Primera clase (audio 1) PERSPECTIVAS ESTÉTICO-CONTEMPORÁNEAS - HERNÁN ULM
Mas o menos sabemos lo que es la ESTÉTICA, vamos a suponer que nadie sabe lo que es la
estética y que entonces yo lo tengo que explicar, como para mi abuela. Entonces vamos a
suponer que voy a tener dos grandes posibilidades que en algún punto van a terminar
reuniéndose en eso que se llama la perspectiva contemporánea, pero se van a reunir de un
modo que va a implicar desplazarnos de los sentidos originales que tenía la palabra Estética.
Si le pregunto a mi mamá qué es estética, ella me va a contestar que es algo relacionado al
arte, que ese aspecto vinculado al arte, de una u otra forma, la va a llevar a ella a pensar que
la cuestión de la estética vinculada al arte, es un tipo de reflexión o de acercamiento que trata
de entender bajo qué condiciones un objeto puede ser calificado como bello. Y cuando digo
objeto, digo por ejemplo: cuadro, escultura, música, cine, etc. Es algún tipo de objetualidad
que se llama arte porque el arte produce belleza y eso la diferencia de otras actividades o
prácticas humanas y que la estética lo que debe entonces hacer es tratar de estudiar esas
formas en que el arte produce ese tipo de objetos especiales que son portadoras de esas notas
llamadas “la belleza”. Eso sería seguramente lo que va más o menos a contestarme mi mamá y
eso está bien en un (solo) sentido, que es autoritario, fascista, heteropatriarcal,
heteronormativo, conservador etc.
03:20 Ese modo de preguntar tiene como base lo que se llama La Teoría del Gusto, eso es
hacer de la estética algo relacionado, no sabemos muy bien por qué todavía, a una teoría del
gusto, que va a encontrar su final en el s. XVIII, digo su final porque es ahí donde nace y muere
la teoría del gusto, con un señor que se llama Imanuel Kant, que escribió un libro que se llama
“Crítica de la Facultad de Juzgar”, ese sería un modo de pensar, estoy simplificando porque
esta Teoría del gusto, vamos a ver, va a tener dos variantes, una es la que acabo de
caricaturizar que es la variante objetivista, que de hecho podríamos decir que ni siquiera forma
parte de la estética y una variante subjetivista que es la que en sentido estricto se llama Teoría
del Gusto, un tipo de reflexión de todas las condiciones que en el sujeto hay, por las cuales se
siente lo bello, alguien siente lo bello.
05:00 Lo que ya podemos anticipar es que cuando decimos una perspectiva contemporánea
estética, no nos referimos a esto. Eso no significa que el arte no esté involucrado en la
reflexión estético-contemporánea, el arte va a seguir estando dentro de las consideraciones
principales que la estética contemporánea trabaja. Lo que quiere decir es que de lo que se va a
preocupar una estética contemporánea no es del arte bajo un paraguas o bajo la perspectiva
que hoy se llama teoría del gusto, bajo un una perspectiva contemporánea, el arte no va a ser
un objeto portador de las notas cualitativas de “lo bello”, sobre todo eso es lo que va a pasar
en la perspectiva contemporánea, que el arte va a dejar de ser eso que nosotros
considerábamos como esencial a la cuestión artística que era ser expresión de la belleza. Estoy
hablando de lo que dice la Unidad 3: Pensar las categorías estéticas en una perspectiva
situada, la primera parte dice Artes y Culturas más allá de las cuestiones de gusto.
