Prevención de Riesgos Laborales
El Decreto N°44 del Ministerio del Trabajo, que entra en vigencia
en febrero de 2025, introduce nuevas obligaciones para los
empleadores en materia de prevención de riesgos laborales,
destacando un enfoque integral, preventivo y con perspectiva
de género. Lo desarrollamos en el siguiente artículo.
El Decreto N°44 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que entra a
regir a partir del 1° de febrero de 2025, en adelante el “Decreto N°44”,
introduce un nuevo reglamento sobre prevención de riesgos laborales
para un entorno de trabajo seguro y saludable. Esta nueva regulación
actualiza las responsabilidades de los empleadores, enfocándose en la
prevención de riesgos en los lugares de trabajo. Adicionalmente,
sistematiza en un cuerpo normativo la dispersión legislativa que existía
sobre la materia. En este sentido, el Decreto N°44 deroga el Decreto
Supremo N°40 que aprueba reglamento sobre prevención de riesgos
profesionales, y el Decreto Supremo N°54 que aprueba reglamento para
la constitución y funcionamiento de los Comités Paritarios de Higiene y
Seguridad.
En términos generales, el Decreto N°44 establece el deber u
obligación del empleador de adoptar un enfoque integral para
gestionar los riesgos laborales, desde la planificación hasta la
implementación y la evaluación continua de medidas
preventivas en el lugar de trabajo. Este enfoque se materializa en
nuevas obligaciones para la empresa, y/o en nuevas exigencias respecto
de obligaciones ya existentes.
Podemos apreciar una serie de diferencias en materia de prevención si
comparamos el actualmente vigente Decreto Supremo N°40, con el
nuevo Decreto N°44, que deroga al primero.
En efecto, el Decreto Supremo N°40 establecía normas básicas acerca
de la prevención de riesgos laborales, incluyendo la obligatoriedad de
informar a los trabajadores sobre los riesgos laborales y de implementar
medidas para prevenir accidentes del trabajo y enfermedades
profesionales. Sin embargo, dicho Decreto regulaba desde un enfoque
más reactivo que preventivo.
En cambio, el nuevo Decreto N°44 va más allá, pues su enfoque tiene un
énfasis en la prevención “efectiva”, al establecer un sistema de gestión
completo de prevención de riesgos laborales. Este sistema no solo
identifica los peligros, sino que introduce la obligación de crear una
matriz que detecte los riesgos y los evalúe, la cual deberá actualizarse
regularmente, al menos una vez al año, o cuando ocurra un accidente,
se diagnostique una enfermedad profesional, o se lleve a cabo una
modificación en las condiciones de trabajo de manera sustancial,
velando por un control preventivo continuo y sistemático.
Junto con la matriz de riesgos, el empleador debe implementar un
programa de trabajo preventivo que incluya medidas para controlar y
reducir los riesgos detectados. Este programa debe actualizarse
periódicamente y debe desarrollarse aplicando una prelación de
medidas preventivas, priorizando aquellas que tiendan a evitar o
eliminar el riesgo.
A su vez, el Decreto N°44 impone la obligación al empleador de realizar
al menos anualmente una evaluación del cumplimiento del programa de
trabajo preventivo, lo que da cuenta de un enfoque de mejora continua
que no contempla el Decreto Supremo N°40.
Por su parte, el Decreto N°44 introduce el enfoque de género en materia
de prevención de riesgos laborales, garantizando que las medidas
preventivas tomen en cuenta las diferencias en la exposición a riesgos
según el sexo o género de las personas trabajadoras, importante
innovación en esta materia.
Otra obligación que se introduce es la de efectuar un plan de control de
emergencias y situaciones de riesgo grave e inminente, plan que debe
ser actualizado regularmente y ensayado al menos una vez al año
mediante simulacros.
Adicionalmente, la nueva norma dispone que el empleador tendrá la
responsabilidad de revisar, a lo menos, una vez al año el Reglamento
Interno de Orden, Higiene y Seguridad.
Por último, dentro de los cambios relevantes a destacar, el nuevo
Decreto N°44 introduce una mayor responsabilidad en la formación y
capacitación de los trabajadores. Así, establece que estas capacitaciones
deben realizarse al menos cada dos años, y que deben abordar temas
como los riesgos específicos del puesto de trabajo, medidas preventivas,
y las condiciones en caso de emergencias, debiendo quedar registro de
las mismas.
Podemos concluir que el Decreto N°44 del Ministerio del Trabajo y
Previsión Social introduce una serie de modificaciones significativas en
las responsabilidades de los empleadores en materia de prevención de
riesgos laborales en Chile. De esta manera, la nueva normativa obliga al
empleador a aproximarse al tema de la prevención de riesgos de una
manera más activa y acuciosa, e impone además para las empresas una
continua y sistemática revisión sobre estas responsabilidades.