Abog.
Alfredo Martínez
SALA DE CASACIÓN CIVIL
Sentencia N° RC-470 Exp. AA20-C-2021-000364 de fecha 17/10/2022
Magistrado Ponente: HENRY JOSÉ TIMAURE TAPIA
En el juicio por liquidación y partición de bienes, sustanciado ante el
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito
del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa,
con sede en la ciudad de Acarigua, por el ciudadano RODRIGO DE JESÚS
CANO CONTRERAS, de nacionalidad venezolana, mayor de edad y titular
de la cédula de identidad Nro. V-9.566.280, patrocinado judicialmente por
la ciudadana abogada Liliam Jeanette Gutiérrez Castillo, inscrita en el
I.P.S.A. bajo el Nro. 66.692; contra el ciudadano JAIRO MORÁN
GONZÁLEZ; de nacionalidad venezolana, mayor de edad y titular de la
cédula de identidad N° V-24.683.101; patrocinado judicialmente por los
ciudadanos abogados Marluin Tovar Rodríguez y Nelson Marín Pérez,
inscritos en el I.P.S.A. bajo los Nros. 61.731 y 20.745, respectivamente; el
Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito
de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, con sede en la ciudad
de Acarigua, dictó sentencia definitiva en fecha 26 de octubre de 2021,
declarando lo siguiente:
“…PRIMERO: SIN LUGAR el recurso de apelación ejercido en
fecha 7 de junio de 2021, por el abogado Marluin Tovar Rodríguez, en
su carácter de apoderado judicial del ciudadano JAIRO MORAN
GONZÁLEZ, contra la sentencia de fecha 1° de junio de 2021,
dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito de la Circunscripción
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Judicial del estado Portuguesa, en la que declaró sin lugar los reparos
graves opuestos en contra del informe del partidor, confirmó y valido
(sic) en todas sus partes en el mencionado informe de partición y en
consecuencia lo homologó y ordeno su registro conjuntamente con ese
fallo en la Oficina Subalterna de Registro correspondiente.
SEGUNDO: SE CONFIRMA la decisión objeto de apelación.
TERCERO: Se condena en costas del recurso a la parte
demandada…” (Destacado de lo transcrito).
Contra la precitada decisión, los apoderados judiciales del
demandado, anunció recurso extraordinario de casación , el cual fue
admitido y formalizado oportunamente. No hubo impugnación.
En fecha 29 de noviembre de 2021, se recibió el presente expediente y se dio cuenta
en Sala en fecha 7 de diciembre de 2021.
Ahora bien en fecha 26 de abril de 2022, la Asamblea Nacional de la República
Bolivariana de Venezuela, nombró nuevos Magistrados Titulares en esta Sala de Casación
Civil del Tribunal Supremo de Justicia, y en fecha 27 de abril de 2022, la Sala Plena de este
Máximo Tribunal, procedió a reconstituir esta Sala, quedando integrada de la siguiente
forma: Magistrado Presidente: Dr. Henry José Timaure Tapia; Magistrado
Vicepresidente: Dr. José Luis Gutiérrez Parra y Magistrada: Dra. Carmen Eneida Alves
Navas.
En fecha 20 de mayo de 2022, el presidente de esta Sala, de conformidad con lo
previsto en el artículo 53 del Reglamento Interno del Tribunal Supremo de Justicia,
reasignó la ponencia del presente caso al Magistrado Dr. Henry José Timaure Tapia.
Concluida la sustanciación del recurso extraordinario de casación y cumplidas las
demás formalidades de ley, pasa la Sala a dictar sentencia, bajo la ponencia del
Magistrado que con tal carácter la suscribe, en los términos siguientes:
-I-
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Conforme a lo señalado en fallos de esta Sala de Casación Civil ,
Nros. RC-254, expediente N° 2017-072 , y RC-255, expediente N° 2017-
675, de fecha 29 de mayo de 2018 ; reiterados en sentencias Nros. RC-156,
expediente N° 2018-272 , del 21 de mayo de 2019 , y RC-432, expediente
N° 2018-651 y RC-433, expediente N° 2019-012 , de fecha 22 de octubre
de 2019, y nuevamente ratificado en decisiones Nros. RC-152, expediente
N° 2019-507, de fecha 24 de septiembre de 2020, RC-483, expediente N°
2021-028, de fecha 30 de septiembre de 2021, y RC-133, expediente N°
2018-348, de fecha 16 de marzo de 2022, entre muchas otras decisiones
reiteradas de esta Sala, y en aplicación de lo estatuido en decisión N° RC-
510, expediente N° 2017-124, del 28 de julio de 2017 y sentencia de la
Sala Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia , N° 362,
expediente N° 2017-1129, del 11 de mayo de 2018, CON EFECTOS EX
NUNC y ERGA OMNES, A PARTIR DE SU PUBLICACIÓN , esta Sala
FIJÓ SU DOCTRINA SOBRE LAS NUEVAS REGULACIONES EN EL
PROCESO DE CASACIÓN CIVIL VENEZOLANO , dado que se declaró
conforme a derecho la desaplicación por control difuso constitucional de
los artículos 320, 322 y 522 del Código de Procedimiento Civil, y la
nulidad del artículo 323 eiusdem, y por ende también quedó en desuso el
artículo 210 ibídem, y en conformidad con lo previsto en el artículo 320
del Código de Procedimiento Civil , QUE EN SU NUEVA REDACCIÓN
SEÑALA : “…En su sentencia del recurso de casación, la Sala de Casación
Civil del Tribunal Supremo de Justicia, se pronunciará sobre las
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infracciones denunciadas, PUDIENDO EXTENDERSE AL FONDO DE LA
CONTROVERSIA Y PONERLE FIN AL LITIGIO …”, y dado, QUE SE
ELIMINÓ LA FIGURA DEL REENVÍO EN EL PROCESO DE
CASACIÓN CIVIL , como regla , y lo dejó sólo de forma excepcional
cuando sea necesaria LA REPOSICIÓN DE LA CAUSA , esta Sala pasa de
dictar sentencia en atención a dicha reforma judicial incorporada al proceso
de casación civil, en los términos siguientes:
-II-
PUNTO PREVIO
-DE LAS PRUEBAS EN SEDE CASACIONAL-
De la revisión efectuada a las actas que conforman el presente expediente se observa, lo
siguiente:
En fecha 11 de febrero de 2022, la apoderada judicial del demandante consignó ante esta
Sala, anexos de copias certificadas de sentencia dictada por un tribunal superior y copias
certificadas de instrumento poder otorgado por su patrocinado con el escrito de
impugnación. (fs. 102 al 156 pieza II del expediente).
Verificando esta Sala, que la referida las consignó a objeto de ser apreciadas como
instrumentos probatorios por parte de esta Sala de Casación Civil.
Para decidir, la Sala observa :
En este sentido debe la Sala señalar, que no le está dado a las partes procesales durante el
lapso de sustanciación del recurso extraordinario de casación, consignar ó promover
ningún tipo de pruebas ante esta sede casacional, pues esta Suprema Jurisdicción tiene el
encargo de vigilar y corregir la aplicación del derecho, y en tal virtud, determinar si los
jueces de instancia cumplieron en el desarrollo de su función sentenciadora, con todos los
preceptos legales al efecto, dada su condición de tribunal estrictamente de derecho, y por
cuanto que, en el procedimiento establecido para la sustanciación del recurso
extraordinario de casación, no se prevé ninguna oportunidad procesal para la promoción
de pruebas, conforme a lo señalado en el libro primero, título VIII, del Código de
Procedimiento Civil, en sus artículos 312 al 326, las mismas resultan no ha lugar.
