declaración
Caminé hacia donde él, era el último día de curso y quería decirle mis
sentimientos. Conocí a Dean ese mismo año, aunque íbamos al mismo
instituto. Para mi suerte, Dean vivía cerca del instituto, así que espere a que se
alejara de sus amigos.
–Dean, hola –dije, él se volteó para verme y no pude evitar sudar en la palma
de mi mano. Estaba sosteniendo una carta para él, confesando mis más
sinceros sentimientos sobre su persona–. Yo… dudo que nos veamos el
próximo curso, así que… –Lo miré a los ojos, estaba temblando y él solo tenía
una cara simple, estaba centrando su atención en mí.
–Thais, ¿te irías por biología? Yo también lo elegiré así que tal vez nos veamos.
Me congelé ahí mismo, mi expresión era indescriptible en ese momento,
quería que se abriera la tierra y me tragara.
–Te interrumpí, perdón… sigue hablando –Abrí mi boca soltando un sonido
seco. ¡No pensaba decirle que me gusta después de lo que dijo!
–Yo… –Guardé la carta detrás de mi cuerpo. Miré a Dean a los ojos y luego al
suelo, acto seguido lo miré de nuevo–. No era nada, se… se me olvidó.
Dean no era tonto, me miró y dio una risita. Me dio una palmadita en la
cabeza, eso de verdad me hizo poner roja.
–Thais, si tienes algo que decir, dilo ahora o nunca –Él dijo mirándome. ¡Era
demasiado alto que tuvo que bajar la mirada!
Le di la carta, no dije nada más, solo se la di mirándolo a los ojos. Dean se
quedó extrañado.
–Léela por mí.
¿Qué? ¿Quería que la leyera para él?
–No puedes darle algo a una persona sin explicar la razón –Sonrió y me
devolvió la carta.
–Date la vuelta, la leeré…
–¿Por qué me daría la vuelta?
–Solo… date la vuelta –Esperé a que Dean se diera la vuelta, no quería pasar
vergüenza leyéndola para él en su cara.
Cuando se dio la vuelta, en lo que abría la carta me fijé en él, como siempre…
Alto, delgado, pelo castaño y sus dos lunares en la nuca. Para mi persona
siempre tuve esa visión de él, viéndolo a lo lejos, sin decirle nada de lo que
pensaba.
–Vale… Aquí voy –Di un suspiro corto y comencé.
Dean
sé que nos conocimos hace menos de un año
y que podríamos considerarnos amigos
pero esto es algo que no puedo evitar.
Sé que no soy tu tipo de chica ideal, no soy linda,
No soy inteligente ni deportista. Pero… cada vez
que estoy contigo no puedo evitar que mis ojos
sean embobados por tu belleza, que mi sonrisa sea la más
estúpida del mundo. me gustas y eso no lo puedo evitar.
No puedo obligar a mi corazón a no latir cada que estás cerca.
Aunque mi persona no sea de tu agrado
¿Podrías tratar de verme de la misma forma en la cual yo te veo?
Eso era todo lo que tenía que decir
-Thais
Leí la carta, no quería una respuesta de él así que la metí en el sobre. El se dio
la vuelta y se quedó en silencio, aunque la brisa de verano ya se sentía, no
pude evitar sentir un frío en mi piel.
–No tienes que darme una respuesta, solo quería decírtelo y… ya lo dije, así
que, me voy.
Agarré su mano y le puse el sobre, cuando iba a girarme para irme esperaba un
espera, pero no fue así. Empecé a caminar lentamente, no escuché a Dean
entrar a su casa, pero tampoco quería volver a verlo.
Caminé a un paso lento, no quería correr, estaba destrozada mentalmente.
¿Quién dijo que declararse era fácil? Apenas había volteado la esquina de la
calle, fue cuando escuché por detrás a alguien correr tras de mi persona, no me
giré hasta que alguien me tiró del brazo, fue Dean, quien me atrajo hasta su
cuerpo, él quería decir algo pero sus palabras no salían de su boca.
