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El documento aborda la relación entre música y emoción, destacando la importancia de la inteligencia músico-emocional en la educación musical. Se critica el modelo conservatorio que predomina en la formación de músicos en Colombia, el cual se centra en la técnica y la imitación, descuidando aspectos emocionales y sociales. La investigación busca promover un enfoque más integral que incluya la interdisciplinariedad y la conexión emocional en la enseñanza de la música.
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El documento aborda la relación entre música y emoción, destacando la importancia de la inteligencia músico-emocional en la educación musical. Se critica el modelo conservatorio que predomina en la formación de músicos en Colombia, el cual se centra en la técnica y la imitación, descuidando aspectos emocionales y sociales. La investigación busca promover un enfoque más integral que incluya la interdisciplinariedad y la conexión emocional en la enseñanza de la música.
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RELACIÓN MÚSICA-EMOCIÓN

INTELIGENCIA MÚSICO-EMOCIONAL

KATHYA XIMENA BONILLA ROJAS


Doctoranda

PhD. CONSUELO OROZCO


Directora

UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PEREIRA


FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
DOCTORADO EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
ÁREA PENSAMIENTO EDUCATIVO Y COMUNICACIÓN
PEREIRA, JUNIO DE 2020
ÍNDICE
ÍNDICE DE ILUSTRACIONES 2
ÍNDICE DE TABLAS 4
INTRODUCCIÓN 5
CAPÍTULO I 7
1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA 8
2. JUSTIFICACIÓN 10
3. PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN 13
4. OBJETIVOS 13
4.1. GENERAL 13
4.2. ESPECÍFICOS 13
CAPÍTULO II 14
5. MARCO REFERENCIAL 15
5.1. ESTADO DEL ARTE 15
5.1.1. PRIMER SEGMENTO: PRUEBAS DE APTITUD ALREDEDOR DEL MUNDO
15
5.1.2. SEGUNDO SEGMENTO: INVESTIGACIONES QUE APUESTAN POR
OTRAS FORMAS DE ABORDAR LA EDUCACIÓN MUSICAL. 24
5.2. MARCO TEÓRICO 35
5.2.1. ¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL? 36
5.2.2. IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LA SOCIEDAD
DEL SIGLO XXI 45
5.2.3. EPISTEMOLOGÍA DE LA INTELIGENCIA MUSICAL 58
5.2.4. INTELIGENCIA MÚSICO-EMOCIONAL: UNA APUESTA PARA LA
TRANSFORMACIÓN DE LA EDUCACIÓN MUSICAL DEL SIGLO XXI 58
5.2.5. INTELIGENCIA MÚSICO-EMOCIONAL Y EDUCACIÓN 65
5.2.6. INTELIGENCIA MÚSICO-EMOCIONAL Y SOCIOLOGÍA 72
CAPÍTULO III ¡ERROR! MARCADOR NO DEFINIDO.
6. METODOLOGÍA 82
FORMATO ENCUESTA A1 88
ANÁLISIS DE LA ENCUESTA A1 88
FORMATO ENCUESTA A2 93
ANÁLISIS DE LA ENCUESTA A2 94
FORMATO ENCUESTA B 99
ANÁLISIS DE LA ENCUESTA B2 100
CAPÍTULO IV 118
7. CONSTRUCCIÓN DE SENTIDO 119
7.1. JORNADA DE SENSIBILIZACIÓN A DOCENTES 122
7.2. JORNADA DE SENSIBILIZACIÓN A ESTUDIANTES 125
7.3. PRUEBA DE APTITUD LICENCIATURA EN MÚSICA 127
7.4. PRUEBA DE APTITUD ANTIGUA (ACTUAL) 128
7.5. PRUEBA DE APTITUD PROPUESTA 129
7.6. REFLEXIONES FINALES 130
7.7. COMPROMISOS FUTUROS 133
8. CRONOGRAMA ¡ERROR! MARCADOR NO DEFINIDO.
9. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS. 134

1
Índice de Ilustraciones

Ilustración 1: Categorías teóricas ......................................................................................35


Ilustración 2: La prueba que acaba de presentar, ¿se desarrolló de acuerdo con sus
expectativas? ....................................................................................................................95
Ilustración 3: ¿Qué tipo de prueba esperaba?.....................................................................96
Ilustración 4: ¿Cómo se sintió al presentar la prueba? .......................................................97
Ilustración 5: ¿Cree que con la prueba realizada se puede determinar sus aptitudes
musicales? ........................................................................................................................98
Ilustración 6: ¿Cree que es necesaria o sería necesaria la entrevista individual ..................98
Ilustración 7: ¿la prueba de aptitud que presentó al ingresar al programa se desarrolló de
acuerdo con sus expectativas? ......................................................................................... 101
Ilustración 8: ¿El tipo de prueba que presentó coincidía con la que esperaba? ................. 102
Ilustración 9: ¿Cómo se sintió al presentar la prueba? ..................................................... 102
Ilustración 10: ¿Cree que con la prueba de aptitud de ingreso que actualmente aplica la
licenciatura en Música puede determinar las verdaderas APTITUDES MUSICALES de los
aspirantes? ...................................................................................................................... 103
Ilustración 11: ¿Considera que es necesaria la entrevista individual? ............................... 104
Ilustración 12: ¿Cree usted que es importante una prueba de aptitud para el ingreso al
programa de Licenciatura en Música? ............................................................................. 106
Ilustración 13: ¿Considera que esta prueba va a interferir en la calidad del programa? .... 107
Ilustración 14: ¿Considera que la prueba debe hacerse de manera individual o grupal? ... 108
Ilustración 15:Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el
desarrollo de la prueba de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos
apropiada [Test de aptitud musical que evalúe solamente la entonación, afinación y el
ritmo].............................................................................................................................. 109
Ilustración 16: Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el
desarrollo de la prueba de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos
apropiada [Entrevista individual en la que se interrogue solamente por el aspecto emocional
....................................................................................................................................... 109
Ilustración 17:Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el
desarrollo de la prueba de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos
apropiada [Entrevista en la que se interrogue por la conciencia del perfil musical y
pedagógico ..................................................................................................................... 110
Ilustración 18: Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el
desarrollo de la prueba de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos
apropiada [Que haya una entrevista grupal]..................................................................... 111
Ilustración 19: Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el
desarrollo de la prueba de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos
apropiada [Que haya una entrevista individual]. .............................................................. 111
Ilustración 20: ¿Cuáles cree que son los porcentajes más apropiados para una prueba de
suficiencia? ..................................................................................................................... 112
Ilustración 21: Prueba de aptitud actual ........................................................................... 128
Ilustración 22: Prueba de aptitud propuesta ..................................................................... 130

2
3
Índice de Tablas

Tabla 1: Fases y subfases del proceso investigativo ...........................................................85


Tabla 2: Seguimiento estudiantes que presentaron la prueba de aptitud en el 2007 .......... 114

4
INTRODUCCIÓN

La música a lo largo de la historia ha sido concebida desde múltiples formas, entre


otras, como elemento para la diversión o como forma de expresión cultural. Sin embargo, en
los últimos años disciplinas que parecerían lejanas al arte como la neurociencia dan cuenta
del poder de la emoción (Damasio, 2017) que produce la música para desencadenar procesos
cognitivos de alto nivel como la atención, la codificación, la concentración y la motivación,
inclusive. Es por eso, que este proyecto de tesis doctoral, da cuenta de la primera parte de un
proceso de investigación que pretende fomentar la inteligencia músico-emocional en la
comunidad académica de la licenciatura en Música de la Facultad de Bellas Artes y
Humanidades de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Organizado en cuatro capítulos que se describirán a continuación, este proyecto


comparte todo el proceso de investigación doctoral. El capítulo I está conformado por la
formulación del problema, la justificación, la pregunta de investigación y los objetivos. En
la formulación del problema se develan los procesos de formación musical en general y las
pruebas de ingreso a los programas de música del mundo, en particular, los cuales se
concentran en lo disciplinar y parecen reprimir la condición plural y emocional que
caracteriza al ser humano. En la justificación se muestran las bondades más representativas
de la conexión entre la música y lo emocional en el plano educativo. Tanto la pregunta de
investigación como los objetivos, están orientados al fortalecimiento de lo que hemos
denominado inteligencia músicoemocional en la comunidad académica de la licenciatura en
música de la universidad Tecnológica de Pereira.

El segundo capítulo lo componen el estado del arte y el marco teórico. Mientras el


primero da cuenta de las pruebas de ingreso a programas musicales e investigaciones
desarrolladas sobre el asunto alrededor del mundo, el segundo, articula postulados teóricos
que soportan el presente proyecto desde diferentes disciplinas, entre otras, la psicología, la
neurociencia, la educación y la sociología.

El capítulo III titulado Metodología, muestra entre fases, las actividades desarrolladas
durante todo el proceso de formación doctoral así como las técnicas e instrumentos de
recolección de datos.

5
El cuarto y último capítulo está relacionado con la construcción de sentido donde se
analizan los resultados obtenidos, el poder de la inteligencia músico-emocional, la
“comprobación” o no de algunas sospechas mencionadas en el proyecto de tesis y una
propuesta de prueba de aptitud a la licenciatura en Música que ha sido estructurada en virtud
de los resultados obtenidos en esta investigación y de las necesidades de los estudiantes
actuales. Se espera que esta propuesta de prueba de aptitud sea adoptada por los demás
programas de la facultad que utilizan este método para seleccionar a sus estudiantes.

Este documento producto de un proceso de investigación doctoral, resulta de gran


importancia para la sociedad en general y la educación musical en particular rastrea la
importancia de la relación educación-emoción que se debe desarrollar y aplicar en los
currículos a partir de la interdisciplinariedad de los temas propuestos con una visión holística
que permita la interacción constante del área disciplinar con las humanidades.

Con respecto al compilado teórico es necesario mencionar que dada la mirada integral que
se tiene del ser hunano, en este caso específico, de los aspirantes o estudiantes de programas
relacionados con la música, el soporte teórico se da desde varios frentes con el objetivo de
acercarnos un poco mas a la comprensión de la complejidad y pluralidad humana. De esta
forma, el compilado teórico aunque ostentan profundas relaciones, se dividió en tres
categorías: inteligencia- emoción, el factor social y educación - música, sin embargo, dada
la mirada integral del ser humano que se defiende en todo el documento, los autores aunque
se diferencian, no se disocian, es por eso que, un autor puede hacer parte de varías categorías.
La primera categoría, inteligencia- emoción, nos aportan autores como Damasio, Goleman,
Ledoux y Gardner
En la segunda relacionada con la influencia del factor social, sociólogos de reconocido
prestigio como Lipovetsky, Moran y Bauman, nos permiten comprender la influencia de la
cultura en la educación e incluso la manipulación de lo emocional con fines consumistas.
Finalmente, la tercera categoría que muestra la relación educación-música, nos apoyamos en
autores que defienden la importancia de la música para influir en lo emocional, en la
educación y la salud, inclusive, entre otros, Freire, Maturana, Oriol, Runge, Vigostky,
Serafina Poch Blasco y Marcelo Miranda.

6
CAPÍTULO I

7
1. Formulación del problema

El perfil de los músicos egresados de las universidades colombianas, bien sea de los
programas profesionales de formación en licenciatura o maestro en música, están basados en
currículos fundamentados en el modelo conservatorio, el cual tiene como base un carácter
imitativo, repetitivo, instrumental, aislado de la reflexión e, irónicamente, poco humanista,
que guía a la individualización del intérprete y a la búsqueda de la ambición por la perfección.
Dicho modelo toma metodologías especializadas para adquirir destreza en la ejecución de un
instrumento y en el desarrollo de actividades que potencian la inteligencia musical, omitiendo
las emociones, la historia, la cultura, la ontología del estudiante y la proyección de estas áreas
del saber al momento de interpretar, componer o dirigir una obra. Al tener como motivación
el conocimiento disciplinar musical es poco el interés por la Psicología, la Filosofía, las
Didácticas, la Sociología, la Antropología y un sinfín de saberes que articulan la música a un
proceso integral en la formación del ser.

Comprender la interpretación, describirla y volverla lenguaje, permite validarla,


potenciarla, hacerla más humana. El modelo colombiano del conservatorio fue creado a
finales del siglo XIX en Bogotá, a partir de la Academia Nacional de Música que luego dio
origen al actual Conservatorio Nacional de Música con el fin de continuar la enseñanza de
las metodologías europeas y conservar la tradición de la música de Occidente; este modelo
se caracteriza por ser imitativo, individualista y artesanal: el maestro es el ejemplo y el
estudiante lo imita; esto sugiere que la influencia del maestro en el estudiante se convierte en
un culto.

La individualización del modelo de formación musical en las universidades


colombianas se percibe en la falta de trabajo integral de conexión con otros saberes. La
educación musical que se ha fundamentado en el país, adolece de una indagación sobre la
importancia de la interdisciplinariedad en los procesos de aprendizaje, lo cual incide en un
vacío de programas de formación musical del sistema de educación Básica y Media, y la falta
de proyectos culturales y artísticos, que ayuden a resolver ciertas necesidades sociales y
fomenten la consolidación del imaginario actual; téngase en cuenta por otra parte, la presente

8
concepción de la música como un producto o una industria, mas no como un elemento de
construcción de valores y saberes de una sociedad determinada.

El programa de Licenciatura en Música de la Facultad de Bellas Artes y


Humanidades, de la Universidad Tecnológica de Pereira, parece formar parte de las
instituciones que siguen las directrices de este modelo que enseña a imitar. Interpretar con
consciencia es como leer un poema; el ritmo, la melodía, la armonía, aspectos que se sienten
cuando en el momento de la ejecución interactúan la razón y la emoción. Las notas y los
signos no están solamente en la partitura, ellos cobran vida cuando se piensan, se permean y
se re-crean. La técnica intenta uniformar lo que por naturaleza es múltiple y, en este caso, se
habla de las emociones, porque los docentes se están limitando a proporcionar conocimientos
meramente disciplinares, lo cual reduce las fronteras de la comprensión de la enseñanza de
la música.

La preocupación radica en que, posiblemente, los estudiantes no están disfrutando sus


clases o se están acostumbrando a sobrevivir mientras sus emociones son reprimidas. Esto
evidencia un riesgo toda vez que, al tratarse de una licenciatura en música, ellos serán los
futuros docentes de la disciplina musical que dejarán un legado a muchas generaciones, por
lo cual la enseñanza de lo musical por fuera de lo emocional podría perpetuarse, evitando
una formación integral del ser humano. De acuerdo con lo anterior, es determinante indicar
que la integralidad que caracteriza al ser humano incluye, entre otros, el factor social,
familiar, económico y, especialmente, el emocional. Estos factores, fundamentales por cierto,
se desconocen, en alguna medida, como parte de la formación de los estudiantes de la
Licenciatura en Música. De hecho, esta división, lejos de ser natural, resulta ser una
construcción cultural que desperdicia las bondades de las emociones en el proceso de
formación integral de los estudiantes. En consecuencia, este proyecto pretende recuperar la
conexión entre lo musical y lo emocional, para formar no solamente mejores músicos, sino,
además, seres más felices y, por lo tanto, mejores seres humanos.

Esta investigación apuesta por la formación de directivos y docentes que reflexionen


en torno a la transversalidad de la música con otras disciplinas humanistas, entre ellas la
Filosofía, la Literatura (la poesía), la Antropología, la Sociología, etcétera, las cuales
permiten disminuir la brecha entre el músico como ejecutante de una techné y el intérprete

9
como un sujeto cultural. Estos elementos, básicos en el desarrollo de la inteligencia músico-
emocional, propenden por una formación integral del ser humano, lo que posibilita, desde el
quehacer del docente en música, una comunicación asertiva a través de la mezcla de ritmos,
sonidos, géneros musicales, matices socio-culturales y reflexiones que apoyan no sólo lo
racional, sino, también, lo emocional, lo interior. Por lo tanto, el maestro en música aportaría
un mensaje al mundo en pro de lo inolvidable, del estar bien, de la intención tranquilizadora
y generadora de felicidad, pero también de pasión, conflicto y toda clase de emociones
provenientes del estímulo de percepciones, de la combinación sensible que traen consigo las
sonoridades, lo cual da un aporte invaluable a la educación musical integral y a la cohesión
social.

2. Justificación

La inteligencia músico-emocional empieza a reconocerse como un elemento que ha hecho


parte del ser toda vez que lo emocional es inherente a lo humano, podría decirse que la
importancia de la inteligencia músico-emocional surge a partir del giro lingüístico de acuerdo
con el cual se comprende que las palabras no tiene un significado estático y universal sino
que, el significado depende del contexto en que se utilicen. La música no fue ajena a este giro
lingüístico, la adopción de reglas musicales extranjeras y su adaptación a nuestro contexto
hace que se de un sentido propio. Es asi como tanto el lenguaje como la unión del sonido, el
timbre y el ritmo, identifican las diferentes culturas del planeta, dando autonomía a
compositores e intérpretes para no solo exaltar o adorar a los dioses, o para agradecer a la
naturaleza por las cosechas recolectadas, sino, también, para evidenciar el espectro socio-
cultural, racional y emocional de una sociedad cualquiera. En este sentido, el significante y
el significado no obedecen a un solo sujeto; es decir, Dios, la naturaleza y lo socio-cultural y
el compositor o intérprete son, a la vez, significado y significante. De esta forma, las obras
adquieren el carácter y la aceptación de múltiples individuos pertenecientes a culturas
diferentes. La inteligencia músico-emocional da la posibilidad a todos los individuos de
reconocerse en su entorno; asimismo, de crear relaciones, situaciones, revoluciones, lo que
significa ir más allá del entretenimiento y de la diversión para convertirse en un eje
transformador de ideologías y de políticas novedosas en naciones enteras. A la par del
lenguaje, la música ha sido protagonista en el desarrollo formativo de las personas,

10
generando, desde los elementos que la constituyen, conexiones neuronales que guían el
manejo de sus emociones.

Es más, sostenemos que la existencia humana reconoce tres dominios primarios,


pudiéndose derivar cualquier otro dominio de fenómenos humanos de estos tres. Sin
entrar a desarrollar este tema en esta ocasión, es importante identificar estos tres
dominios primarios. Ellos son: el dominio del cuerpo, el dominio de la emocionalidad
y el dominio del lenguaje (Echeverría, 2003, p. 21).

Es importante tener en cuenta que ser estable emocionalmente a través de la música


incluye ser consciente en cuanto a la existencia de la incertidumbre, la angustia, el miedo, el
dolor; además, por otro lado, no olvidar la excitación producida por los logros, las alegrías,
la diversión y el éxito. Trabajar la inteligencia músico-emocional ayuda a desarrollar
fortalezas tales como el manejo del ritmo, la disciplina y la voluntad como una estrategia
para canalizar dichas sensaciones y convertirlas en sonidos, en melodías, que unidas al ritmo
serán transmitidas a otras personas que las aprehenderán, las resignificarán y las convertirán
en un nuevo insumo para el desarrollo de su creatividad.

Es importante comprender que dicha creatividad se ha convertido en una estrategia


que da rienda suelta a la imaginación para solucionar, ya no las necesidades básicas de los
individuos, sino sus deseos, sus ambiciones y sus pretensiones, convirtiéndolos en productos,
en cosas comerciables. Por lo tanto, una de las funciones de los docentes y de los programas
de música exige fomentar, en los estudiantes, valores como el respeto por las diferencias, la
fraternidad, la disciplina, la autonomía, todo ello a través de construcciones colectivas
mediadas por los ensambles, los grupos y los proyectos musicales; de esta manera, la
innovación no estaría desviada del sujeto, sino que, por el contario, sería un aporte a la
construcción de nuevos conocimientos, tanto racionales como emocionales, que darán
soluciones, de forma creativa y musical, a los problemas que trae consigo un mundo
globalizado, el cual obliga a la reconstrucción de historias y de nuevas experiencias que
fortalezcan la formación integral del ser humano.

11
El compromiso, tanto de docentes como de estudiantes del programa de Licenciatura
en Música, es la constante búsqueda y reflexión sobre una sociedad gobernada por el tiempo
líquido (Bauman, 2002), (es decir que no tiene forma determinada sino que asume la forma
del momento), en la que el consumo se convierte en un fin en sí mismo, y no en un propósito
ético y emocional (Lipovetsky, 2003). Así, viejos paradigmas como el racionalismo, el
universalismo y las filosofías de la historia quedan en entre dicho. Incluso, los esquemas
conceptuales a los que había estado sometida la academia resultan insuficientes para dar
cuenta de un mundo en desbandada y, en particular, interactivo. Por aquellas “coincidencias”
de la historia, también es el tiempo del giro lingüístico, porque es posible acudir a la
plasticidad del lenguaje para dar cuenta de un mundo no cuadriculado.

En el caso de las pruebas de aptitud es evidente la forma instrumental, técnica y


práctica como se han desarrollado, dando paso a la observación únicamente de las habilidades
y destrezas de los aspirantes a estudiar en el programa de Licenciatura en Música, de la
Universidad Tecnológica de Pereira. Esta acción, por sí sola, desvirtúa el objetivo planteado
en el perfil del estudiante, el cual está pensado para ser formado como ser integral. Una
prueba que mide la capacidad rítmica, de entonación y afinación, no permite conocer el
soporte del proceso personal, afectivo, familiar y social, experimentado por los futuros
educandos de la Escuela de Música a lo largo de su vida, sea como estudiantes o como
individuos en general. Estos procesos personales representan una gran influencia en la
formación coherente y de calidad de los aprendices. Por estas razones, es importante hacer
un llamado a los docentes y directivas del programa de Licenciatura en Música con el fin de
tener claros los objetivos a la hora de diseñar la prueba de admisión. Ante todo, es importante
propiciar un ambiente tranquilo, con un discurso pertinente que inspire y proyecte seguridad
a quienes se presentan a dicha prueba. Los estudiantes, más allá de su condición, son seres
humanos permeados por su naturaleza, su cultura, su comunidad, y están dispuestos a
complementarse, a aportar todos aquellos elementos que, inconsciente o conscientemente,
han heredado y desean compartir con otras personas, de las cuales pueden aprender otras
formas de concebir y construir el mundo; entre estos pares, entran los egresados, los
profesores y las directivas del programa, quienes, al ser profesionales, aportarán a la
humanidad y a la sociedad.

12
3. Pregunta de investigación

¿Cómo fomentar la reflexión sobre la inteligencia músico-emocional en la comunidad


académica de la Licenciatura en Música de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la
Universidad Tecnológica de Pereira?

4. Objetivos

4.1. General

Fomentar la reflexión sobre la inteligencia músico-emocional en la comunidad


académica de la Licenciatura en Música de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la
Universidad Tecnológica de Pereira

4.2. Específicos

• Identificar procesos investigativos que sirvan como insumo para comprender la


trascendencia de la relación inteligencia-música-emoción-educación.
• Adoptar postulados teóricos que permitan comprender la relación entre educación,
inteligencia musical y emoción, promoviendo la integralidad y la calidad educativa
del programa.
• Reconocer la importancia de la inteligencia músico-emocional en la formación
integral del ser humano aportando a la calidad educativa.
• Analizar la pertinencia de la prueba de aptitud que se realiza a los aspirantes al
programa de Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de Pereira.
• Proporcionar alternativas a la Licenciatura y a la Facultad, que reconozcan el poder
de lo emocional y su influencia en la formación musical aportando a la calidad
educativa.
• Proponer una prueba de aptitud que reconozca y valore la integralidad de los
aspirantes.

13
CAPÍTULO II

14
5. Marco referencial

5.1. Estado del arte

Los documentos rastreados a través de bases de datos especializadas y repositorios


institucionales dan cuenta de algunos aportes hechos sobre la conexión música-emoción
desde los siguientes frentes: la formación musical, la importancia de la inteligencia
emocional en la educación musical, la expresividad en la interpretación musical. Sus aportes
permiten identificar algunas insuficiencias educativas que se convierten en un pretexto inicial
para avanzar, indagar y proponer alternativas como las que se hallan contenidas en esta
propuesta de investigación, las cuales fomentan la conexión entre la emoción, la formación
musical y la autonomía del ser humano; es decir, su formación integral para la vida.

Este capítulo está organizado en dos segmentos: en el primero, se hace un rastreo


sobre las diferentes pruebas de aptitud que se realizan en varias instituciones alrededor del
mundo, incluyendo aquellas realizadas en algunas universidades del país para el ingreso a
programas de Licenciatura en música o maestro en música. Este rastreo pone en evidencia
un pensamiento y estructrura más instrumental que integral. En el segundo apartado, se
relacionan las investigaciones que dan cuenta de otras formas de abordar el aprendizaje de la
música.

5.1.1. Primer segmento: pruebas de aptitud alrededor del mundo

¿Qué es un test de aptitudes musicales?, ¿cómo se aplica?, ¿cuál es su funcionalidad


o sentido? Los test revisados fueron los siguientes:

– Seis test que miden las habilidades musicales: un análisis crítico (Ma. Del Mar
Galera Núñez).
– Aptitudes musicales de Seashore (Sánchez, 2014).

Es posible evidenciar en los test mencionados dos parámetros evidentes a partir de


los cuales surgen las características de medición que fundamentan el desarrollo de los
mismos: las aptitudes musicales innatas y las aptitudes desarrolladas a partir de un

15
entrenamiento musical. Estos parámetros generales incluyen varios elementos constitutivos
de las habilidades musicales como son el ritmo, la memoria musical, el reconocimiento de
altura en los sonidos, la dinámica, el tiempo, la armonía, la tonalidad, la afinación. Sin
embargo, en el diseño de los test, no hay una estandarización acerca de dichas categorías y
respecto de los ítems como la edad, el género, el estrato, el nivel escolar, entre otros, hay
poca evidencia.

De acuerdo con lo enunciado anteriormente, un test de aptitud musical podría decirse


que es la medición de la capacidad de una persona para operar competentemente a partir de
elementos como el ritmo, la melodía, la armonía, la memoria musical, en la interpretación de
un instrumento, composición y arreglo de obras musicales. Esta definición obedecería al
concepto de educación funcional, según el doctor Runge (2010) en su documento
Surgimiento de la educación y de la pedagogía.

Estos procesos educativos son intencionales pero con un carácter funcional. Por
educación funcional se conciben todos los efectos educativos no intencionales y aspectos de
otro modo denominados como asimilación, imitación, iniciación, acostumbramiento,
mantenimiento de la tradición, socialización, entre otros, y son legitimados sobre la base de
un trasfondo cultural no cuestionado; concepto que se ubica, en la época de las sociedades
arcaicas/segmentarias (Prehistoria) y que está basado en la educación por imitación, la
repetición, el mantenimiento de la tradición y la iniciación.

Para hacer una reflexión pedagógica sobre estos test, es importante relacionarlos y
dar cuenta de las características que componen a cada uno de ellos. Estos son:No aparecen
en la Bibliografía varios de los autores consultados o mencionados Esto debe revisarse
puntualmente . Revisar cada autor y relacionar la referencia. Alistar, Morin, Gordon, Collwel
entre otros, No aparecen en la bibliografía final. Verificar cundo esto sea necesario e
incluirlos.

● El Test de Alistar et al., (2000): el principal objetivo de este test fue diseñar una
herramienta capaz de medir igual de bien las habilidades musicales de músicos con
experiencia y de aquellos que habían desarrollado habilidades musicales de una
manera natural. Los autores no hacen un análisis sobre lo que se entiende por

16
habilidad musical; se limitan a exponer que habrá cosas que las personas musicales
realizarán mejor que aquellas que no lo son, independientemente de cómo hayan
adquirido esa aptitud (genética o ambiental). El test se realiza on-line. Consiste en
tareas de audición en las que se escuchan sonidos y secuencias y después debe elegirse
entre diferentes opciones. El test rastrea las habilidades de las personas para reconocer
la altura del sonido, el ritmo (duración, compás, estructura rítmica), la armonía, la
altura y la dinámica.

No analizar lo que significa habilidad musical, ni contemplar el ambiente en el cual


se ha desarrollado la persona a quien se le aplicará el test, deja pensar en el real objetivo de
este recurso, puesto que, si se realiza con fines educativos, sería un sinsentido proponerse la
búsqueda de la perfección en la educación musical a partir de una herramienta carente de
bases y fundamentos, con un diseño cimentado en la suposición y el azar. En este apartado
del presente texto, es determinante el concepto de la crisis como problema pedagógico
expuesto por Runge (2010), quien expone que:

Según Herbart, la formabilidad humana no se puede definir en términos de un


contenido; tampoco hace referencia a algo innato; de ahí que debe entenderse, más
bien como un principio, como un concepto operativo cuyas posibles comprensiones
siempre van a estar supeditadas a situaciones concretas y a contextos específicos,
como bien lo había visto Flitner en su “pedagogía general”, la formabilidad no se da
por sí misma, sino donde se fomenta (Runge, 2010, p. 112-133).

Por otro lado, a pesar del optimismo mayoritario frente a la educación, otra de las
grandes paradojas no demora en salir a la luz cuando se cuestiona el hecho de que una
actividad todavía imperfecta como la educación se proponga, precisamente, como una
estrategia de perfeccionamiento.

● El Test de Colwell: MAT se diseñó para medir las destrezas musicales de alumnos
desde 3º de Primaria hasta llegar a la Universidad. La validez del contenido del MAT
se determinó mediante la consulta de libros de texto de música, currículos, contenidos
de cursos de música y documentos relacionados con la psicología de la música.

17
Aquí se rastrean tanto destrezas como conocimientos musicales. El test se divide en
MAT I y II y en MAT III y IV. El I y II es para los grados de 3º a 12º, y también para la
Básica Secundaria. El MAT III y IV, está sugerido para estudiantes de los últimos grados de
secundaria que realizan actividades musicales específicas. En este test es importante resaltar
la presencia de la edad y la escolaridad como factores de medición. Asimismo, plantea la
idea de hacer un diagnóstico constante de la modificabilidad de las aptitudes a partir de la
intervención que hace la escuela con la enseñanza musical; sin embargo, esta medición no
tiene en cuenta otros factores que podrían influir en el desempeño musical del alumno, como
el contexto cultural, lo ontogenético, el devenir emocional, aspectos que son inherentes a la
formación de los educandos.

Vigotsky retoma la diferencia Wundtiana entre procesos psicológicos inferiores y


procesos psicológicos superiores y afirma que la psicología debe centrarse en el
estudio de los segundos, no como historia de los pueblos, sino desde el conocimiento
objetivo científico. Para él, el estudio de las funciones psicológicas inferiores o
elementales permite explicar la conducta animal, pero en ningún caso la conducta
humana. Esta última se caracteriza por apoyarse en la experiencia acumulada por
generaciones anteriores que no está presente al nacer sino que se adquiere mediante
procedimientos diversos, el más importante de ellos, la educación. Es una experiencia
histórica, a diferencia de lo que ocurre en el mundo animal, cuya conducta puede
explicarse mediante la experiencia heredada más la experiencia individual. Además,
en la conducta humana se debe invocar también otro tipo de experiencia, la social,
aquella que permite establecer conexiones a partir de la experiencia que han tenido
otros seres humanos. Experiencia histórica y experiencia social es lo que caracteriza
el mundo de la especie humana, y por tanto, los procesos psicológicos superiores, a
diferencia de los inferiores, no se pueden explicar cómo una adaptación pasiva al
medio tal y como sugería la reflexología o, posteriormente, el modelo estímulo –
respuesta. Por el contrario, los procesos psicológicos superiores guían la conducta
humana mediante la autorregulación y, en consecuencia, provocan una adaptación
activa al medio (Vila, 2000, p. 8).

18
Por lo anterior, sería muy importante, según Vigotsky, incluir la experiencia social e
histórica de los estudiantes en cualquier tipo de test o evaluación aptitudinal.

