ANÁLISIS DE LOS ARTÍCULOS
Art. 2.- Aplicación de los principios generales. En esta materia se aplicarán los
principios previstos en la Constitución, en los instrumentos internacionales y en este
Código.
este artículo está diciendo que cualquier interpretación o aplicación de la ley en
esa materia debe hacerse siguiendo los valores, normas y principios que se
encuentran en: La Constitución Los tratados internacionales Y el propio Código
legal al que pertenece el artículo
¿QUE ES APLICACIÓN?
se refiere al proceso de hacer valer las normas jurídicas en situaciones concretas,
interpretándolas y adaptándolas a los hechos específicos.
¿QUE ES UN PRINCIPIO?
un principio es una idea o norma fundamental que guía la interpretación y
aplicación de la ley, sirviendo como base para la creación de normas jurídicas y la
solución de controversias.
PRINCIPIOS GENERALES
Los principios generales del derecho son normas básicas y fundamentales que
guían la interpretación y aplicación de la ley, y que se aplican incluso cuando no
hay una ley específica que regule un caso concreto.
INSTRUMENTOS INTERNACIONALES
Un instrumento internacional es cualquier acuerdo formal que establece reglas y
responsabilidades entre países o organizaciones internacionales.
Art.- 3. Principio de eficacia. Las actuaciones administrativas se realizan en función del
cumplimiento de los fines previstos para cada órgano o entidad pública, en el ámbito de
sus competencias.
Las instituciones públicas, deben actuar para cumplir los objetivos para los que
fueron creadas, y deben hacerlo dentro de los límites de sus competencias, es
decir, solo pueden hacer lo que la ley les permite o les encarga.
¿QUE ES PRINCIPIO DE EFICACIA?
significa que la administración pública debe actuar de manera que sus acciones
produzcan los efectos jurídicos y sociales deseados, cumpliendo con los objetivos
y fines previstos por la ley.
¿QUE ES EFICACIA?
hacer las cosas correctas", es decir, hacer lo que se debe hacer para lograr los
objetivos buscados
Art.- 4. Principio de eficiencia. Las actuaciones administrativas aplicarán las medidas
que faciliten el ejercicio de los derechos de las personas. Se prohíben las dilaciones o
retardos injustificados y la exigencia de requisitos puramente formales.
este principio busca que los trámites sean rápidos, sencillos y centrados en
ayudar a las personas, no en enredarlas con burocracia innecesaria.
¿QUE ES EFICIENCIA?
La capacidad de lograr el efecto de la Justicia con el mínimo de recursos posibles
y en el menor tiempo posible
DILACIONES
las dilaciones se refieren a demoras o retrasos en la tramitación de un proceso
judicial o administrativo.
Art-. 5. Principio de calidad. Las administraciones públicas deben satisfacer oportuna y
adecuadamente las necesidades y expectativas de las personas, con criterios de
objetividad y eficiencia, en el uso de los recursos públicos.
Este art quiere decir que el Estado debe prestar servicios de buena calidad,
cumplir con lo que promete y hacerlo de forma justa y eficiente, siempre
pensando en lo que la gente necesita.
¿QUE ES CALIDAD?
la satisfacción de los requerimientos de servicio y derechos de las personas
usuarias.
Art-. 6. Principio de jerarquía. Los organismos que conforman el Estado se estructuran
y organizan de manera escalonada. Los órganos superiores dirigen y controlan la labor
de
sus subordinados y resuelven los conflictos entre los mismos.
Este artículo dice que el Estado está organizado como una cadena de
mando, donde los que están arriba tienen autoridad sobre los de abajo, los
supervisan, los coordinan y resuelven los problemas que puedan surgir entre
ellos.}
¿QUE ES JERARQUIA?
La jerarquía es un sistema de organización donde los elementos están
ordenados en niveles, con un elemento superior controlando o dirigiendo a otros
inferiores.
Los principios de jerarquía se refieren a la organización de elementos, normas o
estructuras en un orden de superioridad e inferioridad, donde algunos elementos
tienen más autoridad o poder que otros.
