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SCC RC 470 171022

La Sala de Casación Civil dictó la sentencia N° RC-470 el 17 de octubre de 2022, confirmando la decisión del Juzgado Superior que desestimó un recurso de apelación en un caso de liquidación y partición de bienes entre Rodrigo Cano y Jairo Morán. Se estableció que no se admiten pruebas en el proceso de casación, reafirmando la doctrina de que este tribunal actúa como un órgano de revisión estrictamente legal. La sentencia también abordó la inaplicabilidad de ciertos artículos del Código de Procedimiento Civil, modificando el procedimiento de casación civil en Venezuela.

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SCC RC 470 171022

La Sala de Casación Civil dictó la sentencia N° RC-470 el 17 de octubre de 2022, confirmando la decisión del Juzgado Superior que desestimó un recurso de apelación en un caso de liquidación y partición de bienes entre Rodrigo Cano y Jairo Morán. Se estableció que no se admiten pruebas en el proceso de casación, reafirmando la doctrina de que este tribunal actúa como un órgano de revisión estrictamente legal. La sentencia también abordó la inaplicabilidad de ciertos artículos del Código de Procedimiento Civil, modificando el procedimiento de casación civil en Venezuela.

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Abog.

Alfredo Martínez

SALA DE CASACIÓN CIVIL


Sentencia N° RC-470 Exp. AA20-C-2021-000364 de fecha 17/10/2022
Magistrado Ponente: HENRY JOSÉ TIMAURE TAPIA

En el juicio por liquidación y partición de bienes, sustanciado ante el

Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito

del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa,

con sede en la ciudad de Acarigua, por el ciudadano RODRIGO DE JESÚS

CANO CONTRERAS, de nacionalidad venezolana, mayor de edad y titular

de la cédula de identidad Nro. V-9.566.280, patrocinado judicialmente por

la ciudadana abogada Liliam Jeanette Gutiérrez Castillo, inscrita en el

I.P.S.A. bajo el Nro. 66.692; contra el ciudadano JAIRO MORÁN

GONZÁLEZ; de nacionalidad venezolana, mayor de edad y titular de la

cédula de identidad N° V-24.683.101; patrocinado judicialmente por los

ciudadanos abogados Marluin Tovar Rodríguez y Nelson Marín Pérez,

inscritos en el I.P.S.A. bajo los Nros. 61.731 y 20.745, respectivamente; el

Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito

de la Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, con sede en la ciudad

de Acarigua, dictó sentencia definitiva en fecha 26 de octubre de 2021,

declarando lo siguiente:

“…PRIMERO: SIN LUGAR el recurso de apelación ejercido en


fecha 7 de junio de 2021, por el abogado Marluin Tovar Rodríguez, en
su carácter de apoderado judicial del ciudadano JAIRO MORAN
GONZÁLEZ, contra la sentencia de fecha 1° de junio de 2021,
dictada por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito de la Circunscripción

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Abog. Alfredo Martínez

Judicial del estado Portuguesa, en la que declaró sin lugar los reparos
graves opuestos en contra del informe del partidor, confirmó y valido
(sic) en todas sus partes en el mencionado informe de partición y en
consecuencia lo homologó y ordeno su registro conjuntamente con ese
fallo en la Oficina Subalterna de Registro correspondiente.

SEGUNDO: SE CONFIRMA la decisión objeto de apelación.

TERCERO: Se condena en costas del recurso a la parte


demandada…” (Destacado de lo transcrito).

Contra la precitada decisión, los apoderados judiciales del

demandado, anunció recurso extraordinario de casación , el cual fue

admitido y formalizado oportunamente. No hubo impugnación.

En fecha 29 de noviembre de 2021, se recibió el presente expediente y se dio cuenta


en Sala en fecha 7 de diciembre de 2021.

Ahora bien en fecha 26 de abril de 2022, la Asamblea Nacional de la República


Bolivariana de Venezuela, nombró nuevos Magistrados Titulares en esta Sala de Casación
Civil del Tribunal Supremo de Justicia, y en fecha 27 de abril de 2022, la Sala Plena de este
Máximo Tribunal, procedió a reconstituir esta Sala, quedando integrada de la siguiente
forma: Magistrado Presidente: Dr. Henry José Timaure Tapia; Magistrado
Vicepresidente: Dr. José Luis Gutiérrez Parra y Magistrada: Dra. Carmen Eneida Alves
Navas.

En fecha 20 de mayo de 2022, el presidente de esta Sala, de conformidad con lo


previsto en el artículo 53 del Reglamento Interno del Tribunal Supremo de Justicia,
reasignó la ponencia del presente caso al Magistrado Dr. Henry José Timaure Tapia.

Concluida la sustanciación del recurso extraordinario de casación y cumplidas las


demás formalidades de ley, pasa la Sala a dictar sentencia, bajo la ponencia del
Magistrado que con tal carácter la suscribe, en los términos siguientes:

-I-

2
Abog. Alfredo Martínez

Conforme a lo señalado en fallos de esta Sala de Casación Civil ,

Nros. RC-254, expediente N° 2017-072 , y RC-255, expediente N° 2017-

675, de fecha 29 de mayo de 2018 ; reiterados en sentencias Nros. RC-156,

expediente N° 2018-272 , del 21 de mayo de 2019 , y RC-432, expediente

N° 2018-651 y RC-433, expediente N° 2019-012 , de fecha 22 de octubre

de 2019, y nuevamente ratificado en decisiones Nros. RC-152, expediente

N° 2019-507, de fecha 24 de septiembre de 2020, RC-483, expediente N°

2021-028, de fecha 30 de septiembre de 2021, y RC-133, expediente N°

2018-348, de fecha 16 de marzo de 2022, entre muchas otras decisiones

reiteradas de esta Sala, y en aplicación de lo estatuido en decisión N° RC-

510, expediente N° 2017-124, del 28 de julio de 2017 y sentencia de la

Sala Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia , N° 362,

expediente N° 2017-1129, del 11 de mayo de 2018, CON EFECTOS EX

NUNC y ERGA OMNES, A PARTIR DE SU PUBLICACIÓN , esta Sala

FIJÓ SU DOCTRINA SOBRE LAS NUEVAS REGULACIONES EN EL

PROCESO DE CASACIÓN CIVIL VENEZOLANO , dado que se declaró

conforme a derecho la desaplicación por control difuso constitucional de

los artículos 320, 322 y 522 del Código de Procedimiento Civil, y la

nulidad del artículo 323 eiusdem, y por ende también quedó en desuso el

artículo 210 ibídem, y en conformidad con lo previsto en el artículo 320

del Código de Procedimiento Civil , QUE EN SU NUEVA REDACCIÓN

SEÑALA : “…En su sentencia del recurso de casación, la Sala de Casación

Civil del Tribunal Supremo de Justicia, se pronunciará sobre las

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Abog. Alfredo Martínez

infracciones denunciadas, PUDIENDO EXTENDERSE AL FONDO DE LA

CONTROVERSIA Y PONERLE FIN AL LITIGIO …”, y dado, QUE SE

ELIMINÓ LA FIGURA DEL REENVÍO EN EL PROCESO DE

CASACIÓN CIVIL , como regla , y lo dejó sólo de forma excepcional

cuando sea necesaria LA REPOSICIÓN DE LA CAUSA , esta Sala pasa de

dictar sentencia en atención a dicha reforma judicial incorporada al proceso

de casación civil, en los términos siguientes:

-II-

PUNTO PREVIO

-DE LAS PRUEBAS EN SEDE CASACIONAL-

De la revisión efectuada a las actas que conforman el presente expediente se observa, lo


siguiente:

En fecha 11 de febrero de 2022, la apoderada judicial del demandante consignó ante esta
Sala, anexos de copias certificadas de sentencia dictada por un tribunal superior y copias
certificadas de instrumento poder otorgado por su patrocinado con el escrito de
impugnación. (fs. 102 al 156 pieza II del expediente).

Verificando esta Sala, que la referida las consignó a objeto de ser apreciadas como
instrumentos probatorios por parte de esta Sala de Casación Civil.

Para decidir, la Sala observa :

En este sentido debe la Sala señalar, que no le está dado a las partes procesales durante el
lapso de sustanciación del recurso extraordinario de casación, consignar ó promover
ningún tipo de pruebas ante esta sede casacional, pues esta Suprema Jurisdicción tiene el
encargo de vigilar y corregir la aplicación del derecho, y en tal virtud, determinar si los
jueces de instancia cumplieron en el desarrollo de su función sentenciadora, con todos los
preceptos legales al efecto, dada su condición de tribunal estrictamente de derecho, y por
cuanto que, en el procedimiento establecido para la sustanciación del recurso
extraordinario de casación, no se prevé ninguna oportunidad procesal para la promoción
de pruebas, conforme a lo señalado en el libro primero, título VIII, del Código de
Procedimiento Civil, en sus artículos 312 al 326, las mismas resultan no ha lugar.