● El Test de Gordon: los test están destinados a niños de la etapa de infantil hasta el 4°
grado de Básica Primaria. Fueron diseñados para tener una herramienta objetiva con
cual pueda desarrollarse y hacerse el mejor uso posible de la aptitud musical de los
niños a través de una instrucción musical adecuada con diferentes actividades.
Los principales objetivos de los test eran: a) comparar las aptitudes rítmicas y tonales
de cada niño para identificar sus necesidades de aprendizajes en una y otra área; b)
identificar niños con aptitudes musicales altas y que por ello deberían recibir una
formación especializada musical o acudir a clases de grupo instrumental, vocal o de
danza; c) evaluar de manera periódica las aptitudes rítmicas y tonales de alumnos de
semejante edad. Gordon hace hincapié en que hay que diferenciar entre la aptitud
musical y los logros académicos. La aptitud musical debería ser independiente de los
logros musicales académicos, es por eso, que para realizar estos test el alumno no
tiene por qué saber de notación musical o de otros aspectos teóricos que estarían más
relacionados con el conocimiento musical que con la aptitud. La aptitud es una
medida del potencial que se tiene para aprender música y los logros nos sirven para
saber cuánto ha aprendido un sujeto (Galera, 2014, p. 186 -187).

Es importante considerar que hasta ahora es el único instrumento de valoración que


se diseña con el objetivo de identificar las necesidades de aprendizaje de cada niño en varias
áreas, no solo en la musical; es decir, toma la música como medio de formación y no como
fin; además, se centra en la aptitud, no tanto en el conocimiento musical. De tal manera, a
pesar de ser un test para detectar específicamente ciertas aptitudes, no discrimina el entorno
del alumno; por el contrario, pretende incluir sus habilidades e inter-relacionarlas con otros
aspectos para lograr una formación acorde a su ser.

● El Test de Karma: este test fue diseñado como instrumento de una investigación.
Este instrumento es adecuado para niños de 8 años en adelante. A pesar de que el test
fue diseñado como herramienta para una investigación, y está en finés, se ha utilizado
como parte de la prueba de selección para aproximadamente la mitad de las escuelas
de música de Finlandia, así como para las clases de orientación musical.

19
Ocasionalmente se utilizó para la selección de estudiantes de estudios fonéticos. El
autor del test concibe la aptitud musical como la habilidad para agrupar series de
sonidos; esto es: la habilidad para dar estructura a los sonidos. De manera más
general, el proponente asume que “los procesos del pensamiento musical están
relacionados con la capacidad de percibir y construir o estructurar series temporales
de todo tipo: sonoras, visuales, etcétera” (Carson, 1998). En este sentido, se considera
como un “proceso activo en el cual el individuo utiliza su habilidad, su personalidad
y su experiencia; también las referencias dadas por el estímulo para agrupar los
sonidos que forman parte de una secuencia” (Galera, 2014, p. 187-187).

El objetivo del test consiste en la selección de personas de un rango demasiado


amplio, pues se aplica a sujetos de 8 años en adelante; sin embargo, excluye elementos
importantes porque solamente tiene en cuenta la agrupación de sonidos. Para ser un test de
ingreso a escuelas de música es un poco precario en tanto prescinde de la historia, del ser
cultural, de la experiencia y del entorno de los aspirantes a estudiar. Esto significa que dicho
test mide a todos los aspirantes a partir del mismo paradigma. En relación con lo expuesto,
Morín (1999) argumenta que:

El Paradigma determina los conceptos soberanos y prescribe la relación lógica: La


Disyunción. La no-Obediencia a esta disyunción sólo puede ser clandestina,
marginada, desviada. Un paradigma puede al mismo tiempo dilucidar y cegar,
Revelar y ocultar. Es en su seno donde se encuentra escondido el problema clave del
juego de verdad y error (p. 10).

Este test le apuesta a la valoración de conocimientos de estudiantes con nivel básico


musical y que no se encuentran aún en la academia. De hecho, es importante porque mide las
habilidades musicales requirentes para la carrera profesional de un músico; no obstante,
desconoce el proceso realizado por el aspirante para obtener dichas habilidades; asimismo,
relega los elementos psicológicos y actitudinales de los educandos que serán básicos para
poder adentrarse en el mundo de la academia, pues un músico amateur tiene aprendizajes
previos que no se pueden ignorar y que deberán ser las bases para complementar su
formación. Acerca de esto, Morín (1999) escribe que:

20
Un conocimiento no es el espejo de las cosas o del mundo exterior. Todas las
percepciones son a la vez traducciones y reconstrucciones cerebrales, a partir de
estímulos o signos captados y codificados por los sentidos; de ahí, es bien sabido, los
innumerables errores de percepción que sin embargo nos llegan de nuestro sentido
más fiable, el de la visión. Al error de percepción se agrega el error intelectual. El
conocimiento en forma de palabra, de idea, de teoría, es el fruto de una
traducción/reconstrucción mediada por el lenguaje y el pensamiento y por ende
conoce el riesgo del error. Este conocimiento en tanto que traducción y reconstrucción
implica la interpretación, lo que introduce el riesgo de error al interior de la
subjetividad del consciente, de su visión del mundo, de sus principios de
conocimiento. De ahí provienen los innumerables errores de concepción y de ideas
que sobrevienen a pesar de nuestros controles racionales. La proyección de nuestros
deseos o de nuestros miedos, las perturbaciones mentales que portan nuestras
emociones multiplican los riesgos de error (p. 5).

● El Test de Aptitudes Musicales de Seashore: el psicólogo Seashore fue el creador,


en 1919, del primer test con significación musical llamado Seashore Measures of
Musical Talent (Medidas de las Aptitudes Musicales [MAM]), que no solo se utilizó
en música, sino también en otros campos en los que se precisa una buena agudeza y
discriminación auditiva. Los test o batería de Seashore, revisados posteriormente en
1939 y 1960, se ocupan de medir las siguientes capacidades sensoriales: tono,
volumen, tiempo o duración, timbre, ritmo y memoria tonal. Seashore pensaba que, a
causa de la dificultad de determinar el “todo”, hay que encontrar, al menos, algunas
de las partes de ese todo. Su estudio es uno de los más complejos y completos sobre
el talento musical. Para este test son importantes componentes como la sensibilidad
musical, la acción musical, la memoria, el intelecto y el sentimiento musical
(Sánchez, 2014).

Aquí encontramos una nueva manera de medir las aptitudes musicales generadas a
partir de los sentidos que se gestan independientes de lo psicológico, lo sociológico y lo
afectivo. A pesar de que el autor sugiere determinar un todo (de encontrar algunas partes, al
menos), en estas partes no incluye las que conforman el ser, a la persona que piensa, que no

21
solo siente, sino que procesa a partir de esas sensaciones, eventos, momentos y circunstancias
que lo forman a sí mismo, lo que redunda en un todo verdaderamente complejo. Morín (1999)
indica lo siguiente:

El conocimiento pertinente debe enfrentar la complejidad. Complexus significa lo que


está tejido junto; en efecto, hay complejidad cuando son inseparables los elementos
diferentes que constituyen un todo (como el económico, el político, el sociológico,
psicológico, y lo afectivo, el mitológico) y que existe un tejido interdependiente,
interactivo, e inter retroactivo entre el objeto de conocimiento y su contexto, las partes
y el todo, el todo y las partes, las partes entre ellas. Por esto la complejidad es la unión
entre la unidad y la multiplicidad (p. 17).

● Los tests de Froseth: Test of Kinesthetic Response to Rhythm in Music (TKRRM)


evalúa la habilidad de los estudiantes para coordinar su respuesta kinestésica o
motora. Test of Music Discrimination (TMD) Evalúa las habilidades de
instrumentistas amateur en discriminación auditiva.

Habiendo tenido una mirada sobre la composición de los tests utilizados como pruebas de
ingreso a los programas relacionados con la música a nivel internacional, a continuación nos
detendremos en las pruebas de ingreso a nivel de nuestro país Colombia con el objetivo de
identificar los niveles de similitud o diferencia con respecto a los intermacionales.

Pruebas de ingreso nacionales

● Prueba de aptitud, para ingreso al programa de Licenciatura en Música


(Universidad Industrial de Santander): Esta evaluación se enfoca en 5 aspectos a
saber: memoria auditiva, teoría musical, percepción musical, solfeo y ejecución
instrumental. (Universidad Industrial de Santander, 2020)

● Prueba de aptitud, para ingreso al programa de Licenciatura en Música y


Maestro en Música (Universidad de Caldas): Para conocer las capacidades y
conocimientos de los aspirantes a este programa, se hace una prueba dividida en las
siguientes partes: escrita, rítmica, melódica, de entonación y el conocimiento en la
interpretación del instrumento, solamente para quienes estén interesados en ingresar

22
al programa de Maestro en Música; aparentemente no hay un diseño específico para
desarrollarla. (Universidad de Caldas, 2020)

● Prueba de aptitud, para ingreso al programa de Música y Música Instrumental


(Universidad Nacional de Colombia): Prueba de instrumento, de teoría, audición
y lectura, prueba de especialidad para música según énfasis en composición, dirección
y pedagogía instrumental. (Universidad Nacional de Colombia, 2020)

● Prueba de aptitud para ingreso al programa de Licenciatura en Música y


Maestro en Música Conservatorio del Tolima: La Prueba de Admisión al
programa Licenciatura en Música consta de los siguientes aspectos: prueba de aptitud
musical y conocimiento de rudimentos de gramática musical, prueba de lecto escritura
y [Link] test de aptitud musical consiste en realizar una serie de ejercicios de
manera individual en los que se observarán aspectos rítmicos, melódicos y
capacidades auditivas. El aspirante repetirá sonidos determinados, golpes rítmicos e
imitará melodías dadas. En cuanto a los conocimientos de gramática musical; esta se
realizará de forma escrita y grupal, indagando sobre temas como clave de sol, de fa,
identificación de armaduras, de figuras rítmicas, intervalos…entre otros. Además, se
hace una entrevista que permite visualizar, cómo se encuentra la persona, en cuanto
a su conciencia vocacional, el apoyo familiar para iniciar el proceso de formación, la
gestión de sus emociones, y la suficiencia en el conocimiento del perfil Ofertado En
El Programa. (Conservatorio del Tolima, 2020)

● Prueba específica del Programa de Música de la Fundación Universitaria Juan


De Castellanos: se divide en dos partes: la prueba audioperceptiva: aquí se analiza
la capacidad para memorizar altura de sonidos, ritmos y armonías, luego se hace la
prueba instrumental, para identificar el nivel de disociación, técnico, manejo de
lenguaje musical en la lectura de partituras, expresión musical e interpretación.
(Fundación Universitaria Juan de Castellanos, 2020)

● Exámen de aptitud de la Universidad de los Andes: en este caso el exámen no es


de conocimientos, es de aptitudes musicales y se plantea en cuatro puntos: sentido
rítmico( reproducir con la voz y las palmas algunos esquemas), entonación ( imitación

23
de notas y fracciones melódicas con la voz), sentido armonico ( escuchar y repetir
notas de manera simultánea y repetir melodías con la voz) sentido rítmico-melódico
(oir e imitar melodías cortas con la voz). (Universidad de los Andes Colombia, 2020)

● Prueba específica del Programa De Música de la Universidad del Cauca: el


programa realiza una evaluación dividida en dos aspectos: en primera instancia las
aptitudes y conocimientos previos musicales y en segunda instancia una valoración
específica de las competencias en interpretación del instrumento, para quienes
pretenden ingresar a dicha carrera. (Universidad del Cauca, 2020)

Como se puede evidenciar, los tests o pruebas internacionales, coinciden con las utilizadas
en Colombia como elemento decisorio para el ingreso a las licenciaturas y a los
conservatorios que ofrecen programas relacionados con la formación musical. Casi todos
ellos se concentran en probar las competencias o habilidades instrumentales, sólo la
Universidad del Tolima tiene en cuenta la valoración del aspecto emocional o la formación
integral del aspirante. El papel secundario que juegan las emociones en las pruebas de aptitud
tanto a nivel internacional como nacional, requieren de estas investigaciones que indagan en
la importancia del poder de lo emocional en la educación en general y particularmente en la
musical. Brindar oportunidades a las personas, para el acceso a la enseñanza de las artes,
hablando de la música, en esta ocasión, resulta inaplazable pues es notorio como cada vez
se amplían más, las diferencias o brechas sociales y culturales.

5.1.2. Segundo segmento: investigaciones que apuestan por otras formas de

abordar la educación musical.

● Tesis doctoral: Aptitudes musicales y atención en niños entre diez y doce años.

Eva Marín López. Universidad de Extremadura. Facultad de formación del


Profesorado. Departamento de Psicología y Sociología de la educación (2006).

La intervención en la atención para generar cambios en las aptitudes


musicales, su eficacia e importancia en los procesos pedagógicos, serán el tema
central del estudio de esta investigación. La utilización del método de evaluación de

24
Seashore tiene un uso, en este caso, válido para medir el efecto del estímulo
proporcionado por la atención a las cualidades de los sonidos musicales y su impacto
tanto en el aprendizaje como en el desarrollo del manejo pensamiento-emoción de los
niños.

El estímulo creado por el sonido musical y la atención que se preste al mismo


permiten potenciar las aptitudes para el aprendizaje musical; asimismo, el proceso de
la formación de actitudes que fomentan el desarrollo de características culturales en
las cuales están inmersos los valores que identifican a un sujeto dentro de su grupo o
comunidad.

Como conclusión, se reconoce el mejoramiento de las aptitudes musicales a


partir de la intervención en la atención y se propone incluir la labor reflexiva del
docente en relación con su labor pedagógica para promover procesos en los que la
música esté más ligada a la atención auditiva, visual e interior, lo que exige mejorar
en el desempeño del aprendizaje y optimizar el funcionamiento de la actividad
psicológica.

● Tesis Doctoral: Un enfoque didáctico-emocional para la enseñanza de la música

en la educación secundaria obligatoria.

Carlos Rubio Rodríguez. Universidad Complutense De Madrid. Facultad de


educación. Departamento de expresión musical y corporal (2014).

En muchos estudios realizados, se ha demostrado que las vivencias diarias de


los seres humanos generan, transmiten y representan emociones. El conocimiento,
reconocimiento y apropiación de dichas emociones podría ser un factor determinante
en el desarrollo de una educación óptima. Según Goleman (2017), la identificación,
el control y la canalización correcta de las emociones se conocen como Inteligencia
Emocional. La apuesta de esta investigación desarrolla un enfoque didáctico para el
manejo de las emociones, herramienta que favorece el proceso del aprendizaje
musical. Al respecto, Rodríguez manifiesta que:

25
Este afán educativo es acorde con las recomendaciones que para la educación
del siglo XXI nos plantea el denominado Informe Delors, promovido por la
UNESCO. Más allá de los aspectos meramente académicos, y como indica su
título, la educación encierra un tesoro. En este informe se plantea que la
educación se ha de sustentar en cuatro pilares fundamentales, en cuatro
aprendizajes imprescindibles: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender
a convivir y aprender a ser (Delors, 1996). Tradicionalmente la institución
escolar se ha centrado en aprender a conocer, y quizás incluso en aprender a
hacer. Sin embargo, una educación para el futuro será incompleta si no se
basa, con igual interés, en aprender a convivir y en aprender a ser, lo que
supone una invitación directa a desarrollar en la escuela competencias sociales
y emocionales (2014, p. 4).

Del proceso se concluye que la propuesta didáctico-emocional aporta


favorablemente al desarrollo de la expresividad en las interpretaciones musicales,
aumentando, de manera positiva, la satisfacción de los estudiantes al ser conscientes
de los logros en el transcurso del aprendizaje. También es notoria la apropiación de
los logros musicales y su vinculación al manejo de las emociones, lo que gesta un
evidente progreso en la metodología de procesamiento del conocimiento, la
disposición hacia las actividades en la clase, la participación y el aumento en el nivel
de la interpretación musical. Para Rodríguez (2014) esto es:

Con esta tesis he intentado aproximar dos campos científicos de


extraordinario interés, como son la Educación musical y la Inteligencia
emocional. En el transcurso de la tarea investigadora he llegado a la
convicción de que es posible un maridaje entre estas dos áreas científicas de
carácter social y, lo que aún es más importante, que es posible un diseño
didáctico común que contemple el desarrollo de competencias emocionales
para la mejora del aprendizaje de la música. Además, considero que este
planteamiento conjunto, el enfoque didáctico-emocional de la educación
musical, resulta enriquecedor para el crecimiento personal de los alumnos y
de las alumnas y es beneficioso musical y educativamente. Por este motivo

26
comparto con Howard Gardner la siguiente reflexión sobre el empleo
conjunto de inteligencias: "Una persona que pueda emplear conjuntamente
varias inteligencias de una manera adecuada tiene más probabilidades de ser
sabia porque hace que intervengan más facultades y factores en la ecuación"
“Nuestros alumnos pueden ser más sabios y nosotros podemos contribuir a
aumentar su sabiduría ofreciéndoles esas maneras adecuadas de conjuntar
inteligencias gracias a la investigación educativa” (Gardner, 2001, p. 475).

El interés del docente de música, a partir de esta tesis, no debería ser


solamente el de enseñar a interpretar un instrumento o dar a conocer las
reglamentaciones y manejo de los signos del lenguaje musical. Además, debe estar
comprometido con la indagación en aras de la investigación educativa y, de esta
forma, proponer cómo, a través del autoconocimiento, del autocontrol y de la empatía,
se potencian las capacidades del estudiante hasta apropiar de manera eficaz el
conocimiento.

● Tesis Doctoral: Expresividad y emoción en la interpretación musical.

Carolina Bonastre Vallés. Universidad Autónoma de Madrid. Facultad de


formación de profesorado y educación. Departamento de didáctica y teoría de la
educación (2015)

El presente trabajo analiza la comunicación de las emociones a partir de la


expresividad en la interpretación musical, la cual está directamente relacionada con
las vivencias, el entorno y las destrezas del intérprete. La emoción, pensada desde el
punto de vista del estilo que le imprimen los elementos musicales, y de acuerdo con
el estilo de la época en la cual fue escrita la obra, exige que dicha pieza sea transmitida
con una expresión propia, la cual subyace del interior del intérprete al momento de
su ejecución. Por tanto, es determinante visibilizar cómo el estudiante, por medio de
sus conocimientos, sus experiencias y su formación construye el significado que
imprime en la obra a interpretar. Bonastre (2015) ilustra estas afirmaciones así:

27
El currículo de las enseñanzas musicales en España ha cambiado desde hace
varios años de una concepción claramente centrada en el virtuosismo y la
acumulación de conocimientos a una concepción constructivista en la que esas
habilidades y conocimientos se considerarían medios para los auténticos fines
de la enseñanza artística. De acuerdo con Bautista y Pérez-Echevarría (2008),
estos fines implicaría sobre todo el desarrollo de la creatividad, de la
comunicación de emociones y sentimientos y de los significados construidos
personalmente. Aunque en estos momentos, con los últimos cambios
legislativos, el papel de las enseñanzas musicales sea un poco más incierto.

La música es un tipo de expresión artística claramente vinculada a las


emociones. Tanto es así que se han demostrado beneficios clínicos en su aplicación
para la mejora del bienestar físico y psicológico mediante la musicoterapia (Tang y
Vezeau, 2010). Existe, de hecho, una larga tradición en el estudio de los aspectos
pedagógicos de la música respecto a la relevancia de la expresividad en intérpretes y
estudiantes. Las principales revisiones de los factores implicados en la excelencia en
la música, sin embargo, no han considerado de modo explícito el entrenamiento de la
expresividad y sólo han mostrado una comprensión artística general de una pieza
específica (Chaffin y Lemieux, 2005). Esta larga tradición, por otra parte, incluye la
experiencia de los compositores más reputados, en sugerencias, textos literarios,
consejos o intuiciones más o menos lúcidas. Este tipo de textos acumulados a lo largo
de la historia de la educación musical son claramente útiles e interesantes por sí
mismos, ya que proporcionan modelos e ideas sugerentes para la enseñanza-
aprendizaje de la expresividad y, sobre todo, demuestran que la relación íntima entre
música y expresión emocional ha sido asumida por las figuras relevantes de cada
tiempo (Bonastre, 2015, p. 18).

Al tener en cuenta que las personas con una inteligencia emocional más
desarrollada tuvieron un mejor desempeño en la expresividad y en el manejo de las
propias emociones, es importante decir que esto implica la obtención de resultados
más significativos en el aprendizaje del aula. Este trabajo manifiesta la necesidad de
pensar en una práctica más consciente a partir del encauce de las emociones,

28
proyectándolas hacia la interpretación musical, pues el abordaje técnico es
simplemente un mecanismo para hacer fluir la expresividad. De un modo más
completo, en la versión on-line del Oxford Companion to Music, White define
expression como:
A term that may denote either the expressive qualities of a performance or
those inherent in a piece of music. In performance, expression is created
through a complex interaction of a variety of discrete technical devices and
practices used by the performer, such as dynamic variation, choice of tempo,
rubato, phrasing, articulation, variations in the use of vibrato, changes of
instrumental or vocal timbre, body movement, or any number of similar
devices. By these means a performance may be invested with emotion, and
hence ‘playing expressively’ may be synonymous with ‘playing with emotion’
(White, 2007).

En la partitura, las dinámicas, el tiempo, el rubato, el fraseo, las articulaciones,


las variaciones, en fin, son signos que, trabajados de una manera técnica correcta,
otorgan a la obra su carácter emotivo, cualquiera que quiera imprimir el autor; por
esto, tanto la técnica como las emociones funcionan de manera bidireccional, para
dar sentido al mensaje transmitido a través de una interpretación musical; por tanto,
expresión en la música es sinónimo de emoción.

● Tesis Doctoral: PIEC: programa para el desarrollo de la inteligencia emocional en

los conservatorios de música.

Laura López Brand. Universidad Nacional De Educación a Distancia.


Departamento de didáctica, organización escolar y didácticas especiales. Facultad de
educación (2015).

La motivación de esta tesis doctoral consiste en elaborar un programa de


educación musical (en los conservatorios) basado en el desarrollo de la inteligencia
emocional. Este proyecto sugiere que la primera acción a realizar es la de capacitar a
los docentes, porque, los artistas en general, poco se forman en el manejo de las

29
emociones, bien sea al momento de ser intérpretes o de enseñar a interpretar un
instrumento, lo cual dificulta la obtención de resultados óptimos, a corto plazo, en los
procesos interpretativos y de enseñanza-aprendizaje. El autoconocimiento, la
regulación y la adaptación de las emociones, podría facilitar el disfrute de la
interpretación y la comunicación de la expresión al momento de la presentación.
Sobre esto, la autora relaciona lo siguiente:

La tesis realizada por Gallego (2002) sobre la educación emocional en el aula


de secundaria con el programa para el desarrollo de la inteligencia emocional
(PRIE), fue el punto de partida para plantear la elaboración de un programa
específico destinado a los conservatorios de música, ya que observamos que
no existía ninguno dirigido a las enseñanzas de régimen especial, en particular
a los conservatorios. En los últimos años son numerosos los programas que se
han diseñado para la educación emocional en las aulas de diferentes niveles
educativos: primaria, secundaria e incluso programas diseñados para niveles
universitarios, pero siempre encontramos un vacío en cuanto las enseñanzas
de régimen especial se refiere. En los inicios de esta tesis las investigaciones
realizadas sobre los conservatorios de música en España o aspectos de la
enseñanza musical desarrollada en los mismos eran muy escasas. No obstante,
la tesis doctoral publicada por Balsera (2005) sienta un precedente para el
desarrollo de este trabajo de investigación. En el texto de Balsera se establece
una interesante relación entre la inteligencia emocional y la enseñanza de la
música. Propone el uso de la inteligencia emocional como un recurso valioso
para los procesos de enseñanza-aprendizaje de la música, a través de un
programa de intervención (López, 2015, p. 9).

Como resultado de la investigación se logra demostrar que, en general, no hay


una capacitación ni un conocimiento del manejo de la inteligencia emocional de los
docentes en los conservatorios de música; así, en el aula de clase, este proceso no se
lleva a cabo de manera significativa, porque la metodología que se utiliza es un poco
incipiente para los educandos. Esto exige la reestructuración de mecanismos más
eficaces y eficientes para el desarrollo de currículos que se enfoquen en el

30
adiestramiento de la inteligencia emocional a través de las artes, en este caso
particular, de la música. El propósito que se busca es demostrar que, al ser inteligentes
emocionalmente, los hombres pueden mejorar el rendimiento académico. Sin
embargo, la idea de trabajar las emociones en los estudiantes implica que se realice
una estrategia efectiva en el proceso educativo. De acuerdo con este enunciado, López
(2015) expone que:

En todo caso, nos gustaría matizar que no existe una falta categórica de inteligencia
emocional en la enseñanza que se imparte en los conservatorios de música, sino que
esa existencia por el momento es insuficiente para concluir que en términos generales
se está utilizando la inteligencia emocional como elemento innovador en la
educación, de manera que reporte resultados satisfactorios y conscientes tanto para
los docentes como para los alumnos (p. 357).

De hecho, el compromiso de los educadores, actualmente, es inquietarse por


investigar los factores afectivos, ontológicos, familiares y emocionales que afectan a
los alumnos; este es uno de los nuevos retos de la educación del futuro.

● Tesis Doctoral: Modelo de aptitud musical”. Análisis y evaluación del enfoque de

aprendizaje, la personalidad y la inteligencia emocional en alumnos de 13 a 18

años.

Juan Carlos Ramos Díez. Universidad de León. Departamento de psicología,


sociología, filosofía (2009).

Esta propuesta tiene un matiz interdisciplinario a partir del cual la música


aporta y se complementa con otras disciplinas del área de Ciencias Humanas, para
lograr un desarrollo más guiado hacia el reconocimiento de la multidimensionalidad
del ser humano. Para Ramos (2009) esto es:

En los últimos años, ha habido un interés creciente por conocer la


multidimensionalidad del ser humano desde diferentes vertientes. El enfoque de las
inteligencias múltiples propuesto por Gardner ha revolucionado el mundo de la

31
educación y de la psicología. El reconocimiento de la inteligencia musical como una
capacidad con entidad propia, proporciona sustento a la inclusión de la aptitud
musical en este estudio (p. 26).

El autor indica que es determinante incluir la inteligencia musical en los


programas académicos que desarrollan los conservatorios de música, puesto que, la
ontología del ser humano muestra cómo este aprende desde su historia, sus
experiencias significativas y sus vivencias. En torno a dicha temática, Ramos (2009)
argumenta que:

De otra parte, Seashore (1919) y Hollingworth (1935) desarrollan investigaciones


sobre la ejecución instrumental que contemplan variables personales como la
Inteligencia. En este sentido, Super y Crites (1966) logran relacionar las aptitudes
psicofísicas y la inteligencia como la clave del éxito musical. Estudios como los de
Bentley (1966), Petzold (1966), Thackray (1972), Stamback (1971), Zenatti (1976) y
Vera (1985), muestran un desarrollo de la aptitud musical a lo largo de los años,
constatándose que a medida que aumenta la inteligencia, aumentan las puntuaciones
en aptitud musical. Phillips (1976) afirma que los hogares que favorecen la
inteligencia también favorecen la musicalidad. En este sentido, Wing (1968) revela
que sólo el 1% de los sujetos con alto cociente intelectual son considerados sujetos
no musicales (p. 252).

Esta investigación genera estrategias motivacionales para mejorar el proceso


de aprendizaje en la adolescencia, etapa considerada difícil en el proceso evolutivo
del ser humano al manifestar una serie de cambios orgánicos y fisiológicos que
originan emociones nuevas ante las cuales, por su desconocimiento, se reacciona de
manera inesperada. Se piensa, entonces, que la música posibilita relaciones de
multidisciplinariedad con otras áreas como la Psicología, la Sociología y la
Educación. Incluso, es fundamental trabajar la Teoría de Las Inteligencias Múltiples
de Gardner para reconocer la manera en la que el adolescente puede conocer el mundo
o, al menos, acercarse a él.

32
● Tesis Doctoral: El rendimiento académico de los alumnos de primaria que cursan

estudios artístico-musicales en la comunidad valenciana.

Ma. Carmen Reyes Belmonte. Universitat De València. Departamento de filosofía área


de estética y teoría de las artes (2011).

Las vivencias de los seres humanos, culturalmente, han estado marcadas a


través de la historia por la música, los cantos y los sonidos de los grupos familiares y
sociales que lo rodean. En sí, representan signos importantes para reconocer la validez
de la inclusión del desarrollo de la inteligencia musical en la formación de los jóvenes.
Rozalén (2010) plantea que:

Según Aranda (2008), la música es un potente vehículo de comunicación


interpersonal que además está presente en nuestras principales acciones como el
movimiento el lenguaje o en nuestras emociones. Como investigadores en educación
o como educadores, hemos de tener en cuenta que la comunicación es la herramienta
más potente con la que cuenta el niño para aprender en los primeros niveles y en el
resto de su vida. Y si la música impregna dicha comunicación debe ser fomentada y
potenciada. Una investigación a este respecto ha sido la realizada por Rozalén
Heredia (2010) en la que se investigó́ sobre diálogos musicales de niños de 0 a 3 años
en diferentes escuelas de infantil. A este respecto su autora resalta la importancia de
la comunicación del niño con sus progenitores que es mucho más rica cuando media
la música (p. 54).

Este estudio demuestra que la asistencia a clases extracurriculares de música,


de una población estudiantil de la comunidad de Valencia, aporta al fortalecimiento
del nivel académico de los educandos. En relación con lo anterior, Reyes (2011)
expone que:

Sabemos por las pruebas de evaluación elaboradas por el Ministerio de Educación y


por los informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
que los niveles de rendimiento de los alumnos de primaria en las materias de
matemáticas y lenguaje son de tipo medio-bajo. La cuestión que aquí nos planteamos

33
consiste en averiguar hasta qué punto son regulares estos niveles y si constituyen un
resultado adaptable a los niños que estudian música en las escuelas de música de las
sociedades musicales de la Comunidad Valenciana y en sus Conservatorios
elementales (p. 9).

Luego de los estudios y análisis realizados por Ma. Carmen Reyes, se


concluye que los estudiantes que representan la población relacionada sí presentaron
un mejoramiento en su nivel académico en diferentes asignaturas: de hecho, la
propuesta consiste en optimizar el plan curricular con más contenido de materias
guiadas al trabajo del desarrollo de las aptitudes musicales. Al respecto, Reyes (2011)
indica que:

Evidenciamos que la música, es un lenguaje, un lenguaje emocional si se quiere, pero


que participa de todas las características de un sistema. Por lo tanto leer e interpretar
los símbolos de la lengua hablada/escrita, sus reglas gramaticales y ortográficas le
será sumamente fácil a quienes tienen avanzado su conocimiento. En la notación
gramatical los símbolos escritos se convierten en palabras de las que conoce su
significado y con las que construye su conocimiento. En la notación musical los
símbolos escritos se convierten en sonidos que remueven sus emociones y se traducen
en sentimientos que dependen de las vivencias y conocimientos que tenga adquiridos
hasta la fecha y que podrá explicar con palabras porque los dos leguajes tienen esa
frontera. Es evidente que aprender una lengua tiene una componente musical. Incluso
si no sabemos nada del idioma podremos distinguir si un hablante es francés, inglés,
alemán, árabe, etc., porque todos esos idiomas tiene un sonido, una música especial
que nosotros distinguiremos con una sola vez que escuchemos hablar en ellos y con
mucha más razón lo hará un músico entrenado al estar preparado para distinguir
matices. Por lo tanto no es disparatado concluir que un niño con conocimientos
musicales enfocará con ventaja el estudio de cualquier lengua/idioma (p. 396).

