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Investigación Clínica 0535-5133 Universidad Del Zulia: Issn

El artículo analiza la vida y obra de Humberto Fernández-Morán, un destacado investigador venezolano, enfocándose en su periodo entre 1944 y 1946, cuando realizó lobotomías transorbitarias en Maracaibo. Influenciado por figuras como Carlos Ottolina y Walter Freeman, Fernández-Morán decidió dedicarse a la investigación científica básica tras su experiencia en neurocirugía en Suecia. Su trabajo contribuyó significativamente al desarrollo de la microscopía electrónica y al conocimiento de la ultraestructura celular, especialmente del tejido nervioso.

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Investigación Clínica 0535-5133 Universidad Del Zulia: Issn

El artículo analiza la vida y obra de Humberto Fernández-Morán, un destacado investigador venezolano, enfocándose en su periodo entre 1944 y 1946, cuando realizó lobotomías transorbitarias en Maracaibo. Influenciado por figuras como Carlos Ottolina y Walter Freeman, Fernández-Morán decidió dedicarse a la investigación científica básica tras su experiencia en neurocirugía en Suecia. Su trabajo contribuyó significativamente al desarrollo de la microscopía electrónica y al conocimiento de la ultraestructura celular, especialmente del tejido nervioso.

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Investigación Clínica

ISSN: 0535-5133
Universidad del Zulia

Esparza, José
Las lobotomías practicadas en 1946 por Humberto Fernández-Morán en Maracaibo,
Venezuela, o cómo un joven médico decidió dedicarse a la investigación científica básica
Investigación Clínica, vol. 59, núm. 3, 2018, Julio-Septiembre, pp. 278-290
Universidad del Zulia

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Invest Clin 59(3): 278 - 290, 2018 https://doi.org/10.22209/IC.v59n3a07

Las lobotomías practicadas en 1946 por


Humberto Fernández-Morán en Maracaibo,
Venezuela, o cómo un joven médico decidió
dedicarse a la investigación científica básica
José Esparza
Instituto de Virología Humana, Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland,
Baltimore, Maryland, Estados Unidos de América.
Palabras clave: biografía; microscopía electrónica; Fernández-Morán; leucotomías;
lobotomías; Maracaibo; psicocirugía.

Resumen. Humberto Fernández-Morán (1924-1999) fue uno de los inves-


tigadores Venezolanos con mayor proyección internacional durante la segunda
mitad del siglo XX, habiéndose destacado por sus estudios sobre la ultraes-
tructura celular, sobre todo del tejido nervioso, y por sus aportes al desarrollo
de la microscopía electrónica. En este artículo discutimos un período poco
conocido de Fernández-Morán, desde mediados de 1944, cuando regresó a Ve-
nezuela después de haber completado sus estudios de medicina en Alemania,
hasta que marchó a Suecia a finales de 1946, donde completó su formación
científica. Proponemos que, durante este período, Fernández-Morán se interesó
en la neuropsiquiatría bajo la influencia de Carlos Ottolina en Caracas. Después
de haber completado un entrenamiento en Washington bajo la dirección de
Walter Freeman, quien fue el popularizador de la lobotomía transorbitaria para
el tratamiento de las enfermedades mentales, Fernández-Morán volvió a Mara-
caibo donde practicó, con gran destreza, 25 lobotomías transorbitarias en el
Hospital Psiquiátrico de Maracaibo. Viajó entonces a Estocolmo, Suecia, como
“Research Fellow” en uno de los mejores centros de neurocirugía del mundo,
bajo la dirección de Hebert Olivecrona. Fue entonces cuando Fernández-Morán,
movido por la impotencia de ver morir a los pacientes con tumores del cerebro,
e incentivado por Olivecrona, decidió dedicarse a la investigación básica. En-
tonces se unió al grupo de Manne Siegbahn, quien era el director del Instituto
Nobel de Física y quien había diseñado un microscopio electrónico de su propia
invención. En ese laboratorio y con ese microscopio electrónico, Fernández-
Morán inició su carrera de investigación.

Autor de correspondencia: José Esparza, 11990 Market Street, #212, Reston, Virginia 20190, United States.
Correo electrónico: [email protected]
Lobotomías practicadas por Fernández-Morán en Maracaibo 279

The lobotomies practiced in 1946 by Humberto Fernández-


Morán in Maracaibo, Venezuela (or how a young physician
decided to dedicate himself to basic scientific research)
Invest Clin 2018; 59 (3): 278 - 290
Key words: biography; electron microscopy; Fernández-Morán; leucotomies; lobotomies;
Maracaibo; psychosurgery.
Abstract. Humberto Fernández-Morán (1924-1999) was one of the Ven-
ezuelan researchers with greater international projection during the second
half of the twentieth century, especially because of his studies on the cellular
ultrastructure, particularly of the nervous tissue, and for his contributions to
development of electron microscopy. In this article we discuss a little-known
period of Fernández-Morán, from mid-1944, when he returned to Venezuela
after completing his medical studies in Germany, until he marched to Sweden
at the end of 1946, where he completed his scientific training. We propose that
during this period, Fernández-Morán became interested in neuropsychiatry un-
der the influence of Carlos Ottolina in Caracas. After completing a training in
Washington under the direction of Walter Freeman, who was the “champion” of
transorbital lobotomy for the treatment of mental illnesses, Fernández-Morán
returned to Maracaibo where he practiced, with great dexterity, 25 transor-
bital lobotomies in the Psychiatric Hospital of Maracaibo. He then traveled to
Stockholm, Sweden, as a “Research Fellow” in one of the best neurosurgery
centers in the world, under the direction of Hebert Olivecrona. It is then that
Fernández-Morán, moved by the absolute futility of seeing patients die with
brain tumors, and incentivized by Olivecrona, decides to devote himself to basic
research. He then joined the group of Manne Siegbahn, who was the director of
the Nobel Institute of Physics and who had designed an electronic microscope
of his own invention. In that laboratory and with that electron microscope,
Fernández-Morán began his research career.