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Abog. Alfredo Martínez

A tal efecto esta Sala, en su fallo N° RC-014, de fecha 11 de febrero de 2010, expediente N°
2009-491, caso: Leyddy Chávez de González contra Dora González Charmel y otros;
reiterada en sentencia N° RC-239, de fecha 2 de junio de 2011, expediente N° 2010-106,
caso: Oswaldo Madriz Roberty contra Argemery Cusati Borges y otros, la cual fue
ratificada en decisión N° RC-259, de fecha 8 de mayo de 2017, expediente N° 2016-805,
caso: Inversiones Footwear 1010, C.A. y otra contra C.N.A. Seguros La Previsora; fallo N°
RC-519, de fecha 2 de agosto de 2017, expediente N° 2017-192, caso: Santa Bárbara Barra
y Fogón, C.A., contra Bar Restaurante El Que Bien, C.A.; en sentencia N° RC-809, de
fecha 13 de diciembre de 2017, expediente N° 2017-595, caso: Alberto Villasmil Rincón
contra VACOINCA; en decisión N° RC-429, de fecha 10 de agosto de 2018, expediente N°
2018-076, caso: María de Los Ángeles Argüelles Agüero y otros; en fallo N° RC-666, de
fecha 13 de diciembre de 2018, expediente N° 2018-377, caso: Carlos Alberto Osorio
Zambrano contra Carlos Humberto Tablante Hidalgo y otros; y en sentencia N° RC-792, de
fecha 14 de diciembre de 2021, expediente N° 2018-616, caso: Thamara Sofía Moncada
Chourio contra María Elena Delgado, reiteró su doctrina sobre la improcedencia de
promoción, admisión y evacuación de pruebas en el proceso de casación, señalando al
respecto lo siguiente:

“…)PUNTO PREVIO.

De una revisión que se realizara a las actas que conforman el presente


expediente, se desprende que la formalizante recurrente consignó
anexo a su escrito de formalización, dos legajos de copias simples y
certificadas para ser apreciadas por esta Sala como pruebas.

En este sentido, debe la Sala señalar que no le está dado a las partes
durante el lapso de tramitación del recurso extraordinario de
casación, el consignar ningún tipo de pruebas ante esta sede
casacional, pues esta Suprema Jurisdicción tiene el encargo de vigilar
y corregir la aplicación del derecho, y en tal virtud, determinar si los
jueces de instancia, cumplieron en el desarrollo de su función
sentenciadora, con todos los preceptos legales al efecto, dada su
condición de tribunal de derecho, y por cuanto, en el procedimiento
establecido para la sustanciación del recurso extraordinario de
casación, no se prevé ninguna oportunidad procesal para la promoción
de pruebas, conforme a lo señalado en el Libro Primero, Título VIII,
del Código de Procedimiento Civil, en sus artículos 312 al 326.

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Abog. Alfredo Martínez

Al efecto esta Sala, en su decisión N° RC-014, del 11 de febrero de


2010, expediente N° 2009-491, caso: Leyddy Chávez De González
contra Dora Yuraima González Charmel y otros; reiterada en fallo N°
RC-239, del 2 de junio de 2011, expediente N° 2010-106, caso:
Oswaldo Jesús Madriz Roberty contra Argemery Belen Cusati Borges
y otros, la cual fue ratificada en decisión N° RC-259, del 8 de mayo
de 2017, expediente N° 2016-805, caso: Inversiones Footwear 1010,
C.A. y otra, contra C.N.A. Seguros La Previsora, y nuevamente
reiterada en fallo N° RC-519, de fecha 2 de agosto de 2017,
expediente N° 2017-192, caso: Santa Bárbara Barra y Fogón, C.A.,
contra Bar Restaurante El Que Bien, C.A., y otra, estableció lo
siguiente:

‘...Ahora bien, la Sala, ejerciendo su función pedagógica jurídica,


informa a la recurrente que ante esta Máxima Jurisdicción Civil, no
resulta pertinente presentar ninguna clase de pruebas, ya que, este
Tribunal Supremo de Justicia, por su condición de tribunal de
derecho, debe revisar y controlar la legalidad de los fallos emitidos
por los juzgados de instancia y es, sólo en casos excepcionales tales
como cuando se delatan violaciones al debido proceso, al derecho a
la defensa, entre otros y las que constituyen infracciones a
garantías constitucionales derivadas de transgresiones a reglas
procesales, que este Alto Juzgado analiza los hechos o las pruebas .

Asimismo, esta Sala de Casación Civil, observa con extrañeza que,


siendo la formalizante profesional de la abogacía no hubiese
promovido la documental en comentario, en las oportunidades
previstas legalmente para ello .

Con base a los razonamientos expuestos la Sala no procede al


análisis del instrumento consignado por la recurrente . Así se
decide…”. (Destacado de la Sala)

Aplicando la doctrina y jurisprudencias de esta Sala antes señalada al presente caso, esta
Sala se ve imposibilitada de efectuar el análisis de los instrumentos probatorios promovidos
ó consignados por las partes, por ser un tribunal estrictamente de derecho y por cuanto

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Abog. Alfredo Martínez

que en el procedimiento especial de casación no tiene cabida la promoción ni evacuación


de pruebas, razón por la cual se desestiman y se desechan las referidas pruebas. Así se
decide.-

-III-

DEL RECURSO EXTRAORDINARIO DE CASACIÓN

DENUNCIAS POR DEFECTO DE ACTIVIDAD

PRIMERA DENUNCIA

De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del artículo 313 del

Código de Procedimiento Civil, se denuncia la infracción en la recurrida de

los artículos 12, 243 ordinal 4° y 244 eiusdem, por incurrir en el vicio de

inmotivación por contradicción.

Señala el formalizante:

“…De conformidad con lo dispuesto en el Articulo (sic) 313 ordinal 1° del Código
de Procedimiento Civil, se denúnciala infracción en la recurrida de los Artículos
(sic) 12, 243 ordinal 4° y 244 eiusdem, por incurrir en el vicio de inmotivación
contradictoria, al calificar que los reparos realizados por nuestro poderdante no se
constituyen en “…graves…”, ya que, los motivos mediante los cuales se
fundamentó para afirmar lo señalado se destruyen por contradicciones graves e
inconciliables.

En este sentido conviene traer a colaciono señalado por la recurrida al resolver el


punto relativo a la incongruencia negativa de las observaciones presentadas en la
reunión relativa a los reparos formulados al informe de partición , alegada por mi
representada, lo cual es de tenor siguiente:

(…Omissis…)

Asimismo, mas adelante en la sentencia, el ad quem, señala al respecto a la


calificación de los reparos formulados por mi representada, lo siguiente:
(…Omissis,,,)

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Abog. Alfredo Martínez

Del fallo recurrido parcialmente transcrito se tiene que el juez ad quem indicó
primeramente que las objeciones contenidas en el escrito de reparos, no se
corresponden con “reparos graves” pues no se alegó la afectación del derecho ó
proporción que corresponde a los comuneros, es decir, no fue objeto del reparo al
informe, al atacar la proporción de la propiedad de los comuneros; sin embargo
posteriormente señaló, que “…a quedado establecido que una de las razones que
hicieron viable la sustanciación de esta incidencia… es que se alegó la falta de
proporción que corresponde a los comuneros…”, lo cual a todas luces resulta
contradictorio tales afirmaciones (…)

Ahora bien, en cuanto a la inmotivación del fallo, la Sala Constitucional del


Tribunal Supremo de Justicia en sentencia No. 2008-774, caso: Agencia de
Festejos San Antonio C.A., en un recurso de revisión constitucional, estableció lo
siguiente:

(…Omissis...)

En relación con dicho vicio, la Sala de Casación Civil a su digno cargo, en sentencia
No. RC -113, de fecha 13 de Mayo (sic) de 2021, Exp. No. 2018-015, caso: María
Corina Sarria de Jelambi y otros contra José Rafael Jelambi Sarria y otro, ratificó
fallo de fecha 9 de Diciembre (sic) de 1998, en el caso que siguió Giorgio Sortino
Fortunato y otro contra Inversiones El Comienzo C.A. Exp. N°. 1998-035, expresó
lo siguiente:
(…Omissis…)

Por su parte, la misma Sala sostiene, que “…queda claro que la motivación exigua
no es inmotivación; pero no pueden escasear los motivos hasta el punto de (sic)
que no sea posible el control de la legalidad…”

También ha sostenido la Sala ha su digno cargo, que la falta absoluta de motivos


puede asumir las siguiente modalidades:

(…Omissis…)

(…) c) Porque los motivos se destruyen los unos a los otros por contradicciones
graves e irreconciliables.

