IMPUGNACIONES
IMPUGNACIONES
Por lo general, quien considera afectados sus derechos por la conclusión pericial,
tratará de hacer resaltar sus defectos para que, al momento de la sentencia, la prueba adquiera
el “Justo Valor”. Sin embargo, muchas veces se intentan impugnaciones de nulidad sin la
debida fundamentación técnica, recurriendo a temas que no corresponden ni a la función
pericial, ni a la conducta supuestamente observada del perito.
Lo correcto en caso de considerar que un peritaje está mal producido, es atacarlo con
razones y fundamentos técnicos, y no recurrir a argumentos que podrán parecer impactantes
para los ignorantes de los hechos, pero que serán desechados y refutados fácilmente por
quienes sí los conocen.
Impugnar una pericia es un acto complejo y para lograr que convenza al juez de su
razón, es aconsejable que esté sostenida por un estudio pericial completo realizado por un
perito calificado, que demuestre lo que se pretende demostrar.
La actitud que en general asumen la mayoría de los jueces ante una impugnación
técnica debidamente fundada, es la de recurrir a una nueva pericia para que ésta determine el
valor científico de la primera.
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• En oportunidad de encontrarse los autos para alegar: la eficacia probatoria del
dictamen puede ser cuestionada por los letrados hasta la oportunidad de alegar con arreglo a
lo dispuesto por el artículo 477 CPCCN.
Las impugnaciones sobre el valor técnico del peritaje podrán hacerse en cualquiera de
esas dos oportunidades, pero el pedido de explicaciones a los peritos será oportuno sólo en el
tiempo hábil inmediato a su presentación, lo mismo que cuando la impugnación se refiera a
deficiencias formales en su producción.
Aunque nada se opone a que, la parte que pretende desvirtuar un peritaje lo haga
directamente por el camino de la impugnación formal, con renuncia expresa o tácita del
pedido de explicaciones o a la formulación de observaciones.
Presentada la pericia y agregada en autos el juez o las partes podrán requerir que el/los
perito/s de/n "las explicaciones que se consideren convenientes, en audiencia o por escrito,
atendiendo a las circunstancias del caso”.
Las explicaciones que se le piden a los peritos deben guardar estricta relación con los
puntos periciales requeridos, y deben tender a aclarar repuestas equívocas, oscuras, ambiguas
o carentes de fundamentos técnicos.
Cuando se persigue aclarar dichos puntos oscuros o ambiguos del dictamen, será más
conveniente que las aclaraciones consten por escrito, presentando en autos el cuestionario que
luego deberá responder el perito.
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audiencia verbal, donde será posible evidenciar aquella ignorancia, mala fe, exceso de
subjetivismo o cualquier otra posición viciosa del perito, que será apreciada en forma directa
por el juzgado, sobre todo si no existe cuestionario previo en conocimiento del perito.
Otro muy común es fundar una conclusión en base a la llamada “grafometría", que si
bien es una técnica que forma parte de la Grafotecnia, trata de una serie de procedimientos
matemáticos a través de mediciones literales de los trazos, pretendiendo obtener resultados de
orden cuantitativo. Sin embargo, basarse en estrictos parámetros matemáticos, excluye por
completo al ánima, pues las matemáticas responden a ciencias exactas que no admiten las
variables intrínsecas que naturalmente tiene el acto de escribir.
En relación a los “excesos técnicos” podemos señalar los casos en que el perito, en
razón de una subjetividad no fundada, parte de una base falsa al considerar que existen
elementos que van más allá de su técnica, como por ejemplo cuando el perito observa en
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elementos indubitados o en los cuestionados una cierta dureza de trazado o alguna falta de
espontaneidad y, apriorísticamente, considera a esos elementos como “autofalsificados”.
El segundo caso sería por ejemplo, no buscar documentación indubitada proveída por
organismo oficial cuando el autor del dubitado está fallecido y sólo se cuenta con
documentación aportada por las partes.
Evidenciará negligencia, el perito que, por error o descuido, considere los elementos
en sentido distinto de la realidad, tomando como dubitado lo que es indubitado, por ejemplo,
y ello no podrá disculparse ni subsanarse por aclaraciones ni explicaciones.