Recibido 31-05-2018 Aceptado 27-09-2018

INTRODUCCIÓN al desarrollo de la microscopia electrónica,


y en 2011, Jaime Requena (9), publicó una
Humberto Fernández-Morán (1924- biografía desapasionada del investigador ma-
1999), fue uno de los investigadores vene- rabino. Esas contribuciones ayudaron a reve-
zolanos de mayor proyección internacional lar con claridad el verdadero valor del cien-
durante la segunda mitad del siglo XX. To- tífico en sus dos facetas fundamentales: (a)
davía en vida, amigos y admiradores escri- como investigador básico que contribuyó de
bieron varias biografías de su persona, las manera significativa al desarrollo de la mi-
cuales, hasta cierto punto, contribuyeron croscopía electrónica y al conocimiento so-
a crear una imagen casi mítica del cientí- bre la ultraestructura celular, especialmente
fico marabino (1-6). Después de la muerte del tejido nervioso (7-10), y (b) como impul-
de Fernández-Morán en 1999, Raúl Padrón sor del desarrollo científico en Venezuela,
(7,8), describió detalles de su contribución actividades que culminaron con la creación

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280 Esparza

en 1954, del Instituto Venezolano de Neuro- quiátrico de Maracaibo, en el cual realizó las
logía e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), lobotomías que discutiremos más adelante.
que en 1959 se trasformó en el actual Insti- A finales de 1946 Fernández-Morán via-
tuto Venezolano de Investigaciones Científi- jó a Estocolmo, Suecia, donde trabajó en-
cas (IVIC) (9). tre 1946 y 1948 como Asistente Extranjero
Una etapa poco conocida de la vida de en la Clínica Neuroquirúrgica del Hospital
Fernández-Morán fue el periodo 1944-1946, Seraphim (Serafimerlasarettet), bajo la di-
desde que volvió a Venezuela después de cul- rección de Hebert Olivecrona (1891-1980),
minar sus estudios de medicina en Alema- quien es considerado como el fundador de la
nia, hasta que viajó a Suecia para continuar neurocirugía en Suecia. Entre 1946 y 1954
su entrenamiento e iniciar su carrera cien- fue “Research Fellow” en el Instituto Nobel
tífica. Durante los años 1945 a 1946 se en- de Física, dirigido por Karl Manne Siegbahn
trenó en neurología y neuropatología en los (1886-1978), donde comenzó a entrenarse
Estados Unidos y también practicó una serie en microscopia electrónica; y entre 1948 al
de lobotomías transorbitarias en el Hospital 1952 también fue “Research Fellow” en el
Psiquiátrico de Maracaibo (11). En este ar- Instituto de Investigaciones Celulares y Ge-
tículo analizamos esa etapa que creemos de nética del Instituto Karolinska, bajo la direc-
mucha importancia para entender como un ción de Torbjörn Caspersson (1910-1997).
joven médico recién graduado, decidió dedi- En 1952 obtuvo su Doctorado en Filosofía
car su vida profesional a la investigación de (PhD), mención Biofísica, en la Universidad
la ultraestructura del sistema nervioso y al de Estocolmo, con una tesis que versó sobre
desarrollo de la microscopía electrónica. la organización submicroscópica de las fi-
bras nerviosas de vertebrados estudiadas con
Esbozo biográfico de Humberto el microscopio electrónico (12).
Fernández-Morán Durante los años 1948 a 1953 Fernán-
Humberto Fernández-Morán nació en dez-Morán publicó extensamente sobre la ul-
Maracaibo, Venezuela, el 18 de febrero de traestructura del tejido nervioso, así como
1924 y realizó la mayor parte de sus estudios también hizo la descripción de una de sus
primarios y de bachillerato en Nueva York, invenciones más conocidas, como es la cu-
terminándose de graduar de bachiller en chilla de diamante utilizada para hacer cor-
Alemania a la edad de 15 años. Ingresó en- tes ultrafinos de tejidos para su observación
tonces a la Universidad de Múnich, donde se con el microscopio electrónico (13). Todavía
graduó de médico el 28 de junio de 1944. Al en Suecia, y en paralelo a su trabajo de labo-
mes siguiente regresó a Venezuela, donde un ratorio, Fernández-Morán comenzó en 1950
año después, el 4 de julio de 1945 revalidó a vislumbrar lo que podría ser un centro de
su título de médico en la Universidad Central excelencia para investigaciones del cerebro
de Venezuela (1,3). Fernández-Morán viajó en Venezuela (14). Quizás no por coinciden-
entonces a los Estados Unidos por nueve me- cia, ese mismo año Torbjörn Caspersson, a
ses, desde mediados de 1945 hasta mediados quien podríamos considerar como uno de los
de 1946, donde fue “fellow” en la Escuela de mentores de Fernández-Morán, visitó a Vene-
Medicina de la Universidad George Washing- zuela como Consejero del Centro de Coope-
ton, en Washington. Allí se entrenó en neu- ración Científica para la América Latina de
rología y neuropatología bajo la supervisión la UNESCO para presenta un proyecto para
del Dr. Walter Freeman (1895-1972). No se la estructuración de un sistema nacional de
conoce que Fernández-Morán estableciera un ciencia y tecnología, proceso que finalmen-
consultorio médico en Maracaibo, pero si se te culminó con la promulgación del Conse-
sabe que, a mediados de 1946, al regresar de jo Nacional de Investigaciones Científicas y
los Estados Unidos, trabajó en el Hospital Psi- Tecnológicas (CONICIT) en 1967 (15). Por