(…Omissis…)

Respecto al supuesto c) se observa, que la contradicción en los motivos envuelve en


el fondo inmotivación cuando lo9s motivos se destruyen los unos a los otros por
contradicciones graves, generando así la falta absoluta de fundamentos sobre el
punto de (sic) que trate, siempre que naturalmente la contradicción verse sobre un
mismo considerando, lo cual conducirá, irremediable te, a la destrucción
recíproca de los mismos, e impedirá con ello el control de la legalidad del fallo y

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Abog. Alfredo Martínez

en este sentido se ha pronunciado la Sala de Casación Civil en sus fallo números


(…)
(…Omissis…)

En virtud de los criterios antes señalados, tenemos que en el presente caso, el


sentenciador de la alzada estaría incurriendo en el vicio de motivación
contradictoria por cuanto, procede a la errónea calificación como “no grave” de
los reparos realizados por este (sic) representación en nombre de nuestro mandante,
todo con la finalidad de justificar la improcedencia de los alegatos hechos en
informes ante la alzada considerando por su parte, que los mismos, debían haber
sido hechos en la fase de contestación a la demanda, en la primera etapa de juicio de
partición y al no corresponder con objeciones relativas a “…la afectación del
derecho o proporción que corresponden a los comuneros…(sic), sin embargo
posteriormente, cambia su argumentación al pasar a conocer otras de las denuncias
hechas por nuestra parte y en nombre de nuestro representado cuando expresamente
pasa a conocer de la misma indicando que se “…alegó la falta de proporción que
corresponde a los comuneros…”, lo cual hizo viable la incidencia objeto del
recurso de apelación; de esta manera se observan (sic) que los motivos del
pronunciamiento de la recurrida se destruyen los unos a los otros, por
contradicciones graves e inconciliables ya que, por un lado, no se puede
simultáneamente asegurar que las observaciones o reparos no son “graves”, por
cuanto son alegatos que debieron de(sic) haberse hecho en la contestación de la
demanda, y no se corresponden con la afectación de la proporción de un comunero,
y que justamente por ese motivo se habilitó la incidencia objeto de pronunciamiento.

La norma contenida en el Artículo (sic) 243 Ordinal 4° del Código de


Procedimiento Civil, exige al sentenciador establecer los motivos de hecho y de
derecho de la decisión y la contenida en el 244 eiusdem, sanciona con nulidad a la
sentencia en las que falten esas determinaciones; en consecuencia los dos motivos
i) haber indicado que las objeciones contenidas en el escrito de reparos, no se
corresponden con “reparos graves” al no alegarse la afectación del derecho o
proporción que corresponde a los comuneros; y ii) haber indicado que una de las
razones que hicieron viable la sustanciación de esta incidencia es que se alegó la
falta de proporción que corresponde a los comuneros, se destruyen mutuamente
por contradicción, en virtud de que, por una parte declara la falta de proporción
que corresponde a los comuneros, y contrariamente declara expresamente que mi
representado alego una causal de gravedad de los reparos como la “…falta de
proporción que corresponde a los comuneros…” desechando en esta contradicción
excepciones opuestas en alzada, motivos éstos los cuales se desvirtúan por ser
incoherentes, se desnaturalizan, en igual intensidad y fuerza que la carencia de
fundamentos y por ende hace nula la sentencia recurrida.

Asimismo, dicha actuación del Juez (sic) ad quem genera una influencia
determinante en el dispositivo del fallo suficiente para cambiarlo, ya que de no
haber incurrido en la contradicción anteriormente señalada habría tomado en
consideración la existencia de un “reparo grave” por lo cual no podría confirmar

9
Abog. Alfredo Martínez

lo indicado por el a quo respecto a que los alegatos del reparo”… (sic) antes por el
contrario, se refieren a lo que ha debido ser materia de la litiscontestación prevista
en la primera etapa del presente juicio de partición…”, lo que modifica lo resuelto
en el dispositivo de la sentencia por cuanto en el supuesto de haber sido decidida la
controversia acorde a lo esgrimido en la presente denuncia, y al observar lo
admitido por el acervo probatorio del proceso, el JUEZ SUPERIOR no podría haber
decretado la improcedencia de la defensa opuesta por nuestro representado y
declararía sin lugar la demanda ejercida en su contra.

Los argumentos expuestos demuestran que la recurrida infringió el Artículo (sic)


243 Ordinal 4° del Código de Procedimiento Civil, y por ende también el 244
eiusdem, al estar incursa en el vicio de inmotivación por contradicción que la hace
nula, vicio que se verifica si los motivos irreconciliables, generando una situación
equiparable a la falta de fundamentos, como en el presente caso.

En virtud de todo lo antes señalado, solicitamos que la presente denuncia de


inmotivación por contradicción en los motivos del fallo, sea declarada procedente y
en consecuencia se declare la nulidad del fallo recurrido y la Sala entre a conocer
del fondo de la presente controversia de conformidad con lo dispuesto en el nuevo
proceso de casación…” (Destacado de lo transcrito).

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el formalizante le

imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12, 243 ordinal 4° y 244

del Código de Procedimiento Civil, por inmotivación por contradicción , al

considerar que la fundamentación establecida por la alzada, se destruyen los

unos a los otros por motivos inconciliables, referente a que “…las

objeciones contenidas en el escrito de reparos, no se corresponden con

‘reparos graves’ pues no se alegó la afectación del derecho ó proporción

que corresponde a los comuneros, es decir, no fue objeto del reparo al

informe, al atacar la proporción de la propiedad de los comuneros; sin

embargo posteriormente señaló, que ‘…a quedado establecido que una de

las razones que hicieron viable la sustanciación de esta incidencia… es que

10
Abog. Alfredo Martínez

se alegó la falta de proporción que corresponde a los comuneros…’, lo cual

a todas luces resulta contradictorio tales afirmaciones…”.

Aduciendo además que “…procede a la errónea calificación como

“no grave” de los reparos realizados por este (sic) representación en

nombre de nuestro mandante, todo con la finalidad de justificar la

improcedencia de los alegatos hechos en informes ante la alzada

considerando por su parte, que los mismos, debían haber sido hechos en la

fase de contestación a la demanda, en la primera etapa de juicio de

partición y al no corresponder con objeciones relativas a ‘…la afectación

del derecho o proporción que corresponden a los comuneros…(sic), sin

embargo posteriormente, cambia su argumentación al pasar a conocer otras

de las denuncias hechas por nuestra parte y en nombre de nuestro

representado cuando expresamente pasa a conocer de la misma indicando

que se ‘…alegó la falta de proporción que corresponde a los comuneros…’,

lo cual hizo viable la incidencia objeto del recurso de apelación; de esta

manera se observan (sic) que los motivos del pronunciamiento de la

recurrida se destruyen los unos a los otros, por contradicciones graves e

inconciliables ya que, por un lado, no se puede simultáneamente asegurar

que las observaciones o reparos no son ‘graves’, por cuanto son alegatos

que debieron de(sic) haberse hecho en la contestación de la demanda, y no

se corresponden con la afectación de la proporción de un comunero, y que

justamente por ese motivo se habilitó la incidencia objeto de

pronunciamiento …”.

11
Abog. Alfredo Martínez

Señalando finalmente que “…dicha actuación del Juez (sic) ad quem

genera una influencia determinante en el dispositivo del fallo suficiente

para cambiarlo, ya que de no haber incurrido en la contradicción

anteriormente señalada habría tomado en consideración la existencia de un

‘reparo grave’ por lo cual no podría confirmar lo indicado por el a quo

respecto a que los alegatos del reparo’… (sic) antes por el contrario, se

refieren a lo que ha debido ser materia de la litiscontestación prevista en la

primera etapa del presente juicio de partición…’, lo que modifica lo

resuelto en el dispositivo de la sentencia por cuanto en el supuesto de

haber sido decidida la controversia acorde a lo esgrimido en la presente

denuncia…”.

