MATEO NO QUIERE PONERSE LOS CALCETINES
Obra de teatro sobre la autonomía
Esta obra de teatro corta cuenta la historia de un niño pequeño llamado Mateo quien aprendió a
ponerse los calcetines él solito cuando apenas era un bebé. Resulta que nuestro amigo Mateo
era muy perezoso y también muy ingenioso, así que, como nunca le apetecía ponerse sus
calcetines, le hizo creer a sus papás que se le había olvidado cómo hacerlo. ¿Qué crees que
pasará? ¡Vamos a descubrirlo!
- Personajes: Mateo, su mamá y su papá.
- Lugar en el que transcurre la acción: una casa.
Se abre el telón. Se ve a Mateo en su habitación justo antes de tener que salir a la escuela. Se le
ve hablando él solo.
Mateo: ¡Qué pereza! No tengo ganas de ponerme los calcetines, ni los zapatos... (Da vueltas de
un lado para otro de la habitación pensativo). ¡Ya sé lo que puedo hacer! Les haré a creer a
mamá y papá que no sé ponerme solo los calcetines ni los zapatos. (Coge su calzado y va a la
cocina donde están sus padres haciendo el desayuno).
Papá: Hola, hijo, ¿aún no te has vestido?
Mateo: Es que me cuesta mucho ponerme los calcetines.
Mamá: ¿Lo has intentado? Si antes sí sabías hacerlo.
Mateo: (Pone cara triste) Es que me cuesta mucho.
Papá: No pasa nada yo lo haré por ti.
Mateo: (Pone cara feliz pues ha logrado su objetivo).
En la siguiente escena, Mateo está en casa de un amigo. Para poder jugar sobre la alfombra ha
de ponerse unos calcetines de andar por casa.
Mateo: (coge los calcetines y se los pone) ¡Ya estoy listo! Vamos a jugar.
Mamá: (pone cara de 'te he pillado') ¿No decías que no sabías ponerte tu calzado?
Mateo: (Se ruboriza pues han descubierto su mentira) Lo siento, no debí mentir, es que hay
veces que me da pereza hacer las cosas.
Mamá: Lo sabemos, pero has de ser responsable de tus cosas y solo pedir ayuda cuando en
verdad lo necesitas. (Le da un beso a su hijo y este se va a jugar con su amigo).
UNA NOCHE EN LA GRANJA
Teatro infantil para ser más autónomo
En esta obra de teatro los profesores de un colegio organizan una salida a la granja para que los
niños se diviertan y también aprendan a hacer cosas ellos solos como vestirse, hacer la cama o
lavarse los dientes.
- Lugar en el que transcurre la acción: una casa o una escuela.
- Personajes: Almudena en el papel de profesora, Alba, Lucas, Carlota y Andrés.
Almudena: Chicos, es hora de subir al autobús, decir adiós a los papás. Estaremos de vuelta
mañana a la hora de comer.
Alba: ¡Qué emoción!
Lucas: Yo estoy contento, pero también un poco nervioso. Tendremos que hacer las cosas
nosotros solos.
Almudena: (Está al lado de los niños) No te preocupes, ya verás que no es tan difícil.
Los niños y los profes llegan a la granja dispuestos a pasárselo en grande.
Carlota: (Abre su maleta) ¡Voy a ordenar mi ropa!
Andrés: Yo me voy a lavar los dientes y a ponerme las botas para salir al campo.
Alba: Yo ya casi estoy, solo me queda atarme los cordones de los zapatos pero no se hacerlo
bien, ¡siempre se me desatan!
Lucas: No pasa nada, yo te ayudo.
Almudena: Lo ven chicos, ¿a qué no es tan complicado hacer estas cosas? Además, siempre
pueden pedir ayuda como acaba de hacer Alba.
Carlota: Tienes razón, lo que pasa es que hay veces que pensamos que no lo podemos hacer
bien y al final nos ponemos nerviosos.
Andrés: A mí también me pasa, sobre todo cuando me tengo que poner el pijama y estoy súper
cansado.
Almudena: Te entiendo, a mí de pequeña me sucedía lo mismo, por eso una salida a la granja
ayuda mucho, es divertido y tienes la oportunidad de hacer cosas como los mayores.
Los amigos se van a hacer las actividades en la granja. Salen de escena.
ESTA CASA NO ES UNA SELVA
Guión para representar con niños
Érase una niña muy pero que muy desordenada a la que le encantaba bailar y escuchar música.
