LA AMISTAD DEL PATIO
Escena 1: El Patio de la Escuela
Personajes: Leo, José, Miguel.
Situación: Leo se encuentra solo en un rincón del patio, observando con
tristeza a los demás niños jugar al fútbol. José, un chico más grande y rudo, se
acerca a él con actitud intimidante.
Diálogo:
José: (Con tono burlón) ¿Qué haces ahí sentado, enano? ¿Te da miedo jugar?
Leo se encoge, con la mirada baja.
José: (Con tono amenazante) ¿O es que eres demasiado débil para correr?
En ese momento, Miguel, un compañero de clase, se interpone entre José y Leo.
Miguel: (Con tono firme) Déjalo en paz, José.
José: (Con tono desafiante) ¿Y a ti qué te importa?
Miguel: (Con tono decidido) No me gusta cómo te comportas.
José: (Con tono desafiante) ¿Y qué vas a hacer al respecto?
Miguel: (Con tono firme) Voy a defender a mi amigo.
José se queda mirando a Miguel con expresión de enojo, y luego se aleja del grupo con
rabia.
Escena 2: La Clase de Matemáticas
Personajes: Leo, Miguel, Profesor
Situación: La clase de matemáticas está en sesión. Leo, sentado en la última fila,
mira con atención al profesor. Miguel, sentado a su lado, le ofrece palabras de
apoyo.
Diálogo:
Miguel: (Con tono tranquilo) No te preocupes, Leo. José no te va a molestar
más.
Leo: (Con voz baja) ¿En serio?
Miguel: (Con una sonrisa) Sí. Ya le dije que no me gusta que te haga bullying.
Leo: (Con una mirada de gratitud) Gracias, Miguel.
Miguel: (Con un tono más serio) ¿Sabes? No te preocupes por lo que diga José.
Tú eres genial.
Leo: (Con voz tímida) Pero... yo soy más pequeño que ustedes.
Miguel: (Con una sonrisa) Eso no importa. Eres un gran amigo, Leo.
Leo: (Con una mirada de esperanza) ¿En serio?
Miguel: (Con una sonrisa) Sí, en serio.
En ese momento, el profesor llega a la clase y se dirige a la pizarra.
Profesor: (Con una sonrisa) Buenos días, chicos. ¿Listos para la clase de
matemáticas?
Alumnos: (Con entusiasmo) ¡Sí, profe!
Profesor: (Con una mirada atenta) ¡Excelente! Vamos a empezar con el ejercicio
que les dejé para hoy.
El profesor se dirige a la pizarra, pero nota que José y Miguel están sentados en
la última fila, con una mirada tensa.
Profesor: (Con un tono más serio) ¿Qué pasa, chicos? ¿Hay algún problema?
José: (Con una mirada desafiante) No, profe. Nada.
Miguel: (Con una mirada de preocupación) No, profe. Todo bien.
Profesor: (Con una mirada penetrante) Estoy seguro de que ustedes dos
pueden resolver cualquier problema que tengan. Recuerden que siempre
pueden contar conmigo para cualquier cosa.
José: (Con un tono menos desafiante) Sí, profe.
Profesor: (Con una sonrisa) ¡Genial! Ahora, volvamos a la clase.
Escena 3: El Patio de la Escuela - Recreo
Personajes: Leo, Miguel, José
Situación: Leo y Miguel están jugando al baloncesto en el patio. José se une al
juego, pero comienza a burlarse de Leo. Miguel lo defiende.
Diálogo:
Leo: (Con una sonrisa) ¡Canasta!
Leo choca los cinco con Miguel. José se une al juego, pero sin mucho
entusiasmo.
José: (Con tono burlón) ¿Por qué no te acercas un poco más a la canasta, Leo?
A lo mejor así puedes encestar.
Leo se queda en silencio. Miguel, al darse cuenta de la actitud de José, se
interpone entre ellos.
Miguel: (Con tono firme) Déjalo en paz, José.
José: (Con una sonrisa burlona) ¿Qué? ¿Te molesta que le diga la verdad?
Miguel: (Con tono firme) No me gusta cómo te comportas, José.
José: (Con un tono de desafío) ¿Y qué vas a hacer al respecto?
Miguel: (Con tono firme) Voy a defender a mi amigo.
José se queda mirando a Miguel, con una expresión de enojo.
José: (Con tono amenazante) ¿Y si no quiero?
Miguel: (Con tono firme) Entonces, te las verás con el profe.
José se queda mirando a Miguel, con una mirada de frustración.
José: (Con tono molesto) Eres un tonto, Miguel.
José se aleja del grupo, con una mirada de rabia.
Leo: (Con una mirada de agradecimiento) Gracias, Miguel.
Miguel: (Con una sonrisa) No hay problema, Leo.
Leo y Miguel continúan jugando al baloncesto, con una sensación de paz que
antes no tenían.
Escena 4: El Patio de la Escuela - Recreo
(Continuación)
Personajes: Miguel, José, Leo
Situación: Miguel se acerca a José, quien se encuentra solo en un rincón del
patio, con una expresión de tristeza. Miguel le ofrece su apoyo y amistad.
Diálogo:
Miguel: (Con tono tranquilo) José, ¿estás bien?
José se queda en silencio por un momento, con la mirada baja.
José: (Con tono rudo) ¿A ti qué te importa?
Miguel: (Con tono paciente) Me preocupo por ti.
José: (Con tono agresivo) ¿Por qué? No somos amigos.
Miguel: (Con tono sincero) Tal vez podríamos serlo. ¿Por qué eres tan rudo con
Leo y conmigo?
José se queda callado por un momento, con una expresión de tristeza en su
rostro.
José: (Con tono más suave) Es que... tengo problemas en casa.
Miguel: (Con tono comprensivo) Lo siento. ¿Quieres hablar de ello?
José: (Con tono reticente) No. No quiero hablar de eso.
Miguel: (Con tono amable) Está bien. Pero si necesitas hablar con alguien, Leo y
yo estamos aquí para ti.
José: (Con tono sorprendido) ¿En serio?
Miguel: (Con una sonrisa) Sí, en serio. Somos amigos.
José se queda mirando a Miguel, con una mirada de incertidumbre.
Leo: (Con tono un poco dudoso) Sí, José. Podemos ser amigos.
José se queda pensando por un momento, con una mirada de esperanza en su
rostro.
José: (Con tono más tranquilo) Tal vez...
Miguel: (Con una sonrisa) ¡Genial!
Miguel y Leo se acercan a José, con una mirada de amistad.
Miguel: (Con tono alegre) Vamos a jugar otra vez. ¿Te apuntas?
José: (Con una sonrisa) ¡Sí!
Los tres amigos se van juntos, con una sensación de paz que antes no tenían.