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FARMACODEPENDENCIA

La farmacodependencia es un estado psíquico y físico que resulta de la interacción entre un organismo y un fármaco, caracterizado por un impulso incontrolable de consumir la sustancia. Existen diferentes tipos de dependencia, como la psíquica y la física, así como fenómenos asociados como la tolerancia y el síndrome de abstinencia. El abuso de drogas puede llevar a consecuencias graves, y su diagnóstico se basa en criterios establecidos que reflejan el deterioro en la vida del individuo.
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FARMACODEPENDENCIA

La farmacodependencia es un estado psíquico y físico que resulta de la interacción entre un organismo y un fármaco, caracterizado por un impulso incontrolable de consumir la sustancia. Existen diferentes tipos de dependencia, como la psíquica y la física, así como fenómenos asociados como la tolerancia y el síndrome de abstinencia. El abuso de drogas puede llevar a consecuencias graves, y su diagnóstico se basa en criterios establecidos que reflejan el deterioro en la vida del individuo.
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"Farmacodependencia es el estado psíquico y a veces físico causado por la interacción entre un

organismo vivo y un fármaco, caracterizado por modificaciones del comportamiento y por otras
reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por tomar el fármaco en forma
continua o periódica, a fin de experimentar sus efectos psíquicos y a veces, para evitar el malestar
producido por la abstinencia o deprivación".

Droga o Fármaco. Con este término se denomina a toda sustancia (no solamente fármacos), que
introducida al organismo vivo puede modificar una o más de sus funciones. Es una sustancia ajena
al organismo, que al interactuar con él, altera algunas de sus funciones normales.

Conceptos básicos:

Cuando el consumo de la sustancia se hace cada vez más regular, con el fin de experimentar sus
efectos psíquicos y a veces para evitar el malestar producido por su privación, estamos hablando
de drogodependencia.

La dependencia psíquica es la compulsión a tomar una sustancia determinada para obtener la


vivencia de efectos agradables y placenteros o evitar malestar.

La dependencia física es un estado de adaptación del organismo producido por la administración


repetida de una sustancia. Se manifiesta por la aparición de trastornos físicos, más o menos
intensos cuando se interrumpe la administración de la misma.

El abuso de drogas se produce cuando hay un consumo en grandes cantidades y circunstancias


que se desvían de las pautas sociales o médicas aceptadas en la cultura determinada.

El síndrome de abstinencia es lo que se produce tras haber una dependencia física y psíquica,
en el momento en que falta la droga, aparecen todo un conjunto de signos y síntomas de carácter
físico y psíquico, cuya intensidad y curso temporal van a depender del tipo de droga y otros
factores como frecuencia, cantidad y antigüedad del consumo.

El síndrome de querencia son los síntomas psicológicos que aparecen antes de que el síndrome
de abstinencia y después de que desaparezcan los efectos de la última toma de droga, consisten
en la vivencia de angustia generalizada, intensa necesidad de la toma de la droga con el
consecuente desarrollo de una conducta de búsqueda.

La tolerancia es un estado de adaptación caracterizado por la disminución de la respuesta a la


misma cantidad de droga, o por la necesidad de una dosis mayor para provocar y sentir el mismo
efecto.

La tolerancia cruzada es el fenómeno por el que al tomar una droga aparece tolerancia no
solamente a otra del mismo tipo, sino incluso a drogas totalmente diferentes. El uso previo de una
droga puede potenciar los efectos sobre el organismo de otros tipos de droga.

La intoxicación aguda se produce cuando se toma una cantidad de droga que el cuerpo no es
capaz de eliminar o transformar la sustancia.

La sobredosis es la intoxicación aguda grave que aparece cuando se supera el límite de toxicidad
en el organismo. Va en función de la dosis de droga tomada, su composición (si es más o menos
pura), si está adulterada y las variables corporales individuales como el peso, metabolismo y
tolerancia.