–Thais, no me gustas.
¿Qué? ¿porque lo decía de la nada? Una lágrima cayó de mi ojo, me aparté de
él soltando bruscamente de su agarre.
–Si solo… –Me puso una mano en la boca, bloqueando mis palabras.
–No me gustas pero, estoy dispuesto a intentar algo contigo, solo para aclarar
un sentimiento el cual no conozco.
No entendí, ¿quería tener citas con mi persona?
–Salgamos durante un mes, este primer mes de verano lo dedicaré a ti, por
favor Thais. –Agarró mis dos manos.
Asentí con la cabeza, más lágrimas salieron de mis ojos, pero esta vez no
comprendía la razón. Se apartó de mí con un paso, tenía la sonrisa más dulce y
hermosa del mundo.
–Tengo que irme… te escribiré, también escríbeme cuando llegues a tu casa
–Me dio la misma palmadita de siempre, acto seguido se dio la vuelta y se fue.
Quedé en shock. Camino a casa no pude evitar pensar ¿le gustará o no? ¿lo
hace por burlarse de mí?
Al llegar a casa fui directo a mi habitación. Inicio de verano, inicio de una
posible relación. Me tiré a la cama y abracé una almohada, gritaba con mi cara
dentro de ella. ¡Dean me pidió ser novios por un mes! Era un sueño hecho
realidad. Saqué mi móvil y se lo dije a mis amigas, todas se emocionaron y yo
junto a ellas también. Le escribí a Dean y le dije que estaba bien, él respondió
un poco seco, pero él era así.
Nuevo verano y un posible nuevo amor.
Primer día
Me desperté con la luz del sol, cosa que rara vez sucedía, mucho menos un
sábado. Me puse mis gafas y busqué con mi mano mi celular, mire la hora
8:23 Am. Decidí ponerme a ver videos en tiktok, una rutina diaria, despertar y
ver el celular. Ver videos hizo que el tiempo pase rápido. Cuando eran las 8:54
am, me llegó un mensaje, era de Dean.
🤔🤔
–Buenos días thais, no se si estas
despierta
Hola Dean. –
llevo despierta desde hace poco.–
Dormiste bien?–
–Oh…
–Yo si dormi bien.
–Espero que tu también hayas
dormido bien.
Me alegro!–
–En la tarde saldré con el grupo.
–¿tu ria?
–Iras*
Supongo, no se.–
–Vale, espero verte ahí.
–¡Hasta luego! ten linda mañana.
Dejé el celular a un lado,di unas cuantas vueltas en la cama y luego me levanté
lo más rápido posible. No estaba bien presentable así que me di un baño
rápido, me lave los dientes y fui a la cocina. Eran ya de rápido las 10:08 am.
Odiaba cocinar comidas elaboradas así que solo agarré un platón y serví cereal
con leche en él. Mientras desayunaba en la sala miraba historias en instagram.
Revisé el chat grupal, quedamos a las 4:30pm para ir al cine y cenar juntos.
–Thais ¿Despierta desde tan temprano?
Pregunto a mi hermana, quien se había despertado hace no mucho.
–Buenos días. –Dije, ella solo me miro y entro a la cocina.
–No hiciste desayuno, que mala eres.
–Vale, cocinece algo usted, no soy su sirvienta. –Nos miramos a los ojos y me
hizo una mueca mientras sacaba la lengua.
Mire la hora, eran las 10:42 am.
–Voy a salir, iré a comprar unos libros y una camisa que vi.
–¿Con qué plata? – Preguntó asomando la cabeza por la puerta
–Ahorros de hace meses, espere mucho a que saliera el 3 tomo.
Thais era una otaku kpoper.
Salí de casa, el centro quedaba lejos pero prefería caminar que ir en autobús.
Me puse mis audífonos y empecé a caminar, siempre llevaba una libreta y mi
cámara, aunque no era experta tomando fotos, lo hacía muy seguido.
