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Resumen Del Libro, El Bello Riesgo de Enseñar

El documento analiza los capítulos 3 y 4 de 'El bello riesgo de educar', destacando la educación como un arte que fomenta la responsabilidad y creatividad de los estudiantes a través de relaciones significativas. Se enfatiza la importancia del docente como figura esencial que aporta a la educación y la necesidad de una pedagogía que valore el acontecimiento y la trascendencia. Además, se menciona el creciente interés político en la formación del profesorado y la necesidad de que los educadores sean capaces de hacer juicios situacionales sabios para preparar a los alumnos para un mundo globalizado.
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Resumen Del Libro, El Bello Riesgo de Enseñar

El documento analiza los capítulos 3 y 4 de 'El bello riesgo de educar', destacando la educación como un arte que fomenta la responsabilidad y creatividad de los estudiantes a través de relaciones significativas. Se enfatiza la importancia del docente como figura esencial que aporta a la educación y la necesidad de una pedagogía que valore el acontecimiento y la trascendencia. Además, se menciona el creciente interés político en la formación del profesorado y la necesidad de que los educadores sean capaces de hacer juicios situacionales sabios para preparar a los alumnos para un mundo globalizado.
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EL BELLO RIESGO DE EDUCAR.

Gert J.J. Biesta. Cap 3 y 4.

Innovavión educativa . Biblioteca SM 2017

Este documento analiza los capítulos 3 y 4 del libro sobre EL BELLO RIESGO DE

EDUCAR , nos acerca a la educación cómo el arte de enseñar, de formar de lograr que los

alumnos, estudiantes ó aprendices, gesten su propio conocimiento, mostrando que, sólo

funciona a través de relaciones de comunicación e interpretación, de interrupción y

respuesta.

Por otro lado nos muestra que este riesgo es importante si nuestra labor educativa se basa

en un interés por hacer que nuestros alumnos sean dueños de sus propias acciones, tanto

autores y creadores de las acciones propias, como responsables de lo que generan. Destaca

también la presencia esencial del docente, no solo como otro compañero o facilitador del

aprendizaje, sino como alguien que, en términos más generales, tiene algo que aportar a la

situación educativa que no estaba allí antes. Enseñar no es una cuestión de seguir fórmulas,

sino que requiere, en definitiva, docentes que puedan hacer juicios situacionales sabios

sobre lo que es pedagógicamente deseable. Y se muestra a favor de una pedagogía del

acontecimiento, que favorezca la existencia por encima de la esencia, la fragilidad por

encima de la fuerza, la praxis por encima de la poesía, dispuesta a asumir el hermoso riesgo

de educar. La educación siempre implica un riesgo porque no se puede ver a los alumnos
como objetos para ser moldeados o disciplinados, sino como sujetos de acción y

responsabilidad.

En palabras de Félix García Moriyón, autor del prólogo del libro "Si algo queda claro a lo

largo de la lectura es precisamente el hecho de que la educación es una tarea arriesgada".

"Quizá el mensaje central del libro consiste en reivindicar la tarea educativa, el papel de las

personas que en algunos países denominamos `maestros´, una palabra con resonancias más

ricas y positivas que la de profesor, aunque próxima a la versión coloquial que emplean

muchos alumnos cuando nos llaman `profe´".

"Esta tarea educativa, este trabajo de enseñar, implica ir algo más allá del profesor

compañero o facilitador. Y es esta especial trascendencia, este reconocimiento de que la

enseñanza implica siempre algo que le viene de fuera al educando, es lo que Gert Biesta

considera fundamental y reivindica en unos momentos en que parece correr algún riesgo

La educación, un acto creativo, en el que tanto el estudiante como su maestro aprenden uno

del otro, desde sus propias experiencias y relaciones pragmáticas con el conocimiento

La enseñanza ha de ser más que solo la facilitación del aprendizaje o la creación de

entornos de aprendizaje, por lo que debe conllevar la idea de la trascendencia. Pero los

docentes no pueden nunca controlar completamente el “impacto” de sus actividades sobre

los alumnos. El papel del docente es esencial en esta relación, Los docentes no son recursos

desechables y prescindibles para el aprendizaje, sino que tienen algo que dar, no rehúyen

las preguntas difíciles y las verdades incómodas, y trabajan activa y coherentemente en la

distinción entre lo que es deseado y lo que es deseable para explorar qué es lo que debe

tener autoridad en nuestras vidas. Y no es solo una cuestión a nivel de los alumnos
individuales y sus deseos, sino que tiene que ver también con el papel público del profesor.

Interés político en la formación del profesorado:En los últimos años, el interés de los

responsables políticos por la formación del profesorado ha ido en aumento. Se podría

considerar como algo positivo, la expresión de una preocupación real por la calidad de la

educación. Pero también se podría interpretar de manera más negativa, observando que,

ahora que los Gobiernos de muchos países han conseguido un firme dominio de los centros

educativos mediante una combinación de ordenación del currículo, las pruebas, la

inspección, la evaluación y las clasificaciones estadísticas, están tornando su atención a la

formación del profesorado para establecer un control total del sistema educativo.

Un docente que posea todas las competencias que requiere un educador pero que sea

incapaz de juzgar qué competencia hay que desplegar y cuándo, es un docente inútil. Los

juicios acerca de qué hay que hacer siempre tienen que realizarse en relación con los

propósitos de la educación. ¿Es posible entonces ser sabios en nuestra educación actual?

Dicha sabiduría es especialmente importante para captar que nuestras acciones educativas

nunca son solo una repetición de lo que ha ocurrido en el pasado sino que están siempre

radicalmente abiertas a la llegada al mundo de sujetos libres, no en la producción de objetos

dóciles. Para esto no necesitamos una pedagogía de causa y efecto. Más bien necesitamos

una pedagogía del acontecimiento.

Debemos pensar la Educación como un “Regalo trascendental”, puesto que “los sujetos”

(estudiantes, alumnos, aprendices), que lo reciben, trascienden en su vida, el conocimiento

les permite ir más allá de lo que ellos mismos pudieron imaginar algún día

Además debemos considerar también las formas en las que la educación forma y prepara a

los sujetos relacionales con su medio y su contexto, por esto hablamos del aprendizaje
Permanente(para toda la vida)., para el Aprendizaje para el progreso y el desarrollo

económico, el aprendizaje Permanente para el desarrollo social, y el Aprendizaje

Permanente para la inclusión social, en definitiva, debemos preparar al sujeto para asumir

los retos de un mundo globalizado, diverso, y en el subsiste el que sabe ser y hacer.

GLORIA PATRICIA SALAZAR HERERERA.

Maestría en Educación y Desarrollo Humano.

CINDE/ Universidad de Manizales.

SEM I/ Línea de Investigación; Praxis Cognitivo Emotiva.

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