Ahora bien, en cuanto a la inmotivación del fallo , la Sala

Constitucional de este Tribunal Supremo de Justicia, en sentencia N° 1619,

de fecha 24 de octubre de 2008, expediente N° 2008-774, caso: Agencia de

Festejos San Antonio C.A., en revisión constitucional, estableció lo

siguiente:

“…El requisito de la motivación del fallo se fundamenta en el


principio de legalidad de los actos jurisdiccionales. La tutela judicial
eficaz requiere respuestas de los órganos de administración de
justicia, que estén afincadas en motivos razonables, por lo que es
necesario que toda sentencia contenga los motivos de hecho y de
derecho en que apoye su dispositivo para el conocimiento y la
comprensión de los litigantes, como condición y presupuesto para el
control de la legalidad del pronunciamiento, mediante la proposición
de los recursos ordinarios y extraordinarios que la ley otorgue a las
partes que tengan legitimación para oponerlos. Si no consta en el acto

12
Abog. Alfredo Martínez

jurisdiccional la motivación sobre los supuestos de hecho o la


cuestión de derecho, se configura el vicio de inmotivación o falta de
fundamentos, cuya consecuencia es, se insiste, la obstaculización para
la verificación del control de la legalidad del dispositivo de la
sentencia.

El procesalista Leopoldo Márquez Añez explicó que el requisito de la


motivación se incorporó en nuestra legislación desde la promulgación
del Código de Procedimiento Judicial de 12 de mayo de 1836 (Código
de Aranda). Asimismo, aludió al hecho de que en nuestras primeras
constituciones existió una norma de carácter procesal. Sobre el
particular comentó que:

El requisito de la motivación se consagró por primera vez en la


Constitución de 15 de agosto de 1819, cuyo artículo 12, Sección
Tercera, exigía que ‘Todo tribunal debe fundar sus sentencias con
expresión de la ley aplicable al caso´. Esta consagración
constitucional de la motivación representó un hito en la historia de las
instituciones procesales en Venezuela, tanto más destacado y
relevante, cuanto que ello significó la ruptura radical con el derecho
español, que había eliminado el requisito de motivación de las
sentencias desde 1778. En efecto, por Real Cédula de 23 de junio de
1778, Carlos III mandó derogar la práctica de motivar las sentencias,
con la siguiente justificación:

‘Para evitar los perjuicios que resultan con la práctica… de motivar


sus sentencias, dando lugar a cavilaciones de los litigantes,
consumiendo mucho tiempo en la extensión de las sentencias, que
vienen a ser un resumen del proceso, y las costas que las partes se
siguen; mando, cese en dicha práctica de motivar las sentencias,
ateniéndose a las palabras decisorias…´. (Motivos y Efectos del
Recurso de Forma en la Casación Civil Venezolana, Colección de
Estudios Jurídicos n.° 25, págs., 31-33).

Igualmente, esta Sala Constitucional en reciente decisión n.°


889/2008 del 30 de mayo, y que hoy se reitera, señaló respecto a la
necesidad de motivación de la sentencia lo siguiente:

‘…la motivación del fallo debe estar constituida por las razones de
hecho y de derecho que expresan los jueces como fundamento de su
dispositivo; las primeras están formadas por el establecimiento de los
hechos con ajustamiento a las pruebas que los demuestran y, las
segundas, por la aplicación a éstos de los preceptos y los principios
doctrinarios atinentes ; por tanto, el vicio de inmotivación en el acto
jurisdiccional consiste en la falta absoluta de afincamientos, que es
distinto de que los mismos sean escasos o exiguos, lo cual no debe

13
Abog. Alfredo Martínez

confundirse con la falta absoluta de motivación, que puede asumir


varias modalidades: a) que la sentencia no presente materialmente
ningún razonamiento; b) que las razones que haya dado el
sentenciador no guarden relación alguna con la pretensión o la
excepción, de modo que deben tenerse por inexistentes jurídicamente;
c) que los motivos se destruyan los unos a los otros por
contradicciones graves e irreconciliables y; d) que todos los motivos
sean falsos’…”. (Subrayado de la Sala).

También ha sostenido esta Sala, como ya se reseñó en este fallo,

atenida a los diuturnos, pacíficos y consolidados criterios doctrinales y

jurisprudenciales reiterados, que ad exemplum se vierten a continuación,

que la falta absoluta de motivos puede asumir las siguientes modalidades:

a) Porque la sentencia no contenga materialmente ningún razonamiento que la apoye.

b) Porque las razones expresadas por el sentenciador no guardan relación alguna con la
pretensión deducida o las excepciones o defensas opuestas.

c) Porque los motivos se destruyen los unos a los otros por contradicciones graves e
inconciliables.

d) Porque todos los motivos son falsos. El razonamiento del juez conduce a una conclusión
apartada palmariamente de la realidad procesal.

e) Por motivación acogida, cuando el juzgador no señala sus motivos, sino que asume y dar
por entendidos los del juzgador de la apelación, dando por reproducidos los mismos como
únicos soporte para motivar el fallo de alzada, sin esgrimir una fundamentación propia.

f) Por petición de principio, cuando se dé por probado lo que es objeto de prueba,


cometiendo el juez un sofisma, vale decir, un argumento falaz y/o una tergiversación
engañosa de los hechos que aparentan ser la verdad.

g) Por motivación ilógica o sin sentido. Cuando los motivos son tan vagos, generales,
ilógicos, sin coherencia o absurdos que impiden conocer el criterio jurídico que siguió el
juez para dictar su decisión.

h) Por motivación aparente o simulada. Aquella que no pasa de ser un intento fingido de
cumplimiento formal al mandato de la ley, y que consiste en el empleo de citas de

14
Abog. Alfredo Martínez

disposiciones legales, jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o genéricas que dan la


impresión de haberse hecho un razonamiento, pero que por sí solas no permiten conocer
realmente cuáles son las razones de hecho y de derecho por las que se arribó a la decisión.

i) Por inmotivación en el análisis de los medios de pruebas. Que hace imposible desentrañar
cual es su contendido y que elementos dimanan de ellos, no se expresa ningún
razonamiento en torno a lo que el juez considera que se probó; o no señala los motivos por
los cuales fueron desechados, y

j) Por falta de señalamiento de las normas de derecho aplicables para la resolución de los
distintos aspectos del fallo.

Así las cosas, respecto al supuesto c) antes citado se observa, que la

contradicción en los motivos envuelve en el fondo inmotivación, cuando los

motivos se destruyen los unos a los otros por contradicciones graves,

generando así la falta absoluta de fundamentos sobre el punto de que trate,

siempre que naturalmente la contradicción verse sobre un mismo

considerando, lo cual conducirá, irremediablemente, a la destrucción

recíproca de los mismos, e impedirá con ello el control de la legalidad del

fallo , y en este sentido se ha pronunciado esta Sala en sus fallos números

RC-704, de fecha 27 de noviembre de 2009, expediente N° 2009-242; RC-

457, de fecha 26 de octubre de 2010, expediente N° 2009-657; RC-215, de

fecha 13 de mayo de 2011, expediente N° 2010-547; RC-121, de fecha 29 de

febrero de 2012, expediente N° 2011-581; y RC-393, de fecha 8 de julio de

2013, expediente N° 2013-101, entre muchos otros, de la siguiente forma:

“…siendo que la contradicción en los motivos envuelve en el fondo


inmotivación, cuando los motivos se destruyen los unos a los otros
por contradicciones graves, generando así la falta absoluta de
fundamentos sobre el punto de que trate, siempre que, naturalmente,
la contradicción verse sobre un mismo considerando , lo cual

15
Abog. Alfredo Martínez

conducirá, irremediablemente, a la destrucción recíproca de los


mismos, e impedirá con ello el control de la legalidad el fallo…”
(Destacado de lo transcrito).

Por lo que, la motivación debe estar constituida por las razones de

hecho y de derecho que dan los jueces como fundamento del dispositivo.

Las primeras están formadas por el establecimiento de los hechos con

ajustamiento a las pruebas que las demuestran; y las segundas, la aplicación

a éstos de los preceptos legales y los principios doctrinarios atinentes. (Cfr.

Fallos Nos. 83, de fecha 23 de marzo de 1992, caso: Juan Nazario Perozo

contra Freddy Victorio Escalona Cortez y otros, RC-182, de fecha 9 de

abril de 2008, expediente N° 2007-876, caso: Marlene Evarista Revete

Abreu y otros contra la Asociación Civil Unión de Conductores del Oeste,

entre muchos otros).