Art-. 7. Principio de desconcentración. La función administrativa se desarrolla bajo el
criterio de distribución objetiva de funciones, privilegia la delegación de la repartición de
funciones entre los órganos de una misma administración pública, para descongestionar
y acercar las administraciones a las personas.
Principio de desconcentración indica que la administración pública debe llevar
a cabo sus funciones mediante una distribución equitativa y objetiva de sus
actividades. Las responsabilidades y competencias deben asignarse entre los
distintos órganos de la misma institución.
Art-. 8. Principio de descentralización. Los organismos del Estado propenden a la
instauración de la división objetiva de funciones y la división subjetiva de órganos, entre
las diferentes administraciones públicas.
Este artículo dice que el Estado debe organizarse de forma descentralizada,
repartiendo las funciones entre diferentes instituciones, y permitiendo que
varias administraciones tengan responsabilidad y autonomía para cumplir sus
tareas.
¿QUE ES DESCENTRALIZACIÓN?
La descentralización es el proceso de dispersar funciones, poderes, personas o
cosas fuera de una ubicación o autoridad central
Art. 9.- Principio de coordinación. Las administraciones públicas desarrollan sus
competencias de forma racional y ordenada, evitan las duplicidades y las omisiones.
En este art se refiere que las instituciones del estado deben trabajar de
manera ordenada y en equipo, sin repetir funciones ni dejar cosas sin
hacer.
PRINCIPIO DE COORDINACIÓN.
El principio de coordinación se refiere a la armonía y colaboración entre
diferentes órganos o entidades administrativas, tanto dentro de una misma
administración como entre diferentes administraciones, para lograr los
fines comunes del Estado.
Art. 10.- Principio de participación. Las personas deben estar presentes e influir en las
cuestiones de interés general a través de los mecanismos previstos en el ordenamiento
jurídico.
Este artículo garantiza que todas las personas tienen el derecho a
participar en las decisiones que afectan a la sociedad, y que deben
hacerlo mediante los mecanismos legales establecidos por el sistema
jurídico.
Art. 11.- Principio de planificación. Las actuaciones administrativas se llevan a cabo
sobre la base de la definición de objetivos, ordenación de recursos, determinación de
métodos mecanismos de organización.
El principio de planificación se basa en que todas las decisiones que se va
a tomar en una entidad pública se deben realizar de forma organizada,
definiendo objetivos que tengan una finalidad y propósitos específicos, es
por ello que este principio busca una gestión eficiente, ya que sigue un
proceso lógico y anticipado para lograr los fines propuestos.
Art. 12.- Principio de transparencia. Las personas accederán a la información pública
y de interés general, a los registros, expedientes y archivos administrativos, en la forma
prevista en este Código y la ley.
Este artículo dice que el Estado tiene que ser transparente y permitir que
los ciudadanos accedan a la información pública, para que puedan estar
informados, vigilar la gestión pública y exigir rendición de cuentas.
Art. 13.-Principio de evaluación. Las administraciones públicas deben crear y propiciar
canales permanentes de evaluación de la satisfacción de las personas frente al servicio
público recibido.
Este artículo establece que el Estado no solo debe prestar servicios
públicos (como salud, educación, transporte, etc.), sino también
asegurarse de que esos servicios realmente estén funcionando bien y
cumplan con las expectativas de la gente.
Art. 14.- Principio de juridicidad. La actuación administrativa se somete a la
Constitución, a los instrumentos internacionales, a la ley, a los principios, a la
jurisprudencia aplicable y al presente Código. La potestad discrecional se utilizará
conforme a Derecho.
Este artículo dice que todo lo que haga la administración pública (es decir,
el Estado en su actuación diaria) debe estar respaldado por el Derecho, o
sea, por las normas legales.
Art. 15.- Principio de responsabilidad. El Estado responderá por los daños como
consecuencia de la falta o deficiencia en la prestación de los servicios públicos o las
acciones u omisiones de sus servidores públicos o los sujetos de derecho privado que
actúan en ejercicio de una potestad pública por delegación del Estado y sus
dependientes, controlados o contratistas. El Estado hará efectiva la responsabilidad de
la o el servidor público por actos u omisiones dolosos o culposos. No hay servidor
público exento de responsabilidad.