La politoxicomanía o policonsumo se produce cuando el sujeto se administra una variada gama


de sustancias con el objetivo explícito de mantener alteradas sus funciones mentales. En muchos
casos existe una droga principal que sustenta la dependencia, y unas drogas secundarias que la
complementan o la sustituyen en situaciones de no disponibilidad. Actualmente es raro encontrar
un consumidor de una sola droga.

Por patrones de conducta se entiende a las sustancias que toma el drogodependiente y además
su vía de administración, frecuencia, contexto relacional en que se produce el consumo, soporte
social y cultural, etc.

Características de la drogodependencia:
 Un deseo incontenible de consumir la droga y obtenerla por cualquier medio.
 Una tendencia a aumentar la dosis por la tolerancia del organismo hacia la misma. Se
necesitan dosis más altas para obtener la misma sensación.
 La aparición de un síndrome de abstinencia en caso de interrupción súbita en el consumo.

Proceso de drogodependencia:

1. Consumo experimental: son ensayos que realiza la persona fundados en la curiosidad


hacia las drogas, sin intención explícita de repetir el consumo.
2. Consumo ocasional: la persona conoce la droga y sus efectos y escoge los momentos y
escenarios más propicios para sentir dichos efectos. El consumo todavía es espaciado y
poco frecuente.
3. Consumo regular: consumo habitual con continuidad. Posición activa frente al consumo.
4. Dependencia: necesidad del consumo, es algo prioritario e imperioso en su vida.

Clasificación de las drogas

Depresoras del sistema nervioso: disminuyen la actividad del sistema nervioso central.

 Opiáceos: opio, morfina, heroína, metadona.


 Bebidas alcohólicas: vino, cerveza, ginebra, etc.
 Hipnóticos y sedantes: somníferos y tranquilizantes.

Estimulantes del sistema nervioso: aumentan la actividad del sistema nervioso central.

 Mayores: anfetaminas, cocaína.


 Menores: café, té, cacao, tabaco (nicotina).

Las que alteran la percepción: modifican el nivel de conciencia y diferentes sensaciones


(visuales, auditivas, etc.).

 Alucinógenos: LSD, mescalina.


 Cannabis: marihuana, hachis.
 Drogas de diseño: extasis, eva, etc.
 Inhalantes: disolventes, pegamentos, etc.

Prevalencia:

Aproximadamente, se puede estimar que entre un 0'5% y un 1% de la población adulta es adicta a


opiáceos, entre un 5% y un 10% es adicta al alcohol y entre un 30% y un 40% es adicta al tabaco.
La prevalencia del consumo de drogas sufre importantes variaciones en función del país y del
medio social, cultural, la edad y el sexo. En general, se considera que los adultos jóvenes de todas
las sociedades son los mayores consumidores y que la prevalencia disminuye con la edad
(maduración, obligaciones sociales). Es más frecuente en varones.

Criterios para el diagnóstico de dependencia y abuso de sustancias:


Según la Asociación Americana de Psiquitría (1995), la dependencia de sustancias es el patrón
desadaptativo del consumo de la sustancia que conlleva un deterioro o malestar clínicamente
significativos, expresado por tres (o más) de los ítems siguientes en algún momento de un período
continuado de 12 meses:

Dependencia de sustancias:

1. Tolerancia, definida por: a) necesidad de aumentar la dosis; o b) disminución del efecto


con el consumo continuado de la misma cantidad de sustancia.
2. Abstinencia, definida por; a) el síndrome de abstinencia característico para la sustancia; o
b) se consume la misma sustancias (o una muy parecida) para aliviar o evitar los síntomas
de abstinencia.
3. La sustancia se consume en mayor cantidad o en un período mayor del que la persona
pretendía.
4. Se desea persistentemente o se intenta en una o más ocasiones abandonar o controlar el
consumo de la sustancia.
5. Se emplea mucho tiempo en actividades necesarias para obtener la sustancia (por
ejemplo, robo), consumirla o recuperarse de sus efectos.
6. Reducción considerable o abandono de actividades sociales, laborales o recreativas a
causa del consumo de la sustancia.
7. Se continua consumiendo la droga a pesar de ser consciente de tener un problema social,
psicológico o físico, persistente o recurrente, provocado o estimulado por el consumo de la
sustancia.

