ACTIVIDAD 3
LUIS ALFONSOARMENDARI
Z
DELGADO
La práctica del Derecho se erige no solo sobre el dominio técnico de las
leyes, sino también sobre el sustento ético y moral que orienta el
accionar del abogado. En un entorno en el que la justicia se encuentra
en constante escrutinio y las demandas sociales evolucionan, resulta
indispensable que los profesionales del Derecho adopten una postura
crítica y reflexiva que integre la ética en cada una de sus decisiones.
Este artículo de opinión se propone analizar la relación
intrínseca entre el derecho y la ética, profundizando en la relevancia de
una moral coherente para el ejercicio profesional del abogado, y
explorando las implicaciones que esta tiene en la garantía de una
sociedad justa y equitativa.
El punto central de este artículo radica en la necesidad de consolidar
una ética profesional robusta, que no se limite a ser un mero adorno en
la práctica legal, sino que se convierta en el eje de una conducta íntegra
y responsable. La ética y la moral del abogado se configuran como
herramientas esenciales para enfrentar los desafíos de un sistema
judicial que, en ocasiones, se ve amenazado por intereses partidistas y
presiones externas. En este sentido, la reflexión ética va más allá del
cumplimiento normativo; se trata de una construcción consciente de
valores que permiten al profesional reconocer su responsabilidad social
y su papel en la defensa de los derechos humanos.
Diversos teóricos han sostenido que el ejercicio del Derecho requiere de
un compromiso moral que trascienda la mera interpretación de las
normas. Por ejemplo, García (2018) enfatiza que el abogado debe ser el
guardián de los principios éticos que sustentan el orden social, mientras
que López (2016) argumenta que la ética en el derecho es indispensable
para fomentar la transparencia y la equidad en la toma de decisiones.
Estas ideas se entrelazan en el pensamiento contemporáneo, que aboga
por una práctica legal comprometida con el bien común, y que reconoce
la interdependencia entre la normativa jurídica y los valores éticos que
la legitiman.
1. La Ética como Garantía de la Confianza Pública.
Uno de los argumentos más contundentes a favor de integrar la ética en la
práctica legal es la necesidad de preservar y fortalecer la confianza de la
sociedad en las instituciones judiciales. Un abogado que actúa con
principios morales
sólidos se erige como un modelo de integridad, lo que repercute
positivamente en la percepción pública del sistema jurídico. La
transparencia y la honestidad en el ejercicio profesional son
fundamentales para combatir la corrupción y la impunidad, elementos
que han erosionado históricamente la credibilidad de las instituciones
(Ramírez, 2018).
2. La Moral del Abogado como Instrumento de Justicia Social.
La ética profesional no solo es un componente decorativo, sino que
actúa como un mecanismo de control que impide la instrumentalización
de las leyes para fines contrarios al bien común. En contextos donde las
desigualdades y la discriminación han sido históricamente
sistematizadas a través de normas legales, el abogado ético asume el
rol de transformador social. La adopción de una moral coherente
permite cuestionar y reformular aquellos aspectos del derecho que
perpetúan injusticias, contribuyendo a una evolución que aspire a la
equidad y a la protección de los derechos fundamentales (Martínez,
2019).
3. La Ética y el Ejercicio Profesional: Un Compromiso con
la Responsabilidad
La integración de valores éticos en la práctica del Derecho fortalece la
responsabilidad individual y colectiva del abogado. Este compromiso se
traduce en una actitud proactiva frente a los desafíos y dilemas que se
presentan en el ámbito profesional. Al interior de un sistema en el que
las decisiones pueden tener consecuencias de gran impacto social, la
claridad moral se convierte en una herramienta imprescindible para
discernir entre lo legal y lo justo. El abogado que actúa con
responsabilidad ética no solo vela por sus intereses, sino que también se
compromete con la defensa de aquellos que se encuentran en
situaciones de vulnerabilidad (Pérez, 2020).
4. El Rol Crítico de la Ética en la Renovación del Sistema Jurídico
Finalmente, es relevante destacar que la ética en el Derecho juega un
papel crucial en la actualización y mejora de las instituciones judiciales.
La crítica
constructiva que emana de una reflexión ética permite identificar y
corregir deficiencias en el sistema, evitando que las leyes se conviertan
en herramientas de opresión o exclusión. Esta postura crítica es vital
para asegurar que el Derecho evolucione en sintonía con los valores
sociales y las demandas de justicia de cada época, consolidando un
marco normativo que responda a las necesidades del presente y del
futuro (Rodríguez, 2015).
Reflexión y Conclusiones
Desde mi perspectiva, la ética y la moral del abogado no son elementos
opcionales en el ejercicio del Derecho, sino que constituyen la base
sobre la que se edifica una práctica profesional verdaderamente
responsable. En un mundo en el que las desigualdades y los desafíos
sociales se presentan de manera cada vez más compleja, la integración
de principios éticos en la labor jurídica es el camino para garantizar una
justicia que sea, en realidad, accesible y equitativa para todos.
Es fundamental que los futuros abogados adoptemos una actitud de
reflexión constante y compromiso con nuestros valores, reconociendo
que cada decisión
tomada en el ámbito profesional tiene el potencial de transformar la
realidad social. Este compromiso ético se debe manifestar tanto en la
formación académica como en la práctica diaria, fomentando una cultura
de transparencia, integridad y solidaridad.
En conclusión, la ética en el Derecho es una herramienta esencial que no
solo legitima el ejercicio profesional del abogado, sino que también
actúa como motor de cambio y renovación en el sistema judicial. Mi
opinión es que solo a través de una reflexión crítica y profunda sobre
nuestros propios valores podremos contribuir a la construcción de una
sociedad en la que la justicia no sea una aspiración, sino una realidad
palpable. Los desafíos actuales requieren de profesionales que no teman
cuestionar el status quo y que estén dispuestos a actuar con firmeza en
defensa de los derechos humanos y el bien común.
Referencias
García, M. (2018). *Ética y derecho: Principios y práctica en el ejercicio profesional*.
Editorial Jurídica.
López, J. (2016). *Códigos de conducta en el ámbito legal*. Revista de Ética Profesional,
12(3), 45-60.
Martínez, R. (2019). *Derecho y dignidad: Reflexiones sobre la justicia en la sociedad
contemporánea*. Ediciones Universitarias.
Pérez, L. (2020). *Reflexiones sobre la ética en el ejercicio profesional del derecho*.
Revista Latinoamericana de Derecho, 18(2), 78-92.
Ramírez, A. (2018). *El compromiso ético en la formación jurídica*. Universidad Nacional
de Derecho.
Rodríguez, S. (2015). *Confidencialidad y responsabilidad en el ejercicio legal*. Editorial
Abogacía.