Ciencias Naturales y su Didáctica II - Parcial 0
Sistema
Formado por partes independientes, que tienen distintas funciones pero elaboran una función inicial, es decir, que implica interacción
complementaria ya que funcionan en conjunto como parte de algo más grande.
Alimentos y nutrición
Nutrición: acción y efecto de nutrir o nutrirse (función vital)
Nutrir: aumentar la sustancia del cuerpo animal o vegetal por medio del alimento, reparando las partes que se van perdiendo en virtud de
las acciones catabólicas.
Los nutrientes de los alimentos pasarán a formar parte de los tejidos, ya sea para aumentar la masa corporal o para reparar los tejidos
dañados y servirán como fuente de energía.
Alimentos como sustratos: cabe aclarar que cualquier cosa que se pueda comer y aportar algo es un alimento.
Azúcares o hidratos de carbono, proteínas, grasas o lípidos y vitaminas deben ser incorporados constantemente con los alimentos ya que
son cruciales para el continuo proceso de regeneración de tejidos y órganos.
Aminoácidos: unidades básicas que constituyen las proteínas. Son los principales extractos de regeneración y la variedad de este proceso
varía de acuerdo con el tipo de tejido.
Los nutrientes que incorporamos al alimentarnos son la base para que las células sintetizan sustancias químicas esenciales para el cuerpo.
Alimentos como fuente de energía: las reacciones catabólicas permiten degradar las sustancias con el fin de liberar energía que es
fundamental para que podamos desempeñar cualquier tipo de actividad.
¿ De dónde se obtiene la energía? De los alimentos luego de ser transformados y el oxígeno que incorporamos del medio externo.
Principales componentes del cuerpo humano: 20% de grasas, proteínas, vitaminas, hidratos de carbono, calcio y fósforo 20%, 60% de
agua.
Nutrientes orgánicos (macronutrientes): hidratos de carbono, glúcidos o azúcares (principales fuentes de energía). Lípidos o grasas
(reservas energéticas). Vitaminas (reguladoras del funcionamiento del organismo). Proteínas (crecimiento y reparación de tejidos).
Nutrientes inorgánicos (micronutrientes): agua (principal componente del organismo, medio indispensable para las reacciones
químicas). Minerales (reguladores del funcionamiento del organismo). Oxígeno.
Nutrición humana
La alimentación es la primera etapa de la nutrición. Los desechos de los alimentos son eliminados a través de la materia fecal.
Las proteínas las ingerimos con carnes y otros productos (leche y sus derivados) de animales tales como el pescado, pollo o vaca.
También hay de origen vegetal.
Los hidratos de carbono los ingerimos con las harinas y azúcares, dulces, pastas, cereales y legumbres.
Los lípidos los ingerimos con los aceites, mantecas y grasas (animal y vegetal).
Sistema digestivo:
Intestino delgado: tubo que mide 7 m que une el estómago con el intestino grueso. Se divide en tres partes: el duodeno, el yeyuno y el
íleon.
En el duodeno (25 cm) las células intestinales segregan el jugo intestinal, con gran cantidad de enzimas que digieren el alimento
descomponiéndose para que puedan ser absorbidas y pasar a la sangre.
Del jugo intestinal llegan al duodeno a través del colédoco, el jugo pancreático y la bilis (procedente del hígado) que colaboran con la
digestión formando una papilla llamada quilo.
Encima del jugo intestinal: disacáridos y peptidasas
Disacáridos: degrada los disacáridos (maltosa) en monosacáridos (glucosa) (listos para ser absorbidos).
Peptidasas: degradan los péptidos en aminoácidos (listos para ser absorbidos).
Absorción intestinal en el intestino delgado: las paredes del intestino están recubiertas por numerosos repliegues llamados vellosidades
intestinales, lo que permite mayor absorción de los nutrientes digeridos y pasan al torrente sanguíneo. La grasa en vez de pasar a la
sangre pasa a través de los vasos quilíferos al sistema linfático para pasar a la sangre.
Intestino grueso: conformado por el colon ascendente, ciego, colon transverso, colon descendente y recto.