Descubrir la emoción transmitida a partir del sonido, del ritmo, del lenguaje
hablado, es una característica que, relacionada con la música, permite al niño aprender
y apropiar, de una manera más afectiva, sus dinámicas de aprendizaje y desarrollo

34
personal; por tanto, es evidente cómo, a partir de la inteligencia musical, pueden
lograrse mejores resultados en el aprendizaje.

5.2. Marco teórico

El lenguaje y la música, en la historia del ser humano, han sido las formas más
utilizadas para comunicar y transmitir emociones. La música, a través del sonido y sus
cualidades como el timbre, la intensidad y la duración, emiten frecuencias capaces de
producir impensables e innumerables reacciones y sensaciones en el cerebro humano,
permitiéndole, a través de su plasticidad, adaptarlas a situaciones o eventos significativos a
nivel de la recordación y del aprendizaje. En este capítulo, se comparten postulados teóricos
que dan cuenta de la pluralidad humana y hacen énfasis especial en la relación entre lo
musical y lo emocional, y su influencia en asuntos como la evolución humana y la
inteligencia. Es por ello, que se han identificado tres categorías que si bien funcionan de
manera articulada, se comprenden desde postulados teóricos diferentes.

Categorías teóricas

Inteligencia Educación -
emocional música

Social

Ilustración 1: Categorías teóricas


Fuente: elaboración propia

35
Como se había mencionado cada una de estas categorías está enlazada con las otra
dos, es por eso que a continuación se relacionan autores que aportan a la comprensión de
cada una de ellas así como a la relación que pueda tener con las demás.

5.2.1. ¿Qué es la inteligencia emocional?

Después de un rastreo minucioso por diferentes autores que dan pistas sobre cómo es
comprendida o cómo funciona la inteligencia emocional durante los últimos años, se
eligieron aquellos que permitieron, en mayor medida, responder el interrogante que da
sentido a esta investigación y que está relacionado con la forma como la inteligencia músico-
emocional aporta a la calidad educativa. De la misma forma, la pregunta de investigación de
este proyecto de tesis doctoral, pretende encontrar, comprender y aportar otras formas
maneras de fomentar la inteligencia músico-emocional en los estudiantes de la Licenciatura
en Música de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades. En relación con lo expuesto, los
autores más representativos en adelante hasta concluir nuestro capítulo II son: Antonio
Damasio, Daniel Goleman, Howard Gardner, Sygmund Bauman, Joseph Ledoux, Lev
Vigotsky, por los aportes que hacen la comprensión de la relación música - emoción -
educación desde diferentes frentes.

● Antonio Damásio: y el cerebro creó al hombre

El ser humano pertenece a un planeta que lo concibió y le dio la oportunidad a partir


de la evolución de las especies, le permitió dotarlo de sensaciones, sentidos y emociones que,
desde la inconsciencia, ha podido controlar y regular; luego, se hace consciente para
perfeccionarse, lo que genera bienestar e innova en los sistemas de subsistencia para así
procurar un mejor modo de vida que le da la posibilidad, al ser humano, de ir más allá de la
simple existencia. De hecho, es fundamental poder interactuar, proteger y desarrollar
mecanismos, estrategias de autoconservación y preservación, tanto las propias como las del
planeta que se habita. Para Damásio (2010) esto es:

Necesariamente, aquellos comportamientos NO eran causados por una mente y


mucho menos por la conciencia. Dicho de una manera sucinta, no es sólo que los
procesos conscientes y no-conscientes coexistan, sino más bien que los procesos no-

36
conscientes que son relevantes para el mantenimiento de la vida existen sin sus
parejas conscientes (p. 62).

La naturaleza funciona sin la necesidad de una mente o un cerebro que la dirija. Con
respecto al tema del proyecto que se propone, en el cual se habla de una inteligencia músico-
emocional, es evidente que Damásio (2010) asigna protagonismo a lo inconsciente que
proviene de las sensaciones que generan lo percibido por los sentidos y que es transmitido a
través de lo musical; en esas condiciones, la educación musical debe continuar fomentando
la conciencia, lo racional, pero es determinante dar protagonismo a las emociones. Según
Damásio (2010), lo emocional o inconsciente podría subsistir por fuera de lo consciente; es
decir, de lo racional. Al respecto el neorocientífico se interroga: “¿Es entonces posible llegar
a pensar en una inteligencia de las emociones, no a partir de la conciencia, bien desde lo que
nuestro organismo nos guía a sentir a partir de las sensaciones que llegan por los sentidos?”
(Damásio, 2010, p. 65).

El ritmo del cuerpo, los sonidos y el movimiento, son procesos no conscientes que se
originan en los organismos durante la gestación de la vida y que ayudan a su desarrollo y
continuidad. La sensación que produce el ritmo y la melodía de la música, en nuestro cuerpo,
afectan la producción de sustancias como la dopamina, un neurotransmisor que regula
propiedades como la recompensa, el humor, la manera de conocer, de comportarse, la función
de aprender, entre otros, lo que genera placer a partir del oído; incluso, desde hace millones
de años esto ha sido una realidad, puesto que, organismos cerebralmente menos desarrollados
como los peces, han desarrollado, de manera excepcional, esta facultad sensitiva que se ha
transmitido evolutivamente al ser humano actual.

A raíz de esta configuración cooperativa, el organismo humano es una combinación


altamente diferenciada de billones de células de diversas clases entre las que se
cuentan, por supuesto, la clase especial de células que llamamos neuronas, que son
los elementos constitutivos más característicos del cerebro (Damásio, 2010, p. 65).

En virtud de este aporte de Damásio (2010), la inteligencia músico-emocional surge


en las neuronas, células que transmiten energía a las otras, generando una conexión que las
guía a recibir el impulso de las sensaciones emitidas por los sonidos; estas, como los músicos

37
de una orquesta, son organismos que a través de su energía influyen en otros; solamente, con
emitir sus sonidos, se gesta un mensaje que luego será enviado a los demás para acoplarlo y
ensamblarlo, gestionando, así, la ejecución de una obra. Si el organismo funciona a partir de
la asociatividad, nuestra vida está compuesta, de igual manera, por las numerosas relaciones
que entablamos con quienes se hallan a nuestro alrededor. De hecho, a pesar de ser
individuales como las células eucariotas, necesitamos el complemento con quienes podemos
trabajar en equipo para crear y recrear condiciones aptas de adaptación a nuestro ambiente.
Una orquesta funciona a partir de las relaciones inconscientes establecidas entre los músicos,
quienes se asocian como seres individuales alrededor de las ondas sonoras producidas por
los instrumentos que interpretan, lo que exige la necesidad de escucharse, mirarse y regularse,
para dar lo mejor de sí y producir el efecto deseado: el objetivo común, el ensamble. Damásio
(2010) lo escribe de la siguiente forma: “Dependiendo de las condiciones del entorno físico,
reconfiguran la posición y la distribución de las moléculas en su interior, y cambian la
morfología de precisión” (p. 69).

De acuerdo con el lugar, el contexto y las tradiciones heredadas de donde ha nacido


y crecido el individuo, existen músicas inherentes a su desarrollo como sujeto perteneciente
a una cultura; Los estudiantes que ingresan a la Licenciatura en Música no son ajenos a la
cultura que les guía en su forma de vivir y ver el mundo; entonces, la universidad será un
espacio que les permitirá fortalecer y enriquecer su formación.

● Daniel Goleman: inteligencia emocional

Este autor nos permite tener como referente la ontología de los seres humanos, los
sueños que construyen a partir de sus imaginarios. Es importante pensar, a partir de la
formación que tengan como referente, en sus sensaciones, su diversidad, sus aspiraciones, la
cultura, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje, sus sueños y sus aspiraciones, lo que
conforma un tejido mediado por las emociones y que posibilitará la recordación del
conocimiento. Al respecto dice Goleman (1995):

La inteligencia académica tiene poco que ver con la vida emocional. Las personas
más brillantes pueden hundirse en los peligros de las pasiones desenfrenadas y de los

38
impulsos incontrolables; personas con un CI elevado pueden ser pilotos
increíblemente malos de su vida privada (p. 54).

Tener talento, aptitud, habilidad o destreza para la música es el interés de muchos


padres ante la necesidad de ver sobresalir a sus hijos, con la intención de brindarles una
educación completa en la que el deporte, las artes y los idiomas extranjeros, son un excelente
complemento para la formación escolar; otros, por el contrario, piensan en las capacidades
de sus hijos como músicos, para ver en ellos el sueño cumplido de haber querido ser artistas
o, al menos, interpretar con calidad un instrumento; también hay padres que ingresan a sus
hijos en un conservatorio o casa de la cultura de su ciudad o su pueblo, para ocupar su tiempo
libre; asimismo, están los músicos que quieren que sus hijos continúen con la tradición
familiar de ser artistas talentosos, heredando su legado de llevar la música como una pasión.
Estas son algunas de las razones por las cuales las personas llegan a las facultades de artes y
a los conservatorios a interpretar un instrumento, lo que exige tener en cuenta las capacidades
intelectuales porque, son estas, las que permitirán una ejecución de manera virtuosa, con la
mejor técnica a favor de su desempeño intelectual.

Sin embargo, el factor emocional, que no es un talento, ni hace parte del Coeficiente
Intelectual (CI), pero sí es un componente fundamental en la condición de seres humanos,
podría decirse que está ausente en las consideraciones de padres, docentes e, incluso, de los
mismos estudiantes, en cuanto al desarrollo de un currículo musical, ya sea de la educación
formal o no formal. Es evidente que muchos artistas, por estar perfeccionando su técnica, no
son conscientes de los aportes que hace la música al proceso de reconocimiento de las
emociones y del impacto de las mismas en la construcción de una persona integral; también,
desconocen las desventajas de estar dedicado a interpretar un instrumento desde cortas
edades, desplazando actividades importantes que hacen parte del crecimiento del individuo.

En otra oportunidad, Gardner señaló que el núcleo de la inteligencia interpersonal


incluye las “capacidades para discernir y responder adecuadamente al humor, el
temperamento, las motivaciones y los deseos de los demás”. En la inteligencia
intrapersonal, la clave para el autoconocimiento, incluyó “el acceso a los propios
sentimientos y la capacidad de distinguirlos y recurrir a ellos para guiar la conducta
(Goleman, 1995, p. 60).

39
Uno de los múltiples roles que desempeña el músico es el de intérprete solista,
integrante de orquestas o grupos para interpretar obras de reconocidos autores; asimismo, ser
docente, dirigir agrupaciones musicales e instituciones de cultura, o desarrollar procesos
investigativos; además, debe conocer su instrumento y la técnica para hacerlo sonar. El
intérprete solista está expuesto ante el público, que lo tiene como ejemplo de la belleza, de la
perfección, de lo sublime que puede ser el sonido de una obra que va a generar emociones y
sentimientos; tener ese poder requiere de un manejo propio de las emociones, como la
ansiedad, el temor, la frustración, la alegría, de manera que estas se puedan canalizar y
convertir en el sonido, el timbre, el touche que dará el efecto pretendido con la obra
interpretada. Un integrante consiste en ser un componente de una gran masa de sonidos que,
acoplados y ensamblados, darán forma al mensaje de una orquesta; por lo tanto, conocer
cómo manejar las propias emociones permite tener conexión y empatía con los compañeros,
y esto se retribuirá en el aporte de cada uno al proceso de montaje de las obras que concluirá
en el resultado, exitoso o no, de la presentación musical.

La desproporcionada visión científica de una vida mental, emocionalmente chata-que


ha guiado los ochenta últimos años de investigación sobre la inteligencia- está
cambiando poco a poco, mientras la psicología ha empezado a reconocer el papel
esencial de los sentimientos en el pensamiento (Goleman, 1995, p. 62).

Quienes aspiran a ingresar al programa de Licenciatura en Música son jóvenes y,


algunas veces, adultos, muchos con formación musical básica; otros, sin ningún tipo de
educación musical, pero con habilidades y destrezas suficientes para pertenecer a la carrera.
Al presentar la prueba de aptitud, sienten la presión de cometer errores que podrían dejarlos
por fuera del sueño de ser músicos; este temor los petrifica y, por ello, en muchas ocasiones,
personas con maravillosas cualidades pierden la oportunidad de ingresar a la Escuela de
Música, pues sus emociones se salen de control debido al interés por dominar la técnica, y
esto solo refleja que la enseñanza de la música se ha basado en métodos y didácticas que,
principalmente, se piensan para aumentar la calidad de la formación en la experticia
instrumental, dejando por fuera el factor humano que, en una sociedad, es el factor que
determina la felicidad humana y la cohesión social.

40
La materia prima para preparar un buen músico es el talento, tener la posición correcta
al contacto con el instrumento, el oído absoluto, la perfecta afinación y saber llevar el ritmo
de las obras; estas son las características esenciales para que una persona, según las
reglamentaciones de los programas de música del país, “pueda lograr ser un músico de
calidad”. Muchos de los maestros, con un gran recorrido en el ámbito artístico musical, creen
tener la última palabra sobre las capacidades de sus alumnos, y en muchas ocasiones, los
desahucian por incurrir en el “craso error” de no alcanzar la calidad en la interpretación
deseada; también han llegado al extremo de presionarlos para practicar tantas horas como
sean necesarias, sin importar sus sentimientos, sus necesidades familiares, sociales y
escolares, dando la espalda a las situaciones por las cuales pueda estar pasando el estudiante,
en este caso los aspirantes al programa de la licenciatura en música, como si en nuestro
cerebro lo racional estuviera separado, cuando no divorciado de lo emocional. Esta
preocupación de dividir lo que por naturaleza está unido se puede rastrear en Goleman (1995)
cuando menciona que “Jack Block, psicólogo de la Universidad de California de Berkeley,
ha hecho una comparación de dos tipos teóricos puros: personas con elevado CI versus
personas con elevadas aptitudes emocionales. Las diferencias son reveladoras” (p. 65).

Ser el dueño de un talento excepcional es una de las condiciones más atractivas y


aventajadas para un aspirante a ser músico. El poder del oído absoluto, la memoria auditiva,
una posición correcta, la fluidez casi inconsciente del contacto con el cuerpo y el instrumento
al producir el sonido, permitiría describir una persona con gran habilidad para la música, que,
con entrenamiento y mucha práctica, perfeccionará sus habilidades y logrará ser un genio
con el instrumento; sin embargo, en el transcurso de la historia, muchos músicos han dejado
un legado invaluable para las futuras generaciones; legado en cuanto a las características de
la estructura de las obras que compusieron, en cuanto a su gran desempeño como intérpretes
o por sus capacidades incalculables para producir un ensamble de índole magistral, entre
ellos tenemos a Beethoven, Chopin, Tchaikovsky, Hector Lavoe, Kourt Cobain, Violeta
Parra, John Lennon, entre otros; sin embargo, de acuerdo a la historia, los artistas
mencionados no fueron ejemplo de un equilibrio emocional adecuado porque, al contrario de
la belleza de la música que producían, sus vidas afectivas estaban constantemente permeadas
por altibajos y dificultades, que impidieron el acceso a su felicidad.

41
Por supuesto, estas descripciones son extremas; en todos nosotros hay una mezcla de
CI e inteligencia emocional en diversos grados. Pero ofrecen una visión instructiva
de lo que cada una de estas dimensiones agrega separadamente a las cualidades de
una persona. En la medida en que una persona posee inteligencia cognitiva y también
emocional, estas descripciones se funden en una sola. Sin embargo, de las dos, la
inteligencia emocional añade muchas más de las cualidades que nos hacen más
plenamente humanos (Goleman, 1995, p. 66).

Ser humano, antes que ser un intérprete que entretiene a su público a partir de lo que
proyecta, debería ser un planteamiento que se genere en la formación musical, desde las
universidades, las escuelas e instituciones que ofrecen este tipo de educación. Es
fundamental, en las pruebas de ingreso, identificar las características emocionales de los
aspirantes, pensar en lo que rodea su vida afectiva, auscultar en las pretensiones por las cuales
tomaron la decisión de elegir la música como proyecto de vida, estos serían aspectos muy
importantes a tomar en cuenta, pues serían de gran aporte al desarrollo del proceso
pedagógico de los estudiantes.

● Howard Gardner: inteligencias múltiples

El desarrollo de la inteligencia personal, a partir del rol como compositor (o


intérprete), docente de música de una institución, director cultural o investigador en
proyectos que incluyan la música como disciplina complementaria o principal, es parte
fundamental en el proceso formativo, lo que exige educar no solamente seres con suficiencia
en conocimientos y técnicas de aprendizaje, sino también hombres que pertenecen a una
cultura, se identifican con ella, le aportan a su proceso de construcción y la enriquecen
transformándola. Gardner (1993) escribe al respecto que: “La importancia dada al número
no es del todo inapropiada: después de todo, la calificación en una prueba de inteligencia sí
predice la capacidad personal para manejar las cuestiones escolares, aunque poco predice
acerca del éxito en la vida futura” (p. 20).

El desempeño de los individuos en la vida personal, familiar y social, no se puede


medir, calificar ni comparar. Como estudiantes de música, la cantidad o calidad de la
información adquirida a través de la educación escolar (o universitaria), o por medio de los

42
medios de información, la internet, etcétera, son datos que, a partir de las técnicas
instrumentales, se pueden aprender, transformar y utilizar en la gestación de un nuevo
conocimiento que posibilitará diferentes maneras de tener acceso al bienestar, a otros retos
que comprenden la entrada a lo desconocido; afrontar coherentemente estas consecuencias
individuales o sociales, que comprenden dicho conocimiento, es desarrollar una competencia
actitudinal, puesto que, el carácter transforma la inteligencia personal, social y emocional de
los sujetos, la cual no se mide con números, pero sí se valora con un propósito fundamental
para la vida: ser feliz. Gardner (1993) lo expone así:

En su nivel más avanzado, el conocimiento intrapersonal permite a uno descubrir y


simbolizar conjuntos complejos y altamente diferenciados de sentimientos. Uno
encuentra esta forma de inteligencia desarrollada en el novelista (como Proust) que
puede escribir en forma introspectiva acerca de sus sentimientos, en el paciente (o el
terapeuta) que adquiere un conocimiento profundo de su propia vida sentimental, en
el anciano sabio que aprovecha su propia riqueza de experiencias internas para
aconsejar a los miembros de su comunidad (p. 189).

Aprender a caminar, a hablar, a utilizar cantos para el arrullo, cantar en las ceremonias
importantes, hacer ritos con música creada específicamente para que sean más solemnes,
defenderse de las amenazas del medio, conocer el manejo de artefactos que mejoran y
facilitan el uso del tiempo, de los recursos que ofrece el planeta, son actividades que
simbolizan la evolución, el crecimiento, el avance de las personas en su desarrollo como seres
que habitan el mundo y que aprovechan sus recursos para sobrevivir a los desafíos que este
(el mundo) les impone. Para mantenerse en esta lid, el cerebro humano, desde la evolución
de las especies, produce sensaciones, sentimientos, emociones, los cuales, por medio de la
conciencia, se conocen, comprenden y pueden dominarse; incluso, es importante hacerlo de
una manera afín con la cultura, con la herencia genética, con el medio, con las vivencias
adquiridas, lo que implica ejecutar, al menos, una reflexión profunda y, de esta forma, arribar
al autoconocimiento, elemento esencial que define y conduce a una verdadera inteligencia
emocional. “La otra inteligencia personal se vuelve al exterior, hacia otros individuos. Aquí,
la capacidad medular es la habilidad para notar y establecer distinciones entre otros

43
individuos y, en particular, entre sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e
intenciones” (Gardner, 1993, p. 189).

Entender cómo, a partir de los sentidos, se generan las emociones a través de


diferentes sucesos, acciones o acontecimientos impactantes que alertan las neuronas
desatando la creación de estrategias para asimilar y reaccionar ante estos eventos; así, esto se
logra conociendo y reconociendo la influencia de la cultura en las características de las
actitudes propias y de los otros, lo que permite percibir el porqué de las conductas
individuales teniendo en cuenta las condiciones preestablecidas por el grupo familiar y social
al que pertenece cada individuo. Por tanto, dicho reconocimiento da la capacidad de
diferenciar y asimilar los parámetros a través de los cuales actúan las personas para
experimentar empatía en las futuras relaciones que se establezcan con ellas. La música, con
sus vibraciones, es un canal generador de comunicación, no solo entre individuos de una
misma cultura, sino con gente de características y costumbres distintas. En palabras de
Gardner (1993) esto es:

Más que en otros ámbitos, uno encuentra una considerable variedad de formas de
inteligencia interpersonal e intrapersonal. En efecto, justo porque cada cultura tiene
sus propios sistemas simbólicos, sus propios medios para interpretar las experiencias,
las "materias primas" de las inteligencias personales rápidamente son dirigidas por
sistemas de significado que pueden ser bastante distintos entre sí (p. 189).

No solamente se heredan rasgos biológicos de la familia a la que se pertenece, y no


depende, en exclusiva, de la inteligencia, de la composición morfológica del cerebro de los
individuos; es importante tener en cuenta que la naturaleza ha generado cambios adaptativos
ante las características climáticas del planeta, de tal manera que ha facilitado la
transformación y evolución de las especies, generando formas de comunicarse para buscar
sus alimentos, establecerse y defenderse (si es el término apropiado) ante las
transformaciones naturales, lo cual se ha hecho a partir de herramientas y mecanismos que
surgen por medio de la comunicación y por la necesidad de interactuar entre sí, lo que exige
alcanzar sus objetivos de subsistencia teniendo en cuenta los símbolos característicos de cada
cultura, aportando elementos diferentes de acuerdo con el lugar en que se nace, se vive y se
desarrolla cada sujeto. Este proceso adaptativo es la manifestación de la inteligencia de

44
quienes modifican la cultura y la sociedad, pues tienen la capacidad de identificarse como
miembros de ellas y reconocer sus aportes y debilidades, adoptando nuevos principios para
potenciarlas y mejorarlas.

5.2.2. Importancia de la inteligencia emocional en la sociedad del siglo XXI

Los siguientes autores darán cuenta de la importancia de la inteligencia emocional en


una sociedad que parece deshumanizarse cada vez más rápido, lo cual justificará la apuesta
de esta investigación por la inteligencia músico-emocional como opción de vida en el siglo
XXI.

● Daniel Goleman: el papel de la inteligencia emocional en la sociedad del siglo

XXI

Saber que las emociones son parte del desarrollo de los seres humanos, pero que aún
no cobran la importancia suficiente en las estrategias de formación, podría generar la
reflexión y el análisis con el fin de implementar metodologías y currículos que las incluyan.
Al respecto, Goleman (1995) enuncia que:

En el cálculo del corazón, es la proporción de emociones positivas y negativas lo que


determina la noción de bienestar, al menos esa es la conclusión a la que llegaron
estudios del humor en los que cientos de hombres y mujeres llevaban incorporados
beepers que les recordaban a intervalos irregulares que registraran las emociones que
sentían en ese momento (p. 79).

El equilibrio emocional implica estar en constante tensión entre las emociones


positivas y las negativas. Lo negativo es la sorpresa, el futuro, porque implica estar a la
expectativa, y tener la opción de buscar alternativas si lo malo ocurre. De hecho, el
interrogante sería: ¿cómo solucionarlo? La respuesta, en apariencia, es simple: tratar de
evitarlo al máximo, buscar las estrategias más acertadas para mitigar estas emociones que
van en detrimento de lo correcto, de lo armónico. Lo negativo expone al hombre ante sus
semejantes, deja ver sus debilidades, sus faltas, sus carencias y sus dificultades. En la época
de la modernidad líquida, lo negativo es casi un desprestigio; el lenguaje mimetiza estas

45
conductas con paliativos tales como: ¡no hay mal que por bien no venga!, ¡fue consecuencia
de los sucesos negativos, que forman a partir del dolor y del sufrimiento, pero que en la
sociedad del “todo se vale” y “ todo se puede” no es productivo ni beneficioso reconocer las
consecuencias de estas maneras de actuar. Por otro lado, lo positivo, al parecer, estanca,
esclaviza, exige siempre más y adquiere nuevos nombres: “zona de confort” o relax, por
ejemplo, y se perpetúa obligando a vivir en función de estos conceptos, sin dar cuenta de la
importancia del devenir del otro.

Desde la perspectiva de la inteligencia emocional, abrigar esperanzas significa que


uno no cederá ante la ansiedad abrumadora, ante una actitud derrotista ni ante la depresión
cuando hay desafíos o contratiempos (Goleman, 1995). La inteligencia emocional se
representa en la capacidad de entender, a través de las prácticas musicales, que la esperanza
está en el aprendizaje, en el recorrido y la construcción, paso a paso, de una estrategia que
posibilite alcanzar una meta próxima, independiente de los eventos difíciles o dolorosos que
se experimenten durante la consecución de dicho logro. Finalmente, no es tan importante el
objetivo alcanzado, sino comprender y generar acciones para cada uno de los retos
implicados en el transcurso de las situaciones vividas por un determinado sujeto; de hecho,
es fundamental reconocerse como perdedor y aceptarse como tal para identificar las
reacciones propias ante cada situación, incluyéndolas en el historial de innovaciones como
herramientas para afrontar nuevos desafíos personales. Goleman (1995) lo expone así:

Diane Roffe-Steinrotter, que obtuvo una medalla de oro en esquí en los Juegos
Olímpicos de Invierno de 1994, dijo al concluir su participación en una carrera de
esquí que no recordaba nada salvo estar inmersa en la relajación: “Me sentía como
una cascada”. Ser capaz de entrar en el así llamado flujo es el punto óptimo de la
inteligencia emocional; el flujo representa tal vez lo fundamental en preparar las
emociones al servicio del desempeño y el aprendizaje (p. 117).

El flujo como devenir es el conglomerado de sensaciones, ocurrencias, esfuerzos y


procesos surgidos a partir del desarrollo de cualquier tipo de talento (en este caso, el musical),
que está potencializado por las experiencias de vida del individuo, quien, al mismo tiempo,
está rodeado de las personas que forman su entorno social y su contexto, logrando que
converjan su historia, su biología, su formación, que a través del tiempo se han reunido hasta

46
convertirse en parte del individuo y este, a su vez, teje con sus emociones y perfecciona el
momento exacto, sublime, en el que se materializa el resultado de todo el constructo descrito,
bien sea en una interpretación, una propuesta escrita, un proyecto o un producto que aportará
a la comunidad un legado que será tomado como ejemplo a seguir. “Howard Gardner, el
psicólogo de Harvard que desarrolló la teoría de las inteligencias múltiples, considera el
estado de flujo y los estados positivos que lo caracterizan como parte de la forma más
saludable de enseñar a los chicos, motivándolos desde el interior más que amenazándolos u
ofreciéndoles una recompensa” (Goleman, 1995, p. 121).

Cuando se consideran los aspectos biológicos, culturales e individuales de las


personas en formación, se construye un camino de aprendizaje no fragmentado; la música
unifica y coadyuva para que todos los elementos, tanto afectivos como instrumentales, estén
mezclados en una sola motivación, que no requiere otro mecanismo de seducción más que la
propia elección de cada individuo, para comprometerse con lograr los objetivos, no
impuestos, pero sí propuestos en relación con el propósito de formación que tenga cada
sujeto. Las emociones, inteligentemente guiadas, constituyen el motor del camino elegido.

Sin embargo, dominar nuestras emociones es, en cierto modo, una tarea absorbente.
La mayor parte de lo que hacemos -sobre todo en nuestro tiempo libre- es un intento por
dominar nuestro estado de ánimo (Goleman, 1995) En el siglo XXI, estar atento y reflexionar
sobre lo que se siente, los pensamientos y las emociones, exige hacerlo de manera consciente,
responsable y constante, porque podría ser la solución a enfermedades, conflictos, excesos,
falta de límites, lo que permite reconocer la importancia del autoconocimiento (la
autoaceptación) a la hora de establecer relaciones constructivas y gratificantes con los demás,
en las cuales exista una retroalimentación que redundará en el mejoramiento de todo tipo de
vínculos; además, en el crecimiento individual. La cultura, a través de la música y las artes
en general, posibilita esta capacidad de reflexión; pues los elementos a partir de los cuales
está construida la historia personal de cada individuo, están representados en los relatos, los
bailes, las canciones y en general, las tradiciones, que de manera consuetudinaria, se
construyen desde las relaciones familiares y sociales; en consecuencia el sujeto se reconoce
como perteneciente a un grupo determinado, en el que se confronta con otros, entonces, se
podrá identificar con ellos o no, es así como determinará las características, y rasgos de la

47
personalidad que ha adquirido a lo largo de su proceso cultural, los cuales deberán ser
afianzados desde la educación funcional y escolarizada. La manera como emocionalmente
reaccionan los individuos ante las diferentes situaciones generadas como consecuencia de
sus procesos comunicativos, hacen parte de estas características y rasgos personales, el
manejo de estas emociones debe estar guiado e instruido por las personas encargadas de su
educación y formación, durante el transcurso de su desarrollo, en la construcción de un
carácter equilibrado y la conciencia de las consecuencias de sus actuaciones. Ante esto,
Daniel Goleman piensa lo siguiente:

Estas líneas de acción paralelas de refuerzo de las lecciones emocionales -no sólo en
el aula sino también en el patio, y no sólo en la escuela, sino también en el hogar, son
óptimas. Implican relacionar la escuela con los padres y con la comunidad en un
vínculo más estrecho. Incrementan la posibilidad de que lo que los niños aprendieron
en sus clases de alfabetización emocional, no quede relegado a la escuela, sino que
sea puesto a prueba, practicado y perfeccionado en los verdaderos desafíos que
presenta la vida. (Goleman, 1995, p. 323)

Se puede pensar en la música como una disciplina que, culturalmente, se ha


constituido en un mecanismo oportuno para la intervención en la enseñanza del manejo de
las emociones, un ejemplo inicial es el canto de las madres para calmar el llanto de sus hijos,
pues según estudios de sicología, los niños desde el vientre reconocen y se familiarizan con
los sonidos del cuerpo que los alberga y al nacer, como llegan a un ambiente de características
totalmente diferentes, experimentan tensión, entonces, la voz maternal, algunas veces
hablada y otras cantada, les transmite el mensaje de seguridad, confianza y protección que
de manera inmediata produce el cambio en la emocionalidad del niño; esta mediación, a partir
del tono, el timbre, sumados al afecto maternal, son un asomo de la relación inicial de
empatía, fundamental para los padres en la construcción del carácter en los hijos. Goleman
al respecto, dice lo siguiente:

Este aprendizaje emocional comienza en los primeros momentos de la vida y se


prolonga a lo largo de la infancia. Todos los pequeños intercambios entre padres e
hijos tienen un subtexto emocional, y en la repetición de estos mensajes a lo largo de

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los años, los niños forman el núcleo de sus capacidades y de su concepción
emocional. (Goleman, 1995, p. 230).

Otros aportes de este campo del saber al camino que recorrerán padres y escuela en
la construcción de una línea formativa que no pretenda adaptar los alumnos a modelos
educativos descontextualizados cuyo centro alrededor del cual se desarrollen las actividades
y metodologías de enseñanza sea solamente el conocimiento o el fomento de sus habilidades
y destrezas; serían las maneras de lograr a partir del ritmo, la melodía y la armonía, el
equilibrio corporal y mental del ritmo, la continuidad, la persistencia, perseverancia y
paciencia de la melodía, la capacidad de adaptarse al contexto, aceptar la diferencia y
encontrar la posibilidad de administrar y gestionar las posibilidades de potenciar la inclusión,
que se logran con la armonía. Al poder regular poder descubrir a partir de su propio ritmo
comportamientos, exista la suficiente preparación y contextualización para a partir del talento
y las habilidades musicales, estaría basada en tener una conciencia de la importancia de la
empatía, autocontrol, autorespeto, respeto por el otro y disciplina.