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A tal efecto esta Sala, en su fallo N° RC-014, de fecha 11 de febrero de 2010, expediente N°
2009-491, caso: Leyddy Chávez de González contra Dora González Charmel y otros;
reiterada en sentencia N° RC-239, de fecha 2 de junio de 2011, expediente N° 2010-106,
caso: Oswaldo Madriz Roberty contra Argemery Cusati Borges y otros, la cual fue
ratificada en decisión N° RC-259, de fecha 8 de mayo de 2017, expediente N° 2016-805,
caso: Inversiones Footwear 1010, C.A. y otra contra C.N.A. Seguros La Previsora; fallo N°
RC-519, de fecha 2 de agosto de 2017, expediente N° 2017-192, caso: Santa Bárbara Barra
y Fogón, C.A., contra Bar Restaurante El Que Bien, C.A.; en sentencia N° RC-809, de
fecha 13 de diciembre de 2017, expediente N° 2017-595, caso: Alberto Villasmil Rincón
contra VACOINCA; en decisión N° RC-429, de fecha 10 de agosto de 2018, expediente N°
2018-076, caso: María de Los Ángeles Argüelles Agüero y otros; en fallo N° RC-666, de
fecha 13 de diciembre de 2018, expediente N° 2018-377, caso: Carlos Alberto Osorio
Zambrano contra Carlos Humberto Tablante Hidalgo y otros; y en sentencia N° RC-792, de
fecha 14 de diciembre de 2021, expediente N° 2018-616, caso: Thamara Sofía Moncada
Chourio contra María Elena Delgado, reiteró su doctrina sobre la improcedencia de
promoción, admisión y evacuación de pruebas en el proceso de casación, señalando al
respecto lo siguiente:
“…)PUNTO PREVIO.
De una revisión que se realizara a las actas que conforman el presente
expediente, se desprende que la formalizante recurrente consignó
anexo a su escrito de formalización, dos legajos de copias simples y
certificadas para ser apreciadas por esta Sala como pruebas.
En este sentido, debe la Sala señalar que no le está dado a las partes
durante el lapso de tramitación del recurso extraordinario de
casación, el consignar ningún tipo de pruebas ante esta sede
casacional, pues esta Suprema Jurisdicción tiene el encargo de vigilar
y corregir la aplicación del derecho, y en tal virtud, determinar si los
jueces de instancia, cumplieron en el desarrollo de su función
sentenciadora, con todos los preceptos legales al efecto, dada su
condición de tribunal de derecho, y por cuanto, en el procedimiento
establecido para la sustanciación del recurso extraordinario de
casación, no se prevé ninguna oportunidad procesal para la promoción
de pruebas, conforme a lo señalado en el Libro Primero, Título VIII,
del Código de Procedimiento Civil, en sus artículos 312 al 326.
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Al efecto esta Sala, en su decisión N° RC-014, del 11 de febrero de
2010, expediente N° 2009-491, caso: Leyddy Chávez De González
contra Dora Yuraima González Charmel y otros; reiterada en fallo N°
RC-239, del 2 de junio de 2011, expediente N° 2010-106, caso:
Oswaldo Jesús Madriz Roberty contra Argemery Belen Cusati Borges
y otros, la cual fue ratificada en decisión N° RC-259, del 8 de mayo
de 2017, expediente N° 2016-805, caso: Inversiones Footwear 1010,
C.A. y otra, contra C.N.A. Seguros La Previsora, y nuevamente
reiterada en fallo N° RC-519, de fecha 2 de agosto de 2017,
expediente N° 2017-192, caso: Santa Bárbara Barra y Fogón, C.A.,
contra Bar Restaurante El Que Bien, C.A., y otra, estableció lo
siguiente:
‘...Ahora bien, la Sala, ejerciendo su función pedagógica jurídica,
informa a la recurrente que ante esta Máxima Jurisdicción Civil, no
resulta pertinente presentar ninguna clase de pruebas, ya que, este
Tribunal Supremo de Justicia, por su condición de tribunal de
derecho, debe revisar y controlar la legalidad de los fallos emitidos
por los juzgados de instancia y es, sólo en casos excepcionales tales
como cuando se delatan violaciones al debido proceso, al derecho a
la defensa, entre otros y las que constituyen infracciones a
garantías constitucionales derivadas de transgresiones a reglas
procesales, que este Alto Juzgado analiza los hechos o las pruebas .
Asimismo, esta Sala de Casación Civil, observa con extrañeza que,
siendo la formalizante profesional de la abogacía no hubiese
promovido la documental en comentario, en las oportunidades
previstas legalmente para ello .
Con base a los razonamientos expuestos la Sala no procede al
análisis del instrumento consignado por la recurrente . Así se
decide…”. (Destacado de la Sala)
Aplicando la doctrina y jurisprudencias de esta Sala antes señalada al presente caso, esta
Sala se ve imposibilitada de efectuar el análisis de los instrumentos probatorios promovidos
ó consignados por las partes, por ser un tribunal estrictamente de derecho y por cuanto
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Abog. Alfredo Martínez
que en el procedimiento especial de casación no tiene cabida la promoción ni evacuación
de pruebas, razón por la cual se desestiman y se desechan las referidas pruebas. Así se
decide.-
-III-
DEL RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN
DENUNCIAS POR DEFECTO DE ACTIVIDAD
PRIMERA DENUNCIA
De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313 del
Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la recurrida de
los artículos 12, 243 ordinal 4° y 244 eiusdem, por incurrir en el vicio de
inmotivación por contradicción.
Señala el formalizante:
“…De conformidad con lo dispuesto en el Articulo (sic) 313 ordinal 1° del Código
de Procedimiento Civil, se denúnciala infracción en la recurrida de los Artículos
(sic) 12, 243 ordinal 4° y 244 eiusdem, por incurrir en el vicio de inmotivación
contradictoria, al calificar que los reparos realizados por nuestro poderdante no se
constituyen en “…graves…”, ya que, los motivos mediante los cuales se
fundamentó para afirmar lo señalado se destruyen por contradicciones graves e
inconciliables.
En este sentido conviene traer a colaciono señalado por la recurrida al resolver el
punto relativo a la incongruencia negativa de las observaciones presentadas en la
reunión relativa a los reparos formulados al informe de partición , alegada por mi
representada, lo cual es de tenor siguiente:
(…Omissis…)
Asimismo, mas adelante en la sentencia, el ad quem, señala al respecto a la
calificación de los reparos formulados por mi representada, lo siguiente:
(…Omissis,,,)
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Abog. Alfredo Martínez
Del fallo recurrido parcialmente transcrito se tiene que el juez ad quem indicó
primeramente que las objeciones contenidas en el escrito de reparos, no se
corresponden con “reparos graves” pues no se alegó la afectación del derecho ó
proporción que corresponde a los comuneros, es decir, no fue objeto del reparo al
informe, al atacar la proporción de la propiedad de los comuneros; sin embargo
posteriormente señaló, que “…a quedado establecido que una de las razones que
hicieron viable la sustanciación de esta incidencia… es que se alegó la falta de
proporción que corresponde a los comuneros…”, lo cual a todas luces resulta
contradictorio tales afirmaciones (…)
Ahora bien, en cuanto a la inmotivación del fallo, la Sala Constitucional del
Tribunal Supremo de Justicia en sentencia No. 2008-774, caso: Agencia de
Festejos San Antonio C.A., en un recurso de revisión constitucional, estableció lo
siguiente:
(…Omissis...)
En relación con dicho vicio, la Sala de Casación Civil a su digno cargo, en sentencia
No. RC -113, de fecha 13 de Mayo (sic) de 2021, Exp. No. 2018-015, caso: María
Corina Sarria de Jelambi y otros contra José Rafael Jelambi Sarria y otro, ratificó
fallo de fecha 9 de Diciembre (sic) de 1998, en el caso que siguió Giorgio Sortino
Fortunato y otro contra Inversiones El Comienzo C.A. Exp. N°. 1998-035, expresó
lo siguiente:
(…Omissis…)
Por su parte, la misma Sala sostiene, que “…queda claro que la motivación exigua
no es inmotivación; pero no pueden escasear los motivos hasta el punto de (sic)
que no sea posible el control de la legalidad…”
También ha sostenido la Sala ha su digno cargo, que la falta absoluta de motivos
puede asumir las siguiente modalidades:
(…Omissis…)
(…) c) Porque los motivos se destruyen los unos a los otros por contradicciones
graves e irreconciliables.