Absorción intestino grueso: después de que los nutrientes hayan sido absorbidos en el intestino delgado lo que queda en el quilo pasa, a
través de la válvula ileocecal, al intestino grueso donde tienen lugar tres procesos:
Se absorbe el agua y algunas sales minerales como el sodio. Se recupera así el agua utilizada en todo el proceso digestivo.
Se forman las heces fecales, que es como se eliminan los restos de la digestión que no se absorbieron.
Las heces avanzan hacia el exterior mediante movimientos peristálticos que las dirigen hacia el ano.
La gestión o expulsión
Las sustancias que no han sido digeridas se acumulan en el recto y se expulsan a través del ano, que posee dos esfínteres o anillos
musculares que regulan su salida, la defecación.
El recorrido que hace un alimento desde que entra por la boca hasta que sus restos son expulsados por el ano dura entre 24 y 48 horas
según el tipo de alimento.
Procesos digestivos
Comienza con la ingestión en la cavidad oral, dónde actúa la saliva producida por las glándulas salivales.
Continúa con la digestión también en la boca con la función de la saliva
La deglución es en la primera porción de la faringe (involuntaria) y después en el esófago (involuntaria)
La digestión gástrica es en el estómago dónde actúan jugos gástricos producidos por el estómago.
Luego viene la digestión intestinal en la primera porción del intestino delgado (duodeno) dónde actúan tres jugos: el intestinal producido
por el duodeno, el pancreático producido por el páncreas y la bilis producida por el hígado.
Luego viene la absorción de los nutrientes que ocurre principalmente en el intestino delgado (entre la segunda y tercera porción) pero
también ocurre en el estómago y en el intestino grueso.
En el intestino grueso también ocurre la formación de heces por consecuencia de esta absorción.
Por último la egestión que es la expulsión de la materia fecal o heces que ocurre en el recto donde se acumula, cuando se llena pasa por el
ano hacia el exterior.
Sistema respiratorio:
Así como es indispensable incorporar materia del medio, es importante liberar la energía química que se encuentra almacenada en las
distintas moléculas.
En los seres heterótrofos, la energía de las moléculas se logra mediante un proceso que ocurre en las mitocondrias de cada una de las
células del cuerpo, denominada respiración celular.
En consecuencia de este proceso y a partir de ciertos compuestos, generalmente la glucosa, se obtiene energía en forma de una molécula
llamada ATP y dióxido de carbono.
Por lo tanto, el sistema respiratorio en la digestión sirve para oxigenar la sangre y produce desechos (dióxido de carbono).
El término de respiración se utiliza para nombrar dos procesos:
Respiración celular: consiste en el conjunto de reacciones químicas que permiten obtener energía de los alimentos mediante la
utilización del oxígeno.
Respiración mecánica: incluye los procesos por los cuales se incorpora oxígeno al cuerpo en el aire inhalado y se elimina de él el
dióxido de carbono en el aire exhalado.
El organismo humano necesita incorporar oxígeno continuamente. La entrada y salida del aire se realizan a través de conductos
comunicados con el exterior.
El sistema respiratorio es el encargado de incorporar el oxígeno presente en el aire y eliminar los gases de desecho.
Inspiramos aire (mezcla de gases) con mayor concentración de oxígeno y exhalamos aire con mayor concentración de dióxido de
carbono.
¿Por qué el aire entra a los pulmones? El aire entra a los pulmones debido a una diferencia de presión entre el exterior del cuerpo y el
interior de los pulmones. La contracción del diafragma y de los músculos intercostales aumenta el volumen de la caja torácica, lo que
disminuye la presión dentro de los pulmones. Esta presión más baja que la presión atmosférica crea una diferencia de presión que empuja
el aire hacia los pulmones.
El sistema respiratorio se compone de dos pulmones y de vías aéreas respiratorias (fosas nasales, faringe, laringe, tráquea,
bronquios y bronquiolos).
Su estructura:
Fosas nasales: son dos cavidades localizadas en la nariz por donde ingresa y se expulsa el aire. Los orificios que las conectan con el
exterior se llaman narinas. Los capilares sanguíneos calientan, filtran y humedecen el aire.