Para la Sala en constante y pacífica doctrina, por lo menos a partir de

1906, está claro, que el vicio de inmotivación en el fallo , consiste en la

falta absoluta de fundamentos y no cuando los mismos son escasos o

exiguos con lo cual no debe confundirse. (Cfr. Fallos números N° RC-934,

de fecha 15 de diciembre de 2016, expediente N° 2016-365, caso: Michel

Kalbahdji Basnaji contra ALTEC, C.A., y otro y RC-479, de fecha 13 de

julio de 2017, expediente N° 2016-652, caso: Carmen Xiomara Nuñez

Collado contra Mario Nicola Pino Finocchi Perricelli).-

16
Abog. Alfredo Martínez

Establecido lo anterior y dada la naturaleza del asunto planteado, esta

Sala pasa a transcribir la parte pertinente de la recurrida, la cual señaló:

“…Vistos los términos en que fue pronunciado el fallo recurrido,


este decisor concuerda con lo allí expresado en el sentido que la
mayoría de las objeciones formuladas al informe del partidor van
direccionadas: 1.- A insistir en su defensas respecto de la
propiedad común de las partes contendientes de las bienhechurías
levantadas sobre el único bien inmueble perteneciente a la
comunidad existente entre ellos y que se sustancia en el cuaderno
separado, y 2.- Lo relacionado con la idoneidad del repartidor
como tal; argumentos estos que no son objetos de debate en el
presente cuaderno principal, pues lo primero se encuentra siendo
sustanciado en el cuaderno separado y lo segundo según emerge
de las actas procesales y del capítulo relativo a la secuencia
procedimental, adquirió firmeza, sobre todo la decisión
pronunciada por esta Alzada (sic) respecto a la apelación de la
designación del partidor recaída en el asunto Nro. 37778
(nomenclatura de este Tribunal –sic-) en la que se declaró sin
lugar la misma, adquiriendo firmeza la designación del mismo.

Lo anterior, sin lugar a dudas nos lleva analizar si efectivamente


tales objeciones se corresponde a repares graves o si por el
contrario se constituyen en defensas de fondo que debieron ser
expuestas en el acto de contestación de la demanda que en todo
caso deben ser objeto de decisión del cuaderno separado.

En este caso, precisa esta Alzada (sic), que los alegatos a los
cuales hacemos referencia se refieren a lo siguiente, cito textual:

(…Omissis…)

En este sentido, respecto a lo que debe ser considerado como


reparos graves, ha señalado la Sala de Casación Civil que “tanto
la jurisprudencia como la doctrina han sostenido que estos se
oponen cuando el comunero considera que ha sido afectado su
derecho sobre alguno de los bienes objeto de partición o sobre la
proporción que le es adjudicada”.

Así, el Tribunal Supremo de Justicia ha indicado en sus fallos,


que la ley no establece taxativamente cuales objeciones pueden
considerarse como leves o graves, razón por la que toma en
consideración lo que al respecto ha referido la doctrina. Así, en

17
Abog. Alfredo Martínez

sentencia Nro. 0961 de fecha 18 de diciembre de 2007, emanada


de la Sala de Casación Civil, ratificada en fallo Nro. 681, de fecha
3 de noviembre de 2017, expediente Nro. 15-863, en el caso de
Reina de Jesús López de Tortosa contra Abelardo Segundo López
Montes, así como el dictado en fecha 9 de julio de 2018, Exp.
AA20-C-2018-000182, caso: ELÍAS HERNÁNDEZ GONZÁLEZ,
estableció:

(…Omissis…)

A la luz de lo anterior, no cabe lugar a dudas respecto a que las


objeciones vertidas en el escrito de “reparos graves”, transcritos
líneas arriba, en modo alguno se constituyen en tales, pues no se
corresponden con la afectación del derecho o proporción que
corresponde a los comuneros u otros de esta índole, antes por el
contrario, se refieren a lo que ha debido ser materia de la
litiscontestación prevista en la primera etapa del presente juicio
de partición.

De allí que se confirme lo decidido por la iudex a quo en el fallo


objeto de apelación al respecto. ASÍ SE DECIDE.

Ahora bien, como quiera que ha quedado establecido que una de


las razones que hicieron viable la sustanciación de la incidencia
en esta etapa del proceso es que se alegó la falta de proporción
que corresponde a los comuneros, corresponde emitir la decisión
correspondiente.

En efecto, el aludido profesional del derecho adujo que no consta


lo siguiente:

(…Omissis…)

Respecto a lo señalado, de la revisión del escrito de reparos


graves consignado por el demandado en la oportunidad legal
correspondiente, se observó que el mismo “(…) a los fines de
comprobar los REPAROS GRAVES AQUÍ FORMULADOS, anexo
marcado con el No. 01, COPIA DE LA FICHA CATASTRAL No.
6840 DEL INMUEBLE INTEGRADO CUYA PARTICIÓN IRRITA
efectúa el SEDICENTE PARTIDOR, la cual tiene carácter de
INSTRUMENTO PÚBLICO ADMINISTRATIVO, de donde se
aprecia la EXISTENCIA DE LAS BIENHECHURÍAS y a su vez,
acompañamos COPIA DE CROQUIS REAL en el cual se
determina que la partición seria de otra forma y otras medidas,
pues se omite DELIBERADAMENTE el sector final del terreno”.

18
Abog. Alfredo Martínez

Ello así, debe esta Alzada (sic) recalcar que en el caso de autos no
se encuentra controvertida la existencia de las bienhechurías en
una de las partes del terreno objeto de partición, ni la existencia
de la propiedad del mismo (terreno), por lo que la ficha catastral
traída a los autos por el objetante del informe del partidor, no
constituye un instrumento que demuestre que el inmueble objeto
de partición no fue dividido EQUITATIVAMENTE como lo adujo
el demandado.

De igual manera, en torno al croquis consignado a los fines de


demostrar ‘que la partición seria (sic) de otra forma y otras
medidas’, al quedar establecido que la partición de marras es de
las denominadas como particiones simples y que a cada uno de los
comuneros le corresponde un cincuenta por ciento (50%) de la
extensión del lote de terreno a partir, no encuentra este decisor
que con tal prueba que corre al folio 186 del expediente se
demuestre lo argüido por el impugnante, en cuanto a que la
partición seria de otra forma o medida, antes bien, expresamente
señala ese documento que al Lote (sic) 1 le fue asignado un área
de 25.214,5 m2 y al Lote (sic) 2 un área de 25.214,5 m2, lo que
descarta el alegato relativo a que no fueron divididos
equitativamente, pues los metros cuadrados de uno y de otro son
exactamente los idénticos, sin desprenderse omisión de sector
final alguno del referido bien…”.

Como logra apreciarse de la transcripción del fallo recurrido, se puede constatar que
la alzada determinó que “…respecto a lo que debe ser considerado como reparos graves, ha
señalado la Sala de Casación Civil que “tanto la jurisprudencia como la doctrina han
sostenido que estos se oponen cuando el comunero considera que ha sido afectado su
derecho sobre alguno de los bienes objeto de partición o sobre la proporción que le es
adjudicada…”.

Indicando además que “…no cabe lugar a dudas respecto a que las

objeciones vertidas en el escrito de “reparos graves”, transcritos líneas

arriba, en modo alguno se constituyen en tales, pues no se corresponden con

la afectación del derecho o proporción que corresponde a los comuneros u

otros de esta índole, antes por el contrario, se refieren a lo que ha debido

ser materia de la litiscontestación prevista en la primera etapa del presente

19
Abog. Alfredo Martínez

juicio de partición…”; y que “…en el caso de autos no se encuentra

controvertida la existencia de las bienhechurías en una de las partes del

terreno objeto de partición, ni la existencia de la propiedad del mismo

(terreno), por lo que la ficha catastral traída a los autos por el objetante

del informe del partidor, no constituye un instrumento que demuestre que el

inmueble objeto de partición no fue dividido EQUITATIVAMENTE como lo

adujo el demandado…”.

Concluyendo en torno a este punto la alzada que “…al quedar

establecido que la partición de marras es de las denominadas como

particiones simples y que a cada uno de los comuneros le corresponde un

cincuenta por ciento (50%) de la extensión del lote de terreno a partir (…) 1

le fue asignado un área de 25.214,5 m2 y al Lote (sic) 2 un área de 25.214,5

m2, lo que descarta el alegato relativo a que no fueron divididos

equitativamente, pues los metros cuadrados de uno y de otro son exactamente

los idénticos, sin desprenderse omisión de sector final alguno del referido

bien…”.