(…Omissis…)
Respecto al supuesto c) se observa, que la contradicción en los motivos envuelve en
el fondo inmotivación cuando lo9s motivos se destruyen los unos a los otros por
contradicciones graves, generando así la falta absoluta de fundamentos sobre el
punto de (sic) que trate, siempre que naturalmente la contradicción verse sobre un
mismo considerando, lo cual conducirá, irremediable te, a la destrucción
recíproca de los mismos, e impedirá con ello el control de la legalidad del fallo y
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Abog. Alfredo Martínez
en este sentido se ha pronunciado la Sala de Casación Civil en sus fallo números
(…)
(…Omissis…)
En virtud de los criterios antes señalados, tenemos que en el presente caso, el
sentenciador de la alzada estaría incurriendo en el vicio de motivación
contradictoria por cuanto, procede a la errónea calificación como “no grave” de
los reparos realizados por este (sic) representación en nombre de nuestro mandante,
todo con la finalidad de justificar la improcedencia de los alegatos hechos en
informes ante la alzada considerando por su parte, que los mismos, debían haber
sido hechos en la fase de contestación a la demanda, en la primera etapa de juicio de
partición y al no corresponder con objeciones relativas a “…la afectación del
derecho o proporción que corresponden a los comuneros…(sic), sin embargo
posteriormente, cambia su argumentación al pasar a conocer otras de las denuncias
hechas por nuestra parte y en nombre de nuestro representado cuando expresamente
pasa a conocer de la misma indicando que se “…alegó la falta de proporción que
corresponde a los comuneros…”, lo cual hizo viable la incidencia objeto del
recurso de apelación; de esta manera se observan (sic) que los motivos del
pronunciamiento de la recurrida se destruyen los unos a los otros, por
contradicciones graves e inconciliables ya que, por un lado, no se puede
simultáneamente asegurar que las observaciones o reparos no son “graves”, por
cuanto son alegatos que debieron de(sic) haberse hecho en la contestación de la
demanda, y no se corresponden con la afectación de la proporción de un comunero,
y que justamente por ese motivo se habilitó la incidencia objeto de pronunciamiento.
La norma contenida en el Artículo (sic) 243 Ordinal 4° del Código de
Procedimiento Civil, exige al sentenciador establecer los motivos de hecho y de
derecho de la decisión y la contenida en el 244 eiusdem, sanciona con nulidad a la
sentencia en las que falten esas determinaciones; en consecuencia los dos motivos
i) haber indicado que las objeciones contenidas en el escrito de reparos, no se
corresponden con “reparos graves” al no alegarse la afectación del derecho o
proporción que corresponde a los comuneros; y ii) haber indicado que una de las
razones que hicieron viable la sustanciación de esta incidencia es que se alegó la
falta de proporción que corresponde a los comuneros, se destruyen mutuamente
por contradicción, en virtud de que, por una parte declara la falta de proporción
que corresponde a los comuneros, y contrariamente declara expresamente que mi
representado alego una causal de gravedad de los reparos como la “…falta de
proporción que corresponde a los comuneros…” desechando en esta contradicción
excepciones opuestas en alzada, motivos éstos los cuales se desvirtúan por ser
incoherentes, se desnaturalizan, en igual intensidad y fuerza que la carencia de
fundamentos y por ende hace nula la sentencia recurrida.
Asimismo, dicha actuación del Juez (sic) ad quem genera una influencia
determinante en el dispositivo del fallo suficiente para cambiarlo, ya que de no
haber incurrido en la contradicción anteriormente señalada habría tomado en
consideración la existencia de un “reparo grave” por lo cual no podría confirmar
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Abog. Alfredo Martínez
lo indicado por el a quo respecto a que los alegatos del reparo”… (sic) antes por el
contrario, se refieren a lo que ha debido ser materia de la litiscontestación prevista
en la primera etapa del presente juicio de partición…”, lo que modifica lo resuelto
en el dispositivo de la sentencia por cuanto en el supuesto de haber sido decidida la
controversia acorde a lo esgrimido en la presente denuncia, y al observar lo
admitido por el acervo probatorio del proceso, el JUEZ SUPERIOR no podría haber
decretado la improcedencia de la defensa opuesta por nuestro representado y
declararía sin lugar la demanda ejercida en su contra.
Los argumentos expuestos demuestran que la recurrida infringió el Artículo (sic)
243 Ordinal 4° del Código de Procedimiento Civil, y por ende también el 244
eiusdem, al estar incursa en el vicio de inmotivación por contradicción que la hace
nula, vicio que se verifica si los motivos irreconciliables, generando una situación
equiparable a la falta de fundamentos, como en el presente caso.
En virtud de todo lo antes señalado, solicitamos que la presente denuncia de
inmotivación por contradicción en los motivos del fallo, sea declarada procedente y
en consecuencia se declare la nulidad del fallo recurrido y la Sala entre a conocer
del fondo de la presente controversia de conformidad con lo dispuesto en el nuevo
proceso de casación…” (Destacado de lo transcrito).
Para decidir, la Sala observa:
De la denuncia antes transcrita se desprende, que el formalizante le
imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12, 243 ordinal 4° y 244
del Código de Procedimiento Civil, por inmotivación por contradicción , al
considerar que la fundamentación establecida por la alzada, se destruyen los
unos a los otros por motivos inconciliables, referente a que “…las
objeciones contenidas en el escrito de reparos, no se corresponden con
‘reparos graves’ pues no se alegó la afectación del derecho ó proporción
que corresponde a los comuneros, es decir, no fue objeto del reparo al
informe, al atacar la proporción de la propiedad de los comuneros; sin
embargo posteriormente señaló, que ‘…a quedado establecido que una de
las razones que hicieron viable la sustanciación de esta incidencia… es que
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Abog. Alfredo Martínez
se alegó la falta de proporción que corresponde a los comuneros…’, lo cual
a todas luces resulta contradictorio tales afirmaciones…”.
Aduciendo además que “…procede a la errónea calificación como
“no grave” de los reparos realizados por este (sic) representación en
nombre de nuestro mandante, todo con la finalidad de justificar la
improcedencia de los alegatos hechos en informes ante la alzada
considerando por su parte, que los mismos, debían haber sido hechos en la
fase de contestación a la demanda, en la primera etapa de juicio de
partición y al no corresponder con objeciones relativas a ‘…la afectación
del derecho o proporción que corresponden a los comuneros…(sic), sin
embargo posteriormente, cambia su argumentación al pasar a conocer otras
de las denuncias hechas por nuestra parte y en nombre de nuestro
representado cuando expresamente pasa a conocer de la misma indicando
que se ‘…alegó la falta de proporción que corresponde a los comuneros…’,
lo cual hizo viable la incidencia objeto del recurso de apelación; de esta
manera se observan (sic) que los motivos del pronunciamiento de la
recurrida se destruyen los unos a los otros, por contradicciones graves e
inconciliables ya que, por un lado, no se puede simultáneamente asegurar
que las observaciones o reparos no son ‘graves’, por cuanto son alegatos
que debieron de(sic) haberse hecho en la contestación de la demanda, y no
se corresponden con la afectación de la proporción de un comunero, y que
justamente por ese motivo se habilitó la incidencia objeto de
pronunciamiento …”.
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Abog. Alfredo Martínez
Señalando finalmente que “…dicha actuación del Juez (sic) ad quem
genera una influencia determinante en el dispositivo del fallo suficiente
para cambiarlo, ya que de no haber incurrido en la contradicción
anteriormente señalada habría tomado en consideración la existencia de un
‘reparo grave’ por lo cual no podría confirmar lo indicado por el a quo
respecto a que los alegatos del reparo’… (sic) antes por el contrario, se
refieren a lo que ha debido ser materia de la litiscontestación prevista en la
primera etapa del presente juicio de partición…’, lo que modifica lo
resuelto en el dispositivo de la sentencia por cuanto en el supuesto de
haber sido decidida la controversia acorde a lo esgrimido en la presente
denuncia…”.
Ahora bien, en cuanto a la inmotivación del fallo , la Sala
Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia N° 1619,
de fecha 24 de octubre de 2008, expediente N° 2008-774, caso: Agencia de
Festejos San Antonio C.A., en revisión constitucional, estableció lo
siguiente:
“…El requisito de la motivación del fallo se fundamenta en el
principio de legalidad de los actos jurisdiccionales. La tutela judicial
eficaz requiere respuestas de los órganos de administración de
justicia, que estén afincadas en motivos razonables, por lo que es
necesario que toda sentencia contenga los motivos de hecho y de
derecho en que apoye su dispositivo para el conocimiento y la
comprensión de los litigantes, como condición y presupuesto para el
control de la legalidad del pronunciamiento, mediante la proposición
de los recursos ordinarios y extraordinarios que la ley otorgue a las
partes que tengan legitimación para oponerlos. Si no consta en el acto
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Abog. Alfredo Martínez
jurisdiccional la motivación sobre los supuestos de hecho o la
cuestión de derecho, se configura el vicio de inmotivación o falta de
fundamentos, cuya consecuencia es, se insiste, la obstaculización para
la verificación del control de la legalidad del dispositivo de la
sentencia.
