El corazón, de tamaño algo mayor que un puño cerrado, es una formación anatómica
fundamentalmente muscular, hueca, tabicada y valvulada que conforma cuatro cámaras.
Su función es la de recibir y evacuar la sangre que debe circular por todo el organismo.
Su forma es algo cónica o piramidal, sin embargo, la anatomía y la geometría no
coinciden plenamente
Se encuentra en el mediastino medio, entre los pulmones y las pleuras, envuelto por
pericardio. El corazón se halla mantenido en su posición, por la continuidad con los
grandes vasos que arriban y parten de él: la arteria aorta y sus ramas principales; los vasos
pulmonares que lo fijan a los pulmones y las venas cavas. Además, el pericardio por sus
inserciones, vertebrales, diafragmáticas, esternales, aponeuróticas y sus repliegues sobre
los grandes vasos, constituye el principal elemento de la fijación cardiaca.
La constitución hueca del corazón, se encuentra tabicada, y consta de cuatro
cavidades:
Atrio derecho (aurícula derecha)
Atrio izquierdo o posteromedio (aurícula izquierda)
Ventrículo derecho o anteromedio
Ventrículo izquierdo
Se les puede describir en cada una de ellas: paredes libres que se visualizan desde la cara
externa, y paredes septales que no son visibles desde el exterior. Las paredes de las
cavidades cardiacas se constituyen de superficial a profundo por:
El epicardio: que es la membrana visceral del pericardio que recubre gran parte
de la superficie externa del corazón y el nacimiento de los grandes vasos (y es
por donde circulan los vasos sanguíneos mayores).
El miocardio: musculo cardiaco, elemento contráctil que impulsa la sangre.
El endocardio: es una membrana conjuntivo endotelial que tapiza la superficie
interna del corazón.
Las paredes septales están revestidas en ambas caras por endocardio y formadas
por miocardio o tejido conectivo según el sitio. No son visibles por fuera, su posición es
ubicable por surcos interventriculares y ambas caras están cubiertas por endocardio, en
donde discurren las ramificaciones del sistema de conducción.
Los atrios (aurículas): son cámaras de paredes finas, que tiene como función recibir
sangre y trabajan a baja presión. Poseen expansiones que se denominan orejuelas atriales
(apéndices) y se comunican con los ventrículos a través de los orificios atrioventriculares
en los cuales se implantan las válvulas.
Los ventrículos poseen en sus paredes un gran desarrollo muscular, el ventrículo
izquierdo impulsa la sangre a todo el cuerpo, por lo tanto, es más fuerte y grueso que el
derecho que impulsa la sangre hasta los pulmones. Tienen una forma de pirámide
triangular cuya base mira hacia arriba, a la derecha y atrás. Datos que son relevantes al
momento de reconocer las cavidades, sobre todo en cortes. En la cara interna los
ventrículos se pueden encontrar músculos papilares, expansiones de musculo
miocárdico revestido de endocardio. Se los calcifica en:
1° orden: Tienen una base y un vértice, donde la base se implanta en la pared ventricular
y el vértice, libre, es el punto en el cual se originan las cuerdas tendinosas.
2° orden: A modo de puente, estas columnas se encuentran fijas por sus extremos a las
paredes ventriculares, y su parte media se encuentra libre.
3° orden: Son meros relieves musculares de las paredes ventriculares.
La válvula atrioventricular (tricúspide y mitral): impide que durante la contracción
sistólica-ventricular la sangre vuelva o refluya hacia el atrio, gracias al sistema de cuerdas
y músculos que impiden que estas se inviertan durante la contracción máxima de los
ventrículos, razón por la cual se las denomina válvulas activas.
El sistema valvular atrioventricular está constituido por los siguientes componentes:
Anillo fibroso: compuesto mayoritariamente por fibras de colágeno, irregular en espesor.
Valvas: Tienen una estructura membranosa constituida por tejido conectivo envuelto en
endocardio. Se puede distinguir una cara atrial, lisa y una cara ventricular, rugosa.
Presenta un borde libre y una base de anclaje al anillo fibroso la región más distal que se
corresponde a una zona muy rugosa donde se insertan las fibras tendinosas de los
músculos papilares.
Cuerdas tendinosas de los músculos papilares: las cuerdas tendinosas compuestas de
tejido conectivo rico en fibras colágenas y elásticas revestidas de endocardio. Se anclan
en la cara ventricular de las valvas desde los músculos papilares a nivel del borde libre.
La válvula arterial de salida (aortica y pulmonar) impide que la sangre que paso a la
arteria retroceda al ventrículo cuando este se relaja durante la diástole. Se encuentran
dentro de la raíz las paredes arteriales a modo de velos adosados por un borde a tubos
elásticos poco deformables, que se cierran por el flujo retrogrado, en consecuencia, son
denominadas pasivas.
Vasos sanguíneos.
La sangre se distribuye por todo el organismo gracias a una compleja red de tubos
denominados vasos sanguíneos. La anatomía de los vasos sanguíneos está muy adaptada
a las funciones que realizan, y así se distinguen en.
Desde el punto de vista histológico, todos los vasos sanguíneos tienen una pared integrada
por tres capas denominadas, de dentro a fuera, íntima, media y adventicia, quedando un
espacio interior llamado luz por el que discurre la sangre.
ARTERIAS
La arteria es un vaso sanguíneo que transporta sangre desde el corazón hacia los tejidos
del cuerpo. Generalmente, llevan sangre oxigenada, excepto las arterias pulmonares, que
transportan sangre desoxigenada. Su estructura está diseñada para soportar la alta presión
de la sangre que es impulsada por las contracciones del corazón. Las arterias poseen
paredes gruesas y elásticas, compuestas por tres capas: la íntima, la media y la adventicia.
Estructura:
• Capa interna (íntima): Similar a la de las venas, compuesta por células endoteliales.
• Capa media (músculo liso): Más gruesa que en las venas. Permite una mayor
elasticidad y capacidad de contracción.
