Mateo 18:15 Si han pecado contra ti, ve y confronta al culpable directamente.
Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere,
has ganado a tu hermano.
a. Ve y repréndele estando tú y él solos: Es esencial que vayamos primero con el
hermano que nos ha ofendido –no quejándose y estar diciendo chismes de otros,
especialmente bajo el disfraz de una petición de oración o buscando consejo. Sino que
hablar con la persona directamente.
i. Seria equivocado que cualquier persona tomara la palabra de Jesús aquí
como comando para confrontar a tu hermano con cualquier pecado que ha
cometido en tu contra. La Biblia dice que debemos de ayudarnos unos a otros y
tener paciencia hacia los demás. Sin embargo, claramente, hay algunas cosas con
las que no debemos de tener paciencia y se debe de abordar.
ii. Podemos decir que Jesús nos da dos opciones cuando tu hermano peca
contra ti. Puedes ir directamente con él y confrontarlo; o puedes dejar el asunto
bajo la paciencia Cristiana soportarse los unos a otros. Otras opciones –
aferrándose a la amargura, represalias, chismeando con otros acerca del problema
– no es permitido.
iii. “No debemos permitir que la culpa nos amargue en nuestro seno, manteniendo
un silencio malhumorado, ni hemos de ir a publicar el asunto. Debemos de buscar
al ofensor, y decirle su falta como si él no lo estuviera al tanto de esto; como si
quizá no lo esté.” (Spurgeon)
b. Si te oyere, has Ganado a tu hermano: Tú lo has ganado de dos maneras.
Primero, el problema se ha aclarado. Quizá te diste cuenta que él estaba correcto en
ciertos puntos y él se dio cuenta de que tú estabas correcto en otros puntos, pero el
problema ha sido resuelto. Segundo, tú lo has ganado porque no le has hecho mal a tu
hermano al ir a otros con chismes y la mitad de la disputa.
i. Es importante destacar que Jesús no dijo que tu hermano debe estar de acuerdo
contigo y arrepentirse inmediatamente ante ti. Al principio es importante que él te
oyere.
Dios les bendiga hermanos. Antes de iniciar la planificación quisiera leerles un texto bíblico que se encuentra
en Santiago 3:1-12 3 He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y
dirigimos así todo su cuerpo. 4 Mirad también las naves; aunque tan grandes, y llevadas de impetuosos vientos,
son gobernadas con un muy pequeño timón por donde el que las gobierna quiere. 5 Así también la lengua es
un miembro pequeño, pero se jacta de grandes cosas. He aquí, ¡cuán grande bosque enciende un pequeño
fuego!
6
Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina
todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno. 7 Porque toda
naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres del mar, se doma y ha sido domada por la
naturaleza humana; 8 pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado,
llena de veneno mortal. 9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están
hechos a la semejanza de Dios. 10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto
no debe ser así.
Somos los líderes de la Primera Iglesia de Cristo y como tales debemos comportarnos
como dice la Palabra de Dios. En este corto texto, quisiera decirles que debemos tener
cuidado con nuestra lengua ya que puede causar división, contienda, alejamiento,
ansiedad y muchas cosas más a nuestros propios hermanos. La lengua contamina y le
pega fuego a todos los que están alrededor. Como líderes, estaremos muy cerca unos de
otros de manera que no podemos hablar mal unos de otros, no debemos chismear o
murmurar de nuestros hermanos. Cuando alguien se les acerque para hablar del otro,
inmediatamente aléjese y si el hablador le pregunta porqué se va dígale la verdad.
Dice la Palabra de Dios que una casa dividida contra sí misma no permanecerá. En esta verdad
quisiera que cada uno reflexionara. Hoy se realizará planificación, pero no llegaremos a ningún lado si
hay división entre nosotros. Solo quisiera preguntarles: ¿Saben cómo empiezan las divisiones en las
iglesias?, ¿cómo empiezan los disgustos entre los líderes? Y aunque seguramente habrá varias
opiniones, les diré que el desastre viene con la murmuración, esa lengua dice Santiago 3 es un mundo
de maldad y muy pocos hombres o mujeres la pueden dominar. El hablar del hermano (aún entre
hermanos) es una falta gravísima delante de Dios. Filipenses 2:14-15
Hermanos, mordámonos la lengua cuando queramos hablar de alguien de los líderes, mordámonos la
lengua cuando queramos hablar de alguien de la congregación.