Este artículo establece que el Estado debe hacerse cargo si comete
errores o fallas que causen daños a las personas, ya sea directamente o a
través de quienes actúan en su nombre.
Art. 16.- Principio de proporcionalidad. Las decisiones administrativas se adecúan al
fin previsto en el ordenamiento jurídico y se adoptan en un marco del justo equilibrio
entre los diferentes intereses. No se limitará el ejercicio de los derechos de las personas
a través de la imposición de cargas o gravámenes que resulten desmedidos, en relación
con el objetivo previsto en el ordenamiento jurídico.
Este artículo dice que el Estado debe actuar de forma equilibrada,
razonable y justa. No puede exagerar o aplicar medidas
desproporcionadas que perjudiquen a la gente más de lo necesario.
Art. 17.- Principio de buena fe. Se presume que los servidores públicos y las personas
mantienen un comportamiento legal y adecuado en el ejercicio de sus competencias,
derechos y deberes.
Este artículo establece que, tanto el Estado como los ciudadanos, deben actuar
con honestidad, transparencia, y sin mala intención, y que se presume que lo
están haciendo así, a menos que se demuestre lo contrario.
Art. 18.- Principio de interdicción de la arbitrariedad. Los organismos que conforman
el sector público, deberán emitir sus actos conforme a los principios de juridicidad e
igualdad y no podrán realizar interpretaciones arbitrarias. El ejercicio de las potestades
discrecionales, observará los derechos individuales, el deber de motivación y la debida
razonabilidad.
Para entender de forma clara, partimos definido que es La interdicción la
cual es aquella prohibición y Arbitrariedad en cambio se trata en basarse
en el azar y no acomodarse en la legalidad. Por ende como concepto nos
dice que este principio prohíbe de que los poderes públicos actúen
conformen a la mera voluntad de sus titulares sin ajustarse a las normas,
es decir que mediante este principio se crean límites claros para
salvaguardar los derechos y garantía de los ciudadanos.
Art. 19.- Principio de imparcialidad e independencia. Los servidores públicos evitaran
resolver por afectos o desafectos que supongan un conflicto de intereses o generen
actuaciones incompatibles con el interés general. Los servidores públicos tomarán sus
resoluciones de manera autónoma.
El principio de imparcialidad e independencia en los servidores públicos, se lo
puede considerar como un valor que tienen que aplicarlos en cualquier actividad
que realicen, esto exige a qué se actúe con neutralidad, equidad, objetividad y
principalmente con autonomía funcional (libres de presión pública o económica)
Art. 20.- Principio de control. Los órganos que conforman el sector público y entidades
públicas competentes velarán por el respeto del principio de juridicidad, sin que esta
actividad implique afectación o menoscabo en el ejercicio de las competencias
asignadas a los órganos y entidades a cargo de los asuntos sometidos a control.
Los órganos y entidades públicas, con competencias de control, no podrán sustituir a
aquellos sometidos a dicho control, en el ejercicio de las competencias a su cargo. Las
personas participarán en el control de la actividad administrativa a través de los
mecanismos previstos.
Este artículo establece que:
El control en el sector público es necesario para garantizar que todo se haga
conforme a la ley.
Pero ese control no puede invadir ni anular las funciones de las otras entidades.
Además, la ciudadanía también debe participar activamente en la vigilancia del
Estado.
Art. 21.- Principio de ética y probidad. Los servidores públicos, así como las personas
que se relacionan con las administraciones públicas, actuarán con rectitud, lealtad y
honestidad.
tanto los funcionarios como las personas que se relacionan con la administración
pública deben comportarse con rectitud, lealtad, honestidad e integridad. Se debe
promover una cultura de servicios Publico, transparencia, profesionalismo y
priorizar siempre el interés general sobre los intereses particulares
EJEMPLO:
Un funcionario de aduana que se niega aceptar un soborno para permitir el
ingreso de un contenedor de cargamento de cocaína esta actuando con ética y
prioridad
En las administraciones públicas se promoverá la misión de servicio, probidad,
honradez, integridad, imparcialidad, buena fe, confianza mutua, solidaridad,
transparencia, dedicación al trabajo, en el marco de los más altos estándares
profesionales; el respeto a las personas, la diligencia y la primacía del interés
general, sobre el particular.