Abuso de sustancias:

1. Consumo recurrente de sustancias, que da lugar al incumplimiento de obligaciones en el


trabajo, la escuela o en casa.
2. Consumo recurrente de la sustancia en situaciones en las que hacerlo es físicamente
peligroso (por ejemplo, conducir un automóvil o manejar maquinaria).
3. Problemas legales repetidos relacionados con la sustancia.
4. Consumo continuado de la sustancia, a pesar de tener problemas sociales continuos o
problemas interpersonales causados o exacerbados por los efectos de la sustancia.

Criterios de consumo adictivo:

Washton y Boundy (1991) proponen cuatro criterios para distinguir cuando el consumo de una
droga u otra adicción (juego, compras, trabajo, sexo) se convierte en adictivo.

1. Obsesión. Necesidad irresistible e intensos deseos de consumir la droga. El consumidor


adicto está obsesionado por conseguir y consumir la droga. Esto es prioritario ante
cualquier otra actividad.
2. Pérdida de control. Incapacidad para autolimitarse o controlar el consumo. El adicto puede
detener su uso temporalmente, pero cree que es imposible no volver a consumir la droga,
incluso con esfuerzos máximos de autocontrol y de fuerza de voluntad.
3. Consecuencias negativas. Consumo continuado a pesar de las consecuencias como
problemas económicos, familiares, laborales, orgánicos y psicopatológicos.
4. Negación. Se niega que el consumo de drogas sea un problema. No advierte la gravedad
de los efectos negativos, niega que exista un problema y se enfada o se pone a la
defensiva si alguien le indica que su consumo está fuera de control.
ESTIMULANTES:

ANFETAMINAS y METANFETAMINAS.

COCAINA, CRACK, BASUCO, ETC.

ALUCINOGENOS: LSD, PEYOTE, EXTASIS

MARIHUANA

DEPRESORES:

ALCOHOL

BARBITURICOS

TRANQUILIZANTES

OPIO Y DERIVADOS

INHALABLES

Anfetaminas

En 1927 se sintetizan las anfetaminas pretendiendo que esta nueva droga aliviaría la congestión
nasal. Producen una sensación de aumento en la actividad y eficiencia. Crea una fuerte
dependencia física y psicológica; también produce psicosis tóxicas matizadas por delirios de
persecución. Generalmete estos cuadros ceden al suspender la ingesta de anfetaminas o con la
utilización de antipsicóticos. Pueden presentarse cuadros depresivos intensos, suicidios, y es
frecuente que se presente el fenómeno de "Flashback".

Cocaína

La coca era una planta sagrada para los Incas, utilizada por los indígenas para mitigar el hambre y
el frío, produciendo además una sensación de euforia. Provoca una fuerte dependencia
psicológica. La droga purificada fué llamada cocaína y se utilizó como anestésico local en
odontología. Produce sentimientos de superioridad y fuerza, disminuye la fatiga. El uso crónico
produce pérdida de la erección y eyaculación; en la mujer ocasiona frigidez. También provoca
destrucción del cartílago nasal y promueve conductas violentas, psicosis, alteración en olfato y
gusto y con cierta frecuencia alucinaciones auditivas, visuales y táctiles, infartos.

Marihuana
Cannabis Sativa es el nombre de la planta de marihuana, se consume fumándola o comiéndola. A
la resina de la planta de Cannabis se le conoce como Hashish y es una droga más fuerte que la
marihuana.