Establecido lo anterior, esta Sala observa que el juzgado superior,

contrario a lo alegado por el formalizante, expresó los motivos de hecho y de

derecho en el fallo recurrido señalando su debida fundamentación en torno a

la partición del bien objeto de la presente controversia, por cuanto estableció

que por ser una partición simple la cuota parte de cada uno de los comuneros

será siempre de cincuenta por ciento (50%), lo cual no le afecta a ninguna de

20
Abog. Alfredo Martínez

las partes en sus derechos respecto a la proporción que le corresponde sobre

el referido bien, desprendiéndose de lo anterior, que no existe la

contradicción en los motivos aducida; verificándose así la labor de

juzgamiento por parte del juez de alzada como conocedor del derecho, dado

que los razonamientos aportados no se excluyen mutuamente; constituyendo

así la correcta administración de justicia, conforme al principio general del

derecho “iura novit curia”, que determina que los jueces pueden si no suplir

hechos no alegados por éstos, sí elaborar argumentos de derecho para

fundamentar la decisión, pues a ello se contrae su deber jurisdiccional: “(…)

Aplicar el derecho, alegado o no por las partes, a los hechos que sí lo deben

ser siempre por éstos …”. (Sentencias de fecha 30 de abril de 1969, G.F. Nº

64. Pág. 474 y RC-368, de fecha 1 de agosto de 2018, expediente N° 2017-

552, caso: Lidia Tyjouk de Piñeiro y otra contra Centro Hípico El Potro 612,

C.A., y otros).

De la anterior transcripción se observa, que la determinación definitiva

del juez fue el resultado de atenerse a lo alegado y probado en autos, en

apreciación soberana de los hechos y de las pruebas, sin cometer en su

fundamentación contradicción alguna argumentativa de los hechos sobre un

mismo punto; razón por la cual esta denuncia es improcedente. Así se

declara.

SEGUNDA DENUNCIA

21
Abog. Alfredo Martínez

Con fundamento en el ordinal 1° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de de los

artículos 12, 243 ordinal 4° y 244 eiusdem, por incurrir el vicio de

inmotivación en la modalidad de motivación simulada o aparente.

Señala el formalizante:

“…De conformidad con el artículo 313 ordinal 1° del Código de Procedimiento


Civil, se denuncia la infracción en la recurrida de los Artículos (sic) 12, 243 ordinal
4° y 244 eiusdem, por incurrir el ad quem en el vicio de inmotivación por
motivación aparente o simulada, al señalar que el juez a quo obró ajustada (sic) a
derecho, cuando no emitió pronunciamiento sobre las observaciones realizadas en la
reunión respecto a los reparos formulados al informe de partición, por cuanto dichos
alegatos fueron hechos en dicha reunión, siendo que la misma, es un acto que
únicamente para (sic) sirve para llegar a un acuerdo en relación a los reparos
formulados.

En este sentido conviene traer a colación lo señalado por la recurrida al resolver el


punto relativo a la incongruencia negativa de las observaciones presentadas en la
reunión relativa a los reparos formulados al informe de partición, alegada por mi
representada, lo cual es del tenor siguiente:
(…Omissis…)
“… Asimismo, se constató que el 13 de mayo de 2021, se llevó a cabo la
‘reunión respecto a los reparos formulados al informe de partición’, en el
cual se dejó constancia que no se llegó a acuerdo alguno, razón por la cual
se dispuso que se decidiría sobre los reparos graves dentro de los 10 días de
despacho siguientes…

En virtud de lo anterior, en criterio de quien aquí decide, la iudex a quo


obro ajustada a derecho cuando no emitió decisión sobre las observaciones
realizadas en dicha reunión que no se correspondían a las practicadas en
el escrito de objeción presentado por el demandado, ya que ese acto era
únicamente para llegar a un acuerdo en relación a los reparos formulados
en el lapso previsto en el artículo 785 ibidem, entender lo contrario y
aceptar que en la oportunidad de llevarse a cabo la reunión se pueden
presentar nuevas objeciones sería reabrir dicho lapso, lo que atentaría
contra el principio de preclusión de los lapsos y el debido proceso. Es por
ello que se declara la improcedencia del vicio denunciado por la apelante.
ASÍ SE DECIDE…” (Destacado de lo transcrito).

22
Abog. Alfredo Martínez

(...Omissis...)

Esta circunstancia en la sentencia recurrida, se circunscribe en una de las


modalidades del vicio de inmotivación, cual es la falta absoluta de hecho y de
derecho que sustente el dispositivo del fallo, dado que no señaló nada al respecto a
la(sic) efectiva incongruencia negativa en que incurrió el juez a quo y manifestó
que sobre esos argumentos el juez no debía pronunciarse, fundamentación la cual
no se observa de la parte motiva de la recurrida...”. (Destacado de lo transcrito).

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende, que el formalizante le

imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12, 243 ordinal 4° y 244

del Código de Procedimiento Civil, por incurre en inmotivación en la

modalidad de motivación aparente o simulada , al considerar que: “(…)que

no señaló nada al respecto a la (sic) efectiva incongruencia negativa en

que incurrió el juez a quo...”.

Aduciendo además que “…circunstancia en la sentencia recurrida, se

circunscribe en una de las modalidades del vicio de inmotivación, cual es

la falta absoluta de hecho y de derecho que sustente el dispositivo del

fallo...”.

Ahora bien, ha sostenido esta Sala, en sus fallos números RC-254, expediente N°
2017-072, y RC-255, expediente N° 2017-675, de fecha 29 de mayo de 2018; reiteradas en
fallos N° RC-156, expediente N° 2018-272, del 21 de mayo de 2019, y números RC-432,
expediente N° 2018-651 y RC-433, expediente N° 2019-012, de fecha 22 de octubre de
2019, entre muchos otros, y en aplicación de lo estatuido en decisión N° RC-510,
expediente N° 2017-124, del 28 de julio de 2017 y sentencia de la Sala Constitucional de
este Tribunal Supremo de Justicia, N° 362, expediente N° 2017-1129, del 11 de mayo
de 2018, atenida a los diuturnos, pacíficos y consolidados criterios doctrinales y
jurisprudenciales reiterados en la transcripción que se vierte a continuación, que la
inmotivación por la falta absoluta de motivos puede asumir varias modalidades, a saber:

23
Abog. Alfredo Martínez

“…a) Porque la sentencia no contenga materialmente ningún


razonamiento que la apoye . (Vid. Sentencias N° 446, del 3-7-
2017. Exp. 2016-605; N° 649, del 24-10-2017. Exp. N° 2017-273;
y N° 349, del 12-7-2018. Exp. N° 2017-453).

b) Porque las razones expresadas por el sentenciador no guardan


relación alguna con la pretensión deducida o las excepciones o
defensas opuestas . (Ver. Decisiones N° 203, del 21-4-2017. Exp.
N° 2016-696; N° 855, del 15-12-2017. Exp. N° 2017-568; y N°
231, del 9-5-2018. Exp. N° 2017-336).

c) Porque los motivos se destruyen los unos a los otros por


contradicciones graves e inconciliables . (Cfr. Fallos N° 891, del
9-12-2016. Exp. N° 2015-830; N° 214, del 26-4-2017. Exp. N°
2016-861; y N° 585, del 14-8-2017. Exp. N° 2017-392).

d) Porque todos los motivos son falsos. El razonamiento del juez


conduce a una conclusión apartada palmariamente de la
realidad procesal. (Vid. Sentencias N° 149, del 30-3-2009. Exp.
N° 2008-662; N° 576, del 23-10-2009. Exp. N° 2009-267; y N°
361, del 7-5-2017. Exp. N° 2016-053).

e) Por motivación acogida, cuando el juzgador no señala sus


motivos, sino que asume y dar por entendidos los del juzgador de
la apelación, dando por reproducidos los mismos como único
soporte para motivar el fallo de alzada, sin esgrimir una
fundamentación propia. (Ver. Decisiones N° 390, del 18-6-2014.
Exp. N° 2014-060; N° 865, del 7-12-2016. Exp. N° 2015-438; y
N° 745, del 5-4-2017. Exp. N° 2016-745).

f) Por petición de principio, cuando se dé por probado lo que es


objeto de prueba , cometiendo el juez un sofisma, vale decir, un
argumento falaz y/o una tergiversación engañosa de los hechos
que aparentan ser la verdad. (Cfr. Fallos N° 114, del 13-4-2000.