• Capa externa (adventicia): Compuesta por tejido conectivo, aunque suele ser más
delgada en comparación con la capa media.
Función:
• Transporte de sangre: Llevan sangre oxigenada a los tejidos.
• Mantenimiento de la presión arterial: Su estructura muscular permite
soportar y regular la presión alta generada por el bombeo del corazón.
• Distribución de nutrientes: Facilitan el suministro de oxígeno y nutrientes a los tejidos
VENAS
Son vasos que devuelven la sangre desde los tejidos de vuelta al corazón. La sangre en
las venas es generalmente desoxigenada, excepto las venas pulmonares, que llevan sangre
oxigenada. Las venas también contienen válvulas que evitan el retroceso de la sangre,
asegurando que fluya en una única dirección hacia el corazón. Además, las venas pueden
expandirse para acomodar volúmenes mayores de sangre, lo que las convierte en un
importante reservorio en el sistema circulatorio.
Estructura:
• Capa interna (íntima): Compuesta por una capa delgada de células endoteliales.
Permite un flujo sanguíneo suave.
• Capa media (músculo liso): Más delgada que en las arterias. Contiene músculo liso
que permite cierta contracción y dilatación.
• Capa externa (adventicia): Compuesta por tejido conectivo que proporciona soporte
y elasticidad.
Función:
• Transporte de sangre: Llevan la sangre desoxigenada al corazón.
• Reserva de sangre: Pueden contener hasta el 70% de la sangre total del
cuerpo en reposo.
• Regulación de la temperatura: Ayudan a regular la temperatura corporal mediante la
dilatación y constricción.
VASOS CAPILARES
Los capilares son vasos sanguíneos más pequeños y delgados, responsables del
intercambio de oxígeno, nutrientes y desechos entre la sangre y los tejidos, que se
ramifican a partir de las arteriolas para formar redes que rodean a las células del cuerpo.
Estructura:
• Diámetro: Tienen un diámetro de aproximadamente 5 a 10 micrómetros,
lo que permite que las células sanguíneas pasen a través de ellos en una
sola fila.
• Paredes: Están formados por una sola capa de células endoteliales, lo
que les permite ser altamente permeables.
Función: Intercambio de Gases, Nutrición, Regulación de Temperatura (Ayudan en la
regulación de la temperatura corporal mediante la dilatación y constricción)
ARTERIOLA
Las arteriolas son las últimas ramas pequeñas del sistema arterial y actúan controlando
los conductos a través de los cuales se libera la sangre en los capilares. Estas estructuras
son ramas de las arterias y se caracterizan por tener un diámetro más reducido, lo que les
permite controlar la resistencia vascular y, por ende, la presión arterial. Las arteriolas
están compuestas por una capa muscular lisa que puede contraerse o relajarse, lo que les
da la capacidad de regular el flujo sanguíneo según las necesidades metabólicas de los
tejidos.
Estructura:
• La túnica íntima está formada por una membrana elástica interna o lámina y un
revestimiento interno de células endoteliales planas con núcleos redondos.
• La túnica media está formada por 1 o 2 capas de músculo liso dispuestas
circularmente.
- La túnica externa que rodea al músculo liso es una capa muy fina de tejido fibroso que
puede ser difícil de identificar.
El sistema linfático.
La linfa es un líquido claro pobre en proteínas y rico en grasas que contiene linfocitos y
circula por el sistema linfático.
El sistema linfático es una parte fundamental del aparato cardiocirculatorio, por las
importantes funciones que desarrolla:
• Recupera las proteínas y el líquido extravasado a nivel capilar.
• Participa en los mecanismos de defensa. (se producen los linfocitos) recoge los restos
celulares son recogidos por la linfa, limpiando así los tejidos.
• Transporta grasas. Las grasas absorbidas en el aparato digestivo se incorporan a la
circulación por medio de los vasos linfáticos.
Estructuralmente: Los vasos linfáticos se distribuyen por todos los tejidos y se van
juntando unos con otros para formar vasos de mayor diámetro que finalmente confluyen
en el tórax en dos grandes conductos llamados vaso linfático derecho y conducto torácico.
El vaso linfático derecho recoge la linfa del miembro superior derecho y parte del
hemitórax derecho, drenando en la vena cava superior.
El conducto torácico recoge la linfa del resto del cuerpo y drena en la vena subclavia
izquierda. Además de los vasos linfáticos, el sistema linfático está constituido por
diferentes estructuras que desarrollan funciones de defensa, ya que en ellas se forman los
linfocitos.
Características estructurales y funcionales de tejido muscular cardiaco.: El tejido
muscular cardíaco está formado por fibras estriadas ramificadas con un único núcleo
central (en ocasiones dos). Se unen en sus extremos mediante engrosamientos
transversales de la membrana plasmática llamados discos intercalares, que contienen
desmosomas y uniones comunicantes. miden de 50 a 100 µm de longitud y tiene un
diámetro de aproximadamente 14 um. Las mitocondrias son más grandes y numerosas en
las fibras musculares cardíacas que en las esqueléticas. El retículo sarcoplasmático de las
fibras musculares cardíacas es algo más pequeño que el de las musculares esqueléticas.
En consecuencia, el músculo cardíaco presenta menores reservas intracelulares de Ca².
Los túbulos transversos del miocardio son más anchos, pero más escasos que los del
músculo esquelético; el único túbulo transverso por sarcómero se localiza en el disco Z
Los desmosomas fortalecen el tejido y mantienen las fibras unidas durante las
contracciones vigorosas.
Las uniones comunicantes son una vía para la rápida conducción de las señales
eléctricas (potenciales de acción musculares) a través del corazón. Su control es
involuntario (no consciente).
