EDUCACION NUTRICIONAL
Concepto
La educación nutricional es una herramienta que promueve la creación de
hábitos alimentarios saludables para toda la vida. Le permite al individuo recibir un
conocimiento sólido para seleccionar, preparar y conservar alimentos de alto valor
nutritivo, experimentar con productos alimenticios emergentes y comparar sus
experiencias con familiares y otros miembros de la comunidad. La educación
nutricional es indispensable para adoptar un estilo de vida saludable y reducir el riesgo
tanto de enfermedades crónicas como de aquellas transmitidas por alimentos
contaminados. Las redes sociales y la web han representado el vehículo idóneo para
multiplicar intervenciones nutricionales de calidad. Con la aparición de la pandemia por
la COVID-19 y las medidas de confinamiento reglamentadas, los espacios
tradicionalmente utilizados para enseñar e impartir educación nutricional se han
inhabilitado, ya que son propicios para la transmisión del agente viral. En Venezuela, la
educación nutricional no estaba preparada para migrar repentinamente hacia la
modalidad virtual por múltiples razones, entre ellas la conexión a internet, las
interrupciones del servicio eléctrico, la disponibilidad de equipos electrónicos y la
capacitación digital y tecnológica del profesional del área.
Historia Natural de la Enfermedad (que se puede hacer)
La historia natural de una enfermedad es el curso que sigue una enfermedad
desde su origen hasta sus consecuencias sin intervención médica. Es útil para predecir el
comportamiento de una enfermedad y para intervenir en ella.
Características
Representa la evolución del proceso patológico
Permite conocer cómo se comporta una enfermedad antes, durante y después de que
aparezcan síntomas
Es útil para intervenir en la enfermedad y modificar su curso
Importancia
Es importante para conocer enfermedades nuevas, como la COVID-19
Es importante para conocer enfermedades raras o minoritarias, donde hay escasez de
datos
Perspectivas
La perspectiva del médico de cabecera, que registra el proceso de cada paciente
La perspectiva del epidemiólogo, que analiza registros sanitarios para descubrir nuevas
enfermedades
Intervención médica
La medicina preventiva interviene para cambiar la evolución natural de la
enfermedad hacia un curso más benigno para el paciente.
Niveles de prevención
Existen niveles de prevención primaria, secundaria y terciaria
Elemento esencial de la promoción de la salud (Que tiene que ver con la Educ.
Nutricional)
Los elementos esenciales de la promoción de la salud son:
Gobernanza sanitaria: Una buena gestión de los servicios de salud
Educación sanitaria: Fomentar el aprendizaje y el desarrollo de habilidades personales
Ciudades saludables: Crear entornos favorables y ambientes saludables
Desarrollo de aptitudes personales: Desarrollar conductas y hábitos de vida saludables
Equidad social: Trabajar por la justicia social y la equidad
Participación comunitaria: Fortalecer la acción comunitaria y la toma de decisiones de
la sociedad sobre su salud
La promoción de la salud es un proceso que busca que las personas tengan más
control sobre su salud. Para lograrlo, se requiere la colaboración de diferentes sectores,
como el de salud, agricultura, ganadería y vivienda.
El primero de los elementos emergentes lo constituye su conceptualización, el cual se
identifica como un problema conceptual que caracteriza la Educación Alimentaria y
Nutricional, en razón de percibirse como un concepto abstracto y subjetivo, en el cual se
integra un componente de la llamada pedagogía especial, en la cual se incluyen a la
educación sexual, la educación vial, la educación en valores; pero en todo caso, que
requiere desde el punto de vista pedagógico, un cambio en el enfoque actual, que la
libere de ese nivel de abstracción que ha impedido que la Educación Alimentaria y
Nutricional, se asuma como un problema de vida y un factor clave en la calidad de vida
del alumno.
El segundo de los elementos emergentes significativos, para el abordaje de la Educación
Alimentaria y Nutricional lo constituye su componente nutricional, entendido como: el
estudio de los procesos fisiológicos que sufren los alimentos en nuestro organismo y la
identificación de las cantidades y tipos de nutrientes que requiere el organismo, en
especial los niños en edad preescolar, para su óptimo funcionamiento presente y futuro.
En este marco se destaca el concepto de dieta adecuada, la cual debe ser variada y
balanceada (el plato debe tener varios colores), de tal forma que exista
complementariedad de nutrientes en cada comida a fin de permitir a los niños poder
absorber, los nutrientes que necesita para estar sano.