Pase por muchas calles hasta llegar a la librería, entre y busque en la sección
de mangas, aunque lo que buscaba era un manhua. Elegí el 3er tomo, pagué y
salí de la tienda, luego, volví a caminar unas cuantas calles hasta llegar al
centro comercial, que para mi suerte y desgracia estaban unas chicas de mi
curso, no me caían muy bien así que las evita pero, ¡todo el lugar estaba lleno
de gente de nuestro instituto! pensé que todo era una mierda hasta que
cuando miraba una camisa intentando no ser vista, sentí como alguien se
ponía tras mio, se inclinó a mi oreja y en un susurro dijo.
–Hola, Thais. –Me giré porque reconocí la voz, era Dean.
–Dean… Qué bueno verte. –Lo mire a los ojos, se puso un silencio incómodo
entre ambos.
–Yo… Thais, nunca he estado en una relación, no se como tratarte. –Dijo él
poniendo una cara triste ¡Dios que adorable se ve mostrando ese lado de él!
–Si te soy sincera, yo tampoco sé de relaciones. –Le di una sonrisa pero por
dentro moría de nervios, tenerlo cerca me hace temblar ¿me tendré que
acostumbrar a eso? ¡Dios, cuantas dudas pasaron por mi cabeza!
–¿Estas comprando? ¿quieres que te acompañe?
Lo miré sorprendida ¡No me lo creo, el chico que me gusta quiere pasar
tiempo conmigo! Pero… ¿y si estaba con sus amigos? aunque estaba feliz por
sus palabras, no podía obligarlo.
–No hace falta, si estás ocupado ya nos veremos en la tarde.
–Tranquila, vine sola. –Me dio un intento de sonrisa. –Puedo acompañarte,
aparte, en la tarde no estaremos solos.
No entendí ¿quería estar solo conmigo o como va la cosa?
–¿Ya terminaste aquí? Vamos a tomar un café.
Asentí con la cabeza, agarre la camisa que me había gustado hace unos días.
–Pago esto y vamos. –Le sonreí y me dirigí a la caja, él me acompañó.
Luego de pagar salimos de la tienda, él me ofreció la mano, me quedé un poco
en shock… me sudan las manos.
–Yo… no estoy acostumbrada. –Puse una cara de preocupación más, sin
embargo, él solo agarro mi mano.
–A mi también me sudán. –
Sacó un pañuelo y limpio mi mano y la suya, nunca pensé que este día llegaría
¡qué emoción!
Salimos del centro comercial agarrados de la mano, no podía parar de mirarlo
con la sonrisa más estúpida del mundo ¡Parecía atolondrada! él solo me
miraba de vez en cuando, prácticamente, estaba siendo guiada por el ya que mi
mirada estaba centrada en su persona y nuestras manos, que nuestros dedos
se entrelazaron acompañados de un pequeño apretón dulce.
En poco tiempo llegamos a una cafetería, era pequeña pero linda. Dean ordenó
1 café con leche y un capuchino, pidió un capuchino porque por alguna razón
sabía que me gustaba, y que era mi café favorito. En lo que esperábamos se
sentó frente de mi persona, lo mire con una sonrisa y luego empecé a hacer un
tulipán con unas servilletas, aunque no era un buen papel tampoco quedo tan
mal.
–¿Harás esto en lo que esperamos?
Sentí la mirada de Dean mientras le daba los últimos detalles al tulipán.
Cuando lo terminé extendí mi mano para dárselo, amaba hacer detalles
simples pero con esfuerzo.
–Es para usted, por acompañarme el día de hoy.
Dean me miró y aceptó el detalle, lo sostuvo en su mano y lo miro con detalle.
–¿Sabes hacerlo sin ver una guía? ¿se los hiciste a alguien más? ¿Había más
personas antes que yo?
Celoso, muy celoso.