Faringe: conducto muscular y membranoso que transporta el aire desde las fosas nasales hasta la laringe. También permite el pasaje del
alimento.
Laringe: conducto que se separa de la faringe mediante una estructura con forma de tapa. Actúa como válvula que impide que los
alimentos deglutidos entren en el sistema respiratorio. Compuesta por conjunto de cartílago.
Traquea: sus paredes están constituidas por anillos cartilaginosos (incompletos para permitir el paso del esofago detrás) que mantienen
abierto el conducto para que el paso del aire sea continuo.
Pulmones: son dos. Tienen un aspecto esponjoso y están constituidos por miles de alvéolos pulmonares.
Bronquios: dos conductos que se originan a partir de la tráquea y luego se ramifican en conductos más pequeños.
Bronquiolos: se dividen en ramificaciones cada vez más delgadas en el interior de los pulmones. Los extremos de los mismos son los
alvéolos pulmonares.
Alvéolos: pequeñas bolsitas de paredes muy delgadas, rodeadas de capilares sanguíneos.
El mecanismo de la respiración:
Los movimientos respiratorios están controlados por un centro nervioso que responde a los niveles de oxígeno y de dióxido de carbono
presentes en la sangre, y controla los movimientos de los músculos intercostales y el diafragma.
El aire ingresa por los orificios de la nariz. Continúa por la faringe. Este conducto está delimitado por una membrana móvil.
El aire pasa por la laringe y, luego, por la tráquea. Los anillos de las paredes de la tráquea son elásticos como para mantener abierto el
conducto.
Al llegar a los bronquios, el aire se distribuye en ambos pulmones a través de las ramificaciones de los bronquiolos, hasta llegar a los
alvéolos pulmonares.
El pulmón derecho es de mayor tamaño que el izquierdo, y están formados por tres lóbulos. El pulmón izquierdo está constituido por dos
lóbulos y su menor tamaño está relacionado con la inclinación del corazón hacia ese costado del tórax.
Los pulmones poseen la superficie para abastecer de oxígeno al organismo.
Estos órganos, además de llevar a cabo el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono con la sangre, también contribuyen con el
mantenimiento de la temperatura corporal y con el control del equilibrio de los fluidos corporales y de la acidez de la sangre.
Una vez realizados los intercambios gaseosos, el aire recorre el camino inverso al descrito y es eliminado al exterior por la nariz o la
boca.
El proceso respiratorio: sus etapas.
1- Ventilación: la primera etapa consiste en transportar la masa de aire, que contiene al oxígeno hasta el interior del cuerpo. En los
organismos terrestres el aire debe llegar hasta los pulmones. En el hombre para movilizar el aire hasta los pulmones es necesaria la
contracción y la relajación de varios músculos.
2- Intercambio gaseoso externo: es el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono entre el aire pulmonar y la sangre. Este proceso se
realiza en los alvéolos pulmonares y se denomina HEMATOSIS.
3- Intercambio gaseoso interno: por medio de la sangre, el oxígeno llega a cada una de las células del cuerpo. Por el proceso de
difusión, el oxígeno, que se encuentra en mayor concentración en la sangre, pasa a las células. El dióxido de carbono, que se encuentra en
mayor concentración en la célula, se dirige hacia la sangre.
Anillos cartilaginoso de la tráquea y de los bronquio:
Mecanica respiratoria:
Inspiración o inhalación: cuando el diafragma se contrae y se mueve hacia abajo, los músculos pectorales menores y los intercostales
presionan las costillas hacia fuera. La cavidad torácica se expande y el aire entra con rapidez en los pulmones a través de la tráquea para
llenar el vacío.
Espiración o exhalación: cuando el diafragma se relaja, adopta su posición normal, curvado hacia arriba; entonces los pulmones se
contraen y el aire se expele.
Sistema excretor
Las sustancias de desecho son producto del metabolismo, es decir, del conjunto de reacciones químicas de síntesis que tienen lugar en las
células. Estas sustancias no son de ninguna utilidad para el organismo, por lo que deben ser expulsadas al exterior. Este proceso se
denomina excreción.