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Lobotomías practicadas por Fernández-Morán en Maracaibo 281

cuatro años, y todavía residenciado en Sue- Fernández-Morán agradece al “Dr. Carlos


cia, Fernández-Morán continuó discutiendo Ottolina, precursor de la psicocirugía en Ve-
sus planes con el gobierno venezolano y en nezuela (por) el interés que ha demostrado
1954 regresó a Caracas para hacer realidad por este trabajo”.
la creación del IVNIC, del cual fue su direc- Por psicocirugía se entiende cualquier
tor hasta 1958, cuando fue derrocado el go- procedimiento que remueve, destruye o in-
bierno del General Marcos Pérez Jiménez. terrumpe la continuidad de tejido cerebral
Por avatares de la política, Fernández- normal con el propósito de alterar el com-
Morán, quién había sido nombrado Ministro portamiento o tratar una enfermedad men-
de Educación en los últimos días del gobier- tal (17,18). Las intervenciones para corregir
no de Pérez Jiménez, emigró entonces a los alguna patología cerebral, tal como para el
Estados Unidos donde continuó su carrera tratamiento de la enfermedad de Parkinson
científica en varias instituciones (Hospital o la epilepsia, o para remover un tumor, son
General de Massachusetts, el Instituto Tec- procedimientos neuroquirúrgicos que no se
nológico de Massachusetts y la Escuela de consideran como psicocirugías. La psicoci-
Medicina de la Universidad de Chicago). rugía se comenzó a desarrollar a finales del
Esos fueron años de gran productividad cien- siglo XIX, con avances significativos des-
tífica, cuando dirigió su atención al estudio pués de 1930, cuando se comienza a tener
de las estructuras subcelulares y a mejorar un mayor conocimiento de la anatomía y fi-
las técnicas y el instrumental usado para la siología del cerebro, aunado a mejores téc-
microscopia electrónica (7-10, 16). A partir nicas quirúrgicas y a la experimentación en
de 1964, y especialmente después de 1983, animales. Sin entrar en muchos detalles, el
Fernández-Morán comenzó a visitar Venezue- paso más importante en el desarrollo de la
la con cierta frecuencia, aunque sin estable- psicocirugía lo dio en 1935 António Egas
cer contactos de trabajo permanentes con la Moniz (1874-1955), un reputado profesor
comunidad científica del país. Poco a poco de neurología en la Universidad de Lisboa,
los científicos venezolanos comenzaron a quien ya había desarrollado en 1927 las téc-
reconocer públicamente las contribuciones nicas de angiografía cerebral con contraste
científicas de Humberto Fernández-Morán, (19). Como Egas Moniz no era cirujano, se
quien muere en Estocolmo el 17 de marzo asoció con el neurocirujano Almeida Lima
de 1999, a los 75 años de edad. (1903-1985) para inyectar alcohol en el ló-
bulo frontal del cerebro de pacientes con el
El interés temprano de Fernández-Morán objeto de destruir la sustancia blanca de las
por la psicocirugía fibras nerviosas sin dañar la sustancia gris de
Al regresar a Venezuela cerca de julio las células cerebrales, y eso lo hacía basado
de 1944, recién graduado de médico, Fer- en la hipótesis de que dicho procedimiento
nández-Morán se preparó para presentar en resultaría en la mejoría de las enfermedades
1945 la reválida de su título, lo cual le re- mentales (20). Más tarde Egas Moniz modi-
quería estudiar medicina tropical y quizás ficó esa operación y desarrollo la leucotomía
otras materias del pensum de estudios de (del griego “leukos” por blanco y “tome” por
la Universidad Central de Venezuela que no cortar) llamada así porque la sustancia blan-
hubiese cursado en Alemania (3). Una pista ca era seccionada. La leucotomía también
sobre qué otra cosa lo hubiera podido man- era llamada lobotomía, sobre todo en los Es-
tener ocupado profesionalmente en Caracas tados Unidos (18). Los procedimientos ini-
durante ese año nos la da el mismo Fernán- ciales de lobotomía implicaban el trepanar
dez-Morán en el preámbulo del artículo don- pequeños orificios en el cráneo del paciente
de describe las lobotomías que practicó en por donde se introducía un instrumento cor-
1946 en Maracaibo (11). En dicho artículo tante llamado lobótomo hasta el lugar ade-