El procesalista Leopoldo Márquez Añez explicó que el requisito de la
motivación se incorporó en nuestra legislación desde la promulgación
del Código de Procedimiento Judicial de 12 de mayo de 1836 (Código
de Aranda). Asimismo, aludió al hecho de que en nuestras primeras
constituciones existió una norma de carácter procesal. Sobre el
particular comentó que:
El requisito de la motivación se consagró por primera vez en la
Constitución de 15 de agosto de 1819, cuyo artículo 12, Sección
Tercera, exigía que ‘Todo tribunal debe fundar sus sentencias con
expresión de la ley aplicable al caso´. Esta consagración
constitucional de la motivación representó un hito en la historia de las
instituciones procesales en Venezuela, tanto más destacado y
relevante, cuanto que ello significó la ruptura radical con el derecho
español, que había eliminado el requisito de motivación de las
sentencias desde 1778. En efecto, por Real Cédula de 23 de junio de
1778, Carlos III mandó derogar la práctica de motivar las sentencias,
con la siguiente justificación:
‘Para evitar los perjuicios que resultan con la práctica… de motivar
sus sentencias, dando lugar a cavilaciones de los litigantes,
consumiendo mucho tiempo en la extensión de las sentencias, que
vienen a ser un resumen del proceso, y las costas que las partes se
siguen; mando, cese en dicha práctica de motivar las sentencias,
ateniéndose a las palabras decisorias…´. (Motivos y Efectos del
Recurso de Forma en la Casación Civil Venezolana, Colección de
Estudios Jurídicos n.° 25, págs., 31-33).
Igualmente, esta Sala Constitucional en reciente decisión n.°
889/2008 del 30 de mayo, y que hoy se reitera, señaló respecto a la
necesidad de motivación de la sentencia lo siguiente:
‘…la motivación del fallo debe estar constituida por las razones de
hecho y de derecho que expresan los jueces como fundamento de su
dispositivo; las primeras están formadas por el establecimiento de los
hechos con ajustamiento a las pruebas que los demuestran y, las
segundas, por la aplicación a éstos de los preceptos y los principios
doctrinarios atinentes ; por tanto, el vicio de inmotivación en el acto
jurisdiccional consiste en la falta absoluta de afincamientos, que es
distinto de que los mismos sean escasos o exiguos, lo cual no debe
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Abog. Alfredo Martínez
confundirse con la falta absoluta de motivación, que puede asumir
varias modalidades: a) que la sentencia no presente materialmente
ningún razonamiento; b) que las razones que haya dado el
sentenciador no guarden relación alguna con la pretensión o la
excepción, de modo que deben tenerse por inexistentes jurídicamente;
c) que los motivos se destruyan los unos a los otros por
contradicciones graves e irreconciliables y; d) que todos los motivos
sean falsos’…”. (Subrayado de la Sala).
También ha sostenido esta Sala, como ya se reseñó en este fallo,
atenida a los diuturnos, pacíficos y consolidados criterios doctrinales y
jurisprudenciales reiterados, que ad exemplum se vierten a continuación,
que la falta absoluta de motivos puede asumir las siguientes modalidades:
a) Porque la sentencia no contenga materialmente ningún razonamiento que la apoye.
b) Porque las razones expresadas por el sentenciador no guardan relación alguna con la
pretensión deducida o las excepciones o defensas opuestas.
c) Porque los motivos se destruyen los unos a los otros por contradicciones graves e
inconciliables.
d) Porque todos los motivos son falsos. El razonamiento del juez conduce a una conclusión
apartada palmariamente de la realidad procesal.
e) Por motivación acogida, cuando el juzgador no señala sus motivos, sino que asume y dar
por entendidos los del juzgador de la apelación, dando por reproducidos los mismos como
únicos soporte para motivar el fallo de alzada, sin esgrimir una fundamentación propia.
f) Por petición de principio, cuando se dé por probado lo que es objeto de prueba,
cometiendo el juez un sofisma, vale decir, un argumento falaz y/o una tergiversación
engañosa de los hechos que aparentan ser la verdad.
g) Por motivación ilógica o sin sentido. Cuando los motivos son tan vagos, generales,
ilógicos, sin coherencia o absurdos que impiden conocer el criterio jurídico que siguió el
juez para dictar su decisión.
h) Por motivación aparente o simulada. Aquella que no pasa de ser un intento fingido de
cumplimiento formal al mandato de la ley, y que consiste en el empleo de citas de
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Abog. Alfredo Martínez
disposiciones legales, jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o genéricas que dan la
impresión de haberse hecho un razonamiento, pero que por sí solas no permiten conocer
realmente cuáles son las razones de hecho y de derecho por las que se arribó a la decisión.
i) Por inmotivación en el análisis de los medios de pruebas. Que hace imposible desentrañar
cual es su contendido y que elementos dimanan de ellos, no se expresa ningún
razonamiento en torno a lo que el juez considera que se probó; o no señala los motivos por
los cuales fueron desechados, y
j) Por falta de señalamiento de las normas de derecho aplicables para la resolución de los
distintos aspectos del fallo.
Así las cosas, respecto al supuesto c) antes citado se observa, que la
contradicción en los motivos envuelve en el fondo inmotivación, cuando los
motivos se destruyen los unos a los otros por contradicciones graves,
generando así la falta absoluta de fundamentos sobre el punto de que trate,
siempre que naturalmente la contradicción verse sobre un mismo
considerando, lo cual conducirá, irremediablemente, a la destrucción
recíproca de los mismos, e impedirá con ello el control de la legalidad del
fallo , y en este sentido se ha pronunciado esta Sala en sus fallos números
RC-704, de fecha 27 de noviembre de 2009, expediente N° 2009-242; RC-
457, de fecha 26 de octubre de 2010, expediente N° 2009-657; RC-215, de
fecha 13 de mayo de 2011, expediente N° 2010-547; RC-121, de fecha 29 de
febrero de 2012, expediente N° 2011-581; y RC-393, de fecha 8 de julio de
2013, expediente N° 2013-101, entre muchos otros, de la siguiente forma:
“…siendo que la contradicción en los motivos envuelve en el fondo
inmotivación, cuando los motivos se destruyen los unos a los otros
por contradicciones graves, generando así la falta absoluta de
fundamentos sobre el punto de que trate, siempre que, naturalmente,
la contradicción verse sobre un mismo considerando , lo cual
15
Abog. Alfredo Martínez
conducirá, irremediablemente, a la destrucción recíproca de los
mismos, e impedirá con ello el control de la legalidad el fallo…”
(Destacado de lo transcrito).
Por lo que, la motivación debe estar constituida por las razones de
hecho y de derecho que dan los jueces como fundamento del dispositivo.
Las primeras están formadas por el establecimiento de los hechos con
ajustamiento a las pruebas que las demuestran; y las segundas, la aplicación
a éstos de los preceptos legales y los principios doctrinarios atinentes. (Cfr.
Fallos Nos. 83, de fecha 23 de marzo de 1992, caso: Juan Nazario Perozo
contra Freddy Victorio Escalona Cortez y otros, RC-182, de fecha 9 de
abril de 2008, expediente N° 2007-876, caso: Marlene Evarista Revete
Abreu y otros contra la Asociación Civil Unión de Conductores del Oeste,
entre muchos otros).
Para la Sala en constante y pacífica doctrina, por lo menos a partir de
1906, está claro, que el vicio de inmotivación en el fallo , consiste en la
falta absoluta de fundamentos y no cuando los mismos son escasos o
exiguos con lo cual no debe confundirse. (Cfr. Fallos números N° RC-934,
de fecha 15 de diciembre de 2016, expediente N° 2016-365, caso: Michel
Kalbahdji Basnaji contra ALTEC, C.A., y otro y RC-479, de fecha 13 de
julio de 2017, expediente N° 2016-652, caso: Carmen Xiomara Nuñez
Collado contra Mario Nicola Pino Finocchi Perricelli).-
16
Abog. Alfredo Martínez
Establecido lo anterior y dada la naturaleza del asunto planteado, esta
Sala pasa a transcribir la parte pertinente de la recurrida, la cual señaló:
“…Vistos los términos en que fue pronunciado el fallo recurrido,
este decisor concuerda con lo allí expresado en el sentido que la
mayoría de las objeciones formuladas al informe del partidor van
direccionadas: 1.- A insistir en su defensas respecto de la
propiedad común de las partes contendientes de las bienhechurías
levantadas sobre el único bien inmueble perteneciente a la
comunidad existente entre ellos y que se sustancia en el cuaderno
separado, y 2.- Lo relacionado con la idoneidad del repartidor
como tal; argumentos estos que no son objetos de debate en el
presente cuaderno principal, pues lo primero se encuentra siendo
sustanciado en el cuaderno separado y lo segundo según emerge
de las actas procesales y del capítulo relativo a la secuencia
procedimental, adquirió firmeza, sobre todo la decisión
pronunciada por esta Alzada (sic) respecto a la apelación de la
designación del partidor recaída en el asunto Nro. 37778
(nomenclatura de este Tribunal –sic-) en la que se declaró sin
lugar la misma, adquiriendo firmeza la designación del mismo.