En el ser humano la excreción está a cargo de órganos y sistemas:
El sistema digestivo elimina la materia no digerida junto con las heces.
El sistema respiratorio se encarga de la expulsión del dióxido de carbono.
Las glándulas sudoríparas de la piel producen sudor, a través del cual se eliminan ciertas sustancias de desecho.
El sistema urinario produce la orina: este líquido contiene desechos nitrogenados.
Sistema urinario
1- Riñones: la sangre, cargada con desechos del metabolismo de todo el organismo, llega hasta los riñones, que son los órganos
encargados de formar la orina.
En cada riñón se distinguen cuatro capas:
La cápsula renal: es una membrana fina de tejido conjuntivo fibroso muy resistente.
La corteza: forma un cubierta continua y extiende prolongaciones hacia el interior, llamadas columnas de Bertin.
La médula: está por debajo de la corteza y dividida por las columnas de Bertin en sectores, denominados pirámides renales.
2- Nefrón: son túbulos que producen la orina por medio de dos mecanismos básicos:
Primero, filtran la sangre (pasan todos sus compuestos excepto las células sanguíneas y las moléculas muy grandes)
Luego, las sustancias que podrían ser útiles al organismo se recuperan por medio de la reabsorción (reingresan en la circulación
sanguínea)
Cada nefrón está constituido por:
El glomérulo: ovillo de capilares arteriales por los que circula la sangre.
La cápsula de Bowman: estructura con forma de copa que envuelve al glomérulo.
El túbulo contorneado proximal: el asa de Henle y el túbulo contorneado distal, por los que circula el líquido filtrado.
El conducto colector: recibe el contenido de los túbulos contorneados distales de varios nefrones y lo vierte en los cálices renales.
Los túbulos contorneados, el asa de Henle y los conductos colectores están rodeados por una red de capilares sanguíneos, denominados
peritubulares.
3- Uréteres, vejiga y uretra: el líquido que se origina tras la filtración y la reabsorción es la orina. Este sale de los riñones a través de
los uréteres, se almacena durante un tiempo en la vejiga y, finalmente, sale al exterior a través de la uretra (micción)
La excreción y el sistema urinario.
Los procesos normales del metabolismo celular generan ciertos productos de desecho, como la urea, el ácido úrico y el amoniaco. Estas
sustancias son recogidas por la sangre porque aparte de no tener ninguna utilidad, además resultan tóxicas.
Nuestro organismo cuenta con un sistema de órganos que se encarga de recoger esas sustancias y expulsarlas del exterior: el sistema
urinario.
La formación de la orina:
La formación de orina en los nefrones consta de tres procesos:
1- Filtración: comienza cuando la sangre ingresa en el glomérulo a través de la arteriola aferente. Esta tiene un calibre mayor que la
eferente, lo cual asegura que la sangre circule a gran presión. El líquido filtrado contiene aminoácidos, glucosa, agua y sales minerales,
pero carece de eritrocitos y de proteínas de elevado peso molecular.
2- Reabsorción: consiste en la recuperación de sustancias útiles para el organismo, como los aminoácidos, la glucosa y ciertas sales
minerales presentes en el filtrado glomerular. Tiene lugar desde los túbulos contorneados y el asa de Henle hacia los capilares
peritubulares que los rodean. Las sustancias que se reabsorben son las que resultan útiles para el organismo.
3- Secreción: consiste en el pasaje de ciertas sustancias de desecho, que no llegaron a filtrarse, desde los capilares peritubulares hacia la
luz de los túbulos renales.
Sistema circulatorio
Una vez incorporados los nutrientes (el oxígeno y los obtenidos de la digestión de los alimentos), estos materiales circulan por el interior
de todo el organismo.
El sistema circulatorio se encarga de transportar por todo el organismo los nutrientes absorbidos, los gases y los desechos de la actividad
celular. Además se ocupa de mantener constante la temperatura corporal y de transportar las células y los anticuerpos que protegen al
cuerpo de infecciones.
El sistema circulatorio está formado por el corazón, la sangre y los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares). Se trata de un sistema
de transporte en el que una bomba muscular (el corazón) proporciona la energía necesaria para mover el contenido (la sangre) en un
circuito cerrado de tubos elásticos (los vasos).
