Laserterapia
Se descubrió a partir del desarrollo de la física cuántica.
El láser no es más que una luz amplificada por emisión estimulada de radiación.
La luz láser, al igual que otra luz tiene las propiedades de reflexión y absorción,
pero posee 4 características que le son muy particulares y que no la posee ningún
otro tipo de luz conocida en la actualidad, que son:
Monocromaticidad (emite una sola onda en un solo color)
Direccionalidad o colimación (trasmite en una sola dirección, con muy
pequeña dispersión)
Coherencia (emite en un mismo momento)
Brillantez.
Absorción y efectos biológicos:
Cuando el haz incidente de radiación entra en contacto con un tejido, parte de la
energía depositada se absorbe y la otra parte se refleja.
La radiación que se absorbe, sufre el fenómeno de dispersión de la luz en la
superficie del tejido irradiado, ocurriendo esta dispersión mientras se trasmite la
energía en profundidad, cada vez que encuentra un tejido con diferente
composición química.
Este efecto de dispersión o efecto scattering permite que la energía depositada
sobre un punto, sea recibida en el tejido en un diámetro mayor que el del haz
incidente.
La energía depositada, será absorbida en mayor o, menor cantidad, de acuerdo
con una serie de factores dependientes de la radiación y del paciente.
Factores que dependen de la radiación:
Longitud de onda: las radiaciones con mayores longitudes de onda, tienden
a penetrar más profundamente.
Potencia de emisión: si la energía absorbida es insuficiente para estimular
los tejidos absorbentes, no se producirán cambios o reacciones tisulares, al
igual que si la energía absorbida durante un período de tiempo determinado
es excesiva, puede alterar la función normal del tejido y si es
extremadamente alta, causar daños irreparables.
Distancia de irradiación: por su gran direccionalidad la radiación láser
puede utilizarse, dentro de ciertos límites, a cualquier distancia y lograr el
mismo depósito energético. Cuando la energía electromagnética se trasmite
a través de una fibra óptica, la mayor reacción fotobiológica se obtiene al
hacer el depósito energético en contacto directo con el tejido.
Inclinación del haz incidente: la dirección del haz incidente debe ser lo más
perpendicular posible a la superficie a irradiar. Cuanto menor sea el ángulo
entre el rayo propagado y la dirección perpendicular a la superficie, menor
será la radiación que se reflejará y mayor será la absorción. Cuando la
fuente de radiación está en ángulo recto con la zona a irradiar, la energía
radiante se trasmite más fácilmente a los tejidos más profundos.
Factores que dependen del paciente:
Estado de la superficie: la superficie sobre la cual se va a irradiar, debe
estar limpia y seca (no deshidratada), libre de partículas, grasa, pomadas o
sustancias colorantes, que afecten la absorción de la radiación y aumenten
la reflexión del haz incidente.
Coloración del tejido: se plantea que, para dos tejidos de igual estructura,
pero distinta coloración, el coeficiente de absorción de la radiación, no es
igual, favoreciendo la absorción el componente melanínico. Así la tez y
mucosas pálidas, tienen mayor reflectancia, por lo que la absorción será
menor.
Composición química y propiedades ópticas del tejido : en el tejido adiposo,
se comporta como una superficie reflectante para la radiación emitida; los
tejidos con mayor contenido de agua, como es el caso de las zonas
inflamadas o edematizadas permitirán una mayor absorción en profundidad.
El tejido óseo, tanto por su gran densidad, como por su composición
cálcica, absorbe y no trasmite la radiación, lo que resulta ventajoso cuando
se necesita activar sus mecanismos de biosíntesis.
Efectos biológicos en procesos inflamatorios:
La radiación láser de baja intensidad de energía, actúa sobre los componentes
locales en el proceso inflamatorio, y además, contribuye a desarrollar variaciones
en las reacciones generales de protección o defensa del organismo.
Asimismo, tiene acción normalizadora de la microcirculación, las alteraciones
metabólicas y la proliferación tisular, que está relacionada con el restablecimiento
del tono miogénico de los vasos, la restricción de los mediadores de la infamación,
la estabilización de la barrera histohemática y el estado del endotelio vascular.
Acción sobre la microcirculación:
Produce una reacción vasodilatadora reversible, (se restablece el diámetro normal
de los mismos, lenta e inmediatamente después de concluir la irradiación).
Esto permite que llegue al tejido lesionado mayor cantidad de oxígeno y células de
defensa, al aumentar la renovación de sangre arterial.
Acción sobre la alteración tisular:
Actúa sobre las funciones de las células dañadas del tejido afectado, lo que
contribuye a eliminar el edema intracelular, controla la excreción de sustancias
tóxicas (necrosina, leucotaxina, histamina, etc.) hacia los líquidos tisulares,
aumenta la formación de enzimas y proteínas (lisosima, interferón, etc.) que
intervienen en la defensa tisular, y favorece el aporte de neutrófilos y monocitos
hacia el tejido afectado, por lo que el proceso de fagocitosis se realiza más
rápidamente.