El programa cambió un poco, los profesores no venimos a dar tanto el contenido de una
materia, sino a presentar un modo de investigación, nosotros estamos investigando, en mi
caso estos problemas, y los estoy investigando de una forma distinta a como lo hice a hace dos
años. Justamente lo que estoy investigando es cómo han cambiado, bajo una perspectiva
estética-contemporánea las posiciones que obligan a pensar la estética y las prácticas artísticas
fuera de la noción de gusto, eso se mantiene, va a implicar también que nos posicionemos
fuera de los objetos, fuera de la objetividad en la que el arte parecía reconocerse. Hay toda
una tendencia, toda una perspectiva estética en el pensamiento contemporáneo que hace del
arte una práctica no objetiva. Les voy a pasar unos textos de un artista brasilero, porque no
está en internet Elio Oiticica, uno conoce la obra de él, también hay unos textos muy
importantes que se publicaron ahora, de la UNA que se llaman textos de Elio Oiticica, “Aspiro
al gran laberinto”, están en internet en portugués, no están todavía pirateados en PDF, se los
voy a pasar junto con unos textos de Ferreira Abular que es un teórico brasilero
contemporáneo, amigo y compañero, él no es artista, es crítico y teórico del arte y junto a Ligia
Clark, una gran artista también contemporánea brasilera, trabajan mucho la idea de la no
objetividad en las prácticas artísticas contemporáneas. Dicho muy sencillamente, la cuestión
estética no radica en la objetividad del objeto sino en un tipo de experiencia que se hace en
ocasión de cierto encuentro con algunas objetividades, pero la práctica artística no se reduce,
la experiencia estética no se confunde con la objetividad del objeto. Vamos a ir hacia ese lado
porque lo que me interesa investigar es esa característica no objetiva en la cual se reconocen
las perspectivas estéticas contemporáneas. Una perspectiva estética contemporánea se
reconoce por su … no objetivista, en no pensar que son los objetos los que son portadores de
una experiencia llamada estética.
12:50 El 98% de las personas cree que la Estética es una meditación en torno al arte, una
reflexión filosófica en torno al arte y considera que el arte es un modo de producción de
objetos tales que producen, que se cualifican a través de la belleza. Los que son estudiantes de
filosofía saben que la otra variante es distinta, que bajo la etimología griega esto fue así entre
los siglos, en occidente, XV y XVIII, se extiende un poquito hasta el [Link], pero ya en el último
tercio del s. XIX, Friedrich Niestzche va a hacer un desplazamiento, un corrimiento de los
problemas estéticos contemporáneos tal como la mayoría de las personas todavía lo siguen
considerando. Nosotros vamos a pensar desde esa perspectiva, que con Nietszche vamos a
llegar a una perspectiva post-metafísica.
Cuando mi mamá me pregunta ¿Qué es el arte?¿Que es la estética? ¿QUÉ ES? Lo que está
haciendo es hacer una pregunta muy tradicional, muy desde el sentido común y sin embargo,
muestra que el lenguaje de mi mamá es un es un lenguaje proveniente de la metafísica,
porque la pregunta: ¿qué es? es una pregunta de la metafísica. Esto vino con la raíz griega de
la palabra estética. Si van al mundo antiguo y dicen la palabra Estética, no dicen nada de todo
esto, lo que dicen es “lógica de lo sensible”, esto es para los griegos y para el pensamiento
occidental hasta el s. XVIII, decir estética era preguntarse la lógica de la sensibilidad por cómo
se nos aparece el mundo a través de la sensibilidad, por cómo se nos aparece el mundo a
través de los sentidos. Ayestesis es la sensación, el Ayestetón es lo que siento a través del
cuerpo. Nada tenía que ver con el mundo griego la estética con la belleza. Dos tipos de
experiencias totalmente diferente, en principio porque uds. saben seguramente que la palabra
arte en griego no existe, lo que existe es la palabra TEKNÉS que recubre un tipo de
subjetividades que no son las que se cualifican como belleza, la tekné o la técnica, que el
mundo latino va a traducir en ARTE, Tekné o ARS cuando los latinos se apropien del
pensamiento griego, traducirán tekné por ars, es un conjunto de reglas destinadas a la
producción de un objeto específico. A ese conjunto de reglas, teknés o ars destinadas a la
producción de un objeto específico lo llamamos POIESIS que en girego quiere decir: saber
hacer, que los griegos traducen por pro ducción, hay un saber poliético que es el saber hacer
cosas para el cual tenemos que disponer de teknés, de técnicas, de reglas que nos sirven para
la construcción de objetos. En la tradición que me interesa mostrar a mí, Aristóteles escribe un
libro llamado POLIETICA, en donde expone las reglas para la construcción de una tragedia.
Aristóteles toma las obras de Sófocles, de Esquilo, de Eurípides, de los clásicos de los siglos VI,
V y IV a.C. y trata de ver que hay entre ellos en común y a partir de ello elabora un libro que se
se llama POLIETICA en donde analiza y expone los principios técnicos para la producción de
una tragedia. Emblemáticamente, la tradición filosófico-occidental tomó a esta poética como
un canon de belleza, como un canon para la producción de cosas bellas, como una receta a la
cual teníamos que adherir: si yo aplico las reglas explicitadas en la poética, voy a tener como
resultado una tragedia y por extensión, algún tipo de objeto llamado bello, es decir que la
forma normativa de la poética, la poética es un conjunto normativo que me indica a mí qué
tengo que hacer para escribir bien una tragedia, se va a tomar como modelo para escribir una
poética, ya no para la tragedia sino poéticas de las artes visuales, poéticas musicales, poéticas
escultóricas, poéticas de lo que quieran, es un conjunto de libros que exponen un conjunto de
reglas destinados a la producción de un objeto determinado, que nosotros hoy llamaríamos
arte.
