La sentencia de la Corte Suprema de Justicia de la República de la sala civil transitoria,
correspondiente a la Casación 2526-2016, presentado ante la Corte Suprema de
Justicia del Perú, Sala Civil Transitoria, aborda la demanda de nulidad de un acto
jurídico de compraventa interpuesta por León Félix Llosa Llasaca, en Arequipa. El
demandante, León Félix Llosa Llasaca, solicitó la nulidad de un contrato de
compraventa de derechos y acciones sobre un inmueble celebrado entre su madre,
Lucila Llasaca Vda. de Llosa, la vendedora y su hermana, Concepción Llosa Llasaca,
argumentando que su madre no estaba en condiciones de manifestar su voluntad
debido a su avanzada edad (97 años) y su analfabetismo, lo que podría haber afectado
su capacidad para celebrar el contrato.
La Corte Suprema de Justicia, tras analizar el caso, declaro que no existían pruebas
suficientes que demostraran la incapacidad de la vendedora para manifestar su
voluntad, ya que la voluntad expresada no presentó un certificado psicológico que
avalara su estado mental. Se destaca entonces que no existían pruebas suficientes para
demostrar que Lucila Llasaca no estaba en condiciones de manifestar su voluntad al
momento de firmar la escritura pública, y tampoco encontró irregularidades en el
proceso ni afectación de la masa hereditaria. Además, se desestimaron las alegaciones
sobre la falta de pago del precio y la supuesta violación del principio de inmediación en
el proceso.
La decisión de la corte suprema fue declarar infundado, por la falta de pruebas
contundentes que demuestren la incapacidad de una de las partes. Los actos jurídicos
celebrados deben ser considerados válidos, protegiendo así la seguridad jurídica en las
transacciones. Sin embargo, la falta de un análisis más exhaustivo sobre la situación de
la vendedora plantea interrogantes sobre la protección de los derechos de personas en
condiciones vulnerables.