Presentado por: Nolvia Esperanza Rodríguez Rodríguez
Carné 202490226
ASOCIACIÓN MEXICANA DE ESTUDIOS SOBRE SUELOS KARSTICOS
La milpa de roza. tumba y quema (RTQ) es un sistema tradicional de agricultura itinerante realizado
por la cultura maya, que aún persiste hoy en día, siendo una fuente importante de productos para
autoconsumo. Durante miles de años, este sistema ha interactuado y se ha adaptado a las características
kársticas de Yucatán (suelos someros, con alta pedregosidad y rocosidad, ausencia de cuerpos de agua
superficiales), y se ha caracterizado por su alta agrobiodiversidad espacio-temporal, así como por su
resiliencia. Sin embargo, hoy en día este sistema agrícola tradicional enfrenta diversos retos, que han
disminuido su resiliencia, tal es el caso de problemáticas ambientales como el cambio climático,
ocasionando sequías más frecuentes y de mayor severidad, así como fenómenos hidrometeorológicos
más severos.
En el ámbito social, el abandono del campo, ya que muchos campesinos migran a la ciudad en búsqueda
de mejores ofertas de trabajo, así como la disminución de la superficie de los terrenos, y la disminución
del tiempo de barbecho (tiempo de descanso del terreno). Finalmente, la utilización de semillas
transgénicas y agroquímicos como fertilizantes y pesticidas, también disminuyen la resiliencia del
sistema. La situación actual de la milpa de RTQ, así como de su resiliencia, desde el enfoque de las
cinco dimensiones de la seguridad edáfica, es importante ya que uno de los principales retos actuales
de la humanidad es producir alimentos de calidad con el menor impacto ambiental posible. La seguridad
edáfica nos permite mejorar las condiciones actuales y futuras del suelo.
El mantenimiento y mejoramiento del suelo debe cumplir con sus funciones ecológicas y productivas:
seguridad alimentaria, seguridad energética, seguridad hídrica, mitigación del cambio climático,
protección de la biodiversidad y servicios ambientales (McBratney 2014), Bajo el concepto de cinco
dimensiones (capacidad, condición, capital, conectividad y codificació[Link] capacidad se refiere a la
funcionalidad potencial de un suelo, la condición es el estado actual del suelo comparado con un estado
de referencia, el capital se refiere al valor económico del suelo, la conectividad establece la relación
entre el suelo y sus usuarios, mientras que la codificación se relaciona con las políticas y regulaciones
necesarias para garantizar la seguridad edáfica (McBratney 2014)
Por otro lado, la resiliencia, se relaciona con la capacidad de los sistemas de absorber disturbios
manteniendo las mismas relaciones entre sus poblaciones o variables de estado (Holling, 1973). Para la
ONU es “la capacidad que tiene un sistema, una comunidad o una sociedad expuestos a una amenaza
para resistir, absorber, adaptarse, transformarse y recuperarse de sus efectos de manera oportuna y
eficiente, en particular mediante la preservación y la restauración de sus estructuras y funciones básicas
por conducto de la gestión de riesgos” (FAO y PMA, 2018)
La quema es una de las prácticas más criticadas en la agricultura, El fuego disminuye la estabilidad de
los agregados, esto en función de la intensidad de la temperatura alcanzada, para lo que se identifican
tres fases dependientes de la temperatura alcanzada en el suelo: en una primera instancia (170 – 220
°C), un proceso endotérmico relacionado con la deshidratación de las partículas del suelo; en segunda
instancia (220 – 460 °C) se produce la combustión de la materia orgánica y carbono orgánico del suelo,
y finalmente, una tercera etapa (460 – 700 °C), cuando se pierden los grupos funcionales hidroxilos de
las arcillas (Soto et al., 1991).
La dinámica de los nutrientes en el sistema RTQ debe observarse en cada etapa del ciclo, pues los flujos
de nutrientes cambian de acuerdo a las prácticas de manejo que se realizan. Ebel (2018) encontró que,
después de la quema los contenidos de N, P, C de los primeros 60 cm del suelo disminuyen y los de K,
Ca, Mg y la capacidad de intercambio de cationes aumentan. también la conductividad eléctrica y el pH
aumentan. De igual manera, da Silva et al. (2019), mostraron los efectos de la quema con la profundidad,
identificando aumentos en el pH, Ca, Mg, K y C especialmente en los primeros centímetros del suelo y
antes de los dos meses después de la quema, también documentaron disminuciones en el P y N después
de la quema hasta una profundidad de 20 cm.