El carácter está sustentado en la autodisciplina; la vida virtuosa, como lo observaran


los filósofos, desde Aristóteles, está basada en el autodominio. La piedra angular del
carácter es la capacidad de motivarse, y guiarse uno mismo, ya sea haciendo los
deberes, terminando un trabajo, o levantándose en la mañana. (Goleman, 1995, p.
328).

En cierta forma, como lo escribiera el célebre violinista Yehudi Menuhin, “la música
ordena el caos, pues el ritmo impone unanimidad en la divergencia, la melodía impone
continuidad en la fragmentación, y la armonía impone compatibilidad en la incongruencia”.

● Howard Gardner: el papel de las inteligencias intra e interpersonal en la

sociedad del siglo XXI

El siglo XXI, caracterizado por la importancia del impacto de las nuevas tecnologías,
y también por un sistema en el que el mercado es protagonista, encauza a los individuos hacia
una comercialización del yo, y toma, para la publicidad, el conocimiento de las emociones
de quienes no tienen más opciones que comprar y vender, aislando las relaciones humanas,

49
las cuales son realmente importantes en un sistema frío que segrega y discrimina a través el
materialismo económico; por ello, el arte, y en este caso la música, debe plantearse como una
opción de futuro. Gardner (1993) nos dice:

En el curso del desarrollo estas dos formas de conocimiento están entremezcladas


íntimamente en cualquier cultura, en la que el conocimiento de la propia persona de
uno siempre depende de la habilidad para aplicar las lecciones aprendidas de la
observación de otras personas, en tanto que el conocimiento de los demás aprovecha
las discriminaciones internas que rutinariamente hace el individuo (p. 190).

Como parte de la formación del individuo está el establecer relaciones con sus
semejantes, en las cuales se hacen notables las diferencias de unos con otros en sus actitudes,
vivencias y costumbres, lo cual les permite cuestionarse sobre la pertinencia y validez de los
nuevos elementos reconocidos en dichos comportamientos; es importante hacer
comparaciones con los semejantes, para luego actuar de la manera más conveniente y acorde
con su pensamiento, y producir, como resultado, procesos, estrategias e ideas de cambio que
contribuyan a la transformación del sujeto y de quienes lo rodean, incluyendo el medio
ambiente, por supuesto. El estudio de la música permite generar, a través de sus prácticas,
este tipo de relaciones y encuentros. Según Gardner (1993), esto es:

Por último, si bien nadie piensa de ordinario en que las formas del conocimiento
personal están cifradas en los sistemas simbólicos públicos, considero que la
simbolización es la esencia en las inteligencias personales. Sin una clave simbólica
proporcionada por la cultura, el individuo enfrenta sólo su discriminación más
elemental y desorganizada de sentimientos; pero si posee este plan de interpretación,
tiene la posibilidad de percibir un sentido de la gama total de experiencias que pueden
sufrir él y otros en su comunidad (p. 191).

El uso de las nuevas tecnologías, símbolo actual de cómo el ser humano,


evolutivamente, con el desarrollo de su inteligencia intra e interpersonal, está innovando en
la manera de producir sentido, es una guía para darse cuenta de cómo la cultura se transforma
al resignificar sus propias manifestaciones. La producción musical electrónica, los
computadores, las redes, son herramientas que suman, abren caminos, muestran otras

50
perspectivas. Las herramientas tecnológicas ofrecen al hombre mecanismos para tener acceso
a los datos de manera inmediata (a través de un dispositivo que se tiene a la mano), lo cual
indica que el conocimiento ya no se limita a apropiarse de la información sobre el mundo y
defenderse en él; más bien, la labor esencial consiste en guiar el objetivo hacia otra meta: la
de la reflexión. ¿Qué hacer con el saber, entonces? Si se conoce la historia, y los efectos de
esta en el presente y cómo, posiblemente, afectará el futuro, es posible, a partir de este estado
del arte y de este marco teórico, dar cuenta de cómo ha sido el mundo hasta ahora y cómo se
ha convertido, sin lugar a dudas, en un insumo para la transformación y el reconocimiento ya
no solo de la sociedad, por la sociedad y para la sociedad, sino, también, de la autonomía y
otros valores y emociones que dan la opción de identificarse a partir de una cultura, lo que
pone en la mesa el principio de que ya no se es solamente habitante del mundo, sino parte de
él, lo que implica la conciencia de querer transformarlo.

Además, el infante llega a asociar diversos sentimientos con individuos, experiencias


y circunstancias particulares. Ya se presentan las primeras señales de empatía. El
infante pequeño responde simpáticamente cuando escucha el llanto de otro infante o
ve a alguien que tiene dolor; incluso aunque todavía el infante no aprecia cómo se
siente el otro, parece tener un sentido de que algo no está bien en el mundo de la otra
persona. Ya se ha comenzado a formar un vínculo entre la familiaridad, tener interés
y el altruismo (Gardner, 1993, p. 193).

Como parte de la inteligencia interpersonal, surge la alteridad: ver al otro inmerso en


el proceso de desarrollo de uno, y no como un objeto aislado, lo cual significa dar sentido a
la propia existencia teniendo en cuenta la diferencia. El concepto de otredad implica
reconocer que los demás no son sujetos/objetos al servicio particular, ni personas con las
cuales liberar las frustraciones; menos aún son individuos que se puedan tomar o dejar de
acuerdo con la conveniencia; incluso, entender la divergencia es pensar que, a partir de ella,
se construye la historia, pues involucrarse con el otro implica el reconocimiento de sus
particularidades (positivas y negativas), para realizar una amalgama de experiencias difíciles
y gratas, que enriquezcan y alimenten el proceso de formación ciudadana, lo que redunda,
obvio está, en una mejor sociedad. Este proceso de involucrar al otro, debe ser reforzado por
las instituciones mediante el reconocimiento de los derechos y los deberes en las normas

51
legales, y los conceptos éticos-morales que controlan y vigilan el cumplimiento del bien
común. Por lo tanto, es importante propender por la creación de currículos multidisciplinares
en los cuales la música y, en general las artes, retroalimenten las bases del conocimiento.

Más que un "yo medular" central que organiza los pensamientos, conductas y metas,
se considera mejor a la persona como una colección de máscaras un tanto diversas,
ninguna de las cuales tiene precedencia sobre las demás, y cada una de las cuales
simplemente es llamada a servicio, cuando se necesita, y retirada cuando la situación
ya no lo requiere y se mueve a otra parte la "escena". Aquí el acento en el "sentido
del yo" cae con mayor fuerza en el conocimiento interpersonal y la pericia (Gardner,
1993, p. 198).

El contexto, lo global, el ser biológico, planetario y cultural, son particularidades que


prevalecen en las elecciones del individuo y dan importancia a su comportamiento,
otorgándole la potestad de ser muchos, en una individualidad construida desde la fisiología,
la biología, la sicología, la historia, la cultura y el entorno social, aspectos que los constituyen
como un ser único e irrepetible. Ser muchos yoes en uno implica el desarrollo de la
inteligencia intra e interpersonal para adaptarse y mimetizarse en el contexto, en el aquí y el
ahora, aceptando la pertenencia de la familia y del grupo social originario; también sugiere
la apropiación de los elementos característicos de los grupos culturales cercanos, que
diferencian al individuo y, a la vez, lo complementan, ampliando su capacidad de aprendizaje
al reinventar y reevaluar a cada sujeto, cumpliendo la meta constante que día a día caduca y
se reinicia con la auto-construcción y el auto-conocimiento. Musicalmente, reconocer los
rasgos característicos de las melodías y las armonías que identifican las experiencias del
grupo al que se pertenece ofrece la posibilidad de fortalecer esta construcción de identidad.
En palabras de Gardner (1993) esto es:

No se sabe con certeza cómo debe ocurrir idealmente la instrucción en el ámbito


personal. Tampoco existen medidas confiables para determinar el grado en que ha
tenido éxito semejante adiestramiento de las inteligencias personales. Pero vale la
pena recalcar la cuestión de que la educación de esas emociones y discriminaciones
claramente comprende un proceso cognoscitivo (p. 199).

52
La educación tiene un papel preponderante en la guía de los individuos hacia el
desarrollo de su inteligencia personal, de acuerdo con sus vivencias, desarrollo emocional,
mental, pues el proceso de aprendizaje aporta a la creación de sentido del ser humano,
conduciéndolo al reconocimiento y manejo de su inconsciente, de los reductos de situaciones
y eventos que permean su visión de la realidad, lo puede generar una predisposición que
suscita, en los diferentes casos, apropiación o rechazo hacia lo aprendido: De la misma
manera, con motivo de innumerables acontecimientos, se producen impactos emocionales
que edifican y caracterizan la personalidad de cada estudiante. La formación es un proceso
que habilita a las personas para la construcción de valores a partir de la comprensión de las
frustraciones, los éxitos; incluso, mediante la cultura o la ontología; asimismo, permite
confrontarlas con los demás desde la autonomía, la justicia, la integralidad, la libertad, la
equidad, la calidad, la universalidad y la democracia. La educación musical potencializa el
desarrollo de valores a través de metodologías guiadas para fortalecer el ritmo, la melodía y
la armonía, teniendo en cuenta la comunicación con el instrumento y con los otros en pro de
la participación de las prácticas grupales.

Los hincapiés pueden diferir, pero el hecho de que uno es un individuo singular, que
todavía debe crecer en un contexto social —un individuo de sentimientos y luchas y
esfuerzos, que debe apoyarse en otros para proporcionar las tareas y para juzgar los
logros propios — es un aspecto ineludible de la condición humana que está arraigada
firmemente en nuestra pertenencia a la especie (Gardner, 1993, p. 200).

Pensar la inteligencia personal solamente como fin, en el proceso de formación del


individuo, podría generarle impotencia, desilusión, puesto que, el hombre no es un ser que
constitutivamente esté dividido; en realidad, cuerpo, mente, sociedad, contexto, cultura,
hacen parte de un todo. La historia, el pensamiento, la emoción, la razón, son elementos
característicos diferenciadores con respecto al otro; entender esas particularidades,
apropiarlas para poder comunicarse, relacionarse y complementarse, implica tomar de ellas
lo que aporte a la construcción de la propia cultura y del sujeto en sí. Estos aspectos, en
función de la inteligencia, son indispensables en la construcción del Yo, real, que vive y actúa
en el desarrollo de la sociedad, reconstruyéndose individual y colectivamente día a día. En el
caso del artista de la música, poseedor de la experticia en la composición, interpretación o la

53
percepción, es preciso que esté consciente de las implicaciones ocasionadas por la influencia
ejercida a través de los fenómenos musicales en el desarrollo de la cultura y reconozca la
presencia de la innumerable cantidad de elementos que enriquecen el proceso formativo,
cuando se analizan las conexiones de la relación de esta área del conocimiento con otras
disciplinas que se encargan de la reflexión sobre el ser y su humanidad; al Sobre esto nos
cuenta Gardner:

Un violinista debe poseer inteligencia cinético-corporal; un director de orquesta


requiere una dosis considerable de inteligencia interpersonal; el director de una ópera
necesita inteligencia espacial, personal y lingüística, además de la musical. Así como
una especialidad puede requerir de más de una inteligencia, también una inteligencia
puede desarrollarse en muchas especialidades. (Gardner 1993, pág. 114)

Como generador de contenido cultural, el artista del siglo XXI, además de pensar en
la manera como logra desarrollar su talento y dar rienda suelta a su pasión por la música,
debería ser consciente de lo importante de una reflexión histórica para darse cuenta de las
consecuencias de la mutación que ha sufrido la manera de hacer música, a causa de los
diferentes usos que el ser humano le ha otorgado como resultado de procesos de innovación
como la proliferación de géneros y estilos, la forma de acceder a los conciertos y audiciones,
el significado de la misma en los procesos de resocialización, la apropiación de la música por
la sociedad para identificarse culturalmente, el reconocimiento social que logran los
intérpretes a tal punto de ser convertidos en ídolos, íconos, modelos a seguir, el emporio
comercial que produce millones de dinero generando una economía de la que dependen
grandes porciones de las poblaciones, la inclusión en todo tipo de campañas comerciales,
políticas, religiosas, personas, innovación, etc. Ya no se trata simplemente de divertir, ser
músico, entre muchas otras cosas, puede pensarse como un agente de cambio en las diferentes
políticas sociales que propenden por la formación humana. Gardner es consciente de esto y
dice al respecto:

Tal vez, si los ordenadores van asumiendo (o consumiendo) cada vez más porciones
del terreno en el que se ejercitan las capacidades lingüísticas y matemáticas, nuestra
propia sociedad puede evolucionar hacia una en la que las capacidades artísticas sean

54
las más preciadas ¡porque los ordenadores se encargará de todo lo demás! (Gardner
1993, pág. 111-112).

Lo anterior indica la importancia de asimilar relación entre al artista, su personalidad


y su entorno; el artista, generalmente, está expuesto siempre a la necesidad de ser observado
y aprobado.

El que una inteligencia sea utilizada de forma artística, es una decisión tomada por el
individuo y/ o por la cultura. Un individuo puede decidir desarrollar una inteligencia
lingüística como escritor, abogado, vendedor, poeta u orador. Sin embargo las culturas
destacan o frustran la posibilidad de los usos artísticos de una inteligencia.

A pesar de que la música en las anteriores épocas era un elemento importante en la


sociedad, en la actualidad el músico o artista se muestra como intérprete más no como
persona, es el transmisor y canalizador de sentimientos por excelencia.

● Joseph Ledoux: separar lo racional de lo emocional, el pecado capital en la

sociedad del siglo XXI

Cuando dirigimos una mirada introspectiva a nuestras emociones, las encontramos


obvias, y misteriosas a la vez. Son los estados de nuestro cerebro que mejor conocemos y
que recordamos con mayor claridad. Sin embargo, a veces no sabemos de dónde proceden.
Pueden cambiar lentamente, repentinamente, y las causas pueden ser evidentes o confusas
(Ledoux, 1996).

Pensar en las emociones de los individuos, y quienes los rodean, es entender la


influencia de las mismas en la toma de decisiones. La inteligencia músico-emocional
impregna de sensaciones que se convierten en rasgos indelebles de la personalidad humana.
Esta provocación, muy seguramente debe darse a partir de una formación que tenga como
referente la ontología, la pluralidad, los anhelos, la cultura, la capacidad de aprendizaje, el
lenguaje, los sueños y las aspiraciones de cada individuo, conformando un tejido mediado
por los sentimientos, lo que exigirá la recordación de los sucesos y los conocimientos que

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han tenido un significado representativo para perpetuarse en la mente como información
imborrable que se convertirá en experiencia y enseñanza de vida.

De acuerdo con esta tendencia histórica, la cual separa la pasión de la razón, no


debería sorprendernos demasiado que, actualmente, exista un área que estudia la
racionalidad, denominada cognición, sin tener en cuenta las emociones (Ledoux, 1996). El
pertenecer a una comunidad permite ser identificado como sujeto producto de un constructo
social en el cual el conocimiento es la manifestación de un contexto heterogéneo, diverso
culturalmente, que construye subjetividades en las personas teniendo en cuenta las bases que
han recibido de sus formadores (padres, docentes); así, se piensa la formación y se toma la
decisión de ingresar a instituciones educativas con la idea de perfeccionar una técnica,
pretender complementar los conocimientos y corregir lo aprendido para generar nuevos
puntos de vista. Lo anteriormente relacionado sugiere la idea de ser buenos en el campo de
formación elegido; sin embargo, el individuo no es solamente razón, también es ser subjetivo
y social, porque su crecimiento como persona es un proceso inherente que potencia el
desarrollo de la inteligencia emocional, al fortalecer la construcción de las relaciones con los
demás, reflexionando la razón de ser de la existencia. Es, por ello, que la educación musical
debe incluir la interrelación con otros saberes que aportan elementos que forman intelectual,
emocional y culturalmente al hombre. “Muchas emociones son producto de la sabiduría
evolutiva, que probablemente será más inteligente que todas las mentes humanas en conjunto.
Los psicólogos evolucionistas John Tobby y Leda Cosmides afirman que el pasado de las
especies ayuda a explicar el estado emocional del individuo” (Ledoux, 1996, p. 40).

Para transmitir el conocimiento es importante tener en cuenta que, tanto física como
biológicamente, el individuo, de acuerdo con su información genética, tiene características
diferenciadoras de sus semejantes, lo cual conlleva a adquirir aptitudes y actitudes más
desarrolladas y abiertas que se han desarrollado a partir de la manera como se han creado las
estrategias para sobrevivir en un planeta en el cual el primer depredador es la naturaleza; esta
supervivencia se ha decantado a través de los años hasta llegar a procesar, de manera
particular, la información como insumo para el perfeccionamiento de un proceso educativo
que le ha permitido al ser humano mantenerse como especie pensante en el planeta. Ser
musical es una de las características que diferencian al hombre de otras especies. “Si no me

56
equivoco, la única forma de comprender cómo surgen las emociones en nuestro cerebro, es
estudiarlas una a una. Si existen diferentes mecanismos emocionales y pasamos por alto su
diversidad, nunca lograremos desvelar totalmente los misterios emocionales del cerebro”
(Ledoux, 1996, p. 116).

Los mitos, los ritos y las ideas, son representaciones de emociones que generan
sensaciones de miedo, impotencia, desorden mental e imposibilidad ante lo desconocido, y,
desde luego, deben seguir conservando el lugar y la importancia que representan en la vida
del ser humano. Este temor a lo desconocido del que habla Ledoux (1996), podría ser el temor
que experimentan los estudiantes al presentar las pruebas de ingreso, lo que les impedirá
obtener los mejores resultados porque están permeados por emociones negativas como
posiblemente represente la presión de la prueba. La impotencia ante la falta del manejo de
los nervios en escena, la ansiedad por hacerlo todo de manera perfecta, el miedo a no pasar
la prueba y continuar con un futuro incierto o elegir otro programa aunque no sea el que
realmente quieren. Tanto la particularidad como el contexto, atribuyen a la educación y a la
cultura el rasgo de el aquí y el ahora, del tiempo y del espacio. En este sentido, habrá
prevalencia de elementos inherentes al individuo que lo caracterizan, entre ellos la
inteligencia músico-emocional, impronta que deviene de la familia o de la sociedad a la cual
pertenece el individuo, sin impedir la adquisición de otros conocimientos y sentimientos que
compartirá a través de modos variados con culturas y personas cercanas. Ledoux (19969
indica que:

El factor fundamental es que nuestros genes nos proporcionan la materia prima a


partir de la cual formamos nuestras emociones. Especifican el tipo de sistema
nervioso que tendremos, los tipos de procesos mentales que éste puede realizar y los
tipos de funciones corporales que puede controlar. Sin embargo, el modo exacto en
que actuamos, pensamos y sentimos en una situación específica viene condicionado
por muchos otros factores y no está predeterminados en nuestros genes (p. 152).

A nivel psíquico, los individuos, de acuerdo con sus vivencias y su desarrollo


emocional y mental, tienen, en su inconsciente, reductos de situaciones y eventos que
permean su visión de la realidad, lo cual suscita, en algunos casos, la apropiación o el rechazo
hacia el aprendizaje transmitido. De la misma manera, con motivo de innumerables

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acontecimientos, se producen impactos emocionales que forman y caracterizan la
personalidad de los seres humanos. La inteligencia músico-emocional es protagonista de
estos impactos porque se vale de las sensaciones de las vivencias y las experiencias para
impactar el ser cultural de las personas.

5.2.3. Epistemología de la inteligencia musical

Quienes componen e interpretan música han sido, a lo largo de la historia, emisores


de emociones, canalizadores de sensaciones transmitidas por los movimientos de las ondas
emanadas de los instrumentos musicales que entran en contacto con elementos como el aire,
la fuerza y la luz que, a través de la física, se vuelven sonido, llegando, por medio de la
vibración, al cerebro, para producir sensaciones, sentimientos y emociones. Por lo tanto, es
importante reconocer el proceso de formación de quien tiene el poder para transmitirlas
(emociones), pues este no es un proceso meramente instrumental, teniendo en cuenta que está
mediado por la manera como haya interferido y apropiado los cánones de la cultura en la cual
nació, creció y se desarrolló como ser humano.

5.2.4. Inteligencia músico-emocional: una apuesta para la transformación de la

educación musical del siglo XXI

● ¿Qué es la inteligencia músico-emocional?

Resulta evidente que hasta esta página se haya profundizado en la importancia de la


inteligencia emocional, de lo intrapersonal y de la indivisibilidad entre la razón y la emoción.
En consecuencia, y conscientes de la urgencia por desarrollar una inteligencia a la que se le
ha dado el nombre de inteligencia “músico-emocional”, es determinante indicar que todo ello
se ejecuta en virtud de la naturaleza de la Licenciatura en Música a la cual pertenece la
población a la que está dirigida, la cual aportará a este proceso de investigación. En ese
sentido, nos preguntamos por qué es importante la inteligencia músico-emocional en la
Escuela de Música, con el ánimo de identificar sus virtudes y la coherencia con las
necesidades “reales” de la sociedad, de la educación actual, en general, y de los estudiantes
del programa, en particular.

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Es notable que la música se ha pensado, a través de los tiempos, como un elemento
inherente a la cultura del individuo, de hecho, este proceso deviene desde la evolución de las
especies con las tonadas de arrullo, los cantos ceremoniales, las melodías para las danzas
(tanto en los festejos de celebración como los fúnebres), las canciones para divertir, entre
otras, acciones musicales de las que el ser humano se ha valido para manifestarse social y
culturalmente; asimismo, el lenguaje ha sido una capacidad fundamental para afianzar y
fortalecer la formación de los educandos. Este proceso natural que se desarrolla a partir de
las sensaciones transmitidas por los sonidos graves, agudos, intensos, sus combinaciones,
alteraciones, mezclas con el ritmo, con las vibraciones de la percusión, que identifican las
emociones a las cuales están vinculadas las vivencias, los recuerdos, la resignificación de
espacios, los lugares, la atribución de roles, el reconocimiento de las personas, etcétera;
además, se adecúa al transcurrir el tiempo, puesto que, con la música ha sido intervenido y
modificado por la influencia de factores como las creencias, las normas, las costumbres, el
conocimiento, la moral, hasta convertirse en un aprendizaje estético, tecnificado, innovador,
académico, que otorga identidad. Oriol (2001) lo define así:

La música es una forma de representación y comunicación basada en la ordenación


temporal de ciertos sonidos, teniendo como ejes principales la expresión y la
percepción. Como forma de expresión, la música utiliza las cualidades del sonido
para la manifestación de sentimientos, emociones e ideas. Constituye un instrumento
de comunicación interpersonal y permite la expresión creativa (p. 19).

La inteligencia músico-emocional es la manera como el sujeto logra reconocer,


entender y apropiarse de la identidad cultural adquirida a través de su historia por las
emociones percibidas desde la música; ya no trata solamente de verla (la música) como un
elemento de diversión, de placer, que congrega; la música permite sonreír, llorar, sentirse
alegre, celebrar momentos especiales, compartir experiencias de vida con el otro,
comunicarse de manera corporal, verbal y emotiva, para tener la potestad de alejarse aun
estando cerca de las personas; también posibilita recordar situaciones importantes de la vida,
para sentirse como un ser con sensualidad, que está cerca de la perfección y el poder, y que
tiene la capacidad de aislarse de circunstancias adversas, o conservar ritos y tradiciones
familiares.

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En esta dinámica sistémica, el niño que crece contribuye a conservar al mundo que
surge en sus interacciones con otros seres humanos, de la misma manera en que los
adultos contribuyen a conservarla, es decir, al vivirla. Pero cómo vivimos o qué modo
de vida realizamos, depende de nuestra emocionalidad, no de nuestra razón.
(Maturana, 2002, p. 53).

Tener inteligencia músico-emocional es entender que la música es un componente


del desarrollo formativo a través del cual no solamente se desarrollan destrezas como la de
sentir, distinguir, diferenciar, modificar y transmitir las estructuras musicales; asimismo, se
transmite la capacidad de sentir y llevar fácilmente el ritmo, la entonación, la afinación;
además, es fomentar la competencia para canalizar las emociones hacia el crecimiento
estratégico en la potencialización de valores como la disciplina, el respeto, la tolerancia, la
empatía, los cuales, aunque son universales, difieren en su desempeño de acuerdo con los
rasgos inherentes a la cultura en la que ha crecido y se ha desempeñado cada individuo; el
manejo de las emociones no se adquiere por rasgos genéticos; se ejercita a partir de las
enseñanzas y los ejemplos.

La música es un medio a través del cual las personas pueden identificarse como
pertenecientes a una familia, a una sociedad, que las reconoce, acepta y valora como son.
Una particularidad que aporta la participación de la música en el transcurso de las diferentes
transformaciones que experimenta el ser humano, como miembro de un grupo social, es la
resignificación constante de acuerdo con la edad y el momento cronológico por el cual está
cruzando dicha persona; en esta modernidad líquida, se manifiesta como una cualidad que
ofrece independencia, individualidad, exclusividad, que adjudica la facultad de influenciar y
servir de ejemplo al estilo de vida de otros, convirtiéndose, de esta manera, bien sea en un
modelo comercial y mercantilista a imitar o en un promotor de la reivindicación del arte como
manifestación y expresión del contexto histórico-social que intenta ser original al plasmar los
pensamientos, los sentimientos, los deseos, las esperanzas las y frustraciones de la época.

● ¿Cuál es la importancia de la inteligencia músico-emocional en la sociedad actual

y en los estudiantes de la Licenciatura en Música, en particular?

60
En una sociedad desbordada por las emociones, la misma en la que el analfabetismo
emocional parece situarse en el centro de la educación, resulta perentorio adelantar acciones
que fomenten la comprensión de las emociones como elementos inherentes al ser humano,
como materia prima a través de la cual debe educarse para ser felices y mejores sujetos. La
inteligencia músico-emocional es importante porque, en el caso de la Licenciatura en Música,
al estudiante haber elegido esta carrera, sin la incidencia de razones comerciales o laborales,
sino únicamente vocacionales, se sobreentiende que su objetivo consiste en proyectarse como
profesional en el área de la música, bien sea como docente o intérprete. Esto le permite
sentirse identificado con uno de los elementos más relevantes que lo caracterizan como
perteneciente a su entorno cultural, lo que le permite sentir mayor seguridad, apropiándose
de los rasgos que lo definen y diferencian ante los otros, pues esta particularidad le permite
sentirse reconocido, aceptado y adaptado, al percibir las sensaciones generadas por la música
del contexto en el que actúa, las cuales se convierten en emociones que reconoce a partir de
la recordación de situaciones, personas y estados de ánimo, vinculados a sentimientos que
influyen en el aprendizaje en forma positiva o negativa (toda vez que hay emociones positivas
como la alegría, o negativas la tristeza), lo que produce evocación u olvido.

Es importante tener en cuenta que olvidar también significa aprender. Ello significa
que es fundamental dejar atrás un constructo de experiencias y vivencias convertidas en
huellas o mensajes impresos en piedra que podrán ser tapados por la arena, más nunca
borrados, porque ello supone procesos, estrategias y maneras de actuar que desarrollan
nuevas capacidades y sirven como insumos para afrontar toda clase de situaciones.

De la misma forma, la importancia de educar a los estudiantes de la Escuela de


Música, en lo que se ha llamado inteligencia músico-emocional, radica en que no es ni lo uno
(inteligencia musical) ni lo otro (inteligencia emocional), sino la combinación de ambas,
porque el estudiante debe ser el centro del proceso educativo; en este caso, las pruebas de
ingreso, inclusive, exigen pensarse como estrategias de ayuda, y no como herramientas de
segregación. Este tipo de inteligencia es fundamental porque permite al individuo incentivar
el progreso en el manejo de elementos como el ritmo, la armonía, el potencial auditivo, la
destreza para abordar dificultades instrumentales y vocales, las tácticas en el manejo de la
expresión, la creatividad, los conceptos intrínsecos de la música, la manera de leer y escribir

61
la música, la apreciación musical y el perfeccionamiento de la retentiva para tener presentes
las acciones metodológicas en el transcurso evolutivo de los procesos de creación e
interpretación musical. Este tipo de inteligencia aportaría a la formación integral y también
a la posibilidad de ser mejores seres humanos al comprender al otro y entender su contexto.

También es importante la inteligencia músico-emocional desde la apuesta por el


manejo del tiempo plural, el tiempo del compositor, de la obra, del intérprete y del público
que escucha; es la ocasión, el instante en el que se conjugan las emociones de todos a través
del sonido. El compositor tiene la destreza de articular, mediante la melodía, el ritmo y la
armonía, su historia y su presente; el intérprete toma el texto vivo del compositor en un
mismo espacio (el presente, pasado y futuro a la vez), reúne todas estas emociones y las
proyecta al público, el cual, a partir de sus experiencias, recibe la señal y la vuelve cultura.

Inteligencia músico-emocional es pensar en el equilibrio omeostático del ritmo, el


sonido y la melodía en una sola obra, la cual transmite sonidos y vibraciones creadas como
resultado de la trayectoria de vida de las personas que tienen la habilidad para traducir sus
sensaciones en armonías que generan emociones, incluso desde la recepción de un mensaje
construido por muchos participantes, quienes contribuyen dando rienda suelta a la
imaginación, logrando momentos oníricos en los que todo puede ocurrir, pero, a la vez, en
un tiempo presente, en un auditorio, en un salón de clases o en un teatro; todo esto es
permeado por valores, principios y talentos, que contagian de armonía y equilibrio tanto a las
audiencias como a sus estudiantes en formación.

La inteligencia músico-emocional es para el compositor, el intérprete y el escucha,


una manera diferente de involucrar el mundo del sonido desde sus propias perspectivas al
desarrollo cultural. Además, en el ser, es importante porque aporta a la formación humana,
ofreciendo herramientas al individuo para ser un mejor ciudadano, una persona más
empática, no solamente con su familia, sino con la sociedad que lo rodea, pues la conexión
entre música y emoción le permite comprender las razones por las cuales los demás actúan
de determinada manera. En síntesis, la importancia de la inteligencia músico-emocional es
que, además de perfeccionar lo musical, aporta a la formación humana en cuanto a ser mejor
ciudadano, mejor hijo, mejor amigo, porque nos ayuda a comprender las razones por las

62
cuales los demás actúan de una u otra forma; es decir, que la formación integral cobra vida
porque logra ponernos en “los zapatos del otro”.

● ¿Cuál es el aporte de la inteligencia músico-emocional a la Licenciatura en

Música de la Universidad Tecnológica de Pereira?

El aporte de la inteligencia músico-emocional a la Licenciatura en Música de la


Facultad de Bellas Artes y Humanidades, consiste en brindarle la posibilidad a los estudiantes
de formarse en el área disciplinar no como un eje aislado de las otras disciplinas, sino como
un complemento de su formación, en el que la música será el elemento transversalizador y
unificador de saberes mediante el cual los educandos podrán sentir que han desarrollado y
proyectado todas sus competencias, entre las cuales está el desempeñarse no solamente como
el ejecutante de un instrumento, sino, también, como un ser emocional y pensante, que hace
parte de un mundo con una historia de guerras, conflictos y luchas a partir de la búsqueda de
reivindicación del respeto por la libertad del ser humano, en virtud del proceso de paz por el
que atraviesa nuestro país.

