicar en nuestros días:
1- El ayuno normal implica abstenerse de todo alimento, pero no de agua.
“Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces
tuvo hambre.” (Mateo 4:2, NBLA)
“por cuarenta días, siendo tentado por el diablo. Y no comió nada durante
esos días, pasados los cuales tuvo hambre.” (Lucas 4:2, NBLA)
2- El ayuno parcial es una limitación en la dieta, pero no la abstención de
todo alimento.
El caso de Daniel: “Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez
días, y que nos den legumbres para comer y agua para beber.” (Daniel
1:12, NBLA)
El caso de Juan el Bautista: “Y él, Juan, tenía un vestido de pelo de camello
y un cinto de cuero a la cintura; y su comida era de langostas y miel
silvestre.” (Mateo 3:4, NBLA)
3- El ayuno absoluto es evitar todo alimento y líquido, incluso el agua.
El ejemplo de Esdras: “Después Esdras se levantó de delante de la casa de
Dios y entró a la cámara de Johanán, hijo de Eliasib. Aunque entró allí, no
comió pan ni bebió agua, porque hacía duelo a causa de la infidelidad de
los desterrados.” (Esdras 10:6, NBLA)
También Ester: “«Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y
ayunen por mí; no coman ni beban por tres días, ni de noche ni de día.
También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al rey, lo cual no es
conforme a la ley; y si perezco, perezco».” (Ester 4:16, NBLA)
4- La Biblia también describe un ayuno sobrenatural.
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos establece que
“parece posible sobrevivir sin comida ni bebida en un lapso de tiempo de 8
a 21 días”. En el caso de que haya una ingesta de agua, “el tiempo de
supervivencia puede llegar incluso a unos dos meses” sin comida.
Caso Moisés: “Cuando subí al monte para recibir las tablas de piedra, las
tablas del pacto que el SEÑOR había hecho con ustedes, me quedé en el
monte cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua.”
(Deuteronomio 9:9, NBLA)
5- El ayuno en privado.
Es el que se menciona más a menudo y es el que hace alusión nuestro
texto de Mateo 6:16-18.
6- Los ayunos de la congregación.
Este lo vemos practicado por la Iglesia en Antioquia en Hechos 13:1-2.
7- Los ayunos nacionales.
Tenemos el ejemplo de Josafat (2 Crónicas 20:3), el caso de Nehemías
(Nehemías 9:1), también Ester (Ester 4:16), entre otros.
Ilustración: “A propósito, en los comienzos de los Estados Unidos, el
Congreso proclamó tres ayunos nacionales. Los presidentes John Adams y
James Madison llamaron a los estadounidenses a ayunar, y Abraham
Lincoln lo hizo en tres oportunidades distintas durante la guerra civil de los
Estados Unidos.”[3]
8- Dios estableció un ayuno regular en el Antiguo Testamento.
Por ejemplo, en el día del perdón (Levítico 16:29-31)