Art. 22.- Principios de seguridad jurídica y confianza legítima. Las administraciones
públicas actuarán bajo los criterios de certeza y previsibilidad.
La actuación administrativa será respetuosa con las expectativas que razonablemente
haya generado la propia administración pública en el pasado. La aplicación del principio
de confianza legítima no impide que las administraciones puedan cambiar, de forma
motivada, la política o el criterio que emplearán en el futuro.
Los derechos de las personas no se afectarán por errores u omisiones de los servidores
públicos en los procedimientos administrativos, salvo que el error u omisión haya sido
inducido por culpa grave o dolo de la persona interesada.
Este artículo protege a las personas frente a los cambios arbitrarios del
Estado, garantiza que las decisiones sean predecibles y coherentes, y
que los errores de la administración no perjudiquen injustamente a los
ciudadanos. También obliga al Estado a justificar cualquier cambio
importante.
Art. 23.- Principio de racionalidad. La decisión de las administraciones públicas debe
estar motivada.
El principio de racionalidad hace referencia a la motivación que deberá tener el
juzgador para justificar su decisión, es decir este deberá invocar las normas y
principios evitando arbitrariedades y generando una confianza legítima en el
sistema judicial.
Art. 24.- Principio de protección de la intimidad. Las administraciones públicas,
cuando manejen datos personales, deben observar y garantizar el derecho a la intimidad
personal, familiar y respetar la vida privada de las personas.
Este artículo dice que el Estado tiene la obligación de proteger la privacidad de
las personas cuando recopila, guarda o usa sus datos personales.
Art. 25.- Principio de lealtad institucional. Las administraciones públicas respetarán,
entre sí, el ejercicio legítimo de las competencias y ponderarán los intereses públicos
implicados.
Las administraciones facilitarán a otras, la información que precise sobre la actividad que
desarrollen en el ejercicio de sus propias competencias.
El artículo 25 que mencionas establece el principio de lealtad institucional entre
las administraciones públicas. Este principio se refiere a la idea de que las
diferentes entidades públicas, como los distintos niveles de gobierno (local,
autonómico, central), deben respetarse mutuamente en el ejercicio de sus
competencias, sin interferir de manera ilegítima en el trabajo o atribuciones de las
demás.
Art. 26.- Principio de corresponsabilidad y complementariedad. Todas las
administraciones tienen responsabilidad compartida y gestionarán de manera
complementaria, en el marco de sus propias competencias, las actuaciones necesarias
para hacer efectivo el goce y ejercicio de derechos de las personas y el cumplimiento de
los objetivos del buen vivir.
El artículo 26 que mencionas establece el principio de corresponsabilidad y
complementariedad entre las administraciones públicas.
Art. 27.- Principio de subsidiariedad. Las administraciones de nivel territorial superior
intervendrán cuando los objetivos de la actuación pretendida no puedan ser alcanzados
en los niveles inferiores, con arreglo a los principios de eficacia, eficiencia, efectividad y
economía.
Cuando ejerzan competencias concurrentes sobre la misma materia, actuará la
administración pública más cercana al domicilio de las personas.
En caso de falta temporal de la administración pública competente, le corresponde la
actuación a la de nivel superior en territorio.
En caso de ser necesario se aplicará el artículo 3 del Código Orgánico de Organización
Territorial, Autonomía y Descentralización.
Este art establece el principio de subsidiariedad, un concepto clave en la
organización y funcionamiento de las administraciones públicas. Este principio se
refiere a cómo deben organizarse las intervenciones de las distintas
administraciones en función de su nivel territorial y la capacidad de las
administraciones más cercanas para abordar ciertos problemas.