Otro de los aportes al desarrollar esta inteligencia en la Licenciatura en Música, y en


la escuela en general, es que permite poner en tela de juicio el actual mundo líquido,
permeado por lo inmediato, por lo perecedero, al que le corresponden las particularidades y
lo individual en un sistema en el que prima la producción, lo serial, lo comercial; y, en el que
la música, produce sensaciones cohesionadas por la mezcla de sustancias que engañan el
cerebro, alejándolo del dolor, del sufrimiento, de lo difícil, de lo complejo, para dar paso al
placer, a la euforia, a la ansiedad. La inteligencia músico-emocional aporta al estudiante de
la Licenciatura el entendimiento sobre la realidad musical; es la conjugación de ese presente
con el contexto, con las costumbres del pasado de los compositores que crearon los métodos
y las formas musicales; es reconocerse como un individuo no fragmentado por las prácticas
musicales individuales, más bien unido a la necesidad y la capacidad de sorprenderse por el
otro, de reencontrarse con sus sensibilidades, lo cual se logra involucrando, a la formación
musical, el pensamiento; es decir, la reflexión acerca del vínculo del compositor, del
intérprete y del público con la obra, entendiendo el comportamiento de quienes están
alrededor, entre ellos están la familia, la sociedad, los compañeros, quienes hacen, por medio

63
de sus relaciones, mejor al ser humano; también es importante señalar los procesos culturales
que surgen a partir de las muestras musicales y de las transformaciones sociales que se
generan por la celebración de este tipo de actos; considerar cómo allí se construye, mediante
la perspectiva de cada uno de los actores del performance musical, significados y
resignificaciones.

La inteligencia músico-emocional ayuda al estudiante a entender que el querer ser


intérprete, aislado del autoconocimiento, de la historia, de la filosofía, de la sociología, de la
antropología, de la cultura, podría llevarlo a ser utilitarista de su poder comunicativo y
generador de emociones, convirtiéndose en un comerciante capitalista con la idea del éxito
mercantilista, obteniendo solo fama y fortuna. Conscientes del antecedente de quienes
ingresan año tras año al programa, y de querer únicamente como objetivo el estudio
interpretativo de la música, evitando al máximo las asignaturas complementarias, tanto
docentes como directivos, proponen la idea de realizar una prueba de aptitud que dé cuenta
de las intenciones de los nuevos aspirantes y permita hacer un diagnóstico de sus pretensiones
al querer ser profesionales. A partir de la prueba de ingreso a la Escuela de Música, se busca
valorar la mayor cantidad de características de los aspirantes, entre ellas, sus emociones, sus
intereses, sus necesidades, sus anhelos; y no solo las aptitudes para tocar un instrumento o el
nivel de afinación o educación de su oído. En síntesis, es importante que el aspirante valore
no solo la inteligencia musical, sino, además, la inteligencia intra, interpersonal y emocional.
Desde el diagnóstico, la pretensión es reconocer tanto las potencialidades como las
debilidades de los estudiantes, para hacer una reflexión y una autoevaluación de los
componentes que ofrece el programa y, así, fortalecer las líneas de formación responsables
en cada caso concreto, generando una propuesta de constante diálogo que permita una
retroalimentación entre las áreas tanto pedagógicas como disciplinares, del esquema
curricular de la Licenciatura.

En concordancia con los autores que se han venido mencionado, y en relación con la
importancia que representa formar, no en lo meramente musical, sino en lo que hemos
llamado inteligencia músico-emocional, Morín (1999), en su célebre libro Los Siete Saberes
Necesarios Para La Educación del Futuro, da un paso más y logra explicar, de forma clara,

64
la importancia de conectar lo racional (el conocimiento) con lo emocional. Morín (1999)
expone que:

El pensamiento es producto del proceso cerebral de un ser que gesta pensamientos


cual máquina a la cual se le introducen códigos que, combinados, realizan unos
procedimientos determinados. En realidad, creemos que la creatividad, el pensamiento y la
racionalidad, se desarrollan a partir de las sensaciones que llegan a través de los sentidos e,
inmediatamente, se relacionan con situaciones o eventos, bien sean positivos o negativos,
como ya se ha mencionado, alimentando la memoria y generando experiencias que hacen
posible el proceso de producción del conocimiento; de hecho, es importante pensar en cómo
el músico, o el intérprete, debe comprender la forma como estas sensaciones se convierten
en emociones y le afectan en su vida personal y social; de esta forma, desarrolla habilidades
que le permiten mejorar su desempeño profesional y, en especial, su vida en general.

5.2.5. Inteligencia músico-emocional y educación

El proceso educativo va más allá de dar recetas para adquirir conocimientos, o


descubrir e implementar procedimientos para hacer mejores cosas en menor tiempo; incluso,
ser más productivo o saber comportarse en sociedad. Conocer la realidad del entorno,
entenderla y adaptarse a ella, entre otras, son acciones que podrían emprenderse a partir de
la inclusión del reconocimiento y del manejo de las emociones en el proceso formativo,
proyectando al estudiante a ser artífice del cambio y la evolución que requiere el mundo que
lo rodea. Algunos autores se han detenido a analizar cómo incluir el mundo de las emociones
en la educación.

● Humberto Maturana: la educación como escenario privilegiado para reconocer

al otro

La comprensión, el entendimiento y el manejo adecuado de las emociones


potencializarán el desarrollo de la inteligencia de las personas, haciéndonos más felices; por
lo tanto, mejores seres humanos. Maturana (1999) nos dice al respecto que: “Con todo, la
conducta inteligente puede tornarse restringida o expandida en el flujo emocional de la

65
persona. Así, el temor, envidia, rivalidad, ambición, restringen la conducta inteligente al
reducir el dominio relacional en que uno se mueve, al restringir el dominio de posible
consensualidad” (p. 53).

La educación musical debe considerar las implicaciones que tiene la intención de un


estudiante al desarrollar habilidades y destrezas cuando aprende a ejecutar un instrumento
musical. Sin embargo, al existir una técnica específica para hacerlo, los temores, la necesidad
de agradar a la sociedad, la impotencia y el deseo de competir, se convierten en factores que
alteran el simple propósito de aprender, puesto que, todas estas emociones no permiten al
estudiante relacionarse con los demás para aprender nuevas cosas, como otras técnicas,
intercambiar conocimientos, conceptos, pensamientos, aprender del otro, conocerlo,
entenderlo, aceptarlo; y, de esta manera, enriquecer su contenido cultural. Por lo tanto, de
estas aptitudes y actitudes no solo surge el desarrollo como intérprete de un instrumento, sino
la capacidad para hacer nuevas propuestas a partir del talento.

En estas circunstancias, el tipo de ser humano que llega a ser el niño al crecer, surge
como una entidad sistémica conservada en una dinámica de interacciones en el
dominio humano en el que él o ella viven, sea esto en casa, en la escuela, la calle o el
hogar del mundo en general. En esta dinámica sistémica, el niño que crece contribuye
a conservar al mundo que surge en sus interacciones con otros seres humanos de la
misma manera en que los adultos contribuyen a conservarla, es decir, al vivirla. Pero
cómo vivimos o qué modo de vida realizamos, depende de nuestra emocionalidad, no
de nuestra razón (Maturana, 1999, p. 53).

Incluir la música en la educación posibilita interacciones a partir de las cuales se


accede al mundo de los otros a través de la manera como se realizan ejercicios grupales a la
hora de ejecutar un montaje musical en el que dichos ejercicios consisten en hacer prácticas
para lograr la meta de interpretar una canción; cada integrante, siendo autónomo y consciente
de su papel, aporta elementos no solamente característicos de la técnica y la teoría de la
música, sino también de su emocionalidad, basada y cimentada en los aportes culturales del
grupo familiar y social al que pertenece cada sujeto; de tal manera, estas experiencias se
manifiestan en las diferentes formas en que varias personas, en momentos diferentes,
interpretan una misma canción, generando una variedad de sentimientos en los oyentes o

66
espectadores, para preservar su tradición y permitir la intervención de los otros en una
relación que dará lugar a nuevas concepciones sobre las obras musicales interpretadas. Al
respecto, Maturana (1999) subraya que: “Los valores son abstracciones de la dinámica
emocional de la vida social, y como tal corresponden a dinámicas relacionales que son
intrínsecas a la vida social. Y esto se debe al hecho de que los valores tienen que ver con el
dominio del amor, que es la emoción que constituye la coexistencia social” (p. 54).

Las prácticas musicales son momentos en los que, a partir de la construcción de una
metodología pertinente y adecuada para lograr un objetivo pedagógico en el desarrollo de
ejercicios, bien sea de materias como lenguaje, instrumento, coro o taller instrumental, entre
otras, se generan vivencias que permitirán el fomento de valores como la solidaridad, la
tolerancia, la resiliencia, la obediencia, la honestidad, la gratitud, la sensibilidad, la humildad,
la prudencia, el respeto, la responsabilidad, que se cultivan mediante la interacción con
personas unidas alrededor de un mismo propósito, lo que redunda en la satisfacción, la alegría
y la diversión, emociones que devienen de la música misma, porque el componente
armónico-melódico transmite vibraciones estimulantes a las hormonas del placer, básicas
para la evolución de relaciones emocionalmente inteligentes. Según Maturana (1999) esto
es: “Puesto que vivimos en el presente principalmente en una cultura que devalúa las
emociones y destruye el auto-respeto a través del uso y abuso de seres humanos con
propósitos mercantiles, pensamos que a los maestros se les debe brindar amplio apoyo a fin
de que expandan su conciencia de la biología del amor (p. 55).

La variedad de sensaciones producidas por la música están conectadas con diferentes


tipos de emociones que pueden influir en las personas hasta llegar más allá del límite de la
euforia, la depresión o también al equilibrio. La capacidad del ser humano para producir de
manera natural sustancias como la dopamina, la noradrenalina y la oxitocina, cuando se tocan
emociones positivas como la alegría y la tranquilidad, es la que debe aprovecharse en esta
investigación, implementando la inteligencia músico-emocional con fines fundamentales
para el desarrollo integral del ser humano, lo que nos permitirá descubrir otras maneras de
utilizar el poder de la música en el fortalecimiento de estas emociones.

Armonías, efectos y mezclas de sonidos, elaborados con estrategias impulsadas por


personas que la componen o producen, tienen como objetivo diferentes intenciones. En la

67
actualidad, es muy notable el uso de géneros musicales como productos comerciales, seriales,
y que solo tienen el objetivo de vender y producir regalías; al parecer, no es importante el
aporte al crecimiento intelectual, espiritual y artístico, porque la necesidad consiste en
producir sensaciones fuertes e intensas a individuos interesados en evadir las crisis, las
situaciones complejas, las circunstancias de dificultad e, incluso, evitar la soledad. Así, es el
momento de reflexionar y generar conciencia sobre los múltiples usos académicos,
interdisciplinares y transversales de la música en el proceso formativo actual.

Como emoción, como un tipo de conductas relacionales, el amor es muy simple, y


puede ser caracterizado haciendo referencia a las circunstancias cuando hay amor: el
amor se produce cuando en nuestra vida sin interacciones con otros seres, el otro, no
importa quién o quién sea o qué sea, surge como otro legítimo en coexistencia con
nosotros. O, lo que es lo mismo, el amor (el amar) es la emoción que constituye y
conserva la vida social (Maturana, 1999, p. 56).

Reconocer la importancia del Otro en la construcción de los procesos artísticos,


académicos, musicales y personales, es fundamental para potenciar las relaciones familiares
y sociales; es la manera de entender la necesidad de ver la música como un medio y no como
un fin. De hecho, es vital pensar cómo muchas situaciones alrededor de la interrelación entre
institución, sociedad e individuo, aunque no se reflejan en el trabajo musical, serán el espacio
para aceptar y acoger la otredad de quienes están siempre, o solo en algunas ocasiones,
girando alrededor del proceso de formación. Por consiguiente, es necesaria la reflexión
acerca de la apropiación del otro como parte fundamental del desarrollo de formación.

● Lev Vigotsky: la imaginación creadora

Un mundo de experiencias en el que las emociones positivas sean el insumo para la


creación, la interpretación y el desarrollo de la música, podría ser uno de los objetivos del
diseño curricular para muchos programas, bien sea de Licenciatura o de Maestro en Música,
que tienen el fin de formar profesionales en esta disciplina. La psicología a través de Vigotsky
(2005) da indicios de cómo lograrlo: “La base psicológica del arte musical radica
precisamente en extender y ahondar los sentimientos, en reelaborarlos de modo creador” (p.
25). La creatividad es la proyección que la mente hace de las vivencias y las experiencias del

68
individuo; de esta forma, la imaginación no es el producto de la creación de mundos u objetos
nuevos, sino una constante mezcla y variación de la realidad. La creación musical, como
elemento inherente a la cultura del hombre, es también una composición de experiencias,
percepciones y sensaciones, traducidas en sonidos que se convierten en la banda sonora de
la vida de las personas. Vigotsky (2005) lo planteó así: “Cabe preguntar si la actividad
creadora depende del talento, estando muy extendido el criterio de que crear es patrimonio
de elegidos y que sólo el que posee un talento especial debe fomentarlo en sí y puede
considerarse llamado para crear, pero semejante planteamiento no es justo, como ya antes
tratamos de aclarar” (p. 45).

El talento facilita, de cierto modo, el desarrollo de la competencia para crear; sin


embargo, son las experiencias vividas, el manejo de las emociones y la capacidad de
adaptación a cualquier tipo de ambiente, por difícil que sea, lo que proporciona las
herramientas para innovar y emprender. El talento musical es un facilitador del desarrollo de
artistas con posibilidades naturales para interpretar un instrumento; no obstante, si la persona
carece de las otras características podrá interpretar el instrumento pero, difícilmente, logrará
completar un progreso evolutivo en su formación. Para Vigotsky (2005) esto es: “La
imaginación creadora, en toda su forma trata exteriormente de afianzarse en actos que no
existan tan sólo para su autor, sino también para todos los demás” (p. 49).

La inteligencia músico-emocional implica la presencia del otro, no solo como


acompañante del proceso creativo e impulsador del desarrollo del talento, sino como
espectador del resultado del trabajo realizado en cada una de las sendas culminadas; su
mirada de aprobación o reprobación es el reconocimiento, el espejo que permite ver la
importancia de las estrategias establecidas para cada uno de los logros obtenidos. Dominar
esta visión, poder aceptarla como incentivo, positivo o negativo, permite cambiar estrategias
o adoptar nuevas, todo ello como consecuencia del manejo de las emociones.

En la literatura, como en la música, las personas no descubren sus habilidades sin la


guía de uno de los maestros, o de sus padres; Entender y conocer al individuo, tener
buena comunicación con él, estar capacitado para lograr captar el interés progresista
de esa persona, dar a conocer la intención que se tiene en guiarlo por el camino hacia
la construcción del edificio de sus sueños, mostrarle cómo paso a paso se logran las

69
grandes metas, darle el apoyo correcto cuando sea necesario ayudarle a enfrentarse a
sus momentos difíciles y aportarle el cariño y el amor suficiente para que se sienta
valioso, importante, motivado a ser cada día mejor, son estrategias que fortalecerán
el carácter y el amor propio de la persona que tomará estos aportes positivos para
vencer día a día, con su contenido cultural, las dificultades y los retos implicados en
su crecimiento pedagógico (Vigotsky, 2005, p. 59).

La inteligencia músico-emocional aporta elementos como el silencio, la auto-


reflexión, el auto-reconocimiento y la capacidad de escuchar la música alegre, triste o
pasional que guía los diferentes momentos de la evolución de la vida. La verdadera educación
consiste en despertar en el niño aquello que tiene ya en sí, ayudarle a fomentarlo y orientar
su desarrollo en una dirección determinada.

La música en la formación estudiantil es importante porque, a través de la experiencia


del manejo de sonidos, como el ritmo, las vibraciones y las armonías, se potencian los
sentidos, que son la puerta principal para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
El trabajo de habilidades y destrezas musicales requieren de acompañamiento, asistencia, así
como del estímulo de los padres, los maestros y la sociedad. Una manera de direccionar el
talento consiste en tener en cuenta las etapas de desarrollo del ser humano, puesto que, ello
exige pertinencia y coherencia entre el modelo educativo aplicado y las capacidades reales
de los educandos; en sí, debe haber un equilibrio entre el sujeto cultural, el proceso evolutivo
personal y la parte emocional.

● Howard Gardner: inteligencias múltiples

Cada individuo, desde sus características individuales, familiares, sociales y


culturales, tiene la posibilidad de desarrollar sus propias habilidades y destrezas; por tanto,
la educación debe pensarse no solamente para la formación en la especialización de una
disciplina (en el caso específico de la música), sino que las aptitudes son el reflejo de cómo
ha vivido y ha asimilado esas experiencias vividas cada individuo. Por tal motivo, es preciso
desarrollar un programa que potencie a los jóvenes a crear estrategias para asimilar su
entorno, apropiarse de él, crear formas de impactarlo, de manera positiva para el avance y
evolución de ambos. En palabras de Gardner (1993) esto es: “Una vez que hemos decidido

70
apartarnos de la escolaridad uniforme, necesitamos modelos que consideren seriamente los
perfiles de inteligencia individuales e intenten maximizar los logros educativos de cada
persona” (p. 181).

La cultura, el entorno físico, la ontología, el ser biológico, son componentes que se


conjugan en el tiempo para determinar la inteligencia de cada individuo. La música, desde
sus características tradicionalmente formadoras, es acogida por las personas como un rasgo
que define la identidad. De hecho, mediante la educación, el intérprete, el compositor y el
oyente, desempeñan roles diferentes pero, unidos, hacen posible el acontecimiento musical;
de lo contrario, este acontecimiento no sería posible. La cultura es una; sin embargo, los
procesos y los individuos culturales son muchos. Es la cultura la que define los logros
educativos de cada persona. “Las actividades perceptivas, históricas, críticas y otras de tipo
periartístico deberían estar muy relacionadas y (siempre que sea posible) surgir de las propias
producciones del niño” (Gardner, 1993, p. 355).

En Occidente la educación musical se brinda de manera fragmentada. Las actividades


de composición, interpretación y adaptación, dividen los actores y están alejadas del ser
cultural de cada uno. En Latinoamérica, la mayoría de universidades y conservatorios basan
sus currículos en métodos y técnicas de importantes maestros extranjeros, pioneros en la
creación de la música europea o clásica; son pocas las instituciones de este tipo que piensan
la formación a partir del reconocimiento de la música latina como pilar fundamental del
desarrollo de la educación musical de los individuos. Además, los roles de compositor,
intérprete y arreglista, están muy alejados de convertirse en uno solo para dar más valor a la
herencia cultural de la región; valdría la pena pensar en nuevos modelos de educación
musical que permitan al estudiante identificarse con sus raíces y sus experiencias, para ser el
creador de su música. Gardner (1993) destaca que: “Los currículos artísticos deben ser
impartidos por profesores u otras personas con conocimiento profundo de cómo hay que
pensar en un medio artístico” (p. 355).

La música, en todos los aspectos, tanto en el de diversión como en el educativo, se ha


pensado para entretener, sorprender, admirar, maravillar, impresionar, pero el artista no ha
permitido la inclusión social de su ser a nivel pensante, antropológico y educativo en su
desempeño como tal. Un medio artístico incluye no solamente el espacio de creación, sino

71
todo el contexto social que ha apropiado esas características culturales, en las cuales está la
definición real de lo que significa ser artista y, al a hacerlo, tendría más reconocimiento por
la comunidad y cambiaría la historia mercantil y comercial de la música actual. “Siempre que
fuera posible, el aprendizaje artístico debería organizarse en torno a proyectos significativos
que se llevarán a cabo a lo largo de un cierto periodo de tiempo, y dar cabida a la reacción,
la discusión y la reflexión” (Gardner, 1993, p. 356).

Hace falta la unión de los artistas con otras disciplinas que sean transversales a la
música para generar diálogos y pensar en la formulación de propuestas en las que involucren
no solo un número pequeño de presentaciones y conciertos, sino que, lo ideal consiste en
aportar otros elementos enriquecedores a las áreas de la salud, la recreación, la administración
de empresas, la antropología, la filosofía, la sociología; es decir, áreas que son inherentes al
ser humano, de manera unida y no fragmentada. Gardner (1993) lo expone así: “En la
mayoría de las áreas artísticas, no sería provechosos planificar un currículum K-12
secuencial. Me refiero a los objetivos curriculares, ingenuos pero muy frecuente s, del tipo:
poder decir cuatro nombres de colores, poder cantar tres intervalos, poder recitar dos sonetos”
(p. 357).

La educación musical actual requiere una renovación estructural curricular en la cual


las clases ya no deben ser magistrales ni, mucho menos, el pretexto para desarrollar
solamente una temporada de conciertos; o, en el mejor de los casos, distanciarse de las otras
herramientas académicas como la psicología, la pedagogía, la epistemología, la filosofía, la
literatura, el arte; esto significa que el músico no es solamente un artista; es un ser humano,
con historia, con otros conocimientos y con otros aprendizajes que, complementados con la
disciplina principal, harían de él un ser completo, integral.

5.2.6. Inteligencia músico-emocional y sociología

● Zygmunt Bauman: modernidad líquida

El arte, y en este caso la música, otorgan la posibilidad de dar opciones a quienes


acudan a ella para detenerse a mirar cómo el mundo de las relaciones humanas no solamente
gira alrededor de un producto, un servicio o de un mercado cualquiera; también gira en torno

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de la belleza del sonido, o de las imágenes que la creatividad produce al asociar las
experiencias con las emociones positivas, produciendo obras, músicos (intérpretes o
docentes) que serán protagonistas de su mundo y de su cultura. Bauman (2006), en este caso,
reprocha lo destructivo de la creación para el consumo. En sus palabras se advierte que: “La
“destrucción creativa” es el modo de proceder de la vida líquida, pero lo que ese concepto
silenciosamente pasa por alto y minimiza es que lo que esta creación destruye son otras
formas de vida y, con ello, indirectamente, a los seres humanos que las practican” (p. 12).

Crear música para competir, sobresalir, divertir, generar recursos o vender


entretenimiento, utilizando la creatividad no para hacer mejor música, sino para sorprender
con el show y el espectáculo va en detrimento del desarrollo ontológico del ser humano. En
la vida líquida, las audiciones o conciertos, no generan impacto o recordación si no se valen
de estrategias visuales que generen una imagen agradable, fusionada con la música adecuada
a través de una estrategia planeada, que realiza no solo el artista, sino también un grupo de
personas, especialistas en el manejo de las emociones de quienes asisten a dichos eventos.
No importa si al músico lo que ha creado le satisface o lo forma como persona; esto no cuenta
ante el deseo de una audiencia por comprar sensaciones pasajeras (decir que la liquidez actual
obliga a que los músicos desarrollen inteligencia músico-emocional). De esta manera, el
recurso del seguimiento de las emociones a los diferentes públicos, podría encauzar la música
hacia una diversión momentánea, y no hacia el reconocimiento del implemento de la misma
como estrategia pedagógica en la formación del ser humano. “Ellos no pueden revolotear
entre las flores para buscar la más fragante: están confinados en lugares donde éstas (huelan
bien o no) son escasas y, por tanto, no pueden más que observar desventurados cómo las
pocas que hay se marchitan o se pudren” (Bauman, 2006, p. 14).

El talento para componer e interpretar, y la capacidad para ver y escuchar, va más allá
de un simple grupo de notas unidas armónica y melódicamente; poder sentir cómo el alma
recrea a partir de allí un sinnúmero de momentos, recuerdos y situaciones que reivindican los
Yoes de turno y les dan sentido de pertenencia e inmortalidad, son características poco válidas
en una vida instantánea, volátil, en la que permanecer y pertenecer no aplican, pues son la
antítesis del aquí y del ahora.

73
Quizás no podamos suprimir el límite temporal que continúa pesando sobre la vida
mortal, pero sí podemos eliminar (o intentar eliminar, al menos) toda limitación del
volumen de satisfacciones que podemos experimentar antes de alcanzar esa otra (e
inamovible) frontera (Bauman, 2006, p. 18).

La nostalgia, la tristeza, la melancolía, el romanticismo, la ternura, son sentimientos


poco aptos para una sociedad “feliz”, que da por sentada su felicidad a partir del olvido, pues
entretener la memoria con efectos especiales, en los cuales la música es protagonista con su
estímulo generador de dopamina, da la posibilidad del manejo de una consola de sensaciones,
proporcionando la opción de cambiar la tristeza y la melancolía por la euforia, o el
romanticismo y la ternura por la pasión “Para librarnos del bochorno de quedarnos rezagados,
de cargar con algo con lo que nadie más querría verse, de que nos sorprendan desprevenidos,
de perder el tren del progreso en lugar de subirnos en él, debemos recordar que la naturaleza
de las cosas nos pide vigilancia, no lealtad” (Bauman, 2006, p. 20).

La técnica es una herramienta indispensable en la búsqueda de un artista por la


perfección; estar en la academia para adquirir dicha técnica, del mejor profesor, egresado de
las mejores universidades e intérprete en innumerables agrupaciones famosas, que fortalecen
la imagen y la popularidad del mismo, son las premisas del músico que pretende ser aclamado
por el público; esto lo hace coherente tanto en su vida académica como en su vida pública.
Cumplir siempre con las indicaciones del maestro, hacer su voluntad, acudir prontamente a
su llamado, son acciones necesarias; sin embargo, no implican que el educando sea un sujeto
feliz e integral. Así surge la necesidad de competir con los otros, pero también se acaba la
intención de componer o interpretar una obra con la simple idea de dejar fluir el talento a
través del instinto creador, natural, no forzado ni manipulado por el instinto consumidor.
Bauman (2006) piensa al respecto que: “Dado que ser un individuo se traduce habitualmente
por “ser distinto a los demás” y dado que es a un “yo”, a mí mismo, a quien se apela y de
quien se espera que destaque por separado y por su cuenta, la tarea se antoja intrínsecamente
autorreferencial” (p. 31).

La pretensión de sobresalir para hacerse notorio, con el fin de producir un recuerdo


imborrable en la mente del otro, a fin de vender un talento como un servicio, es una condición
que desvirtúa el “ser diferente” de los hombres, pues esta característica podría ser, más bien,

74
un motivo de aprendizaje y elección formativa para entender y apropiarse de lo positivo en
cuanto a las acciones complementarias que aporta el disenso con el otro, implicando la
posibilidad de propiciar el surgimiento de nuevas formas de pensamiento. Esto supone que
todas las personas son iguales, y les da la opción de tranquilidad por permitir a todos ser
protagonistas de su proceso de aprendizaje. Si la interpretación de una obra está guiada por
el mejor de los maestros a sus estudiantes, y estos cometen demasiados errores técnicos, que
los hace sentir impotentes, y sin talento, el maestro, emocionalmente, podría utilizar esta
situación como una herramienta para integrar esa diferencia y hacerla importante en el
proceso formativo, denotando por qué y para qué la importancia de los errores en la
construcción del sujeto no solamente como profesional, sino, también, como persona.

● Guilles Lipovetsky: felicidad paradójica

El desprecio por el control, el adiestramiento y la cohesión del conductismo, se ha


convertido en el discurso que justifica la falta de estrategias pedagógicas y, en general, la
indiferencia del educador por el ser emocional de los estudiantes en la educación actual es
notoria. De hecho, es importante tener en cuenta a la persona que se quiere formar para
fomentar un interés constante por la educación como un proceso que guía el manejo correcto
de la autonomía, la libertad y el auto-control. Lipovetsky (1986) indica que:

La seducción remite a nuestro universo de gamas opcionales, de rayos exóticos, de


entornos psi, musical e informacional en que cada cual puede componer a la carta los
elementos de su existencia. La independencia es un rasgo de carácter y también una
manera de viajar al propio ritmo, según las preferencias de cada uno; construid
"vuestro" viaje (p. 19).

La educación musical es la opción para conocer y entender cómo, a través de la


música, un sujeto puede divertirse y entretenerse; asimismo, potencializar sus habilidades,
sus conocimientos, sus características como ser, todo ello a través de estrategias pedagógicas

75
que incluyan didácticas para formar individuos no solamente desde el conocimiento, sino a
partir de sus preferencias y cualidades, lo que redunda en la adecuada y oportuna relación
con los otros para desarrollar sus capacidades de una manera amplia, sin convencionalismos
ni prejuicios. “La educación, antes autoritaria, se ha vuelto enormemente permisiva, atenta a
los deseos de los niños y adolescentes mientras que, por todas partes, la ola hedonista
desculpabiliza el tiempo libre, anima a realizarse sin obstáculos y a aumentar el ocio. La
educación, antes autoritaria, se ha vuelto enormemente permisiva […]” (Lipovetsky, 1986,
p. 22).

La música, como elemento mediador entre el autoritarismo y la extrema seducción,


posibilita el conocimiento y el desarrollo consciente de las habilidades y los talentos a partir
de una variedad de estrategias didácticas y metodológicas que involucran la voluntad, el
deseo, la disciplina y el manejo de las emociones (en general) como un ítem más que arroja
datos al mar de conocimientos, pero que, además, es un principio creador e inspirador de la
fusión entre disciplina, diversión y aprendizaje.

El relajamiento posmoderno liquida la desidia, el enmarcamiento o desbordamiento


nihilista, la relajación elimina la fijación ascética. Desconectando los deseos de los
dispositivos colectivos, movilizando las energías, temperando los entusiasmos e
indagaciones relacionadas con lo social, el sistema invita al descanso, al
descompromiso emocional (Lipovetsky, 1986, p. 22).

Elegir una carrera musical profesional, o de conservatorio, es un fenómeno que da


cuenta de la masificación en la búsqueda de una formación para la perfección; tener algo que
mostrar, ofrecer la opción a los individuos de que se vean interesantes y atractivos a cualquier
tipo de relación, laboral, sentimental, de amistad, en fin, es tener la posibilidad de pertenecer
a una institución universitaria o conservatorio, además de generar y despertar pasiones;
asimismo, posibilita el equilibrio entre el relajamiento posmoderno y la preferencia, que, con
su carácter y carga cultural, se convierte en el aporte e insumo para el desarrollo de un
aprendizaje pertinente, canalizador de emociones, formador de un ser humano comprometido
tanto emocional como intelectualmente con la educación integral. Lipovetsky (1986) lo
escribe así:

76
Es ese abandono del saber lo que resulta significativo, mucho más que el
aburrimiento, variable por lo demás, de los escolares. Por eso, el colegio se parece
más a un desierto que a un cuartel (y eso que un cuartel es ya en sí un desierto), donde
los jóvenes vegetan sin grandes motivaciones ni intereses (p. 39).

La profesionalización del saber podría ser un factor que ha desgastado la motivación


de quienes asisten al colegio. Las carreras artísticas, como la música, tienen la particularidad
de ofrecer no tanto la profesionalización, pero sí, más bien, la oportunidad de desarrollar
talentos que implican emociones y están enfocadas, de esta manera, más en la construcción
de sentido y la resignificación del ser humano que en el simple perfeccionamiento de un
conocimiento, cuyo objetivo es producir; por tanto, en muchas universidades, es evidente el
fenómeno de la cantidad de solicitudes para ingresar, masivamente, a los programas de
formación artística.

Ya lo dice Chr. Lasch, el miedo moderno a envejecer y morir constitutivo del neo-
narcisismo: el desinterés por las generaciones futuras intensifica la angustia de la
muerte, mientras que la degradación de las condiciones de existencia de las personas
de edad y la necesidad permanente- de ser valorado y admirado por la belleza, el
encanto, la celebridad hacen la perspectiva de la vejez intolerable (Lipovetsky, 1986,
p. 61).

Ser vigente es una de las necesidades implícitas para los artistas, para los expositores
de la belleza que se castigan con la imperfección. La muerte es un peligro inminente en el
deseo de divertir con la música; es una carrera contrarreloj, amenazada por innumerables
competidores que, con el surgimiento de su trayectoria, podrían hacer posible el
desplazamiento y hasta la posible ignominia de quienes, por falta de condiciones físicas,
económicas o de mercadeo, no llegan a figurar como posibles talentos extraordinarios y
taquilleros con los de seguidores dispuestos a dar grandes cantidades de dinero por tiquetes
de entrada a sus conciertos; en consecuencia, es importante replantear las posibilidades
profesionales de estos artistas que, en el campo educativo, social e investigativo, tendrían
diversas opciones para desarrollar el encanto y la belleza de su talento.