Sus papás siempre le decían que recogiera los juguetes, que se pusiera el pijama, que guardase
los libros, pero ella siempre decía que no. 'Un día esta casa va a parecer una selva', le dijo su
mamá una vez. Y así fue...
- Personajes: Marta y sus papás.
- Lugar en el que se desarrolla la obra: una casa.
Se abre el telón y se ve a Marta bailando y cantando.
Marta: ¡Me encanta esta canción! (Sube el volumen de la radio) Me pasaría el día entero
bailando y no haría nada más.
Entra en escena la madre de Marta y baja el volumen de la radio.
Mamá: ¡Qué bien bailas! ¿No crees que es hora de recoger los peluches? Te vas a tropezar...
Marta: ¡No!
Mamá: ¿Te has lavado las manos? Casi es la hora de cenar...
Marta: ¡No!
Mamá: ¿Y qué hacen todos esos cuentos ahí tirados? ¿No los guardas?
Marta: ¡No!
Aparece el padre de Marta en escena.
Papá: Es hora de ponerse el pijama.
Marta: ¡No!
Papá: ¿Te has cepillado el pelo?
Marta: ¡No!
Mamá: (Le da un beso a su hija) Un día esta casa va a parecer una selva.
Los padres salen de la habitación.
Marta: Por fin se han ido. (Sube el volumen de la radio de nuevo pero esta vez se oye el sonido
de un mono, Marta pone cara de sorpresa) ¡Qué extraño! Será mejor que cambie de emisora.
(Esta vez se oye el rugido de un león) Voy a probar otra vez. (Un loro, un tigre, un leopardo...
Cada vez que Marta toca la radio se oye un sonido como si de una selva se tratara).
Marta: (Con cara asustada) A ver si mamá tenía razón y mi casa se va a convertir en una selva.
Será mejor que recoja los juguetes y los libros, y que me duche, también me lavaré los dientes y
me pondré en pijama. Al rato Marta baja a cenar con sus padres quienes se sorprenden de ver
todo lo que ha hecho.
Papá: Muy bien Marta, estoy orgulloso de ti.
Marta: ¡Gracias! Es mejor hacer las cosas, ¿o acaso quieres vivir en una selva?
Igualdad para todos - Obra teatral con mensaje inclusivo sobre discriminación
A continuación, te dejamos esta obra teatral infantil que habla sobre la discriminación, dejando
un mensaje incluso para los pequeños.
Sinopsis: Adrián es un niño nuevo en la escuela que se enfrenta a burlas y rechazo por parte de
algunos compañeros que lo consideran diferente. Manuel y Mateo, quienes están influenciados
por prejuicios, evitan incluirlo en sus juegos y hacen comentarios que lo hacen sentir muy mal.
Sin embargo, Julia les hace reflexionar sobre sus acciones y les dice que todos merecen respeto y
amistad.
A través de una valiosa lección por parte de la maestra Elena, los pequeños aprenden el
verdadero significado de la discriminación y comprenden que sus palabras y acciones sí que
pueden herir a los demás. Manuel y Mateo, entonces deciden enmendar sus errores y darle una
oportunidad a Adrián, descubriendo que, a pesar de sus diferencias, todos pueden ser amigos.
Personajes: Adrián, Manuel, Mateo, Julia, Javier, maestra Elena y narrador.
Primer acto de la obra de teatro infantil sobre discriminación - Nuevo compañero
Narrador: En el aula de clases hay varios niños sentados en sus pupitres. La maestra Elena está
de pie al frente y les habla de un tema muy interesante.
Maestra Elena: ¡Buenos días, niños! Hoy tenemos un nuevo compañero en la clase. Él se llama
Adrián y viene de una escuela de las afueras de la ciudad. Espero que todos lo reciban con
mucha amabilidad, ¡démosle un aplauso, por favor!
Adrián: Hola a todos...
Maestra Elena: Adrián es un poco tímido. Pero seguro que con el tiempo se sentirá como en casa
aquí. Adrián, ¿puedes sentarte junto a Manuel?
Manuel: (Susurrándole a Mateo) Mira su ropa, parece rara… luce distinto...
Mateo: Sí, y ni siquiera habla fuerte. Seguro es muy raro.
Narrador: Adrián escucha y baja la mirada, sintiéndose incómodo. Los demás niños lo ignoran y
él comienza a sentirse triste.
Segundo acto de la puesta en escena para niños - Las burlas
Narrador: En el patio de la escuela, Manuel, Mateo y Javier están jugando con una pelota. De
pronto, Adrián se acerca tímidamente.