Art. 28.- Principio de colaboración. Las administraciones trabajarán de manera
coordinada, complementaria y prestándose auxilio mutuo. Acordarán mecanismos de
coordinación para la gestión de sus competencias y el uso eficiente de los recursos.
La asistencia requerida solo podrá negarse cuando la administración pública de la que
se solicita no esté expresamente facultada para prestarla, no disponga de medios
suficientes para ello o cuando, de hacerlo, causaría un perjuicio grave a los intereses
cuya tutela tiene encomendada o al cumplimiento de sus propias funciones.
Las administraciones podrán colaborar para aquellas ejecuciones de sus actos que
deban realizarse fuera de sus respectivos ámbitos territoriales de competencia.
En las relaciones entre las distintas administraciones públicas, el contenido del deber de
colaboración se desarrolla a través de los instrumentos y procedimientos, que de
manera común y voluntaria, establezcan entre ellas.
El principio de colaboración establece que las administraciones deben trabajar
juntas de manera eficiente y solidaria, compartiendo recursos y coordinando sus
actuaciones para evitar duplicación de esfuerzos. Sin embargo, se permiten
excepciones cuando la administración solicitada no tiene los medios suficientes o
la autoridad para colaborar, o si hacerlo pondría en peligro el cumplimiento de sus
propias funciones. Las administraciones también pueden colaborar en tareas
fuera de su territorio y deben acordar mecanismos para facilitar esta colaboración.
Art. 29.- Principio de tipicidad. Son infracciones administrativas las acciones u
omisiones previstas en la ley.
A cada infracción administrativa le corresponde una sanción administrativa.
Las normas que prevén infracciones y sanciones no son susceptibles de aplicación
analógica, tampoco de interpretación extensiva.
El artículo 29 establece el principio de tipicidad en el ámbito de las infracciones
administrativas. Este principio es fundamental para asegurar que las infracciones
y sus sanciones estén claramente establecidas en la ley.
Art. 30.- Principio de irretroactividad. Los hechos que constituyan infracción
administrativa serán sancionados de conformidad con lo previsto en las disposiciones
vigentes en el momento de producirse.
Las disposiciones sancionadoras producen efecto retroactivo en cuanto favorezcan al
presunto infractor.
El principio de irretroactividad dentro del derecho administrativo se refiere que la
sanciones que se aplican a las infracciones administrativas deben regirse con las
normas vigentes, es decir, se sancionará con las normas en el momento que se
cometió la infracción y no se deben aplicar nuevas normas para para castigar
actos pasados. Sin embargo, existe una excepción, donde se aplica este principio
cuando cuando se favorezca a los presuntos infractores.
Art. 31.- Derecho fundamental a la buena administración pública. Las personas son
titulares del derecho a la buena administración pública, que se concreta en la aplicación
de la Constitución, los instrumentos internacionales, la ley y este Código.
Indica que los ciudadanos tienen derecho a ser tratados con respeto a recibir
atención de calidad y a obtener respuestas a sus solicitudes en los plazos
establecidos. Las autoridades públicas deben cumplir con principios de legalidad,
transparencia, imparcialidad y responsabilidad en sus actuaciones.
Art. 32.- Derecho de petición. Las personas tienen derecho a formular peticiones,
individual o colectivamente, ante las administraciones públicas y a recibir respuestas
motivadas, de forma oportuna.
Cualquier persona puede ir y acercarse cualquier entienda del Estado y dar a
conocer su inconformidad, si se está incumplimiento alguna normativa este
ciudadano no necesita de un Abogado en este caso de un representante legal
para poder dar su criterio por el simple hecho de ser ciudadano
Art. 33.- Debido procedimiento administrativo. Las personas tienen derecho a un
procedimiento administrativo ajustado a las previsiones del ordenamiento jurídico.
Es un procedimiento administrativo que garantiza a los administrados poder
defenderse adecuadamente ante la administración pública, defenderse también
comprende a que sus derechos sean escuchados y no vulnerados, también poder
presentar pruebas y asimismo recibir decisiones justificadas, todo esto bajo los
principios del derecho administrativo, también podría aplicar el derecho procesal
en caso de ser compatible, para saber si es compatible se debe considerar que:
haya naturaleza del procedimiento administrativo, que no se hayan vulnerado los
principios administrativo y cuando el procedimiento administrativo no regule algún
aspecto.