Lo que me interesa hasta acá es esta doble articulación que hay en torno a la estética, por un
lado los griegos entienden por estética una lógica de lo sensible por otro lado, los modernos,
entienden por estética una teoría del gusto. En los griegos la pregunta estética se podría
traducir también por cómo algo aparece a los sentidos, por el modo de aparecer de algo, por el
modo en que algo se nos aparece, porque si la estética es la indagación, la reflexión en torno a
cómo algo es sentido por el cuerpo, eso que es sentido por el cuerpo es algo que se aparece,
noten que muchas veces estoy usando la palabra ES, es algo, es una cosa, etc. Porque eso es lo
que está comprometido en eso que es la metafísica y en el pasaje que nosotros vamos a dar
hacia la post-metafísica.
Preguntas importantes que quisiera que hoy puedan responder: Qué se hace hoy cuando se
hace estética y Qué significa post-metafísica. Porque las dos cosas están involucradas, lo que
hace la estética hoy, tal como a mí me interesa pensarla en el interior de eso que se llama
post-estructuralismo francés, en el interior de ese pensamiento que abrió Nietszche para la
filosofía occidental, todo eso depende de que entendamos qué es un pensamiento post-
metafísico. Si bien parece que esas cosas están separadas, en verdad eso está junto. Entender
el pasaje de una metafísica a una post-metafísica y entender por qué la estética no hace
enteramente ni este procedimiento griego ni toma esta dirección moderna, sino que hace algo
que va a mantener una cierta concepción del arte pero va a entender que el arte no es una
producción de objetos bellos. Lo podemos …desde ahora, si yo me pregunto a mí mismo ¿Qué
hace el arte? Vean que ya cambié la pregunta, no me estoy preguntando qué es el arte, sino
qué hace el arte.
Yo ya no me pregunto qué es algo, yo me pregunto cómo se hace arte o puedo hacer mucho
más copado con ustedes y preguntarles cómo existe el arte. Ej: Una cosa es preguntar qué es
un perro y yo sé que van a contestar esto: -un perro es un animal cuadrúpedo, mamífero de
cuatro patas que ladra y eso ES un perro, qué perro ese ese ¿Éste perro? ¿El perro de mi
papá?, un perro de mis bisabuelos? El perro de mis tátara nietos? –todos los perros son
animales cuadrúpedos mamíferos que ladran. Es una pregunta metafísica. La pregunta qué es
el perro, trata de responder no por este perro que tengo delante de mis ojos sino por la
esencia del perro. El perro tiene, según esta perspectiva metafísica, una esencia que hace qué
con el perro? Le da lo que se llama una identidad, es decir que hace que el perro se refiera
siempre a sí mismo, la identidad del perro es idéntica a él ¿de cuál perro hablo?, ¿de éste que
está acá?, del de Sócrates hace mil años atrás? O del perro de mis tataranietos dentro de
sesenta años en el futuro? Todos los perros se van a reconocer porque comparten entre sí una
esencia que les da una identidad. O peor todavía, y lo vamos a decir mucho más fuerte, los
hace ser lo que son, su ser perro depende un última instancia de que ellos participen de esa
esencia, que yo los reconozca como esencia o que yo reconozca que en ellos algo de la esencia
participa o se muestra en ellos. Esto quiere decir algo muy importante: que aquello que quiera
ser perro, lo que tenga voluntad de ser perro, sólo va a poder hacer una cosa: repetir la
identidad, lo que quiera reconocerse como perro, sólo va a poder hacer una cosa: ladrar, ser
un mamífero de cuatro patas que ladre, sólo así podrá ser perro. La identidad obliga al perro
entonces a repetirse o lo que es lo mismo, a ser siempre lo mismo, a no poder ser otra cosa
que lo que ya el mismo es en tanto perro. Esto tiene una variante distinta, si yo reemplazo
perro y pongo mujer, la cosa se vuelve más clara. Si yo me pregunto ya no qué es un perro,
sino qué es una mujer, formulo una pregunta metafísica del mismo tipo y hago el mismo
movimiento: quiero encontrar algo que se repita idéntico y mismamente en cualquier todo
existente que quiera afirmarse como siendo femenino o como siendo mujer, no importa si
fuera una mujer que nació hace dos mil años atrás o la mujer que nacerá dentro de dos mil
años en el futuro. Si se quiere reconocer como mujer, deberá siempre repetir la misma id-
entidad sin la cual no será mujer. Esto quiere decir una cosa, que cuando digo lo que es, que
cuando enuncio la verdad del perro, del varón, de la mujer, de las mesas, de las casas, o la
verdad del arte, en realidad no estoy solo diciendo la verdad de lo que es sino que estoy
también excluyendo aquello que no es, estoy estableciendo un ámbito de inclusión de la