Metabolismo del musculo cardiaco. El corazón es un órgano con alta demanda
metabólica, cada día se contrae entre 86,400 veces a 144,00 veces considerando la
frecuencia cardiaca normal de 60 y 100 latidos por minutos, a su vez estas contracciones
se relacionan con la movilización aproximada de 5,760 litros de sangre, Debido a esto es
uno de los órganos que más hidroliza ATP para generar energía, y extrae el 80% de la
sangre coronaria. Esta energía está destinada a el movimiento de las fibras,
mantenimiento de gradientes iónicos transmembrana y modulación del transporte de
calcio que es muy importante para la contracción muscular. las mitocondrias reflejan que
el 95% o más de la energía proviene de a partir del hidrolisis de ATP y a su vez este ATP
proviene de la generación del mismo mediante fosfolidación oxidativa a nivel
mitocondrial
El músculo cardiaco es adaptable a los combustibles orgánicos empleados. En descanso,
el corazón obtiene casi 60% de su energía de ácidos grasos, 35% de glucosa y 5% de otros
combustibles, como cetonas, ácido láctico y aminoácidos, todos ellos a partir de vías
metabólicas diferentes y cada uno tiene aportes diferentes. Independientemente de la vía
metabólica que utilizan estos, todos fluyen a un compuesto común que es la Acetil-Coa
Bomba sodio potasio y calcio en las diferentes fases
Despolarización. A diferencia de las fibras autorritmicas, las contráctiles tienen un
potencial de membrana de reposo estable, cercano a -90 mV. Sus canales de Na rápidos
con compuerta de voltaje se abren. La apertura de estos canales permite el influjo de Na
porque el citosol de las fibras contráctiles es eléctricamente más negativo que el líquido
intersticial, y la concentración de Na es mayor en este líquido. La entrada de Na a favor
del gradiente electroquímico produce una despolarización rápida. En pocos milisegundos,
los canales de Na rápidos se inactivan automáticamente y disminuyen el influjo de Na al
citosol.
Plateau o meseta. La fase siguiente del potencial de acción de una fibra contráctil es la
meseta, un período de despolarización sostenida. En parte, se debe a la apertura de canales
de Ca²+ lentos con compuerta de voltaje presentes en el sarcolema. Cuando estos canales
se abren, los iones de Ca²+ se mueven desde el líquido intersticial (que presenta mayor
concentración de iones de Ca²+) hacia el citosol. A su vez, este influjo de Ca²+ produce
la liberación de Ca* al citosol desde el retículo sarcoplásmico, a través de canales de Ca²+
adicionales presentes en la membrana del retículo sarcoplásmico. El aumento de la
concentración de Ca2+ en el citosol provoca la contracción. También existen varios tipos
de canales de K con compuerta de voltaje en el sarcolema de una fibra contráctil. Justo
antes de que comience la fase de meseta, algunos de estos canales de K se abren y
permiten la salida de los iones de K' de la fibra contráctil. Por lo tanto, la despolarización
se mantiene durante el plateau debido a que la entrada de Ca²+ equilibra la salida de K.
Esta fase dura aproximadamente 0,2 segundos y el potencial de membrana de la fibra
contráctil se mantiene cercano a 0 mV. En comparación, la despolarización de una
neurona o de una fibra muscular esquelética es mucho más breve, aproximadamente 1
milisegundo (0,001 segundos), ya que carece del plateau o meseta.
Repolarización. los canales de K+ con compuerta de voltaje se abren. La salida de K+
restablece el potencial de membrana en reposo, negativo (-90 mV). Al mismo tiempo, los
canales de calcio del sarcolema y del relículo sarcoplásmico se cierran, lo que también
contribuye a la repolarización.
Función cardiaca: La función cardiaca se basa en su capacidad de recibir sangre a baja
presión durante la diástole y expulsarla a alta presión durante la sístole, hacia los grandes
vasos, para producir un gasto cardiaco que satisfaga las demandas metabólicas del
organismo. La capacidad del ventrículo de llenarse ante presiones bajas es un proceso
complejo que depende de muchos factores entre los cuales destacan el volumen
sanguíneo, la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la edad y las propiedades intrínsecas
del ventrículo izquierdo.
Ciclo cardiaco: El ciclo cardiaco se refiere al patrón repetitivo de contracción y
relajación del corazón. Las dos aurículas se llenan de sangre y después se contraen
simultáneamente. Esto va seguido por contracción simultánea de ambos ventrículos, que
envían sangre a través de las circulaciones pulmonar y sistémica.
Diástole: Es la fase de relajación del músculo cardíaco durante el ciclo cardíaco, cuando
las aurículas están en su sístole auricular los ventrículos están relajados.
Sístole: Es la fase de contracción del músculo cardíaco durante el ciclo cardíaco, cuándo
las aurículas están en su diástole auricular los ventrículos están contraídos. El ciclo
ventricular consta de 4 fases. La duración, las cuales son:
1. Llenado ventricular (diástole) Las aurículas y los ventrículos están relajados al
principio y se produce un llenado pasivo de ambas cavidades debido a la presión venosa
central y a la presión venosa pulmonar (lados derecho e izquierdo, respectivamente). El
volumen aumenta hasta que se alcanza un volumen ventricular neutro. Un llenado
adicional distiende el ventrículo, lo que provoca un aumento de la presión ventricular.
Este llenado ventricular pasivo se detendrá cuando la presión ventricular se iguale con la
presión venosa/pulmonar. La contracción auricular aumenta aún más el llenado de los
ventrículos, aunque corresponde sólo a un 15-20% del llenado ventricular en reposo. Sin
embargo, durante el ejercicio, cuando aumenta la frecuencia cardíaca, la contracción
auricular se vuelve más relevante, ya que el tiempo para que se produzca el llenado
ventricular pasivo se reduce. El volumen de sangre en el ventrículo al final de la diástole
se denomina volumen telediastólico (VTD).
2. Contracción isovolumétrica (sístole) La contracción de los ventrículos aumenta la
presión ventricular, que supera a la presión auricular, lo que cierra las válvulas
auriculoventriculares al principio de la sístole. Esto crea una cámara cerrada, pues todas
las válvulas están cerradas. A medida que la contracción ventricular prosigue. la tensión
de la pared aumenta, lo que provoca un rápido aumento de la presión ventricular. La
velocidad de la elevación de la presión es una medida de la contractilidad cardíaca.