–Se hacerlo porque le hice un ramo a mi mamá para el día de las madres. No,
eres el único chico que me ha gustado desde hace 3 años y si, tuve una novia
hace 3 años. –Hable con sinceridad, no quería mentiras en una relación.
El se sorprendió.
–¿Eres lesbiana?
–No, soy bisexual y asexual.
–¿Eso qué es?
–Me gustan ambos géneros y no veo necesario el coito en una relación.
–Oh, de acuerdo.
No hablamos más del tema, pero no parecía incómodo. Después de un rato de
haber estado hablando del uno o del otro, llegó un camarero con los cafés y
unos pastelitos de chocolate y fresa.
—Tienen buena pinta. — Dijo Dean.
—Si ¡Espera! Aún no te lo comas. --Rápidamente saqué la cámara e hice unas
cuantas fotos. En todas las fotos salía Dean, por mucho que lo tuviera delante
no podía creer que fuera real ese momento.
Dean agarró una cuchara y agarró un poco de pastel de chocolate que en un
pequeño movimiento lo acerco a mi boca.
—Abre, esta es para ti.
Obedecí y abrí la boca, en un pequeño movimiento deje la cuchara sin un solo
trozo de pastel, a decir verdad, cualquier cosa con chocolate sabía genial.
Estuvimos hablando en lo que comíamos, conocimos mucho del otro, como
por ejemplo: le gusta el rugby, fútbol y deportes. Luego él se enteró que me
gusta escribir, dibujar y hacer cosas de arcilla.
Sin duda éramos diferentes pero estas pequeñas diferencias nos hacían
complementar el uno al otro.
Luego de terminar de comer, como fue un día largo, ya solo faltaba una hora
para reunirnos con nuestros amigos.
–¿Quieres ir a caminar? cerca del centro comercial hay una plaza poco
concurrida y linda. – Dean dio la idea, yo acepté con gusto.
Caminamos otra vez tomados de las manos, mientras hablábamos del curso
que hace tan solo un día había terminado. Al llegar a la plaza nos sentamos
bajo la sombra de un árbol.
–¿Desde hace cuánto te empieza a gustar?
que mierda de pregunta…
–Uh, yo diría que desde inicios de curso. Al inicio, me pareciste lindo por tus
pestañas, pero ese gusto por tus pestañas se volvió un “Mira, ahí viene Dean”.
Él se echó a reír ¿de qué se reía? solo dije la verdad. Por alguna razón quería
preguntarle si acepto este mes de prueba solo por cortesía o porque de verdad
quería. Iba a atreverme pero su teléfono sonó.
–¿Hola? Si, yo estoy cerca del centro comercial en unos minutos voy. –Colgó el
teléfono y me miró. –Eran los chicos, nos reuniremos.
El tiempo pasó rápido, él se levantó y me ofreció la mano, se la di pero la quité
para arreglar mi camisa. No tenía planeado el encuentro con Dean así que no
me había dado tiempo de ir a casa y cambiarme, por lo que ahora llevaba una
ropa muy casual. Empezamos a caminar, por suerte el centro comercial estaba
a una calle de la plaza. Mientras íbamos, no hablamos, así que pude
contemplar la belleza de Dean. Saqué mi cámara y le tomé una foto “click”
sonó y vi como se giraba para verme, fue tan repentino que no pude evitar
ponerme nerviosa.
–Traqnuila, puedes sacarme fotos. – Se acercó a mí y me susurro al oído
–Pero ten cuidado de lo que hagas con ellas.
Le di un golpe pequeño en el brazo, para un chico como él, solo eran
cosquillas, aunque para mi fue usar toda mi fuerza. Me gire para ver la
siguiente calle, nuestros amigos ya estaban ahí, fue ahí cuando pensé sobre
qué dirían al verme llegar con dean, ninguno lo sabía. Me aparté un poco y
pude notar su cara de confusión así que le señalé con la mirada.
Cruzamos la calle y me acerqué a mis amigas mientras él se iba con los suyos.