perruneidad, de la masculinidad, de la femineidad, pero también estoy estableciendo un
amplísimo marco de exclusión por el cual todo aquello, para el caso del ejemplo perro, que no
ladra, quedará excluido del conjunto de los perros. Ladra, entonces es perro, no ladra,
entonces no es perro. Si quiero pertenecer al perro, debo ladrar. La metafísica no sólo
pretende enunciar la verdad sino que anunciando la verdad y excluyendo grandes conjuntos
de lo que existe fuera de una definición, también impone un principio moral, el del deber ser,
no me dice sólo lo que es un perro, me dice cómo debe ser aquella cosa que quiera ser perro,
me dice cómo debe ser aquella cosa que quiera ser varón, mujer, arte. Entonces una estética
en sentido metafísico va a preguntarse qué es el arte, no el arte hoy, no el arte mañana, no el
arte ayer, sino la esencia de lo artístico, la esencia del arte, entonces no sólo va a decir lo que
es el arte sino que va a excluir aquello que es no artístico y va a imponer una moral acerca de
cómo debe ser lo artístico. Tres cosas hace una metafísica bajo el supuesto de la inocencia de
que dice lo que es simplemente, la metafísica nunca dice lo que es, impone un criterio de
exclusión y exige un comportamiento moral. En el ámbito del feminismo que es donde esto
con más claridad ha estallado digamos, la primera gran pensadora, no es la única, tal vez
tampoco es la primero, pero la más conocida pensadora que es Simone de Bovuar dijo “no se
es mujer, se llega a serlo”, indicando que no hay una esencia de lo femenino que habita en lo
que existe sino que mujer es una construcción social que se reconoce en el interior de unas
determinaciones político-histórica determinadas que cambian a lo largo del tiempo. Eso que
cambia, eso que el post-estructuralismo reconoce como una determinación política que varía a
lo largo del tiempo, eso es lo que la metafísica no puede ni quiere pensar. La metafísica quiere
pensar que las cosas son de una vez y para siempre y que ya no pueden cambiar. Que ser es
ser lo que ya se es y que no se puede ser de otra manera. Esto aparece muy claro en varias
regiones del pensamiento, como ya les dije, en el feminismo, pero lo que nos compete a
nosotros, porque acá el problema es si tenemos o no identidades qué hacemos cada vez que
queremos adjudicarle algo a la identidad. Ya no sólo para pensar el arte sino para pensar en
términos de cómo concebimos un espacio de cultura. Por ejemplo, concebimos un espacio de
cultura a partir de la noción metafísica de la identidad o lo concebimos a partir de la noción no
metafísica de subjetividad. El hecho de que no haya identidad, no quiere decir que no haya
otra cosa que vamos a llamarles: subjetividades. La identidad, ese resultado de preguntar por
un modo de aquello que se repite en lo mismo o produciéndolo es lo que surge de haberme
preguntado qué es. LA identidad es aquello que surge de haberme preguntado qué es, es decir
de haber tratado de encontrar qué cosas se repiten siempre de la misma forma, dando su
esencia a todo lo que existe. Cuando no me pregunto más qué es, cuando no me pregunto más
por la identidad, van a surgir otras preguntas, por ejemplo: cómo existe, no me voy a
preguntar qué es una mujer, sino, cómo existe una mujer. Como diría una filósofa
contemporánea muy importante Judith Buttler, una pensadora feminista, por qué me voy a
preguntar por qué existe una muher, porque no hay dos mujeres iguales, no existe una esencia
de la femineidad, ella va a decir en un libro que se llama “Cuerpos que importan” o tal vez en
“deshacer el género”, que no es lo mismo el modo en que existe una mujer intelectual, judía,
neoyorquina, profesora de la universidad como es ella, lesbiana, que una mujer heterosexual
pobre, negra, musulmana en Argelia, no son la misma mujer, no existen de la misma manera,
no se pueden reconocer ambas en una identidad común, porque el modo de existencia que
tienen una y otra, configuran en ellas una subjetividad y no una identidad, una subjetividad
que es el resultado de un juego de fuerzas que las hace surgir de una determinada manera y
no les permite surgir de otras, que les otorga determinados derechos y les prohíbe otros, que
le da determinadas posibilidades y les quita otras, entonces, si la identidad es el modo en que
lo mismo se repite incesantemente a lo largo del tiempo, la esencia, un perro no puede dejar
de ser perro en el modo en que la esencia lo dice, la subjetividad es el modo en que surgen los
existentes en el interior de juegos de fuerza que componen un modo de aparecer en el mundo.