77
5.2.7. Inteligencia músico-emocional y educación musical

En una sociedad convulsionada y cambiante como la actual, la música se ha convertido en la


mejor medicina para tratar enfemedades que van desde lo emocional a lo fisiológico. Desde
los egipcios por lo menos mil trescientos años antes de Cristo, ya se utilizaba la música con
fines terpéuticos. En esas condiciones, la musicoterapia es sólo uno de los muchos usos que
se estan asignando a la música, razón por la cual en este proyecto de investigación
defendemos lo que venimos llamando inteligencia muscioemocional. En el 2011 la
Federación Mundial de Musicoterapia mencionó:

(…) el uso profesional de música y sus elementos como una intervención en


ambientes médicos, educativos y cotidianos con individuos, grupos, familias o
comunidades buscando optimizar su calidad de vida, y mejorar su salud física, social,
comunicativa, emocional e intelectual, así como su bienestar. (Federación Mundial,
2011)

La inteligencia musicoemocional que se ha venido defendiendo a lo largo de este proyecto


de tesis doctoral, es una prueba más de la estrecha e indisoluble relación entre la naturaleza
humana y la música asi como de la eficacia de la música en los procesos cognitivos y sociales
de nuestros estudiantes. Es por eso que a continuación me mencionaran autores que formados
en el plano musical defienden la importancia de lo emocional en los procesos humanos y de
educativos.

La música, como se ha podido evidenciar, es un elemento indispensable en la construcción


de la personalidad del ser humano pues está presente a través de cultura de quienes nos rodean
desde antes de nacer, es por eso que, se otorga importancia a la experiencia formativa que
inicia en el hogar y continúa en la escuela, proyectándose hacia la sociedad; es así como esta
aporta en la preparación de los individuos para la vida, porque a partir de las prácticas
musicales, se desarrollan habilidades que disponen al individuo para el reconocimiento de
factores como la estética, empatía, perseverancia, armonía, concentración, entre otros,
básicos en la cimentación de una educación creativa e innovadora que lo disponga para

78
adaptarse de manera integral a los retos propuestos por los fenómenos económicos y sociales
de la actualidad, todo estos elemntos y bodandes se desarrollarían a través de la inteligencia
musicoemocional. Los siguientes dos autores, Serafina y Marcelo coinciden en reconocer las
porfundas relaciones entre la msuica y el estado emcionla, el mismo que pretendemos
impactar de manera positiva a través de la inteligencia musicoemocional.

Serafina Poch Blasco. Importancia de la musicoterapia en el área emocional del ser


humano

Algunos estudios dan cuenta de la liberación de hormonas como endorfina, dopamina,


oxitocina y la serotonina…entre otras, al escuchar o interpretar la música que es más
agradable al oído del ser humano; estas indagaciones en las cuales hay representación de
profesionales de la sicología, neurobiología, endocrinología, sociología, antropología y
obviamente la música, han detectado cómo estos químicos producidos por el organismo, se
producen en momentos de tensión para potenciar el aumento en el umbral del dolor, disminuir
la depresión, reducir la sensación de soledad, impulsar la unión social, generar motivación
para el cumplimiento de metas y objetivos, desarrollar autoconfianza en las relaciones
sociales, todo esto a partir de la posibilidad que brinda la música de permitir recordar, a partir
de las canciones más representativas que simbolizan momentos significativos en la historia
de cada persona en los que comparte con su seres más queridos. Sobre este tema nos cuenta
Serafina Poch Blanco, lo siguiente:

La música está presente en todas los momentos esenciales de la vida del hombre: nacimiento,
trabajo, reposo, amor, muerte, guerra, dolor, enfermedad, relación con la divinidad, etcétera.
Existen canciones o composiciones para cada una de estos momentos, en el folklore de todas
las culturas. (Blasco, Dialnet, 2001)

En consecuencia, se destaca la música como una disciplina que potencia las relaciones entre
los seres humanos de una familia, cultura y en general de la sociedad pues los sonidos
representativos del flolklore de cada grupo parental, se convierten en un canal de
comunicación con los semejantes que construyen relaciones empáticas, a partir del

79
reconocimiento de melodías y armonías que transmiten sensaciones con cargas afectivas
significativas similares, así, es posible contar y compartir, sus estados de ánimo, momentos
de euforia, dolor, tristeza e impotencia, generados a través de vivencias que en el inconsciente
se relacionan con recuerdos y memorias, que otorgan la cualidad de eternidad, a partir de la
carga emocional de los instantes más importantes; esto permite la participación del otro en
la forma como cada uno vive su realidad, entonces, una obra o un simple acorde, podrían
ser la representación del mundo emocional que cada uno habita; como consecuencia, se
puede entender el dolor del más cercano, porque una melodía que se comparta, también une
vivencias que aunque recreadas en momentos diferentes, implican la evocación de
sentimientos similares. En relación a esto, Serafina Poch Blasco comenta:

La Música es una de las Bellas Artes


El Arte ha sido considerado siempre como el instrumento más poderoso de que el
hombre dispone para profundizar, comprender, refinar, sublimar sus emociones y
sentimientos. De ahí el enorme valor educativo y terapéutico del arte para contribuir
al equilibrio psíquico del ser humano. (Blasco, Dialnet, 2001)

En este aspecto, es posible notar cómo la construcción armónica de los sonidos en una obra
musical, se manifiesta en el equilibrio emocional, cultural, social e individual de quienes la
construyen, lo cual se transmite al público que la escucha; este proceso intrínsecamente,
implica la generación y liberación de emociones que se encausan por medio del ritmo y el
tiempo mediante normas estructuradas para la armonía musical que lo llevan a desplazarse
con pasión y creatividad por el universo de los sentimientos, con un timón que lo guía al
logro de la construcción de su equilibrio psíquico y al reconocimiento de la relación razón-
emoción. Tener la conciencia del contexto histórico y cultural predominante, es la tonalidad
que determina cómo se desarrollará la unión de los diferentes sonidos que producen las voces
asertivas o equivocadas en el proceso de montaje de una obra de tanta magnitud como es la
vida.

Marcelo Miranda. La música como una herramienta terapéutica en medicina

Desde la creación de la especie, la música ha estado presente en los procesos de desarrollo


y evolución, a través de ritos, ceremonias, que han aportado al crecimiento del individuo y

80
su cohesión social, esto, desde el impacto que el sonido y el ritmo producen tanto física como
emocionalmente, es por esto, que su uso a nivel terapéutico se ha venido estudiando en los
últimos años y así poder determinar su participación en la generación de emociones positivas
en personas con enfermedades físicas o mentales; Marcelo Mirando nos dice sobre este
asunto lo siguiente:

La música es una importante fuente de entretenimiento, aprendizaje y bienestar en


nuestras vidas, así como un estímulo poderoso para nuestro cerebro. Con el
advenimiento de nuevas técnicas de neuroimágenes como la resonancia magnética
funcional por ejemplo (rnm funcional), se está empezando a entender qué sucede en
un cerebro normal cuando escuchamos, interpretamos, pensamos y sentimos la
música, y cómo puede modificarse la estructura y función del cerebro con el
entrenamiento musical y la experiencia. (Marcelo C. Miranda, 2017)

Es notable como el manejo del tiempo establecido para la composición, montaje e


interpretación de cualquier obra ayuda a fortalecer cualidades como la constancia y la
atención que se retroalimentan en el mundo de la música. Estas características además de
aunarse al hecho musical, del ser humano que las practique, aportan al estímulo de valores
como la disciplina, la escucha, la capacidad de apreciación y el autoreconocimiento. Sobre
el tema nos cuenta Marcelo Miranda “Existe evidencia en estudios en sujetos sanos, que
escuchar música que les sea agradable, puede mejorar transitoriamente el desempeño en
pruebas de habilidades temporo-espaciales, de atención, fluencia verbal y creatividad”.
(Marcelo C. Miranda, 2017)

Escuchar e interpretar música, convierte a las personas en forjadoras de posibles


innovaciones que abarcarán desde el desarrollo académico del manejo, interpretación,
apropiación y resignificación de una obra que una vez escrita, adaptada y expuesta al público,
se convertirá en un mensaje interiorizado, interpretado y apropiado, desde los preconceptos
adquiridos por la formación y enseñanza cultural transmitida desde generaciones anteriores.

81
6. Metodología

Esta es una investigación-acción, mixta, etnográfica, de carácter descriptivo, que


utiliza el método hipotético-deductivo, puesto que, procura conocer y describir la realidad
del contexto donde la población (en general) y los estudiantes de Licenciatura en Música (en
particular) han tenido la oportunidad de potencializar el desarrollo de su talento, iniciando
con la presentación de la prueba de aptitud, requerida por el programa para identificar las
aptitudes, habilidades y destrezas, con que cuentan quienes participan en atención a las
exigencias del currículo para cumplir los objetivos propuestos. Aunque esta investigación se
centre en la Licenciatura en Música, los postulados que se defienden y proponen, a través del
proyecto, son aplicables a cualquier ámbito educativo, transversales a cualquier área del
conocimiento.

Pensar en el estudiante de la modernidad, permeado por las consecuencias del acceso


fácil a la información, del consumo, renuente al compromiso, pero consciente de sus
derechos, interesado por conocer el mundo (no desde las clases de historia o de geografía,
sino desde vivir la experiencia concreta), ocupado en elegir su quehacer para la vida a partir
de sus deseos y sus anhelos, implica elegir una metodología cualitativa que permita observar
y, en consecuencia, describir la manera como dan indicios de su talento por medio de las
condiciones ofrecidas por la universidad en el momento de realizar la prueba de ingreso
(prueba de aptitud). Para Deslauriers (2004) esto es:

Todos los medios están atravesados por una multitud de influencias, deseadas o no,
aun cuando, muchas de ellas aparecen de manera repentina. El investigador intenta
simplemente no perturbar indebidamente el medio observado, no más de lo que un
participante común y corriente lo haría. Otra precisión: el medio habitual representa
lo que los investigadores denominan el terreno (p. 6).

Acorde con la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner (1993), existe una
inteligencia musical cuyas características como la facilidad para interiorizar el ritmo y la
melodía, identificar matices y tonos de sonidos, reconocer armonías por separado, entre otras,
pueden educarse para avanzar en su desarrollo. En sí, los programas curriculares en música
se crean con la misión de proyectar dichas aptitudes en las personas, comenzando por

82
verificar, a través de varios test diseñados de manera instrumental, la dimensión del
desarrollo de estas habilidades, otorgándoles el más alto nivel de importancia en el inicio del
proceso de formación; sin embargo, se mira de manera fragmentada esta clase de inteligencia
respecto de las otras que son parte de un todo, porque debe educarse a un sujeto de manera
integral, pues este no solamente tiene pensamientos, sino, también, instintos, sensaciones,
emociones e intuiciones, las cuales influyen en la manera como se construye el sentido a
nivel académico, social, familiar e individual.

Todas las sensaciones que instintivamente, por la evolución de las especies, llegan al
cerebro desde los sentidos, se convierten en emociones con la ayuda de la memoria; en
consecuencia, se generan experiencias que, de acuerdo con el contexto o situación, resuelven
inquietudes y necesidades, generando, así, el conocimiento. Es importante, entonces,
reconocer cómo la emoción no debe ser un cabo suelto en la indagación por la forma como
se están educando los individuos, ya sea en una disciplina o en otra; por lo tanto, aspectos
como la cultura, el entorno, la afectividad y la empatía, deberían ser insumos importantes a
tener en cuenta en la recolección de los datos, de investigaciones de este tipo.

● Caracterización de la población

Para comprender la población con la cual se ha estado desarrollando el presente


proyecto es necesario dividirla en dos: el primer grupo estuvo conformado por 229 aspirantes
a ingresar a la Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de Pereira. De estos,
130 presentaron la encuesta A1, que era virtual, opcional y no era anónima; los 229 restantes
presentaron la encuesta A2, que fue presencial, obligatoria y anónima. El segundo grupo
estuvo conformado por 41 estudiantes que lograron ingresar al programa y que, inicialmente,
hacían parte de los 229 aspirantes. Ambas poblaciones están integradas por hombres y
mujeres de todo el país. La mayoría de ellos acaban de finalizar sus estudios de Educación
Media en instituciones educativas privadas y públicas de la nación.

● Técnicas de recolección de datos

83
Como se podrá evidenciar, a través del documento, las técnicas que se utilizaron están
relacionadas con aquellas que no sólo nos permiten recolectar información de diferente tipo,
sino, además, buscan el mayor grado de objetividad posible, por ejemplo:

● Tres encuestas: la primera (en adelante encuesta A1) se aplicó en forma virtual a
través de Google a 130 aspirantes que desean ingresar al programa. Esta encuesta se
diligenció en forma voluntaria. La segunda encuesta (en adelante encuesta A2) fue
aplicada en forma presencial y en físico. Esta encuesta (A2), a diferencia de la primera
(A1), se aplicó una vez finalizaban la prueba de aptitud; por lo tanto, tuvo un carácter
obligatorio. Por tal razón, se aplicó a más aspirantes, en este caso 229. La tercera
encuesta (en adelante encuesta B) se utilizó un año después de las dos anteriores; es
decir, que solo la diligenciaron aquellos que lograron ingresar a la Licenciatura en
Música, en este caso se aplicó a 41 de ellos. Esta encuesta se usó cuando los
estudiantes estaban cursando el semestre II.
● Conversaciones: se tuvo conversaciones informales pero informadas (conscientes de
hacer parte del proceso investigativo) con los estudiantes del programa en general, y
con los que hicieron parte directa del proceso de investigación, en particular. De la
misma forma, hubo un acercamiento con los docentes, los administrativos y algunos
egresados. Estas conversaciones tenían como objetivo ampliar la información sobre
la percepción de la comunidad educativa con respecto a la prueba de aptitud, a la
importancia de lo emocional y su relación con lo educativo y lo musical.
● Diario de Campo: además de la observación no participante, se utilizó el Diario de
Campo como herramienta que permitió tomar nota de las ideas y reflexiones más
relevantes. Estas notas resultaron determinantes para la comprensión de la
información levantada mediante las encuestas y otras técnicas, así como para la
construcción de presente documento.

Cada una de las técnicas ya mencionadas serán objeto de profundización más


adelante.

Para dar una mejor organización al proceso de investigación se decidió trabajar en


tres fases: La fase 1 y las subfases que la componen están relacionadas con la metodología

84
desarrollada hasta construir el presente proyecto. Las fases 2 y 3 son las que se presentan a
manera de propuesta y que se desarrollan en esta tesis doctoral.

El siguiente esquema da cuenta de la fase 1, las subfases y las actividades


desarrolladas en cada una de las fases:

Tabla 1: Fases y subfases del proceso investigativo


Fase Subfase Actividad desarrollada

1.1 Seminarios, conversaciones, lecturas, relecturas, clases.

Aplicación encuestas A1 y A2 (durante la prueba de ingreso).


La encuesta A1 preguntaba por la familia y aspectos personales. Se hizo a través de Google, esta se
1.2 aplicó en forma virtual.
La encuesta A2, que preguntaba por aspectos relacionados directamente con la prueba de aptitud, se
hizo en forma física.

La aplicación de la encuesta B se dio cuando los aspirantes se convirtieron en estudiantes (es decir
Fase 1 que lograron ingresar al programa) y estaban cursando segundo (II) semestre. La encuesta B es la
misma A2 y se aplicó en forma escrita. El objetivo consistía en identificar si la información
1.3 recolectada en la encuesta A2 estaba sesgada por la necesidad de ingresar al programa (porque se
concentraba en preguntar por la percepción sobre la prueba de ingreso), lo que no sucedía con la
encuesta A1, que sólo preguntó por asuntos demográficos, razón por la cual no tuvo una segunda
aplicación.

Comparación entre la encuesta A (A1 y A2) y B.


1.4
Elaboración final del proyecto de tesis y presentación de la prueba de suficiencia.

1.5 Elaboración y sustentación del proyecto de tesis.

En esta fase se aplicó una encuesta a 19 expertos en música tanto nacionales como internacionales y
17 profesores del programa (licenciatura en música), con el objetivo de ganar objetividad y ampliar
el panorama de comprensión.
Se desarrolló una jornada de sensibilización con los docentes y algunos estudiantes de la Licenciatura
Fase 2 2.1 en Música y se recolectó información sobre la presencia de la inteligencia músico-emocional.
Se reflexionó y analizó la prueba de aptitud teniendo en cuenta los datos de las encuestas aplicada a
los expertos, a los docentes y lo recolectado en los talleres de sensibilización (docentes y estudiantes)
Se habló sobre la importancia de la integración de la inteligencia músico-emocional en los micro
currículos.

Seguimiento a un grupo de estudiantes. Comparación entre: puntaje de la prueba de aptitud, promedio


de carrera y puntaje pruebas saber pro. Esta actividad se realizó con el objetivo de verificar si hay
coherencia entre los puntajes entre los que ingresan al programa con los que obtiene al graduarse
Fase 3 3.1
Construcción de una nueva prueba de aptitud
Construcción de la tesis final.
Fuente: elaboración propia

A continuación se profundizará en cada una de las fases y subfases, con el objetivo


de dar más claridad al proceso desarrollado en cada una de ellas y la forma como se articulan
entre sí en la medida que avanzó el proceso de investigación, aportando a la comprensión del
fenómeno educativo y social de nuestra escuela de música.

85
● Subfase 1.1. Exploración personal

Es importante decir que el ingreso a los programas profesionales de música en el país


exigen, como requisito, presentar una prueba de aptitud; en ella se evalúa, ante todo, las
destrezas y habilidades musicales de los aspirantes; sin embargo, la inquietud acerca de su
estado emocional y afectivo parece no ser una prioridad, pues, según el rastreo realizado a
varias de ellas, no aparece ningún ítem que lo demuestre. En el caso del programa de
Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de Pereira, no existen registros de
análisis emocionales que se valoren o que estén incluidos en el desarrollo del test que
presentan quienes tienen el interés de ingresar como estudiantes.

Cuando se pensó en realizar este tipo de prueba de ingreso se hizo teniendo en cuenta
las exigencias de las prácticas instrumentales; asimismo, con el objetivo de identificar si las
personas inscritas (los aspirantes) tendrían las capacidades suficientes para aprender a
ejecutar, con destreza, los tres instrumentos esenciales del plan curricular (el instrumento
principal, piano y guitarra). Además de lo mencionado, la prueba pretende apreciar el
desempeño del aspirante con respecto a la entonación y la afinación, elementos esenciales en
el plan curricular de la carrera. No obstante, esta prueba deja por fuera asuntos
trascendentales, como, por ejemplo, el vínculo de la música y la emoción en una relación
simbiótica e indivisible.

A partir de este antecedente, aunado a las experiencias vividas en los diferentes


seminarios del doctorado en Ciencias de la Educación, y luego de trasegar por una variedad
de temas y asuntos vinculados a la filosofía, la antropología, la pedagogía y la investigación,
entre otros, surge la necesidad de indagar sobre la conexión que hay entre la música y lo
emocional en el campo educativo y su relevancia para la formación integral de un Licenciado
en Música, formación en la que consideramos básico tener en cuenta las emociones, no solo
en el plan de estudios y las prácticas de los docentes, sino, además, en el diseño de la prueba
que se les aplica para ingresar a la universidad.

Participar de los seminarios del doctorado permitió enriquecer los indicios sobre la
necesidad de recurrir y dialogar con otras disciplinas, transversales a todo tipo de formación,
en este caso la musical. La filosofía y postmetafísica, la filosofía de la educación y la tutoría

86
de tesis, en específico, contribuyeron con los análisis y las teorías acerca de la importancia
de la pluralidad, la ética, la alteridad, la coherencia, el giro lingüístico, etcétera, temas de
base para la construcción y aplicación de los currículos que servirán de guía en la
transformación personal y académica de quienes aspiran a ingresar al programa de
Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de Pereira.

La suficiencia académica, conocimiento y sabiduría de la directora de la tesis, de


acuerdo con su experiencia como educadora, ha permitido el avance y la evolución en la
concertación de la tríada música-emoción-educación, pues la mayoría de sus documentos
tienen como base la importancia de la inclusión de las emociones y la afectividad en la
formación del ser; de otro lado, la interacción con docentes y estudiantes del programa es el
mejor instrumento de recolección de información acerca de la necesidad que tiene la
comunidad académica del programa, lo que exige replantear lo instrumental de su proyecto
educativo y la construcción de la prueba de aptitud a través de la cual se miden habilidades
y destrezas (pues las emociones no son tenidas en cuenta); todos estos han sido aportes
importantes para avanzar en el proceso investigativo del cual habla el presente documento.

● Subfase 1.2 Primeras exploraciones a través encuestas

Para iniciar la investigación, se pensó en hacer dos encuestas que permitirían hacer,
primero, un diagnóstico socio-demográfico (A1) y, posteriormente, rastrear la percepción de
los aspirantes sobre la prueba de aptitud (A2), y si las sospechas que se tenían con respecto
a la ausencia del factor emocional en la prueba de aptitud eran ciertas o no. En síntesis, se
diseñaron y aplicaron dos instrumentos (encuesta A1 y A2) que tuvieron como objetivo
fundamental el rastreo de la información relacionada con las percepciones y las sensaciones
de los aspirantes.

87
Formato encuesta A1

CUESTIONARIO DE ENTRADA
ASPIRANTES LICENCIATURA EN MÚSICA

Información Personal

• Nombres y apellidos:
• Documento de identidad:
• Ciudad de nacimiento:
• Fecha de nacimiento:
• Ciudad de residencia:
• Dirección permanente:
• Estrato:

Situación familiar

• Número de hermanos __
• Lugar que ocupa entre sus hermanos __
• Usted reside con: Padres __
Abuelos maternos __
Abuelos paternos __
Otros parientes __
Personas fuera de su familia __
Otros: __

• ¿Cuántas personas viven en su hogar incluyéndose usted?


• ¿En su familia hay músicos? Sí __ No__
• ¿En su familia hay docentes? Sí __ No__
• Si es de fuera de Pereira, para realizar sus estudios, ¿tiene planeado radicarse en la
ciudad? Sí __ No__ No sabe__

Análisis de la encuesta A1

En general, la información socio-demográfica recolectada en esta encuesta A1


permite concluir que de los 130 inscritos que participaron en las pruebas de aptitud,
respondieron la encuesta de tal manera:

● 9 Residen en Caldas, 18 en el Quindío, 19 en el Valle, 83 en Risaralda, 1 en Putumayo


y 1 en Caquetá. El hecho de que los aspirantes se presenten de 6 departamentos del
país, permite dar cuenta de la importancia y el valor que estos le han dado en su vida
académica para profesionalizarse, fundamentar sus conocimientos, desarrollarlos y

88
potencializarlos, pensando no solamente en evidenciar su talento, sino, también, en
darle fuerza teórica y vincularlo con otros conocimientos. Puede pensarse, entonces,
que para tal fin han realizado una búsqueda en la oferta de los diferentes programas
de las universidades a nivel nacional, eligiendo el de la Universidad Tecnológica de
Pereira, lo cual es un indicador de la calidad y aceptación a nivel nacional. Acerca de
esta percepción, Morin (2001) nos indica que: “La educación del futuro debe ser una
enseñanza fundamental y universal centrada en la condición humana. Estamos en la
era planetaria y los seres humanos, dondequiera que estén, están embarcados en una
aventura común” (p. 63). Por tanto, la decisión común de presentarse a la Licenciatura
en Música, como aspirantes para obtener el título de Licenciado en Música, es una
decisión que implica reconocerse como artistas que pueden aportar al mundo a través
de sus aptitudes musicales, vinculándolas a otros aprendizajes producto de la relación
con diferentes disciplinas.
● 38 Pertenecen al estrato 1, 62 al estrato 2, 23 al estrato 3, 4 al estrato 4, 2 al estrato
5. Como se puede evidenciar, 100 de los 130 estudiantes pertenecen a los estratos más
bajos; es decir, al 1 y 2. Esta condición arroja una información importante sobre la
sensibilidad que posiblemente estén generando los programas sociales desarrollados
por las diferentes entidades culturales del país. En este caso, la Licenciatura en Música
de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad tecnológica de
Pereira, ha proporcionado a la comunidad el acercamiento de sus proyectos musicales
a partir de los cursos de extensión, desde la enseñanza no formal, las prácticas de
conjunto y el fortalecimiento del talento y la aptitud en niños, jóvenes y adultos;
también ha posibilitado el acceso a los diferentes repertorios de la orquesta, la banda,
distintas agrupaciones institucionales, conformadas por estudiantes y docentes, cuya
misión es llevar la música a lugares en donde, por escasez de recursos sus habitantes,
tienen pocas posibilidades de asistir a conciertos o audiciones; asimismo, poderlos
formar y guiar en el proceso de ejecutar, interpretar y tener suficiencia en el manejo
de los instrumentos musicales.
● Todos nacieron entre 1982 y 2002 (16 y 36 años). De esta característica se infirió
cómo la flexibilidad de pensamiento de los estudiantes del programa permite adquirir
nuevos elementos que aportan a los saberes adquiridos, logrando transformar su

89
cultura, puesto que, ser menor o mayor no implica un requisito explícito para ingresar
a una institución e interactuar con personas de pensamientos, edades y culturas
heterogéneas, para intercambiar componentes de formación y luego adaptarlos, según
su visión individual, a consensos, creando nuevos conceptos adaptados a las
características antropológicas, sociales, tecnológicas, de las generaciones actuales. A
propósito, Morín (2001) menciona que:
Si es cierto que el género humano, cuya dialógica cerebro-mente no es cerrada, posee
los recursos inagotables para crear, entonces podemos vislumbrar para el tercer
milenio, la posibilidad de una nueva creación: la de una ciudadanía terrestre cuyos
gérmenes y embriones han aportado el siglo XX. Y la educación, que es a la vez
transmisión de lo viejo y apertura de la mente para acoger algo nuevo, se encuentra
en el corazón de esta nueva misión (p. 96).

De esta manera, se puede notar cómo, este rango de edades, antes que ser una
clasificación, es una posibilidad para diversificar el proceso de creación en los
estudiantes de la Licenciatura.
● De las personas encuestadas, 66 son primeros hijos, 35 son segundos hijos, y el resto
son 3, 4 o 5 hijo. Aquí se nota cómo influyen, en la educación, los diversos factores
biológicos, ambientales, afectivos, emocionales, culturales, etcétera, mediante los
cuales se forman las personas, pues podría pensarse que en hogares cuyas
características posiblemente sean las mismas para todos sus componentes, los hijos
decidan elegir iguales carreras para desarrollarse en su vida profesional; sin embargo,
en este caso, es evidente la prevalencia del factor emocional en los primogénitos como
ingrediente principal en la elección de su proyecto de vida.
● Otro hallazgo indica que 87, de ellos, viven con ambos padres, 4 viven solos, 4 viven
con personas que no son familia, 3 viven con su esposa, 18 viven con su madre, 2 con
su padre, 10 con su abuela, y el resto con otros familiares. Es probable que esta
característica esté relacionada con la anterior, ya que la mayoría de los aspirantes
viven con ambos padres y son hijos primogénitos, dos elementos importantes para el
desarrollo integral de las personas y, por lo tanto, es posible, a través de ellos,
brindarles tanto estabilidad como seguridad afectiva, lo que implica la prevalencia del
rasgo emocional en su elección, teniendo en cuenta que las artes, en este caso la

90
música, se consideran como profesiones dedicadas al fortalecimiento del talento para
comunicar las emociones a través de una obra estética en la cual está proyectada la
cultura de quien la realiza, bien sea de carácter compositivo o interpretativo.
● También se encontró que 47 de las personas a las cuales se les aplicó el instrumento,
cada una reside con 4 habitantes en la misma casa, 28 viven con 3 personas, el resto
comparte habitación con un rango entre 1 persona y 13 personas. La convivencia
con un mayor número de personas sería un multiplicador de opciones de argumentos,
ideas, conceptos y ejemplos para la confrontación y reflexión constantes en el
momento de elegir la carrera determinante para la vida profesional, lo cual permite
deducir la seguridad y certeza de estas personas cuando deciden ingresar al programa
de música. Esto se verá reflejado en el menor número de deserción y el aumento de
egresados graduados en las diferentes cohortes promovidas por la institución.
● 70 piensan ser docentes; 40, ser músicos profesionales y 19 se presentan al programa
porque les gusta la música. Las bases sobre las cuales se construye el Licenciado en
Música son la docencia y la disciplina específica; es notable, de acuerdo con los años
de presencia del programa en la región, la labor desempeñada por sus egresados y
docentes al reivindicar el objetivo de proyectar la música a través de la docencia,
aportando no solamente elementos artísticos, sino también formativos, didácticos y
complementarios a la construcción del perfil profesional, tanto así que ha logrado
generar consciencia en la mayoría de los aspirantes sobre la importancia de adquirir
los elementos básicos en la enseñanza de la música como parte y no como único
objetivo de la formación.
● 99 dicen haber pertenecido a una agrupación; 30 sugieren no haber pertenecido a
alguna. Pertenecer previamente a una agrupación musical es una experiencia que
implica haber tenido contacto con algún instrumento, con el campo disciplinar y hacer
parte de la dinámica grupal que está orientada por la necesidad de los valores propios
que exige la preparación del ensamble, el cual dará como resultado un producto
musical de forma paralela a los logros en cuanto al crecimiento personal, aspectos
forjados desde las vivencias experimentadas en cada uno de los momentos en los que
surgieron las inquietudes, las equivocaciones, los errores, los aciertos, los
desacuerdos, los acuerdos, las alianzas y otras acciones resultantes del proceso

91
musical; esto aporta a la mayoría de aspirantes pertinencia y suficiencia en su
desempeño como estudiantes de la carrera.
● 116 dicen haber interpretado algún instrumento; 13 de ellos mencionan lo opuesto.
En este punto es importante tener en cuenta las apreciaciones del anterior punto, pues
haber pertenecido a una agrupación implica el manejo de un instrumento musical.
● 6 no han tenido formación musical; 123, sí la han tenido. Tener formación musical
antes de ingresar a la universidad aporta, a los futuros estudiantes, en el
reconocimiento de sus aptitudes, la identificación de sus habilidades físicas, mentales
y vocacionales como factores demandados por la carrera profesional de un Licenciado
en Música; también facilitaría el proceso de construcción de las bases sobre las cuales
se cimentarán las acciones a emprender durante sus avances en las actividades
programadas para cumplir con el perfil profesional propuesto dentro del Proyecto
Educativo Institucional (PEI).
● 60 no formal; 64, formal; el resto autodidacta. Es notable la equivalencia entre el
número de estudiantes que han adquirido formación musical en instituciones formales
y no formales, lo cual es posible que manifieste la calidad y congruencia en ambos
tipos de entidades.
● 45 reconocieron que hay músicos en su familia y 84 mencionaron lo contrario. De
acuerdo con la presencia de un número menor en el grupo de aspirantes con familiares
relacionados con el área de la música, este ítem manifiesta la independencia, claridad
y autonomía con la cual los aspirantes están tomando la determinación de estudiar el
programa, en relación con una meta u objetivo que probablemente se han propuesto,
basados en posibles experiencias, bien sea de carácter individual o grupal al haber
tenido contacto con la música.
● 58 dicen que hay docentes en su familia; 71, expresan lo contrario.
Como en el anterior ítem, ser Licenciado en Música implicaría una decisión autónoma
e independiente.
● 66 piensan radicarse en la ciudad; 30, no lo harán y 33 respondieron que no saben.
A partir de este dato, es determinante resaltar cómo es importante para la vida de los
aspirantes vivir en la misma ciudad en donde se encuentra la institución a la cual van
a ingresar para dedicar tiempo suficiente a sus actividades, disfrutar de las ventajas

92
de la planta física y de las relaciones académicas que surgen del contacto con sus
compañeros y docentes.
● 111 son egresados de colegio público; 18, de colegio privado. Este aspecto indica la
asequibilidad de los jóvenes de estratos bajos a los procesos culturales desarrollados
a través de las prácticas pedagógicas, las audiciones, los conciertos y los proyectos
de grado del programa de Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de
Pereira.
● 17 tienen beca Ser pilo paga; 20, pagan con recursos propios y 96 con recursos de
la familia. En este ítem es notable la intención y el interés que los aspirantes
manifiestan por ingresar al programa, de tal manera que aportan parte de los recursos,
para poder matricularse y lograr culminar sus estudios universitarios, aún con el
antecedente de que la mayoría son de estratos bajos.
De la misma forma, la segunda encuesta (A2) se realizó a quienes asistieron a
presentar la prueba para ingresar a la Licenciatura en Música y finalizaron con la prueba de
aptitud; es decir 229 aspirantes. Se hizo en forma anónima para obtener información
espontánea y sesgar lo menos posible sus opiniones. No hubo distinción de género, ni estrato
social. El formato de la encuesta es el siguiente:

Formato encuesta A2

CUESTIONARIO DE SALIDA
ASPIRANTES LICENCIATURA EN MÚSICA

1. ¿La prueba que acaba de presentar se desarrolló de acuerdo a sus expectativas?