Lo anterior, sin lugar a dudas nos lleva analizar si efectivamente
tales objeciones se corresponde a repares graves o si por el
contrario se constituyen en defensas de fondo que debieron ser
expuestas en el acto de contestación de la demanda que en todo
caso deben ser objeto de decisión del cuaderno separado.
En este caso, precisa esta Alzada (sic), que los alegatos a los
cuales hacemos referencia se refieren a lo siguiente, cito textual:
(…Omissis…)
En este sentido, respecto a lo que debe ser considerado como
reparos graves, ha señalado la Sala de Casación Civil que “tanto
la jurisprudencia como la doctrina han sostenido que estos se
oponen cuando el comunero considera que ha sido afectado su
derecho sobre alguno de los bienes objeto de partición o sobre la
proporción que le es adjudicada”.
Así, el Tribunal Supremo de Justicia ha indicado en sus fallos,
que la ley no establece taxativamente cuales objeciones pueden
considerarse como leves o graves, razón por la que toma en
consideración lo que al respecto ha referido la doctrina. Así, en
17
Abog. Alfredo Martínez
sentencia Nro. 0961 de fecha 18 de diciembre de 2007, emanada
de la Sala de Casación Civil, ratificada en fallo Nro. 681, de fecha
3 de noviembre de 2017, expediente Nro. 15-863, en el caso de
Reina de Jesús López de Tortosa contra Abelardo Segundo López
Montes, así como el dictado en fecha 9 de julio de 2018, Exp.
AA20-C-2018-000182, caso: ELÍAS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ,
estableció:
(…Omissis…)
A la luz de lo anterior, no cabe lugar a dudas respecto a que las
objeciones vertidas en el escrito de “reparos graves”, transcritos
líneas arriba, en modo alguno se constituyen en tales, pues no se
corresponden con la afectación del derecho o proporción que
corresponde a los comuneros u otros de esta índole, antes por el
contrario, se refieren a lo que ha debido ser materia de la
litiscontestación prevista en la primera etapa del presente juicio
de partición.
De allí que se confirme lo decidido por la iudex a quo en el fallo
objeto de apelación al respecto. ASÍ SE DECIDE.
Ahora bien, como quiera que ha quedado establecido que una de
las razones que hicieron viable la sustanciación de la incidencia
en esta etapa del proceso es que se alegó la falta de proporción
que corresponde a los comuneros, corresponde emitir la decisión
correspondiente.
En efecto, el aludido profesional del derecho adujo que no consta
lo siguiente:
(…Omissis…)
Respecto a lo señalado, de la revisión del escrito de reparos
graves consignado por el demandado en la oportunidad legal
correspondiente, se observó que el mismo “(…) a los fines de
comprobar los REPAROS GRAVES AQUÍ FORMULADOS, anexo
marcado con el No. 01, COPIA DE LA FICHA CATASTRAL No.
6840 DEL INMUEBLE INTEGRADO CUYA PARTICIÓN IRRITA
efectúa el SEDICENTE PARTIDOR, la cual tiene carácter de
INSTRUMENTO PÚBLICO ADMINISTRATIVO, de donde se
aprecia la EXISTENCIA DE LAS BIENHECHURÍAS y a su vez,
acompañamos COPIA DE CROQUIS REAL en el cual se
determina que la partición seria de otra forma y otras medidas,
pues se omite DELIBERADAMENTE el sector final del terreno”.
18
Abog. Alfredo Martínez
Ello así, debe esta Alzada (sic) recalcar que en el caso de autos no
se encuentra controvertida la existencia de las bienhechurías en
una de las partes del terreno objeto de partición, ni la existencia
de la propiedad del mismo (terreno), por lo que la ficha catastral
traída a los autos por el objetante del informe del partidor, no
constituye un instrumento que demuestre que el inmueble objeto
de partición no fue dividido EQUITATIVAMENTE como lo adujo
el demandado.
De igual manera, en torno al croquis consignado a los fines de
demostrar ‘que la partición seria (sic) de otra forma y otras
medidas’, al quedar establecido que la partición de marras es de
las denominadas como particiones simples y que a cada uno de los
comuneros le corresponde un cincuenta por ciento (50%) de la
extensión del lote de terreno a partir, no encuentra este decisor
que con tal prueba que corre al folio 186 del expediente se
demuestre lo argüido por el impugnante, en cuanto a que la
partición seria de otra forma o medida, antes bien, expresamente
señala ese documento que al Lote (sic) 1 le fue asignado un área
de 25.214,5 m2 y al Lote (sic) 2 un área de 25.214,5 m2, lo que
descarta el alegato relativo a que no fueron divididos
equitativamente, pues los metros cuadrados de uno y de otro son
exactamente los idénticos, sin desprenderse omisión de sector
final alguno del referido bien…”.
Como logra apreciarse de la transcripción del fallo recurrido, se puede constatar que
la alzada determinó que “…respecto a lo que debe ser considerado como reparos graves, ha
señalado la Sala de Casación Civil que “tanto la jurisprudencia como la doctrina han
sostenido que estos se oponen cuando el comunero considera que ha sido afectado su
derecho sobre alguno de los bienes objeto de partición o sobre la proporción que le es
adjudicada…”.
Indicando además que “…no cabe lugar a dudas respecto a que las
objeciones vertidas en el escrito de “reparos graves”, transcritos líneas
arriba, en modo alguno se constituyen en tales, pues no se corresponden con
la afectación del derecho o proporción que corresponde a los comuneros u
otros de esta índole, antes por el contrario, se refieren a lo que ha debido
ser materia de la litiscontestación prevista en la primera etapa del presente
19
Abog. Alfredo Martínez
juicio de partición…”; y que “…en el caso de autos no se encuentra
controvertida la existencia de las bienhechurías en una de las partes del
terreno objeto de partición, ni la existencia de la propiedad del mismo
(terreno), por lo que la ficha catastral traída a los autos por el objetante
del informe del partidor, no constituye un instrumento que demuestre que el
inmueble objeto de partición no fue dividido EQUITATIVAMENTE como lo
adujo el demandado…”.
Concluyendo en torno a este punto la alzada que “…al quedar
establecido que la partición de marras es de las denominadas como
particiones simples y que a cada uno de los comuneros le corresponde un
cincuenta por ciento (50%) de la extensión del lote de terreno a partir (…) 1
le fue asignado un área de 25.214,5 m2 y al Lote (sic) 2 un área de 25.214,5
m2, lo que descarta el alegato relativo a que no fueron divididos
equitativamente, pues los metros cuadrados de uno y de otro son exactamente
los idénticos, sin desprenderse omisión de sector final alguno del referido
bien…”.
Establecido lo anterior, esta Sala observa que el juzgado superior,
contrario a lo alegado por el formalizante, expresó los motivos de hecho y de
derecho en el fallo recurrido señalando su debida fundamentación en torno a
la partición del bien objeto de la presente controversia, por cuanto estableció
que por ser una partición simple la cuota parte de cada uno de los comuneros
será siempre de cincuenta por ciento (50%), lo cual no le afecta a ninguna de
20
Abog. Alfredo Martínez
las partes en sus derechos respecto a la proporción que le corresponde sobre
el referido bien, desprendiéndose de lo anterior, que no existe la
contradicción en los motivos aducida; verificándose así la labor de
juzgamiento por parte del juez de alzada como conocedor del derecho, dado
que los razonamientos aportados no se excluyen mutuamente; constituyendo
así la correcta administración de justicia, conforme al principio general del
derecho “iura novit curia”, que determina que los jueces pueden si no suplir
hechos no alegados por éstos, sí elaborar argumentos de derecho para
fundamentar la decisión, pues a ello se contrae su deber jurisdiccional: “(…)
Aplicar el derecho, alegado o no por las partes, a los hechos que sí lo deben
ser siempre por éstos …”. (Sentencias de fecha 30 de abril de 1969, G.F. Nº
64. Pág. 474 y RC-368, de fecha 1 de agosto de 2018, expediente N° 2017-
552, caso: Lidia Tyjouk de Piñeiro y otra contra Centro Hípico El Potro 612,
C.A., y otros).