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cuado en el cerebro, procediéndose entonces frontales en pacientes del Hospital Munici-


al corte de las fibras nerviosas en diferentes pal Psiquiátrico en Caracas, y en 1942 prac-
lugares del lóbulo frontal. En ocasiones, tal ticó lobotomías prefrontales siguiendo las
como lo realizó Egas Moniz, se inyectaba técnicas de Moniz y de Freeman, para un to-
también pequeñas cantidades de líquidos ne- tal de 18 pacientes, cuyos resultados publi-
crotizantes, tales como alcohol o formol. En có en 1944 (25). Uno de los colaboradores
realidad, se describieron muchas variaciones de Ottolina fue Jesús A. Mata de Gregorio
de esos procedimientos quirúrgicos siendo (1916-2002), quien, en 1942, aprovechan-
el más importante la lobotomía transorbita- do la experiencia al lado de Ottolina, aceptó
ria inicialmente desarrollada por el italiano una beca ofrecida por el Dr. Freeman y se
Fiamberti en 1937 (21) y modificada y popu- entrenó con él por dos años (26). En 1945
larizada por Walter Freeman. Freeman, eran el Dr. Mata de Gregorio asumió la jefatura
un médico estadounidense que después de del Servicio del Dr. Ottolina y continúo prac-
obtener un PhD en neuropatología se convir- ticando lobotomías por algunos años. Por lo
tió en jefe del Departamento de Neurología antes descrito, y aunque no hemos obtenido
de la Universidad George Washington (22). confirmación documental al respecto, cree-
Angustiado por el pobre pronóstico de los mos que el Dr. Ottolina recomendó o facilitó
enfermos mentales, Freeman se convirtió en el viaje de entrenamiento de Fernández-Mo-
un admirador de Moniz y en el campeón in- rán al servicio del Dr. Freeman.
ternacional de la práctica de la lobotomía. Es así como a mediados de 1945 Fer-
Ya para 1945 había practicado unas 150 lo- nández-Morán viajó a los Estados Unidos y se
botomías y en 1946 comenzó a practicar las incorporó como “Research Fellow” en neu-
lobotomías transorbitarias en las que poste- rología y neuropatología en la Universidad
riormente entrenó a muchos seguidores, in- George Washington bajo la tutoría de Walter
cluyendo a Fernández-Morán (23). En resu- Freeman (22). Freeman defendió el concep-
men, con la lobotomía trasorbitaria se podía to que la lobotomía transorbitaria era una
llegar a los lóbulos frontales a través de un técnica relativamente sencilla que no reque-
pequeño orificio hecho en el techo de la ór- ría la experticia de un neurocirujano entre-
bita ocular. Este era un procedimiento muy nado y que podría ser practicada en los con-
sencillo que permitía practicar la operación sultorios de neurología o psiquiatría, o en
en las consultas de psiquiatría, sin requerir- los hospitales psiquiátricos, por personas sin
se de la experiencia de un neurocirujano o el habilidades quirúrgicas especiales. Ya para
acceso a un pabellón quirúrgico (24). 1946 se podía aprender la técnica en varios
Por el agradecimiento en su artículo hospitales. Todos los residentes supervisados
sobre las lobotomias (procedimiento que por Freeman se familiarizaron con la opera-
Fernández-Morán continuaba denominando ción y muchos de ellos comenzaron a rea-
como leucotomías), es evidente que, a su lizarla en otras instituciones al terminar su
regreso de Alemania en 1944, Fernández- entrenamiento. Algunos de los residentes de
Morán conoció al Dr. Carlos Ottolina quien la Universidad George Washington venían de
creemos lo introdujo al entonces promisorio países extranjeros, sobre todo de la América
campo de la psicocirugía. Carlos Ottolina, Latina. Al regresar a sus respectivos países
quien en 1928 se había graduado de médico ellos llevaron consigo el interés en la psico-
en la Universidad Central de Venezuela había cirugía, incluyendo a Fernández-Morán y a
estudiado en Alemania y hablaba fluidamen- Manuel Velasco-Suárez (1914-2001), quién
te ese idioma, lo cual pudo haberlo acercado tendría este último una gran influencia en la
a Fernández-Morán cuando este regresó a práctica de la neurología y neurocirugía en
Venezuela. En 1937 Carlos Ottolina practicó México (27). Freeman monitoreó los progra-
las primeras alcoholizaciones de los lóbulos mas de lobotomías en otros países incluyen-

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Lobotomías practicadas por Fernández-Morán en Maracaibo 283

do Checoeslovaquia, Nueva Zelanda, Canadá, Hospital Psiquiátrico de Maracaibo en julio