Entre las desventajas de la RTQ que Hernández (1981) documenta están: 1) Pérdida de nitrógeno y
carbono del suelo, 2) Pérdida de nutrientes por escorrentía o lixiviación con las lluvias inmediatas
después a la quema, 3) Destrucción de grandes áreas forestales debido al descuido de las quemas, 4)
Impermeabilidad del suelo por laterización de las arcillas, 5) Mayor potencial de erosión hídrica y eólica
del suelo, 6) Eliminación de microorganismos benéficos. Recientemente algunos autores también han
identificado la emisión de gases de efecto invernadero como un problema de la RTQ (Palm et al., 2004;
Tinker et al., 2014)
Los principales problemas actuales de la milpa bajo RTQ en Yucatán son derivados de la reducción del
tiempo de barbecho y, la tenencia y presión sobre el uso de la tierra. Los periodos de barbecho se han
acortado de 50 años (el óptimo) a entre 5 y 10 en la actualidad, lo que a su vez ha reducido la
productividad de la tierra y de la mano de obra, la diversidad de los cultivos, la fertilidad de los suelos
y ha aumentado la incidencia de las malezas y dependencias de insumos externos (Ku, 1995);
La seguridad edáfica” fue introducido por primera vez por Brauch y Spring (2011), definiéndola como
los servicios ecosistémicos proporcionados por el territorio, incluyendo todas aquellas interacciones
entre la biota edáfica, el suelo y la atmósfera; luego es retomado por Koch et al. (2013) quienes
consideran que la seguridad edáfica proporciona las bases para enfrentar diferentes problemáticas
actuales, tales como la seguridad alimentaria, seguridad hídrica, mitigación del cambio climático,
protección a la biodiversidad, servicios ambientales y sustentabilidad energética
Para conocer la funcionalidad potencial del suelo, es importante conocer sus características, esto se ve
reflejado en la RTQ debido al amplio conocimiento etnopedológico que tienen los productores mayas
que la realizan. Conceptualmente se ha manejado que los sistemas agrícolas tradicionales hacen un
manejo más eficiente de los recursos naturales en comparación de los sistemas agrícolas convencionales
en monocultivos, sin embargo, los estudios actuales no reflejan este paradigma con tanta claridad.
En un estudio realizado por Moreno-Espíndola et al. (2018) encontraron 40% más de carbono orgánico
en el suelo, 1.3 veces más biomasa microbiana y una mineralización de C y N dos veces mayor en
suelos bajo el sistema milpa (RTQ), en comparación de un sistema convencional, luego de tres años de
manejo, mientras que en cuanto al contenido de nutrientes (P, K, Ca, Mg), no encontraron diferencias.
Esto es importante ya que el contenido de carbono orgánico puede ser utilizado como un indicador de
la salud del suelo además de contribuir en la mitigación del cambio climático (Chan, 2008).
Prácticas implementadas en la RTQ como la reincorporación de los residuos de cosechas anteriores,
rotación de cultivos, y la integración de cultivos de cobertura al sistema, los cuales protegen al suelo de
la erosión y además aportan materia orgánica, contribuye favorablemente a este reservorio de carbono.
Así mismo, este carbono orgánico favorece al incremento de la biomasa de microorganismos presentes
en el suelo, promoviendo una mayor capacidad del sistema a autorregularse, mediante el control
biológico natural de patógenos y enfermedades, además de ser indispensables para la descomposición
de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes (Larkin, 2015).
La milpa maya bajo RTQ como se realizaba de manera ideal, con periodos cortos de siembra y periodos
largos de barbecho, representa un sistema funcional que garantiza la seguridad edáfica. Sin embargo, el
estado actual de este sistema dista mucho de ser sostenible ya que difiere mucho del sistema que los
antiguos mayas practicaban y que las condiciones ambientales, territoriales y socioeconómicas ya no
permiten la obtención de todos los satisfactores que requieren las familias para su subsistencia.
La permanencia de la milpa bajo RTQ en el estado de Yucatán obedece a varios factores, entre ellos, 1)
Requerimiento de pocos insumos externos para realizarla, 2) El conocimiento amplio que tienen los
campesinos del sistema ya que es parte de su cultura ancestral y 3) La obtención de múltiples productos
y satisfactores derivados de la milpa.
El sistema está subvalorado y se ponderan más sus efectos negativos que los positivos. Ahora bien, todo
lo anterior no significa que este sistema vaya a desaparecer, ya que el sistema está muy arraigado a la
cultura de la gente. La milpa tradicional no desaparcerá porque hay una conexión entre los usuarios y
el sistema, además de aún ser útil para mucha gente del campo. La quema no representa un problema
en este sistema tradicional si un barbecho largo es posible, bajo otras circunstancias (o sistemas no
tradicionales) deben de analizarse alternativas para el uso del fuego. Se requieren políticas y
regulaciones, que consideren el conocimiento de los campesinos y la importancia cultural y de
subsistencia del sistema.