Durante esta fase isovolumétrica, no se expulsa sangre de los ventrículos, porque la
presión aórtica/pulmonar es mayor que la de los ventrículos, lo que mantiene las válvulas
aórtica y pulmonar en su posición cerrada.
3. Eyección (sístole) Cuando la contracción continúa, la presión ventricular acaba por
superar a la presión arterial, lo que abre las válvulas arteriales (aórtica y pulmonar). Esto
provoca una eyección rápida de sangre desde los ventrículos y una elevación rápida inicial
de la presión arterial. El impulso de la sangre impide el cierre inmediato de las válvulas,
incluso cuando la presión ventricular disminuye por debajo de la presión arterial. Al final,
las válvulas arteriales se cierran, lo que crea un breve ascenso de la presión arterial,
denominado escotadura dicrota.
4. Relajación isovolumétrica (diástole) También en esta fase, ambos grupos de válvulas
están cerrados a medida que los ventrículos se relajan, lo que crea una cámara cerrada.
Cuando la presión ventricular disminuye por debajo de la presión auricular, las válvulas
auriculoventriculares se abren y el ciclo se repite.
Conducción de impulsos al miocardio La activación del nódulo SA estimula los
cardiocitos auriculares y las dos aurículas para que se contraigan al mismo tiempo. La
señal viaja a una velocidad de 1 m/s por el miocardio auricular y alcanza el nódulo AV
en casi 50 ms. En éste, la señal se vuelve más lenta (a casi 0.05 m/s) en parte porque aquí
los cardiocitos son más delgados, pero sobre todo porque tienen menos uniones
intercelulares comunicantes por las que debe transmitirse la señal. Esto demora la señal
en el nódulo AV durante casi 100 ms. Dicha demora es esencial porque da a los
ventrículos tiempo para llenarse con sangre antes de empezar a contraerse. El miocardio
ventricular tiene una velocidad de conducción de sólo 0.3 a 0.5 m/s. Si fuera la única ruta
por la que viajara la señal de estimulación, algunos cardiocitos recibirían la estimulación
mucho antes que otros, la contracción ventricular no estaría sincronizada y la efectividad
del bombeo de los ventrículos se vería muy comprometida. Sin embargo, las señales
viajan por el haz AV y las fibras de Purkinje a una velocidad de 4 m/s, lo más rápido
en el sistema de conducción. Por ende, todo el miocardio ventricular se despolariza en
200 ms después de activarse el nódulo SA, lo que hace que los ventrículos se contraigan
casi al unísono. Las señales alcanzan los músculos papilares antes del resto del miocardio;
por tanto, estos músculos se contraen y empiezan a aflojarse en las cuerdas tendinosas un
momento antes de que la contracción ventricular cause que la sangre presiones contra las
válvulas AV. La sístole ventricular empieza en el ápice del corazón, que es el
primero en excitarse, y sube al empujar la sangre hacia arriba, donde se encuentran
las válvulas semilunares.
Comportamiento eléctrico del miocardio: Los potenciales de acción de los cardiocitos
son muy diferentes de los que se presentan en las neuronas y las fibras de músculo
estriado. Los cardiocitos tienen un potencial de acción en descanso estable de –90 mV y
suelen despolarizarse sólo cuando se les estimula, (AQUÍ ES CUANDO ENTRA LO
DE LA BOMBA SODIO POTASIO)
El sistema de conducción eléctrica del corazón permite que el impulso generado en el
nodo sinusal (SA) sea propagado y estimule al miocardio (el músculo cardíaco), causando
su contracción. Consiste en una estimulación coordinada del miocardio que permite la
ejecución de los movimientos del corazón.
Nodo Sinusal: El nódulo sinusal, también llamado sinoatrial (SA), o marcapasos del
corazón, está ubicado en la parte posterosuperior de la aurícula derecha, en la entrada de
la vena cava superior. Este nodo tiene una rica inervación simpática y parasimpática.
Desde el nódulo sinusal, el impulso eléctrico se desplaza, diseminándose por las aurículas
a través de las vías internodales, produciendo la despolarización auricular y su
consecuente contracción.1 En adultos sanos, el nodo sinusal descarga a una velocidad de
60 impulsos por minuto, definiendo así el ritmo sinusal normal, que se traduce en
contracciones por minuto.
Vías internodales: Son un conjunto de fibras especializadas en el sistema de conducción
del corazón que se encargan de transmitir los impulsos eléctricos desde el nódulo sinusal
hasta el nódulo auriculoventricular. Estás vías permiten que la señal eléctrica viaje
rápidamente a través de las aurículas, asegurando que ambas se contraigan casi
simultáneamente antes de que el impulso se dirija a los ventrículos.
Nódulo auriculoventricular: Mediante la conducción a lo largo de las fibras musculares
auriculares el potencial de acción llega al nodo auriculoventricular localizado en el
tabique interauricular justo delante del orificio de la desembocadura del seno coronario
en el nódulo av el potencial de acción se retrasa en forma considerable como resultado de
varias diferencias en la estructura celular en el nodo Av. Este retraso ofrece tiempo para
que las aurículas movilicen la sangre en los ventrículos. Este nódulo actúa como una
compuerta eléctrica hacia los ventrículos mientras que el esqueleto fibroso actúa como
un aislante que evita que las corrientes lleguen a los ventrículos por cualquier otra ruta.
Has de hiz: Desde el nódulo av. El potencial de acción se dirige hacia el fascículo
auriculoventricular también conocido como haz de his este es el único sitio por donde los
potenciales de acción pueden propagarse desde las aurículas hasta los ventrículos (en el
resto del corazón el esqueleto fibroso aísla eléctricamente las aurículas de los ventrículos)
El haz auroventricular o haz de his es la ruta por la cual las señales dejan el nódulo AV
El has se bifurca pronto en ramas derechas e izquierdas que entran en el tabique
interventricular y descienden hacia el ápice.