De la anterior transcripción se observa, que la determinación definitiva
del juez fue el resultado de atenerse a lo alegado y probado en autos, en
apreciación soberana de los hechos y de las pruebas, sin cometer en su
fundamentación contradicción alguna argumentativa de los hechos sobre un
mismo punto; razón por la cual esta denuncia es improcedente. Así se
declara.
SEGUNDA DENUNCIA
21
Abog. Alfredo Martínez
Con fundamento en el ordinal 1° del artículo 313 del Código de
Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de de los
artículos 12, 243 ordinal 4° y 244 eiusdem, por incurrir el vicio de
inmotivación en la modalidad de motivación simulada o aparente.
Señala el formalizante:
“…De conformidad con el artículo 313 ordinal 1° del Código de Procedimiento
Civil, se denuncia la infracción en la recurrida de los Artículos (sic) 12, 243 ordinal
4° y 244 eiusdem, por incurrir el ad quem en el vicio de inmotivación por
motivación aparente o simulada, al señalar que el juez a quo obró ajustada (sic) a
derecho, cuando no emitió pronunciamiento sobre las observaciones realizadas en la
reunión respecto a los reparos formulados al informe de partición, por cuanto dichos
alegatos fueron hechos en dicha reunión, siendo que la misma, es un acto que
únicamente para (sic) sirve para llegar a un acuerdo en relación a los reparos
formulados.
En este sentido conviene traer a colación lo señalado por la recurrida al resolver el
punto relativo a la incongruencia negativa de las observaciones presentadas en la
reunión relativa a los reparos formulados al informe de partición, alegada por mi
representada, lo cual es del tenor siguiente:
(…Omissis…)
“… Asimismo, se constató que el 13 de mayo de 2021, se llevó a cabo la
‘reunión respecto a los reparos formulados al informe de partición’, en el
cual se dejó constancia que no se llegó a acuerdo alguno, razón por la cual
se dispuso que se decidiría sobre los reparos graves dentro de los 10 días de
despacho siguientes…
En virtud de lo anterior, en criterio de quien aquí decide, la iudex a quo
obro ajustada a derecho cuando no emitió decisión sobre las observaciones
realizadas en dicha reunión que no se correspondían a las practicadas en
el escrito de objeción presentado por el demandado, ya que ese acto era
únicamente para llegar a un acuerdo en relación a los reparos formulados
en el lapso previsto en el artículo 785 ibidem, entender lo contrario y
aceptar que en la oportunidad de llevarse a cabo la reunión se pueden
presentar nuevas objeciones sería reabrir dicho lapso, lo que atentaría
contra el principio de preclusión de los lapsos y el debido proceso. Es por
ello que se declara la improcedencia del vicio denunciado por la apelante.
ASÍ SE DECIDE…” (Destacado de lo transcrito).
22
Abog. Alfredo Martínez
(...Omissis...)
Esta circunstancia en la sentencia recurrida, se circunscribe en una de las
modalidades del vicio de inmotivación, cual es la falta absoluta de hecho y de
derecho que sustente el dispositivo del fallo, dado que no señaló nada al respecto a
la(sic) efectiva incongruencia negativa en que incurrió el juez a quo y manifestó
que sobre esos argumentos el juez no debía pronunciarse, fundamentación la cual
no se observa de la parte motiva de la recurrida...”. (Destacado de lo transcrito).
Para decidir, la Sala observa:
De la denuncia antes transcrita se desprende, que el formalizante le
imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12, 243 ordinal 4° y 244
del Código de Procedimiento Civil, por incurre en inmotivación en la
modalidad de motivación aparente o simulada , al considerar que: “(…)que
no señaló nada al respecto a la (sic) efectiva incongruencia negativa en
que incurrió el juez a quo...”.
Aduciendo además que “…circunstancia en la sentencia recurrida, se
circunscribe en una de las modalidades del vicio de inmotivación, cual es
la falta absoluta de hecho y de derecho que sustente el dispositivo del
fallo...”.
Ahora bien, ha sostenido esta Sala, en sus fallos números RC-254, expediente N°
2017-072, y RC-255, expediente N° 2017-675, de fecha 29 de mayo de 2018; reiteradas en
fallos N° RC-156, expediente N° 2018-272, del 21 de mayo de 2019, y números RC-432,
expediente N° 2018-651 y RC-433, expediente N° 2019-012, de fecha 22 de octubre de
2019, entre muchos otros, y en aplicación de lo estatuido en decisión N° RC-510,
expediente N° 2017-124, del 28 de julio de 2017 y sentencia de la Sala Constitucional de
este Tribunal Supremo de Justicia, N° 362, expediente N° 2017-1129, del 11 de mayo
de 2018, atenida a los diuturnos, pacíficos y consolidados criterios doctrinales y
jurisprudenciales reiterados en la transcripción que se vierte a continuación, que la
inmotivación por la falta absoluta de motivos puede asumir varias modalidades, a saber:
23
Abog. Alfredo Martínez
“…a) Porque la sentencia no contenga materialmente ningún
razonamiento que la apoye . (Vid. Sentencias N° 446, del 3-7-
2017. Exp. 2016-605; N° 649, del 24-10-2017. Exp. N° 2017-273;
y N° 349, del 12-7-2018. Exp. N° 2017-453).
b) Porque las razones expresadas por el sentenciador no guardan
relación alguna con la pretensión deducida o las excepciones o
defensas opuestas . (Ver. Decisiones N° 203, del 21-4-2017. Exp.
N° 2016-696; N° 855, del 15-12-2017. Exp. N° 2017-568; y N°
231, del 9-5-2018. Exp. N° 2017-336).
c) Porque los motivos se destruyen los unos a los otros por
contradicciones graves e inconciliables . (Cfr. Fallos N° 891, del
9-12-2016. Exp. N° 2015-830; N° 214, del 26-4-2017. Exp. N°
2016-861; y N° 585, del 14-8-2017. Exp. N° 2017-392).
d) Porque todos los motivos son falsos. El razonamiento del juez
conduce a una conclusión apartada palmariamente de la
realidad procesal. (Vid. Sentencias N° 149, del 30-3-2009. Exp.
N° 2008-662; N° 576, del 23-10-2009. Exp. N° 2009-267; y N°
361, del 7-5-2017. Exp. N° 2016-053).
e) Por motivación acogida, cuando el juzgador no señala sus
motivos, sino que asume y dar por entendidos los del juzgador de
la apelación, dando por reproducidos los mismos como único
soporte para motivar el fallo de alzada, sin esgrimir una
fundamentación propia. (Ver. Decisiones N° 390, del 18-6-2014.
Exp. N° 2014-060; N° 865, del 7-12-2016. Exp. N° 2015-438; y
N° 745, del 5-4-2017. Exp. N° 2016-745).
f) Por petición de principio, cuando se dé por probado lo que es
objeto de prueba , cometiendo el juez un sofisma, vale decir, un
argumento falaz y/o una tergiversación engañosa de los hechos
que aparentan ser la verdad. (Cfr. Fallos N° 114, del 13-4-2000.
24
Abog. Alfredo Martínez
Exp. N° 1999-468; N° 036, del 17-2-2017. Exp. N° 2016-395; y
N° 067, del 22-2-2018. Exp. N° 2017-171).
g) Por motivación ilógica o sin sentido. Cuando los motivos son
tan vagos, generales, ilógicos, sin coherencia o absurdos que
impiden conocer el criterio jurídico que siguió el juez para
dictar su decisión. (Vid. Sentencias N° 38, del 21-2-2007. Exp.
N° 2004-079; N° 632, del 15-10-2014. Exp. N° 2013-639; y N°
657, del 4-11-2014. Exp. N° 2014-320).
h) Por motivación aparente o simulada. Aquella que no pasa de
ser un intento fingido de cumplimiento formal al mandato de la
ley, y que consiste en el empleo de citas de disposiciones legales,
jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o genéricas que dan la
impresión de haberse hecho un razonamiento, pero que por sí
solas no permiten conocer realmente cuáles son las razones de
hecho y de derecho por las que se arribó a la decisión. (Ver.