Art. 34.- Acceso a los servicios públicos. Las personas tienen derecho a acceder a
los servicios públicos, conocer en detalle los términos de su prestación y formular
reclamaciones sobre esta materia.
Se consideran servicios públicos aquellos cuya titularidad ha sido reservada al sector
público en la Constitución o en una ley.
Se consideran servicios públicos impropios aquellos cuya titularidad no ha sido
reservada al sector público. Las administraciones públicas intervendrán en su
regulación, control y de modo excepcional, en su gestión.
Este artículo garantiza a las personas el derecho a acceder a los servicios
públicos, a conocer cómo se prestan y a presentar reclamaciones. Además,
establece que algunos servicios son de responsabilidad exclusiva del sector
público, mientras que otros pueden ser gestionados por el sector privado, pero
siempre bajo la regulación, control y, en casos excepcionales, intervención de las
administraciones públicas para garantizar su calidad y el interés público.
Art. 35.- Remoción de los obstáculos en el ejercicio de los derechos. Los servidores
públicos responsables de la atención a las personas, del impulso de los procedimientos
o de la resolución de los asuntos, adoptarán las medidas oportunas para remover los
obstáculos que impidan, dificulten o retrasen el ejercicio pleno de los derechos de las
personas.
El artículo 35 establece la obligación de los servidores públicos de remover los
obstáculos que impidan, dificulten o retrasen el ejercicio de los derechos de las
personas en el marco de su interacción con la administración pública.
Art. 36.- Restricciones sobre requisitos formales. Las administraciones públicas no
podrán exigir, para ningún trámite o procedimiento, partidas actualizadas de nacimiento,
de estado civil o defunción, salvo el caso de cambio de estado civil.
Tampoco se exigirá partida de nacimiento cuando se presente la cédula de identidad ni
documentos acreditados dentro de la misma Administración.
Es un principio que limita a las administraciones públicas evitar trámites
repetitivos o innecesarios, el cual se fundamenta en el principio de simplificación
administrativa el mismo que prohíbe exigir documentos que ya están en su poder
o que no son esenciales para el trámite. Además, se reconoce la validez de la
cédula de identidad como prueba suficiente
Art. 37.- Interés general y promoción de los derechos constitucionales. Las
administraciones públicas sirven con objetividad al interés general. Actúan para
promover y garantizar el real y efectivo goce de los derechos.
El artículo 37 establece dos principios fundamentales en el comportamiento de las
administraciones públicas: servir al interés general y promover y garantizar el
ejercicio efectivo de los derechos.
Art. 38.- Deber general de solidaridad. Las personas deben promover el bien común y
anteponer el interés general al interés particular. Deben participar en la realización de los
derechos y garantías, cumpliendo, para este propósito, con los deberes que el
ordenamiento jurídico impone.
Este artículo establece que cada persona tiene la responsabilidad de actuar en
favor del bien común y debe anteponer los intereses generales de la sociedad a
los intereses particulares. Además, se subraya que es necesario participar
activamente en la protección de los derechos y garantías de todos, cumpliendo
con las obligaciones que las leyes imponen para contribuir al funcionamiento
adecuado de la sociedad y al ejercicio efectivo de los derechos de las personas.
Art. 39.- Respeto al ordenamiento jurídico y a la autoridad legítima. Las personas
cumplirán, sin necesidad de requerimiento adicional, con lo dispuesto en la Constitución,
las leyes y el ordenamiento jurídico en general y las decisiones adoptadas por autoridad
competente.
El artículo 39 establece el deber de respeto al ordenamiento jurídico y a la
autoridad legítima, que implica una obligación de los ciudadanos en relación con
las leyes y las decisiones de las autoridades.
Art. 40.- Abstención de conductas abusivas del derecho. Las personas ejercerán con
responsabilidad sus derechos, evitando conductas abusivas. Se entiende por conducta
abusiva aquella que, fundada en un derecho, causa daño a terceros o al interés general.