Fibras de purkinje: Las fibras de purkinje o ramos subendocardicos conducen
rápidamente el potencial de acción desde el vértice cardíaco hacia el resto del miocardio
ventricular luego los ventrículos se contraen y empujan la sangre hacia las válvulas
semilunares. Las fibras de purkinje son extensiones parecidas a nervios que surgen del
extremo inferior de las ramas del haz y se vuelven hacia arriba para extenderse por todo
el miocardio ventricular
CIRCULACIONES ESPECIALES:
circulación coronaria: proceso por el que el corazón recibe sangre a través de sus propias
arterias y venas
Arterias coronarias: Son vasos sanguíneos que envuelven al corazón y le
suministran sangre rica en oxígeno y nutrientes.
Venas coronarias: Son parte del sistema de circulación coronaria.
Seno coronario: Es una dilatación de la vena cardíaca magna que desemboca en la
aurícula derecha.
Volemia La volemia se entiende como el volumen total de sangre que circula en el
sistema cardiovascular, incluyendo tanto la parte líquida (plasma) como los elementos
celulares como glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Este volumen, que
representa aproximadamente el 7-8% del peso corporal. Si la volemia se ve alterada se
puede distinguir entre hipovolemia o hipervolemia.
La hipovolemia suele asociarse con situaciones como deshidratación, hemorragias o
pérdidas excesivas de líquidos, y puede dar lugar a síntomas como hipotensión,
taquicardia o mareos.
la hipervolemia, suele ocurrir debido a la retención de líquidos en enfermedades
como la insuficiencia cardíaca o renal, manifestándose con edema, hipertensión
arterial y dificultad respiratoria.
Flujo sanguíneo: El flujo sanguíneo es, sencillamente, la cantidad de sangre que atraviesa
un punto dado de la circulación en un periodo de tiempo determinado. El flujo sanguíneo
global de toda la circulación de un adulto en reposo es de unos 5.000 ml/min
• Flujo de sangre laminar en los vasos: Cuando el flujo sanguíneo se mantiene en
equilibrio a través de un vaso sanguíneo largo y liso, el flujo se produce de forma
aerodinámica, manteniéndose cada capa de sangre a la misma distancia de la pared del
vaso.
• Flujo de sangre turbulento en algunas situaciones: El flujo turbulento significa que
el flujo sanguíneo atraviesa el vaso en dirección transversal y también longitudinal,
formando espirales que se denominan corrientes en torbellino
Presión arterial y presión venosa:
• Presión arterial: Presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce contra una pared
vascular. La arteria braquial que pasa por esta región está lo bastante cerca del corazón
que la presión arterial medida aquí se aproxima a la presión arterial máxima que se
encuentra en cualquier parte del cuerpo. Se registran dos presiones: la presión sistólica
es el valor máximo obtenido durante la contracción ventricular, y la presión diastólica es
el valor mínimo que se presenta durante la relajación ventricular entre latidos. Para una
persona sana de 20 a 30 años de edad, estas presiones suelen ser de 120 y 75 mmHg,
respectivamente. La presión arterial se escribe como la relación entre presión sistólica y
diastólica: 120/75. La diferencia entre la presión sistólica y la diastólica es la presión de
pulso. La presión arterial aumenta con la edad. En personas sanas de 70 años, la presión
arterial típica es de 145/82 y 159/85 para cada sexo, respectivamente. La hipertensión
(presión arterial alta) es una presión arterial en reposo crónica más alta de 140/90. (La
presión arterial alta temporal causada por emoción o ejercicio no es hipertensión.)
• Presiones venosas: Están la presión en la aurícula derecha (presión venosa central) y
presiones venosas periféricas. La sangre de todas las venas sistémicas fluye hacia la
aurícula derecha del corazón, por lo que la presión del interior de esta cámara se denomina
presión venosa central. La presión en la aurícula derecha está regulada por el
equilibrio entre La capacidad del corazón de bombear la sangre hacia el exterior de la
aurícula y el ventrículo derechos hacia los pulmones Y La tendencia de la sangre a fluir
desde las venas periféricas hacia la aurícula derecha.
La presión normal en la aurícula derecha es de 0 mmHg, que es igual a la presión
atmosférica en todo el organismo. Puede aumentar hasta 20 o 30 mmHg en
condiciones muy anormales como:
1) Insuficiencia cardiaca grave.
2) Después de una transfusión masiva de sangre, lo que aumenta en gran medida el
volumen total de sangre y hace que cantidades excesivas de sangre intenten llegar al
corazón desde los vasos periféricos.
Microcirculación: El principal objetivo de la función circulatoria tiene lugar en la
microcirculación: es el transporte de nutrientes hacia los tejidos, Las paredes de los
capilares son muy finas, construidas con una sola capa de células endoteliales muy
permeables, por lo que el agua, los nutrientes de la célula y los restos celulares pueden
intercambiarse con rapidez y fácilmente entre los tejidos y la sangre circulante.
• Estructura de la microcirculación y del sistema capilar. En general, cada arteria
nutricia que entra en un órgano se ramifica seis u ocho veces antes de que las arterias sean
suficientemente pequeñas para denominarse arteriolas, que, en general, tienen diámetros
internos de solo 10-15 µm. Entonces las arteriolas se ramifican entre dos y cinco veces,
alcanzando diámetros de 5 a 9 µm en sus extremos cuando aportan la sangre a los
capilares.
Las arteriolas son vasos muy musculares y sus diámetros son muy variables.
Las metaarteriolas (las arteriolas terminales) no tienen una capa muscular continua,
sino fibras musculares lisas rodeando el vaso en puntos intermitentes.