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8) Intención de hacer incurrir en error de apreciación al observador mediante la
distorsión u ocultamiento de elementos: Se trata indudablemente de una actitud dolosa del
perito que no sólo será sancionada con la nulidad de la pericia, sino que podrá sufrir otras
penas más severas.
9) Expedirse sobre fotocopias y/o copias carbónicas y/o fotografías sin las
limitaciones técnicas correspondientes: Efectuar un dictamen sin reservas sobre copias
carbónicas, fotostáticas, fotográficas, digitales, o cualquier tipo de reproducción de imagen no
original, denuncia una falta de prudencia técnica que afecta la validez de la prueba y
compromete la responsabilidad científica del perito.
- Por falta de actuación conjunta: El art. 471 CPCCN, segunda parte, establece que
además de los asesores técnicos, las partes y sus letrados tienen derecho a presenciar la
diligencia pericial a efectos de su control y para formular las observaciones que consideraren
pertinentes.
Esa facultad de las partes y de sus letrados, debe ser notificada al perito que estará a
cargo del peritaje, con antelación a la iniciación del trabajo pericial, pues él no está obligado a
suponer el interés de terceros en intervenir en un trabajo técnico.
El perito de oficio debe notificar del momento en que la diligencia pericial tendrá
lugar, de lo contrario habrá vulnerado el derecho a la defensa en juicio, pues se habrían
omitido formas procesales que constituyen presupuesto esencial de la validez del peritaje.
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de vista técnico, no existe razón alguna que autorice la falta de unidad en la diligencia
pericial.
El art. 477 de CPCCN deja claramente librada al criterio del juez la conducta a seguir
en la consideración de las impugnaciones formuladas: "La fuerza probatoria del dictamen
pericial será estimada por el juez teniendo en cuenta la competencia del perito, los principios
científicos o técnicos en que se funda, la concordancia de su aplicación con las reglas de la
sana crítica, las observaciones formuladas por los consultores técnicos o los letrados,
conforme a los artículos 473 y 474 y los demás elementos de convicción que la causa
ofrezca.".
Consecuencia de ello es que el juez podrá dar lugar a una impugnación de nulidad o
desestimarla total o parcialmente y "podrá disponer que se practique otra pericia, o se
perfeccione o amplíe la anterior, por el mismo perito u otro de su elección" (473 de CPCCN).
Por su parte, el art 470 CPCCN contempla los casos de "renuncia sin motivo atendible,
rehusarse a dar su dictamen" y la "falta de presentación oportuna", por lo que de ausentarse
a la audiencia de explicaciones o de no presentar el responde por escrito en tiempo y forma,
podrá ser removido.
RESUMEN ULTRA-DIGERIDO…
La libertad del juez es tan amplia para aceptar o desechar las impugnaciones, pedidos
de explicaciones, aclaraciones, observaciones y todo lo que concierne a la prueba pericial,
como son de importantes las consecuencias que pudieran resultar de aquellas para el perito.
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Y también podrá citar a audiencias verbales (de oficio o a instancia de partes) a los
peritos que sostengan posiciones técnicas divergentes, para que de las preguntas que se les
hicieren y de sus respuestas surjan elementos que clarifiquen la cuestión.
Y, en el peor de los casos, podrá designar de oficio como medida de mejor proveer, a
otro perito para establecer si la pericia cuestionada se ajusta o no a las reglas técnicas, e
incluso para determinar si ella denuncia ignorancia o abuso doloso de esas reglas. Esto suele
ocurrir especialmente cuando existen discrepancias de fondo entre los peritos o existen
sospechas de un proceder doloso.
• En cuanto a los efectos de las impugnaciones de nulidad para los peritos pueden
citarse la pérdida parcial o total de sus honorarios, la remoción, y las sanciones que establece
la ley penal. Es importante tener en claro que, éstos supuestos se refieren a una conducta
negligente del perito, por lo que las sanciones se dirigen contra él y no contra la pericia que
finalmente será realizada por otro experto.