Las personas se abstendrán de emplear actuaciones dilatorias en los procedimientos
administrativos; de efectuar o aportar, a sabiendas, declaraciones o documentos falsos;
o. formular afirmaciones temerarias u otras conductas contrarias al principio de buena fe.
Este artículo establece que las personas deben ejercer sus derechos de manera
responsable y sin abusar de ellos, evitando causar daños a terceros o al interés
general. Además, prohíbe conductas como retrasar procedimientos administrativos
sin justificación, presentar documentos falsos o hacer afirmaciones sin fundamento,
todo lo cual va en contra del principio de buena fe en el ejercicio de los derechos.
Art. 41.- Deber de colaboración con las administraciones públicas. Las personas
deben colaborar con la actividad de las administraciones públicas y el buen desarrollo de
los procedimientos.
Facilitarán a las administraciones públicas informes, inspecciones y otros actos de
investigación en los casos previstos por el ordenamiento jurídico.
Proporcionarán a las administraciones públicas actuantes, información dirigida a
identificar a otras personas no comparecientes con interés legítimo en el procedimiento.
Comparecerán ante los titulares de los órganos administrativos responsables de la
tramitación de las actuaciones o los procedimientos administrativos, cuando sean
requeridos.
Denunciarán los actos de corrupción.
El artículo 41 establece el deber de colaboración con las administraciones
públicas por parte de las personas, lo que implica una serie de obligaciones para
facilitar el buen funcionamiento de los procedimientos administrativos y la
actuación de las autoridades.
Art. 42.- Ámbito material. El presente Código se aplicará en:
1. La relación jurídico administrativa entre las personas y las administraciones públicas.
2. La actividad jurídica de las administraciones públicas.
3. Las bases comunes a todo procedimiento administrativo.
4. El procedimiento administrativo.
5. La impugnación de los actos administrativos en vía administrativa.
6. La responsabilidad extracontractual del Estado.
7. Los procedimientos administrativos especiales para el ejercicio de la potestad
sancionadora.
8. La impugnación de los procedimientos disciplinarios salvo aquellos que estén
regulados bajo su propia normativa y apliquen subsidiariamente este Código.
9. La ejecución coactiva.
Para la impugnación de actos administrativos, en vía administrativa y, para el
procedimiento coactivo, se aplicarán únicamente las normas previstas en este Código.
Este artículo explica en qué situaciones se aplica el Código Administrativo,
abarcando desde la relación entre ciudadanos y administraciones, la regulación
de procedimientos administrativos y su impugnación, hasta la responsabilidad del
Estado y las sanciones impuestas por la administración
Art. 43.- Ámbito subjetivo. El presente Código es de aplicación a los órganos y
entidades que integran el sector público, de conformidad con la Constitución. En el caso
de empresas públicas, se aplicarán las disposiciones de este Código en lo que no afecte
a las normas especiales que las rigen.
Cuando en este Código se hace referencia a los términos administración o
administraciones públicas se identifica a los órganos y entidades públicos comprendidos
en su ámbito de aplicación.
Cuando en este Código se utiliza el término persona, además de referirse a las personas
naturales, nacionales o extranjeras, se emplea para identificar a las personas jurídicas,
públicas o privadas y a aquellos entes que, aunque carentes de personalidad jurídica, el
ordenamiento jurídico les otorga derechos y obligaciones con respecto a la
administración, tales como, comunidades de personas o bienes, herencias yacentes,
unidades económicas o patrimonios independientes o, en general, universalidades de
hecho o de derecho, entre otros.
El Código se aplica a los órganos y entidades del sector público, conforme a la
Constitución, y a las empresas públicas, en lo que no contradiga sus normas
específicas. Cuando se menciona "administración pública", se refiere a estas
entidades. Además, el término "persona" abarca tanto a personas naturales como
a personas jurídicas (públicas y privadas) y a entidades sin personalidad jurídica
propia, como comunidades de bienes o herencias, que tienen derechos y
obligaciones frente a la administración.