• Intercambio capilar El término intercambio capilar alude al movimiento de los líquidos
en dos sentidos. Las sustancias químicas cedidas por la sangre capilar a los tejidos
perivasculares son oxígeno, glucosa y otros nutrientes, anticuerpos y hormonas. Las
sustancias químicas tomadas por los capilares son dióxido de carbono y otros desechos,
y muchas de las mismas sustancias cedidas: glucosa y ácidos grasos liberados del
almacenamiento en el hígado y el tejido adiposo, calcio y otros minerales liberados del
hueso, anticuerpos excretados por células inmunitarias y hormonas secretadas por las
glándulas endocrinas.
Tras producirse el intercambio de oxígeno (O2) por dióxido de carbono (CO2) a
nivel celular, la sangre retorna al corazón y desde él se transporta a los pulmones para
eliminar el CO2 y cargarse nuevamente de O2. Así, teniendo en cuenta el transporte de
O2 y CO2, podemos consideran dos circuitos.
Circulación menor o pulmonar
La llamada circulación menor comienza en el ventrículo derecho al que llega la sangre
desoxigenada recogida de todo el cuerpo por las venas cavas superior e inferior, que la
transportan hasta la aurícula derecha, llegando al ventrículo derecho después de atravesar
la válvula tricúspide.
Desde el ventrículo derecho, la sangre sale por la arteria pulmonar y sus ramas derecha
e izquierda, y es transportada a los pulmones. Ambas arterias se dividen hasta dar lugar
a los capilares, que se relacionan íntimamente con los alvéolos pulmonares,
microscópicas estructuras donde finalizan las ramas de los bronquios tras sus múltiples
divisiones. El intercambio de gases se produce a nivel alvéolo-capilar, como veremos en
la Unidad 9, liberando los glóbulos rojos el CO2 y llenándose de O2. Desde los capilares
se forman vénulas y venas que se reúnen en dos venas pulmonares por cada pulmón, que
llevan la sangre oxigenada a la aurícula izquierda, donde se completa el circuito.
B. Circulación mayor o sistémica
Este circuito comienza en el ventrículo izquierdo, al que llega la sangre recogida por la
aurícula izquierda procedente de los pulmones, donde se cargó de O2. Desde el ventrículo
izquierdo, la sangre sale por la arteria aorta, que se dirige hacia arriba, atrás y a la derecha
(aorta ascendente), para luego describir una curva hacia la izquierda cambiando el sentido
hacia abajo (aorta descendente), pasando por detrás del corazón en su camino hacia el
abdomen.
Al trayecto curvo que hay entre la aorta ascendente y la descendente se le llama arco
o cayado de la aorta. En su trayecto descendente por delante de la columna vertebral, la
aorta atraviesa el diafragma y penetra en el abdomen. Se distinguen, por tanto, dos tramos
en la aorta descendente, un tramo torácico (aorta torácica) y un tramo abdominal (aorta
abdominal).
A nivel de la vértebra L4, la aorta se divide en dos arterias ilíacas primitivas o comunes,
una derecha y otra izquierda, aunque también surge una fina arteria terminal llamada
arteria sacra media. Desde su comienzo en el ventrículo izquierdo hasta su finalización
abdominal, la aorta se subdivide en numerosas ramas arteriales para el cuello y el cráneo,
miembros superiores, órganos torácicos, órganos abdominales y miembros inferiores
En cuanto al sistema venoso (Fig. 8.7), a la aurícula derecha llegan dos grandes venas,
la cava superior, que recoge la sangre procedente de los miembros superiores, el tórax, el
cuello, el cráneo y la cara; y la cava inferior, que recoge la sangre del abdomen y los
miembros inferiores. Cada órgano abdominal tiene su propia vena (esplénica, renal,
mesentérica…), y todas ellas drenan en la vena cava inferior.
Sistema porta hepático: Es un sistema venoso especial integrado por la vena porta
hepática, que recoge la sangre procedente de estómago, intestino delgado, intestino
grueso, bazo, páncreas y vesícula biliar, y la lleva al hígado. Así pues, el hígado recibe
sangre por la arteria hepática y por la vena porta.
1. GASTO CARDÍACO
Cuando las células están metabólicamente activas, como durante el ejercicio, captan
mayores cantidades de oxígeno de la sangre. Durante los períodos de reposo, las
demandas metabólicas se reducen y la carga de trabajo del corazón disminuye.
El gasto cardíaco (GC) es el volumen de sangre eyectado por el ventrículo izquierdo (o
derecho) hacia la aorta (o tronco pulmonar) en cada minuto. El volumen minuto es igual
al producto del volumen sistólico (VS), que es el volumen de sangre eyectado por el
ventrículo durante cada contracción, y la frecuencia cardíaca (FC), el número de latidos
por minuto:
GC = VS x FC
(mL /min) (mL/lat) (lpm)
En un hombre adulto promedio, en reposo, el volumen sistólico es de cerca de 70mL /lat,
y la frecuencia cardíaca es de 75 lpm. Por lo tanto, el gasto cardíaco o VM es:
GC = 70mL /lat X 75 lpm
= 5250mL /min
= 5,25L /min
Este volumen está cerca del sanguíneo total, que es de alrededor de 5 L en un hombre
adulto promedio. Por lo tanto, todo el volumen sanguíneo fluye a través de la circulación
sistémica y pulmonar en cada minuto. En general, los factores que incrementan el
volumen o descarga sistólica o la frecuencia cardíaca también aumentan el GC. Por
ejemplo, durante el ejercicio leve, el VS puede aumentar a 100 mL/lat y la FC, a 100 lpm.
Entonces, el GC sería de 10 L/min. Durante el ejercicio intenso (no máximo), la FC puede
aumentar a 150 lpm y el VS puede incrementarse a 130 mL/lat, y el GC resultante es de
19,5 L/min.
La reserva cardíaca es la diferencia que existe entre el GC máximo de una persona y el
de reposo. Los individuos promedio poseen una reserva de 4 o 5 veces su GC de reposo.