Llamaremos subjetividad a eso que emerge como un modo de existencia en el interior de un
juego específico que define un agenciamiento social o un espacio histórico-político
determinado. Por ejemplo: mi mamá, si le pregunto qué es un artista, para ella un artista es un
señor, no es una señora, es un señor que con un pincel en la mano, está parado frente a un,
lienzo en blanco y que va a pintar cosas, mejor o peor, bien o mal, va a hacer eso, pero mi
mamá no concibe que una artista sea una mujer que canta rap en la calle, no va a poder,
porque ella está partiendo de un concepto metafísico de “El arte” que deriva en un concepto
metafísico de “El artista” que implica que el arte y el artista solo son una misma y sola cosa a lo
largo del tiempo sin variación, y entonces mi mamá que no es mala, pero es metafísica
pobrecita, me va a decir: ah, vos queres ser artista, entonces vas a tener que ir a la escuela de
bellas artes para estudiar allí procedimientos técnicos que te permitan pararte frente a un
cuadro y dibujar bonito para pintar bien, y eso te va a hacer artista, entonces cuando yo diga
no, yo soy artista porque soy artista contemporáneo y los artistas contemporáneos nos
tatuamos el cuerpo y a eso lo llamamos arte, me va a decir: estás loca, nadie hacer arte en su
propio cuerpo, arte es una cosa que está ahí. NO es tu vida el arte, el arte es una cosa y artista
es aquel que hace esas cosas y no otra cosa. Cuando decimos estas cosas hay que tener
cuidado porque cuando damos una definición estamos operando un conjunto de exclusiones
morales que determinan modos de (criterios) concretos de personas que tienen un deseo que
les es prohibido por esa definición. La cuestión metafísica o post-metafísica no es ya solo una
de cómo nos acercamos a decir la verdad de las cosas sino qué tipo de exclusión estamos
inaugurando cuando hacemos una definición, porque la post-metafísica no renincia a definir, la
post-metafísica hace definiciones, sólo que las hace a partir de una pregunta diferente, alguien
hace una definición post-metafísica cuando en lugar de preguntarse qué es un profe de
filosofía, qué es un estudiante, que es una secretaria administrativa, que es un artista, se
pregunta cómo existe, bajo qué condiciones existe un artista por ejemplo. ¿Es lo mismo
Leonardo Da Vinci que Marta Minujín? Mi mamá ¿qué hace?, busca una igualdad entre
Beethoven, Jhon Cage, Alejandra Cajida, Roly Arias, Cuchi Leguizamón y Hernán Ulm, busca
entre todas esas cosas que son muy dispersas, una definición que las reúna como siendo
comunes y qué dice: si no cumple con esas condiciones (dice algo muy fuerte): -entonces no es
artista, y si no es artista, no pertenece a ese lugar, debe ser expulsado, excluido y si quiere ser
artista deberá hacer tales y cuales cosas para poder ingresar a ese lugar que lo determina el
ámbito de la esencia.