Efectos biológicos en la regeneración tisular:
Su acción se basa en la multiplicación celular, la formación de fibras colágenas y
elásticas, la regeneración de vasos sanguíneos y regeneración nerviosa, la
reparación de defectos óseos cicatrización de fracturas, y la repitelización del
tejido dañado. Como resultado de obtiene la reparación acelerada y completa de
los tejidos dañados.
Efecto analgésico:
Disminuye la secreción de prostaglandinas Gy E2, produce fenómenos
bioquímicos que facilitan la liberación de sustancias endorfínicas y aumenta la
producción de ciertas series de aminas que son precisamente las principales que
intervienen en la síntesis de los aminoácidos esenciales del grupo activo de las
endorfinas por lo cual, el efecto analgésico se logra de forma casi inmediata.
Técnica de irradiación:
Técnica puntual:
Consiste en depósitos de energía en un punto o superficie, en contacto directo
con la zona, cuyo tamaño dependerá del diámetro de la fibra óptica o spot del
haz. Esta técnica se aplica en la estimulación de puntos de acupuntura,
denominada también láserpuntura, con el objetivo de lograr fundamentalmente
analgesia, sedación y estimular mecanismos de defensa general del
organismo, resultando una técnica altamente ventajosa. También puede
utilizarse en el tratamiento de lesiones, realizando varios depósitos de energía.
Alrededor de la lesión circunscrita, hasta ir disminuyendo gradualmente el
tamaño o superficie de la lesión.
Técnica zonal:
Puede realizarse de manera que el haz de radiación abarque toda la zona
dolorosa o lesionada y para esto sería necesario alejar la fibra óptica de la
zona a irradiar. Es recomendable utilizarla en lesiones grandes, como la
estomatitis aftosa, herpes labial, etc., después de haber aplicado previamente
la técnica puntual. Puede realizarse en forma de pincelada o barrido, es decir
en movimiento `por toda el área lesionada.
Indicaciones:
El láser blando, terapéutico o de baja densidad de energía puede ser
utilizado en cualquier enfermedad que presente dolor, inflamación o
necesidad de regeneración tisular. En la actualidad no hay otro tratamiento
físico que supere el láser de baja densidad de energía como bioestimulante
y biomodulador.
Acción inhibitoria e intercambio de iónico.
Contraindicaciones:
Mujeres embarazadas, a pesar de no haberse demostrado efectos
teratogénicos, ya que constituye un grupo de riesgo, y programa priorizado
de atención materno infantil y no se somete a ningún tratamiento de
radiación.
Pacientes con presencia o antecedentes de neoplasias, dado que el láser
tiene gran efecto bioestimulante al acelerar la mitosis celular,
desconociéndose cuál sería su comportamiento en células neoplásicas.
Pacientes portadores de aditamentos metálicos (prótesis, dispositivos
intrauterinos) así como los que utilizan marcapasos cardíacos.
Precauciones:
Al realizar irradiaciones intraorales, tratar de que el área esté lo más seca
posible.
Nunca irradiar pecas o nevos en la piel.
No irradiar sobre piel con maquillaje, cremas o ungüentos.
Utilizar las gafas de protección adecuadas al tipo de láser y longitud de
onda.
No aplicar radiación láser extraoral en pacientes que utilicen drogas
fotosensibilizantes, pues pueden producir manchas en la piel.
No irradiar zonas incluidas dentro del área del globo ocular.
Reacciones secundarias:
No se han reportado efectos secundarios adversos de gran magnitud, solamente
se reportan algunos síntomas que cesan inmediatamente de suspendida la
radiación, pudiendo mencionarse: aumento del dolor, mareos, aumento de la
presión arterial, somnolencia, y debilidad muscular.
Aplicaciones en estomatología
- Hipersensibilidad dentinaria
- Caries incipiente y profunda
- Procesos periapicales (Osteolisis apical, Periodontitis apical, Trayecto
fistuloso, Inflamación aguda, Inflamación aguda).
- Lesiones traumáticas en los dientes (Fractura coronaria superficial, fractura
coronaria profunda, fractura coronaria complicada, fractura radicular,
luxaciones, exarticulación dentaria).
- Complicaciones por trauma dentario (Necrosis pulpar con rarefacción
apical, ápices inmaduros con pulpa no vital, reabsorciones radiculares, pérdida
dentaria).
- Trasplantes de dientes retenidos.
- Estomatitis
- Queilosis y queilitis angular
- Gingivitis
- Defecto óseo periodontal
- Extracción dentaria con alvéolo seco
- Alveolitis
- Pericoronaritis
- Síndrome doloroso de la ATM
- Trismo
- Neuralgia trigéminal
- Parálisis facial periférica o de Bell
- Fractura ósea y maxilares
- Como apoyo al tratamiento ortodóncico
- Molestias durante el brote dentario
- Cicatrices antiestéticas faciales.