Los atletas de alto rendimiento pueden tener una reserva cardíaca de 7 y 8 veces su GC
de reposo. Las personas que presentan enfermedades cardíacas graves pueden tener una
pequeña reserva cardíaca o directamente carecer de ella, lo que limita su capacidad para
llevar a cabo hasta las más simples tareas de la vida cotidiana
Regulación del Gasto Cardíaco
Un corazón sano bombea la sangre que ingresó en sus cámaras durante la diástole previa.
En otras palabras, si retorna más sangre en la diástole, se eyecta más sangre en la sístole
siguiente. En reposo, la descarga sistólica representa el 50-60% del volumen de fin de
diástole, debido a que un 40-50% de la sangre permanece en los ventrículos después de
cada contracción (volumen de fin de sístole). Tres factores regulan el volumen sistólico
y aseguran que los ventrículos derecho e izquierdo bombeen el mismo volumen de sangre:
1) precarga
2) contractilidad
3) postcarga
Precarga: Efecto De Estiramiento: Una precarga (estiramiento) mayor en las fibras
musculares cardíacas antes de la contracción aumenta su fuerza de contracción. La
precarga podría compararse con el estiramiento de una banda elástica. Cuanto más se
estire esa banda, con más fuerza volverá a su longitud de reposo. Dentro de ciertos límites,
cuanto más se llene de sangre el corazón durante la diástole, mayor fuerza de contracción
ejercerá durante la sístole. Esta relación se conoce con el nombre de ley de Frank-Starling
del corazón. La precarga es proporcional al volumen de fin de diástole (VFD) (el volumen
de sangre que llena los ventrículos al finalizar la diástole). Normalmente, a mayor VFD,
mayor es la fuerza que desarrollará el corazón en la contracción siguiente.
Dos son los principales factores determinantes del VFD: 1) la duración de la diástole
ventricular y 2) el retorno venoso, volumen de sangre que retorna al ventrículo derecho.
La ley de Frank-Starling del corazón permite igualar la eyección de los ventrículos
derecho e izquierdo y mantener el mismo volumen de sangre que fluye en ambas
circulaciones: la sistémica y la pulmonar. Esto ayuda a equilibrar el gasto de los dos
ventrículos.
Contractilidad: El segundo factor que influye sobre el volumen sistólico es la
contractilidad miocárdica, la fuerza de contracción a una determinada precarga. Los
agentes que incrementan la contractilidad se denominan agentes inotrópicos positivos y
aquellos que la disminuyen, agentes inotrópicos negativos. Por lo tanto, para una precarga
constante, el volumen sistólico aumenta cuando una sustancia inotrópica positiva está
presente. Los agentes inotrópicos positivos promueven la entrada de Ca² a la fibra
muscular cardiaca durante los potenciales de acción, lo que aumenta la fuerza en la
próxima contracción. La estimulación de la división simpática del sistema nervioso
autónomo (SNA) por medio de hormonas, poseen efecto inotrópico positivo. Por el
contrario, la inhibición de la división simpática del SNA, tienen efecto inotrópico
negativo. Los bloqueantes de los canales de calcio son fármacos que pueden tener efecto
inotrópico negativo al reducir la entrada de Ca²+ y, por lo tanto, disminuir la fuerza del
latido.
Poscarga: La eyección cardíaca de la sangre comienza cuando la presión en el ventrículo
derecho excede la del tronco pulmonar (alrededor de 20 mm Hg), y cuando la presión en
el ventrículo izquierdo excede la de la aorta (80 mm Hg). En ese punto, la presión elevada
de los ventrículos hace que la sangre empuje las válvulas semilunares y las abra. La
presión que debe sobrepasarse para que una válvula semilunar pueda abrirse se denomina
poscarga. El aumento en la poscarga causa disminución del volumen sistólico, por lo que
queda más sangre en el ventrículo al finalizar la sístole. Dentro de las condiciones que
aumentan la poscarga, se encuentran la hipertensión (incremento de la tensión arterial).
Regulación de la Frecuencia Cardíaca
Como se vio, el gasto cardiaco o volumen minuto depende de la frecuencia cardíaca y el
volumen sistólico. El volumen sistólico puede disminuir si el miocardio ventricular está
dañado o el volumen sanguíneo disminuye por hemorragia. En estos casos, los
mecanismos homeostáticos se encargan de mantener un gasto cardíaco adecuado por
medio del aumento de la frecuencia cardíaca y la contractilidad. Entre los numerosos
factores que contribuyen a la regulación de la frecuencia cardíaca, los más importantes
son el sistema nervioso autónomo y las hormonas liberadas por la médula suprarrenal
(adrenalina y noradrenalina).
Regulación Autónoma de la Frecuencia Cardíaca
El centro cardiovascular (snc) regula la función cardíaca por medio del aumento o la
disminución de la frecuencia de descarga de impulsos nerviosos en los ramos simpático
y parasimpático del SNA.
Incluso antes de que comience la actividad física, sobre todo en situaciones competitivas,
la frecuencia cardíaca puede aumentar. Este incremento anticipatorio se debe a que el
sistema límbico envía impulsos nerviosos al centro cardiovascular ubicado en el bulbo
raquídeo. Cuando la actividad física comienza, los propioceptores que monitorizan la
posición de miembros y músculos aumentan la frecuencia de los impulsos nerviosos
enviados al centro cardiovascular. La aferencia propioceptiva es uno de los principales
estímulos que producen un incremento de la frecuencia cardíaca al iniciar la actividad
física. Otros receptores sensitivos que proveen aferencias al centro cardiovascular son los
quimiorreceptores, y los barorreceptores. Barorreceptores importantes localizados en
el arco aórtico y en las carótidas detectan los cambios de la tensión arterial y los informan
al centro cardiovascular.
los nervios simpáticos cardíacos estimuladores se dirigen hacia el nodo SA, el nodo AV
y la mayor parte del miocardio. La estimulación de dichos nervios produce la liberación
de noradrenalina, que se une a los receptores ẞ, presentes en las fibras musculares
cardíacas. Esta interacción produce dos efectos distintos:
1) en las fibras del nodo SA (y en el AV), la noradrenalina aumenta la frecuencia de
despolarización espontanea, de manera que estos marcapasos descarguen más rápido y
aumente la frecuencia cardíaca,
2) en las fibras contráctiles auriculares y ventriculares, la noradrenalina promueve la
entrada de Ca" a través de los canales lentos de Ca² regulados por voltaje y, por
consiguiente, aumenta la contractilidad. Con estimulación simpática máxima, la
frecuencia cardíaca puede llegar a ser de 200 lpm en una persona de 20 años.