¿Se entiende porqué es conservador este modo de pensar? Es conservador porque no me
permite cambiar, porque me obliga a repetirme, quiere conservar lo que ya es, decide antes
que lo existente exista, cómo debe ser para llegar a ser, porque no admite la esencia, la
definición esencial, no admite cambios. Está haciendo algo mucho peor la definición esencial,
no admita que exista en ella ¿qué cosa? la diferencia (quiere que lo aplaudamos) La definición
esencialista no les permite pensar la diferencia. (ahora lo aplaudimos) El problema final es que
cuando ustedes piensan esencialmente, cuando el sentido común (porque el sentido común
opera así) piensa esencialmente, hay algo que está rechazando, que es la diferencia, si lo
decimos en términos más contemporáneos, la divergencia. No existe la divergencia posible en
el interior de un pensamiento esencialista, no existe un diferir, y entonces, si yo soy como mi
mamá, un maldito, una maldita conservadora, autoritaria y fascista, qué va a decir mi mamá,
que la cultura ES tal y cual cosa, que los argentinos SON tal y cual cosa, que el verdadero
argentino ES tal y cual cosa o que la esencia del latinoamericano ES tal y cual cosa o que la
esencia del humano es tal y cual cosa, y lo que NO SEA ASI será excluido, será objeto de una
persecución, será objeto de un rechazo, de una minorización, de un olvido, de un abandono,
de una marginalización. Entonces cuando decimos estas cosas, estamos acá para pensar eso, la
estética contemporánea quiere pensar eso y esta maestría quiere ayudarlos a pensar estas
cosas. Cuando hablamos en términos del ser y la esencia, lo que somos incapaces de pensar,
la metafísica no quiere pensar esto, la metafísica se hace metafísica porque no quiere pensar
la diferencia, lo que estamos haciendo es excluir a esa diferencia al ámbito de la marginalidad.
No puede pensar la diferencia. No hay diferencia posible para una definición esencial. El gran
desafío es si podemos y cómo pensar la diferencia, no bajo el aspecto de lo que ella no es, acá
la metafísica piensa la diferencia como lo que no es, como la negatividad, la diferencia es
pensada como no ser, lo que no es, en una definición esencial la diferencia es negativa, no es
mujer, no es perro, no es artista, lo que es diferente es objeto de una negatividad, de una
negatividad que eventualmente pone en riesgo a la propia definición cada vez será más
expulsada, tirada para afuera, etc. Esto es complicado porque cotidiana y regularmente
pensamos así. Vamos a la confitería y el compañere del bar nos dice: -qué quieren? Quiero un
café, y el nos trae un café, uno no se está preguntando si existe el café, queremos que haya
café, que todos entendamos inmediatamente qué es un café. Imagínense lo que sería esto si el
chico que nos atiende nos dice: bueno… usted me dice que quiere un café, pero cómo existe el
café, bajo qué condición quiere que yo le realice una infusión. Maldita sea! Dame un café! No
te hagas ahora el post-estructuralista conmigo. Dame el café que se enfría. Ah, no, se enfría,
es ud. Un autoritario que hace del calor algo mejor para el café… Y eso es lo que pasa cuando
uno trata de hacer una definición post-metafísica. La definición, vamos a empezar a ver que se
empieza a hacer cada vez más amplia. Porque yo ya no me pregunto qué es un perro, sino
cómo existe este perro, que se llama colita, bueno, tiene cuatro patas, tal vez tenga tres
porque lo atropelló un tractor, ladra agudo, tiene pelo marrón, come carne picada, no le gusta
el alimento balanceado, es decir, Colita, es objeto de una definición que se hace in abarcable
en él, tiene frío en las noches de verano, me acompaña, cuando empiezo a ver cómo existe él,
no qué es, sino cómo existe, Colita es un existente infinito, como podría ser la discusión con
el... puede ser un lindo sketch, no? “El camarero post-metafísico”
-Mozo, un café.
.Disculpe maestro, acá no venga con “un café”, describa bien lo que usted quiere tomar
porque no existe EL café, existe UN café: frío, caliente, tibio, con azúcar, sin azúcar, en un vaso
de plástico, en un jarrito, en una taza, la taza, ¿de vidrio?...
Infinito!, nunca tomaríamos café, pero esa sería la situación, definir algo no por lo que es sino
por lo que existe implica entrar con la post-metafísica en lo que se llama una definición
intensiva o lo que en Deleuze va llevar a una HAECCEIDAD, cualquier existente, si digo todo me
vuelvo metafísico, existe como una haecceidad, es decir, existe en múltiples direcciones.