Brasil y Venezuela (23). Una búsqueda en los de 1946. Su experiencia fue descrita en un
archivos de Walter Freeman que se conservan extenso y detallado artículo de 83 páginas,
en la Biblioteca Gelman de la Universidad publicado en diciembre de 1946, titulado
George Washington no arrojó ningún docu- “Leucotomía e inyecciones en los lóbulos
mento relativo a Fernández-Morán durante prefrontales por la vía transorbitaria” (11).
su entrenamiento en 1945-1946. Sin embar- En el preámbulo de dicho artículo,
go, se encontraron dos cartas de Fernández- además del ya mencionado reconocimien-
Morán a Freeman, fechadas en 1968, donde to al Dr. Carlos Ottolina, Fernández-Morán
se confirma que los dos investigadores man- rinde homenaje a su mentor Walter Free-
tuvieron una relación de amistad y respeto man y también expresa su gratitud a los
que se prolongó por muchos años. Drs. Tibaldo Fuenmayor Nava (1915-1988),
El segundo artículo científico escri- Director-médico del Hospital Psiquiátrico de
to por Fernández-Morán, después del que Maracaibo y José Fernández Carroz (1911-
describe los resultados de su tesis de gra- 1974), radiólogo del Hospital Chiquinquirá
do como médico en Alemania (28), es uno de Maracaibo, quien practicó prácticamen-
que publicó en septiembre de 1946 en co- te todas las radiografías del estudio. El Dr.
laboración con el neurólogo español Anto- Fuenmayor fue un pionero de la psiquiatría
nio Subirana Oller (1903-1992) (29). En en Venezuela, habiendo traído a Maracaibo
el preámbulo se describe que el artículo es en 1944 el primer aparato para terapia elec-
“fruto de una amistad nacida al coincidir en troconvulsiva usado en el país. El Dr. Fernán-
Washington un neurólogo español de edad dez Carroz, quien se había entrenado en los
ya madura y un joven neuropsiquiatra his- Estados Unido y Francia, fue un pionero de
panoamericano, y (el artículo) no tiene otra la radiología en el Estado Zulia.
pretensión que la de exponer lo que noso- En el artículo, Fernández-Morán hizo un
tros hemos visto durante nuestro tiempo de resumen muy completo de las experiencias
permanencia en los Servicios de Neurología internacionales en lobotomías, discutiendo
y de Neurocirugía de los profesores W. Free- las diferentes técnicas y los resultados obte-
man y J.W. Watts”. Antonio Subirana llegó nidos hasta el momento, justificando así su
a ser uno de los más eminentes neurólogos escogencia de la técnica transorbitaria que
españoles, cofundador en 1949 de la So- había aprendido de Freeman. Pero Fernán-
ciedad Española de Neurología, de la cual dez-Morán fue más allá en sus operaciones,
fue su presidente de 1953 a 1955. Es inte- incluyendo el uso de un “casquete de locali-
resante señalar que, en la auto-descripción zación” que se colocaba en la cabeza del pa-
de los autores, Fernández-Morán se describe ciente especialmente diseñado para tener un
como joven neuropsiquiatra (tenía 22 años), mejor control sobre la localización de la aguja
lo cual hace suponer que ya había recibido (B-D 468 LRT) que usaba para la lobotomía.
cierto entrenamiento en dicha área durante Al menos para los primeros casos, y para ga-
su corta estadía en Venezuela, o que por lo nar confianza y seguridad sobre las operacio-
menos esa era su meta profesional para ese nes, realizó controles radiológicos mediante
momento. el uso del agente radio-opaco Lipiodol. Vis-
lumbrando ya su interés por la investigación,
Las lobotomías que Fernández-Morán Fernández-Morán también realizó y publicó
practicó en Maracaibo en 1946 experiencias paralelas en perros.
Al regresar a Maracaibo, Fernández- En total practicó 25 operaciones en
Morán puso en práctica las técnicas apren- 21 casos/pacientes (ya que cuatro fueron
didas de Walter Freeman, realizando su pri- reoperados), divididos en tres grupos: En el
mera lobotomía transorbitaria bilateral en el primer grupo de siete pacientes se practica-

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284 Esparza

ron lobotomias transorbitarias bilaterales techo orbital muy frágil, con simple presión
simples, con destrucción mecánica, contro- digital, se atraviesa la lámina ósea delgada
lando la trayectoria de la aguja mediante la introduciéndose la aguja en el cerebro. Una
inyección de Lipiodol. En el segundo grupo vez traspasada la bóveda ósea no se encuen-
de doce casos las lobotomías se acompaña- tra resistencia al penetrar en la masa en-
ron de la inyección de alcohol concentrado cefálica, la cual se siente como una masa
y de formalina al 10% o 15%. El tercer grupo viscosa, lúbrica, muy parecida a la gelatina
de seis pacientes recibió inyecciones intra- caliente… La aguja penetra en la corteza
frontales de Novocaína o derivados, tratan- cerebral en medio de los giros orbitales, y
do de producir un bloqueo reversible de la es poco probable que en su camino se en-
función de estos sectores. A los cuatro pa- cuentre con vasos meníngeos, corticales o
cientes reoperados se les practicó primero intracerebrales de mayor calibre… Una vez
lobotomías bilaterales simples, y luego lobo- alcanzada la profundidad deseada, se retrae
tomías con inyección de alcohol o formalina. el mandril de la aguja, y con las precaucio-
La gran mayoría de los pacientes ope- nes debidas se conecta una jeringa vacía al
rados eran casos crónicos desahuciados, la extremo abierto de la aguja, aspirando para
mayoría esquizofrénicos, con tiempos de ver si viene sangre o líquido cefalorraquí-
hospitalización que variaban de 2 a 19 años; deo… Según la modalidad de operación
algunos de ellos con antecedentes homici- que se piense realizar, se puede proceder a
das y en estado de agitación que hacía ne- destruir las fibras del centro oval mecáni-
cesario su reclusión en celdas aisladas. La camente, describiendo un arco de 15 a 25
edad de los pacientes oscilaba entre 23 y grados con la punta de la aguja, moviéndola
68 años, y 12 fueron hombres y 9 mujeres. como si se tratara de una tijera. También se
Salvo en casos excepcionales, todos los pa- puede producir la necrosis química del cen-
cientes habían sido sometidos en el pasado tro oval inyectando alcohol o formalina. Por
a diferentes formas de terapia de choque último, se consigue el bloqueo fisiológico,
(insulina, metrazol, electrochoque, o una reversible, de los lóbulos prefrontales con
combinación de estas). Fernández-Morán la inyección de anestésicos locales como
relata que antes de la operación se obtenía Novocaína”.
el consentimiento de los familiares (si exis- En la discusión del artículo, Fernández-
tían) por escrito, haciendo advertencia del Morán concluye que las únicas complica-
carácter experimental de la operación y de ciones que se observaron, en el 25% de los
los peligros inminentes. pacientes, fueron ligeras hemorragias en el
El estado violento y excitado de la lóbulo prefrontal izquierdo, que cedieron o
mayoría de los enfermos impuso la aplica- desaparecieron dentro de algunos minutos.
ción de anestesia general con hexobarbi- Las únicas complicaciones postoperatorias
tal (Evipán). Fernández-Morán describe la fueron hematomas palpebrales muy marca-
operación de la siguiente manera: “… se dos que desaparecieron en una o dos sema-
introduce la punta de la aguja… entre par- nas. Las lobotomías con inyecciones de subs-
pado superior y bulbo ocular… Se nota la tancias necrotizantes se diferenciaron de las
resistencia blanda de las masas musculares lobotomías simples en el mayor grado de al-
y del cojín adiposo que protege al bulbo en teraciones anatómicas que se puso de mani-
esta región; venciendo ésta, se atraviesan fiesto en cambios mentales más pronuncia-
las capas hasta llegar al techo orbital 1,5 dos. Estos se caracterizaron sobre todo por
a 2 cm detrás del arco ciliar… Se verifica cambios en las manifestaciones emotivas y
una vez más la posición de la aguja con re- en los estados de agitación psicomotriz. Fer-
lación a las cintas-guías, y con un ligero nández-Morán fue muy cauteloso al interpre-
golpe del martillo, o a veces, en casos con tar los resultados, ya que se trataba de un