El primer dato sobre la marihuana se remonta al año 3,000 A.C. cuando el emperador chino Shen
Nung la recomendaba como medicamento útil en la debilidad femenina. La marihuana fué
introducida en México por esclavos africanos a fines del siglo XIX y de México se exportó a E.U.A.

Diversas investigaciones sobre los daños que ocasiona el uso de esta sustancia y sus formas más
potentes, no son inofensivas, pues su uso moderado puede provocar cuadros psicóticos tóxicos,
aislamiento social, marcada dependencia psicológica, y el uso crónico condiciona un estado de
anhedonia, cambios notables de conducta y cuando acuden a servicios de salud mental, casi un
5% de este tipo de usuarios han sido diagnosticados como esquizofrénicos. Es importante
comentar también, que esta droga puede desencadenas cuadros psicóticos latentes.

El efecto de la droga se hace sentir entre 15 y 30 minutos y dura de dos a cuatro horas, los efectos
dependen de la dosis consumida.

Con una dosis de medio cigarrillo el usuario se siente estimulado, de manera que ríe y habla con
facilidad; posteriormente puede presentar marcada somnolencia.

Una dosis tres veces mayor aumenta la percepción de lo que ocurre en el exterior, se pierde la
coordinación de las extremidades y la capacidad de recordar lo que ha sucedido recientemente.
Disminución anormal de la temperatura corporal, hambre insaciable e inflamación de las
membranas de las mucosas y los bronquios. Exalta la fantasía, el estado de ánimo y la sensación
de estar por encima de la realidad, pérdida del sentido del espacio y el tiempo relativo se hace
lento.

Dosis mayores producen alucinaciones muy vividas (3 cigarrillos), estado de pánico, un temor
exagerado a la muerte y delirios de persecución. Si la dosis es suficientemente alta puede producir
psicosis tóxica.

La marihuana provoca tolerancia y dependencia psíquica. En usuarios crónicos se ha descrito


síndrome de abstinencia.

Peligros en el abuso de la marihuana.

Aún las dosis pequeñas pueden provocar estados emocionales incontrolables. La marihuana
puede desencadenar enfermedades mentales latentes. Su uso continuado produce un hábito difícil
de romper, estados crónicos de apatía y desinterés, disminución de la motivación personal,
descuido en la apariencia personal y deterioro de las relaciones personales y sociales.

Alucinógenos

En 1943 el científico Albert Hoffman descubre una droga que le provocó mareos y alucinaciones, el
LSD - ácido lisérgico - como se concluyó más tarde, produce efectos semejantes a los de la
esquizofrenia. El uso de estas sustancias da origen al nacimiento de una filosofía y movimiento de
tipo social con repercusión en las artes en sus diferentes manifestaciones, nace así el movimiento
psicodélico, la música psicodélica, pintura y diversas creaciones literarias. Sus máximos
exponentes en la década de los 60´s son Timothy Leary y Richard Alpert de la Universidad de
Harvard.
El Peyote y los hongos alucinógenos son conocidos desde tiempos precolombinos. En los pueblos
indígenas se tenía conocimiento de plantas religiosas. Los efectos de estas drogas alucinógenas
varían desde las alucinaciones, la exaltación, alejamiento de la realidad, extrañeza corporal,
movimientos violentos y actos autodestructivos y reacciones de pánico intenso, delirios de
persecución y alteraciones prolongadas de las funciones mentales. Existe evidencia de un
consumo importante de étasis o “tacha” como se le denomina en México. También se clasifica
dentro del rubro de “drogas de antro”, enunciación popular para la expresión en inglés de “dance
club drugs”

Alcohol

El uso excesivo del alcohol es casi inmediato a su descubrimiento, aunque con frecuencia se
empleaba en ocasiones especiales tales como ritos religiosos, pero su uso cotidiano se extendió
hasta llegar al abuso.
Dionisios de la antigua Grecia, Xóchitl, Papantzin y Mayahuel entre los aztecas, supuestos
descubridores del pulque, nos hablan de la popularidad del alcohol desde los tiempos remotos.