Los impulsos nerviosos parasimpáticos llegan al corazón por medio de los nervios
vagos (X) derecho e izquierdo. Los axones vágales terminan en el nodo SA, en el nodo
AV y en el miocardio auricular. Liberan acetilcolina, lo que reduce la frecuencia cardíaca
mediante la disminución de la frecuencia de despolarización espontánea en las fibras
autorrítmicas. Como solo unas pocas fibras parasimpáticas inervan el músculo
ventricular, los cambios en la actividad parasimpática tienen poco impacto sobre la
contractilidad ventricular.
Regulación Química de la Frecuencia Cardíaca
Ciertas sustancias químicas influyen tanto en la fisiología básica del músculo cardíaco
como en la frecuencia cardíaca. Por ejemplo, la hipoxia (bajos niveles de oxígeno), la
acidosis (pH disminuido) y la alcalosis (pH elevado) deprimen la actividad cardiaca.
Varias hormonas y cationes tienen importantes efectos sobre el corazón:
Hormonas: La adrenalina y la noradrenalina (de la médula suprarrenal) aumentan la
contractilidad cardíaca. Las hormonas tiroideas también aumentan la contractilidad y la
frecuencia cardiacas. Un signo del hipertiroidismo (incremento excesivo de las hormonas
trioideas) es la taquicardia taqui, rápido), aumento de la frecuencia cardiaca de reposo.
Cationes: En particular, los cambios en las concentraciones de tres cationes (Na, Ky Ca)
tienen gran efecto en la función cardiaca. El aumento de las concentraciones sanguineas
de Na" o K disminuye la frecuencia cardíaca y la contractilidad. El exceso de Na bloquea
la entrada de Ca a la célula durante el potencial de acción, lo que disminuye la fuerza de
contracción, mientras que el exceso de K bloquea la generación de los potenciales de
acción.
EJERCICIO Y EL CORAZÓN
La principal razón del aumento del ritmo cardiaco al principio del ejercicio es que los
propriorreceptores en los músculos y las articulaciones transmiten señales a los centros
cardiacos, lo cual significa que los músculos están activos y en breve necesitan mayor
flujo sanguíneo.
Después de varias semanas de entrenamiento, una persona saludable aumenta su gasto
cardíaco máximo y, por consiguiente, incrementa la tasa máxima de provisión de oxígeno
a los tejidos. La provisión de oxigeno también aumenta porque los músculos esqueléticos
desarrollan más redes capilares en respuesta al entrenamiento de largo plazo.
Durante la actividad física intensa, un atleta bien entrenado puede lograr un volumen
minuto igual al doble del de una persona sedentaria, en parte debido a la hipertrofia
(agrandamiento) cardíaca, producto del entrenamiento. Esta situación se conoce como
cardiomegalia fisiológica. La cardiomegalia patológica se relaciona con enfermedad
cardiaca importante. Aunque el corazón de un atleta es más grande, el gasto cardíaco de
reposo es el mismo que el de un individuo sedentario, ya que, si bien aumenta el
(volumen de sangre bombeado por un ventrículo en un latido), disminuye la frecuencia
cardiaca.
INFO ADICIONAL
HAZ DE BACHMANN: le da el impulso a la aurícula izquierda, también conocido como
haz interauricular y es un conjunto de fibras que conectan la aurícula derecha con la
izquierda
PROPIEDADES CARDIACAS
Dromotropismo: conductibilidad
Cronotropismo: automatismo
Inotropismo: contractilidad
Lusitropismo: relajacion
Batmotropismo: exitabilidad
AGENTES VASOCONSTRICRORES
Noradrenalina y adrenalina: La noradrenalina es una hormona vasoconstrictora
especialmente potente; la adrenalina es menos potente como vasoconstrictor y en algunos
tejidos provoca incluso una vasodilatación leve. (Un ejemplo especial de vasodilatación
provocada por la adrenalina es el que tiene lugar para la dilatación coronaria durante el
aumento de la actividad cardiaca.)
Angiotensina II: contrae potentemente las pequeñas arteriolas. Si esta contracción
sucede en un tejido aislado, la importancia real de la angiotensina II es que normalmente
actúa sobre muchas de las arteriolas del organismo al mismo tiempo, para aumentar la
resistencia periférica total y reducir la excreción de sodio y agua en los riñones, lo que
aumenta la presión arterial.
Vasopresina: más potente que la angiotensina II como vasoconstrictora, por lo que se
convierte en una de las sustancias constrictoras más potentes del organismo. Se forma en
las células nerviosas del hipotálamo.
AGENTES VASODILATADORES
Bradicinina: La bradicinina provoca una dilatación arteriolar potente y aumenta la
permeabilidad capilar. Por ejemplo, la inyección de 1 um de bradicinina en la arteria
braquial de una persona aumenta el flujo sanguíneo a través del brazo hasta en seis veces,
e incluso cantidades menores inyectadas localmente en los tejidos pueden provocar un
edema local importante como consecuencia del aumento de tamaño de los poros capilares.
Histamina: La histamina se libera casi en todos los tejidos del organismo cuando sufren
daños o se inflaman, o cuando se sufre una reacción alérgica. La histamina tiene un efecto
vasodilatador potente sobre las arteriolas y, como la bradicinina, puede aumentar en gran
medida la porosidad capilar permitiendo la pérdida tanto de líquidos como de proteínas
plasmáticas hacia los tejidos.