El sistema circulatorio humano es un sistema cerrado. La sangre nunca abandona el circuito de vasos, y la regulación de la presión y el
volumen que llega a los órganos es muy eficiente.
El corazón:
Su anatomia macroscopica:
El corazón es un órgano musculoso. Está situado en el interior del tórax, por encima del diafragma, en la región denominada mediastino,
que es la parte media de la cavidad torácica.
La membrana que rodea al corazón y lo protege es el pericardio, el cual impide que el corazón se desplace de su posición en el
mediastino, al mismo tiempo que permite libertad para que el corazón se pueda contraer.
La pared del corazón está formada por tres capas:
Una capa externa denominada epicardio.
Una capa intermedia llamada miocardio, que está formada por tejido muscular cardiaco.
Una capa interna denominada endocardio, la cual recubre el interior del corazón y las válvulas cardíacas.
El corazón está formado por 4 cavidades:
1- Aurícula derecha: es una cavidad estrecha, de paredes delgadas, que forma el borde derecho del corazón y está separada de la
aurícula izquierda por el tabique interauricular. Recibe sangre de tres venas: la vena cava superior e inferior, y el seno coronario. La
sangre fluye de la aurícula derecha al ventrículo derecho por el orificio auriculoventricular derecho, donde se sitúa la válvula tricúspide.
2- Ventrículo derecho: es una cavidad alargada de paredes gruesas, que forma la cara anterior del corazón. El tabique interventricular lo
separa del ventrículo izquierdo. El interior del ventrículo derecho presenta unas elevaciones musculares denominadas trabéculas
carnosas. Las cúspides de la válvula tricúspide están conectadas entre sí por las cuerdas tendinosas que se unen a los músculos pilares.
Las cuerdas tendinosas impiden que las valvas sean arrastradas al interior de la aurícula cuando aumenta la presión ventricular. La sangre
fluye del ventrículo derecho a través de la válvula semilunar pulmonar hacia el tronco de la arteria pulmonar. El tronco pulmonar se
divide en: arteria pulmonar derecha y arteria pulmonar izquierda.
3- Aurícula izquierda: es una cavidad rectangular de paredes delgadas, que se sitúa por detrás de la aurícula derecha y forma la mayor
parte de la base del corazón. Recibe sangre de los pulmones a través de las cuatro venas pulmonares, que se sitúan a la cara posterior. La
sangre pasa de esta cavidad al ventrículo izquierdo a través del orificio auriculoventricular izquierdo, recubierto por una válvula que tiene
dos cúspides.
4- Ventrículo izquierdo: su pared es gruesa y presenta trabéculas carnosas y cuerdas tendinosas, que fijan las cúspides de la válvula a
los músculos papilares. La sangre fluye del ventrículo izquierdo a través de la válvula semilunar aórtica hacia la arteria aorta.
El grosor de las paredes de las cuatros cavidades varía en función de su acción.
Fisiologia cardiaca:
La sangre llega al corazón por las aurículas y sale impulsada por los ventrículos. El corazón y los vasos sanguíneos (venas y arterias)
tienen la misión de llevar la sangre a todas las células del organismo para que obtengan el oxígeno, los nutrientes y otras sustancias
necesarias. Mientras que los vasos sanguíneos actúan como las tuberías conductoras de la sangre, el corazón es la bomba que da el
impulso para que esa sangre recorra su camino. Con cada latido del corazón se impulsa una cantidad de esa sangre hacia los vasos
sanguíneos. Son fundamentales los ventrículos, porque se encargan del trabajo de impulsar la sangre. Las aurículas contribuyen al relleno
óptimo de los ventrículos en cada latido. El movimiento de las aurículas y los ventrículos se hace de forma ordenada y coordinada, en un
ciclo que se repite (ciclo cardiaco) con cada latido, en el cual lo más importante es el llenado de los ventrículos, y posteriormente tiene
lugar su vaciamente mediante la eyección de esa sangre al torrente circulatorio.