SÍ___ NO___

¿Por qué?

2. ¿Qué tipo de prueba esperaba?

Escrita ___
De conocimiento ___
De aptitud ___
Práctica ___

93
Teórica ___
Otra ___
No sabe ___

3. ¿Cómo se sintió al presentar la prueba?

Nervioso/ansioso ___
Tranquilo ___
Seguro ___

4. ¿Cree que con la prueba realizada se puede determinar sus APTITUDES?

SÍ___ NO___

¿Por qué?

5. Sugerencias

Análisis de la encuesta A2

En adelante se mostrarán los resultados de la encuesta A2 y el análisis de cada una de


las 5 preguntas que se aplicaron a los 229 aspirantes.

94
250
203
200

150

100

50
24
0
SI
NO

Ilustración 2: La prueba que acaba de presentar, ¿se desarrolló de acuerdo con sus expectativas?
Fuente: elaboración propia

Como puede evidenciarse, 203 aspirantes respondieron que sí se desarrolló la prueba


de acuerdo con sus expectativas, lo que lleva a pensar que posiblemente su respuesta estaba
condicionada al temor de ser rechazados en caso de haber respondido negativamente. Con
respecto a los 24 aspirantes que respondieron No, es importante decir que no tenían temor a
decir lo que pensaban, por lo cual estarían dispuestos a ser auténticos en sus respuestas.
También existe la posibilidad de que los estudiantes hacían parte del último grupo que se
inscribió en el programa de música como segunda opción, entonces no tenían el mismo
apremio para ser asertivos con sus respuestas como los que dijeron Sí.

Cuando se interrogó por las razones de aquellos que respondieron Sí, se obtuvo el
siguiente resultado. Muchos de los aspirantes tenían nociones de cómo iba a ser la prueba, la
metodología, los ítems a evaluar y las herramientas utilizadas para hacerla, debido a que año
tras año se repite, sin ningún cambio, la misma prueba; por lo tanto, es posible la
instrumentalización de dicha prueba, lo que implica que quienes hayan tenido esta
información, no eran quienes de verdad estaban aptos para ingresar, sino aquellos con
posibilidad de haberse adiestrado y preparado para realizarla.

95
160 142
140
120
100
80
60 41
34 32
40
16
20 9 4
0

a
s

be
ita

ra
to

ric
ic
itu

sa
cr

O
n

ct

ó
pt
ie
Es

Te

o
eA

Pr
im

N
oc

D
on
eC
D

Ilustración 3: ¿Qué tipo de prueba esperaba?


Fuente: elaboración propia

La mayoría de aspirantes admitió identificarse con el tipo de prueba que esperaban.


Así, es probable que hubieran indagado con personas que en ocasiones anteriores hubieran
presentado las pruebas o, tal vez, acataron las aclaraciones y explicaciones brindadas por la
universidad acerca del tipo de prueba a realizar. Acerca del test práctico, 41 personas están
conscientes del diseño del mismo. Para poder identificar habilidades y destrezas,
posiblemente, ya han tenido contacto con la música, de forma empírica o a través de algún
tipo de instituto de enseñanza no formal. 34 personas respondieron haber pensado en realizar
una prueba de conocimiento, esto sugiere que es probable que se hubieran enterado, por
terceras personas, sobre el valor agregado que otorga el conocimiento en la ejecución de los
instrumentos para quienes están interesados en ingresar al programa, pues esta característica
da cuenta del avanzado nivel de formación en el cual se encuentran los aspirantes y les
permite ser aventajados en torno a quienes no hayan tenido contacto alguno a nivel
instrumental.

96
120 108

100

80
56
60
38
33
40

20

-
Ansioso Tranquilo Seguro Feliz

Ilustración 4: ¿Cómo se sintió al presentar la prueba?


Fuente: elaboración propia

Cuando el mayor número de encuestados responde y reconoce haber estado ansioso


en el momento de presentar la prueba, se deduce que podría ser una consecuencia de la
influencia de los factores externos, tales como el espacio, los evaluadores, las preguntas, los
demás aspirantes, las inquietudes que se presentan ante lo desconocido del proceso a realizar,
entre otros. Esta sensación de ansiedad es un factor que, tal vez, afecte y permee el
desempeño de quienes ejecutan la prueba, produciendo una alteración en el resultado de la
misma, puesto que, se desconoce el motivo de la ansiedad y la manera de realizar la prueba
no permite identificarlo ni utilizar estrategias que disminuyan dicha sensación. 56 personas
respondieron haber estado tranquilos cuando hicieron la prueba, aunque es un número más
pequeño que el anterior podría estar sesgado por el temor de equivocarse al responder de
manera incorrecta y al pensar su afectación en la calificación de la prueba por parte de los
evaluadores.

97
186
200

150

100
40
50

0
Si No

Ilustración 5: ¿Cree que con la prueba realizada se puede determinar sus aptitudes musicales?
Fuente: elaboración propia

La seguridad de estas 186 personas indica la satisfacción de su desempeño en la


evaluación, teniendo en cuenta la factibilidad del comportamiento neutro e imparcial de los
docentes que la realizan, pues ellos no otorgan la información hasta tanto no termine el
proceso. En relación con lo anterior, la actitud de estos podría darles indicio de haber
realizado una buena presentación. Otra idea sería pensar en la fuerza y dominio con los que
respondieron Sí ante la decisión de elegir estudiar música siendo conscientes de sus
habilidades y aptitudes.

182
200

150

100
43
50

0
Si No

Ilustración 6: ¿Cree que es necesaria o sería necesaria la entrevista individual


Fuente: elaboración propia

La evidencia de la respuesta positiva, en un mayor número, ante la necesidad de una


entrevista individual, será un factor preponderante que deja ver cómo los aspirantes requieren

98
un contacto sensorial con sus evaluadores, porque, tal vez, sería un poco más humano
acercarse a ellos como los futuros estudiantes del programa y no como los participantes a un
concurso o reality en el que serán tratados como un producto más de nuestra sociedad de
consumo. El contacto personal con el evaluador es un elemento que brinda seguridad en el
instante de realizar la prueba.

● Subfase 1.3. Seguimiento a las sospechas

Finalmente, se decide aplicar una tercera encuesta (encuesta B), la cual tuvo como
propósito obtener más información sobre la prueba de ingreso al programa, teniendo en
cuenta que la población a la que se hizo la encuesta A2, quienes ya son estudiantes de segundo
(II) semestre del programa, razón por la cual contestarán con más neutralidad. Como ya se
había mencionado, la encuesta B es la misma A2 pero se hicieron adaptaciones mínimas que
no cambiaban el sentido de la pregunta. Esta encuesta (B) se aplicó en forma escrita a
estudiantes del semestre II. El objetivo era identificar si la información recolectada en la
encuesta A2; es decir, si mientras eran aspirantes al programa estaba sesgada por la necesidad
de ingresar (porque se concentraba en preguntar por la percepción sobre la prueba de
ingreso). El formato de la encuesta B es el siguiente.

Formato encuesta B

CUESTIONARIO SOBRE PRUEBA DE APTITUD


ESTUDIANTES LICENCIATURA EN MÚSICA – II SEMESTRE

La siguiente encuesta es completamente anónima y tiene como objetivo fundamental


recolectar la información que le permita a la Licenciatura en Música hacer las adaptaciones
necesarias a la prueba de aptitud para que, además, de rastrear las verdaderas aptitudes
musicales sea justa y equitativa con los aspirantes.

1. ¿La prueba de aptitud que presentó al ingresar al programa se desarrolló de acuerdo con

sus expectativas? SÍ___ NO___

99
¿Por qué?

2. ¿El tipo de prueba que presentó coincidía con la que esperaba?

3. ¿Cómo se sintió al presentar la prueba?

Ansioso___ Tranquilo___ Seguro___ Feliz ___

4. ¿Cree que con la prueba de aptitud de ingreso que actualmente aplica la Licenciatura en
Música pueden determinarse las verdaderas APTITUDES MUSICALES de los
aspirantes?

SÍ___ NO___

¿Por qué?

5. ¿Considera que es necesaria la entrevista individual?

SÍ___ NO___

¿Por qué?

6. Por favor escribir todas las sugerencias que considere necesarias para mejorar en el futuro
la Prueba de Aptitud de ingreso a la Licenciatura en Música

Análisis de la encuesta B2

Mientras que la ya analizada encuesta A2 fue aplicada a 229 aspirantes, la encuesta


B se empleó solo con 41 estudiantes cuando cursaban el semestre II de la Licenciatura en
Música. En adelante se mostrarán los resultados de esta última encuesta (B) y el análisis de
cada una de las 6 preguntas que la conforman.

100
24

25
17
20

15

10

0
SI NO

Ilustración 7: ¿la prueba de aptitud que presentó al ingresar al programa se desarrolló de acuerdo con sus
expectativas?
Fuente: elaboración propia

Esta respuesta muestra un resultado en el que el mayor porcentaje de los encuestados


no esperaba el desarrollo de la prueba como se realizó; sin embargo, en la encuesta A2 dicha
respuesta se dio de manera contraria, pues hubo más personas con la opinión sobre el no
cumplimiento de sus expectativas a través del proceso del test. Así, podría confirmarse la
percepción acerca de las posibles limitaciones generadas por el temor a ser rechazados al dar
un argumento negativo en el momento de contestar las preguntas del ejercicio previo a la
clasificación para el ingreso al programa; lo que pone en evidencia que las emociones estarían
influyendo de manera negativa la actitud de los aspirantes, generando una alteración tanto en
el comportamiento como en las aptitudes al momento de calificarlos.

101
21

21
20,5
20
19
19,5
19
18,5
18
SI NO

Ilustración 8: ¿El tipo de prueba que presentó coincidía con la que esperaba?
Fuente: elaboración propia

El hecho de que 21 respuestas hayan sido favorables de las 41 personas encuestadas,


manifiesta un acuerdo con su pensamiento al momento de responder la pregunta 2 del
instrumento A2 de la presente investigación, lo que advierte la claridad del concepto de
Prueba de Aptitud para identificar las habilidades y talentos de quienes se presenten; en este
caso, la labor de docentes y directivas de la Licenciatura en Música ha cumplido su objetivo;
sin embargo, al parecer, no se tuvo en cuenta el impacto de factores emocionales en los
aspirantes.

23
25

20
14
15

10
4
5 1

0
ANSIOSO TRANQUILO SEGURO FELIZ

Ilustración 9: ¿Cómo se sintió al presentar la prueba?


Fuente: elaboración propia

La ansiedad es la emoción predominante; así respondieron los encuestados a la


pregunta 3 del instrumento A2 y B y, la felicidad, la menos factible en ambas; ante esta

102
situación es preciso reflexionar la posibilidad de rediseñar la estructura del proceso con el
que se pretenden rastrear las competencias y suficiencias aptitudinales y emocionales de los
futuros estudiantes, a fin de generar un ambiente oportuno, apropiado y conveniente al
momento de manifestar sus capacidades reales.

27

30
25
14
20
15
10
5
0
SI NO

Ilustración 10: ¿Cree que con la prueba de aptitud de ingreso que actualmente aplica la licenciatura en Música
puede determinar las verdaderas APTITUDES MUSICALES de los aspirantes?
Fuente: elaboración propia

Ser estudiantes del programa es un manifiesto de la seguridad, la tranquilidad la y


pertinencia en esta respuesta. Ya no existe el prejuicio de contestar convenientemente a las
preguntas formuladas; además, la experiencia del camino recorrido en los pocos semestres
cursados permite argumentar cómo, en tampoco tiempo, no es posible determinar las
verdaderas aptitudes de las personas.

103
39

40
35
30
25
20
15
10 1

5
0
SI NO

Ilustración 11: ¿Considera que es necesaria la entrevista individual?


Fuente: elaboración propia

Al ser aspirantes y estudiantes consideran indispensable tener contacto personal con


el evaluador, porque, de esta manera, dan cuenta de la importancia de sentirse vistos como
individuos complejos, como diría Morín (2001), en un bucle emoción-talento-razón, que
estará presente siempre, cimentando el producto de los objetivos trazados a partir del instante
en el que decidieron elegir la música como proyecto de vida.

En la pregunta 6 se les sugiere escribir todas las sugerencias que consideren necesarias
para mejorar en el futuro la Prueba de Aptitud de ingreso a la licenciatura en Música de la
Universidad Tecnológica de Pereira.

Un gran porcentaje de los estudiantes manifiestan la necesidad de una mayor


rigurosidad y exigencia a las actividades propuestas para la valoración de las aptitudes en la
prueba de ingreso. Solo uno considera importante la disposición de un ambiente
emocionalmente propicio sin presiones ni tensiones. Esta idea permite ver la intención
instrumental de los estudiantes del programa, centrada en el desarrollo de sus aptitudes,
destrezas y habilidades musicales, un poco distantes de los afectos, las sensaciones y las
emociones, sentimientos básicos en la formación de las personas.

104
● Subfase 1.4.

Después de tener básicamente la misma encuesta aplicada dos veces: una (A2) cuando
eran solo aspirantes al programa, se denota que las respuestas podrían estar sesgadas por el
temor a ser rechazado; en cuanto a la encuesta B, aplicada un año después, cuando ya
cursaban semestre II, se percibe que esta última está libre del sesgo mencionado en la primera
encuesta; en consecuencia, la información gozó de más neutralidad no solo porque ya eran
parte del programa, sino porque, además, fue completamente anónima.

El análisis de la información recolectada mediante la tabulación de las encuestas,


permitió comprender las necesidades de los aspirantes, lo que era necesario investigar,
repensar, analizar y desarrollar para aportar a la formación integral de los estudiantes de la
licenciatura que, en este caso, exige repensar la inclusión de la inteligencia músico-emocional
en las pruebas de aptitud. De esta forma, se pudo avanzar en la construcción del marco teórico
y elegir autores que permitieran comprender la importancia de lo emocional en la educación
y la sociedad actual, y cómo aportar desde la labor docente.

● Subfase 1.5

Esta representa la fase final de este proyecto. Es, precisamente, en esta fase que se
construyó y finalizó el proceso de esta tesis, enviado a los jurados el documento para
sustentarlo ante ellos. Se aclara que este proyecto es un proceso dinámico susceptible a
cambios en virtud de lo que se vaya presentando y a las necesidades de la sociedad, de la
educación y de los estudiantes del programa. El proceso desarrollado en esta fase proporcionó
elementos teóricos y cognitivos para proponer una macro-categoría que nombraremos
Inteligencia Músico-emocional (IME). Esta categoría es un hallazgo y construcción de la
autora de este proyecto, quien concibe, por ahora, la Inteligencia Músico-emocional (IME)
como una combinación única e irrepetible (en cada ser humano) que cuenta con tres
elementos básicos: razón-emoción-música. Aunque se espera desarrollar este hallazgo en la
tesis doctoral, se han presentado hasta el momento y en ciertos apartados posteriores algunos
avances en ese sentido.

105
● Fase 2

Una vez presentado y aprobado el proyecto de tesis se continuó metodológicamente


con esta fase. Las actividades desarrolladas fueron las siguientes.

● Actividades con docentes y expertos en el área disciplinar que es la

música.(encuesta)

Se aplicó una encuesta a expertos nacionales e internacionales (expertos en qué área?)


y a 17 docentes de la Licenciatura en Música que permitió identificar la importancia que
tienen para ellos las emociones y lo que consideran sobre la prueba de aptitud. La encuesta y
resultados obtenidos se relacionan a continuación, se aclara que para una mejor comprensión,
se confrontan en una misma gráfica las respuestas de los expertos con las de los docentes del
programa.

20 19
18 16
16
14
12
10
8
6
4
2 1
0
SI NO

EXPERTO DOCENTE

Ilustración 12: ¿Cree usted que es importante una prueba de aptitud para el ingreso al programa de
Licenciatura en Música?
Fuente: elaboración propia

En este caso específico lo expertos consideran importante la prueba de aptitud lo que


coincide con 16 de los 17 profesores, en consecuencia, tanto expertos como docentes
defienden la importancia de aplicar una prueba de aptitud para ingresar al programa. Esto
justificaría este proyecto de investigación pues no pretende eliminar la prueba de aptitud sino,
reestructurarla de modo que no sólo dé información de corte disciplinar, como en la
actualidad; también propone obtener datos relacionados con aspectos de la integralidad

106
humana tales como su ontología, inteligencia emocional, cultura, relación con el entorno, y
la motivación real para tomar la decisión de elegir como carrera profesional, la licenciatura
en música. También es posible inferir la importancia de ser parte de la historia de la
formación musical en Colombia, pues a partir de allí se adquieren los principios y la
información pertinente como herramienta para proponer reformas a la reglamentación de las
diferentes pruebas de aptitud en los programas de música del país, de manera que haya una
unificación en los fundamentos de la educación profesional que permitan generar el
desarrollo del ser humano no solamente desde su capacidad de adquirir conocimiento sino
desde el manejo de sus emociones para lograr el equilibrio de un ser educado de manera
integral.

16 15
14
12 11
10
8
8
6
4
2
2
0
EXPERTO DOCENTES

SI NO

Ilustración 13: ¿Considera que esta prueba va a interferir en la calidad del programa?
Fuente: elaboración propia

En esta pregunta la mayoría de expertos y docentes respondieron sí estar de acuerdo


con la interferencia de la prueba en la calidad, académica y de proyección social del
programa; esto podría derivar en la congruencia del desempeño de los estudiantes durante su
proceso de formación en la Universidad y su consciencia del perfil que como egresados
impactará el sistema educativo y cultural vigentes, dando la opción a las personas de poder
desarrollar sus habilidades y talentos, en virtud de su crecimiento personal otorgando la
posibilidad a las artes, en este caso a la música, de plantearse como una verdadera opción de
futuro, lo cual podrá hacerse efectivo a partir de los planes curriculares en la enseñanza media
y básica; también de programas sociales, proyectos de responsabilidad social, planes de
desarrollo y esquemas de trabajo de las diferentes casas de la cultura en las diferentes

107
regiones del país. En síntesis, resulta determinante pensar la educación artística del país y
tener claros los objetivos que se pretende lograr al tenerla como herramienta para la
formación de los estudiantes.

19,5
19
19

18,5

18

17,5
17
17

16,5

16
EXPERTO DOCENTE

INDIVIDUAL GRUPAL

Ilustración 14: ¿Considera que la prueba debe hacerse de manera individual o grupal?
Fuente: elaboración propia

En este punto, la totalidad de expertos y docentes piensan que la prueba debe hacerse
de manera individual, una característica existente en el formato utilizado en el test que se
realiza a los aspirantes en la actualidad, sin embargo, podrían explorarse otras metodologías
que posiblemente puedan dar más seguridad, tranquilidad y confianza a los aspirantes,
considerando el grupo como un mecanismo que por su conformación podría permitirles
sentirse acompañados por pares en igualdad de condiciones, quienes se apoyarán,
acompañarán y serán cómplices de sus incertidumbres y emociones propias del proceso que
les llevará a ser aceptados en la carrera. Además tendrían la asistencia de docentes expertos
del programa quienes deberán tener una visión holística del ser humano enfocándose, entre
otros aspectos, en animarlos, estimularlos, provocarlos y darles aliento para proyectar sus
habilidades sin sentir tensión o cohesión por el temor de la calificación.

108
7
6 6
6
5 5
5
4
4

3
2 2 2
2
1
1
0
0
1 2 3 4 5

EXPERTO DOCENTE

Ilustración 15:Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el desarrollo de la prueba
de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos apropiada [Test de aptitud musical que
evalúe solamente la entonación, afinación y el ritmo]
Fuente: elaboración propia

Como se puede evidenciar, 6 docentes y 6 expertos están de acuerdo con evaluar


solamente la entonación, afinación y el ritmo del aspirante a la Licenciatura en Música, lo
cual implica que un número alto de ambos pueda estar pensando solamente en las habilidades
instrumentales que se desarrollarán durante el transcurso de los estudiantes en las diferentes
materias que ofrece el currículo de la carrera.

8
7
7
6 6
6
5
4
3 3 3 3
3
2
1
1
0 0
0
1 2 3 4 5

EXPERTO DOCENTE

Ilustración 16: Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el desarrollo de la prueba
de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos apropiada [Entrevista individual en la que
se interrogue solamente por el aspecto emocional
Fuente: elaboración propia

109
En esta pregunta es notable la mayoría de expertos y docentes que aprueban una
entrevista individual que interrogue solamente el aspecto emocional, es probable que haya
un pensamiento fragmentado que separe lo emocional de lo racional, sin pensar en que para
que haya conocimiento tanto razón como emoción deben ser uno solo, pues ambos son
inherentes, constituyen un bucle indestructible.

7
6 6
6
5
5
4
4
3 3
3
2
2
1 1
1
0
0
1 2 3 4 5

EXPERTO DOCENTE

Ilustración 17:Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el desarrollo de la prueba
de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos apropiada [Entrevista en la que se
interrogue por la conciencia del perfil musical y pedagógico
Fuente: elaboración propia

Aquí vemos cómo siendo el número seis, la mayoría en las respuestas, seis expertos
piensan que es medianamente importante realizar una entrevista en la que se interrogue por
la conciencia del perfil musical y pedagógico, mientras 6 docentes ven muy importante
indagar por este aspecto, esto permite identificar, la diferencia en el desempeño de los
expertos en su parte laboral, con los docentes, pues muchos de los primeros, dedican su vida
profesional a otras actividades diferentes de la docencia mientras los segundos, han decidido
dedicarse a la enseñanza de la música como opción laboral; por tanto, el perfil del programa
se afianza, pues da opciones de trabajar en varias líneas de la formación musical.

110
10 9 9
8

6 5
4 3 3
2 1 1 1
0 0
0
1 2 3 4 5

EXPERTO DOCENTE

Ilustración 18: Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el desarrollo de la prueba
de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos apropiada [Que haya una entrevista
grupal]
Fuente: elaboración propia

En esta pregunta, 9 expertos opinan no realizar la entrevista de manera grupal y 9


docentes están de acuerdo con hacerla, posiblemente entre los expertos la opinión esté
sesgada por la manera como ingresaron a los diferentes programas de música que los
acreditan como expertos pues, probablemente su entrevista fue realizada de manera
individual, lo cual no les permite tener indicios de cómo podría ser el desempeño de un
aspirante en una entrevista de carácter grupal. En cuanto a los docentes, por estar en la
academia, sería más factible haber adquirido la conciencia de los beneficios y aportes que el
acompañamiento de pares aporte al desempeño en una entrevista en grupo.

10
9
9
8
7
6
5
5
4
3
2 2 2
2 1 1 1
1
0 0
0
1 2 3 4 5

EXPERTO DOCENTE

Ilustración 19: Califique de 1 a 5 la metodología que considera más apropiada para el desarrollo de la prueba
de aptitud. Tenga en cuenta que 5 es la más apropiada y 0 la menos apropiada [Que haya una entrevista
individual].
Fuente: elaboración propia

111
La pregunta 4E ratifica la opinión de los expertos en realizar una entrevista individual
en la universidad como el origen del desarrollo de su proyecto profesional, pero, al parecer,
no hay conciencia de las herramientas que la entrevista grupal puede aportar al proceso de
selección de los aspirantes.

Aptitud musical (Ritmo, afinación, entonación)


20%, Conocimiento disciplinar (interpretación de
instrumento) 20%, Entrevista 60%

Aptitud musical (Ritmo, afinación, entonación)


25%, Conocimiento disciplinar (interpretación de
instrumento) 25%, Entrevista 50%

Aptitud musical (Ritmo, afinación, entonación)


30%, Conocimiento disciplinar (interpretación de
instrumento) 20%, Entrevista 50%

0 2 4 6 8 10 12

DOCENTE EXPERTO

Ilustración 20: ¿Cuáles cree que son los porcentajes más apropiados para una prueba de suficiencia?
Fuente: elaboración propia

En este aspecto, la mayoría de los docentes y expertos consideran que los porcentajes
más apropiados son: aptitud musical (ritmo, afinación, entonación) 30%, Conocimiento
disciplinar (interpretación de instrumento) 20%, entrevista 50%, lo cual manifiesta la
importancia que le asignan a la entrevista a los aspirantes; de esta manera, se podrá generar
una comunicación más íntima con ellos, para identificar sus miedos, alegrías y emociones en
general, que serán la materia prima para el proceso educativo y formativo de los estudiantes.

● Actividades con los docentes (sensibilización)

Se desarrollaron encuentros con los docentes del programa para sensibilizarlos acerca
de la importancia de la Inteligencia Músico-emocional en el plano educativo y en su quehacer
docente. Una de las conclusiones más importantes de este proceso fue que los docentes
identificaron la importancia de incluir la inteligencia Músico-emocional en los micro
currículos y en cada una de las actividades que desarrollan tanto dentro como fuera del aula
de clase en virtud del potencial emocional que representan nuestros estudiantes no sólo por

112
ser músicos sino porque son seres humanos. Comprendieron que cuando las clases son
divertidas y conectan con lo emocional el estudiante llega al aula de clase con motivación.
Con respecto a la prueba de aptitud para ingresar al programa, los docentes son conscientes
de la necesidad de reestructurar la prueba e incluir preguntas y entrevistas que le permitan al
aspirante estar más tranquilo y proporcionar su verdadero potencial musical e interés por el
programa.

● Actividades con estudiantes (sensibilización)

Se desarrolló un conversatorio con estudiantes de últimos semestres, el objetivo


fundamental fue sensibilizarlos sobre los beneficios de educar en la Inteligencia Músico-
emocional y ampliar el impacto de esta investigación. Más adelante en “la construcción en
sentido” se relaciona de manera literal algunas de los comentarios más representativos.

● Fase 3: Construcciones finales

Con la información obtenida en las fases 1 y 2 se analizó y se continuó la construcción


de la tesis final que conllevo a repensar y reconstruir la prueba de aptitud musical que los
aspirantes presentan para ingresar a la licenciatura en música de la Universidad Tecnológica
de Pereira, más adelante se profundizará sobre este asunto.

● Seguimiento a un grupo de estudiantes

Con el objetivo de verificar la eficacia de la prueba de ingreso utilizada hasta el


momento (y que se concentra solo en lo disciplinar), se eligió el grupo de estudiantes que
presentaron la prueba de ingreso en el 2007 (la misma que se aplica hoy en día), estos
estudiantes ya se graduaron, por lo tanto, permitieron comparar los siguientes puntajes:

● Puntaje final de la prueba de aptitud al ingreso (cuando eran aspirantes)


● Promedio de carrera (obtenido durante los 10 semestres que componen la
Licenciatura)

113
● Puntaje en la pruebas saber pro (prueba presentada como requisito de graduación)
cuyo resultado daría cuenta del nivel académico en el que los profesionales se están
graduando.

Estos tres puntajes de cada uno de los estudiantes permite comparar, analizar y
comprender si se mantiene o no el puntaje obtenido al ingresar a programa mediante la prueba
de aptitud, pero especialmente permite reflexionar sobre la efectividad de la prueba de
ingreso. Esta prueba de ingreso sólo resultaría efectiva si todos o la mayoría de los estudiantes
que obtuvieron los mejores puntajes al ser aspirantes obtienen los mejores puntajes durante
la carrera y en las pruebas saber pro. La siguiente tabla muestra el seguimiento mencionado
a 32 estudiantes que presentaron la prueba de aptitud en el año 2007:

Tabla 2: Seguimiento estudiantes que presentaron la prueba de aptitud en el 2007


PUNTAJE
AÑO DE PROMEDIO DE PUNTAJE
NO DOCUMENTO GÉNERO FINAL PARA
EGRESO CARRERA SABER PRO
INGRESO
1 18523816 M 91.29 2,014 4.2 10.66
2 1087999316 F 89.42 2,012 4.3 10.76
3 8465518 M 86.19 2,013 4.4 11.3
4 18514106 M 85.81 2,016 3.7 10.58
5 18469785 M 83.06 2,016 3.9 10
6 52383444 F 82.85 2,017 4.1 10.32
7 1088278666 M 81.81 2,013 3.7 7.52
8 1088279462 F 81.31 2,012 4.3 10.6
9 18518370 M 81.19 2,015 3.9 10.02
10 1097393799 M 79.35 2,013 4.3 11.06
11 1088271198 M 78.56 2,012 3.9 10.34
12 9874036 M 75.31 2,015 4.3 9.4
13 1090148177 M 74.56 2,012 4.2 11.26
14 1094904561 M 74.9 2,014 3.9 10.82
15 1053801554 F 73.17 2,012 4.1 11.32
16 1088268603 M 72.31 2,014 4.3 10.28
17 18470748 M 70.56 2,015 3.9 10.28
18 1088250801 M 69.31 2,016 4 9.7
19 1088003925 M 66.54 2,015 4 9.44
20 42150049 F 65.83 2,015 4 9.08
21 42150047 F 65.35 2,015 4.1 8.88
22 1094901321 M 63.6 2,014 4.3 9.98
23 1093219520 F 63.5 2,012 4.5 10.7
24 9975913 M 62.98 2,015 4.1 7.74
25 1112765755 M 62.19 2,014 4.3 11.38
26 4517250 M 60.69 2,012 4.3 10
27 4377842 M 59.69 2,012 4.3 10.55
28 1112767485 F 55.67 2,014 4.1 10.76
29 1088241759 M 54.56 2,012 4.1 11.03
30 1088255513 F 53.79 2,013 4.4 11.18
31 1088262944 M 52.27 2,015 4.2 8.8
32 1088263869 M 47 2,013 4.2 9.66

Para leer la anterior tabla, se tomaron como base los estudiantes que obtuvieron los
10 puntajes más altos y los 10 puntajes más bajos en la prueba de ingreso. Estos puntajes se
contrastaron con el promedio de carrera y el puntaje de las pruebas saber pro obtenidos por

114
de cada uno de ellos con el objetivo de revisar si se mantuvieron en esos puestos y promedios
o el rendimiento fue cambiante. El análisis más detallado de esta tabla se encuentra en el
siguiente capítulo titulado Construcción de sentido, sin embargo, a continuación se muestran
algunas reflexiones sobre ella:

● Análisis de la comparación seguimiento estudiantes que presentaron la prueba

de aptitud en el 2007

Para analizar la información de esta tabla de seguimiento se organizó la información


de dos formas, de manera general y de manera más específica.