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Lobotomías practicadas por Fernández-Morán en Maracaibo 285

número reducido de pacientes que se siguie- nica de Olivecrona. No tenemos información


ron por menos de dos meses. Sin embargo, sobre posibles actividades médicas o quirúr-
el concluye que 14 de los 20 casos operados gicas de Fernández-Morán en dicha clínica,
reaccionaron favorablemente, de los cuales aunque el relata que las actividades de pos-
5 mostraron mejoría evidente; seis pacientes tergado en neurología y neurocirugía absor-
no mostraron mejoría. bían toda su energía (16). Casi con seguridad
La curiosidad científica de Fernández- Fernández-Morán no practicó psicocirugías
Morán, para entonces un joven de tan solo en Estocolmo, ya que estas estaban limitadas
22 años, se pone de manifiesto al especu- a los hospitales psiquiátricos de ese país (31).
lar que en un futuro los casquetes de loca- Años más tarde, en 1967, Fernández-Morán
lización podrían ser sustituidos por campos relató que el “era un médico que de la prác-
magnéticos que indicarían la presencia de la tica médica se cambió a la investigación bá-
punta metálica de la aguja por inducción, en sica con el deseo de aprender más sobre los
la pantalla de un oscilógrafo catódico. Con- tumores del cerebro, movido por la impoten-
tinúa discutiendo sobre la posibilidad de un cia de ver morir a los pacientes a pesar de to-
pequeño sistema de “radar” valiéndose de la dos nuestros esfuerzos” (32). Para lograr esa
aguja como emisora y de la cinta metálica transición recibió el apoyo del Profesor Oli-
del casquete como reflector o receptor. Fi- vecrona, de quien obtuvo muestras de tejido
naliza especulando que algún día electrodos cerebral para su estudio microscópico (16).
finos introducidos por esta vía registren las Sin embargo, y quizás debido al desprestigio
diferentes corrientes de acción que segura- en que había caído la práctica de la lobotomía
mente corresponden a los diversos tractos después de los años 60, Fernández-Morán no
del lóbulo prefrontal. se refería a su experiencia previa en enfermos
mentales como una de sus razones para de-
Fernández-Morán viaja a Suecia para dicarse a la investigación básica del cerebro.
completar su entrenamiento y cambia Fernández-Morán argumentaba que ya
su interés profesional desde estudiante de medicina en Alemania
Sus biografías relatan que en una visita se había iniciado en la microscopia óptica,
que Fernández-Morán hiciera en 1946 a Al- y que bajo la dirección de los Drs. Benno
bert Einstein en Princeton, este le recomen- Romeis (1888-1971) y Adolf Dabelow (1899-
dó completar su formación científica en bio- 1984), histólogos del Instituto de Anatomía
física en Suecia (3). Sin embargo, parece más de Múnich y de Leipzig, había trabajado en
probable que, basado en su reciente experien- su tesis de grado en el curioso tópico de las
cia con las lobotomías, tanto en Washington formas celulares del tejido conectivo de las
como en Maracaibo, Fernández-Morán se in- crestas de los gallos domésticos (16,28)
clinara a seguir explorando dicho campo en (aunque se supone que este artículo repre-
un centro de reputación internacional como senta su tesis de grado, el mismo fue reci-
era la Clínica Neuroquirúrgica del Hospital bido por la revista en junio de 1943, un año
Seraphim en Estocolmo, Suecia, dirigida por antes de la graduación de Fernández-Morán
el famoso Hebert Olivecrona, quien en 1935 como médico). También es interesante que
había sido nombrado como primer jefe de la durante la estadía de Fernández-Morán en el
catedra de neurocirugía del Instituto Karol- grupo de Freeman en Washington, participó
inska. Dicha clínica se había convertido en la en dos presentaciones a reuniones científi-
meca para todas aquellas personas sedientas cas locales, con ponencias sobre histopato-
de conocimiento nuevo y deseos de poner logía y no clínicas o quirúrgicas, tituladas;
en práctica esos conocimientos (30). Es así “Cambios neuropatológicos en la anoxia del
como a finales de 1946 Fernández-Morán se sistema nervioso central” (trabajo presenta-
incorpora como asistente extranjero en la clí- do en su curso de postgrado, en Marzo de