El ciclo cardiaco presenta dos fases:
1- Diástole: es el periodo del ciclo en el cual los ventrículos están relajados y se están llenando de la sangre que luego tendrán que
impulsar. Para que puedan llenarse, las válvulas de entrada a los ventrículos (mitral y tricúspide) tienen que estar abiertas. Y hará que la
sangre no se escape aun, las válvulas de salida de los ventrículos (aórtica y pulmonar) deben estar cerradas.
Entonces, la diastólica es el periodo que va desde el cierre de las válvulas aórtica y pulmonar, hasta el cierre de las válvulas mitral y
tricúspide.
2- Sístole: es el periodo del ciclo en el cual los ventrículos se contraen y provocan la eyección de la sangre que contienen. Para ello, las
válvulas aórtica y pulmonar han de estar abiertas y, para que la sangre no vuelva hacia las aurículas, las válvulas mitral y tricúspide
deben estar cerradas.
Entonces, la sístole es el periodo que va desde el cierre de las válvulas mitral y tricúspide hasta el de las válvulas aórtica y pulmonar.
Los vasos sanguíneos:
Generalidades:
Los vasos sanguíneos forman una red de conductos que transportan la sangre desde el corazón a los tejidos y desde los tejidos al corazón.
Las arterias son vasos sanguíneos que distribuyen la sangre del corazón a los tejidos. Las arterias se ramifican y progresivamente en cada
ramificación disminuye su calibre y se forman las arteriolas. En el interior de los tejidos, las arteriolas se ramifican en múltiples vasos
microscópicos, los capilares que se distribuyen entre las células. Los capilares se unen en grupos formando venas pequeñas, llamadas
vénulas, que se fusionan para dar lugar a venas de mayor calibre. Las venas retornan la sangre al corazón.
Las paredes de los grandes vasos, arteriales y venas, están constituidos por tres capas:
1- Capa interna: está constituida por un endotelio, su membrana basal y una capa de fibras elásticas.
2- Capa media: está compuesta por tejido muscular liso y fibras elásticas.
3- Capa externa: se compone de tejido conjuntivo.
Vasos sanguíneos:
1- Arterias: sus paredes están formadas por tres capas, con un predominio de fibras musculares y fibras elásticas en la capa media.
Dos tipos de arterias:
Arterias elásticas: son las de mayor calibre, la aorta y sus ramas, tienen una mayor proporción de fibras. Su función es conducir la sangre
del corazón a las arterias de mediano calibre.
Arterias musculares: son las de calibre intermedio y su capa media contiene más músculo liso y menos fibras elásticas.
Las arteriolas son arterias de pequeño calibre, cuya función es regular el flujo a los capilares. La pared de las arteriolas tienen una gran
cantidad de fibras musculares que permiten variar su calibre y el aporte sanguíneo al lecho capilar.
2- Capilares: son vasos microscópicos que conectan las arteriolas con las vénulas. Se sitúa entre las células del organismo en el espacio
intersticial para poder facilitar el intercambio de sustancias entre la sangre y las células. Están formadas por un endotelio y una
membrana basal. Los capilares forman redes extensas y ramificadas, que incrementan el área de superficie para el intercambio rápido de
materiales.
3- Venas y vénulas: la unión de varios capilares forma pequeñas venas denominadas vénulas. Cuando la vénula aumenta de calibre, se
denomina venas. Las venas son muy similares a las arterias, aunque sus capas interna y media son más delgadas. La capa muscular y
elástica es mucho más fina que en las arterias, porque presentan una menor cantidad de fibras. La capa externa es más gruesa y contiene
más tejido conjuntivo.
La sangre:
La sangres es un liquido opaco, homogeneo y de color rojor.
La sangre está constituido por:
Células libres llamadas glóbulos.
Un líquido al cual se da el nombre de plasma.
Los glóbulos pueden observarse al microscopio como figuras circulares. A los glóbulos hay que agregar unas partículas con forma
irregular llamadas plaquetas.
Existen dos tipos de glóbulos:
1- Glóbulos rojos: son células que se forman en la médula de algunos huesos. Cuando son jóvenes tienen núcleo, pero cuando ingresa en
la sangre el núcleo no existe. Contienen un pigmento rojo llamado hemoglobina.