24
Abog. Alfredo Martínez

Exp. N° 1999-468; N° 036, del 17-2-2017. Exp. N° 2016-395; y


N° 067, del 22-2-2018. Exp. N° 2017-171).

g) Por motivación ilógica o sin sentido. Cuando los motivos son


tan vagos, generales, ilógicos, sin coherencia o absurdos que
impiden conocer el criterio jurídico que siguió el juez para
dictar su decisión. (Vid. Sentencias N° 38, del 21-2-2007. Exp.
N° 2004-079; N° 632, del 15-10-2014. Exp. N° 2013-639; y N°
657, del 4-11-2014. Exp. N° 2014-320).

h) Por motivación aparente o simulada. Aquella que no pasa de


ser un intento fingido de cumplimiento formal al mandato de la
ley, y que consiste en el empleo de citas de disposiciones legales,
jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o genéricas que dan la
impresión de haberse hecho un razonamiento, pero que por sí
solas no permiten conocer realmente cuáles son las razones de
hecho y de derecho por las que se arribó a la decisión. (Ver.
Decisiones N° 074, del 15-3-2010. Exp. N° 2009-570; N° 657, del
4-11-2014. Exp. N° 2014-320; y N° 228, del 9-5-2018. Exp. N°
2017-062).

i) Por inmotivación en el análisis de los medios de pruebas. Que


hace imposible desentrañar cual es su contendido y que
elementos dimanan de ellos, no se expresa ningún razonamiento
en torno a lo que el juez considera que se probó; o no señala los
motivos por los cuales fueron desechados. (Cfr. Fallos N° 123,
del 29-3-2017. Exp. N° 2016-239; N° 228, del 9-5-2018. Exp. N°
2017-062; y N° 436, del 13-8-2018. Exp. N° 2017-432). Y

j) Por falta de señalamiento de las normas de derecho aplicables


para la resolución de los distintos aspectos del fallo . (Cfr. Fallos
N° 38, del 21-2-2007. Exp. N° 2004-079; N° 559, del 25-11-2010.
Exp. N° 2009-378; y N° 032, del 27-1-2014. Exp. N° 2012-624)
…”.

25
Abog. Alfredo Martínez

De acuerdo a la anterior jurisprudencia de la Sala, se tiene que

conforme al numeral 4° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil,

es requisito de toda sentencia, aportar los motivos de hecho y de derecho en

los cuales se fundamenta, así pues, el juez tiene la obligación de explicar su

decisión, es decir, hacerla comprensible mediante la descripción de los

motivos que lo condujeron a tomar tal determinación.

Motivo por lo cual, el juez está obligado a expresar los motivos de

hecho y de derecho de la decisión, para que sea el resultado de un juicio

lógico fundado en el derecho y en las circunstancias de hecho comprobadas

en la causa.

Así las cosas, de la doctrina jurisprudencial antes reflejada, tenemos

que en relación al vicio por motivación aparente o simulada : aquella que

no pasa de ser un intento fingido de cumplimiento formal al mandato de la

ley, y que consiste en el empleo de citas de disposiciones legales,

jurisprudencia, doctrina y de frases vagas o genéricas que dan la

impresión de haberse hecho un razonamiento, pero que por sí solas no

permiten conocer realmente cuáles son las razones de hecho y de derecho

por las que se arribó a la decisión.

Establecido lo anterior, y a objeto de resolver lo aducido por el

formalizante, resulta pertinente transcribir lo establecido por la recurrida,

la cual señaló:

26
Abog. Alfredo Martínez

“…De acuerdo a lo antes señalado, las partes cuentan con un lapso de diez días
siguientes a la presentación del informe del partidor para su revisión y
presentación de objeciones (artículo 785 del Texto Adjetivo Civil), siendo que si
esas objeciones se refieren a reparos graves formulados en aquellos diez días y de
no lograr conciliar a las partes ‘el Juez decidirá sobre los erparos presentados
dentro de los diez días siguientes (…)´
(…Omissis…)

Asimismo, se constató que el 13 de mayo de 2021, se llevó a cabo la ‘reunión


respecto a los reparos formulados al informe de partición’, en el cual se dejó
constancia que no se llegó a acuerdo alguno, razón por la cual se dispuso que se
decidiría sobre los reparos graves dentro de los 10 días de despacho siguientes…

En virtud de lo anterior, en criterio de quien aquí decide, la iudex a quo obro


ajustada a derecho cuando no emitió decisión sobre las observaciones realizadas
en dicha reunión que no se correspondían a las practicadas en el escrito de
objeción presentado por el demandado, ya que ese acto era únicamente para
llegar a un acuerdo en relación a los reparos formulados en el lapso previsto en el
artículo 785 ibídem, entender lo contrario y aceptar que en la oportunidad de
llevarse a cabo la reunión se pueden presentar nuevas objeciones sería reabrir
dicho lapso, lo que atentaría contra el principio de preclusión de los lapsos y el
debido proceso. Es por ello que se declara la improcedencia del vicio denunciado
por la apelante. ASÍ SE DECIDE…”. (Destacado de lo transcrito).

Como logra apreciarse de la transcripción del fallo recurrido, se puede


constatar que la alzada respecto de las objeciones realizadas en la reunión
con motivo de los reparos formulados, concluyó que el tribunal de primera
instancia obro conforme a derecho al no emitir pronunciamiento sobre las
consideraciones realizadas en la mencionada reunión, toda vez que no se
correspondían a las practicadas en el escrito de objeción presentado por el
demandado, estableciendo igualmente que el acto era únicamente para llegar
a un acuerdo en relación a los reparos formulados en el lapso establecido en
el Código de Procedimiento Civil, concluyendo la alzada de esta manera con
que “…entender lo contrario y aceptar que en la oportunidad de llevarse a
cabo la reunión se pueden presentar nuevas objeciones sería reabrir dicho
lapso, lo que atentaría contra el principio de preclusión de los lapsos…”.

Del mismo modo, esta Sala observa que el juzgado superior, contrario

a lo alegado por el formalizante, expresó los motivos de hecho y de derecho

en el fallo recurrido señalando su debida fundamentación y/o motivación en

27
Abog. Alfredo Martínez

torno a la reunión llevada a cabo con motivo de la formulación de reparos

graves, al establecer que: “…la iudex a quo obro ajustada a derecho cuando

no emitió decisión sobre las observaciones realizadas en dicha reunión (…)

ya que ese acto era únicamente para llegar a un acuerdo en relación a los

reparos formulados en el lapso previsto en el artículo 785 (sic) ibídem…” y

que “…entender lo contrario y aceptar que en la oportunidad de llevarse a

cabo la reunión se pueden presentar nuevas objeciones sería reabrir dicho

lapso, lo que atentaría contra el principio de preclusión de los lapsos y el

debido proceso…”.

De lo anterior constata esta Sala, que contrario a lo aducido por el

recurrente de autos, la alzada no incurre en el vicio de actividad que se le

endilga (motivación aparente o simulada), ya que explanó las razones de

hecho y de derecho por las que arribó a su silogismo, de manera clara y

especifica al momento de motivar y/o fundamentar la misma.

En consideración a todo lo antes señalado, esta denuncia es declarada

improcedente. Así se decide.

TERCERA DENUNCIA

Con fundamento en el ordinal 1° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de los

artículos 12 y 243 ordinal 5° eiusdem, por incurrir el vicio de

incongruencia por tergiversación de los alegatos.

Señala el formalizante:
28
Abog. Alfredo Martínez

“…De conformidad con el artículo 313 ordinal 1° del Código de Procedimiento


Civil se denuncia la infracción de la recurrida de los artículos 12 y 243 ordinal 5°
por incurrir el ad quem en el vicio de incongruencia por tergiversación de los
alegatos, por cuanto ‘cambia o distorciona el sentido de los alegatos de las partes’.

En el presente caso, se observa que el sentenciador de la alzada tergiversó lo


planteado en el escrito de ‘ reparos graves ‘ de mi representado y modificó el
sentido de los mismos al indicar que ‘…modo alguno se constituyen en tales…’, al
no corresponderse con la afectación del derecho o proporción que corresponde a los
comuneros.

En este sentido, se desprende del escrito de reparos graves al informe de partición


presentado por mí representado, lo siguiente:

(…Omissis…)

Expuesto lo anterior, no cabe duda alguna que los reparos opuestos al informe del
partidor son de naturaleza grave, conforme a la definición que ha realizado esta Sala
de Casación Civil mediante sentencia Nro. 0961 de fecha 18 de diciembre de 2007,
ratificada en el fallo Nro.° 681, de fecha 03 de noviembre de 2017, expediente Nro.
15.863, en el caso de Reina de Jesús López de Tortosa contra Abelardo Segundo
López Montes, así como el dictado en fecha 9 de julio de 2018, Exp. AA20-C-
2018-000182, caso: Elías Hernández González, en la que se estableció:
(…Omissis…)

Sin embargo la sentencia recurrida señala lo siguiente al resolver el objeto de la


presente controversia:

(…Omissis…)

Del fallo parcialmente transcrito, tenemos que el ad quem le quita el carácter de


‘graves’ a los reparos hechos en su escrito contra el informe del partidor, al señalar
que los mismos no se constituyen en tales, pues no se corresponden con una ‘…
afectación del derecho o proporción que corresponde a los comuneros u otros de
esta índole, antes por el contrario, se refieren a lo que ha debido ser materia de la
litiscontestación prevista en la primera etapa del presente juicio de partición…’.
(…Omissis…)

En virtud de todo lo antes señalado, solicitamos que la presente denuncia de


incongruencia por tergiversación de los alegatos sea declarada procedente y en
consecuencia se declare la nulidad del fallo recurrido y la Sala entre a conocer del
fondo de la presente controversia de conformidad con lo dispuesto en el nuevo
proceso de casación...”. (Destacado de lo transcrito)

29
Abog. Alfredo Martínez

Para decidir, la Sala observa:

De la denuncia antes transcrita se desprende que el formalizante le

imputa a la recurrida la infracción de los artículos 12 y 243 ordinal 5° del

Código de Procedimiento Civil, por incurrir en el vicio denominado

incongruencia por tergiversación , al considerar que: “…que el

sentenciador de la alzada tergiversó lo planteado en el escrito de ‘ reparos

graves ‘ de mi representado y modificó el sentido de los mismos al indicar

que ‘…modo alguno se constituyen en tales…’, al no corresponderse con la

afectación del derecho o proporción que corresponde a los comuneros…”.