Decisiones N° 074, del 15-3-2010. Exp. N° 2009-570; N° 657, del
4-11-2014. Exp. N° 2014-320; y N° 228, del 9-5-2018. Exp. N°
2017-062).
i) Por inmotivación en el análisis de los medios de pruebas. Que
hace imposible desentrañar cual es su contendido y que
elementos dimanan de ellos, no se expresa ningún razonamiento
en torno a lo que el juez considera que se probó; o no señala los
motivos por los cuales fueron desechados. (Cfr. Fallos N° 123,
del 29-3-2017. Exp. N° 2016-239; N° 228, del 9-5-2018. Exp. N°
2017-062; y N° 436, del 13-8-2018. Exp. N° 2017-432). Y
j) Por falta de señalamiento de las normas de derecho aplicables
para la resolución de los distintos aspectos del fallo . (Cfr. Fallos
N° 38, del 21-2-2007. Exp. N° 2004-079; N° 559, del 25-11-2010.
Exp. N° 2009-378; y N° 032, del 27-1-2014. Exp. N° 2012-624)
…”.
25
Abog. Alfredo Martínez
De acuerdo a la anterior jurisprudencia de la Sala, se tiene que
conforme al numeral 4° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil,
es requisito de toda sentencia, aportar los motivos de hecho y de derecho en
los cuales se fundamenta, así pues, el juez tiene la obligación de explicar su
decisión, es decir, hacerla comprensible mediante la descripción de los
motivos que lo condujeron a tomar tal determinación.
Motivo por lo cual, el juez está obligado a expresar los motivos de
hecho y de derecho de la decisión, para que sea el resultado de un juicio
lógico fundado en el derecho y en las circunstancias de hecho comprobadas
en la causa.
Así las cosas, de la doctrina jurisprudencial antes reflejada, tenemos
que en relación al vicio por motivación aparente o simulada : aquella que
no pasa de ser un intento fingido de cumplimiento formal al mandato de la
ley, y que consiste en el empleo de citas de disposiciones legales,
jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o genéricas que dan la
impresión de haberse hecho un razonamiento, pero que por sí solas no
permiten conocer realmente cuáles son las razones de hecho y de derecho
por las que se arribó a la decisión.
Establecido lo anterior, y a objeto de resolver lo aducido por el
formalizante, resulta pertinente transcribir lo establecido por la recurrida,
la cual señaló:
26
Abog. Alfredo Martínez
“…De acuerdo a lo antes señalado, las partes cuentan con un lapso de diez días
siguientes a la presentación del informe del partidor para su revisión y
presentación de objeciones (artículo 785 del Texto Adjetivo Civil), siendo que si
esas objeciones se refieren a reparos graves formulados en aquellos diez días y de
no lograr conciliar a las partes ‘el Juez decidirá sobre los erparos presentados
dentro de los diez días siguientes (…)´
(…Omissis…)
Asimismo, se constató que el 13 de mayo de 2021, se llevó a cabo la ‘reunión
respecto a los reparos formulados al informe de partición’, en el cual se dejó
constancia que no se llegó a acuerdo alguno, razón por la cual se dispuso que se
decidiría sobre los reparos graves dentro de los 10 días de despacho siguientes…
En virtud de lo anterior, en criterio de quien aquí decide, la iudex a quo obro
ajustada a derecho cuando no emitió decisión sobre las observaciones realizadas
en dicha reunión que no se correspondían a las practicadas en el escrito de
objeción presentado por el demandado, ya que ese acto era únicamente para
llegar a un acuerdo en relación a los reparos formulados en el lapso previsto en el
artículo 785 ibídem, entender lo contrario y aceptar que en la oportunidad de
llevarse a cabo la reunión se pueden presentar nuevas objeciones sería reabrir
dicho lapso, lo que atentaría contra el principio de preclusión de los lapsos y el
debido proceso. Es por ello que se declara la improcedencia del vicio denunciado
por la apelante. ASÍ SE DECIDE…”. (Destacado de lo transcrito).
Como logra apreciarse de la transcripción del fallo recurrido, se puede
constatar que la alzada respecto de las objeciones realizadas en la reunión
con motivo de los reparos formulados, concluyó que el tribunal de primera
instancia obro conforme a derecho al no emitir pronunciamiento sobre las
consideraciones realizadas en la mencionada reunión, toda vez que no se
correspondían a las practicadas en el escrito de objeción presentado por el
demandado, estableciendo igualmente que el acto era únicamente para llegar
a un acuerdo en relación a los reparos formulados en el lapso establecido en
el Código de Procedimiento Civil, concluyendo la alzada de esta manera con
que “…entender lo contrario y aceptar que en la oportunidad de llevarse a
cabo la reunión se pueden presentar nuevas objeciones sería reabrir dicho
lapso, lo que atentaría contra el principio de preclusión de los lapsos…”.
Del mismo modo, esta Sala observa que el juzgado superior, contrario
a lo alegado por el formalizante, expresó los motivos de hecho y de derecho
en el fallo recurrido señalando su debida fundamentación y/o motivación en
27
Abog. Alfredo Martínez
torno a la reunión llevada a cabo con motivo de la formulación de reparos
graves, al establecer que: “…la iudex a quo obro ajustada a derecho cuando
no emitió decisión sobre las observaciones realizadas en dicha reunión (…)
ya que ese acto era únicamente para llegar a un acuerdo en relación a los
reparos formulados en el lapso previsto en el artículo 785 (sic) ibídem…” y
que “…entender lo contrario y aceptar que en la oportunidad de llevarse a
cabo la reunión se pueden presentar nuevas objeciones sería reabrir dicho
lapso, lo que atentaría contra el principio de preclusión de los lapsos y el
debido proceso…”.
De lo anterior constata esta Sala, que contrario a lo aducido por el
recurrente de autos, la alzada no incurre en el vicio de actividad que se le
endilga (motivación aparente o simulada), ya que explanó las razones de
hecho y de derecho por las que arribó a su silogismo, de manera clara y
especifica al momento de motivar y/o fundamentar la misma.
En consideración a todo lo antes señalado, esta denuncia es declarada
improcedente. Así se decide.
TERCERA DENUNCIA
Con fundamento en el ordinal 1° del artículo 313 del Código de
Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de los
artículos 12 y 243 ordinal 5° eiusdem, por incurrir el vicio de
incongruencia por tergiversación de los alegatos.
Señala el formalizante:
28
Abog. Alfredo Martínez
“…De conformidad con el artículo 313 ordinal 1° del Código de Procedimiento
Civil se denuncia la infracción de la recurrida de los artículos 12 y 243 ordinal 5°
por incurrir el ad quem en el vicio de incongruencia por tergiversación de los
alegatos, por cuanto ‘cambia o distorciona el sentido de los alegatos de las partes’.
En el presente caso, se observa que el sentenciador de la alzada tergiversó lo
planteado en el escrito de ‘ reparos graves ‘ de mi representado y modificó el
sentido de los mismos al indicar que ‘…modo alguno se constituyen en tales…’, al
no corresponderse con la afectación del derecho o proporción que corresponde a los
comuneros.
En este sentido, se desprende del escrito de reparos graves al informe de partición
presentado por mí representado, lo siguiente:
(…Omissis…)
Expuesto lo anterior, no cabe duda alguna que los reparos opuestos al informe del
partidor son de naturaleza grave, conforme a la definición que ha realizado esta Sala
de Casación Civil mediante sentencia Nro. 0961 de fecha 18 de diciembre de 2007,
ratificada en el fallo Nro.° 681, de fecha 03 de noviembre de 2017, expediente Nro.
15.863, en el caso de Reina de Jesús López de Tortosa contra Abelardo Segundo
López Montes, así como el dictado en fecha 9 de julio de 2018, Exp. AA20-C-
2018-000182, caso: Elías Hernández González, en la que se estableció:
(…Omissis…)
Sin embargo la sentencia recurrida señala lo siguiente al resolver el objeto de la
presente controversia:
(…Omissis…)
Del fallo parcialmente transcrito, tenemos que el ad quem le quita el carácter de
‘graves’ a los reparos hechos en su escrito contra el informe del partidor, al señalar
que los mismos no se constituyen en tales, pues no se corresponden con una ‘…
afectación del derecho o proporción que corresponde a los comuneros u otros de
esta índole, antes por el contrario, se refieren a lo que ha debido ser materia de la
litiscontestación prevista en la primera etapa del presente juicio de partición…’.