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1946) y “Cuerpos de inclusión celulares en hechos con el microscopio de Siegbahn y


epilepsia mioclónica” (trabajo hecho en co- comunicados a la Academia de Ciencias de
laboración con Walter Freeman y presentado Suecia por el mismo Siegbahn y por Hugo
a la Sociedad de Patólogos de Washington, Theorell (1903-1982) quien en 1955 reci-
Mayo de 1946). bió el Premio Nobel por su descubrimiento
Quizás ya desde esa época Fernández- de las enzimas de oxidación y sus efectos.
Morán estaba intrigado por el potencial que Ese artículo, que fue formalmente publica-
tendría la aplicación de un instrumento re- do en 1948 (33), fue el inicio de una larga
lativamente nuevo como era el microscopio serie de publicaciones claves de Fernández-
electrónico. El microscopio electrónico de Morán sobre técnicas de microscopia elec-
trasmisión fue inventado en Alemania en los trónica de bajas temperaturas y sus apli-
años 30 por Ernst Ruska (1906-1988) y Max caciones al estudio de la ultraestructura
Knoll (1897-1969), aunque no fue sino has- celular (7-10).
ta 1939 cuando la casa Siemens fabricó los
primeros microscopios electrónicos comer-
ciales. En 1937 la Academia Real de Ciencias
de Suecia había creado el Instituto Nobel de
Física en Estocolmo, dirigido por el Profe-
sor Manne George Siegbahn, quien en 1924
había ganado el Premio Nobel en Física por
“sus descubrimientos e investigaciones en el
campo de la espectroscopia de rayos X”. En
1939 Siegbahn había fabricado un microsco-
pio electrónico magnético de su propia in-
vención que tenía un diseño inusual y el cual
había sido instalado en un laboratorio espe-
cial en el Instituto Nobel de Física. En 1946
Fernández-Morán visitó al Profesor Siegbahn
y después de una corta conversación este lo
invitó a trabajar en el laboratorio de micros-
copia electrónica, con el cual estuvo afiliado
desde 1946 hasta 1954, adquiriendo así su
experticia inicial en esa disciplina (Fig. 1).
Fernández-Morán reconoció que la cuchilla Fig 1. Humberto Fernández-Morán en 1947, cuando
de diamante fue desarrollada en ese ambien- a los 23 años de edad comenzaba a trabajar
en el Instituto Nobel de Física en Estocolmo,
te de excelencia, después de haber recibi-
con el microscopio electrónico magnético
do una sugerencia al respecto por parte de
diseñado por su director, el profesor Manne
Siegbahn. Es interesante mencionar que to- Siegbahn. Un aspecto único del microscopio
dos los costos relacionados con el desarrollo era su columna horizontal, utilizando lentes
de la cuchilla de diamante fueron sufragados electromagnéticas con el cual se obtenían
por un fondo especial establecido por Don aumentos de hasta 20.000 x. Este microsco-
Luis Fernández Moran, el padre de Humber- pio era el único que existía en Suecia después
to Fernández-Morán (16). de la segunda guerra mundial y fue utilizado
por muchos investigadores en los campos de
Los primeros estudios que hizo Fer- la física, química, biología y medicina. Ima-
nández-Morán de tejido fresco de tumores gen reproducida de Fernández-Morán (1985)
cerebrales, obtenidos de la clínica neuro- (16) con permiso de Elsevier.
quirúrgica del Profesor Olivecrona, fueron

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Lobotomías practicadas por Fernández-Morán en Maracaibo 287