Aduciendo además que “…no cabe duda alguna que los reparos

opuestos al informe del partidor son de naturaleza grave…”.

Señalando finalmente que “…el ad quem le quita el carácter de

‘graves’ a los reparos hechos en su escrito contra el informe del partidor,

al señalar que los mismos no se constituyen en tales…”.

En este sentido, la doctrina reiterada y pacífica de este Alto Tribunal

sobre la incongruencia por tergiversación , ha sostenido en sentencia Nº

536 de fecha 1 de agosto de 2012, Exp. Nº 2012-000094, caso: Clímaco

30
Abog. Alfredo Martínez

Antonio Marcano, contra la sociedad mercantil Compañía Nacional

Anónima de Seguros la Previsora, lo siguiente:

“…Por lo tanto, la falta de cumplimiento a las exigencias de la norma


ut supra, dará lugar al vicio de incongruencia del fallo la cual se
originará cada vez que el juez altera o modifica el problema judicial
debatido entre las partes, bien porque no resuelve sólo sobre los
hechos alegados por éstas, o bien porque no resuelve sobre todo los
alegados por los sujetos del litigio.

La configuración del señalado vicio puede ocurrir de manera simple,


vale decir, incongruencia positiva o negativa, o en forma compleja
por la tergiversación de los alegatos planteados por las partes en la
demanda, contestación e informes.

No obstante a lo anterior, es preciso señalar, que cuando el juzgador


no ajusta o ciñe sus pronunciamiento con base en los alegatos,
defensas o excepciones opuestos en la demanda y contestación,
surge la incongruencia por tergiversación de los términos de la
controversia, es decir, si el jurisdicente se aparta o tergiversa un
argumento de hecho, incluido en la demanda o en la contestación,
no resuelve el thema decidendumtal como fue planteado, lo cual lo
conduce a decidir algo distinto a lo pedido. (Sentencia Nro. 59 de
fecha 8 de febrero de 2012, caso: José Castiñeira López y Otra contra
Pedro José Salazar y Otra)…”. (Destacado de la Sala).

En este sentido, el juez ad quem al resolver el punto objeto de la

presente denuncia, señaló lo siguiente:

“…Respecto a lo señalado, de la revisión del escrito de reparos graves


consignado por el demandado en la oportunidad legal
correspondiente, se observó que el mismo “(…) a los fines de
comprobar los REPAROS GRAVES AQUÍ FORMULADOS, anexo
marcado con el No. 01, COPIA DE LA FICHA CATASTRAL No.
6840 DEL INMUEBLE INTEGRADO CUYA PARTICIÓN IRRITA
efectúa el SEDICENTE PARTIDOR, la cual tiene carácter de
INSTRUMENTO PÚBLICO ADMINISTRATIVO, de donde se aprecia

31
Abog. Alfredo Martínez

la EXISTENCIA DE LAS BIENHECHURÍAS y a su vez,


acompañamos COPIA DE CROQUIS REAL en el cual se determina
que la partición seria de otra forma y otras medidas, pues se omite
DELIBERADAMENTE el sector final del terreno”.

Ello así, debe esta Alzada (sic) recalcar que en el caso de autos no se
encuentra controvertida la existencia de las bienhechurías en una de
las partes del terreno objeto de partición, ni la existencia de la
propiedad del mismo (terreno), por lo que la ficha catastral traída a
los autos por el objetante del informe del partidor, no constituye un
instrumento que demuestre que el inmueble objeto de partición no fue
dividido EQUITATIVAMENTE como lo adujo el demandado.

De igual manera, en torno al croquis consignado a los fines de


demostrar ‘que la partición seria (sic) de otra forma y otras medidas’,
al quedar establecido que la partición de marras es de las
denominadas como particiones simples y que a cada uno de los
comuneros le corresponde un cincuenta por ciento (50%) de la
extensión del lote de terreno a partir, no encuentra este decisor que
con tal prueba que corre al folio 186 del expediente se demuestre lo
argüido por el impugnante, en cuanto a que la partición seria de otra
forma o medida, antes bien, expresamente señala ese documento que
al Lote (sic) 1 le fue asignado un área de 25.214,5 m2 y al Lote (sic)
2 un área de 25.214,5 m2, lo que descarta el alegato relativo a que no
fueron divididos equitativamente, pues los metros cuadrados de uno y
de otro son exactamente los idénticos, sin desprenderse omisión de
sector final alguno del referido bien…”.

De la transcripción parcial de la recurrida, entiende esta Sala que

contrario a lo expresado por el formalizante, la alzada no encontró ningún

elemento que demostrase lo argüido por el recurrente, referente a que la

partición pudo ser realizada de otra forma o con otras medidas, descartando

el alegato relativo a que no fue dividida de manera equitativa la partición en

el caso de marras, ya que los metros cuadrados correspondientes a ambas

partes son exactamente idénticos, sin omitir bien alguno ni cuota parte

correspondiente a los comuneros en el presente juicio.

32
Abog. Alfredo Martínez

Ahora bien, de lo anterior, observa esta Sala que el juzgado superior,

concluye que no se constituyó como un reparo grave lo expresado por el

recurrente, ya que por la naturaleza de la partición, la cuota parte de cada

comunero se constituían en partes iguales ; determinando la alzada que eran

reparos de carácter leve por “…no corresponderse con la afectación del

derecho o proporción que corresponde a los comuneros ….”

Por todo lo anterior, esta Sala no constata que el juez superior se haya

apartado o tergiversado un argumento de hecho, incluido en la demanda o en

la contestación, ni tampoco que no resuelve el thema decidendum tal como

fue planteado por las partes; por lo que la presente denuncia por infracción

de los artículos 12 y 243 ordinal 5° del Código de Procedimiento Civil, por

incongruencia por tergiversación resulta improcedente. Así se declara.

DECISIÓN

Por las precedentes consideraciones, este Tribunal Supremo de Justicia de la República


Bolivariana de Venezuela, en Sala de Casación Civil, administrando Justicia en nombre de
la República y por autoridad de la ley, declara: SIN LUGAR el recurso extraordinario de
casación anunciado y formalizado por el demandado recurrente, contra la sentencia dictada
por el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito de la
Circunscripción Judicial del estado Portuguesa, con sede en la ciudad de Acarigua, en fecha
26 de octubre de 2021.

33
Abog. Alfredo Martínez

Se CONDENA EN COSTAS del recurso extraordinario de casación al demandado


recurrente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código de
Procedimiento Civil.

Publíquese y regístrese. Remítase el expediente al Juzgado Segundo de Primera Instancia


en lo Civil, Mercantil y del Tránsito del Segundo Circuito de la Circunscripción Judicial del
estado Portuguesa, con sede en la ciudad de Acarigua. Particípese la presente decisión al
juzgado superior de origen antes mencionado, de conformidad con el artículo 326 del
Código de Procedimiento Civil.

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Tribunal Supremo de Justicia, en Sala
de Casación Civil en Caracas, a los diecisiete (17) días del mes de octubre de dos mil
veintidós. Años: 212º de la Independencia y 163º de la Federación.

Presidente de la Sala y Ponente , HENRY JOSÉ TIMAURE TAPIA

Vicepresidente, JOSÉ LUIS GUTIÉRREZ PARRA

Magistrada, CARMEN ENEIDA ALVES NAVAS

Secretaria, VICTORIA DE LOS ÁNGELES VALLÉS BASANTA

Exp. AA20-C-2021-000364

Nota : Publicada en su fecha a las ( )

Secretaria,

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