Éramos un grupo con 2 grupos dentro.
Luego de un rato nos volvimos a juntar los 9 formando así un grupo.
–Thais, ¿podemos hablar? –preguntó Thalia, una de mis mejores amigas.
Asentí con la cabeza y me acerqué.
–¿Pasa algo Tah? –Pregunté, vi como Thalia miraba a Dean.
–Idiota ¿sales con Dean y no se lo mencionas a tu mejor amiga? Sabes que
siempre estaré para ti.
–No… no estamos saliendo, solo somos compañeros de citas, eso es todo.
–Aclare con una mirada seria, la de Thalia daba mucho más miedo.
Thalia me miró y dio un suspiro.
–Tha… ¿no confías en tus amigas?
Abrí los ojos lo máximo que pude ¿porque dice eso? ¿Hice algo mal? yo tenía
pensado decírselo pero… tenía miedo, tenía mucho miedo de que ellas me
criticaran, desde joven siempre me guardaba las cosas porque siempre que lo
decía recibía quejas… claro, eso era antes, ahora tengo un grupo de amigos que
aunque nos molestamos, se que estaran para mi y no criticaran, esa epoca ya
habia pasado, ahora tenia amigos, amigos de verdad.
Baje mi mirada.
Mierda.
¿Estoy llorando solo por no decirle a mis amigas?
No aguante y abrace a Tah, ella me devolvió el abrazo.
–Lo siento Tah… yo de verdad quería decírtelo, a todas quería, pero tenía
miedo, tenía miedo de que me juzgaran como lo hicieron en el pasado.
En un corto, silencioso y cómodo abrazo, Le dije a Tah todo lo relacionado a
Dean, ella entendió la situación y no volvió a preguntar. Nos juntamos de
nuevo con los demás, ninguno había hecho ninguna pregunta sobre lo
sucedido así que estaba tranquila.
Varias veces intercambié miradas con Dean, donde él me miraba con la cara
más coqueta y burlona posible.
Después de una larga charla fuera del centro comercial, decidimos entrar,
donde nos dirigimos a un sitio de comida.
Decidimos comprar todos lo mismo, así dividir la cuenta en 9.
–¿Quién irá a pedir? –dijo Amber.
Todos nos miramos y decimos hacerlo a piedra papel o tijera, donde terminó
perdiendo y por ende yendo a ordenar a Chris.
Nos sentamos en una mesa grande al lado de la ventana, me había sentado en
medio de Tamara y Amber, teniendo a Dean delante.
Luego de un rato, Chris volvió con la comida con ayuda de Josh y Leonel. Nos
pusimos a comer mientras reíamos por todo.
Luego de un rato decidimos ir a jugar voley, no éramos los mejores pero los
remates fuertes nunca faltaron.
La tarde pasó volando, una tarde entera se sintió como una hora.
–Thais. –Dijo Dean llamando mi atención. –Déjame acompañarte a casa.
¿Qué?
Estaba gritando internamente a su pregunta, no pude evitar sonreír, pero…
–Pero Dean, tú vives al lado contrario de la ciudad. – Caí en cuenta, él vivía en
un lado de la ciudad y yo al contrario.
Se acercó a mí y me despeinó el cabello.
–Puedo hacer un sacrificio.
Con solo 4 palabras me hizo gritar internamente de emoción.
Asentí con la cabeza y empezamos a caminar, al ser verano aun no estaba
oscuro, pero ya no había tanto sol así que estaba perfecto.
–¿Ellos lo saben? –Pregunte rompiendo el silencio.
–¿Eh?
–Tus amigos, osea, nuestros amigos ¿lo saben? –Repetí.
–Si.
Que ser humano tan frío…
Agaché mi cabeza ante su respuesta. después sentí un lento y tímido agarre en
mi mano izquierda. Gire mi cabeza para verlo y él solo estaba viendo a otro
lado, no pude evitar reír con una sonrisa.