DISCUSIÓN tratamientos crueles, incluyendo camisas de


fuerza, baños de agua fría, terapias de cho-
Fernández-Morán practicó las lobo- que, etc. En 1954 Walter Freeman escribía
tomías descritas en este artículo cuando que “la lobotomía transorbitaria es un méto-
tan solo tenía 22 años de edad y 2 años de do de tratamiento simple y eficaz que ofre-
graduado de médico en Alemania. Al pare- ce la esperanza de regresar un porcentaje
cer, su único entrenamiento quirúrgico de relativamente alto de psicóticos incurables
postgrado fue durante los nueve meses que a sus comunidades” (37). Durante los años
estuvo con Walter Freeman en Washington. 50 se comenzaron a desarrollar diferentes
Sin embargo, la lectura del reporte de dichas medicaciones antipsicóticas que permitie-
operaciones (11) indica que las mismas fue- ron un manejo ambulatorio de los pacientes
ron hechas con una excelente destreza pro- mentales, llevando a la clausura de muchos
fesional y siguiendo las normas éticas acep- hospitales psiquiátricos y al abandono de la
tadas para esos años, incluyendo el esfuerzo psicocirugía (34). Sin embargo, nuevas mo-
para obtener el consentimiento informado. dalidades de psicocirugía continúan practi-
Aunque en la actualidad la psicocirugía cándose en la actualidad, aunque no con la
practicada en esos años parecería bárbara frecuencia con la que se practicó en el pa-
y primitiva, en realidad para la época se sado y con procedimientos mucho más re-
consideraba como un avance importante en finados, incluyendo el uso de la esterotaxis
medicina, hasta el punto que, en 1949, tres y la estimulación cerebral profunda (38),
años después de las operaciones hechas por avances que ya en 1946 un joven Fernández-
Fernández-Morán, el neurólogo portugués Morán había vislumbrado con el uso de sus
Egas Moniz recibió el Premio Nobel en Fisio- “casquetes de localización” (11).
logía o Medicina, “por el valor terapéutico En efecto, cuando en 1950 Fernández-
de la leucotomía en ciertas psicosis”. El pre- Morán describió sus ideas para un Instituto
mio fue presentado por Herbert Olivecrona, Venezolano de Investigaciones del Cerebro,
profesor de cirugía del Instituto Karolinska, el proponía que junto con los dos departa-
uno de los mentores de Fernández-Morán, mentos básicos que se dedicarían al estudio
quien no dudó en calificar a las lobotomías de la ultraestructura y neurofisiología del
como “uno de los descubrimientos más im- sistema nervioso, se anexarían luego dos
portantes de todos los tiempos en el campo secciones experimentales con proyecciones
de la terapéutica psiquiátrica” (34). prácticas bien definidas, incluyendo una de
Mucho se ha debatido sobre los usos y electroencefalografía experimental y otra
abusos de la psicocirugía practicada en el de psicocirugía experimental, esta última
periodo 1940-1960, sobre todo en sus aspec- para estudiar el tratamiento quirúrgico de
tos relacionados con el riesgo/beneficio de las enfermedades mentales con nuevas téc-
las intervenciones, la selección de pacientes nicas perfeccionadas (ondas ultrasónicas,
y la obtención del consentimiento informa- etc.) (14).
do (22,35,36). La psicocirugía se practicó Es así como la posible influencia tem-
extensamente alrededor del mundo, inclu- prana de un mentor en Caracas, el Dr. Carlos
yendo en varios países de la América Latina, Ottolina, pudo haber introducido a un joven
y se estima que para 1951 tan solo en los Humberto Fernández-Morán a la explora-
Estados Unidos se habían practicado más ción de técnicas quirúrgicas consideradas
de 20,000 operaciones. Para comprender de avanzada para el tratamiento de enfer-
mejor el uso de las lobotomías estas deben medades del cerebro. Su mente inquieta y
verse en relación a los métodos utilizados brillante lo llevó a entrenarse en uno de los
entonces para el tratamiento de los pacien- mejores centros neuroquirúrgicos del mun-
tes psicóticos, los cuales eran sometidos a do, en Suecia, donde descubrió que su ver-

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dadera vocación era la investigación básica y ASEREME) y en los Estados Unidos (Biblio-
del sistema nervioso por medio de la micros- teca del Congreso de los Estados Unidos, Bi-
copia electrónica, campo en el cual realizó blioteca Nacional de Medicina, y Centro de
descubrimientos e invenciones que fueron Investigación de Colecciones Especiales de
internacionalmente reconocidas (7-10). En la Biblioteca Gelman de la Universidad Geor-
el Instituto Nobel de Física también adquirió ge Washington, todas en Washington DC).
su interés por el desarrollo de instrumenta-
ción en microscopia electrónica. REFERENCIAS
Entre los descubrimientos en biología
y medicina de Fernández-Morán cabe men- 1. Matos Romero M. Semblanza del Profesor
cionar sus estudios sobre la estructura de la Dr. Humberto Fernández Morán, un sabio
mielina publicados en los años 50 (39-44) y venezolano del siglo XX. Maracaibo, Tipo-
de la membrana mitocondrial publicado en grafía Unión, 1986.
2. Jiménez Maggiolo R. Humberto Fernández
1964 (45). Con el precedente de la cuchilla
Morán, el Cajal Venezolano. Maracaibo, Se-
de diamante, desarrollado en 1953 (13), la cretaria de Cultura del Estado Zulia, 1997.
segunda parte de su carrera, desde los 1960, 3. Jiménez Maggiolo R. Humberto Fernández
se enfocó sobre todo al desarrollo de técnicas Morán, vida y pasión de un sabio venezola-
para la preparación y observación de especí- no. Maracaibo, Gráficas Qui-bar, 1998.
menes con el microscopio electrónico (10), 4. Rivas Cols C. Humberto Fernández-Morán,
incluyendo la observación directa de especí- de frente y de perfil. Caracas, Editorial
menes biológicos congelados-hidratados con Arte, 2005.
moléculas de agua “vitrificadas”, avanzando 5. Hernández Fonseca JP, Valbuena H. Hum-
el concepto de la criomicroscopía electróni- berto Fernández Morán, un científico mara-
bino de la talla de un diamante. Maracaibo,
ca (16), y construyendo en 1966 el primer
Universidad del Zulia. Ediciones del Vice
criomicroscopio electrónico con lentes su- Rectorado Académico, 2008.
perconductoras a temperatura de helio lí- 6. García Tamayo J. Dr. Humberto Fernández
quido en la Universidad de Chicago (46,47). Morán, legado científico invaluable de Ve-
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Fernández-Morán fue un visionario que se teloca.blogspot.com/2013/08/humberto-
adelantó a su tiempo, ya que el Premio Nobel fernandez-moran.html
de Química del 2017 fue precisamente otor- 7. Padrón R. Contribución de Humberto Fer-
gado a tres investigadores por sus contribu- nández-Morán a la microscopia electrónica.
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