Derechos Humanos:
Los derechos humanos son los derechos que tenemos básicamente por existir como seres
humanos; no están garantizados por ningún estado. Estos derechos universales son inherentes a
todos nosotros, con independencia de la nacionalidad, género, origen étnico o nacional, color,
religión, idioma o cualquier otra condición. Varían desde los más fundamentales —el derecho a la
vida— hasta los que dan valor a nuestra vida, como los derechos a la alimentación, a la educación,
al trabajo, a la salud y a la libertad.
La Declaración Universal de Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en 1948, fue el primer documento legal en establecer la protección universal de
los derechos humanos fundamentales. Cumplió 70 años en 2018, sigue siendo la base de toda ley
internacional de derechos humanos. Sus 30 artículos ofrecen los principios y los bloques de las
convenciones de derechos humanos, tratados y otros instrumentos jurídicos actuales y futuros.
La Declaración Universal de Derechos Humanos, junto con los dos pactos —el Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales—, componen la Carta Internacional de Derechos Humanos*.
Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo en determinadas
situaciones y según las debidas garantías procesales. Por ejemplo, se puede restringir el
derecho a la libertad si un tribunal de justicia dictamina que una persona es culpable de
haber cometido un delito.
Los derechos humanos son iguales y no discriminatorios: La no discriminación es un
principio transversal en el derecho internacional de derechos humanos. Está presente en
todos los principales tratados de derechos humanos y constituye el tema central de
algunas convenciones internacionales como la Convención Internacional sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre la
Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.
El principio se aplica a toda persona en relación con todos los derechos humanos y las libertades, y
prohíbe la discriminación sobre la base de una lista no exhaustiva de categorías tales como sexo,
raza, color, y así sucesivamente. El principio de la no discriminación se complementa con el
principio de igualdad, como lo estipula el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.
Sistema Universal de Protección a los Derechos Humanos:
El Sistema Universal de Protección a los Derechos Humanos (SUDH) es un conjunto de órganos,
instrumentos y mecanismos creados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el
objetivo de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas en el mundo.
Componentes del SUDH:
Órganos:
o Consejo de Derechos Humanos: principal órgano intergubernamental responsable
de la promoción y protección de los derechos humanos.
o Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
(ACNUDH): principal funcionario de la ONU en materia de derechos humanos.
o Comités de expertos: órganos creados por los tratados de derechos humanos para
supervisar su aplicación.
Instrumentos:
o Declaración Universal de Derechos Humanos: proclamada en 1948, establece los
derechos y libertades fundamentales de todos los seres humanos.
o Tratados de derechos humanos: instrumentos jurídicos vinculantes que
establecen obligaciones específicas para los Estados.
Mecanismos:
o Procedimientos especiales: expertos independientes que investigan y denuncian
las violaciones de derechos humanos.
o Examen Periódico Universal (EPU): proceso de revisión de la situación de los
derechos humanos en todos los Estados miembros de la ONU.
Funciones del SUDH:
Promover el respeto y la plena realización de los derechos humanos:
o Difundir información sobre los derechos humanos.
o Brindar asistencia técnica a los Estados.
o Fomentar la cooperación internacional en materia de derechos humanos.
Proteger a las personas de las violaciones de derechos humanos:
o Investigar las denuncias de violaciones.
o Intervenir en casos urgentes.
o Brindar asistencia a las víctimas de violaciones.
Actualmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ocupa un papel central en la
promoción y protección de los derechos humanos. Entre sus funciones se encuentra la adopción
de tratados internacionales que establecen estándares universales en la materia y la habilitación
de mecanismos de protección de esos derechos (tanto convencionales como
extraconvencionales), dando lugar al sistema universal.
La Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945 y que da origen a la ONU, introduce la obligación
de la organización y de sus Estados miembro de promover los derechos humanos y las libertades
fundamentales. Como resultado, en 1948 se elaboró la Declaración Universal de Derechos
Humanos (DUDH): el instrumento base de derechos y libertades fundamentales, en el que se
establecen la igualdad y la prohibición de la discriminación y se detallan los derechos específicos
de los que todas las personas son titulares.
No obstante, la Declaración no tiene carácter jurídico obligatorio. Para contar con normas
vinculantes resulta necesario adoptar tratados internacionales que reconozcan derechos y
fijen obligaciones para los Estados. Desde 1948, en el marco de las Naciones Unidas se han
desarrollado nueve tratados. Cada tratado cuenta con un órgano de vigilancia que vela por su
cumplimiento. Son los llamados comités.
Los estados se adhieren voluntariamente a los tratados, así que para dar respuesta a las
vulneraciones de derechos cometidas en Estados no firmantes, se han ido implementando
mecanismos de protección de naturaleza no convencional (es decir, no creados por tratados).
Logotipo de la ONU
Imagen Referencial a los Derechos Humanos