● De manera general:

Las pruebas de aptitud para el ingreso al programa de Licenciatura en Música se


aplicaron por primera vez en el primer semestre del año 2007, en esta ocasión ingresaron 78
estudiantes de los cuales en la actualidad se han graduado 32. Este alto porcentaje de no
graduación y deserción en algunos casos, sería un indicador de que la prueba no rastrea
información integral, solo lo disciplinar.

De los estudiantes que ocuparon los primeros 20 lugares en la prueba de aptitud, 10


se han graduado, los otros 10 aún no lo han hecho. Sobre la totalidad de egresados, hasta el
momento, se observa cómo 22 obtuvieron puntajes de más de 10, en las pruebas Saber Pro,
sin embargo solamente 8 personas obtuvieron lugares en la prueba de aptitud de más de 80
puntos.

La mayoría de los egresados están ubicados en los puestos entre el 20 y el 112 de la


prueba de ingreso, pero es notable cómo sus promedios de carrera están, en su mayoría, en
más de 4.00, además sus pruebas Saber Pro, mayoritariamente oscilan entre 8.8 y 11.32. Entre
la persona que se ubicó el 4 lugar y quien ocupó el 112, la diferencia es muy grande en cuánto
al puntaje de ingreso, pero es notable cómo la misma diferencia no se manifiesta en el
promedio de la carrera y las pruebas Saber Pro; es entonces por todo lo anterior, significativo
al demostrar cómo una prueba de aptitud, basada específicamente al área disciplinar, sin tener

115
en cuenta las partes de un todo, único e indivisible, no sería la respuesta premonitoria y
definitiva a las inquietudes sobre el desempeño en su futuro como profesional.

Un test basado solamente en lo aptitudinal, será escaso para predecir, en un programa


de Licenciatura en Música que incluye muchos elementos a través de su currículo diverso, el
éxito, renombre o notoriedad de cada cohorte de egresados hasta agosto de 2019. La emoción,
que está algo ausente en los parámetros de medición en el examen, no ha sido considerada
hasta el presente como un aspecto estructural que define la actitud, el carácter, y la
disposición de quienes van a ser estudiantes del programaEstos datos ya analizados, dan .

cuenta de la urgencia de repensar y rediseñar una prueba de aptitud que tenga en


cuenta la integralidad del estudiante, es decir, que además de dar información sobre las
fortalezas o habilidades disciplinares (en este caso musicales), también brinde información
sobre su estado emocional, sus gustos y preferencias, sus anhelos. De esta forma se obtendrá
más y mejor calidad de la información lo cual deberá tenerse en cuenta a la hora de construir
los micro currículos y las actividades que desarrollan los estudiantes dentro del programa.

● De manera más específica

Para organizar y comprender mejor la información se eligieron como base los 10


estudiantes que obtuvieron mayor puntaje en la prueba de aptitud en el año 2007 y
posteriormente los últimos 10 y se empezaron a contrastar con los mejores promedios de
carrera y mejores puntajes en las pruebas saber pro.

Con respecto a los 10 estudiantes que lograron los mejores puntajes en la prueba de
aptitud, como es evidente solo 4 de estos obtuvieron el segundo y tercer mejor promedio de
carrera, porque el mayor fue de 4.5 (ninguno de ellos obtuvo este promedio). Con respecto
al puntaje obtenido en las pruebas saber pro, solo uno de estos 10 estudiantes obtuvo el cuarto
mejor puntaje (ninguno estuvo en los tres primeros lugares).

Con respecto a los 10 puntajes más bajos que se obtuvieron en la prueba de ingreso,
5 de ellos obtuvieron en los mejores promedios de carrera, uno de ellos obtuvo 4.5 el mayor
promedio de carrera y 4 de ellos obtuvieron los mejores puntajes en las pruebas saber pro,

116
uno obtuvo el mayor puntaje de todos 11.38. En síntesis ninguno de los que obtuvieron los
mayores puntajes en la prueba de aptitud obtuvo los mayores puntajes ni en la carrera ni en
las pruebas saber por. Un mayor número de los que obtuvieron menores puntajes al ingresar
obtuvieron mejores puntajes en carrera y en las pruebas, en síntesis, la pirba de ingreso no
estaría rastreando las verdaderas aptitudes musicales de los aspirantes. El programa podría
estar dejando por fuera personas con capacidades musicales excepcionales por cuenta de la
rígida prueba de ingreso.

117
CAPÍTULO IV

118
7. Construcción de sentido.

De 229 personas que presentaron la prueba de aptitud, solamente 130 respondieron la


encuesta virtual, pues quedaba a elección de los aspirantes, lo cual nos da el indicio de que
podrían estar temerosos de responder, ya que la información, con datos como el nombre,
lugar de residencia, entre otros, le quitaría la etiqueta de anónima, pudiendo generarse el
imaginario de ser un filtro para el ingreso al programa. Según los datos registrados, la
mayoría de ellos habita en Risaralda, Quindío y Norte del Valle. Esto es un indicador del
reconocimiento de la Licenciatura en departamentos con municipios aledaños a la ciudad de
Pereira, lo cual manifiesta el interés de sus habitantes por tener acceso a la educación
profesional. Por consiguiente, es factible que el programa haya logrado permear, a través de
sus egresados, con programas de extensión o proyectos de investigación a estas comunidades,
de tal manera que les ha generado inquietud para adquirir una formación profesional, lo cual
evidencia cómo la música, desde la academia, ha impactado la cultura de esta región,
suscitando un proceso de evolución y cambio. Morín (2001) expone, al respecto, que:

A nivel antropológico, la sociedad vive para el individuo, el cual vive para la


sociedad; la sociedad y el individuo viven para la especie la cual vive para el
individuo y la sociedad. Cada uno de estos términos es a la vez medio y fin; son la
cultura y la sociedad las que permiten la realización de los individuos y son las
interacciones entre los individuos las que permiten la perpetuidad de la cultura y la
auto-organización de la sociedad (p. 26).

El aumento en la demanda para ingresar a la licenciatura es una característica del


fenómeno cultural suscitado a partir de la educación musical, puesto que, desde antes de su
creación como programa profesional, a través de los talleres de extensión, permitía, a quienes
tenían acceso a la misma, desde sus ejercicios y prácticas, desarrollar nuevas conexiones
neuronales que probablemente les ayudarían a mejorar la atención, la concentración, a
fortalecer la memoria, a fomentar la creatividad, a mejorar la autoestima, a incrementar la
seguridad y a socializar con facilidad, en fin. El programa de Licenciatura en Música exige
su proyección hacia la enseñanza de valores, el desarrollo de diferentes habilidades y

119
destrezas, lo cual, desde lo individual, beneficia a la sociedad, generando más opciones para
apropiar otros elementos a la cultura.

Según el estudio, es notable la heterogeneidad de edades de quienes han decidido


presentarse al programa, pues estas oscilan entre los 16 y los 36 años; sin embargo, es
probable decir que los une el factor de la Inteligencia Músico-emocional, porque la
prevalencia de sus habilidades y la decisión de querer desarrollarlas han sido los componentes
predominantes en su determinación al elegir ingresar a la universidad; por tanto, estos datos
deberían tenerse en cuenta al momento de realizar la Prueba de Aptitud. Para Gardner (1993)
esto indica que: “Las grandes diferencias entre los individuos también ponen en cuestión el
hecho de que todos los individuos tengan que recibir el mismo currículum, o que, en el caso
de que el currículum sea uniforme, tenga que presentarse del mismo modo a todos los
individuos” (p. 420).

La investigación arrojó el dato de 123 individuos entre los estratos 1, 2 y 3, inscritos


en la licenciatura, lo cual deja entrever su iniciativa por lograr profesionalizarse sin tener
como obstáculo la situación económica, es mayor el interés de aportar a la construcción de
cultura en la ciudad y en la región. Asimismo, hay una conciencia por cimentar, a partir de
sus habilidades, el propósito de gestar un pequeño cambio, tanto en su propia mentalidad
como en la de futuras generaciones, todo ello a partir del desarrollo de su Inteligencia
Músico-emocional (IME), soportado y guiado por los principios misionales de la
universidad. Freire (1975) escribe que:

La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora, tendrá pues, dos
momentos distintos aunque interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos
van descubriendo el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis,
con su transformación y, el segundo, en que una vez transformada la realidad
opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los
hombres en proceso de permanente liberación (p. 35).

Llama la atención el gran número de participantes que viven con ambos padres, en un
momento de la humanidad en el que los jóvenes buscan emanciparse a temprana edad, con

120
el ideal de vivir bajo sus propias normas, elegir su estilo de vida, experimentar el mundo sin
aprobaciones o censuras, reconocerse con otros a partir de las individualidades y no de
herencias o rasgos familiares, adquiriendo posturas independientes (en lo político, estético,
religioso, económico) que lo resignifican y le permiten ser notable como una persona única,
diferente, tal vez, que busca ser escuchado o tomado en cuenta. Así, pues, la elección por su
futuro profesional no corresponde a las necesidades ni a los deseos de sus padres o de la
comunidad; es más bien un llamado a dejar de ser el representante de un apellido o una
sociedad, de una singularidad que lo empodera y legítima, apoyado por el sistema de
mercado, para el cual no existen límites ni objeciones. En palabras de Lipovetsky (1983) esto
sugiere que:

Salto adelante de la lógica individualista: el derecho a la libertad, en teoría ilimitado


pero hasta entonces circunscrito a lo económico, a lo político, al saber, se instala en
las costumbres y en lo cotidiano. Vivir libremente sin represiones, escoger
íntegramente el modo de existencia de cada uno: he aquí el hecho social y cultural
más significativo de nuestro tiempo, la aspiración y el derecho más legítimos a los
ojos de nuestros contemporáneos (p. 8).

Según el estudio realizado, la mayoría de las personas desean ser docentes, lo cual
lleva a pensar en la consciencia por la importancia de vincular disciplinas básicas e
imprescindibles como la Psicología, la Didáctica y la metodología, al desarrollo de la
Inteligencia Músico-emocional. De hecho, se infiere la gran dimensión del impacto logrado,
desde el discurso pedagógico y las prácticas musicales, promovidas por el programa durante
los años de funcionamiento de la facultad de Artes y Humanidades, puesto que, al parecer,
se ha generado, en la comunidad, el interés por la inclusión del desarrollo de la creatividad
en la formación de los jóvenes y los lo que ha hecho de la pedagogía universitaria un ejercicio
académico que liga estudiantes y comunidad; por ello, es importante vincular la investigación
al descubrimiento de los fenómenos y de los procesos que permiten identificar a la
comunidad con los productos resultantes del desarrollo de esa creatividad. Así, el licenciado
en música aportará las competencias adquiridas en el transcurso de la carrera al mejoramiento
cultural de la sociedad que le rodea. Vigotsky (1986) lo plantea de esta forma: “Llamamos

121
actividad creadora a toda realización humana creadora de algo nuevo, ya se trate de reflejos
de algún objeto del mundo exterior, ya de determinadas construcciones del cerebro o del
sentimiento que viven y se manifiestan sólo en el propio ser humano” (p. 7).

Ser creativo en el arte podría decirse que es una obviedad; sin embargo, en muchas
ocasiones, no son la espontaneidad ni la inspiración los orígenes del derroche de la
imaginación, porque otros motivos como el dinero, la necesidad de reconocimiento, la
presión laboral, y en general, el deseo de satisfacer a otros, se convierten en el motor del
innovar, lo que va sesgando poco a poco los deseos y limitando las ideas originarias de
posibles proyectos aportarían grandes soluciones o varias opciones para resolver algunos de
los problemas actuales que aquejan a la humanidad, Guilera (2011) nos dice que:

Se observa que la creatividad florece cuando superamos las barreras mentales que nos
impiden acceder a los conceptos clave que nos abren la puerta a la resolución
novedosa y valiosa que estamos buscando. Muchas de estas barreras nos las auto
imponemos; otras provienen del entorno; otras son intrínsecas al funcionamiento del
cerebro humano (p. 69).

Es posible reconocer el aporte hecho por los programas de educación artística al


desarrollo de la Inteligencia músico-emocional (IME), de lo cual darían fe las características
de los nuevos estudiantes que, con carácter y decisión, se proponen ser leales a sus sueños y
deseos, presentándose a los programas profesionales ofrecidos por las academias, las
universidades y los institutos, tanto nacionales como internacionales, sin permitirse desistir
por las presiones que los rodean; esto se logra con la lucha por la reivindicación y el respeto
a los derechos humanos por los que tanto han luchado las generaciones anteriores.

7.1. Jornada de sensibilización a docentes

De la misma forma que se hizo con los estudiantes, a continuación se relacionan los
comentarios más representativos de algunos docentes del programa que asistieron al taller.

● Profesor 1:

122
“El estudiante tiene un problema y es que el estudiante aprendió repitiendo y
repitiendo pero acá no tenemos tiempo de cambiarles la técnica, hay unos que no
saben ni enviar el aire. En los primeros semestres hay que cuadrarlos. Otro problema
es que ellos no ven la lectura musical como nosotros, estamos dando a cucharaditas
todos los conocimientos. Los estudiantes de canto por ejemplo vienen sin tener idea
del manejo de la voz”.

“Los de guitarra por ejemplo creen que viendo videos de youtube es suficiente y
cuando llegan chocan con lo académico”.

“El estudiante más exitoso es el que se acopla más rápido”.

Como es evidente, este docente percibe la educación como el saber disciplinar, pero
que también debería ser un complemento, un medio para lograr hacer conscientes a los
estudiantes de su importancia como individuos, seres con capacidades y competencias pero
también pertenecientes a una sociedad, habitantes de un planeta, antes que como sujetos
repetidores de conceptos y esclavos del perfeccionamiento de talentos. esta flexibilidad de la
que habla el docente y que les permite adaptarse más rápido, es la que otorga la inteligencia
músico-emocional toda vez que logra combinar lo disciplinar con lo humanístico, aspectos
propios de los aspirantes a la licenciatura em música, he aquí la importancia de reestructurar
la prueba de ingreso que se limita a rastrear lo meramente disciplinar.

● Profesor 2:

“Nuestros estudiantes no son dados a mostrarse emocionalmente. Tienen el asunto


emocional pero no saben exteriorizarlo, independientemente de la capacidad técnica”,
sería muy importante que la prueba de aptitud de cuenta del aspecto emocional”

El pensamiento escindido, fragmentado, fundamentado en la pretensión de lograr


anteponer la razón como fin para lograr ser reconocido en el sistema de mercado da poca
opción de comprender lo inherente de la relación inteligencia-emoción. Un avez más este
docente es consciente de la im portancia del asunto emocional en los estudiantes y la

123
influencia que tiene para su vida diaria el saberlos exteriorizar. Es por eso que la prueba de
ingreso que se propone más adelante, pretende incluir ese asunto emocional que permita
identificar a los aspirantes más aptos y sensibles.

● Profesor 3:

“Siento un fenómeno este semestre en el que el estado emocional de los estudiantes


nos debe colocar en alerta, muchas de mis clases se convirtieron en consultorio
psicológico. Muchos de los estudiantes están ahogados y no fueron uno ni dos los que
terminaron llorando al frente del piano, fueron muchos”.

Una de las consecuencias de pensar la educación como medio para producir, es la


falta de relación afectiva entre el estudiante y sus docentes; los debates, la contemplación, la
reflexión, no están tasadas en el tiempo como valor económico para la academia.

● Profesor 4:

“Tres de las estudiantes que tengo toman pastas para la depresión, están medicadas,
en una reunión con profesores de canto, llegamos a una conclusión que el 80 por
ciento de las clases son problemas emocionales y psicológicos. En canto cuando se
está mal emocionalmente no se tiene el intento principal que es la voz, la voz es lo
primero que se quiebra es la voz.”

“Iniciamos un proceso en el que los mismos estudiantes identificaron y sanaron sus


problemas emocionales y así pudieron perfeccionar su técnica”.

“Si el profesor no es emocionalmente educado no puede enseñar a un estudiante lo


emocional”.

“El canto es prácticamente una expresión psicológica”.

“La educación cambió, ya no se trata de tecnicismos en el que la técnica en un medio


de desarrollo expresivo y no un fin”.

124
La alfabetización emocional de la que habla Goleman, debería convertirse en un
elemento transversal y continuo en la construcción de cualquier tipo de currículo en todas las
instituciones educativas, dada la omnipresencia de las emociones en el ser humano, pues no
existe un estado anímico cero.

Todas estas reflexiones de los docentes brindan información importante para repensar
la prueba de aptitud del programa, entre otras cosas, dados los resultados obteniendo en el
seguimiento al grupo de estudiantes, información que evidencia que los mejores aspirantes
no son necesariamente los mejores estudiantes ni profesionales así mismo los peores
aspirantes no son los peores estudiantes, por el contrario, pueden llegar a ser los mejores
estudiantes y profesionales como ya se ha evidenciado.

7.2. Jornada de sensibilización a estudiantes

Una vez desarrollada la jornada de sensibilización a estudiantes de últimos semestres,


se eligieron 4 de ellos de los cuales nos permitiremos mencionar a continuación y en forma
literal algunos comentarios que dan cuenta del impacto de la actividad desarrollada.

● Estudiante 1. Semestre VIII

“Aunque estoy en semestre 8 aun nos da mucho susto cuando hay que salir a
interpretar y eso a veces nos bloquea. Este temor a presentarse, en el escenario
siempre me pregunto por qué me da susto, dan emociones raras, como ansiedad, re
ansioso. Las emociones influyen mucho”, “Es muy interesante, es un tema que no
mucha gente se toma el trabajo de investigar o saber esto como se ve reflejado en a
la escuela de música, mejor dicho, no les importan las emociones”.

El aprendizaje se configura en el reducto de una serie de eventos que recogen las


experiencias de los diferentes roles personalizados por los individuos en el transcurrir de sus
vidas, teniendo en cuenta que son seres contingentes de lo que la naturaleza, la sociedad y la
cultura han logrado depurar desde la creación de la especie.

125
● Estudiante 2. Semestre VIII

“Soy una persona extrovertida y espontánea y no me da miedo hablar en público, pero


cuando se está interpretando se pasan cosas por la cabeza y a veces recuerda cosas
malas que me bajan el ánimo y si la obra es triste como me tocó en una ocasión, fue
todo un éxito porque se unió la obra con lo que sentía ese día”.

Quien compone, interpreta o analiza una obra, no es un simple ordenador que capta
datos, los organiza y los traduce en nueva información, es un hombre en un contexto, de
tiempo y lugar, que convierte sus frustraciones, alegrías, tristezas y pasiones, en expresiones
reflejadas en , ritmo, vibraciones, melodías.

● Estudiante 3: Semestre IX

“Hay muchos profes que no saben cómo están los estudiantes, digamos usted está
triste por X o y motivo y sé que el profesor debe llevar una línea pero estar pendiente
de cómo se siente el estudiante, por ejemplo cómo va a evaluar un profesor la
interpretación de una obra alegre cuando en el momento el estudiante está triste y está
pasando por situaciones difíciles?. Aunque hay profesores que sí están pendientes de
lo emocional, la mayoría no les importa.”

Lo instrumental del sistema educativo en la actualidad, descarta la preponderancia del


impacto afectivo, emocional, en la manera como los estudiantes aprenden.

● Estudiante 4. Semestre X

“Los estudiantes dejamos de lado las emociones cuando de verdad son tan
importantes”, Después de una presentación cuando se encuentran con los
compañeros. Lo primero que preguntamos es ¿cómo lo escucho? Esto evidencia que
lo emocional es trascendental para nosotros los músicos y las personas en general.
Que nos va bien nos sube el ánimo, que nos vaya mal nos lo baja.”

126
La educación se ha tergiversado por las necesidades creadas a partir de un modelo
económico que da nombre y categoriza, con palabras propias del mismo, a las vivencias y
experiencias transcurridas en el proceso de formación, es así como lo netamente humano se
ha convertido en producto.

Todo este proceso de investigación y reflexión nos ha permitido repensar la prueba


de aptitud que se utiliza en el programa para la selección de los aspirantes, de manera que no
solo de cuenta de las habilidades disciplinares (musicales) que trae el aspirante sino, que
además incluya la inteligencia Músicoemocional, es decir aquella que nos dé información de
la parte humana del aspirante como su ambiente familiar, su historia de vida, sus emociones
actuales, de esta forma la prueba que se propone y que es producto de este proceso de
investigación permite comprender al aspirante de una manera mas integral.

7.3. Prueba de aptitud licenciatura en música

Como se ha venido mencionado, uno de los aportes más importantes de este proceso
de investigación doctoral es la reformulación de la prueba de aptitud de la licenciatura, para
ello, se habló con expertos y se sometió la nueva prueba a su evaluación y al comité curricular
del programa. Esta nueva prueba como se puede evidenciar más adelante, incluye el
componente humanista que da importancia al ser integral y plural que son los estudiantes y
el no solo a las habilidades musicales como se ha venido trabajando siempre.

El análisis que hizo en la tabla 2 en el que se compara el puntaje obtenido en la prueba


antigua al ingresar y la relación son las pruebas saber pro y el promedio de carrera, se pudo
evidenciar que no hay una relación directa, por lo tanto, la antigua prueba de aptitud no
rastreaba la totalidad de las habilidades de los aspirantes para desempeñarse como
licenciados en música, solamente el aspecto disciplinar.

Para favorecer la comprensión de lo que se ha venido defendiendo, a continuación se


muestra la prueba antigua y posteriormente la prueba repensada que incluye lo que llamamos
inteligencia músico-emocional que fue aprobada por el comité curricular y la comunidad
académica en general y será utilizada partir de próximo semestre como prueba de aptitud y

127
selección de los estudiantes que ingresaran a la licenciatura en música de la universidad
Tecnológica de Pereira.

7.4. Prueba de aptitud antigua (actual)

Ilustración 21: Prueba de aptitud actual

128
Fuente: archivos de la licenciatura en Música

7.5. Prueba de aptitud propuesta

Esta prueba de aptitud fue construida y socializada a toda la comunidad académica


de la licenciatura y aprobada por comité curricular del programa mediante acta 03 de febrero
7 de 2020.

PRUEBA DE APTITUD LICENCIATURA EN MUSICA

1. PRIMERA ETAPA

Prueba de aptitud musical (conocimiento disciplinar y entrevista)


Carácter: individual 60% = 60
Responsables: docentes disciplinares (músicos)
Nota: en esta parte de la prueba se debe asignar un puntaje que no deberá exceder los 50 puntos.
puntos

1.1 Conocimiento disciplinar (40% = 40 puntos) - Aspectos a evaluar (10%= 10 puntos cada uno):

1. Ejercicios de afinación ____


2. Ejercicios de entonación ____
3. Ejercicios rítmicos ____
4. Prueba instrumental ____

1.2 Entrevista (20% = 20 puntos)

Aspectos a evaluar: actitud, aptitud musical, disposición, motivación para ingresar al programa. ____

Puntaje parte I:

2. SEGUNDA ETAPA

Entrevista y Cuestionario sicoafectivo


Carácter: individual
40% = 40
Responsables: docentes de la licenciatura en música puntos
Nota: en esta parte de la prueba el docente debe valorar las respuestas de los
aspirantes y asignar un puntaje que no deberá exceder los 40 puntos.

2.1 Cuestionario psicoafectivo (40%= 40 puntos)

Por favor responder las siguientes preguntas con la mayor sinceridad posible:

● En la primera parte de la prueba de aptitud musical se sintió nervioso (a) SI ___ NO___
● En la primera parte de la prueba de aptitud musical estuvo cómodo y tranquilo (a), y siente que demostró todo su talento SI
___ NO___
● ¿Vive con su madre y padre en la misma casa? SI ___ NO___
● ¿Alguna vez en la vida ha tomado clases de un instrumento o de técnica vocal? SI ___ NO___
● ¿ En su familia hay por menos un músico? SI ___ NO___
● ¿Se presenté a la licenciatura en música como primera opción de ingreso? SI ___ NO___

129
● ¿Se presentó a la licenciatura en música por decisión propia? SI ___ NO___
● ¿Se presenté a la licenciatura en música porque sus padres o un familiar cercano se lo sugirió SI ___ NO___
● Sus padres no están muy de acuerdo con que ingrese al programa, hubieran preferido otra profesión, pero esta es la que me
hace feliz. SI ___ NO___
● El barrio en el que vivo presenta brotes de violencia
Nunca___ Algunas veces___ Casi siempre___ Siempre ____
● ¿En su familia tienen o han tenido dificultades económicas para cubrir las necesidades básicas como la alimentación y la
vivienda.
Nunca___ Algunas veces___ Casi siempre___ Siempre ____

Puntaje parte II:

Puntaje final:

Nota 1

En la segunda parte de la prueba, el docente evaluador deberá tener en cuenta si el estado anímico y emocional en general puede estar
influenciado de manera negativa en los resultados obtenidos en la primera parte y asignar un puntaje.

Nota 2

El objetivo de las preguntas del test Sico afectivo es identificar, además, que se esté dando la oportunidad de ingresar a todos aquellos
aspirantes que por dificultades económicas o familiares no han logrado acceder a formación musical (canto o instrumento).
Ilustración 22: Prueba de aptitud propuesta

7.6. Reflexiones finales

Estas conclusiones se desarrollarán de dos formas, una específica (por cada objetivo
específico) y la otras en forma más general

Conclusiones específicas

• El primer objetivo es “Identificar procesos investigativos que sirvan como insumo


para comprender la trascendencia de la relación inteligencia-música-emoción-
educación”. Este objetivo permitió reconocer pruebas de aptitud y procesos
investigativos tanto nacionales como internacionales en los cuales, a partir de una
mirada general, se evidencia la intención primordial de identificar las fortalezas
aptitudinales en el factor disciplinar por encima del emocional que nos mueve, nos
hace humanos y nos determina, de acuerdo con los últimos avances de la
neurociencia.

130
• El segundo objetivo “Adoptar postulados teóricos que permitan comprender la
relación entre educación, inteligencia musical y emoción, promoviendo la
integralidad y la calidad educativa del programa” permitió la identificación de autores
desde diferentes frentes a saber: educación, neurociencia, sociología, sicología,
inclusive, que aportan insumos para el proceso de construcción de un ser humano
integral, a partir de reconocer la importancia de entender y gestionar la relación
razón- emoción.
• El tercer objetivo “Reconocer la importancia de la inteligencia músico-emocional en
la formación integral del ser humano”, en este objetivo se desarrolla el alma de este
proceso de investigación doctoral, “la inteligencia musicoemocional”, la cual no sólo
se potencia a partir de la formación disiciplinar, sino del fortalecimiento del factor
emocional, aunado a los aspectos culturales, sociales, intelectuales y familiares que
durante el aprendizaje hacen de quien intepreta, un individuo holístico. Pocas
disciplinas cimientan su deber ser en la transmisión de emociones como lo hace la
música por medio de los sonidos, por lo tanto, no otorgar la importancia suficiente a
este aspecto es como intentar separar la mente del cuerpo, la pedagogía de la
educación, el dia de la noche o el profesor del estudiante.
• El cuarto objetivo “Analizar la pertinencia de la prueba de aptitud que se realiza a los
aspirantes al programa de Licenciatura en Música de la Universidad Tecnológica de
Pereira”, da muestra de cómo, las pruebas nacionales e internacionales, enfatizan sus
propósitos en rastrear habilidades perfeccionadas con estudios previos que convierten
las aptitudes en conocimientos, sin pensar en aquellos aspirantes que por alguna
razón no han tenido acceso a una formación preliminar, partiendo desde una posición
con poca ventaja frente a quienes sí han tenido esta oportunidad . En otras palabras,
se premia una vez mas al que ya ha sido premiado y se castiga a quien ya ha sido
castigado.
• El penúltimo objetivo “Proporcionar alternativas a la Licenciatura y a la Facultad, que
reconozcan el poder de lo emocional y su influencia en la formación musical
aportando a la calidad educativa”. Este objetivo fue desarrollado durante los
conversatorios con docentes, en esta interacción se manifiesta la importancia de

131
transversalizar los microcurrículos del programa con las humanidades y extender
estas alternativas a toda la facultad de Bellas Artes y Humanidades. Desde un
ambiente cómodo, pasando por explicaciones claras y con ejemplos de la vida real
hasta conversaciones informales con los estudiantes, son estrategias eficaces que
conectan lo disciplinar con lo emocional, en síntesis, desarrolla la inteligencia
musicoemocional. Cuando el estudiante se siente un actor importante en el proceso
de aprendizaje, su motivación aumenta y su aprendizaje se potencia.
• Finalmente, “Proponer una prueba de aptitud que reconozca y valore la integralidad
de los aspirantes”. Este aspectó se cumplió a partir de la construcción de una prueba
de aptitud que fue sometida a evaluación de expertos y al comité curricular del
programa. Se logró desarrollar un proceso de sensibilización con toda la comunidad
educativa que obtuvo como resultado un test que valora tanto lo disciplinar (60%)
como lo emocional (40%). Se espera utilizar esta prueba para el ingreso de los
próximos aspirantes.

Conclusiones generales

● Aunque en ocasiones los estudiantes tengan acceso a través de los medios de


comunicación y escuchen en asignaturas pedagógicas, especialmente sobre la
importancia del factor emocional en virtud de los avances neurocientíficos, este
conocimiento parece quedarse estancado toda vez que una cosa dice el maestro y otra la
que hace. Si educamos más con el ejemplo que con las palabras, los educandos no tienen
alternativa, a menos que se adelanten estrategias que permitan a toda la comunidad
educativa reflexionar y reconectar tanto en la teoría como en la práctica lo musical con
lo emocional.
● Si la neurociencia da cuenta del poder de las emociones en la vida humana y en el
aprendizaje; y, si lo emocional es inherente a lo musical, rescatar el poder de la música
para aprender y aportar a la cohesión social resulta un compromiso ineludible.
● Las jornadas de sensibilización desarrolladas tanto con docentes como con estudiantes
del programa de últimos semestres, los haría menos ingenuos frente a la racionalidad

132
instrumental y más conscientes de la urgencia de brindar una educación integral, de
acuerdo con la cual, además de profesionales, es necesario formar buenos seres humanos,
felices e integrales, en el sentido estricto de la palabra, en síntesis, desarrollar lo que
hemos llamado una inteligencia músico-emocional.
● Los estudiantes parecen estar proyectándose como intérpretes solamente, ignorando no
solo la importancia del componente pedagógico la ser una licenciatura, sino que, además,
parecen desconocer los impensables aportes que la música hace a la educación, a la
felicidad humana y a la cohesión social que demanda nuestro país y el mundo de hoy.
● Reestructurar la prueba de ingreso al programa permitirá que no solo se valoren las
aptitudes musicales, sino las humanas; es decir, las emocionales (producto de su entorno
social y familiar).
● El conocimiento, desarrollo e inclusión de la Inteligencia Músico-emocional en todos los
procesos y actores de la Licenciatura en Música aportará herramientas científicas y
didácticas para ser más felices, atender a las necesidades educativas y sociales de la
actualidad y rescatar el doble valor de egresado del programa: músico y educador.

7.7. Compromisos futuros

Continuar impactando la política de la Licenciatura en Música y pasar de la teoría a


la práctica mediante la inclusión en el currículo y trasformación de la prueba de aptitud
musical.

De la misma forma, se pretende ampliar el impacto y aportar a la Facultad de Bellas


Artes y Humanidades desde dos frentes: proponiendo lo que se denominaría una inteligencia
artística vinculada a cada especialidad de las existentes en los programas de la facultad,
capacitando a los programas que estén relacionados con el arte para que comprendan las
bondades de conectar lo disciplinar con lo emocional y la prueba de ingreso como un ejemplo
prototípico que logra integrar lo humanístico com lo disciplinar.

133
8. Referencias bibliográficas.

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