El alcohol tiene pocos usos médicos, entre ellos se usa como anestésico local (ganglio de Gasser)
y en muy limitadas ocasiones para aportar calorías a personas desnutridas; sin embargo el pueblo
utiliza el alcohol para el tratamiento de numerosos males como la ansiedad, el catarro, etc.

Los efectos del alcohol dependen de la cantidad que se ingiera, con dosis pequeñas se presenta
relajación, sensación de bienestar, locuacidad y disminución leve de los reflejos. Una dosis mayor
provoca dificultad en el habla, incoordinación de los movimientos, juicio alterado, reducción de las
inhibiciones, falta de control emocional, un gran aumento de accidentes automovilísticos, lesiones
físicas y homicidios imprudenciales.

Una dosis todavía mayor produce intoxicación con marcada dificultad para la marcha, trastornos
del pensamiento y la memoria, juicio distorcionado, labilidad emocional y agresividad. Con el doble
de esta dosis se presentan coma y muerte por depresión respiratoria.

El alcohol produce dependencia física y una marcada dependencia psíquica. Provoca también
tolerancia.

Con el abuso continuo de alcohol se presenta también un deterioro personal y social, con
conductas antisociales y homicidas. Provoca daño irreversible a varios órganos como el cerebro, el
hígado, el páncreas, el estómago y el riñón. Sobresalen por su frecuencia en México la cirrosis
hepática, la gastritis y la pancreatitis, además de las deficiencias vitamínicas que acompañan al
uso del alcohol y como se señaló antes, afecta al cerebro ocasionando un grave daño cerebral.

Barbitúricos

En 1903 se descubren los barbitúricos, como un medicamento para combatir el insomnio, siendo
también objeto de abuso por automedicación. La combinación de barbitúricos en alcohol
potencializa sus efectos depresores y los resultados son desastrosos. Producen adicción y su
interrupción ocasiona convulsiones, delirios y aún la muerte, siendo más peligrosos que la morfina,
heroína y el opio.

Tranquilizantes

Son drogas depresoras cuyo uso se ha extendido. Grandes cantidades de tranquilizantes son
prescritos por los médicos generales y en muchos países pueden conseguirse sin receta médica,
para calmar a la gente, para reducir los niveles de ansiedad y en situaciones críticas sin llevar un
control de estos medicamentos. En ocasiones son utilizados como relajantes musculares y como
medicamentos de uso secundario en la epilepsia.
Existen varios tipos de tranquilizantes; los más comunes y de mayor frecuencia en su consumo
son: las benzodiacepinas y sus derivados. Sin embargo, de manera popular, aunque no se trate
específicamente de tranquilizantes, muchas personas usan de manera indiscriminada los
antidepresivos más populares como una alternativa para automedicarse y “controlar” situaciones
de estrés o estados tensionales.

Las manifestaciones clínicas en casos de intoxicación aguda incluyen: somnolencia, visión borrosa,
movimiento rápido e involuntario de los ojos, visión doble, pupilas pequeñas, debilidad, zumbido de
oídos disminución de reflejos, falta de coordinación, convulsiones en algunos casos, agresividad,
hipotensión arterial, shock, coma, depresión respiratoria, muerte.

Los tranquilizantes provocan dependencia psíquica y dependencia física. El síndrome de


abstinencia es muy parecido al de los barbitúricos, aunque menos severo.

Quizá la forma más efectiva de combatir esta forma de farmacodependencia, sea crear conciencia
en los médicos, de que los tranquilizantes sólo deben prescribirse en ciertos casos, nunca sin
hacer seguimiento del caso y tampoco en casos de duelo.

Opio y sus Derivados

El opio se obtiene de una flor de colores llamativos cuyo nombre popular es adormidera o amapola.
Es una flor de 70 a 1.50 cms. que tiene cuatro pétalos; la cabeza o cápsula de la flor tiene en su
interior unas semillas y una sustancia espesa de color blanco; para extraer el opio es necesario
hacer una incisión en la cápula y la sustancia obtenida, de consistencia resinosa y de color café
obscuro recibe el nombre de opio crudo, de sabor amargo y de olor semejante al del amoniaco.