Adrián: ¿Puedo jugar con ustedes?
Manuel: ¡No creo! Seguro ni siquiera sabes jugar bien ¿en tu pueblo conocen las pelotas?
Mateo: Además, no nos sentimos contentos a tu lado porque no te conocemos bien. Mejor busca
otro lugar.
Narrador: Adrián baja la cabeza y se aleja. Julia, otra compañera que ha observado todo, se
acerca.
Julia: ¡Eso no está bien! No deben tratar así a Adrián ni a ningún otro niño.
Manuel: ¿Por qué no? Es diferente a nosotros, ¿qué no ves su ropa?
Julia: Todos somos diferentes de alguna forma, pero eso no significa que no merezcamos
respeto. ¿Cómo te sentirías si te hicieran lo mismo?
Javier: Eso no sucede porque nosotros somos distintos a él. ¡Tenemos dinero y buena ropa!
Julia: ¡Eso es tan insensible! No creí que ustedes fueran tan clasistas y discriminaran a alguien
por su apariencia. ¡Me decepcionan!
Narrador: Manuel y Mateo se quedan en silencio, pensando en lo que ha dicho su compañera y
solamente se alejan, mientras Adrián agradece a Julia que lo hubiera defendido.
Tercer acto de la obra de teatro sobre la inclusión. Una gran lección
Narrador: Dentro del aula, la maestra Elena está escribiendo en la pizarra. Los niños entran y se
sientan en sus lugares.
Maestra Elena: Hoy vamos a hablar acerca de la discriminación. ¿Alguien sabe qué significa
ese término?
Julia: Es cuando alguien trata mal a otra persona solo porque es diferente, en cualquier aspecto
de su vida.
Maestra Elena: ¡Exacto! Puede ser por su forma de hablar, su color de piel, su ropa o cualquier
otra cosa. Pero todos merecemos respeto y amistad.
Javier: ¿Qué pasa si a veces no nos damos cuenta de que estamos haciendo sentir mal a
alguien?
Maestra Elena: Siempre debemos tratar a los demás con amabilidad y no recalcar lo que tienen
o lo que no poseen. ¿Les gustaría compartir alguna experiencia sobre esto?
Narrador: Manuel duda por un momento, pero luego levanta la mano.
Manuel: Yo, maestra… creo que fui muy injusto con Adrián. Me burlé de él sin conocerlo
realmente.
Mateo: Yo también. No fue bueno lo que hicimos.
Javier: Y yo siento que tuve un mal comportamiento, el peor de todos, de hecho.
Maestra Elena: Muy bien muchachos, lo importante es que han aprendido algo valioso.
¿Quieren decirle algo a su compañero Adrián?
Manuel: A nombre de mis demás compañeros te queremos decir que lo sentimos… ¿te gustaría
jugar con nosotros en el recreo?
Adrián: Sí, muchachos me encantaría.
Maestra Elena: Muy bien, chicos, me parece muy bien que hagan las paces, ¡así es como
deben ser siempre! Sigamos con la clase.
Narrador: Los niños continúan con la clase y esperan pacientemente a que sea la hora del
recreo.
Cuarto acto de la obra de teatro acerca de la discriminación - Amistad
Narrador: En el patio de la escuela. Adrián, Manuel, Mateo, Javier y Julia juegan juntos con la
pelota.
Manuel: ¡Vamos, Adrián, atrapa la pelota!
Mateo: ¡Eres muy bueno en esto! ¿Dónde aprendiste a jugar así?
Javier: ¡Eres realmente bueno, Adrián!
Adrián: En mi antigua escuela jugábamos todo el tiempo. Me encanta el fútbol.
Manuel: Se ve que eres muy bueno, Adrián, ¡vamos a ganar!
Julia: ¿Ven? Todos tenemos algo especial. Solo necesitamos darnos la oportunidad de
conocernos.
Javier: ¡Yo también quiero ser como Adrián! Algún día jugaré tan bien como él.
Manuel: ¡Por supuesto! Todos podemos lograrlo y más si jugamos juntos en equipo.
Narrador: Desde ese día, Adrián dejó de sentirse solo y al fin encontró amigos que lo aceptaron
tal como era. Manuel, Mateo y Javier aprendieron que la discriminación duele, por lo que todos
merecen ser tratados con respeto. Al final, todos somos iguales, aunque tengamos diferencias,
pero ellas nos hacen únicos.
FIN DE LA OBRA