Entonces vamos a hacer una cosa, oiga amigo, paremos en algún lado, veamos realmente
cuando quiero tomar un café, qué es lo que realmente estoy enunciando como condición de
tomar café, qué es lo que realmente estoy queriendo hacer, no sostengamos esta discusión
hasta el infinito, veamos, en esa subjetividad llamada café, qué es lo que necesariamente o
qué conjunto de determinaciones son las que van a habilitar a que esas subjetividades
llamadas café aparezca y cuáles ya no, de esas infinitas determinaciones que podrían estar
involucradas en el interior de la pregunta traeme un café. No es lo mismo pensar ni el arte ni
la cultura desde la postura metafísica en la que yo busco identidades que se repiten siempre
siendo las mismas, en que la cultura ES siempre algo ya dado en la humanidad, en la que la
cultura se reconoce como siendo algo esencial que define en sí mismo a lo humano, a
preguntarme cómo existe una cultura. La primer fórmula ya saben lo que desencadenó. En
1492 llegó Colón y no vio nada del otro lado, dijo, y acá no hay nada, porque él vino con una
definición de cultura, la cultura era lo que él tenía en su horizonte existencial, la cultura era un
conjunto de personas, vestidas de un determinado modo, relacionándose de un determinado
modo, viviendo de una determinada manera y realizando intercambios socio-económicos de
determinada forma, y bajó en una isla y no había nada, vio un desierto, vio un paraíso terrenal,
un paraíso virgen, no vio nada; porque era malvadísimo colón? No, porque él venía con una
definición de cultura que determinaba de antemano las condiciones de todo lo que iba a
aparecer. Esto es el fundamento de todos los colonialismos que nos atraviesan, de todas las
heteropatriarcalidades y de todas las heteronormatividades que nos atraviesan como pensar y
conducir. Entonces, voy acá, a Tartagal, me bajo del ómnibus de La Veloz del Norte, me subo a
un remis trucho, llego hasta Santa Victoria Este, de ahí bajo, me voy en otro remis trucho a un
lugar que se llama ….. y entonces qué ves, nada! No ves nada! y hablás con los pobladores de
ahí y hay un mundo que existe ahí, hay un mundo lleno de cosas, ahí donde yo no veo nada, la
otredad ve un montón de cosas, determinan el mundo de otra forma totalmente diferente.
Esto parece una estupidez, pero determina la base misma de las formas coloniales de pensar
en nombre de una verdad, en nombre de un bien, en nombre de algo que en otro lado no
existe. Esta forma metafísica de pensar, fundó en occidente todas las formas de la inocencia
bajo la cual se cometieron las atrocidades más importantes en la historia de eso que llamamos
humanidad, entonces, sea arte, sea cultura, la cuestión es si nos estamos posicionando como
teóricos, estudiosos de ese objeto o de esa objetividad en una posición metafísica y buscamos
identidades que se repiten siempre cuando en verdad cuando en verdad somos nosotros, soy
yo pensando o me pongo en una posición post-metafísica en la cual no me pregunto qué es
algo que siempre soy yo, sino cómo existe algo que nunca soy yo (quiere que nos
desmayemos, dice que es muy bueno, que este level tan arriba no lo vamos a volver a tener
nunca).
¿Qué va a hacer la estética cuando ya no se pregunta qué es el arte?, en principio vamos a
preguntarnos cómo existe algo, cómo existen un conjunto de prácticas o de formas de hacer
que podemos diferenciar de otros modos de hacer y que vamos a llamar artística y que no son
iguales a los modos de hacer o a los modos de existir con los que llamábamos artísticos a los
renacentistas, el problema entre las tortugas ninjas (el renacimiento)y Marta Minujín, entre las
tortugas ninjas y Viky Montaldi es que forman partes de mundos de existencia diferentes. El
problema es tratar de encontrar entre ellos una igualdad que trascienda el tiempo y el
problema es no pensar en qué consiste la artisticidad de las tortugas ninjas en el rencimiento y
en qué consiste la artisticidad de Viki Montaldi acá, en este sitio en el que estamos nosotros
existiendo. Es algo que aparece en el programa: un pensar situado, no un pensar en general,
no negamos la posibilidad de pensar, no negamos la posibilidad de definir, no negamos la
posibilidad de acercarnos o de poder hablar de eso que existe, pero quereos hablar de eso que
existe en el sitio en el que existe, bajo las condiciones que lo hacen existir. No quiero