El tercer elemento de interpretación, está caracterizado por los hábitos alimentarios. En
este aspecto se le otorga un papel destacado a la familia, en la formación de los hábitos
de alimentación del niño, en los cuales actúa: el conocimiento que posee la madre, los
estilos de vida, los patrones de consumo y las preferencias, los cuales influyen en el
proceso de preparación, sustitución y combinación de los alimentos. Lo que se percibe
en la realidad es la subvaloración de los alimentos por parte de la familia, dietas poco
adecuadas, marcada influencia de los medios de comunicación (publicidad), como
determinantes del consumo; lo cual tiene repercusiones desfavorables para la salud.
La escuela, sobre todo la de formación inicial, tiene un papel fundamental en la
formación de hábitos de alimentación adecuados, su énfasis, entonces, se debe avocar a
erradicar las prácticas inadecuadas y los mitos en torno a los alimentos, y promover un
mayor sentido crítico en relación a la alimentación. Un recurso para lograr estos
propósitos lo constituye la alimentación del niño en la escuela (la bandeja), las prácticas
y las estrategias educativas que se desarrollan en torno a ella, su reforzamiento
permanente, mayor diversificación en las actividades propuestas, vinculadas a las otras
áreas del aprendizaje y que cuenten con la participación de la familia. Para ello el
docente debe estar plenamente consciente que sus gustos, valores y actitudes influyen
en el comportamiento del niño ante los alimentos.
Uno de los factores de esta situación, de acuerdo a Restrepo y Maya (2005), se ubica en
la consideración de que las prácticas alimentarias no son sólo "hábitos", en el sentido de
una repetición mecánica de actos más o menos inadecuados, debe reconocerse, como
consecuencia también de "razones culturales". Por ello, la conformación de los hábitos
de alimentación saludables desde la infancia, debe entenderse a partir de una
estructuración integrada, y en constante evolución, de percepciones, imágenes,
recuerdos, ideas, emociones y necesidades. Por medio del acto alimentario, la madre y
la maestra también dan sentido a lo cotidiano, la comida trasciende el hecho físico del
alimento y se convierte en un lenguaje que permite expresar el cuidado, el amor y la
responsabilidad para con todos los miembros de la familia y la escuela.
Los hallazgos encontrados destacan, la poca atención o énfasis que dedican las
instituciones y el maestro al valor de las prácticas educativas innovadoras, activas,
significativas y creativas en el hacer cotidiano del niño y la oportunidad pedagógica que
brinda el acto de comer –el antes, el durante y el después-, incidiendo en el
establecimiento de hábitos alimentarios poco saludables con repercusión en la aparición
de enfermedades prevenibles en la edad adulta.
El cuarto elemento de interpretación en torno a la Educación Alimentaria y Nutricional,
lo constituye el componente educativo, caracterizado por las estrategias de formación.
El componente educativo, que debe caracterizar a la alimentación y nutrición, se
concibe como una estrategia de formación, lo que requiere desagregar la teoría de la
nutrición, en estrategias didácticas las cuales consideren la salud desde una visión
integral y la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles [ECNT], desde su
consideración nutricional, ya que a través de ella se puede prevenir en salud y mejorar la
calidad de vida de sus ciudadanos.
Este componente debe ser abordado como un concepto transversal e integral,
aprovechando todas las ramas del saber, nutriéndose de las cualidades sociales,
culturales y antropológicas de los alimentos y a su vez le aporte, a estas dimensiones,
nuevos enfoques. Que permita al niño un mayor conocimiento, actitud crítica y
consolidación de sus hábitos; se forme con el ejemplo a través de mensajes saludables,
con actividades continuas que logren el reforzamiento permanente y que lleven estos
mensajes a la práctica.
El quinto elemento de interpretación en torno a la Educación Alimentaria y Nutricional,
lo constituye el componente social, caracterizado por las políticas y alianzas, entre el
sector público y los sectores estratégicos como el Ministerio del Poder Popular para la
Educación, la Salud, de Tierra, en relación con el sector agroalimentario, son claves en
relación con la Educación Alimentaria y Nutricional, debido a la corresponsabilidad que
deben contraer sectores, tanto públicos como privados, en la promoción de la salud y los
buenos hábitos de alimentación.
Las políticas públicas deben poner un foco distinto en como se entiende el desarrollo de
la población, con mayor énfasis en el proceso formativo de los niños de los 0 a los 6
años de edad; mayor inversión en el tema de la educación alimentaria y nutricional, y
mayor participación de los entes rectores a nivel nacional y regional.
La alimentación constituye una industria, que se inicia desde la producción del
alimento, su distribución, comercialización, los centros de abastecimiento, la selección
que hacen las familias, es decir el manejo del alimento hasta que llega al hogar e
integran un conjunto de factores que no se pueden desvincular unos de otros. Aquí
influye, el aspecto comunicacional, el mercadeo que –a veces perjudicial- deber ser
abordado desde la Educación Alimentaría y Nutricional.