El opio es quizá la más antigua de las drogas conocidad, con mayor potencial adictivo. Se conocía
6,000 años A.C. por las tribus sumerias. En Egipto se encuentran referencias a ella 1,500 años
A.C. con fines medicinales. Hipócrates la utilizaba y Discórides, botánico del siglo I advierte que es
una sustancia que destruye a los hombres y los hace letárgicos. En el siglo VII los chinos lo
utilizaban con fines médicos; en Europa su uso se extiende gracias al alquimista Paracelso debido
a una combinación de alcohol y opio que llamó láudano.

En 1806 el farmacéutico Frederich Sertuner destila el alcaloide principal del opio y lo bautiza como
morfina en honor de Morfeo, dios griego del sueño. Inyectada es de diez a veinte veces más
potente que el opio ingerido. Produce adicción importante y solo se utiliza para tratar dolores muy
intensos en casos de fracturas, quemaduras graves y etapas finales de cáncer.

En el transcurso del tiempo el opio es exportado a USA extendiéndose su uso en varias ciudades;
se elaboran diversos medicamentos de patente con opio en su fórmula, de tal manera que esta
sustancia la contenían jarabes para la tos y a las personas que se les administró presentaron
problemas de dependencia.

En 1898 aparece un derivado más del opio y de acuerdo a sus descubridores no producía adicción,
en cambio, serviría para curar la dependencia al opio y a la morfina. Esta nueva droga es recibida
como un héroe y de ahí deriva el nombre con el que se le conoce: Heroína. Obviamente el uso de
la heroína resultó sumamente peligroso, aumentó la demanda y se fortaleció el tráfico ilícito.

Inhalables

La utilización de los inhalbles se remonta hasta el tiempo de la hegemonía egipcia en que los
sacerdotes inhalaban el humo de ciertas plantas con fines religiosos. Los antiguos hebreos
aspiraban vapores de especies arrojadas al fuego como parte de su culto religioso.

El óxido nitroso conocido como "gas hilarante", descubierta en 1800, así como el cloroformo y el
éter, son otras sustancias precursoras de los inhalables.
Los representantes más importantes de este grupo son: Pegamento plástico, gasolina, líquido para
encendedores, thinner, éter, cloroformo, líquido de tintorería (tricloroetileno), benceno, tolueno y
acetona.

La utilización de estas sustancias para intoxicarse abarca desgraciadamente a niños desde 6 años
de edad, pués son drogas fáciles de conseguir.

Ninguna de estas sustancias tiene usos médicos a excepción del éter, el cloroformo y el óxido
nitroso que se emplean como anestésicos.

El consumo de inhalables constituye junto con el alcoholismo, el uso de marihuana y cocaína, uno
de los principales problemas de farmacodependencia en México.

Los efectos de estos depresores del Sistema Nervioso Central aparecen rápidamente y duran
alrededor de media hora. En las fases iniciales se produce sensación de hormigueo y de mareo
que es seguida por visión borrosa, zumbidos en los oídos y dificultad para articular palabras; se
presenta también sensación de embriaguez, junto con alborozo, euforia, inquietud, pérdida de las
inhibiciones, agresividad y sentimiento de gran poder. Pasado el efecto puede no recordar lo
sucedido bajo los efectos de los inhalables. En algunos individuos se presentan alucinaciones que
son muy vívidas y se refieren frecuentemente a temas de fuego y de calor.

Los inhalantes producen marcada dependencia psíquica, poca dependencia física y marcada
tolerancia.

El consumo de inhalables tiene efectos dañinos sobre el juicio, pueden ocurrir accidentes graves,
riñas, daño permanente en estructuras cerebrales, médula ósea, hígado, riñones y pulmones (vías
respiratorias).