comparar a Viki con Leonardo, qué ganaría con eso. Voy a preguntar como existe una
artisticidad en ese conjunto de prácticas que realiza viki, cómo reconozco artisticidad en eso
que ella hace, que la hace distinta, diferente de aquello que tenía que hacer Leonardo para
convertirse en artista. Por ejemplo, Leonardo no podía salir a pintar en la calle retratos, no
podía porque no tenía los elementos técnicos para hacerlo, no podía porque lo público no era
un espacio donde el arte se realizara, no podía porque un montón de cosas. Viki hoy puede
hacer eso, porque de hecho, el arte contemporáneo, una de las cuestiones es la irrupción en el
espacio público. Cuando Leonardo existe como artista, el espacio público no existe todavía, o
existe como un espacio de interacciones simbólicas mediada por el mercado, es decir por la
economía naciente del mercantilismo donde el arte no participa. Leonardo no puede hacer lo
que se le da la gana para ser artista, para existir como artista, ni puede pinar lo que a él se le
ocurra. Leonardo pinta bajo la exigencia de un mecenazgo religioso o laico que le encarga
trabajos a los que él debe dar respuesta, no pinta lo que se le da la gana, Viki sí puede hacer lo
que le da la gana en principio si quiere existir como artista, bajo alguna condición que vamos a
ver. Cuando yo pienso en las diferencias no pienso en las identidades, lo que pienso más es
que hay un conjunto del juego de fuerzas que le dan o configuran un modo de aparecer
artístico en el renacimiento que no existe en el mundo contemporáneo pero inversamente le
dan al mundo contemporáneo unas configuraciones específicas que no eran posibles para los
renacentistas y en primer lugar si quieren, que haya mujeres que puedan ser reconocidas
como artistas. Entonces, la estética no está pensando que el arte es un objeto portador de las
notas características de lo bello. Nadie va a ver una muestra de arte contemporáneo pensando
que va a ver cuadros bellos, no vamos a ver la belleza, bueno, mi mama sí, pobrecita mi mamá,
pero nosotres en general no vamos a una exposición ni a una sala de conciertos con la
expectativa de ver algo bello, cuando vamos a ver prácticas artísticas, o al menos ya sabemos
que las prácticas artísticas no se reconocen allí como productoras de belleza. Se reconocen
bajo otra forma, y por supuesto, no tienen que ir lejos a buscar una definición de arte o de
práctica artística que no contenga en sí la definición de belleza. Tienen que ir a una librería
amiga y pedir un libro que se llama “Rituales de la percepción, Arte, técnicas políticas”, de un
autor muy importante (de él) (si lo encuntra en PDFdice que nos desaprueba ) allí van a
encontrar la siguiente definición: Las prácticas artísticas son prácticas del pensamiento que
interrumpen los flujos cotidianos de la sensibilidad. ¿Cuál es la diferencia entre Ricardo Darín
y Lucrecia Martell? Bueno, Ricardo siempre hace lo mismo, no interrumpe nada, viste una
película de Darín y las viste todas, porque claramente no hay interrupción de los flujos
cotidianos de la sensibilidad, hay industria cultural ahí. Yo veo a Ricardo Darín actuando, me
divierto un montón, me la paso bárbaro y qué quiero hacer? Tomar Coca-cola, comer
pochoclo, digo qué lindo que es el mundo, lloro, me emociono, hago catarsis, me siento
conmovido y después quiero comer algo, uno sabe que está viendo un producto de la industria
cultural cuando mientras lo está viendo, quiere consumir más cosas, quiero consumir. Ahora,
cuando estoy ante un trabajo de Montaldi o Roly Arias o ante la música de Pablo Herrera, o
ante los trabajos de Roxana Ramos o Molina, todos artistas salteños, no quiero consumir, me
pasa otra cosa, hay una interrupción de los flujos cotidianos de la sensibilidad, el arte me
obliga a percibir el mundo de un modo diferente al que lo había percibido, porque en realidad
lo que está haciendo el arte no es mostrarme objetos bellos, es mostrarme las condiciones
bajo las cuales algo se me aparece y las condiciones bajo las cuales eso que se me podría
aparecer de otro modo. El arte contemporáneo lo que estaría haciendo es mostrarme cómo
algo aparece y mostrándome como algo aparece, podría aparecer de otro modo. Es decir que
el mundo podría ser distinto al que es.
HAY dos grandes posibilidades que en algún punto van a terminar reuniéndose en lo que se
llama PERSPECTIVA CONTEMPORÁNEA