Las vías en esta dirección deben estar enmarcadas a una mayor información, desde la
escuela, al Sistema de Vigilancia Alimentaria y Nutricional del INN, que permitan,
reorientar las políticas alimentarias, mayores impactos del Programa de Alimentación
Escolar (PAE), a nivel educativo. Promover campañas más agresivas (mayor inversión)
orientadas a la promoción de hábitos saludables de alimentación y la generación de
recursos didácticos especializados en alimentación y nutrición.
El sexto elemento de interpretación está caracterizado por la cultura alimentaria;
constituido por las prácticas de selección, preparación, combinación y distribución de
los alimentos de forma positivas y favorables, las cuales nos mantienen como pueblo,
identidad y cultura. Esta se expresa a través de las dietas regionales, la promoción de la
cultura gastronómica, las innovaciones culinarias, la incorporación de nuevos
ingredientes y rubros de alimentos adaptados a las diferentes condiciones geográficas.
La alimentación permite afianzar los valores culturales de una sociedad o grupo social
en particular; pero, lo que esta ocurriendo en nuestra población, son cambios en los
patrones de alimentación tradicionales debido, en gran parte, a la facilidad de la
industria alimentaria; la subvaloración, el sacrificio, lo poco eficiente y el desprestigio,
que nuestra sociedad le ha adjudicado, falsamente, a la cocina tradicional. Por ello la
importancia de la promoción de la cultura gastronómica, el comer en familia, la
valoración de la calidad de las dietas regionales, sin menos precio hacia las
innovaciones culinarias, como elemento de la educación alimentaria y nutricional en las
estratos más jóvenes de nuestra sociedad.
Para aclarar estos supuestos, Rozin (2002), plantea en relación con los factores sociales
que interactúan con la alimentación, la consideración de dos niveles de acción; el
primero orientado a las presiones sociales (la costumbre, el comportamiento de los
mayores y los alimentos a que el niño tiene acceso), los cuales fuerzan a la exposición y
esto influye sobre el gusto; el segundo factor se ubica en la percepción del alimento
como valorado o respetado por los otros (los padres y maestros), esto por sí solo puede
constituir un mecanismo para el establecimiento del gusto en el niño.
Es por ello, que la alimentación –o situación nutricional- constituye una de las múltiples
actividades de la vida cotidiana, que por su especificidad y evolución, adquieren un
lugar protagónico en la interpretación de las dimensiones biológicas, social, psicológica,
simbólica, económica y cultural de las poblaciones humanas.
Razón por la cual el interés en aspectos tales como la identidad sociocultural
proporcionada por la comida en el marco de los movimientos migratorios, la publicidad
alimentaria, la integración social, los cambios en la producción y el consumo, y la
intervención socio-sanitaria, constituyen fundamentales dimensiones de análisis para el
estudio de esta problemática (Garrote, 2001).
En el contexto de la escuela, el/la docente a la hora de comer, debe propiciar actitudes
positivas en los niños y niñas. Es importante recordar, que éstos o éstas, tienen patrones
alimenticios, y preferencias por algunas comidas que deben respetarse, siempre y
cuando no representen riesgo para su salud; en uno u otro caso, debe irse corrigiendo de
ser necesario con la incorporación de nuevos alimentos.
Por ello, la Educación en Alimentación y Nutrición debe orientarse a potenciar o
modificar los hábitos alimentarios, involucrando a todos los miembros de la comunidad
educativa; niños, padres, maestros, directivos y sociedad en general. Educar sobre la
necesidad e importancia de una buena alimentación implica: descubrir y erradicar
creencias, mitos y conductas erróneas; el conocimiento, el respeto y la valoración de la
cultura gastronómica; concientizar sobre las diversas funciones o roles que juega o debe
jugar la alimentación en la vida, la salud, los aprendizajes, la producción, distribución y
consumo de alimentos; fomentar conceptos, actitudes y conductas claras y
fundamentales sobre la alimentación.
El Consejo Dietético
El consejo dietético es un recurso terapéutico de gran interés en el campo
asistencial. Conocer, adecuar los hábitos alimentarios del paciente puede contribuir de
manera eficaz a mejorar el pronóstico y la evolución de la mayor parte de las patologías
motivo de consulta en nuestro entorno. También nos ayudadora a cubrir una parte
significativa de las necesidades sentidas de los usuarios: la opinión y las
recomendaciones de su médico sobre su modelo alimentario