–¿De que te ries?
–Agarraste mi mano.
–¿Algún problema?
–Es… adorable.
–Sigue hablando y te suelto.
–No no, me callo. –Dije y él solo se rio. –¿De que te ries?
–De una chica parlanchina siendo dominada por un chico serio. Nunca te
solitaria la mano así me digas la biblia en verso.
Apreté su mano delicadamente.
–Espero sea verdad, chico serio.
Llegamos rápido a mi casa.
–Puedes irte aquí. – Dije deteniéndose antes de adentrarme a la calle.
–¿Por? Puedo llegar hasta el frente de tu casa. – Me miró algo confundido.
–No quiero que mis padres vean, aún no les digo.
Dean comprendió rápido así que solo me desordeno el cabello, como siempre.
–Entra, te veré desde aquí.
Asentí, me giré al no ver ninguna otra reacción… ¿Eso era todo?
Había perdido toda y fé y esperanza hasta que a unos cuantos pasos escuche
como se acercaba y me daba un abrazo por la espalda.
–Descansa, [---] –Dijo.
Me di la vuelta y pude notar su sonrisa nerviosa, era adorable.
Luego de eso iba a decir algo pero él solo se fue.
Sin duda, era el chico indicado, el chico por el cual daría mi corazón y el chico
por el cual quería luchar.
Entre a casa yendo directo a mi habitación, al parecer mis hermanos habían
salido al igual que mis padres. Aproveche y me di una ducha pues resulta que
había hecho mucho calor durante el día.
Me tiré a la cama sin peinar mi pelo mojado, no tardó en mojar un poco la
cama, cosa a la cual ya estaba acostumbrada.
Mire el reloj, eran las 22:06 PM. ¿Tan rápido pasó el tiempo?
Abrí mi celular y vi que tenía unos mensajes en la bandeja de entrada, pero el
que más me llamó la atención fue el de Dean.
Sales mañana? quiero llevarte a un lugar. 😄😄
Segundo día.
Cuándo Dean se despertó, miró el móvil para revisar la hora 10:06 AM. Se
levantó un poco perezoso pero tenía que preparar todo para su "cita" con
Thais, la chica que últimamente no lo dejaba dormir.
Se dio una ducha y lavó sus dientes, no había desayunado mucho, solo un café
matutino y listo.
Para su cita con Thais necesitaba una parte importante, un adulto.
Abrió su móvil para entrar al chat con Thais.
—Tha.
—Estas despierta?
OMG–
–Que?
😸
Dean–
me llamaste por mi apodo –
—Tienes alguien quien te Pueda llevar a un lugar?
Sipi, mi hermana–
—Vale,
Por?—
—Te veo en la playa X a las 5:00 PM.
Emm, ok(? —
El móvil de Dean siguió sonando pero esos mensajes fueron ignorados al no
ser de Thais.
Dean se levantó rápido del asiento y salió a comprar algunas cosas. Esas cosas
eran una manta para el suelo, comida, velas y algún que otro dulce o comida
para picar. Se apresuró en volver a casa y ponerlo todo en una bolsa.
Entre las compras y la preparación, pronto se dieron las 12 del medio día.
Almorzó lo más rápido que pudo y se fue a cambiar, se puso ropa un poco
cómoda pero formal y en una bolsa a parte un bañador y ropa de cambió.
Luego de eso, con la ayuda de su padre se subió en el coche del mencionado
anteriormente para ir rumbo a la playa.
[----]
Recibí el mensaje de Dean, me puse feliz pero a la vez nerviosa… ¡¿Qué me iba
a poner el día de hoy!? Me levanté rápidamente y busqué en el armario. Opté
por un vestido blanco con flores rojas pequeñas, era muy cómodo y fresco, lo
justo para el verano, la playa y una cita.
Me di una ducha rápida y me puse un bañador que cubría mi torso entero
debajo del vestido, afortunadamente y para mi suerte, no se notaba.