Alcohol

El alcohólico ansía un mundo sin penas ni conflictos. El objetivo en sí no es malo, lo malo es que él
trata de conseguirlo rehuyendo los conflictos y problemas. Él no está dispuesto a encararse con la
conflictividad de la vida y resolverla con el esfuerzo. Con el alcohol, adormece sus conflictos y
problemas y se pinta un mundo sano. Generalmente, el alcohólico busca también el calor humano.
El alcohol produce una especie de caricatura de humanidad al destruir las barreras y las
inhibiciones, borra las diferencias sociales y provoca una rápida camaradería, a la que, desde
luego, falta profundidad y solidez. El alcohol es la tentativa de apaciguar el deseo de búsqueda de
un mundo sano, feliz y hermanado. Todo lo que se oponga al ideal hay que ahogarlo en vino.

Tabaco

El hábito de fumar está relacionado con las vías respiratorias y los pulmones. Recordemos que la
respiración tiene que ver sobre todo con la comunicación, el contacto y la libertad. Fumar es el
intento de estimular y satisfacer este afán. El cigarrillo es el sucedáneo de la auténtica
comunicación y la auténtica libertad. La publicidad de los cigarrillos apunta deliberadamente a
estos deseos de las personas: la libertad del cow–boy, la superación de alegre compañía: todos
estos deseos relacionados con el Yo se satisfacen con un cigarrillo. Uno hace kilómetros, ¿para
qué? Quizá por una mujer, por un amigo, por la libertad..., o uno sustituye todos estos nobles fines
por un cigarrillo, y el humo del tabaco borra los verdaderos objetivos.

Drogas

El hachís (marihuana) tiene una temática similar a la del alcohol. El individuo huye de sus
problemas y conflictos a un estado agradable. El hachís les quita las aristas duras a la vida y
suaviza el contorno. Todo es más suave y los desafíos desaparecen.
La cocaína (y estimulantes similares como «Captagon») tiene el efecto contrario. Mejora
enormemente el rendimiento y, por lo tanto, puede proporcionar un mayor éxito. Aquí hay que
examinar detenidamente el tema «éxito, rendimiento y reconocimiento», ya que la droga no es más
que el medio de aumentar artificialmente la fuerza creadora. La búsqueda del éxito es siempre
búsqueda de amor. Por ejemplo, en el mundo del espectáculo y del cine está muy extendido el uso
de la cocaína. El ansia de amor es el problema específico de esta profesión. El artista que se
exhibe busca el amor y espera calmar estas ansias con el favor del público. (¡La circunstancia de
que esto no sea posible hace que, por un lado, constantemente se «supere» y por el otro, se siente
cada vez más desgraciado!) Con o sin estimulante, aquí la adicción se llama: éxito con el que se
pretende calmar el hambre de amor.

La heroína permite dejar atrás definitivamente los problemas de este mundo.


Las drogas psicodélicas (LSD, mescalina, hongos, etc.) son distintas de las citadas hasta ahora. El
que consume estas drogas tiene el propósito (más o menos consciente) de realizar experiencias
mentales y trascendentales. Las drogas psicodélicas tampoco crean hábito en el sentido estricto.
No es fácil determinar si son medios legítimos para abrir nuevas perspectivas a la conciencia, ya
que el problema no se halla en la droga propiamente dicha sino en la mente del individuo que la
utiliza. El ser humano sólo tiene derecho legítimo a aquello que conquista con su esfuerzo. Por lo
tanto, suele ser muy difícil controlar el nuevo espacio mental que nos abren las drogas y no ser
invadido por él. Cuanto más se adentra uno en el camino de la verdadera búsqueda, menos
necesita de las drogas, desde luego. Todo lo que pueda conseguirse por medio de las drogas se
consigue también sin ellas, sólo que más despacio. ¡Y la prisa es mal compañero de viaje!

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