(…Omissis…)
En virtud de todo lo antes señalado, solicitamos que la presente denuncia de
incongruencia por tergiversación de los alegatos sea declarada procedente y en
consecuencia se declare la nulidad del fallo recurrido y la Sala entre a conocer del
fondo de la presente controversia de conformidad con lo dispuesto en el nuevo
proceso de casación...”. (Destacado de lo transcrito)
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Abog. Alfredo Martínez
Para decidir, la Sala observa:
De la denuncia antes transcrita se desprende que el formalizante le
imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12 y 243 ordinal 5° del
Código de Procedimiento Civil, por incurrir en el vicio denominado
incongruencia por tergiversación , al considerar que: “…que el
sentenciador de la alzada tergiversó lo planteado en el escrito de ‘ reparos
graves ‘ de mi representado y modificó el sentido de los mismos al indicar
que ‘…modo alguno se constituyen en tales…’, al no corresponderse con la
afectación del derecho o proporción que corresponde a los comuneros…”.
Aduciendo además que “…no cabe duda alguna que los reparos
opuestos al informe del partidor son de naturaleza grave…”.
Señalando finalmente que “…el ad quem le quita el carácter de
‘graves’ a los reparos hechos en su escrito contra el informe del partidor,
al señalar que los mismos no se constituyen en tales…”.
En este sentido, la doctrina reiterada y pacífica de este Alto Tribunal
sobre la incongruencia por tergiversación , ha sostenido en sentencia Nº
536 de fecha 1 de agosto de 2012, Exp. Nº 2012-000094, caso: Clímaco
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Abog. Alfredo Martínez
Antonio Marcano, contra la sociedad mercantil Compañía Nacional
Anónima de Seguros la Previsora, lo siguiente:
“…Por lo tanto, la falta de cumplimiento a las exigencias de la norma
ut supra, dará lugar al vicio de incongruencia del fallo la cual se
originará cada vez que el juez altera o modifica el problema judicial
debatido entre las partes, bien porque no resuelve sólo sobre los
hechos alegados por éstas, o bien porque no resuelve sobre todo los
alegados por los sujetos del litigio.
La configuración del señalado vicio puede ocurrir de manera simple,
vale decir, incongruencia positiva o negativa, o en forma compleja
por la tergiversación de los alegatos planteados por las partes en la
demanda, contestación e informes.
No obstante a lo anterior, es preciso señalar, que cuando el juzgador
no ajusta o ciñe sus pronunciamiento con base en los alegatos,
defensas o excepciones opuestos en la demanda y contestación,
surge la incongruencia por tergiversación de los términos de la
controversia, es decir, si el jurisdicente se aparta o tergiversa un
argumento de hecho, incluido en la demanda o en la contestación,
no resuelve el thema decidendumtal como fue planteado, lo cual lo
conduce a decidir algo distinto a lo pedido. (Sentencia Nro. 59 de
fecha 8 de febrero de 2012, caso: José Castiñeira López y Otra contra
Pedro José Salazar y Otra)…”. (Destacado de la Sala).
En este sentido, el juez ad quem al resolver el punto objeto de la
presente denuncia, señaló lo siguiente:
“…Respecto a lo señalado, de la revisión del escrito de reparos graves
consignado por el demandado en la oportunidad legal
correspondiente, se observó que el mismo “(…) a los fines de
comprobar los REPAROS GRAVES AQUÍ FORMULADOS, anexo
marcado con el No. 01, COPIA DE LA FICHA CATASTRAL No.
6840 DEL INMUEBLE INTEGRADO CUYA PARTICIÓN IRRITA
efectúa el SEDICENTE PARTIDOR, la cual tiene carácter de
INSTRUMENTO PÚBLICO ADMINISTRATIVO, de donde se aprecia
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Abog. Alfredo Martínez
la EXISTENCIA DE LAS BIENHECHURÍAS y a su vez,
acompañamos COPIA DE CROQUIS REAL en el cual se determina
que la partición seria de otra forma y otras medidas, pues se omite
DELIBERADAMENTE el sector final del terreno”.
Ello así, debe esta Alzada (sic) recalcar que en el caso de autos no se
encuentra controvertida la existencia de las bienhechurías en una de
las partes del terreno objeto de partición, ni la existencia de la
propiedad del mismo (terreno), por lo que la ficha catastral traída a
los autos por el objetante del informe del partidor, no constituye un
instrumento que demuestre que el inmueble objeto de partición no fue
dividido EQUITATIVAMENTE como lo adujo el demandado.
De igual manera, en torno al croquis consignado a los fines de
demostrar ‘que la partición seria (sic) de otra forma y otras medidas’,
al quedar establecido que la partición de marras es de las
denominadas como particiones simples y que a cada uno de los
comuneros le corresponde un cincuenta por ciento (50%) de la
extensión del lote de terreno a partir, no encuentra este decisor que
con tal prueba que corre al folio 186 del expediente se demuestre lo
argüido por el impugnante, en cuanto a que la partición seria de otra
forma o medida, antes bien, expresamente señala ese documento que
al Lote (sic) 1 le fue asignado un área de 25.214,5 m2 y al Lote (sic)
2 un área de 25.214,5 m2, lo que descarta el alegato relativo a que no
fueron divididos equitativamente, pues los metros cuadrados de uno y
de otro son exactamente los idénticos, sin desprenderse omisión de
sector final alguno del referido bien…”.
De la transcripción parcial de la recurrida, entiende esta Sala que
contrario a lo expresado por el formalizante, la alzada no encontró ningún
elemento que demostrase lo argüido por el recurrente, referente a que la
partición pudo ser realizada de otra forma o con otras medidas, descartando
el alegato relativo a que no fue dividida de manera equitativa la partición en
el caso de marras, ya que los metros cuadrados correspondientes a ambas
partes son exactamente idénticos, sin omitir bien alguno ni cuota parte
correspondiente a los comuneros en el presente juicio.
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Abog. Alfredo Martínez
Ahora bien, de lo anterior, observa esta Sala que el juzgado superior,
concluye que no se constituyó como un reparo grave lo expresado por el
recurrente, ya que por la naturaleza de la partición, la cuota parte de cada
comunero se constituían en partes iguales ; determinando la alzada que eran
reparos de carácter leve por “…no corresponderse con la afectación del
derecho o proporción que corresponde a los comuneros ….”
Por todo lo anterior, esta Sala no constata que el juez superior se haya
apartado o tergiversado un argumento de hecho, incluido en la demanda o en
la contestación, ni tampoco que no resuelve el thema decidendum tal como
fue planteado por las partes; por lo que la presente denuncia por infracción
de los artículos 12 y 243 ordinal 5° del Código de Procedimiento Civil, por
incongruencia por tergiversación resulta improcedente. Así se declara.
DECISIÓN
Por las precedentes consideraciones, este Tribunal Supremo de Justicia de la República
Bolivariana de Venezuela, en Sala de Casación Civil, administrando Justicia en nombre de
la República y por autoridad de la ley, declara: SIN LUGAR el recurso extraordinario de
casación anunciado y formalizado por el demandado recurrente, contra la sentencia dictada
por el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito de la
Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, con sede en la ciudad de Acarigua, en fecha
26 de octubre de 2021.
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Abog. Alfredo Martínez
Se CONDENA EN COSTAS del recurso extraordinario de casación al demandado
recurrente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil.
Publíquese y regístrese. Remítase el expediente al Juzgado Segundo de Primera Instancia
en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del
estado Portuguesa, con sede en la ciudad de Acarigua. Particípese la presente decisión al
juzgado superior de origen antes mencionado, de conformidad con el artículo 326 del
Código de Procedimiento Civil.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Tribunal Supremo de Justicia, en Sala
de Casación Civil en Caracas, a los diecisiete (17) días del mes de octubre de dos mil
veintidós. Años: 212º de la Independencia y 163º de la Federación.
Presidente de la Sala y Ponente , HENRY JOSÉ TIMAURE TAPIA
Vicepresidente, JOSÉ LUIS GUTIÉRREZ PARRA
Magistrada, CARMEN ENEIDA ALVES NAVAS
Secretaria, VICTORIA DE LOS ÁNGELES VALLÉS BASANTA
Exp. AA20-C-2021-000364
Nota : Publicada en su fecha a las ( )
Secretaria,
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